CAPITULO 7.- ESTAR CON ELLA

- Soy coreano, Tu también ¿Verdad?

No pude responder, ver aquellos ojos dorado ámbar me había traído recuerdos.

~ Un Asesino ~

No sé de donde saqué tanto valor, pero es que la vi tan triste, que no pude esconderme más...

~ o ~

Ante ella estaba un asesino profesional, el hombre que había herido a Sesshomaru y el mismo que le enviaba las margaritas, había salido de las sombras para estar junto a ella.

~ Un Asesino ~

No pude esconderme más...

Siempre creí que al acercarme a ella, sentiría el perfume de las margaritas...

En realidad sentí el aroma de sus pinturas ¿Quién iba a imaginarse que las pinturas olerían tan bien?

Le había pedido que me dibujara, ella me mostró una tarjeta con el precio del retrato, y me solicitó el pago anticipado, yo le pagué por el retrato. Mientras ella comenzaba a dibujar con su tiza yo no podía dejar de mirarla...

En ese momento sus ojos se humedecieron, pude darme cuenta de ello.

- ¿Te encuentras bien?

~ Ahome ~

Cuando comencé a trazar las líneas de su rostro me recordaron a Sesshomaru, sin darme cuenta de lo que hacía había dibujado su expresión, lo tenía tan gravado en mi memoria que no podía dibujar a aquel hombre que se parecía un poco a él.

Al darme cuenta que lo había dibujado a él rompí el lienzo, mis ojos se habían humedecido al recordarlo, tenía tantas ganas de llorar.

- ¿Te encuentras bien? - Preguntó aquel hombre.

- «Lo siento, pintaré otro retrato».

Yo le había escrito una tarjetita disculpándome, pero me sentía triste no quería continuar, creo que ese sujeto lo entendió.

- Tal vez sea mejor si vengo en otro momento.

Él hombre que se parecía a Sesshomaru se había levantado del asiento, como pude me levante y saque el dinero que me había dado como pago, me sentía triste y a la vez tan avergonzada.

- No, no quédatelo, vendré algún día para que me dibujes.

Él no acepto su dinero de vuelta y antes de irse él me regaló una sonrisa, yo no pude corresponder, no tenía motivos para sonreír, Sesshomaru el hombre que había esperado por mucho tiempo y que al fin había encontrado se fue nuevamente.

Estaba esperando el transporte para irme a casa, pero de pronto él tipo que había estado temprano en el parque para que yo lo pintara se estacionó frente a mí.

- Te vas a tu casa, permíteme que te lleve.

Yo no quería que él me llevara, trate de impedir que subiera mis cosas a su camioneta, pero era imposible, él no me ponía atención, y yo... yo no podía hablar.

- Esta bien no te preocupes, sube, entra.

Él fue insistente no me quedo más remedio que subir a la camioneta.

~ Un Asesino ~

Está bien, ahora estoy con ella, la llevo a su casa.

- Vivo cerca de aquí.

Solo eso pude decirle cuando ella bajó de la camioneta, durante todo el camino permanecimos callados.

Al día siguiente, pase a la hora en que ella volvía a casa, quería tener un pretexto para estar cerca de ella. Quería llevarla a casa y no se me ocurría nada más.

- Hola, iba camino a casa y pase a saludarte, permíteme.

La ayude a subir las cosas al auto, ella parecía incomodarse un poco menos que la primera ocasión.

- Vamos - Le dije, mientras le abría la portezuela para que ella subiera.

~ Ahome ~

Nunca hablamos, por supuesto, sé que no puedo hablar, pero tampoco quiero, entonces él pone música clásica para mí.

Sé que le gusto, pero yo sigo esperando a Sesshomaru. No tengo lugar en mi corazón para él.

~ Asesino ~

Los tulipanes negros me recuerdan quien soy... Las chicas de los asesinos pueden ser anzuelos u objetivos.

Ella sacó un pequeño cuaderno de su bolsillo y comenzó a escribir, yo estaba esperando impaciente para leer la nota.

- «¿Te gustaría cenar conmigo hoy?».

Esa fue la pregunta que ella me había hecho.

- Seguro, yo conozco un buen restaurante.

Estábamos en el restaurante, pero yo tenía que trabajar, ninguno de los dos decía nada, ella no podía hablar pero...

- Disculpa ¿Te molestaría esperarme un rato? Tengo algo que hacer...Volveré enseguida.

Ella me miraba, mientras yo me levantaba de nuestra mesa.

- Por favor, no te vayas a ir. Quédate aquí.

~ Ahome ~

Solía esperar... Mi abuelo decía que mis padres vendrían, pero ellos no venían.

Y porque por ti, Sesshomaru... yo solía esperar.

~ Un Asesino ~

Corrí varias calles, tenía que llegar hasta mi víctima, él iba entrando a un hotel con una mujerzuela, tenía que acabar con ellos rápido, yo debía volver por ella.

- Listo, los maté a ambos.

~ o ~

Mientras tanto Ahome continuaba en el restaurante, sola esperando, cuando de pronto las luces se apagaron.

- Lo sentimos. La energía eléctrica se ha ido. Será restablecida en 5 minutos - Dijo la encargada del lugar.

~ Ahome ~

Mientras iluminaban nuestra mesa con velas él volvió, estaba tan agitado y en sus manos traía un enorme ramo de margaritas, le entregué un retrato suyo, se lo debía, el lucia muy feliz al verlo, pero tenía que entregarle una nota.

- «Gracias por ser tan amable. Lo siento, pero estoy enamorada de otra persona».

Eso fue lo que le escribí, no podía mirarle a los ojos me sentía mal por él, pero él sonrió.

- Me gustan tus pinturas... y sólo quería que seamos amigos.

~ Un Asesino ~

Solo pude decirle que quería que fuéramos amigos, ella me llevó hasta su estudio, me mostró las pinturas, pude reconocer aquel enorme campo de margaritas, aquel puente que yo había construido para ella, después ella me escribió algunas notas en pequeños trozos de papel.

*** NOTAS ***

- «Él me construyo un puente para mí y me envió margaritas todos los días. Sesshomaru... Creo que siente culpa por lo que me sucedió».

- «Pero no entiende que perderlo a él... me duele mucho más que haber perdido la voz. No hice nada por él. Ni siquiera le di las gracias».

- «15 De Abril, Prometió asistir a mi exhibición. Lo estoy esperando».

- Esperar no sirve de nada.

Fue lo que pude decirle, aunque ella creía que Sesshomaru había hecho todo por ella, yo no le diría lo contrario.

La lleve hasta la oficina de policías para que preguntara sobre él.

- ¿Por qué no hemos tenido noticias de él?

- No fue gravemente herido, me temo que no le permiten salir del país.

- ¿Podría darnos su dirección?

- Lo siento mucho pero no puedo, Si quieres enviarle un mensaje, yo puedo dárselo.

Ella lucía triste, no quiso enviarle ningún recado, llegamos a su estudio, ella estaba preparando café, yo no dejaba de observarla, derramó el azúcar, tal vez sus lágrimas le impedían ver.

Ella lloraba por él, yo no quería verla triste, la invite a mi bote, un pequeño yate nada lujoso, ahí es donde yo sembraba las margaritas.

- Espera un momento...Esta es la habitación para guardar cosas.

Cerré la puerta que llevaba al camarote, no podía permitir que ella bajara, ahí justo sobre un estante tenía la pintura de las margaritas, aquella que ella entregó al constructor del puente.

La llevé hasta donde se encontraban las margaritas, ella comenzó a mirarlas, luego comenzó a tocarlas, yo no podía dejar de mirar como su cabello jugaba con el viento, en ese momento ella encontró un macetero con los tulipanes negros.

- Oh esto, esto es de un amigo.

Tuve que esconder aquel macetero, aunque ella ya lo había visto, luego la invite a pasar a otro camarote principal, tenía los libros de grandes pintores, los que ella me había motivado a comprar.

- ¿Te gusta la música clásica?

Le pregunté, ella solo asintió con su cabeza, mientras ojeaba los libros que tenía sobre el escritorio.

- Bebe Algo.

Dije, mientras le ofrecía un poco de zumo de zanahoria, ella me apunto el título de uno de los libros "Impresionismo"

- Si, aquí hay uno de Monet, me gusta Monet, es decir las pinturas de Monet son de ensueño, te permiten imaginar muchas cosas.

Estaba organizando algunos libros en el estante, mientras ella me escribía una nota, estaba volteado hacia el estante y ella tocó la mesa tres veces, cuando me dirigí hacia ella me mostró su apunte.

- «¿Puedo usar tus margaritas para la exhibición?».

- Por supuesto.

Llevábamos días saliendo, yo la frecuentaba, cada día pasaba por ella al trabajo, pero por un momento sentí que algo sucedería.

~ Sesshomaru ~

- Vayamos a la oficina central.

- Primero quiero ver a Ahome.

- Te has vuelto loco ¿eh? ¿Sabes lo que me costó hacerte volver? ¿Cuántas veces te dije que no fue tu culpa que la haya herido? A ti te hirieron cumpliendo con tu deber...No sientas culpa.

- Voy a decirle la verdad... TODO.

- Maldición, me estas volviendo loco. Todo es muy lindo pero es demasiado tarde...Ahora ella esta con otro tipo.

Yo no podía creer lo que Jaken estaba diciendo, tenía que ser mentira, tenía que ser una broma, pero entonces decidí ir a verla.

Jaken y yo nos estacionamos frente a la tienda de antigüedades, desde ahí podía verla, ella estaba con su abuelo, minutos más tarde él apareció. Jaken me mostro que era él.

Al entrar a la tienda, el abuelo de Ahome le hacía señas a ella para que fuera con él. Entonces era verdad...

CONTINUARÁ...