WereLove

CAPITULO 7

Disclaimer: NADA me pertenece. Twilight le pertenece a Stephenie Meyer y esta magnífica historia le pertenece completamente a mrs. sethclearwater01 (Thank you!), quien me dio permiso para traducirla. ¡Disfrútenla!


MAY POV

Esperé pacientemente a que papá regresara a casa. Nunca se ponía serio por nada, nunca. Y anoche lo noté realmente serio acerca de hablar conmigo hoy. Estaba preocupada por lo que pudiera decirme. Mi corazón se aceleró cuando escuché que el cerrojo de la puerta se abría.

—Hola, May — papá se inclinó sobre el muro de la cocina. Sonreí.

—Hola, papá — pasó un rato en el que él no dijo nada, pero luego suspiró y se sentó en una mesa del comedor frente a mi.

—Me promovieron — dijo con una sonrisa en los labios. Se la devolví.

—Eso es genial, papá. Felicidades — sabía que eso no era lo que en realidad quería decirme, aún parecía nervioso. — Papá, sabes que no me gusta estar esperando — él sonrió.

—Está bien, sólo lo diré — papá me miró con los ojos completamente abiertos; parecía como si me estuviera rogando perdón. — Me transfirieron — fruncí el ceño.

— ¿Qué quieres decir?

—Nos mudaremos a Vancouver, May. Lo siento — entrecerré los ojos.

— ¿Cuándo? — pregunté seria.

—La próxima semana — suspiré.

—Al menos voy a pasar aquí mi cumpleaños, ¿no? — no quería molestar a los amigos de Seth. Si los conozco bien, y lo hago, seguramente deben de estar planeando algo a pesar de que les dije que no lo hicieran.

—Sí, May. Nos vamos la mañana siguiente — asentí lentamente. No había razón para discutir. La decisión ya estaba tomada.

—Está bien. Gracias por avisarme, papá — podía sentir las lágrimas queriendo salir de mis ojos, así que me levanté de la silla y me dirigí a mi recámara. Le eché seguro a la puerta y me metí debajo de la colcha. No supe cuánto tiempo estuve ahí, pero después de un rato me aburrí. Hice algo de tarea pero luego de un rato, me aburrí de nuevo y regresé a la cama. Después de un par de horas de acordé de Seth, me levanté y fui a abrir la ventana. Me senté en la cama y miré hacia afuera, hacia la oscuridad durante un par de horas. Durante ese tiempo papá se fue de la casa y me quedé sola. Seth llegó en forma de lobo, lo que me asustó un poco, pero estaba feliz de que ya no iba a estar sola. Atravesé la ventana de un brinco, aterrizando en la espalda de Seth.

—Hola, Seth — Seth comenzó a correr. Salió trotando y se detuvo a la mitad de mi jardín, antes de alcanzar los árboles del fondo. Cambió de fase para poder hablarme.

—Hey, May — me di la vuelta para mirarlo. No estaba sonriendo como normalmente lo hacía. — ¿Pasó algo malo?

—Hmm, no pasó nada malo, Seth — le respondí en voz baja.

— ¿Estás segura? Te ves bastante molesta — Seth se sentó a un lado de mi en el suelo. No lo miré cuando respondí.

—No estoy molesta, sólo he estado pensando. Eso es todo — mi giré para ver la reacción de Seth. Él sonrió.

—Está bien — no dijo nada más. — ¿Quieres irte a casa? —asentí y sonreí. Seth me regresó hasta mi ventana.

—Tengo que regresar a casa. No puedo quedarme, lo siento — sonreí.

—No hay problema. ¿Te veo mañana? — Seth sonrió.

— ¡Desde luego! — le sonreí de vuelta. Seth se fue y me quedé sola de nuevo. Ahora tenía que pensar cómo le iba a decir a Seth que me iba y el día que sucedería. Un par de lágrimas se escaparon cuando recordé que me iba a ir. Cerré los ojos y apagué mis pensamientos. Era mejor de esta manera, ahora no tendría que pensar en nada.


Los siguientes días pasaron muy rápido. Ni siquiera los notaba. Estaba muy ocupada divirtiéndome lo más que podía con Seth. Todavía no decidía cuándo le diría que me iba, pero sabía que tarde o temprano se lo tendría que decir.

Seth estaba esperándome en su auto después de la escuela.

—Hey, May — sonreí — Adivina qué día es hoy… — fruncí el ceño, tratando de concentrarme. Seth se rió. — ¡Feliz cumpleaños! — gemí mientras entraba al auto. Seth me besó en la coronilla y me alargó una pequeña bolsa rosa de regalo.

—Seth… — comencé a protestar, totalmente sonrojada.

—Sólo ábrelo — rodé los ojos y abrí la bolsa. Había un sobre y una pequeña caja transparente. Leí la tarjeta del sobre primero.

—Una invitación a cenar en tu casa — levanté una ceja. Seth sonrió. — Un "evento formal".

—Sí, pero no te arregles demasiado — sonreí y saqué la caja. El corsage azul era hermoso. (N/T En USA tienen la costumbre de que en los bailes y eventos formales, el hombre le regale a la mujer un pequeño ramillete o corsage que después ella se pondrá ya sea en la muñeca o como adorno en el vestido). Me reí.

—Gracias. Ahora sé de qué color me voy a vestir — Seth se rió y encendió el auto para llevarme a casa.

—Vendré por ti como a eso de las seis. Y trata de divertirte, después de todo es tu cumpleaños — sonreí y salí del auto.

Me la pasé todo el día tratando de encontrar un vestido que combinara con las flores. Al principio creí que el corsage haría las cosas más sencillas, pero resultó que al final lo complicó todo.

Seth tocó en mi puerta a las seis en punto. Corrí a abrir la puerta, haciendo que casi cayera con los tacones.

— ¡Hey, May! — Seth se detuvo un momento y después sonrió. — Te ves increíble — sonreí al mismo tiempo que me sonrojaba. Seth traía puesto un traje sin la chaqueta y las mangas de la camisa las tenía arremangadas hasta los codos.

—Tú también te ves bastante bien — Seth se rió y tomó mi mano.

—No tan bien como tú — me sonrojé de nuevo mientras Seth me conducía hacia su auto. Mis ojos se abrieron de sorpresa cuando vi el auto que estaba aparcado frente a mi casa.

—Este no es tu auto — Seth sonrió.

—No, me lo prestó un amigo — asentí y entré en él con cuidado, no quería estropearlo.

No me divertí en la cena tanto como Seth quería que lo hiciera. Simplemente no podía, esta podría ser mi última oportunidad para decirle que me iba.

—May, ¿qué pasa? — levanté la vista. No me había dado cuenta de que Seth había parado de comer.

—Nada. Por cierto, la comida de tu mamá está deliciosa — dije lentamente.

— ¿Cómo podrías saberlo si ni siquiera la has probado? — me encogí en mi asiento, él tenía razón. Bajé mi tenedor y lo miré.

—Necesito decirte algo — susurré. Seth esperaba con paciencia a que abriera la boca de nuevo. — Me voy — Seth no dijo nada, así que seguí hablando. — Mi papá fue transferido a Vancouver. Te lo quería decir antes, pero no sabía cómo — bajé la mirada. Seth se quedó en silencio por un par de minutos.

— ¿Cuándo? — era algo irónico que Seth hiciera la misma pregunta que yo le hice a papá.

—Mañana en la mañana — susurré. Levanté la mirada una vez más para ver a Seth. Sus ojos estaban llenos de dolor. — Lo siento — no soportaba estar cerca del dolor que estaba sintiendo Seth en ese momento. — Me tengo que ir — me levanté de mi silla y caminé hacia la puerta. No me detuve cuando Seth se levantó después de mi.

—Déjame llevarte a casa — me di la vuelta, ya me estaba arrepintiendo de lo que estaba a punto de decir.

—Creo que es mejor que no lo hagas, puedo caminar — Seth se congeló y yo corrí antes de que la culpa me hiciera quedarme ahí más tiempo. No pasó mucho antes de que comenzara a correr. Entre más rápido nos separáramos, mejor.

SETH POV

No sé cuánto tiempo me quedé ahí mirando la puerta, debió haber sido bastante porque Jacob vino a avisarme que iba tarde a patrullar.

—Seth, ¿pasó algo malo? — no dije nada. Sólo me senté en el piso y me le quedé viendo fijamente. Jacob frunció el ceño — ¿Qué pasó? ¿Dónde está May?

—Ella se fue, hermano — no pasó mucho antes de que Jacob lo entendiera. — Se van a mudar a Vancouver.

— ¿Vancouver? — repitió Jacob. Asentí lentamente y me levanté.

—No puedo dejar que se vaya — traté de salir corriendo, pero Jacob me tomó por los brazos y me lo impidió.

— ¿Y qué vas a hacer? ¿Desmantelar su auto? — me encogí de hombros, esa era una buena idea. Jacob negó con la cabeza. — Tienes que dejarla ir, hermano. Ella regresará algún día — mis ojos se entrecerraron.

— ¿Y qué si no lo hace? ¿Y si no la vuelvo a ver nunca? — Jacob no dijo nada.

—Ve, pero no hagas nada estúpido — Jacob me soltó y corrí a través de la puerta.

Sólo llegué hasta su jardín, no podía hacer que mis pies se movieran. La vi en su recámara metiendo un montón de cosas en una maleta. Vi como sacaba la maleta de su recámara. Noté que, sin contar su cama, el cuarto estaba vacío. Ya habían comenzado a marcharse. Toda mi atención ahora estaba en el jardín delantero, donde el señor Summer ya estaba arriba del auto. May se le unió un par de minutos después.

—Adiós, May — dije en voz baja antes de dar la vuelta y dirigirme hacia los árboles. Cambié de fase y corrí hacia la frontera. No me podía quedar ahí, no con todos esos recuerdos y memorias.

Detente, Seth. El pensamiento de Leah rompió mi concentración.

Lárgate, Leah. Obligué a mis patas a correr más rápido para ponerme fuera de su alcance. Sabía que era inútil. Leah era la más rápida de todos.

Escucha a tu hermana, Seth. Gemí, pero bajé la velocidad. Esa era una orden que tenía que obedecer. Venga, Seth. Ella regresará, es una promesa. El tono de autoridad no fue tan prominente como lo había sido hace unos segundos.

Está bien, Sam. Regresaré. Di la vuelta y corrí directo a casa. No me di cuenta de que volví a dar la vuelta en sentido contrario hasta que Sam comenzó a gritarme de nuevo.

Seth, ¿a dónde vas? Me detuve.

Tengo que saber a dónde va a ir. Comencé a caminar de nuevo.

Yo iré. Leah había estado silenciosa, hasta ahora. Mamá te necesita, Seth. Yo seguiré a May. Sonreí.

Gracias, Leah. Leah sonrió también.

Hey, para eso están las hermanas. Leah dio la vuelta y corrió en una dirección diferente. Cambié de fase y caminé a casa. Eventualmente iba a tener que enfrentarme a mamá.


DOS AÑOS DESPUÉS

MAY POV

Mi vida es miserable. Tengo diecisiete años y ya vivo sola. Después de que papá y yo dejáramos La Push, supongo que entré en depresión. Papá comenzó a beber de nuevo porque sentía que era su culpa que yo me sintiera miserable, aunque de cierta forma lo era.

Sus riñones dieron lo último que tenían el año pasado. Mamá no pudo salir de rehabilitación para cuidar de mi, así que me quedé con una tía hasta que tuve el suficiente dinero para vivir sola.

Suspiré y corrí una mano a través de mi cabello, que ahora era castaño claro. Me lo había teñido un par de meses después de que dejamos La Push como un intento desesperado de olvidar La Push y a todos los que conocí ahí. Saqué la caja de zapatos azul que había debajo de la cama. Por mucho que lo intentara, no podía evitar mirar las fotografías de vez en cuando. Pasé los dedos por encima de la primera fotografía, acariciándola. Era de Seth y yo en la fogata donde había recibido la segunda gran impresión de mi vida. La primera fue que tenía que dejar La Push e ir a Vancouver. La segunda fotografía siempre me hacía sonreír. Era de Nessie, Claire y yo en mi vieja casa en la Push. Aún estaba en contacto con ambas. Me visitaban de vez en cuando, montadas en las espaldas de Jacob y Quil, por supuesto.

Cerré la caja y la devolví a su lugar. Esa era mi rutina. En el minuto que comenzaba a recordar La Push debía apagar mi cerebro, completamente. Cerré los ojos y recosté mi cabeza en el colchón. Las imágenes que veía a través de mis párpados cerrados solían ser flores muertas o algo realmente oscuro. De vez en cuando veía a Nessie o a Claire.

Mis ojos se abrieron de repente y me levante con rapidez. Cogí mis llaves y prácticamente corría hacia la puerta. Después de todos estos años bloqueando a Seth de mis pensamientos, ¿podía ahora simplemente aparecer? En realidad no estaba poniendo atención hacia dónde estaba conduciendo. Sólo quería alejarme de cualquier cosa que me recordara a La Push.

SETH POV

No me di cuenta de lo que realmente era la imprimación hasta que May se fue. Me sentí completamente vacío y aún lo hago.

—Venga, Seth. Abre la puerta — ignoré a Leah de nuevo. Sabía que le estaba haciendo que mi familia la pasara mal, pero no podía evitarlo. Cuando May se fue, fue como si se hubiera llevado una mitad de mi. Y esa mitad que se llevó era mi "mitad feliz". Gemí cuando Leah golpeó la puerta de nuevo. Caminé hacia mi ventana y la abrí.

—Lárgate, Leah — salté hacia afuera y corrí hasta estar cubierto por los árboles. Era fácil cambiar de fase ahora, tenía suficientes emociones en mí como para poder cambiar de fase por años. Ninguno de la manada se molestaba en hablarme (a excepción de Leah). Aunque eso no impedía que yo escuchara sus pensamientos.

¿Cuánto tiempo más a tomar esto, Jake?. No estaba interesado ni en lo más mínimo en intentar averiguar quién estaba hablando o pensando.

No tengo idea, pero no puede durar mucho tiempo más. Él estaba equivocado. Yo podía estar así para siempre. Pasé al otro lado de la frontera, estaba enojado. Me hubiera ido hace mucho tiempo, si Sam y Jacob no me hubieran ordenado quedarme. Gemí cuando escuché que un auto se acercaba por la carretera. No corrí ni me escondí porque podía oler al conductor. La manada había llamado a los Cullen.

—Hola, Seth.

Edward. Me recosté en el piso y fijé la mirada hacia el frente.

—Sólo para que lo sepas, nadie me llamó — pausó un momento. — Lo escuché en los pensamientos de Jake — bufé. Edward se quedó en silencio.

¿Y qué? ¿También me vas a decir que me olvide de ella? ¿Qué lo supere? Levanté la mirada para ver la reacción de Edward. Sus labios se tensaron.

—No, sólo quería decir que te entiendo. Cuando tuve que abandonar a Bella… — Edward sacudió la cabeza — fue una tortura — terminó. — Así que si alguna vez sientes que nadie más te entiende, siempre estoy a una llamada de distancia — pausó y sonrió. — O a un pensamiento — asentí y me levanté.

Gracias. Comencé a caminar. Podía sentir la mirada de Edward clavada en mi espalda. Caminé por entre los árboles hasta la playa y me tiré en el piso de nuevo. Me quedé con la mirada fija hacia el océano, rogando con todas mis fuerzas para que May regresara.


¡Tada! Justo como lo prometí, aquí está en nuevo capítulo. Hoy no me tardé así que no creo merecer los jitomatazos XD

O.O ¡May se fue! ¡Dejó a Seth! ¿Quedaron igual de sorprendidos que yo cuando lo leí? *sigh* Pobre Seth, después de todo lo que le preparó para su cumpleaños… ¿Ustedes que creen? ¿May debió habérselo dicho antes? ¿Esperaban otra reacción de Seth? *sigh* Lo dejó ahí… con el corazón hecho pedazos TT_TT *snif*

Y dos años después… May aún recuerda a Seth, pero ¿regresará? (que intrigante XD) Y Seth no logra recuperarse de haber perdido a May. La misma pregunta queda en el aire… ¿regresará May a La Push? ¿Ustedes que creen?

Y para todas las amantes de Edward Cullen… tenía que aparecer en la historia. XD

Creo que éste es el capítulo más largo de la historia (2,531 palabras), así que espero que hayan disfrutado leerlo tanto o más como yo disfruté traduciéndolo :D

Recuerden dejar su REVIEW, porque es el único pago que tengo por hacer esto :D

¡Nos leemos en el siguiente capítulo!