Enamorado de ti – Capítulo 7

Disclaimer: ¡Lo se! Tardé en subir un nuevo capítulo… ¡Pero es que escribir un lemos es muy difícil para mí! ¡Y vergonzoso! TwT I'm so sorry… Pero aquí tienen el tan esperado capi~ o3o espero que lo disfruten ^^

Advertencia: Lemon (Relaciones sexuales hombre x hombre)

Ambos angloparlantes caminaban hacia el cuarto del mayor, cogidos de la mano. El ojiazul tenía el corazón latiendo a una velocidad incalculable. La razón era simple: Nunca había tenido relaciones con otro hombre, para colmo, ni si quiera mujer. Mientras que el inglés, estaba bien claro que tenía bastante experiencia en esos temas, no solo por todo lo que leía, también a la hora de la práctica. Aquello hacía que el pobre estadounidense se sintiera en parte inferior ¿Y si hacía algo que no debía? ¿Y si no llegaba a complacer a aquel inglés tan experimentado? Solo esas preguntas ya lo hacían intimidar.

Vio como Kirkland abría la puerta de su habitación haciendo que el otro lo abrazara y besara apasionadamente sin dejar que entrara en el cuarto mientras cerraba la puerta. Sintió la mirada confusa del británico sobre él, pero sin dejar de besarlo, correspondiéndolo con la misma pasión.

Alfred, definitivamente, no quería hacer eso sabiendo que la pareja de habla francesa había estado ahí esa misma noche haciendo aquel acto que ellos harían ahora, juntos por primera vez. Comenzó a caminar a tropezones sin apartar sus labios de la exquisitez inglesa.

Lo llevó hasta el cuarto de invitados, donde había estado durmiendo esos últimos días el estadounidense. Abrió la puerta con prisas y sin darle tiempo a cerrarla, fue empujado por el de pobladas cejas, haciendo que cayera a la cama, y este quedara de pies frente a la lujuriosa mirada del americano que se acomodaba en la cama.

Alfred veía como aquella persona se desabotonaba cada botón de su camisa lentamente, haciendo que el americano suspirara ronco sintiéndose torturado ante tal lentitud, queriendo ser él mismo quien hiciera el trabajo de desnudar aquel cuerpo lechoso y acariciarlo, besarlo, lamerlo y mordisquearlo a su paso. Pero este se mantenía lejos del alcance de Jones dejando que su camisa resbalara por sus hombros cuando terminó de desabotonarla, dejando que cayera al suelo.

Tras eso, comenzó a acercarse al impaciente chico que se quitaba las lentes dejándolas en la mesita de noche que se encontraba a un lado de la cama. Al estar lo suficiente cerca lo rodeó con los brazos apegándolo a su cuerpo y robándole otro de los muchos besos que robaría esa noche.

Rompieron el beso y el americano se subió la camiseta levantándola hasta sacarla de su cuerpo, dejando que su amado cejón viera su formada musculatura. Observó como este se relamía los labios con suavidad admirando su cuerpo y llevando la mano a su pecho, acariciándolo superficialmente.

Dejaba que este tocara su cuerpo, tirando la camiseta lejos de su alcanza, ya sabría cómo encontrarla más tarde. Ahora quería sacar gemidos acalorados de la boca del inglés, quería que gritara su nombre como un loco hambriento de sexo. Lo estrechó entre sus brazos sorprendiéndolo y lo besó lamiendo con ansia sus labios, esperando que los abriera para él. Este accedió enseguida, dejando que el más alto explorara su boca con su lengua, rozando ambas lenguas, terminando en una pelea buscando el dominio que terminó ganando el anglosajón.

Volvieron a separarse al notar la falta de aire, mirándose con deseo. Kirkland aprovechó que estaba entre las piernas del otro para comenzar aquel acto carnal. Besó su pecho con suavidad y bajó hasta el abdomen lamiendo detenidamente mientras sus expertas manos bajaban por la entrepierna del menor apretando ligeramente el bulto que había bajo la tela de los vaqueros, sacando un gemido ronco del más alto. Este sonrió cómplice, tomando aquello como una aprobación. Desabrochó su pantalón y lo bajó hasta sus tobillos dejando que el portador de ojos azules terminara de quitárselos a patadas.

La sonrisa pícara del británico era más amplia aun por cada gemido que soltaba el estadounidense al pasar su mano por aquella zona tan sensible. Bajó su cabeza lamiendo el endurecido miembro sobre los bóxers mientras su mano bajaba por sus genitales acariciándolos como él sabía que le gustaría, haciendo un poco de presión para excitarlo más aun. Terminó por bajar sus bóxers, como había hecho con sus pantalones dejando desnudo al americano y dejando ver su hombría que ya botaba pre-semen de la punta.

Llevó una mano a la base del miembro sujetándolo y acercando sus labios. Besó la punta con cuidado, manchando sus labios con aquel líquido y seguidamente lamió el glande de forma condenadamente excitante para aquel amante de las hamburguesas, y ahora de ese inglés que yacía entre sus piernas acariciando la base de su miembro con una mano, y con la otra acariciando sus genitales, metiendo el glande en aquella húmeda y embriagadora cavidad haciendo maravillas con su la artística lengua británica.

En seguida metió todo el miembro en su boca, comenzando un hábil vaivén sobre este, haciendo enloquecer al menor soltando suspiros calientes y gemidos roncos. Ante su mirada, Arthur comenzó a desabrocharse sus propios pantalones y bajarlos junto a los bóxers. Acarició su propia entrepierna, que también pedía atención a causa de las acciones que proporcionaba al ojiazul. Ahora el británico mantenía una mano junto a su boca en el americano, y la mano libre en su propio miembro, masturbándose al ritmo del vaivén de su boca sobre el otro.

Alfred miró su trasero alzarse sin poder contenerse. Lamió un poco sus dedos ensalivándolos y bajó la mano por su espalda hasta llegar a aquella parte tan deseada. Acarició una de sus nalgas y guió sus dedos a su entrada metiendo dos sin previo aviso. Arthur ahogó un gemido y seguidamente mordió con levedad la entrepierna americana, ganándose un gemido de dolor por parte de este.

Comenzó a mover sus dedos en el interior, tijereteando, moviéndolos en círculos, sacándolos y volviendo a meterlos acompañados de un tercero. Aquello hacía que Arthur fuera más torpe en su misión de complacerlo, y esto lo veía el estadounidense. Sacó sus dedos y Kirkland lo miró algo molesto.

-C'mon here Arthur… I… I want to put… to put it in… so hard…- El anglosajón obedeció y se sentó en el abdomen del más alto dejando que el miembro estadounidense rozara su entrada sacando suspiros de placer de ambos hombres.

Arthur levantó sus caderas y comenzó a auntopenetrarse, sintiendo la dureza invadir aquella zona que se mantenía virgen hasta ese momento.

-Mmng… A-Alfred… y-you... are s-so big…-Gemía en su idioma, tal vez aquello lo hacía más morboso, mientras metía todo su miembro de una estocada soltando un grito de dolor, aun que la sensación era bastante placentera. El ojiazul sujetó las caderas más estrechas que las suyas comenzando a mover el cuerpo más pequeño, entre jadeos y gemidos, roncos los del estadounidense y algo más agudos los del inglés.

Los movimientos eran suaves y acompasados, pero al rato, aumentó tanto la excitación como la velocidad. Arthur quería sentir más profundas las penetraciones que Jones le regalaba.

-M-more… Alfred! More, please more!- Gimió el inglés entre gritos acalorados. El nombrado se levantó un poco y lo besó acaloradamente dejando que cayeran algunas gotas de saliva por sus mentones mientras tumbaba a la persona que estaba siendo penetrada. Levantó sus piernas a la altura de sus hombros embistiendo con fuerza y rompiendo el beso para que el mayor gimiera con libertad, gritando el nombre de su amante.

Las penetraciones eran más rápidas y profundas en aquella nueva posición, dando a Jones más libertad para moverse en el interior estrecho del ojiverde.

-Arthur... I-I'm com… coming… Ah~- Dijo entre suaves espasmos sintiendo la llegada del orgasmo, esperando que el inglés lo entendiera siendo su primera vez.

-M-me… me too… Alfred! Faster please! A-ah~!- Gemía el inglés mientras el americano obedecía y hacía las últimas embestidas más rápidas y profundas tocando aquel punto que más hacía delirar a Kirkland entre fuertes y guturales gemidos que el menor memorizaría en su cabeza.

Ya no aguantaron más. El americano fue el primero en llegar al clímax liberando su esencia en el interior de Arthur, quien derramó aquella sustancia blanquecina sobre ambos abdómenes al sentir el tibio líquido del de mayor estatura.

-I love you, Arthur…- Dijo mientras salía del cuerpo británico, que aun sentía las corrientes eléctricas del orgasmo por su cuerpo. Se tumbó a su lado y acarició la mejilla ganándose un sonrojo y la mirada esmeralda por parte del anglosajón.

-Me too… Idiot… -Lo abrazó hundiendo el rostro en su pecho, avergonzado por todo lo que había pasado. Pronto los leves ronquidos por parte del menor se empezaron a escuchar haciendo que el aun despierto cejón lo mirara y sonriera con dulzura tratando de grabar cada facción del rostro dormido ojiazul. Acarició su mejilla y volvió a aferrarse a su cuerpo con intención de dormir.- I love you… my idiot…-

N.A: Aw! Espero que les hayagustado! Me ha costado bastante hacer el lemon… ;w; tampoco sé cómo me ha quedado… ya opinarán ustedes~ Aviso de que haré un par de capítulos extras! Uno será de Franada, explicando la relación exacta entre ellos~ y el otro la forma en que se conocieron Alfred y Arthur~ ^^ Se admiten tomate, tomates negros (el otro día me enteré de que existían los tomates negro xD), patatas… todo menos cosas francesas!

Muchos besos y abrazos~ y hasta el siguiente capítulo w