Hola aquí les traigo el siguiente capitulo =3.

ADVERTENCIA: para la gente sensiblera que se salte la parte en negrita ya que me he echo algunas escenas gore. (Yo soy sensiblera lo admito, y puedo aguantarlo no me e pasado mucho pero igualmente aviso ^^)


7.- Sed de venganza.

Un rayo de luz cegador me despertó mire a mi alrededor y solo conseguí ver barrotes, por lo visto me habían encarcelado, me incorpore y busque al guardia pero fue en vano lo único que encontré fueron cadáveres, huesos, cráneos y ningún rastro de vida, escuche pasos y gritos de dolor mire hacia dónde provenía y un trozo de pared se bajó automáticamente dejando pasar a tres personas dos de ellas sujetaban a uno que no paraba de gritar de dolor agudice mi vista y pude ver cómo era Obito, me quede sorprendido y vi como lo lanzaron encima de todos aquellos cadáveres y huesos, me miraron e hicieron una sonrisa sádica giraron sobre sí mismos y salieron por donde vinieron, me acerque a la reja para intentar de ver que le pasaba y porque se quejaba tanto cuando de golpe oí más pasos y gritos de dolor, mire a aquella puerta y vi cómo eran los mismos hombres pero ahora quien chillaba era Kakashi, no entendía nada lo tiraron en el montón sacaron cada uno de ellos un cuchillo y delante de mis narices se lo clavaron a cada uno en el pecho, comencé a gritar y a ponerme furioso saque a mi Susano rompí aquellas rejas y me los cargue a aquellos hombres cogí a Kakashi y a Obito con mi Susano y note que ya no estaban en este mundo le gire para cerrarles los ojos, pero no pudo ser, ya que no tenían, se los habían arrancado ahora entendía porque gritaban de dolor ya que cuando Obito me puso los ojos de Itachi me tubo que anestesiar para no sufrir tanto y aun así me dolió. Mire aquella puerta que aún seguía abierta con la otra mano de mi Susano hice un hueco para dejarlos hay mientras me marchaba para vengarlos y buscar al resto de compañeros antes de que les pasara lo mismo.

Lo siento chicos - mire apenado a mis compañeros- juro por la sangre de los Uchihas que os vengare y que seréis recordados como Héroes de Konoha.

Gire sobre mí y me fui por donde vinieron aquellos hombres, al cabo del rato escuche voces raras me pare en seco e intente de oír la conversación, pero no entendía nada, así que me lo tenían que traducir y que mejor manera que a base de puños, como ellos hicieron con mis compañeros. Suspire e hice una de mis entradas favoritas, active el sharingan y rompí la puerta con el chidori que me enseño mi maestro sonríe sádicamente active mi Susano de tal forma que el humo que se creó por el corte se fue. Las mujeres que estaban ahí gritaron como si no hubiera mañana, y estaban en lo cierto ya que me cargare a todos ellos, una de ellas paro de gritar y sonrió sádicamente como yo lo hacía, no me hizo pizca de gracia, maldita copiona quería oírlas lamentándose por su miserable vida pero parece ser que los roles cambiaron, se movió hacia delante levanto la mano y al tocar mi Susano, note como dejaba de responder a mis órdenes y tuve que quitarlo la mire sorprendido y ella solo supo sonreír y dejarme ahí quieto, cuando reaccioné vi como todas aquellas mujeres se estaban marchando por el pasillo para dar la alarma, apreté mi puño y me maldecía a mí mismo por haber tenido miedo en aquel momento pero... si casi controlan a mi Susano... que más pueden llegar a controlar? Las luces se apagaron y se encendió una roja junto con un ruido demasiado molesto, así que como me gustaba un poco ser teatrero espere haciéndome el muerto hasta que llegaron los guardias a la sala, cuando uno se acercó para tomarme el pulso, le clave la espada en el corazón me levante y saboree aquellos restos de sangre mientras les dedicaba una gran sonrisa a mis próximas víctimas, así que como quien va paseando por la calle y va matando mosquitos puse rumbo hacia algún lugar donde estuviera mi "príncipe" esperándome y como le hayan tocado siquiera un pelo desearan no haber existido.

Seguí avanzando por los pasillos y entrando por todas las salas que me encontraba, pero desgraciadamente no encontraba nada más que aquellas moles tosas personas que creían que me atraparían, puede que cayera en su trampa en el barco por culpa del shock de la actuación de Kurama, y que hace unos momentos me asustara, pero soy Sasuke Uchiha, y no me puedo permitir NINGUNA MAS. Pare delante de otra puerta suspire al imaginarme lo que habría dentro, más personas y un cuarto norma y corriente, cerré los ojos y abrí lentamente la puerta, me quede sorprendido ya que por fin no era otro simple cuarto con bichos de por medio, sino una especie de laboratorio, camine unos pasos hasta llegar a una mesa repleta de papeles, los cogí e intente de leerlos pero al ver que estaban en aquel idioma tan raro lo tire en la mesa, seguí mirando por aquel laboratorio para buscar algo de información, pero no encontré nada, solo habían aquellos papeles y instrumentos de laboratorio, volví la mirada hacia los papeles y me pareció leer Naruto, me acerque corriendo cogí el papel pero tuvo que fallarme la vista ya que ponía Oturan. Escuche pasos de personas acercarse hacia la habitación en la que estaba y al notar que no pretendían traerme unas pastas y un té junto con el maldito diccionario de esta lengua, saque mi chidori me gire hacia ellos y tal cual entraban, caían en el suelo cortados por la mitad, no entendía como podían ser tan inútiles y entrar de aquella forma tan, dios es que no hay ni palabras para describir aquello, hasta Naruto era más inteligente que ellos, recogí todos los papeles de aquel laboratorio, y proseguí con mi búsqueda y matanza. Pare un rato para coger aire , ya que aunque sea un excelentísimo ninja, necesitaba descansar un poco ya que no había parao de correr y matar, mire el bolsillo que tenía dentro de mi camiseta y con cuidado de no manchar los papeles de la sangre que tenía encima, comencé a leer lo que ponía, pero seguía sin entender nada, active todas las técnicas que tenía en mi poder por si era alguna técnica rara y podía quitarla, pero nada, pensé en mi Katón y a lo mejor al quemar el papel se transformaba en algo… lo lancé y le prendí fuego abrí los ojos como platos al ver como quemaba y al cabo de un rato se convirtió en cenizas. Me quede de piedra mirando aquellas cenizas, esperando a que se transformaran en algo que me diera las respuestas de lo que sucedía aquí, espere bastante rato mirando aquellas cenizas hasta que una ráfaga de aire las esparció. Era idiota, o algo peor, suerte que paso la ráfaga de aire aquella, ya que gracias a eso me di cuenta, que aquel papel si que se transformó en algo… en CENIZA, parecía ahora yo el idiota más grande del mundo… como pude pensar que quemando aquel papel me diría lo que sucedía aquí… lo único que pasaría es que se haría ceniza y ahora sí que había perdido TODA OPORTUNIDAD de saber algo de este sitio.

Mire por donde se había esparcido la ceniza y vi que había un desvió hacia la derecha, camine frustrado por aquel pasillo y gire hacia la derecha topándome con más puertas, agache la cabeza resignado y retome el camino. Al cabo de un rato escuche unos gritos a lo lejos y tragué saliva, y apresure mi paso hacia donde se escuchaban los gritos, abrí la puerta de un puñetazo y encontré a Yamato, Sakura y Sai atados en unas máquinas las cuales les estaban estirando de los brazos y las piernas en direcciones opuestas, mire a mi alrededor y vi aquella mujer de antes, me dedico aquella sonrisa sádica y apretó un botón, mire hacia mis compañeros y vi como a Yamato y Sai, se le arrancaban los brazos y las piernas de su cuerpo, y a Sakura le atravesaba por el pecho un pincho de hierro, chille histérico al ver que llegue tarde, las lágrimas se me saltaron me acerque a Sakura le acaricie la cara, y oí la risa de aquella mujer, me levante lentamente mientras soltaba la cara de Sakura, mire a Yamato y a Sai. Active mi Susano me gire bruscamente y lancé por los aires a aquella mujer, la estampe contra la pared y vi en la mesa que tenía minutos detrás aquella mujer los ojos de Obito y Kakashi, la ira me fue incrementando de golpe, volví a cojera aquella mujer, le mire a los ojos y le dedique mi gran fantástica sonrisa de loco.

Tranquila – le miraba a los ojos sonriente – vas a pasar por lo que ellos han pasado, así que guarda esas lagrimas que se te han caído por el golpe, porque las vas a necesitar.

Le agarre de los pelos y le ate a la maquina aquella donde estaba Sai, el cual quite para poderla poner a ella, le enganche y active a toda velocidad la máquina, pero casualmente solo le fue arrebatado toda aquella larga melena manchada por su propia sangre, no paraba de chillar y eso hacía que me entraran más ganas de torturarla, le amarre ahora de los brazos sacándola de un tirón de aquella máquina, la lance al aire active mi chidori y le corte los brazos, antes de que se cayera al suelo active de nuevo el Susano la estampe contra el techo y cuando se separó un poco le di una patada en la columna haciendo que se estampara contra el suelo, no paraba de gritar y soltar lágrimas y solo hacía que me aumentara más las ganas de matarla por lo que le hizo a mis compañeros, le cogí del cuello, me acerque a la mesa donde tenía un bisturí lo agarre con fuerza y precisión y le saque los ojos despacio, y des graciablemente para ella al moverse del dolor le corte parte de la cara, la tire al suelo y noté como su respiración se iba apagando, cuando vi que ya estaba muerta me acerque hacia los restos de mis compañeros los saque de donde estaban y con lágrimas en los ojos los puse en un lado de aquella sala, ellos también serán reconocidos como héroes de Konoha, levante la cabeza y mientras me incorporaba para ir a buscar a mi último compañero me seque las lágrimas que caían sin cesar.

Continúe por aquellos pasillos hasta que a lo lejos pude ver una luz, vi que era el exterior y rece porque Naruto estuviera allí y que no tuviera la misma suerte que mis antiguos compañeros y Héroes.

Atravesé la puerta y cerré los ojos por la luz del exterior, parpadee hasta que mis ojos se acostumbraron a la luz y mire a mi alrededor, vi como estaban aquellos banquetes ya preparados con la comida que anteriormente habíamos traído, mire detrás de aquellos banquetes y vi un pedestal y detrás una especie de escenario de madera, que aún estaba en construcción, me acerque para buscar algo de información y me encontré con un papel en el pedestal, lo cogí y habían letras pero no eran las mismas que en los otros papeles que me había ido encontrando, pero tampoco estaban en mi idiomas, levante los ojos y me quede de piedra, estaba el ahí delante de mí, mirándome fijamente con aquellos ojos azules que le caracterizaban.

N-Naruto tu…- no me salían palabras estaba vivo, no me lo podría creer, quería abrazarlo, besarlo y salir juntos de aquel infierno – estas vivo. – Le seguí mirando a los ojos pero no articulaba palabra alguna, solo me miraba fijamente – por favor dime algo, por favor Naruto, que te pasa, que te han hecho para que estés así? – Saltó de golpe hacia atrás y se sentó en una tabla de madera del escenario, no entendía nada, lo tenía delante de mí era el de carne y huesos pero no parecía el mismo.

Naruto… dime que te ha pasado? – me acerque lentamente hacia él quería respuestas quería saber que le pasaba y porque actuaba de aquella forma, extendí mi mano para acariciarle la cara y seguir rogándole por unas palabras y entonces note frio y como se apoderaba en mi boca el sabor a hierro, mire con cara de extraño a Naruto y me toque mi estómago, me mire la mano y tenía sangre, y un gran agujero.

Po-por qué, que he hecho mal – se me saltaron las lágrimas al ver el rostro de Naruto sonriéndome plácidamente y con un cuchillo en la mano, aquel no era mi Naruto no… no podía serlo, tendría que haber alguna explicación para esto… o es que acaso quería… levanto su mano y me tapo los ojos note su respiración en mi oído y pronunció EREUM.


Abrí los ojos, veía todo borroso me dolía todo el cuerpo, vi como alguien se acercaba a mí, me zarandee para intentar de escapar pero era inútil, estaba atado por los pies y las manos. No podía hacer nada pestañee un momento y se me aclaro la vista cuando me topé con una mujer delante mío sonriendo.

Kurama nev, ognet nu eteuguj arap it. - vi como la mujer se giraba y se acercaba un perro corriendo. Espera... eso no es un perro, no puede ser es... ¿Kurama?

Se sentó delante mío y comenzó a mover las colas con la lengua fuera, no era normal que se portara así, normalmente haría algo así porque Naruto lo castiga no por otras personas, ya que le arrancaría la cabeza con una simple uña.

Arepse, emajéd euq el euqnarra sol sojo y áres oyut. - No entendía nada de lo que decía aquella mujer solo veía como el perrito" asentía ansioso por algo.

La mujer saco un bisturí y se acercó a mí, me cogió de la cara y pronuncio unas palabras que no logre oír ya que se escuchó un profundo ruido y de golpe apareció aquel destello amarillo que tanto añoraba, dándole una paliza a aquella mujer mientras le decía algo en aquella lengua rara, no se me borraba la sonrisa de la cara parecía estúpido pero estaba feliz porque me rescatara. Se levantó y me miro cogió el bisturí y..

Te dije que MURIERAS - me lo clavo en la garganta, note como perdía la vista y la boca se me inundaba de ese sabor a hierro, y cuando note que ya no podía mantenerlo más en la boca lo escupí, se me saltaban las lágrimas y antes de morir...

Naruto... no sé lo que te han hecho o ha pasado... pero... si ha sido por mi culpa...- no aguantaba más acabare muriendo y tengo que decírselo - lo siento mucho lo único que puedo decirte ahora es que te quiero, te amo y que todo este tiempo que he estado lejos de ti... ahh... ha sido un infierno ya que no podía estar contigo. - vi cómo le salían lágrimas y con mi último suspiro... - Te quiero Naruto y siempre te he querido. - todo se me nublo y note como sacaba el bisturí de la garganta, agradecí que pudiera decirle mis sentimientos. Note como caía al suelo y algo me mordisqueaba, lo más seguro que ahora era el juguete de Kurama. Cerré los ojos con fuerza y volví a escuchar aquel moles toso ruido.

Hacia frió, abrí los ojos y no conseguía ver nada todo era oscuro, sonreí y cerré los ojos. Si esto era el infierno ya lo exploraría mas tarde. Todo estaba tranquilo solo se escuchaba mi respiración me a rasque la cabeza y deje la mano en aquel suelo, vamos tendría que ser suelo si no... No creo que me sostuviera. De golpe note como algo se me puso en la cabeza me asuste y me puse de pie, me lo saque y era un gato negro con los ojos azules, se me saltaron las lágrimas ya que me recordaban a mi amado. Salto y se puso en el suelo mientras me maullaba, como si quisiera que lo siguiera y la verdad que solo por esos ojitos lo seguiría ya que me pensaba que los había perdido para siempre. Di un paso y vi como el gatito se incorporó y comenzó a correr y yo detrás de el para no perderle.

Llevábamos como media hora corriendo o mas no lo sé, no notaba cansancio y el tampoco, giraba a la izquierda, a la derecha saltaba hacia arriba o hacia delante, parecía como si estuviéramos recorriendo una ciudad. Al cabo de un buen rato se paró en seco, se sentó y comenzó a maullarme. Ni entendía nada, lo he estado siguiendo y haciendo todo lo que hacía, ¿que quería ahora?

Me senté a su lado y suspire, parece ser que se cansó de maullar. Me estire y me quede viendo aquel "cielo" entorne los ojos y me venían recuerdos con él, como nos conocimos, nuestro primer accidentado beso, sus labios... su sonrojo y el cabreo que obtuvo por aquello, me salía la risa tonta otra vez, si aquel gato pudiera hablar seguro que me criticaría y se burlaría de mi por tener aquella cara de bobo al pensar en ti mi amor, entrecerré los ojos y me vino a la cabeza cuando me mataste, se me saltaron las lágrimas y oí como el gatito comenzó a maullar, me gire y lo abrace contra mi pecho mientras partía en el llanto. Cuando conseguí tranquilizarme, el gato volvió a saltar al suelo se arrisco la oreja y comenzó a correr, y otra vez la persecución comenzó. Al cabo de un buen rato, seguía persiguiendo a aquel gato sin notar cansancio, fatiga, ganas de comer o beber para hidratar a mi cuerpo, lo reconozco me es difícil de asimilar que estoy muerto y que mi único entretenimiento es perseguir un gato.

Seguimos con aquella carrera hasta que el gato dio un salto y yo no lo di, y no entendía como pero estaba cayendo todo era oscuro pero yo descendía hacia algún lugar supongo. Al principio gritaba porque me caí pero ya llevaba rato así que pare de gritar, y me maldecía por no haber hecho lo mismo que el gato ya que no lo veré más y no poder ver aquellos ojos azules que tanto amo.

Auch – no me lo puedo creer… he parado de caer, mire a mi alrededor pero no había nada, solo oscuridad. – Bueno creo… que tendré que ir ahora con más cuidado. – Suspire y un destello de luz m dejo ciego durante varios segundos y cuando al fin pude abrir los ojos, no me podía creer lo que estaba viendo. Estaba en Konoha, y tenía al gato delante mío saludándome con una patita, levanto un cartel que ponía "Explora lo que quieras, yo te quería llevar ante tu entierro y el de tus compañeros pero te caíste y eres muy perezoso, así que apáñate las tu solo." Me quede sorprendido ante aquellas letras del cartelito, y sin mas puse rumbo hacia el cementerio.


Bueno hasta aqui el capitulo =P.

Espero que os guste y me dejéis comentarios para así saber lo que pensáis. ^^