6º Sentimiento creciente
Katniss pasó la noche muy inquieta, Peeta estaba preocupado, en más de una ocasión la escuchó murmurar como "no te lo llevarás" "Gale es mío" "Suéltalo, no puedes quitármelo". Peeta sintió una rabia inmensa al recordar las palabras de Octavia esa tarde, la cara de dolor que había puesto Katniss al escucharla, la forma en que se aferraba a su cuello… No era capaz de comprender como Octavia, a la que había considerado como su tía por muchos años, era capaz de algo tan ruin, y más sabiendo lo que es perder a un hijo.
Aun recordaba como les había afectado la muerte de Rue, no solo a ellos, a toda la familia también. Rue y Johanna habían sido amigas de pequeñas, pero Rue sufrió una grave infección que solo se podía curar con medicamentos disponibles en los hospitales, Cinna y Octavia no habían tenido más remedio que internarla. Los médicos la llevaron a realizarle unas pruebas y esa fue la última vez que la vieron con vida.
No fue hasta meses después cuando recibieron la llamada de las autoridades informándoles de que habían hallado el cuerpo de la pequeña Rue flotando en el río, la pobre solo tenía 12 años.
Cinna y Octavia casi enloquecieron al escucharlo, ella era lo que más querían en el mundo, los Mellark sufrieron también con su muerte, para Haymitch y Effie era como una segunda hija, para Finnick y Peeta una hermana pequeña, pero fue Johanna la que sintió más su pérdida, las dos eran inseparables, y fue entonces cuando comenzó a hacer las locuras que la llevaron a aquella isla.
Peeta se mordió fuertemente uno de los puños para no pegar un grito por la frustración que sentía, odiaba a la compañía "El Capitolio", los odiaba más que cualquier cosa en el mundo, por su culpa había perdido a una de las personas que más quería en el mundo, y era posible que no volviera a ver a otra de ellas.
Acarició levemente el rostro de Katniss, ella se acurrucó a su lado y dibujó una sonrisa en su rostro, acompañada de un leve suspiro que decía "Peeta". Al escucharlo sintió una emoción tan grande que casi se le saltaron las lágrimas, a pesar de saber que eso no significaba nada, su corazón se aceleró y no pudo más que tumbarse a su lado y mirarla dormir.
Así estuvo un buen rato, hasta que las tripas de Peeta empezaron a rugir, viendo que ella estaba bastante relajada, decidió bajar a cenar algo. En el salón estaban Annie y Finnick jugueteando con el pequeño Gale, y en la cocina estaban sus padres, hablando con seriedad.
-¿Cómo está Katniss?
-Teniendo en cuenta lo acontecido hoy, bien mamá- Le respondió caminando hacia la nevera- La he dejado durmiendo en su habitación.
-Pobrecilla, como siento que haya escuchado los delirios de Octavia- Dijo Haymitch con pesadumbre- La mente de Octavia se ha desquiciado hasta tal punto que no sé si será reversible.
-Puedo entender que se haya trastornado por lo que sucedió con Rue, pero de ahí a querer quitarle un niño a su madre…
Peeta fue interrumpido por un grito desgarrador procedente de la habitación de Katniss. Todos en la casa se quedaron estáticos al escucharlos, con los pelos de punta ante el sufrimiento que denotaba aquel grito. Fue Peeta el primero en reaccionar al escuchar el segundo grito, tan desgarrador como el primero, los demás no tardaron en seguirlo.
Al entrar en la habitación, Katniss se revolvía en la cama, parecía que forcejeaba con alguien, sus gritos pedían que alguien la soltara y no siguiera haciéndole daño. Peeta fue hasta ella y la abrazó, intentó que parara de revolverse diciéndole palabras de cariño al oído.
Soltando un grito más fuerte que todos los anteriores e incorporándose, logrando así soltarse del abrazo de Peeta, Katniss despertó sudando, jadeando y llorando, estaba asustada, todo su cuerpo temblaba. Los brazos de Peeta volvieron a apresarla, al principio ella intentó quitarlos de encima suyo, pero pronto sintió la calidez y el cariño que ellos desprendían y se relajó un poco.
-Ha sido una pesadilla- Le dijo al oído- No pasa nada Katniss, aquí estás a salvo.
-No estoy a salvo…
-Claro que si- Le dijo Effie sentándose al otro lado de ella- Nosotros cuidamos de ti y de Gale.
-Pero ellos… Ellos… Estaban aquí… Yo los he visto… Estaban aquí…- Se encogió, abrazándose las piernas- Ellos… Me hacían daño… Me castigaban por escapar…
-Solo ha sido un sueño, pequeña- Haymitch se agachó frente a ella y le tomó una de las manos- Solo estamos nosotros, nadie te va a castigar.
-Pero ha sido tan real… Era igual que cuando estaba allí.
-¿Quieres hablar de ello?- Le preguntó Peeta intentando que se sintiera mejor- Quizás si nos cuentas que has soñado, te sientas mejor y veas las cosas de otra forma.
-¿Eso es posible? No creo que nunca pueda sentirme mejor.
-Puedes intentarlo si quieres- La animó Effie, que también pensaba como Peeta- Pero solo si de verdad quieres y estás preparada, sino, simplemente te abrazaremos y cuidaremos de ti hasta que te calmes y veas que aquí no corres peligro.
Katniss dudó unos minutos, los miró a cada uno de ellos a la cara, viendo en todos ellos miedo, estaban asustados por cómo se había puesto ella mientras dormía, entonces miró a su pequeño Gale, acurrucado en el brazo de Annie, mirándola con los ojitos llorosos, tan callado y quieto que parecía más mayor.
Al ver a su hijo, Katniss pensó en todo lo que había vivido esos últimos meses, la familia Mellark los había cuidado a los dos sin condiciones, les habían dado cariño, educación, alojamiento, pero sobretodo, les habían dado amor. Ella les debía mucho, Gale y ella seguramente no estarían juntos y en buen estado de salud de no ser por ellos.
-Os contaré el sueño…
-Si en algún momento crees que no puedes soportarlo, no dudes en decirlo y parar, ¿de acuerdo?- Le dijo Haymitch apretando levemente su mano.
Finnick acercó la silla del escritorio a la cama para que Annie se sentara, esta le entregó al pequeño a su madre, Finnick se sentó en el suelo, apoyando su cabeza en las rodillas de Annie, los demás ya están acomodados, así que esperaron a que ella se calmara para empezar.
-Al principio corría con Gale en brazos, estábamos jugando en una hermosa pradera, pero de pronto escuché un grito, no sabía quién era. Asustada, dejé a Gale en un lugar seguro y fui a ver de quien se trataba, y entonces los vi, los hombres que me tenían presa estaban atacando a una hermosa niña de piel oscura y cabellos rizados- Los ojos de Katniss no pudieron aguantar- Tenía miedo porque me descubrieran, así que no hice ruido, caminé en dirección contraria y fui a por Gale, pero cuando llegué no estaba donde lo había dejado- Se paró un momento para mirar a su hijo- Empecé a buscarlo, y entonces escuché la voz de Octavia diciéndome que Gale se iba con ella, que no me preocupara, que ella se aseguraría de que nadie se le acercara, ni siquiera yo- Apretó al niño contra su pecho de manera urgente- Incapaz de localizarla, empecé a gritar llamando a mi hijo, pero lo único que recibí como respuesta fue un dardo tranquilizante, haciéndome caer rendida al instante- Volvió a mirar al pequeño y acarició su mejilla, buscando algo de tranquilidad- Los hombres que anteriormente estaban con aquella niña me cogieron y me llevaron a un barco pesquero llamado "En llamas", un barco en el que, en la bodega, habían más personas… Más prisioneros… Un rato después nos sacaron a todos de allí, a los demás los llevaron a las celdas normales, las que están en el piso superior, pero a mí me llevaron a parte, nada más entrar, giraron a la derecha, me metieron en un ascensor y bajamos ocho plantas. Al salir reconocí de inmediato las instalaciones, eran las salas donde se hacían "los tratamientos"- Cerró fuertemente los ojos mientras notaba como sus lágrimas caían con más intensidad- Me ataron a una camilla y me azotaron con látigos acabados en ganchos, después propinaron descargas eléctricas, cada vez con mayor intensidad, y por último me tatuaron en el hombro un pájaro rodeado de llamas con las palabras "Sinsajo" debajo- Se apartó la camiseta del hombro derecho y les enseñó ese mismo tatuaje pero sin las llamas- Después de eso me he despertado.
-¿Sinsajo? ¿Qué significa sinsajo?- Preguntó Finnick levantándose a mirar el tatuaje.
-Para ellos, este tatuaje significa rebeldía, se lo ponen a todos los que intentan escapar después de haberles torturado- Explicó con desánimo- A mí me lo hicieron cuando descubrieron que estaba embarazada de Gale.
-Katniss, ¿Cuándo estabas en esa isla te hacían de verdad todas esas cosas que nos has contado?- Preguntó Effie totalmente angustiada y pálida.
-Dependiendo siempre de lo que quisieran conseguir, pero si, en más de una ocasión recibí alguno de esos castigos- Katniss pensó un momento sus palabras- Creo que lo que hacían con nosotros era experimentar medicamentos, experimentar tratamientos para controlar a la gente, para que las masas hicieran lo que ellos quisieran.
-Creo que por hoy ya has tenido suficiente- Dijo Haymitch levantándose y bajando la mirada- Lamento haberte hecho hablar de ello, no es fácil escucharlo, supongo que contarlo por experiencia propia mucho menos- Katniss tomó su mano.
-Es la primera vez que hablo de ello y, en cierto modo, me siento liberada.
-Gracias por ser tan sincera Katniss- Haymitch le besó la mano- Deberías intentar dormir un poco, estás agotada.
-No creo poder volver a dormir, tengo las imágenes en mi cabeza, no se van.
-Si quieres, me quedaré a tu lado hasta que te duermas- Le propuso Peeta- Incluso toda la noche si eso impide que tengas pesadillas.
-¿De verdad lo harías?
-Claro que si.
Peeta le sonrió y la ayudó a tumbarse en la cama, él se tumbó a su lado, colocó al pequeño Gale entre los dos y los arropó. Los demás salieron en silencio de la habitación, sabiendo lo que Peeta sentía por Katniss aunque no hubiera dicho nada, viendo como Katniss empezaba a sentir algo por él.
Todos fueron de nuevo al salón, decaídos, pálidos y con los ojos llorosos. Annie y Effie se abrazaron una vez estuvieron en los sofás, escuchar aquellas atrocidades había sido muy duro, sabiendo que realmente ella había vivido esas cosas. Finnick intentaba mantener la compostura, y Haymitch simplemente miraba fijamente en la pared.
-¿Qué te ocurre papá?- Preguntó Finnick al verlo tan embobado.
-Pensaba en las cosas que nos ha contado Katniss- Los miró a los tres- ¿No os habéis fijado en los detalles de cuando la llevaban? El pequero, el número de piso, la sala donde la llevaban, la tortura, el tatuaje…- Los tres lo miraban sin comprender- Creo que ha sido mucho más que un sueño, creo que ha sido un recuerdo.
-¿Un recuerdo?
-Uno o varios juntos- Aclaró- El pesquero no pudo verlo nada más que cuando se la llevaron, y ella era muy pequeña cuando eso ocurrió. Pero las salas y las torturas se las tuvieron que hacer un poco más mayor, y el tatuaje ya sabéis de cuando es… Katniss sueña con las cosas que ha vivido, cambiadas, pero con esas cosas a fin de cuentas.
-¿Y qué quieres hacer? ¿Vas a hacerla revivir todo lo que ha pasado? Ya has visto como ha sido escucharla.
-No, no la volveré a hacer pasar por esto- Le aseguró- Pero basándome en los datos que ya nos ha dado sin darse cuenta, puedo buscar cosas, el pesquero, por ejemplo- Le indicó- Si de verdad existe, daré con él cuanto antes.
-No perdemos nada por intentarlo- Concordó Finnick con él- Mañana mismo nos pondremos a ello.
-Si, por hoy ya hemos tenido suficiente.
Los cuatro se retiraron a sus habitaciones a descansar, esperando no tener pesadillas por todo lo escuchado, con la esperanza de poder encontrar pistas que los llevaran hasta Johanna.
Espero que os haya gustado, se que no es excesivamente largo, pero hoy no he podido hacer más, estoy bastante liada esta semana.
Bueno, vais viendo un poquito como ha vivido Katniss sus años de cautiverio, ¿queréis saber más de ello? ¿De algún momento concreto de su vida? ¿Qué otras cosas os gustaría saber? ¿Alguien se aventura a adivinar que va a ocurrir?
El viernes que viene tendréis siguiente capítulo si no pasa nada.
Nos leemos
