Hola como están?. Perdón por la tardanza pero es que como dije anteriormente no tengo computadora, y dije que tardaría un poco en subirlos. Usaría mi teléfono pero por desgracia no se pueden subir los capítulos por teléfono o al menos yo no se como hacerlo. En fin, disfruten de este capítulo tanto como yo discute escribiéndolo.

Los personajes de Fairy Tail pertenecen a Hiro Mashima


Capítulo 6: "No perderé ante él"

Estaba muy molesta con él. Tiene que dejar en paz a Juvia, suficiente daño le causó ya. Estaba ingresando a la cafetería de Tokyo Gakugei University en busca de un pastel de fresas con crema para calmar mis nervios. Lucy me hizo seña desde una mesa, junto a ella estaba Gajeel, Natsu y Gray. Iba a hacer como que no la había visto, pero levantó en su mano un trozo de pastel de fresas con crema. Me conocía bien después de ese detalle no podía simplemente ignorarla. En la mesa solo quedaba un espacio libre junto a Gray. Me senté a regañadientes, el me miro con el rabillo del ojo. Simplemente lo ignore.

- Buenos días chicos- salude.

- Buenos días, Erza- contestaron Natsu y Lucy al mismo tiempo. Esta última me entrego mi tan adorado pastel.

- Pareces estresada, Titania- dijo Gajeel. Involuntariamente miré a Gray.

- No dormí bien anoche eso es todo, Gajeel -dije. Gray se removió incómodo en su silla.

- ¿Asistirán a la fiesta de Masamune Loxar el sábado?- preguntó Natsu.

- Gehee, no me puedo perder ése espectáculo- dijo Gajeel y miro a Gray.

- Claro, papá dice que ese importante anuncio no podemos perdernoslo por nada del mundo- dijo Natsu- piensa que cuando Masamune organizó tal evento solo por eso, debe de valer la pena asistir a tal evento- finalizó Natsu.

- Mi padre piensa lo mismo- dijo Lucy- pero yo solo iré para ver a Juvia.

- Mi madre me llamó para decir que era de vital importancia que asistiera al evento- dije- ¿Por qué? No lo se, seguro se trae algo entre manos ya saben lo excéntrica que es, esa fue la razón que me mudara a mi propio departamento.

- Lo más probable es que sepa algo que nosotros ignoramos- dijo Lucy. Gray no dijo nada sobre si asistirá o no- ¿tu no iras, Gray?

- Ya veremos, en estos momentos tengo mucho trabajo con la agencia- dijo restándole importancia.

- Esa no es excusa, sabes que si lo pides- replicó Gajeel. Al parecer Gajeel quería que Gray asistiera para así hacer más entretenido el "espectáculo" como él decía - Metálicana te dará el día libre y si no yo la convenzo de ello.

- Me lo pensaré- dijo Gray. Él podía decir todo eso, pero yo sabía que no perdería la oportunidad de ver a Juvia.

Estuvimos un buen rato hablando de cosas triviales. Gray a cada oportunidad buscaba hablar conmigo, hacía como que no lo escuchaba, estaba siendo cruel con él pero tenia que aprender de una forma u otra. Hasta que una vez me dijo en un susurro.

- Lo siento ¿si?- no lo mire pero da la que lo estaba escuchando- pero tienes que entenderme. Necesitaba verla.

- ¿Necesitabas?- pregunté. Hablo en pasado eso significaba que la había visto ya- explicate.

- Bueno, hoy la vi- lo mire molesta- pero no me acerque a hablarle- se apresuró a decir. Pero después cambió su semblante a uno muy molesto- Tsk.. estaba muy cariñosa con el idiota hermano de Natsu.

-Gray, deja las cosas como están- advertí en vano, porque sabía que él no me haría caso- Ya le hiciste bastante daño a Juvia y lo sabes.

-Estoy consciente de ello, Erza- se defendió- No tienes que estar recordándolo siempre, se que fui un idiota pero es que ella esta tan hermosa- guardó silencio- Bueno siempre lo fue.

- No solo fuiste un idiota- dije. Reí- si no un súper idiota, por supuesto que ella es hermosa y siempre lo fue- me puse de pie y le alborote el cabello. Me sonrió, él sabía que lo había perdonado- Me voy tengo clases. Nos vemos luego chicos- termine de decir y me fui a clases.

...

Me quedé mirando como Erza desaparecía por la entrada del cafetín. Como siempre ella tiene razón pero no me interesa, el pasado es pasado. Como que me llamó Gray Fullbuster hijo del gran Silver Fullbuster le arrebató a Juvia a Zeref Dragneel así tenga que pasar por encima de quien sea, mi orgullo no me permitiría perder ante él. No señor! Gray Fullbuster no pierde ante cualquiera persona.

- Ya lo hiciste otra vez ¿no?- dijo Lucy y me pegó un pellizco. Lucy era bastante hermosa desde niña y ahora, pero nunca despertó mi interés de hombre por ella o tal vez fue porque siempre supe que mi mejor amigo Natsu, está enamorado de ella. Pero el muy idiota sigue siendo un idiota que no se da cuenta del todo, si sigue de esa manera Loke le va a ganar a Lucy. Traía un sencillo vestido de color rosa manga larga, este llegaba un poco arriba de las rodillas. Le quedaba un poco ajustado en sus pechos dotados.

- Auch!- me quejé- ¿por qué hiciste eso Lucy?- la mire con reproche. Ella se acerco quedando muy cerca de mi

- Tu sabes porque, Gray idiota- La mire confundido- Ya lo estas haciendo otra vez- involuntariamente baje un poco la mirada, como ella estaba muy cerca tenía un perfecta vista de sus enormes pechos. No tenía ese tipo de interés en ella, pero mi sentido de hombre me decía que no estaban nada mal. Al parecer estuve mirando un buen rato porque ella me dio un coscorrón, se apartó y se cubrió los pechos sonrojada- Gray!- chilló- ten un poco de respeto ¿quieres?

- Tu eras la que estaba dando el espectáculo, Lucy- le dije con sorna- Ahora no me vengas con esa- me miro molesta y apunto de golpearme de nuevo- Vale vale, lo siento ¿si?

- No le tomemos más importancia- dijo- volviendo a lo anterior, deja de hacer cosas que preocupen a Erza- me apunto con su dedo acusador- ¿Entendiste?- Me puse de pie y me dispuse a caminar a la salida.

- Te estoy hablando, Gray- gritó.

- Si si como digas, Lucy- grité- tengo que ir a trabajar nos vemos.

Salí del cafetín y fui directo al estacionamiento donde se encontraba mi Lamborghini. Subí a él y lo encendí, mire la hora en mi iPhone de color negro, eran las doce pasadas. Tenía hora y media para llegar a la sesión de fotos programada para las 2:00pm, por ello decidí ir a comer un helado en el lugar al que siempre iba, ya tenía un buen rato sin ir. Maneje hasta la heladería Zero Absoluto, estacione el Lamborghini en el frente. Adoraba este lugar solía venir mucho de niño con mi maestra Ul y si hija Ultear, ella es mayor que yo por casi tres años era divertido pero ya hace un rato que no las veo. La última vez que las vi tenia como 17, que vinieron de visita a Tokyo. Cuando tenía 15 años ellas se mudaron al campo porque la madre de Ul no se encontraba muy bien de salud, no podía estar sola y tampoco podía venir a la ciudad porque el ruido de la ciudad la estresaba de mas. Para mi es lo más normal del mundo, pero para alguien quien vivió toda su vida en el campo a de ser diferente. Seguía igual que siempre con su forma de iglú. Por dentro las paredes era de un azul cielos, todos los muebles estaban diseñados para dar la impresión de estar congelado al igual que el piso. Cuando estaba camino a pedir ordenar mi helado favorito, vi en una mesa a Wendy Marvell. La conocí hace muy poco sin contar que era muy amiga del maldito de Zeref, pero debo admitir que me agradaba bastante y era agradable pasar el rato ella. Me acerque a su mesa.

- Hola Wendy ¿Me puedo sentar?- pregunté.

- Claro Gray-san yo no tengo ningún problema- dijo. Tome asiento.

- ¿Estas sola?- volví a preguntar. Cabía la opción de que Juvia estuviera con ella.

- Si, ni Kana-san ni Zeref-san me pudieron acompañar -dijo- Como leí en una guía turística que los helados de este lugar son increíblemente deliciosos decidí venir y vaya que tenían razón son deliciosos.- termino de decir.

- Si que lo son -dije- si me permites voy a ordenar mi helado- me puse de pie.

- No disculpa Gray-san por retenerte por tanto tiempo que desconsiderada -dijo avergonzada.

- Para nada Wendy, me es de mucho agrado hablar contigo -dije y fui directo a caja para hacer mi orden.

- Muchacho hace rato ya que no te dabas una vuelta por el lugar- dijo el dueño del lugar. Lo conocía desde que era un niño, eran un hombre alto de piel morena, con unas entradas producto de los años- ¿Lo mismo de siempre?

- Ya ni sé para qué preguntas, Viejo Macao- dije riendo.

- Wakaba- gritó- triple de vainilla, una de limón con glaseado de canela.

- Gray que bueno que estés bien-gritó Wakaba- No te pierdas tanto.

- Claro, viejo Wakaba- grite.

- Esta muy bonita tu novia, Gray- dijo y señaló con la cabeza a Wendy que seguía esperando en la mesa- siempre pensé que terminarías con Ultear, sin importar que ella fuera mayor que tu pero ya veo que me equivoque.

-No, ella no es mi novia, solo es una conocida- dije- Ultear es como una hermana.

Macao sonrió, pero no dijo más nada. Mire a la mesa mientras esperaba que mi orden estuviera lista la verdad es que Wendy si es muy bonita, no tiene un cuerpazo de infarto y tiene pocos pechos pero ella parece muy cómoda con ello. Aunque tiene unas buenas caderas y piernas, su rostro y cabello son muy bellos, ella tenía una sonrisa amable y sincera. Cuando llegó mi helado, lo pague y me fui a sentar otra vez.

- Hace rato que no lo comía, pero sigue igual de delicioso o mejor que antes- dije a Wendy mientras saboreaba el primer bocado de mi helado.

- ¿Te gusta mucho venir acá Gray-san?- preguntó.

- Si, siempre venía con mi maestra y su hija- dije.

- Entiendo- dijo Wendy y tomó otra cucharada de su helado.

- ¿De aquí a donde vas? -pregunté- Yo te puedo llevar.

- Voy a conocer la Torre de Tokyo- dijo- pero no se moleste Gray-san, Zeref-san me dejó un chofer a mi disposición para que me lleve a donde desee.

- No es molestia- dije- Si no te molesta acompañarme a una sesión de fotos de rápida yo puedo llevarte a conocer la ciudad si no te molesta -ofrecí. Buena era una muy buena persona creo que podríamos llegar a ser buenos amigos y también me puedo acercar mas a Juvia.

- Si no es molestia me gustaría ir contigo, Gray-san - dijo- quiero ver el trabajo de un modelo.

- No es molestia, Wendy. Si ya terminaste con tu helado nos podemos ir- dije poniéndome de pie- Ah y avisa al chofer que no lo necesitas más por hoy. Ahora tendrás la dicha de tener al mejor chofer del mundo, privilegio que no tiene cualquier persona- bromeé.

- Que dicha es eso, Gray-san - me siguió la corriente- debe ser un regalo de Dios tener tal honor.

Reímos los dos saliendo de Zero absoluto. Le abrí la puerta a Wendy para que pudiera subir, cuando ya estaba dentro del Lamborghini cerré la puerta y di la vuelta al auto para irnos.

- Gray-san que auto tan hermoso tiene- dijo Wendy cuando me subí al auto.

- Fue un regalo de mi padre- dije- por eso lo aprecio mucho.

Arranque el auto. Camino al lugar de la sesión de fotos hablamos de muchas cosas, hablar con de Wendy era muy fácil. Me entere que tiene 19 años, que había comenzado hace poco había comenzado el año de medicina en la misma universidad que Zeref y el resto en Londres. Yo tambien le hable de mi. Llegamos al estudio donde seria la sesión, mire la hora y faltaban 20 minutos para la hora pautada. Me baje del auto y fui directo a abrirle la puerta a Wendy.

- Gracias Gray-san, no tenía porqué molestarse- dijo.

- No te preocupes, Wendy- dije- Ah, por cierto olvida las formalidades y llámame solo Gray ¿Bien?

- Claro Gray-sa..que digo Gray- corrigió.

- Entremos.

Ella me siguió y entramos al estudio. Cuando llegue estaban todos muy atareados.

- ¿Que pasa chicos?- pregunté.

- Ah Gray-san, es que la modelo que sería su pareja en la sesión de fotos y el comercial está indispuesta y no tenemos una modelo que cumplas con las características solicitadas por el cliente- hablo Jet sin respirar. Era el asistente de Metálicana. se notaban estresados.

- Mantengan la calma chicos- dije. Voltee a mirar a Wendy- Wendy necesito tu ayuda.

- ¿En qué puedo ayudarte Gray?- preguntó.

- Ya lo sabrás- le dije. La tome de la mano y la lleve hasta donde estaban los chicos- Chicos ¿qué les parece ella?- pregunté. Todos voltearon a mirar a Wendy. Les brillaron los ojos y saltaron todos encima de Wendy.

- Si, ella es perfecta para el comercial y queda muy bien con usted- dijeron- gracias Gray-san, ahora ¿como te llamas niña?

- Wendy Marvell- dijo.

- Estás contratada, Wendy- dijo Jet- Ahora chicos llevarla a las manos de Kana-san- dos de los ayudantes de Jet arrastraron a Wendy lejos de ahí

-Esperen ¿qué?- preguntó- Gray!- gritó Wendy cuando fue arrastrada lejos.

-Tranquila Wendy no pasa nada- dije. Fui a que me prepararan para la sesión.

...

Mira la hora en mi iPhone eran las 2:00 pm, tenía que prepararme para ir a comprar mi vestido y su traje. Me asomé afuera de mi habitación y grité.

- Jellal!- Jellal salió rápido y pálido de su habitación.

- ¿Que te sucede Juvia?- preguntó y se acercó a mí tomando mi brazo- ¿Estás bien? ¿Te sientes mal?- me miro preocupado.

- Juvia se encuentra bien, Jellal- dije sonriendo. Se sentía bien tener a un hermano mayor que se preocupara por ti- Solo te llamaba para decirte que me alistó y nos vamos.

- Tonta- dijo. Me dio un suave coscorrón- Casi me matas del susto pensé que te había pasado algo.

- Eso le dolió a Juvia, Jellal-dije sobando mi cabeza- Juvia lo siente, pero no le des más coscorrones.

- Siento si te lastime Juvia, pero te lo mereces por escandalosa- dijo en su defensa- podías ir hasta mi habitación, no seas perezosa está justo al lado de la tuya.

- Esta bien, Juvia lo siente- dije- ve a prepararte, Tonto Jellal- termine de decir y me encerré rápido en mi habitación. Jellal odiaba que le llamarán tonto, cuando él sabía perfectamente que era un genio.

- Respeta a tu hermano mayor, Juvia-chan- gritó- Esta no se me olvida- dijo y escuche cuando cerró la puerta de su habitación. Era muy divertido molestar a Jellal porque él era un chico serio, pero con dos palabras de burla perdía esa fachada. Me metí a ducharme. Como a los 20 minutos salí del baño, camine con toda la paciencia del mundo a escoger qué vestir. Debía de ser algo fácil de quitar y de poner, porque quien sabe cuantos vestidos tendría que probarme hasta encontrar el ideal. Me tocaron la puerta.

- Date prisa, Juvia- grito Jellal- Se nos hará tarde.

- Todavía Juvia no está lista- grité.

- Sal rápido, llevas como dos horas allí adentro- se quejó- Te esperaré abajo.

- Mentiroso, Juvia ha tardado tanto- me defendí. Me decidí por un vestido de tirantes color gris que llegaba justo arriba de las rodillas. Unas zapatillas de color verde manzana, un listón del mismo color en el cabello, casi que por poco lo olvidaba un bolso verde manzana igual y una gargantilla de oro blanco con un dije en forma de gota, que me padre me había obsequiado en mi último cumpleaños, era igual a la que traían el y mama. El siempre decía que representaba a los Loxar. Ya lista, con un poco de mascarilla de ojos baje a la sala de estar. Allí me esperaba un molesto Jellal se veía muy bien con lo que traía puesto. Vestía unos Jeans azul, unas converse blancas y una sudadera gris. Para mi sorpresa también traía puesta una cadena de oro blanco con el dije en forma de gota que representaba a la familia Loxar. Me acerque a él y le di un fuerte abrazo, sin poder evitarlo de mis ojos escaparon un par de lágrimas. Lo amaba y ahora que sabía que era mi hermano, lo amaba muchísimo más, creo que en el fondo mi corazón siempre lo reconoció como tal. De todas formas por ahí dicen que la sangre llama. Deje de abrazarlo, tome el dije en mis manos y le di la vuelta tenía las iniciales "J.L" grabadas en la parte traseras que de casualidad resultaban ser las mismas que las mías. Tome también mi dije y le di vuelta, no se porque razón lo hice pero al ver los dos juntos no pude evitar Sonreír y dejar escapar más lágrimas de felicidad. Jellal en todo ese tiempo no se había movido ni dicho nada. Entonces seco con las punta de sus dedos mis lágrimas y me sonrió.

- Padre me lo obsequio esta mañana- dijo tocando su dije.

- Bienvenido hermano- no pude evitar volver a decir- este es tu lugar junto a Juvia y a nuestro padre.

- Ya estoy aqui hermana- dijo y me abrazó- ¿Estás lista para irnos?

- Juvia está más que lista- contesté.

- Entonces nos vamos- dijo Jellal y me tendió su brazo para que lo tomara. Así lo hice y de una vez por todas salimos de la casa.

...

La chica del maquillaje terminaba de ponerme un poco de delineador de ojos. Odiaba usarlo, me parecía muy metrosexual y ese no era mi estilo pero era parte del trabajo. Ya traía puesto mi vestuario que constaba de un bóxer de color negro con una franja gris a los lados. Era la publicidad para la colección de verano de una distinguida marca de traje de baño.
Mi cabello lo habían peinado hacia atrás, habían aplicado fijador para mantenerlo en su lugar pero un mechón rebelde se había escapado y caía en mis rostro, pero como a la estilista le parecía que quedaba perfecto lo dejo en su lugar. Entonces llegó Wendy junto a Kana, la mire sorprendido ¿que hacia ella en ese lugar?.

- Yo también me sorprendí al verla- dijo Wendy. Se veía muy bonita, el cabello se lo había dejado suelto con unas pocas ondas que parecían muy natural si yo no hubiera visto a Wendy antes no lo sabría, definitivamente tenía unas muy buenas piernas. Traía un bikini negro con lunares grises, combinaba con el mi traje de baño. La parte de arriba era strapless, sus pechos no eran muy grandes pero se ajustaba perfecto a ellos. El maquillaje la hacía parecer mayor, tenía delineador de ojos y mascarilla de pestañas, un poco de color en las mejillas y para finalizar un labial de color rojo en sus labios que le quedaba perfecto con su tono de piel.

- Te ves muy bien, Wendy- dije.

- Gracias Gray- dijo un poco sonrojada- tú también te ves muy bien.

- Chico, no estas nada mal- dijo Kana. Me sonroje un poco,ya sabia eso pero que una chica fuera tan descarada me daba un poco de vergüenza.

- ¿Listos para comenzar chicos?- nos preguntó Jet.

- Si-dijimos Wendy y yo al unísono.

...

Jellal estaciono su camaro 2015 de color negro. Nos bajamos y entramos al centro comercial. Era bastante grande, las tiendas que vendían en este lugar eran bastante costosas. Pero seguro que este lugar encuentras algo perfecto para cualquier ocasión.

- ¿Listo para esto Jellal?- pregunte- Juvia suele ser muy indecisa.

- Ya lo se tonta- dijo- siempre has sido muy indecisa.

Entramos, lo primero que vimos fue una tienda de ropa formal para caballeros. Decidimos entrar, una chica que trabajaba ahí se nos acercó.

- Bienvenidos sean ¿les puedo ayudar en algo?- dijo amablemente.

- Por los momentos solo vamos a mirar. Si necesitamos algo te llamaremos de seguro, tienes muy buen gusto- dijo Jellal de forma muy amable. La chica se sonrojo, no digo se sonroja, con semejante chico dirigiéndose a ti de forma tan amable. Pensé que es perfecto para ser el sucesor de papá, sabe utilizar las palabras para poner a las personas a su disposición.

- C-claro señor como desee- dijo nerviosa la chica. Seguimos caminando por la tienda.

- ¿Quieres dejar de coquetear?- dije tratando de sonar celosa.

- Yo no hacía tal cosa Juvia, solo estaba siendo amable- dijo.

- Como digas Jellal, pero Juvia piensa que estabas coqueteando- dije. Puso los ojos en blanco. Nos recorrimos todo el lugar pero no nos gusto nada, lo que había allí parecía ser para hombres de 40 años.

- Vamos Juvia no me gusta nada de este lugar- se quejó.

- A Juvia le parece que también eres bastante indeciso- le dije riendo. Salimos de la tienda.

- Hasta pronto, señorita- le dijo a la chica de la tienda.

- Jellal si vas a coquetear con cada chica que encuentres en cualquier tienda no terminaremos nunca- le regañe.

- Que no lo hago, Juvia- se defendió.

Estuvimos un buen rato entrando y saliendo de tiendas, no encontrábamos nada de nuestro agrado. Jellal era muy exigente también. Pero creo que lo que nos tenía tan indecisos era lo que nos había dicho nuestro padre, que teníamos que estar muy elegantes los dos. Teníamos esa presión de escoger algo que cumpliera con las expectativas de nuestro padre.

...

Habían pasado dos horas desde que había comenzado la sesión de fotos. Ya habíamos terminado y el fotógrafo no mostraba sus imágenes favoritas que de seguro serán las que saldrían en las publicidades principales.
En una yo estaba cargando a Wendy en mis brazos mientras que ella se sostenía de mi cuello y sonreía. En otra estábamos los dos uno al lado del otro con unos lentes de sol a juego. En otra tenía a Wendy tomada por la cintura y ella me daba un beso en la mejilla y por último había una donde ella me tomaba del brazo, mientras que los dos nos mirábamos riendo.

- Buen trabajo chicos, eso es todo por hoy- dijo Jet- fue un placer trabajar contigo Wendy. Espero puedas seguir trabajando con nosotros.

- Claro me gusto mucho trabajar con ustedes- dijo Wendy.

- Vamos a cambiarnos Wendy y nos vamos a donde tenías planeado ir- le dije.

- Claro Gray- dijo y se fue a cambiar, yo hice lo mismo. Cuando los dos estuvimos listos, salimos al estacionamiento donde estaba mi Lamborghini, Kana no vino con nosotros ya que tenía que hacer otras cosas con Metálicana. Abordamos el auto y lo arranque, decidí llevar a Wendy a la torre de Tokyo donde ella quería ir, mire la hora y eran las 4:30 pm. Teníamos mucho tiempo todavía.

...

Seguía pasando el rato y nada que Jellal y yo conseguíamos algo que nos gustara.

- Descansemos por un rato. Vamos a comer un helado mientras tanto, yo invito- dijo Jellal.

- Siiii! Juvia quiere helado!- grité.

- Sigues igual que antes.- dijo mientras acariciaba mi cabello- Vamos, yo quiero uno de chocolate.

Había una heladería en la feria de comida del centro comercial. Fuimos y ordenamos dos helados. El de Jellal era de chocolate y el mio de fresa con chispas de colores. Nos sentamos en una mesa.

- Tenemos que decidirnos rápido-dijo Jellal- no podemos pasar todo el día en este lugar.

- Eso es cierto, esta vez sí encontraremos algo que nos guste- dije- solo nos queda recorrer las tiendas del tercer piso.

- Sí ahí tenemos que encontrar algo- dijo y metió su cuchara en mi helado y tomo un poco.

- Oye Jellal! No te comas el helado de Juvia- me quejé- tu tienes el tuyo.

- Oh! Juvia-chan no seas egoísta, tienes que compartir- dijo haciendo un puchero. Se veía tierno pero no me iba a comprar con ello.

- No, Juvia no quiere compartir su helado- dije.

- ¿Por qué malvada? Soy tu hermano mayor tienes que compartir conmigo- seguía diciendo con un puchero.

- Es por eso que Juvia no comparte- me sonroje y baje la voz a casi un susurro- esta es la primera cosa que a Juvia le regala su hermano- Jellal se quedó mirándome sorprendido. Luego sonrió.

- Jajaja! Tu si que eres increíble- dijo- ya se!. Espérame aquí Juvia.

- Espera ¿A donde vas Jellal?- grité pero era tarde, ya había corrido por uno de los pasillos del centro comercial. Llamando la atención de muchas chicas, no todos los días veían a un chico tan hermoso pasar corriendo a su lado. "¿En que está pensando?" Pensé. Me quede sentada terminando de comer mi helado. Habían pasado como unos diez minutos y nada que volvía Jellal. Me levante a comprar un agua, el helado me había dado sed. Estaba pidiendo mi agua cuando la chica que me estaba atendiendo mira embobada hacia atrás de mí, supuse que era Jellal ya que todas lo miraban de la misma forma, por eso me di la vuelta. Quede totalmente sorprendida.

- Jajaja! Juvia cree que el que es increíble eres tu, Jellal.- Sonreí.

- Toma- me entregó un panda de peluche gigante, apenas y podía ver a Jellal a través de él- Este es el primer regalo de muchos, por parte de tu hermano mayor- terminó de decir y me dio un beso con dificultad en la frente.

- Gracias, a Juvia le gusta muchísimo- me encantaba ese panda de peluche.

- Lo había visto cuando Caminábamos antes. Recordé que cuando éramos niños, dijiste que el panda era tu animal favorito- dijo Jellal- Será mejor que sigamos con nuestra búsqueda del traje ideal.

- Juvia te sigue!- dije. Comenzamos a caminar, las chicas que anteriormente habían volteado a mirar a Jellal, me miraban con envidia. "Sólo es mi hermano, no sean tontas" pensé.

...

Luego de ir a la torre de Tokyo y sacar unas cuantas fotos a Wendy. Decidimos ir a otro lugar. Wendy me dijo que le sugiriera un lugar al cual ir. Le sugerí un parque al cual solía ir con mi madre, con ella y con su madre, era hermoso para pasar el rato. Pero primero pasamos a una tienda de dulces a comprar algunos para comer mientras dábamos un paseo por el parque.

...

Seguimos buscando algo que fuera de nuestro agrado en las tiendas restantes. Todo el mundo nos miraba raro por el oso panda gigante, pero no le tomábamos mucha importancia a ello. Teníamos cosas más importantes por la cual preocuparnos.
Hasta que llegamos a una tienda donde vendía trajes de noche para damas y caballeros. Entramos, habían varios modelos que llamaban nuestra atención e iban a juego. Seguimos caminando en la tienda hasta que vimos algo que nos dejó impactados. Eran perfectos, teníamos que comprar esos trajes que iban a juego. Era perfecto para la ocasión ya que yo tenía que escoltar a Jellal, seria bueno que fuéramos combinados. Era una vestido de color azul oscuro largo, pegado al cuerpo con una abertura en el lado izquierdo que dejaba al descubierto la pierna hasta un poco más abajo de la cadera. Tenía un escote en forma de corazón, que llegaba a mostrar un poco el pecho pero no llegaba a lo vulgar, en la espalda tenía el corte en forma de v mostrando bastante de esta. Tenía un fino cinturón de pedrería plateada. Era simplemente hermoso. En cuanto al atuendo de Jellal era un esmoquin de color negro, con un chaleco del mismo color azul que el vestido, la camisa de abajo blanca y para finalizar una corbata de seda plateada.

- Es perfecto- dijimos al unísono. Nos miramos y asentimos.

- Señorita- llamó Jellal. La chica vino casi que corriendo a su búsqueda- ¿Donde nos podemos probar estos?

- Allá- dijo y señalo a un lugar donde habían varias cortinas de color negro.
La chica llamó a otra para que trajera los modelos que decidimos de nuestra talla. Como a los 5 minutos la chica los trajo y no los entregó. Entramos a los vestidores, le deje mi panda a una de las chicas. Al rato salimos los dos al mismo tiempo de los vestidores, había que admitirlo nos veíamos muy bien, nunca fui presumida pero por este momento no tenía ningún problema en serlo. Combinamos a la perfección a nuestro padre le agradara.

- Te ves muy hermosa Juvia- dijo Jellal- pero claro, no tienes el mismo encanto que tu hermano- bromeó Jellal.

- Juvia cree que te ves horrible- contraataque- ¿cierto señoritas?- pero para nada que pensaban eso si estaban mirando a Jellal como si fuera un espécimen nunca antes visto. Él se dio cuenta de ello entonces me guiño el ojo y se acercó a una de ellas.

- ¿Tu crees que me veo horrible como esta maleducada mujer dice?- preguntó. Manipulador pensé. La chica se sonrojo como un tomate.

- U-usted l-luce m-m-muy bien en ese traje s-señor.- dijo tartamudeando por la cercanía de Jellal hacia ella.

- Ves tonta- me dijo- luzco genial- me sacó la lengua. Lo ignoré.

- Señorita nos los llevamos- dije. Ambos entramos a los vestidores. Al salir le entregamos la ropa a las chicas para que nos las envolvieran. Jellal se dirigió a la caja a pagar. No permitió que pagará nada. La chica nos entregó una bolsa con los trajes envueltos y muy bien acomodados.
Le dije a Jellal que ya que no teníamos nada que hacer en casa, fuéramos a un parque que quedaba cerca de ahí al que tenía mucho rato sin ir. En cierto parqué conocí a Zeref, por eso encantaba ese parque. Claro y porque allí solía ir a dar paseos con mi madre, como la extrañaba. Abordamos el Camaro, Jellal conducía en la dirección que yo le indicaba en menos de 10 minutos llegamos al lugar. Caminamos por el lugar, hablábamos de cosas triviales. Entonces se me ocurrió preguntar algo que no había preguntado.

- Oye Jellal- dije.

- ¿Que sucede Juvia?- preguntó.

- ¿No tienes novia?- pregunté.

- No Juvia, todavía no he encontrado a la indicada. Además dentro de muy poco no podré tener tiempo para conseguir una- dijo.

- Juvia cree que no la consigues por feo- dije y me reí. Me miró con un puchero- No tienes los mismos encantos que Juvia- bromeé.

- Jajaja Juvia ya quisieras tener los encantos que posee esta belleza- dijo mientras se señalaba a sí mismo.

- Callate! Tonto- grité y corrí, sabía que eso si que lo molestaría. Pero a los pocos metros me atrapo en un abrazo no tenia oportunidad contra él y menos con el panda de peluche en mis brazos dificultado mi huida.

- Eres muy mala Juvia, tienes que aprender a respetar a tus mayores. Me ofendes- dijo y se cubrió el rostro como si estuviera a punto de llorar. No le preste atención entonces comenzó a hacer ruidos como si llorara de verdad.

- ¿Jellal?- pregunté. Él siguió con lo mismo- Está bien, Juvia lo siente pero no llores más- me acerque a él entonces me dio un fuerte abrazo.

- Abrazo de oso!- gritó. Solía hacer eso cuando éramos niños. Me apretaba con fuerza.

- Es...tas ...aho..gando.. a Ju...via- intenté decir. Pero lo único que consigui fue que apretara más. Entonces sonrió y me dio un beso en la mejilla.

- Jajaja tonta te engañé.- se burló.

...

Caminaba por el parque junto a Wendy mientras hablábamos de cualquier cosa, cuando de repente la vi. Ahí estaba ella abrazada con otro tipo que no era el hermano de Natsu. Este le daba un beso en la mejilla y ella sostenía un oso panda en sus brazos. "¿Pero en qué clase de zorra te haz convertido Juvia?" Pensé. Saliendo con varios a la vez, cuando supuestamente me amabas a mi. La rabia me movió y camine en dirección a ellos, pase por el lado de ella la choque con mi hombro a propósito.

- ZORRA!- dije en voz baja pero lo suficientemente alto para que ella me escuchara, pero al parecer el idiota que estaba con ella también escuchó.

- ¿No piensas pedir disculpas por lo que acabas de hacer y decir?- exigió. Wendy llegó a mi lado.

- ¿Que sucede Gray?- ella miro a las otras personas- ¿Juvia-san?

- No tengo intenciones de hacerlo ¿o es que acaso vas a obligarme?- le reté a ese idiota ¿Es que acaso no sabía con quién se estaba metiendo?.

- Lo haré si tengo que hacerlo- respondió sin vacilar- Ahora se bueno y pide disculpas a Juvia, tu no eres nadie para venir a maltratarla y ofenderla.

...

No se como paso, pero de un momento a otro ahí estaba el chico por el que solía suspirar y Jellal enfrascados en una discusión.

- Dije que no tengo intenciones de hacerlo y tu no puedes obligarme, maldito- dijo Gray. Tome a Jellal por el brazo para intentar sacarlo de ahí antes que las cosas pasaran a mayores.

- Vámonos Jellal- dije alterada- Juvia no se sintió ofendida con lo que dijo.

- No te sentiste ofendida porque sabes que es verdad, Zorra- me dijo Gray. Auch! eso dolió.

- ¿Por qué le dices eso a Juvia-san Gray?- chilló Wendy.

- Esta vez, sí que no te lo perdono- Jellal se soltó de mi agarre y fue directo a darle un puñetazo a Gray en el rostro partiéndole el labio a este. Al parecer este no se espero que Jellal reaccionara de esa manera porque lució muy sorprendido, pero rápidamente escupió sangre de su boca. Se sacó la camisa y la aventó por ahí e intentó asestar un golpe a Jellal en su bello rostro, pero este retrocedió y Gray apenas consiguió rozarle en la mandíbula eso pareció molestar muchísimo más a Jellal. Este lanzo otro golpe a Gray pero como este lo esperaba lo esquivó y Jellal apenas consiguió rozarlo en la ceja pero eso no impidió que no hiciera daño haciendo ahora un pequeño corte en la ceja de Gray. Wendy gritó.

- Alguien que nos ayude, por favor!. Ahora los dos se lanzaban golpes sin pensar yo estaba paralizada no sabía qué hacer. Sin pensarlo más intervine, con el dolor de mi alma tuve que soltar el panda de peluche fue a parar al piso. En el forcejeo recibí un empujón por parte de Gray. Caí sentada en el piso. Sentí un liquido caliente bajar por mis fosas nasales, Jellal se detuvo su pelea con Gray y fue a mi auxilio. Gray intentó seguir golpeándolo pero en ese momento los gritos de Wendy por ayuda rindieron frutos. Dos chicos llegaron y tomaron a Gray por los hombros impidiéndole moverse.

- Dejadme ir idiotas, no saben con quien se meten- exigió Gray.

- Si que se con quien me estoy metiendo, chico Fullbuster- dijo un chico alto de piel morena, cabello corto y cafe, ojos de color verde azulado. Con unas cuantas cicatrizes en sus rostro.

- ¿Doranbolt?- preguntó Gray.

- El mismo- contestó el tal Doranbolt- Gray no creo que haga muy feliz a tu padre saber estas golpeando a los hijos de uno de sus mejores amigos.

- ¿Hijos?- preguntó Gray incrédulo.

- Olvidarlo me confundí, golpeaste a la hija de Masamune Loxar Gray, eso no le va a agradar a tu padre Silver- regaño Doranbolt. Este misterioso hombre sabía nuestro secreto.

- Juvia ¿Te encuentras bien?- me preguntó Jellal y con un pañuelo que le dio Wendy me lo puso en la nariz para intentar parar mi hemorragia nasal- Oh Juvia lo siento tanto, si yo te hubiera hecho caso esto no habría de haber pasado- se disculpó mientras me puso de pie. Cuando estuve de pie me sentí mareada.

- Juvia-sama ¿se encuentra bien? - preguntó Lahar- luce muy pálida.

- ¿Lahar? Mi panda- pregunté estaba muchísimo más mareada que antes. Lahar era un hombre de confianza de Igneel Dragneel, era el que servía a Zeref mientras estaba aquí en Japón y antes de ir a Londres por supuesto. Lo conocía desde que conocí a Zeref.

- Si soy yo señori...- No pude escuchar más nada, de repente mis vista se nublo y perdí la consciencia.

...

La rabia me había cegado, no fue hasta que Doranbolt mencionó que a mi padre no le agradaría que había golpeado a la hija de Masamune Loxar que entre en razón. Mire en dirección a ella, él maldito ese que sabrá quién de donde había salido la ayudaba a ponerse de pie. Ella sangraba por la nariz y eso lo había hecho yo. Yo la había golpeado a ella, me sentí la escoria mas grande del mundo. Un hombre que si no me equivoco era la Lahar uno de los hombres que trabajaba para el padre de Natsu, le preguntaba que si estaba bien. Ella al parecer estaba más preocupada por ese tonto peluche de un panda que traía antes de la pelea. Lahar le decía algo pero de repente ella se desmayó, Lahar la atrapó antes que cayera al piso, el otro idiota recogía el panda. Intente acercarme a ella pero el idiota de Doranbolt me lo impidió.

- No te acerques Gray, ya hiciste suficiente- me recordó Doranbolt.

- Dejarme ir, Doranbolt- exigí. Fue el maldito idiota el que hablo.

- No te atrevas a acercarte a ella maldito idiota, esto es tu culpa- dijo y le indico a Lahar que llevará a Juvia a su auto. El se adelantó corriendo a su auto y lo encendió. Cuando Lahar dejó a Juvia en el asiento del copiloto, el idiota arrancó el Camaro a toda velocidad. Wendy vino corriendo a mi.

- A Juvia-san se la llevaron al hospital- dijo preocupada.

- Wendy-sama- se acercó Lahar- Déjeme llevarla a casa, el señor Zeref la dejo bajo mi cuidado y mire lo que pasa.

- Llevarme al hospital a donde llevaron a Juvia-san- dijo Wendy.

- Yo también quiero ir-dije.

- Nada de eso- dijo Doranbolt- Yo te llevare con tu padre. Él debe saber lo ocurrido.

- Yo ya no vivo bajo el techo de mi padre- dije. No quería escuchar los sermones de mi padre.

- Eso ya lo sé, Gray Fullbuster. Pero no creo que quieras que Erza Scarlett se entere de lo ocurrido ¿o sí?- dijo Doranbolt. Trague, me tenía. Él sabía que a la persona que más temía era a Erza y a mi maestra Ul, pero ella no estaba aquí.

- Llevarme con mi padre- dije.

- Ya nos estamos entendiendo, ponte algo de ropa ¿quieres? - dijo Doranbolt. Recogió mi camisa que no recuerdo en qué momento me quite- Nos vemos Lahar. Esperó volver a verte a ti también.- le dijo a Wendy. Esta se sonrojo.

- Nos vemos- dijo Wendy- Gray, que alguien te cure esas heridas- termino de decir y se fue con Lahar. Al igual que yo me fui con Doranbolt. Me venía una grande por más que lo evitara, Erza se iba a enterar de esto, estoy seguro que ahora sí estaba muerto. Ahora sí.

...

Mire la hora en mi iPhone, eran las 6:30 pm. Iba saliendo de la empresa de mi padre, yo no tenía pensado ser el sucesor del lugar pero tenía que aprender sobre el negocio familiar para en un futuro poder prestar mi ayuda a Natsu en su labor. Iba a subir en mi ferrari 458 italia cuando mi teléfono comenzó a sonar.

- ¿Hola?- dije.

- ¿Zeref-san?- salió la voz de la otra línea algo angustiada- Soy Wendy.

- A Wendy ¿Sucede algo?- pregunte.

- Si Zeref-san- dijo. Me preocupe- Estamos en la clínica del centro Tokyo con Juvia-san- sentí que mi mundo se vino abajo.

- Ya voy para allá- colgué. Arranque mi auto a toda velocidad ¿Qué le habrá pasado a mi Juvia?. No se supone que estaría de compras con Jellal. El maldito tráfico estaba peor que nunca, me pasaba a todos los autos que podía, pero tampoco podía provocar un accidente. En menos de 10 minutos llegue a la clínica y baje corriendo del auto. Cuando llegue a la recepción fui directo a preguntar por Juvia.

- Buenas tardes, señorita ¿la habitación de Juvia Loxar?- pregunté desesperado.

- Buenas tardes joven- dijo la mujer con su santa paciencia, quería matarla por ello, claro que ella no tenía la culpa de mi desesperación- Juvia Loxar se encuentra en la habitación 14B. Sigue por este pasillo a la derecha.

- Gracias señorita- dije y corrí por el pasillo. Quería verla de una vez por todas. Frente a la habitación divise a Wendy y a Lahar.

- ¿Cómo está?- pregunté- ¿Qué sucedió?.

- Está bien Zeref-sama, solo fue un desmayo por la situación en la que se encontraba la señorita Juvia en esos momentos. El susto junto con el golpe que recibió la señorita y un poco de anemia que presenta fueron el detonante para que ella perdiera la consciencia- Termino de explicar Lahar.

- ¿Golpe?- pregunte confundido- ¿Cual golpe? Y Jellal no estaba con ella?

-Si, Jellal-sama se encuentra con ella allí adentró- dijo Lahar. Fui y toque la puerta cuando escuche un "Adelante" por parte de Jellal, entre. Este estaba todo sucio y lleno de sangre, en su pómulo derecho tenía un pequeño corte, al igual que en su ceja izquierda.

- ¿Como esta?- pregunte.

- Por los momentos está dormida- dijo Jellal- hace un momento había despertado, pero el suero que le están pasando le fue administrado un somnífero y no dura mucho con los ojos abiertos. Le darán de alta a lo que se termine.

- ¿Que sucedió Jellal?.

- Estábamos dando un paseo por el parque, cuando el maldito ese Gray Fullbuster- dijo con desprecio su nombre. Apreté mis puños otra vez era culpa de él- se acercó, tropezó a Juvia a propósito y no se porque motivo la llamó Zorra. Le exigí que se disculpara con ella pero se negó. Juvia intentó intervenir diciéndome que lo dejara así que a ella no le importaba, la volvió a llamar zorra y esta vez sí que no me puede detener- dijo con rabia en su voz. Rabia a Gray Fullbuster- comenzamos a golpearnos y cuando Juvia intento separarnos el idiota ese le dio un empujón, por el impacto le rompió la nariz y la mandó directo al suelo.

Lo voy a matar, si señor. Una cosa es que se meta conmigo pero ya es otra historia muy diferente que se meta con ella. Ese maldito va a conocer quien es Zeref Dragneel. Nunca me ha gustado utilizar el poder de mi padre, pero si vuelve tan siquiera a hablarle a Juvia lo utilizare sin compasión no me importa si es el mejor amigo de Natsu, no me importa nada. No perderé ante él.

- ¿Z-zeref eres tu?- la escuche decir. Eso disperso todo sentimiento sobre destruir a Gray Fullbuster.

...

Por más que lo intentara no podía abrir los ojos, cuando por fin lo conseguía se volvían a cerrar al instante sin poder evitarlo. Escuche la voz de Jellal y luego la de él. Quería verlo más que a nadie e hice todo el esfuerzo posible por mantener mis ojos abiertos.

- ¿Z-eref eres tú?- pregunté. Volteo a mirarme y se acercó.

- Si soy yo, mi hermosa Juvia- dijo. Me acarició el cabello. Recordé que había dejado mi panda tirado en el parque. Eso me lo regalo Jellal.

- ¿Donde esta el panda de Juvia?- dije.

-¿Dónde está qué?- pregunto confundido. Escuche reír a Jellal, mire en su dirección en su hermoso rostro tenía varios cortes. En ese momento sentí mucha rabia contra Gray, como se había atrevido a hacerle eso a mi hermano.

- Tu si que eres increíble, Juvia- dijo riendo- estás en la cama de un hospital y te preocupas por un tonto panda de peluche. Te puedo comprar otro si quieres ese está sucio.

-No es un tonto panda, es el panda de Juvia- chillé- Juvia no quiere otro, quiere el mismo porque ese se lo regalo Jellal.

- Esta bien, esta bien. Tranquila enseguida iré a por él- dijo Jellal y salió de la habitación. Zeref se acercó, me dio un corto beso en los labios seguido por uno en la frente.

- Estaba muy asustado, Juvia- me abrazó- pensé que te había ocurrido algo muy malo. Tenía temor de no volver a ver la sonrisa de mi Juvia- estaba enternecida por las palabras de Zeref, le di un beso en sus perfectos labios.

- Juvia está bien, no tienes porque preocuparte- dije para tranquilizarlo. Era cierto lo único que tenía eran unas increíbles ganas de irme de ese hospital.- Juvia se quiere ir de aquí.

- Te podrás ir cuando se te termine el suero, Juvia- fue Jellal el que hablo, iba entrando con mi ahora un poco sucio panda. Pero no importa ese panda es muy importante para mi.

- El panda de Juvia!- grite como una niña. Mientras Jellal me lo entregaba en mis brazos.

- Esa cosa es enorme- dijo Zeref en broma.

- Si que lo es, hubiera comprado uno mas pequeño- continuó Jellal- Debemos mandarlo a la tintorería.

- Dejen en paz al panda de Juvia- dije apretando el agarre del panda, haciendo un puchero infantil.

Entró una enfermera a la habitación.

- Señorita Loxar, ya puede irse a casa dijo la enfermera.

...

Iba llegando a casa con Doranbolt. Fuimos directo al despacho de mi padre, ya que Doranbolt por teléfono le había dado un adelanto a mi padre. Cuando llegamos Doranbolt toco la puerta.

- ADELANTE!- se escuchó provenir del otro lado de la puerta. Trague grueso y entramos.

- Silver-sama, le traje a su volcancito-dijo Doranbolt.

- Hola padre- saludé. Me miró con enojo.

- Doranbolt- dijo ignorándome por completo-¿Como has estado muchacho?.

- Bien señor ¿y usted?- respondió Doranbolt.

- No tan bien como tu, puedes ver- dijo mi padre paseándose de un lugar a otro. Se detuvo- Este hijo mío definitivamente es un idiota.

- No lo pongo en duda señor- dijo Doranbolt.

- Gray Fullbuster ¿como se te ocurre golpear a los hijos de Masamune Loxar? ¿Cómo?- gritó.

- Tu también dices eso de hijos ¿por qué?- le grité de regreso- Juvia es hija única.

- No es así, niño idiota- dijo mi padre- Masamune Loxar tiene un hijo mayor y adivina.

- ¿Un hijo mayor?- pregunte confundido.

-Es el chico al que golpeaste hoy- Sentenció mi padre- Jellal Loxar.


Ese desgraciado Gray, como se atreve a tocar a Jellal y golpear a Juvia. No me quiero imaginar que hará Erza cuando se entere de lo que le hizo a Juvia. Loliconero al ataque. Se preguntaran como es que Kana trabaja con Metalicana. Pues debo aclarar que Kana es una estilista muy reconocida. Hubo una declaración de guerra entre Gray y Zeref ¡Kyaaaa, que emoción!.

Si les gusta déjenme saberlo a través de sus Reviews, me emociona tanto leerlos.

Hasta la Próxima.

EAUchiha.