Hola, a todos, primero que nada agradezco a todos sus comentarios, se les aprecia muchos a todos, me animan a seguir la historia y aquí esta el siguiente capítulo...
Yu-Gi-Oh! No me pertenece, pertenece a Kazuki Takahashi.
Bien, continuación
7 parte
Recuerdos
Mana oye un ruido, eso hace que ella se ponga alerta, el ruido provenia detrás de una roca, entonces de esa roca sale alguien, es...
— ¿Quë haces aquí?— Dice Mana sorprendida.
— Bueno, pues nada sólo oía como te lamentabas de tudesgracia con el Faraón.— Dice un chico de cabellos blancos y ojos color miel.
— Eso no te incumbe, dejame en paz.
— Esta bien, tranquila yo no tengo la culpa de tus problemas— Dice Bakura, ya que ese era el nombre de aquel chico que vigilaba a Mana detrás de esa roca.
— Bueno, quizás tienes razón debo dejar de culpar a todos por problemas que yo misma provoco.
Bakura se sienta al lado de ella y le dice:
— Dejalo ya, has hecho demasiado por él y no se da cuenta.
— Tiene es razon ¿pero... Dime por qué estás aquí, tú nos traicionaste y ahora te atreves a regresar? ¿por qué?
— ¡Qué! ¿Yo traicionarlos a ustedes?, ustedes fueron quienes me traicionaron, aquí el malo no soy yo, es el Faraón.
— ¿¡qué!? ¿¡pero... Cómo dices eso!?
Nosotros confiamos en ti y luego intentaste matarnos.
— Pero sabes cual es la razon por la que quiero vengarme— Le dice Bakura a Mana con una expresión escalofriante, haciéndola recordar el motivo de su odio por el Faraón Atem.
FLASH BACK
Hace 10 años...
Una niña de 7 años corría por todo el palacio hacia la entrada principal del palacio...
cuando llega a la puerta:
— Listo, ya puedes entrar— Dice la niña.
— Gracias, Mana ¿y... El principe?— Dice un niño de 8 años y de cabello blanco a Mana (la niña que corría por el palacio).
— Él ya vendrá, sólo se esta encargando que su padre no te vea.
— Esta bien, pero... Como me gustaría que el padre del principe me permitiera estar aquíñ sin ningún inconveniente igual que tu Mana, nunca estás sola y vives bien aquí.
— ¿Te refieres al Faraon? Claro, es el padre de Atem y creo que por esa misma razón el Faraón es un poco estricto, ya que quiere cuidar al principe osea a Atem y además vivo aquí porque no tengo padres y el Faraón me ayudó y por eso vivo aquí desde que tengo mmm... 2 años.
—jajajajaja te acabas de dar cuesta que dijiste un montón de cosas sólo para decir que el Faraón es estricto y no tienes padres— Dice Bakura al darse cuenta que a Mana le cuesta explica las cosas.
En eso llega el Atem.
— ¡Atem!— dice Mana emocionada al ver a su amigo llegar.
— Hola, Bakura ya está, mi padre no te verá— Dice Atem.
— Gracias, príncipe es un honor pasar tiempo con ustedes— Dice Bakura haciéndole una reverencia a Atem.
— Deja ya de tantas formalidades ¡vamos a jugar!
Bakura era un niño que Atem y Mana conocieron cuando un día salieron a dar un paseo por el pueblo y sentado al lado de un puesto de venta de verduras se encontraba este niño aburrido, Atem y Mana le hablaron y así cada día iba él a jugar con Atem y Mana al palacio. Hasta que...
8 años después...
— Ya verás príncipe, me vengaré por lo que le hiciste a mi pueblo y a mis padres.
— ¿Bakura qué dices? Yo no maté a tus padres.
— quizás tú no pero tu padre si.
— ¿de que hablas?, él no sabia como se habían hecho los artículos del milenio.
— pero debió saberlo y me vengaré ya verás.
FIN DE FLASH BACK
— Tú nos traicionaste— le dice Mana a Bakura.
— ¿Por qué sigues defendiendo al Faraón? El también te traicionó a ti.
— Eso no te incumbe. Por cierto ¿qué haces aquí?
— Sólo vine por lo que me pertenece.
Bakura agarró a Mana de las manos y le puso un tipo de guantes para que no pudiera hacer ningún hechizo.
— Sueltame— le decía Mana.
Un guardia que se encontraba por allí vio lo que sucedía y se dirigió hacia la escena pero ya era demasiado tarde, Bakura ya se la había llevado.
Así que el guardia corrió al palacio a decirle al Faraón. Cuando llegó al palacio...
— ¡Faraón!
— ¿Qué sucede?
— ¡Es Mana se la han llevado!
— ¡¿Qué?!
Continuara...
Este fue el 7 capítulo, espero les guste y comenten por favor. =^.^= Pronto subo el siguiente...
¡hasta luego!
