Hola! Bueno después de mucho tiempo de no actualizar este fic, por fin logré hacerlo, me siento tan orgullosa ;-; la verdad con este si me tardé fue solo mi culpa. La inspiración decidió tomarse unas lindas vacaciones ¬¬ así que tuve que perseguirla para poder continuar el fic. Afortunadamente la alcancé n.ñ

Gracias a todos los que me han dejado reviews y también a los que me han leído sin hacerlo. Recuerden que su opinión importa mucho n.n! Así que sin más que disculparme por el retraso que si Merlín quiere no volverá a suceder los dejo con el fic y espero que les guste.

Disclaimer: Todos absolutamente todos los personajes pertenecen a su autora J.K. Rowling ¿ok?... yo solo los tomo prestados para escribir esto n.n…Pero no me demanden! TT.

--: diálogos

"": pensamientos

Capítulo 7: Palabras, susurros y miradas

-Así que¿Harry estás listo para empezar la operación: Conquistando al príncipe de las serpientes? -preguntó Ron con algo de picardía.

-No tienes idea cuanto- contestó el chico con voz determinada y su mente fija en su objetivo, cierto rubio arrogante de seductores labios.

Pasaron cerca de dos semanas en las que aquel pelinegro de aspecto desaliñado pero tierno estuvo analizando a su presa. Lo observó cauteloso y a detalle, como todo un depredador. Todo en el le parecía tan único, la forma de hablar, caminar, hasta de comer, nadie se le parecía. No podía creer que después de tanto tiempo de pelearse con él fuera hasta este momento en que notara todo eso. La verdad nunca se había dado el tiempo de conocerlo realmente, eso y que nunca le había interesado, pero ahora que lo veía le parecía tan curioso.

"Es hora, lo analicé lo suficiente este tiempo, lo conozco como jamás creí poder hacerlo, sus gestos, ademanes, incluso me creo capaz de ver detrás de sus máscaras de frialdad. Así que ya es hora. Es momento de demostrarle quien es Harry Potter, de hacerle saber que no soy el idiota que cree! Que puedo seducir al Slytherin mas codiciado! Pero! Paso a paso"- pensaba el chico que vivió mientras se preparaba física y mentalmente para el primer día de su conquista.

Teniendo todo listo, bajó a la sala común donde sus inseparables amigos lo esperaban, se dirigieron al gran comedor y la típica ola de gente comiendo fue su bienvenida.

"Es extraño no ha llegado"- pensó Harry al darse cuenta de la ausencia del rubio que ahora le quitaba el sueño "ni el ni su séquito, seguro que no tarda en llegar"- concluyó.

Tal y como pensó, minutos después las puertas se abrieron dejando entrar al príncipe de las serpientes escoltado por Zabini a su derecha, Nott a su izquierda, Crabbe y Goyle más atrás.

El atento gryffie observó discreto al rubio, pues había descubierto que la manera en que entraba podía decirle muchas cosas.

"¿Cómo hacen para entrar de esa forma cada mañana¿Practicarán? Oh por amor a Merlín yo quiero estar en esas prácticas!"- pensó divertido mientras lo veía caminar hasta su típico lugar en la mesa. Una sonrisa escapó de los labios del chico dorado al imaginar lo que podría practicar con Draco, tal vez nunca sucedería, pero quien sabe puede que sí.

-Aún no me acostumbro a tu felicidad al ver a esa serpiente- dijo Ron en voz baja para que no se enterara toda la mesa. "Oh! Oh! Llegó Blaise! Muy bien, tranquilo, respira, actúa natural. ¡Qué estoy pensando? Ni que estuviera hablando conmigo. Merlín ¿Por qué me enamoré?"

El chico dorado miró fijamente el rostro de su serpiente, se le veía algo extraño. Fijó su vista en sus tormentosos ojos plateados, tan profundos, tan misteriosos.

"Conquistarlo será demasiado difícil"- pensaba el moreno –"pero si lo logro, definitivamente valdrá la pena. Tenerlo cerca, poder sentirlo, abrazarlo, besarlo. Aún tengo el recuerdo de aquel beso, fue delicioso, fantástico, tiene que repetirse."- sin darse cuenta el chico ya devoraba con la mirada esos labios de miel y Draco al sentirse observado, de forma discreta captó a la persona que lo hacía.

Sus miradas se cruzaron en un choque casi eléctrico, parecía una batalla que ninguno de los dos estaba dispuesto a perder. Por un segundo, Harry notó un leve, demasiado leve sonrojo en el rostro del otro, para después desviar su vista e irse a sentar a su lugar en la mesa de Slytherin.

-¿Lo habré imaginado?- se preguntó el chico sin darse cuenta que lo decía en voz baja.

-¿Qué cosa?- cuestionó su pelirrojo amigo a su lado, en el mismo tono bajo que el otro había usado.

-No, nada, estupideces mías- respondió sonriente, aún considerando la idea de que el rubio pudiera sonrojarse.

A unos metros del chico que vivió, se encontraba nuestro rubio favorito, comiendo pacíficamente sus alimentos, pero con una batalla interna que, como siempre, disimulaba bastante bien.

"No es cierto, no es cierto. Simplemente no es cierto!"- se repetía mentalmente Draco tratando de que su cerebro lo procesara - No puede ser cierto- se dijo una última vez en un tono muy bajo bastante preocupado, recordando cierta conversación matutina que tuvo con sus amigos, conversación por la que llegó un poco más tarde de lo normal al desayuno.

Flash Back

Un visiblemente molesto rubio sacaba su representativo uniforme con una furia que si estuviera vivo ya lo habría matado. Sus amigos, Theodore y Blaise, recién despiertos, solo lo miraban desconcertados, hasta que uno de los castaños se atrevió a preguntar.

-¿Pasa algo Draco?- cuestionó Zabini como quien no quiere la cosa "lo se, lo se, pregunta estúpida es obvio que pasa algo".

-Estoy harto- contestó el chico moderando lo más posible su enojo, al ver las miradas curiosas de sus amigos se aventuró a continuar – ¡sigo con el mismo sueño que no me deja en paz! Y aún no se quien es- se descargó mientras se sentaba al borde de su cama.

Los dos castaños, que a medio grito se habían parado de su cama para acercarse a calmarlo, ya se encontraban uno a cada lado, mirándose con complicidad. Ambos sabían de lo que el chico estaba hablando, pues hace pocos días se lo había contado a Theodore y antes a Blaise. Alguno de los dos tenía que decirle la verdad, no podían seguir escondiéndoselo más tiempo. Tenía derecho a saber. Así que armándose de todo su valor no gryffindor y buscando la mejor manera de decir algo así, Nott respiró profundo dispuesto a llevar a cabo la difícil tarea.

-Draco hay algo que debes saber- comenzó el castaño atrayendo la atención de los otros dos –tu sueño no fue un sueño- soltó de golpe, la verdad no encontró otra manera de decírselo más que directamente –eso pasó hace varios días- finalizó con su mirada fija en el interesante mundo de sus pies.

-¡Qué tonterías dices?- entre gritó y preguntó el rubio que ya no hallaba la forma de tranquilizarse.

-No es ninguna tontería- afirmó el otro castaño –pasó y sabemos quien fue, lo que no sabemos es que hacías tu ahí- explicó con un deje de confusión en su tono. La mirada que su príncipe les propinó dio a entender que quería los detalles y ahora mismo.

-Fue hace como dos semanas, tal vez un poco más, el día que te molestaste porque estábamos peleando ¿recuerdas que saliste fúrico de la habitación?- un leve asentimiento por parte del rubio fue su respuesta –bueno, pues no sabemos como pero te encontramos en un salón que nunca habíamos visto, y alguien te besaba- fue todo lo que los nervios del chico lo dejaron decir, delegando la carga a su amigo de junto.

-Y… pues era- hizo una leve pausa exasperando al chico –esta bien lo diré, pero nada de reclamarme a mí pues no fue mi culpa- advirtió antes de seguir –Potter- sentenció.

Por un segundo el príncipe del hielo consideró esto como una muy buena broma, de mal gusto, pero muy buena. Al ver el rostro serio que sus amigos reflejaban supo que no jugarían con algo de ese tipo. No podía ser. Simplemente no podía ser. El rubio abrió sus ojos más de lo usual, su expresión de sorpresa y parálisis junta asustó a los castaños.

-Por amor a Merlín- comenzó en un tono bastante tranquilo –díganme que esto es una broma- pidió casi con desesperación en su voz.

El silencio sepulcral le dio su respuesta y como todo digno Malfoy guardó la compostura lo mejor posible. Respiró profundamente tratando de liberar un poco de tensión, analizó toda la información recién obtenida y formuló una gran conclusión.

-Estoy soñando- dijo más para si mismo aunque los otros lo escucharon –esto es una estúpida y maldita pesadilla- concluyó en su típico tono de frialdad.

Un suave golpe en el hombro al descolocado chico le fue propinado por Blaise y un leve sentimiento de dolor junto con el golpe de la cruda realidad lo invadió.

-No estas soñando, esto es en serio- contestó Nott.

Fin del Flash Back

"Y ahora estoy aquí, considerando la idea de que todo eso sea verdad. Sentí su mirada sobre mi, más específicamente sobre mis labios. No pensé que fuera él, así que tentando a mi suerte me atreví a voltear de forma disimulada. ¿Cuándo aprenderé que la suerte y yo no nos llevamos?"

"Y ahí estaba. Mirándome fijamente, como si su vida dependiera de ello. Quise bajar la mirada, pero los Malfoy no se intimidan ¡estúpido código de honor! Así que tuve que mantenérsela, firme, decidido, y lo habría logrado! Pero su mirada era diferente, sus malditos ojos esmeraldas me veían con un extraño deseo que tuve que voltearme. ¿Quieren saber lo peor¡Me sonroje! Un Malfoy no se sonroja, y en otra circunstancia no me importaría pero… ¡era Potter por amor a mi puro linaje!"- en este punto el susodicho Malfoy ya había torturado sin piedad su trozo de comida, algo no muy propio en él, así que al darse cuenta trató de calmarse.

"Respira Draco"- se dijo mentalmente –"Todo está bien. Tú odias a Potter y viceversa, nada va a cambiar por el solo hecho de que Potter te besó. ¡Cómo no va a cambiar¿¡Cómo se atreve a besarme? Argh! Es horrible de solo pensarlo"- pasó una mano por su cabello con elegancia, sacando varios suspiros de los presentes. Instintivamente el chico buscó algo con qué distraerse de esos pensamientos, pero como el destino no estaba de su lado este día solo se topó de nuevo con una mirada ya muy conocida.

Una mirada diferente a las que siempre le había visto, no era odio, ni enojo, ni molestia ni nada parecido o relativamente cercano. Lo veía decidido, con una autosuficiencia nada común en él, con un deseo que lo hacía estremecer y con un cariño que lo hacía querer golpearlo en ese segundo. ¿Cómo lograba transmitir todo eso al mismo tiempo? Ni idea. Pero su mirada lo inquietaba de una manera que no le agradaba en lo absoluto.

"¿Qué tanto me ves estúpido Potter?"- pensó el rubio al notar que no le quitaba la vista de encima. Pero como si se lo hubiera preguntado obtuvo su respuesta. El chico que vivió delineó una oración con los labios, sabiendo que el otro los leería a la perfección, para después lanzarle una sonrisa seductora marca Malfoy. Draco estuvo apunto de gritar escandalizado, pero sus modales no se lo permitieron, una mirada de sorpresa se le escapó, así como un brusco color rojo que subía a sus mejillas con toda velocidad, sintió temblar todo su cuerpo. "Eso fue… no, no lo admitiré, jamás lo diré! Ni siquiera lo pensaré"- se recriminó mientras se levantaba del lugar y se retiraba ante la atenta mirada de las serpientes y de cierto león que sonreía divertido.

Salió directo al salón de la primera clase que tenía en el día, doble clase de Pociones con Gryffindor, era bastante temprano por lo que no había nadie. Se sentó con pesadez en una de las bancas y al estar solo, dejó a un lado los idealismos Malfoy y se recostó sobre sus brazos, con su cabeza hundida entre ellos.

"¿Por qué me pasa esto a mi¿Qué mal le he hecho yo a la humanidad? Esta bien, no soy la mejor persona del mundo pero no me merezco esto"- pensaba con las tres palabras, que el chico que vivió le había dicho, en la mente –"Serás mío Draco ¡Qué se supone que significa eso?"- aunque quizás lo que mas le asustaba al rubio, era que sabía su significado.

"No, seguramente entendí mal. Potter no es así, es demasiado gryffie para hacer esa clase de comentarios. Aunque se leer los labios desde hace años y nunca me he equivocado, pero siempre hay una primera vez para todo ¿cierto? Lo cual me lleva a otro punto¡un Malfoy no se equivoca! Argh! Esto es demasiado complicado"- se resignó, mientras sacaba todas esas cavilaciones de su mente y se disponía a esperar que la clase pacíficamente comenzara.

Oh¿Pero acaso no nos ha demostrado la vida suficientes veces que las cosas nunca salen como nosotros esperamos? Exacto, nuestro querido y adorado rubio consiguió una compañía que en definitiva no esperaba o más bien que no deseaba.

Al entrar al salón comprobó que lo encontraría solo, ahí sentado, con su rubia cabeza escondida entre sus brazos, al parecer demasiado pensativo como para advertir su presencia. La fase uno había comenzado, y al menos el principio había sido todo un éxito. Con paso lento y sigiloso se acercó hasta él y sin poder evitarlo sus dedos comenzaron a jugar con su lacio cabello, sabía que el otro se alejaría al instante, pero no se pudo resistir.

"De nuevo"- pensó el rubio sin mover un solo músculo –"De nuevo esta sensación de tranquilidad, esas manos acarician mi cabello una vez más, igual que en mi sueño, haciéndome sentir tan extrañamente bien. ¡Esperen! Eso no fue un sueño, entonces el que lo esté haciendo fue el que me besó. Que no sea Potter, por amor a Merlín que no sea Potter"- rogó mentalmente al tiempo que cambiaba su posición.

Draco se incorporó poco a poco, levantando su cabeza para ver al causante de todo, lo hizo tan lento, casi temiendo por lo que le esperaba frente a él. Ahí estaba. Ese moreno, pelinegro mirándolo con una mezcla de seducción y cariño. Las orbes plateadas se posaron en las esmeraldas, tratando de verlo con indiferencia, con frialdad. No funcionaba. Por más que el príncipe del hielo tratara de hacer honor a su nombre no podía y si con su mirada no podía alejarlo tendría que pasar a las palabras.

-¿Qué se supone que haces Potter?- si, mentir se le daba demasiado bien, pero el chico dorado ya lograba ver a través de su máscara.

-Nada, solo me entretengo- dijo aún jugando con uno de los mechones rubios del otro. "No puedo creer que el plan en verdad esté funcionando"

-No soy tu juguete Potter- siseó peligrosamente mientras se levantaba de su lugar y hacía frente al chico dorado. "Ni tuyo ni de nadie"

-Nadie dijo que fueras un juguete Draco- respondió haciendo énfasis en su nombre. "En serio que no puedo creer que el plan funcione, todo esta saliendo tan bien que da miedo"

-No me llames así cara-rajada- pronunció en el mejor tono de desprecio que pudo "Esto tiene que ser una broma. Potter no puede verse de un día para otro tan condenadamente sexy. Es imposible. Algo debe de traerse entre manos. ¿Y ese tono? Desde cuando puede hacer que yo me sienta así, que sus palabras me quemen, que mi cuerpo se estremezca. Oh! Y su mirada, ese si que es un cambio drástico. Me mira como todo un Slytherin, había escuchado que Potter tenía una parte sly, aunque nunca la había visto. Debo calmarme. No me permitiré sonrojarme dos veces en un día y menos por el imbécil de Potter"

-¿Por qué¿Te molesta?- pregunta el moreno mientras se acerca peligrosamente al chico frente a él, con una mirada decidida por lo que está por hacer.

-Si y mucho, soy Malfoy para ti, bien lo sabes- siseó Draco, pero la curiosa situación comenzaba a incomodarlo, tenía que resistir, no se dejaría vencer por sus extrañas emociones, cosa que no pasó desapercibida para Harry.

Una sonrisa triunfante se dibujó en los labios del gryffie, haciendo que el rubio se desconcertara interiormente, sin saber en que momento el pelinegro ya se hallaba a menos de un centímetro de distancia, los ojos grises se abrieron un poco más de lo normal, prediciendo lo que ocurriría, pero fuera de eso no hizo nada para evitarlo.

Harry se sintió atraído por esos magnéticos labios que lo llamaban, que le gritaban por probarlos, por esos ojos grises tan hermosos y misteriosos a la vez. Rindiéndose ante sus deseos tomó al slytherin de la cintura y lo besó. Un beso corto, un roce de labios igual que la última vez. Solo duró unos segundos, que para Draco fueron eternos. El moreno se separó levemente, aún rozando los labios del otro.

-Pues te llamaré Draco de hoy en adelante- le dijo sin alejarse a lo que obtuvo una mirada de desconcierto del otro –no te preocupes será cuando estemos solos- terminó con un seductor tono en esta última palabra. El otro solo atinó a deshacerse del agarre, estaba apunto de reprocharle cuando sus compañeros de clase empezaron a llegar.

"Alabado sea Merlín todopoderoso, no creo que hubiera podido insultarle como es debido"- agradecía el rubio mientras tomaba asiento como todos los demás –"Fue él. Reconocería ese beso, esos labios en cualquier parte, todas esas emociones que solo él me puede transmitir. ¡Esto no me puede estar pasando!"- pensaba cuando uno de los castaños a su lado lo sacó de su mundo.

-Draco, hay que hacer la poción- le dijo en un susurro Nott al ver que no había comenzado después de mucho rato que el profesor había dado la instrucción antes de retirarse.

-Si, me distraje- se excusó retomando su mirada fría, para después leer la poción con todos los pasos a seguir –Merlín no acabaré a tiempo- dijo mientras leía todo el procedimiento.

-Tranquilo- contestó el castaño, fue cuando Harry, que no perdía detalle del rubio, vio como una de las manos de Nott viajaba hasta su cintura en una especie de abrazo -es por parejas y yo ya la empecé- tranquilizó señalando el caldero frente a ambos.

-¿Te he dicho que eres grande Theodore?- pronunció Draco mirándolo a los ojos en un tono que al gryffie a distancia no le gustó en lo absoluto.

-Si, pero puedes decirlo las veces que quieras- contestó en tono de burla, para luego dedicarle una sonrisa seductora típica de las serpientes.

-Harry- llamó su pelirrojo amigo –creo que ya machacaste suficiente las raíces- señaló divertido por las reacciones del chico.

-¿Eh? Ah si- respondió volviendo en si y dejando de torturar a las pobres raíces que no tenían la culpa de nada.

-¿Celoso?- inquirió Ron a punto de reír, pues el también había visto la escena.

-Demasiado- cosa que sorprendió al chico a su lado pues no creyó que lo admitiera tan abiertamente -¿Es necesario que lo tenga agarrado todo el tiempo?- murmuró molesto con fuego en sus ojos.

Ron se permitió reír levemente para después darle unas palmadas en la espalda de apoyo –Harry son amigos, es normal que a ratos se abracen y se demuestren cariño- trató de hacerlo entender –las serpientes no son tan frías entre ellas- finalizó.

-Supongo- accedió no muy convencido –pero aún así no me agrada- murmuró desviando su vista del caldero y posándola en el rubio que trabajaba concentrado "maldito Nott aprovechado".

El rubio seguía trabajando, sin siquiera inmutarse de la mirada de su compañero de trabajo fijamente sobre él. El castaño que no perdía ninguna oportunidad que la vida le presentara, ayudaba a Draco y a ratos rozaba sus manos con las de él por accidente. Claro está que el moreno no se tragaría eso, sabía muy bien que estaba tratando de hacer lo mismo que él. Conquistarlo, pero no le vencería. No en esto.

La fase uno había salido muy bien, para sorpresa de los dos leones que la había planeado meticulosamente. Ahora venía la fase dos, tan difícil como la primera. Pero bueno, Harry había sacado sus dotes slytherins a relucir hace un momento, cosa que el pelirrojo le aconsejó que hiciera con la frase: -Las serpientes son mucho mejores conquistando que nosotros-. Tenía razón, no había Slytherin que no conquistara a su presa, eso le preocupaba. Nott le llevaba mucha ventaja, pero presentía que el rubio solo lo veía como un amigo, y esperaba que así siguiera siendo.

Durante toda la primera hora Draco había sentido que una mirada lo quemaba por su intensidad mientras trabajaba. Haciendo honor a sus dotes, actuó como si nada estuviera pasando, pero esa sensación comenzaba a ser incómoda, junto con otro sentimiento que todavía no lograba identificar.

Reprimió sus ansias de voltear y fulminar con la mirada a quien fuera que le estuviera haciendo sentir así, pero estaba seguro de quien era y por los sucesos anteriores no tenía la plena confianza de poder hacerle frente, al menos no por el momento. Cuando no pudo más giró su cabeza disimuladamente con la esperanza de encontrar a alguien más.

Un par de esmeraldas lo miraban sin perder detalle y ni siquiera se desviaron cuando Draco se dio por aludido y volteó a verlo. Estaba decidido, algo que hacía al rubio ponerse nervioso interiormente. No entendía porque lo miraba tanto, hace como dos semanas que se sentía observado y no había logrado identificar al causante. Dudaba que fuera el chico que ahora no le quitaba la vista de encima.

"¿Por qué¿Por qué me mira así? Con tanta intensidad, con tanta pasión, es extraño. Mas bien me hace sentir extraño, supongo que esto es lo que más me inquieta. Las miradas sobre mí jamás me habían importado, pero la de Potter es… diferente. Además ¡me besó¿¡Qué le pasa?"- pensaba mientras recordaba lo que hacía una hora había pasado.

De pronto fue sacado de sus pensamientos, pues una mano delicada sostuvo la suya con algo de fuerza, deteniendo lo que hacía en el momento. Algo sorprendido por la acción, pero sin mostrarlo nunca en su rostro, se giró hacia el castaño que sostenía su mano con algo de preocupación.

-¿Pasa algo?- cuestionó en un murmuro pues su profesor había regresado minutos atrás.

-Draco casi te cortas- respondió con preocupación en su tono pero con su mirada imperturbable, viendo fijamente el cuchillo que el otro sostenía.

Al escuchar esto miró sus manos, era cierto, tan ensimismado esta que no se dio cuenta en que momento estuvo apunto de cortar, por puro descuido, la palma de su mano como si fuera un ingrediente más. Cosa que afortunadamente no ocurrió.

-Gracias- pronunció casi inaudible, el no era muy dado a agradecerle a nadie, pero por esta ocasión haría una excepción.

-No te preocupes, pero procura estar más atento- finalizó el castaño para proseguir con lo que les hacía falta.

-Lo voy a matar- susurró el pelinegro a su amigo que lo miraba entre divertido y preocupado.

-¿Por hacer que el estúpido de Malfoy no se cortara la mano? Si, es un malvado- contestó con sarcasmo riendo levemente.

-Oye! No le digas así- reprochó –y si entiendo que lo evitó, pero ya podría haberle soltado la mano ¿no crees?- preguntó molesto mirando con furia al castaño que sostenía la mano de su amado.

-Creo que exageras ¿hubieras preferido que tu querido amor se lastimara con tal de que Nott no le tomara la mano?- cuestionó pensando que así haría entender al chico que vivió.

-Si! Es decir no- se corrigió, era cierto estaba exagerando, pero por alguna razón le molestaba de sobremanera que el castaño tuviera tantas atenciones con su rubio.

-Jajaja, tranquilo león no dejes que los celos te consuman- siseó una voz que los sorprendió de momento, alguien había escuchado toda la conversación –pienso que si sabes jugar bien tus cartas vencerás- continuó el castaño situándose al lado de Ron, rozando con sus dedos la mano que caía de este distraídamente a su costado.

Harry observó, así como cualquiera que tuviera ojos, el brusco sonrojo que se apoderó del rostro de su amigo. Con toda su fuerza de voluntad no rió a carcajadas sabiendo que el otro se molestaría y Snape lo castigaría sin dudar. Zabini se limitó a sonreír seductoramente para después decirle algo al oído al pelirrojo, cuando estaba por irse a su lugar le guiñó un ojo a Harry con complicidad y se fue tranquilamente.

-Ron, Ron- llamaba el chico que vivió tratando de traer de vuelta a su ensimismado amigo.

-¿Eh¿Qué pasa Harry?- preguntó cuando volvió en si.

-No lo se, dime tú que pasa- ante esto el chico solo hizo un ademán dándole a entender que se lo diría después, estaba demasiado aturdido, las palabras del slytherin aún sonaban en su oído. "Calma Ron, tranquilo o echarás tu poción, que extrañamente va bien, a perder. Te ves lindo haciendo pociones Ron. "- eso fue lo que el chico de largos cabellos castaños le había dicho, se sonrojó una vez más de solo recordarlo. ¿Qué hacía Blaise para que todo lo que le dijera sonara tan excitante?

Continuará…

¿El plan de Harry seguirá bien¿Draco descubrirá porqué lo mira así¿Se lastimará si sigue en su mundo¿Nott se interpondrá entre ellos¿Zabini nos dará clases de seducción¿El rostro de Ron recobrará su tono natural?

Descúbranlo en el próximo capi!... n.n


N.A.: Owww! Por fin! Actualicé, mi conciencia ahora estará tranquila n.n, de hecho no porque ya tengo que actualizar los otros dos, pero bueno esos ya casi están. Debo admitir que me costó demasiado este capi así que espero que lo hayan disfrutado. Agradecimientos especiales a mi lectora beta: Addanight. Gracias por leer! Ya saben que espero sus reviews con comentarios y/o sugerencias con mucha emoción -.

Hasta el próximo capi!..

Kisses!

Nadeshda Vyacheslav.