Hola a todos, mis queridos lectores!

Lo siento. LO SIENTO MUCHO DE VERDAD! 3

Ayer, jueves, no pude subir el capítulo como estaba previsto, pero es que estuve fuera de casa y llegué a altas horas de la madrugada. Con lo cual no pude subir el capítulo. De verdad que lo siento!

Pero lo prometido es deuda. Aquí os traigo la continuación.

La cosa comienza a ponerse fea para nuestros protagonistas, así que esperar con paciencia.

Una vez más muchas gracias por vuestros queridísimos reviews! ME HACEN ETERNAMENTE FELIZ! *^*

También a los que dejan Fav y siguen la historia.

Dar las gracias a mis queridos anonimos!

En especial a PaulaxDB, que es la administradora de Rivaille x Eren en Facebook! Te adoro hermosa! sigue subiendo esas cosas tan hard, kawai y derramenasalmente adorables de esta adorable pareja! 3

También a mi querida Xanat, que siempre me deja un lindo Review, y se vuelve loca con cada capítulo. Un beso!

Me dedicaré a contestar a los reviews enseguida!

Sin mas que decir, disfrutar del capítulo! =D


Capítulo 7: Dolor

Año 850. Cuarto de Eren Jaëger.

Eren se despertó sobresaltado. Otra vez esa estúpida pesadilla. Esa pesadilla en la que veía a su madre morir una y otra vez. Pero esta vez fue diferente. Había alguien más, una niña. Una pequeña niña que corría en dirección hacia él y Mikasa. Corría con desesperación, mientras le llamaba con tristeza e intentaba escapar del titán. ¿Quién era esa niña? ¿Cómo sabía su nombre? Lo extraño era que sus ojos se parecían demasiado a los del sargento….

¡Eren! – volvió en sí. Mikasa se encontraba a su lado, mientras sujetaba con fuerza su mano izquierda.

Se encontraba en su cuarto. Lo reconoció en cuanto vio las cuatro paredes oscuras, sin ninguna ventana aparente, salvo la que se encontraba encima de su cabeza, lejos de su alcance. Intentó acomodarse en la cama, pero un fuerte dolor en su vientre le hizo retroceder. Se encogió de dolor y escondió su cabeza en la almohada. El fuerte dolo le hizo recordar por qué estaba allí. La discusión con Jean, el forcejeo y el posterior puñetazo en aquella parte. Se sentía cohibido. Como si se sintiera vacio.

-Eren… - La voz de su hermana sonó preocupada. El castaño la miró de reojo, aún con los ojos entornados por el dolor. - ¿Cómo te encuentras?

¿Qué cómo se encontraba? No se si lo sabrá, pero se estaba revolviendo del dolor por un puñetazo que le había propiciado Jean. Se sentía tan estúpido. Se había desmayado por un puñetazo. De seguro quedó inconsciente unos minutos.

Las puertas de la celda se abrieron, dejando ver a la loca de los titanes. Su cara era seria. Era muy extraño verla de esa forma. Siempre venía con esa sonrisa radiante que la caracterizaba. Algo no estaba del todo bien. Pudo apreciarlo por la forma en la que se aproximaba a su persona. Su mirada era triste y comprensiva. Hanjie se caracterizaba por ser como un libro abierto cuando las cosas la afectaban demasiado. Y ahora, algo estaba trastornando su cabeza. Y quería saber que era.

-Eren, veo que ya has despertado – suspiró derrotada – tengo que hablar contigo, muchacho.

Eren no comprendía lo que pasaba, pero estaba seguro que tenía que ver con él. Normalmente Hanjie venía a visitarlo y le taladraba la cabeza de preguntas sin sentido sobre los titanes, aun sabiendo que él mismo no sabía gran cosa. Constantemente le hablaba sobre sus experimentos y que si podía hacerle unas pruebas, pero siempre llegaba el Sargento para impedir que eso sucediera. Sargento… ¿dónde estaría ahora?

Mikasa se levantó de su asiento, soltando la mano de Eren. Este, al sentir que su mano era despojada del calor de su hermana, se sintió más solo que nunca. No sabía por qué, pero necesitaba a su hermana en esos momentos. Su propio cuerpo, inconscientemente, necesitaba de la protección de alguien, y quién mejor que su hermana. Pero cuando iba a llamarla, la muchacha ya estaba fuera de la habitación.

-Se cuidadosa… por favor – susurró la morena a la sargento antes de desaparecer del lugar. Hanjie sonrió con tristeza. Esto iba a ser más difícil de lo que imaginaba.


-Con que… embarazado. – Ángela miraba desde el marco de la puerta a las dos personas que se encontraban hablando dentro del despacho: Erwin y Rivaille. - ¿Es eso posible en un hombre? Me extraña…

-No es bueno escuchar conversaciones ajenas, Ángela. Veo que perdiste los modales en ese lugar. – Respondió Rivaille con cierto tono despectivo.

Sabía de sobra que Ángela era quisquillosa (Como él) y muy curiosa cuando se refiere a asuntos importantes. Pero eso no era de su incumbencia. Se trataba de Eren, del chico titán, del niño que podía salvar a la humanidad, no un soldado cualquiera que pudiera quedarse embarazado. Esto era serio.

-Sí que tengo modales Rivaille. Tú me los enseñaste, recuérdalo. – La chica sonrió de lado con arrogancia. Sabía de sobra que la paciencia de Rivaille era mínima, así que provocarle haría que se divirtiera un poco.

-Como sea, esto no tiene nada que ver contigo. – dijo cruzándose de brazos al mejor estilo de Rivaille.

-Esto sí que tiene que ver conmigo. No solo me han mandado aquí para enseñar a tus queridos soldados como controlar los rollers. – Se aproxima a la mesa del comandante.

-¿Qué quieres decir? – Preguntó el comandante por primera vez, mientras apoyaba su barbilla en sus manos, apoyadas en la mesa de madera de color oscuro. La chica le miró seria.

-Me han encomendado la tutela de Eren Jaëger. Por consiguiente, todo lo que tenga que ver con él tiene que pasar por mí. – Erwin le miró desconcertado.

-No me habían avisado de nada de esto. – Dijo aún en estado de shock. La muchacha miró a Rivaille, el cual se encontraba mirando al suelo.

Perfecto.

-Digamos que, Frederic era el encargado de la nueva tutela de Eren. Por consiguiente, al no encontrarse aquí, ha pasado a mis manos. Digamos que ha sido como un cambio de "paternidad", ¿no crees? – La chica sonrió con dulzura. Como solía hacer cuando era pequeña y vivía en aquel cuartel. Aquella sonrisa que derretía a todos, incluso al mismo comandante.

Rivaille la miró con desprecio. No solo pretendía llegar, meterse en medio de sus soldados y cambiarlo todo. También era la encargada de la tutela de Eren. Esto no podía ir peor. Eren… que sucederá ahora contigo. Ángela no es trigo limpio. Es como cualquier soldado que busca su propio beneficio. Ella habría quedado muy bien en la policía militar.

-Ahora bien… quiero que me cuentes, con todo detalle, que es eso de que Eren puede quedarse embarazado. Por favor, Erwin.


Estaba furioso. Muy furioso. Se podía notar perfectamente en su forma de andar por los pasillos de la legión. Pisaba con fuerza, haciendo que el sonido procedente de sus botas revotara con mayor ímpetu. Los cadetes a su alrededor se quitaban por miedo a que el sargento tomara represalias contra ellos, aunque no hubieran hecho nada. Cuando Rivaille estaba furioso, era mejor no meterse en su camino.

Esa estúpida niña. ¿Quién se creía? Pretendía que todo estuviera bajo su mando, incluso por encima de Erwin. Que tuviera la potestad de comandante no significaba que pudiera sobrepasar las órdenes de Erwin. Estamos hablando de una niña que hace escasamente unos años se ha convertido en sargento. No sabe ni como se controla un ejército. No ha experimentado la pérdida casi total de sus camaradas. O eso era lo que él pensaba.

Rivaille caminaba con intenciones de ir a ver a Eren. Después de todo, seguro que esa estúpida le quitaría tiempo para verle. Si lo pensaba bien, esa era una oportunidad perfecta para la policía militar el ir a por Eren. Mierda. No podía permitir que se llevaran a Eren, de ninguna manera.

En cuanto Eren sepa controlar los rollers, tengo órdenes de llevarle al norte. Allí seguirá su carrera como soldado.

Simplemente no podía, no… no quería que le apartaran de su lado. Ya bastante hizo con intentar alejarse de él en cuanto lo conoció, pero ahora ese estúpido mocoso había entrado en su corazón. No podía simplemente dejarlo ir. Sería como perder de nuevo a alguien importante. Como cuando la perdió a ella.

Los recuerdos agolparon su mente…

Rivaille se aproximaba a las puertas de la legión. Hace apenas unas horas que habían llegado de la última expedición a fuera de las murallas. Habían perdido a muchos compañeros. ¿En verdad esta expedición había servido de algo? Aun estaba demasiado aturdido como para pensar en ello.

Al llegar a las puertas vio, espantado, como metían a su niña en un carruaje a la fuerza. Hizo que su caballo fuera más rápido.

-¡Ángela! – gritó con desesperación.

-¡Rivaille! – Ella intentó escapar de sus captores, procedentes de la legión del norte. De sus mejillas escurrían pequeñas lágrimas, a la vez que intentaba, sin éxito alguno, soltarse de su agarre para correr hacia el moreno.

Rivaille bajó del caballo a toda prisa, corriendo con desesperación. Pero el cuerpo corpulento del sargento Frederic Hess le hizo detenerse.

-Tranquilo, Rivaille, sólo vamos a llevarla a donde pertenece.

-¿Dónde pertenece? – preguntó entre asustado y sarcástico. – Ángela es de esta legión, no pueden llevársela.

-Claro que podemos, Rivaille. Y es lo que estamos haciendo.

-Maldito... – Fue interrumpido por el grito de la muchacha.

La habían metido ya en el carro. No podía acercarse. Los soldados a su alrededor portaban las cuchillas del equipo y si se acercaba, lo más probable era que acabaría en pedacitos.

-Nos vemos, Rivaille. – Frederic se subió a su caballo, y en menos que canta un gallo, la formación comenzó a moverse, permitiendo a Rivaille correr hacia ellos.

-¡ÁNGELA! – Y por primera vez en muchos años, una lágrima descendió por su mejilla…

Mierda… por qué se ponía a recordar eso precisamente ahora. Tenía que ver a Eren. Saber cómo se encontraba. Pero por culpa de esa niña estúpida, su corazón se estaba revolviendo. ¿En realidad nunca se olvidó de ella?


Eren lloraba con desesperación contra su almohada. Qué era todo aquello, por qué le afectaba tanto. Era como si una parte de él le dijera que todo estaba oscureciéndose, que no tenía sentido vivir. Hace apenas unas horas era un chico normal, exceptuando que puede convertirse en titán, que podía reír, estar alegre, vivir la vida. Ahora, se sentía sin vida. Aquella noticia le había caído como un balde de agua fría. Como una sensación agria que pasaba por su garganta y moría en sus labios, haciéndolo gemir de dolor.

Hanjie le había dejado solo hace apenas unos minutos. Había sido todo lo cuidadosamente posible. Pero ese tipo de noticias no es fácil encontrar palabras suaves. Había sido directa. Esta vez no se fue por las ramas. No podía hacerle eso a Eren. Necesitaba saber la verdad a la primera, sin palabras sin sentido. Él era fuerte, no necesitaba de palabras que hicieran de colchón. Aunque cuando se lo dijo prefirió que alguna de aquellas palabras si lo hubieran sido.

Es un hecho Eren. Puedes albergar vida en tu interior.

Esa afirmación le había sorprendido. Se sentía extraño al saber que podía quedarse embarazado. Aunque fuera una sorpresa, se sentía bien. Era como si la vida le hubiera dado la oportunidad de crear vida para que una parte de él siguiera existiendo. Le había soqueado, es verdad pero, también le había alegrado, porque negarlo.

Pero la verdadera noticia que le había dejado así era lo que vino después.

Lo siento, Eren. Pero… tú ya estabas embarazado...

¿Embarazado? ¿Tan pronto? Una sensación de vértigo le recorrió el cuerpo. Y el padre era… entonces el padre era…

Pero… Lo perdiste. Lo siento.

Lo perdió. Ese ser tan inocente, que se estaba creando en su interior había desaparecido. Si hubiera sabido de su existencia habría tenido más cuidado, habría sido cauteloso con lo que hacía. Y nunca se hubiera peleado con Jean.

No… no había sido culpa de Jean. Había sido su culpa por no haber prestado atención a lo que su cuerpo le decía, lo que en realidad estaba pasando. Se sentía la peor basura del mundo. Por su descuido, su bebé, el niño que se estaba formando en su interior ya no estaba. El bebé tanto suyo como del sargento. El sargento…

Volvió a gemir de dolor. Era el fruto de lo que realmente sentía por el moreno. Y ahora no estaba. Había desaparecido. Se sujetó con fuerza el vientre mientras se encogía más en su cama. Quería desaparecer en esos momentos.

El sonido de la puerta abriéndose le hizo reaccionar, pero se mantuvo en su posición. No tenía ganas de ver a nadie. Sólo quería estar solo, con su dolor. Pero la fría mano de una persona le hizo abrir los ojos. Aquella mano fría, delgada, posicionada en su hombro. Que, aunque fuera fría, hacía que su piel ardiera en cuento le tocaba. La mano de Rivaille.

-Eren… - Le llamó en un susurro. Eren permaneció en su sitio, intentando controlar sus sollozos. Era como si lo hubiera llamado. - ¿Cómo te encuentras? – el extraño tono de voz del sargento hizo a Eren girar la cabeza para encontrarse con su mirada oscura. Le había llamado con tanto cariño que le sorprendía.

El castaño bajó la mirada, mientras negaba sutilmente con la cabeza. Se sentía aturdido, adolorido y triste. Necesitaba estar solo, pero también sentir el calor de alguien que lo protegiera en esos momentos. Se sentía tan vulnerable que le daba hasta vergüenza, pero en esos momentos poco le importaba. Necesitaba de los brazos cálidos de Rivaille.

Y como si hubiera leído sus pensamientos, el moreno se sentó en la cama, atrayendo al castaño hacia su pecho, haciendo que acostara su cabeza en éste. Eren se sorprendió por la muestra tan poco usual de cariño del sargento. Se sentía pasmado ante tal acción del mayor. Pero, en cierta manera, también se sentía querido. Cerró los ojos, escuchando los latidos tranquilos y pausados del corazón de Rivaille. Sentía que no estaba solo, que el sargento estaba ahí para él. Y como su fuera una canción de cuna, se quedó dormido en los brazos del sargento.

Mientras, Rivaille acariciaba los cabellos rebeldes del castaño. Ese estúpido mocoso había calado hasta el fondo en él. Era extraño que se comportara así con alguien. Pero con Eren era diferente. Sentía que no estaba solo, que podía contar con él. Que sus años de oscuridad se disipaban con sólo ver una de las muchas sonrisas que le proporcionaba al día aquel mocoso. Aunque no lo reconociera, había caído en las redes de ese mocoso suicida.

Si.

Se había enamorado de Eren Jaëger.


La noche había caído sobre el lugar. Una silueta esbelta caminaba por los alrededores del bosque próximas al cuartel. Esa vieja la estaba haciendo esperar. De nuevo. Como siempre. Suspiró resignada y esperó sentada en una de las piedras. Se iba a enterar cuando apareciera.

-Veo que el plan marcha según lo previsto. – La silueta menuda de una anciana apareció de entre los árboles.

-Llegas tarde, nana. – la joven la miró con reproche.

-Lo siento querida, ya soy muy vieja para estas cosas. – la anciana se sentó a su lado. – Veo que estás haciendo un gran trabajo. Pronto tendremos lo que buscamos.

-Eren perdió al bebé, nana. – miró a la anciana. – El plan está fallando.

-Entonces, es tu deber hacer que vuelva a estarlo. – la miró y sonrió.

-¿Yo? ¡Estás loca! No pienso hacer que esos dos… ya sabes… Es cosa de ellos. Ya lo harán a su debido tiempo. – se levantó del lugar.

-El problema es que no hay tiempo, Ángela. – La rubia la miró – Es necesario que Eren tenga a ese bebé y lo sabes. – la chica bajó la mirada.

-Lo sé nana.

-El collar hará de nuevo su trabajo. Sólo tú tienes que incentivar que eso ocurra. – la chica suspiró derrotada.

-Sí, nana. – la rubia comenzó a caminar en dirección al castillo. De nuevo había que empezar todo. Maldijo por lo bajo. Estúpida anciana, estúpida profecía. ¡Estúpidos todos! En especial Eren y Rivaille.


OMG! Qué les a parecido el capítulo?

NO sabía como poner la relación que tienen Rivaille y Ángela, y lo que salió es eso. Bueno, todavía quedan muchos misterios por resolver. Del pasado de estos dos, de la relación de la anciana y Ángela y del supuesto papel que tiene la muchacha en todo esto.

La verdad es que le estoy poniendo mucho empeño a la historia, por que es muy compleja y va para largo. EN un principio la iba a hacer pequeña, pero ahora creo que va a ser larguita, así que preparaos!

SORPRESA! Para mis queridas fujoshis deseosas de que Rivaille le de duro a Eren... habrá LEMMON en el siguiente capítulo. Aun no sé si ponerlo hard o con amor... ya veré =D

Una vez mas, muchas gracia por tener paciencia con esta historia.

Y como siempre... Un review!?

Hasta la próxima!

PS: Actualización para el lunes =D