Así fue pasando el tiempo desde aquel primer día y no es que la gente se fuera acostumbrando cada vez más a Joey… sino que optaban casi por ignorarla por miedo a que los deje ciegos o los convierta en comadrejas.

Draco estaba más que insoportable por el hecho de poder desnudar a Joey con la mirada delante de Ron y Harry, ni hablar de cuando se acercaba a besarla.

- Darse cuenta de que les molesta es un beneficio agregado que tiene Malfoy de estar con Joey – Decía siempre Hermione, que tampoco podía evitar sentir celos, porque la verdad es que Draco, aunque ella no quisiera aceptarlo, estaba entre los chicos más sexys de Hogwarts… y ya era suficiente sentir que Joey ganaba en TODOS los sentidos de Hogwarts.

Las clases para Hermione se habían vuelto insoportables y estresantes. Joey era como ella, exactamente como ella, pero como Ron había dicho: ella era increíble. Joey ni siquiera se esforzaba porque las cosas le salgan bien, solo salían perfectas.

Mientras tanto, Joey había encontrado una nueva amiga. No tenía ningún interés en conocer a las antiguas amigas de Ginny, y encontró en Parvati Patil a una persona incondicional… o más bien a Parvati le gustaba llamar la atención por el hecho de ser amiga de la chica que aterrorizaba al colegio entero, aunque no era la única, porque muchas chicas creían que era un beneficio el poder estar cerca de Joey. Por donde quiera que Joey pasara, Parvati prácticamente apartaba a la gente por ella y Ron, Harry y Hermione, y probablemente el resto del colegio, sentían pena o admiración por Parvati.

La clase más esperada por Joey era la de Hagrid, Cuidado de Criaturas Mágicas. El motivo era que en esa clase, Gryffindors y Slytherins tenían que estar juntos, momento en el cuál Joey y Malfoy aprovechaban de verse y de ignorar a Hagrid.

- Algun día escribiré a mamá y le contaré que Joey no presta atención a Hagrid – Decía Ron increíblemente molesto.

- Cómo puede ser que no preste atención a ni una de las palabras de Hagrid y aún así pueda saber exactamente de lo que hablamos y responder a todo y hacer todos los ejercicios perfectamente? - Decia Hermione indignada, haciendo caso omiso a las quejas y mal humor de Ron.

Era increíble como este año se veía tan afectado con la presencia de Joey, pensaba Harry escuchando a sus amigos. La relación de Ron y Hermione había decaído demasiado, debido al mal humor de ambos por tener allí a Joey.

De repente apareció Hagrid para iniciar la clase, trayendo consigo una pecera flotante. Dentro podían ver unos pequeños y hermosos caballitos de mar, lo que arrancó varias sonrisas de las chicas, que veían con ternura como los caballitos se acercaban al borde de la pecera para verlas.

- Alguien me puede decir de qué se trata? – Preguntó Hagrid emocionado como siempre

Hermione levantó la mano y empezó a hablar ya que nunca nadie tenía la respuesta más rápido que ella - Los caballitos de mar, pueden ser capturados con el hechizo Carpe Retractum y son usados como ingrediente en ciertas pociones- dijo tranquila.

Sabía que a Hagrid le gustaba escucharla participar, ya que se emocionaba de escuchar a los estudiantes hablar acerca de sus maravillosas criaturas.

De pronto Hermione notó la mirada en la cara de Hagrid y sintió como si la acabaran de jalar, como si no hubiera sido ella la que habló. Entonces repaso mentalmente lo que acababa de decir y de repente escuchó: "-Caballitos de mar? Helga… tienes que pensar muy bien en lo que dirás… antes de decirlo"

Se dio vuelta bruscamente para mirar a Malfoy con una sonrisa de burla y a Joey que se encontraba con su sonrisa de suficiencia y la mano en el aire, para decir:

- Kelpies

Hagrid se quedó mirando a Hermione un buen rato, antes de pedirle a Joey que continúe.

- Son pequeñas hadas, con inmensos dientes y orejas puntiagudas – Decía Joey, mientras que el resto de la clase se iba dando cuenta de lo que había pasado.

Hermione Granger había fallado respondiendo a un profesor, generando desconcierto entre sus compañeros de Gryffindor, admiración a Parvati y burla entre los Slytherins.

- Pueden ser astutas, ingenuas o temperamentales. La tradición inglesa dice que son espíritus de agua con extremidades, melenas y colas de caballo.

Se creía que habitaban en el Lago Ness, en forma de caballitos de mar, así que probablemente por eso es la creencia que hay actualmente del monstruo del Lago Ness – Continuó Joey, y finalmente miró a Hermione terminando de explicar con aquella sonrisa en la boca - Son carnívoras, comen venados, humanos y a otras hadas.

Al término de la clase Hagrid se acercó a Hermione para invitarla con los chicos a la cabaña para que ella pudiera relajarse y tomar una taza de té, pero ante la sorpresa de todos Hermione se adelantó hasta donde estaba Joey y ante sus sorprendidos compañeros sacó su varita y apuntó a una como siempre sonriente Joey.

- No fue divertido Josephine! No puedes jugar con la mente de las personas!

- Vaya Helga, que mala perdedora- Dijo Joey aún con la sonrisa desafiante en su boca – … Y sabes que es de muy mala educación apuntar a la gente con tu varita – y de repente la varita de Hermione voló de sus manos al piso – Si tu y Ronnie están teniendo una mala racha, no culpes a los demás de tu distracción y mal humor -

Y antes de que nadie pudiera hacer nada Hermione gritó histéricamente y empezó a correr hacia Joey, quien solo bajo un poco la cabeza aun mirando a Hermione al momento en que esta empezó a elevarse… y desapareció.

- Josephine! Donde está Hermione! – Ron estaba con los ojos desorbitados.

- Oh tranquilo Ronnie – Decía Joey entre las carcajadas de los Slytherins – Acaba de aparecer en su dormitorio… Vaya temperamento de tu novia eh? – Dijo alejándose con un grupo de Slytherin, de la mano de Draco.

- Que demonios pasa con esa muchacha? – Dijo Hagrid, mientras el resto de los Gryffindors volvían al castillo. Todo había pasado tan rápido que Hagrid no había tenido tiempo de intervenir, pero pensaba decirle todo a McGonagall.

Cuando volvieron a la sala común era demasiado tarde.

Hermione había tomado sus cosas y ya no estaba en Hogwarts.