¡Hola! ^-^

Aquí estoy de vuelta con el penúltimo capítulo. Sí, sí, el penúltimo.

Al final lo explico mejor xD

Espero y os guste

¡Disfrutadlo!


Capítulo 7. Presentimiento

Dentro de la casa…

-¿Y tú que tal mantienes tu vida romántica?- Ahora era Dominik el que preguntaba, permaneciendo aún a su lado, sabiendo lo nerviosa que se ponía ella con su cercanía.

-Pues mal-

-¿Y eso? No me creo que ni siquiera tengas novio.-

-Para serte sincera me interesa un chico-

-Ah bueno, pues entonces no estás tan mal -Sonríe-

-Pero… no estoy del todo segura de que le interese- Prosigue "disfrazando" sus intenciones y ocultándole información- ¿Tú que harías? ¿Desvelarías tus sentimientos sin estar seguro de cómo reaccione?-

Dom no responde de inmediato, sino que se toma unos minutos para pensarlo. Paula le mira, intentando descifrar sus pensamientos.

-Creo que eso dependería de cuanto conozcas a dicha persona, y cómo te lleves con ella- Responde finalmente.-

-Es decir que no crees en el amor a primera vista-

-Pues a decir verdad no-

-¿Y si alguien a quien apenas conoces te dice un día que siente algo por ti pero tú no la quieres, qué harías?-

-Trataría de desengañarla, diciéndole que lo nuestro no podía ser -Responde como si nada-

-¿Sabes qué? Déjalo, está visto que no pensamos igual –Luego sale de allí casi corriendo.

Le había dicho lo que sentía, prácticamente se lo había gritado y él ni cuenta se dio. Lo intentó tal y como Tari la había aconsejado, pero no funcionó.

Al llegar al porche ve a Tari y a Nathan besándose.

-"Bueno, al menos ella sí tendrá su final feliz" –Piensa bajando los escalones.

Dominik por su parte, por unos segundos no entiende la reacción de Paula. Cuando cae en la cuenta de lo que es, exclama…

-¡No puede ser! ¡Diablos! ¿Qué hice? –Sale disparado detrás de ella-

No tarda ni cinco segundos en llegar al porche, atravesarlo, sin reparar en Tari y Nathan, y recorrer el descampado con la vista. A lo lejos se ve a Paula, alejándose cada vez más.

-¿Qué ocurre? –Pregunta Nathan detrás de él- Se había levantado y su amigo ni cuenta se dio.-

-Nada que no pueda solucionar- Responde sin mirarle, antes de salir corriendo.

Hacía un buen rato que el sol había dejado de brillar tan resplandeciente como a primera hora de la mañana, y todo por culpa de unos nubarrones que se habían colocado en medio, dejando entrever la prominente tormenta que se avecinaba.

Cuando Dominik llega al lado de Paula comienzan a caer las primeras gotas.

-¡Espera! –La coge del brazo para detenerla y se fija en sus lágrimas.

-¡Suéltame! –Habla con voz rota-

-Te fuiste sin dejarme decir nada al respecto-

Paula se suelta, y Dominik ve sorprendido como las gotas que caen se paran en su caída y se juntan unas con otras rápidamente formando un escudo protector alrededor de la chica.

Nunca se había molestado en preguntarle qué poderes tenía, o de qué era capaz y en ese momento lo descubriría. Sonríe. Él tampoco le dijo nada a ella con lo que podría sorprenderla. Por suerte, una parte de sus poderes consistía en poder desintegrar cualquier sustancia que no tuviera vida propia y el agua no era problema para él.

Avalancha eleva una mano y pronto la barrera que los separaba se va resquebrajando poco a poco, ante la mirada atónita de la chica. Sin pronunciar ni una sola palabra la joven hace crecer su escudo protector, tanto a lo ancho, logrando separar más la distancia con Dom, como a lo alto, demostrándole lo que podía hacer.

Él sonríe al ver esto. Luego sube algo más la intensidad de las vibraciones que mandaba y en un abrir y cerrar de ojos el escudo que tanto le había costado hacer a Paula, y aún la costaba mantener, se resquebraja y al mismo tiempo las partículas se van desintegrando hasta no quedar nada.

Una vez que tiene paso libre y ante la todavía atónita mirada de la chica, avanza los pocos metros que los separan, la rodea colocando los brazos en su cintura y coloca sus labios sobre los de ella. Primero, se deleita saboreando sus labios lentamente con un beso "superficial". Después, profundiza más dicho beso obligándola de forma delicada a entreabrir los labios, para así poder saborear su miel.

Para ellos era como si el tiempo se hubiese detenido y no existiera nada más. No importaba que cada vez lloviese más, y se estuviesen mojando, así como si había alguien mirando o no. Ese era el final de un malentendido y el comienzo de un sentimiento nuevo, que reclamaba ser correspondido como si de ello dependiese su vida.

Al día siguiente…

Tari fue a ver a John y a Keira para informarlos de todo lo que les había pasado en las últimas semanas. Paula insistió en acompañarla, ya que quería conocer a los demás integrantes de La Hermandad. La pareja quedó asombrada y apenas podían creer que en tan poco tiempo las cosas hubiesen cambiado tanto. En cuanto a la chica nueva, les cayó simpática la joven y así como un día aceptaron en su grupo a Tari, no tuvieron inconvenientes en que Paula también formara parte de él.

Una semana después…

En un esplendoroso día de primavera, en el descampado al lado del río en el mismo bosque habían decidido John y Keira celebrar el enlace.

Al llegar al lugar los invitados quedaron sorprendidos por lo bonito que les había quedado todo adornado con flores blancas y lazos color fuego en los extremos de los bancos.

En la ceremonia no ocurrió nada fuera de lo común. Acto seguido comenzaron a tocar los músicos, los sirvientes contratados para la ocasión sirvieron copas, y dulces, y hasta algunos se animaron a bailar con su pareja.

En ese momento todos repararon en Pietro el cual está bien acompañado de una joven de veinte años, rubia, menuda…

-¿Quién será? –Pregunta John a Dominik-

-No lo sé- Responde sin dejar de mirar a la desconocida- Es la primera vez que la veo. Aunque sí me he dado cuenta que Pietro ha estado muy misterioso últimamente –Le informa-

-Pues ya sabes el motivo- Responde también sin dejar de observarlos. Luego mira a su amigo- No sé tú, pero yo no me pienso quedar con la duda- Da unos pasos en su dirección- ¿Vienes? –Pregunta con voz cómplice-

-¡Claro! ¡Qué cosas preguntas! –Se une a su amigo y ambos se acercan a Mercurio-

-Al fin llegas- Comienza a hablar Dom-

-Ya pensábamos que no vendrías- Prosigue sonriendo John-

-Y por lo que vemos te tardaste por una razón –Miran a la joven-

-Chicos, os presento a Elisabeth, mi novia- Dice con voz orgullosa- Eli- Le gustaba llamarle por su diminutivo- Éstos son mis mejores amigos, John Allerdyce y Dominik Loanis Petros.

-Encantada –Les saluda-

-El placer es nuestro- Hablan al unísono-

-Permítenos robarte a tu novio unos minutos- Dice John a la chica en lo que se acerca más a Pietro. Ella como respuesta tan solo sonríe-

-Qué calladito te lo tenías, ¿no? –Dice con voz divertida Dominik-

-Ya te dije que son "asuntos míos"-

-Sí, sí, ¿y creías que yo no averiguaría nada?- Sonríe-

-No si ya lo decía yo… ¡eres un entrometido!- Habla con tono divertido a lo que acto seguido todos ríen a la vez.

-Menos mal que todo está saliendo bien, sin ningún percance- Le dice Tari a Paula un poco más allá de donde se encuentran John, Pietro y Dom.

-¿Porqué no debería de salir bien? ¿Qué podría pasar? –Pregunta extrañada.-

-Créeme que es extraño ya que… ¡siempre ocurre algo! Que no es precisamente agradable- Explica-

-Bueno, pues ya ves que esta vez te equivocaste y no pasó nada- Sonríe-

-Sí, menos mal- Le devuelve la sonrisa- No me preguntes porqué pero tengo un mal presentimiento.

-No le hagas caso a ese tipo de cosas. Si ocurre verdaderamente algo, al final no sabrás si eso que pasó tuvo que ver con "el presentimiento", o si simplemente eso era lo que "tenía que ocurrir".-

-Yo sé lo que te digo. Solo espero que sea lo que sea… no termine en desgracia.


Continuará...

Espero y os guste el capitulo. Ya solo me queda el epilogo. Pensaba haber dejado un capi largo y ya está pero al final cambié de parecer XD

El último capítulo se publicará el día 28 con lo que… ¡estad atentos! xD Y no olvidéis dejarme un comentario para saber qué os ha parecido ^-^

¡Hasta pronto!