Capítulo siete. a la pista del zorro.
Hola. Pues aquí esta. otro capítulo de nuestra historia. Agradezco el apoyo que voy teniendo. no es que tenga a mucha gente pero bueno, se empieza por lo pequeño. Espero como siempre que la espera haya merecido la pena y podais disfrutar de este nuevo capitulo. Un saludo y a leer.
(Saludos a Zorro astuto y Sr zorrito sexy. Miembros de la pagina de Fans de zootopia España. Un saludo chicos y espero que os guste. queda dedicado a vosotros.
(Cuartel general de G.U.A.U.S) Sala de espera al despacho de Lobot)
(La sala de espera estaba desierta, lo único vivo era una planta que había de decoración en una de las esquinas y yo, que encajaba con los colores de la habitación, ambos éramos de tono blanco, a excepción de mis ojos amarillos y mi nariz oscura.
Yo soy un zorro Albino criado en Nueva zarpa en Estados Peludos. Asignado en ejércitos de alto rango y re dirigido a un programa secreto. G.U.A.U.S Era una sociedad secreta que investigaba y capturaba a los más temidos villanos del Planeta. Enemigos públicos sin ningún pudor ni remordimientos.
Hace un mes me asignaron en la ciudad para seguir en la búsqueda de uno de los villanos más peligrosos de Estados Peludos. Don miaus. (Una voz femenina sonó por un altavoz)
— Señor Tod, ya puede pasar.
—(Me levanté y me dirigí hacia el despacho, ubicado en lo más alto del edificio Wresley, donde podías apreciar gran parte de la ciudad y donde Lobot estaba observando las vistas en la ventana del tamaño de una pared entera.)
—Tód, tome asiento.
— (El perro negro y marrón me invitó sentarme en una de las butacas de la amplia sala, en frente de su escritorio de madera de roble de casi cuatro metros. Acto seguido se dirigió a su silla y se sentó enfrente de mí.)
— Agente Tód disculpe que le haya interrumpido en su investigación, pero tengo que informarle de algo. Según nos han informado, Don Miaus está atando cabos, haciendo desaparecer del mapa en extraños accidentes a agentes y personas de su entorno. Al parecer Don Miaus, está informado de quienes van tras él y eso pone en peligro toda la operación para atraparlo. Como bien sabe, llevamos muchos años detrás de él y todavía no hemos averiguado tan siquiera quién es, por lo tanto a sabiendas de su parte en la investigación le informo que bajo su seudónimo, será introducido temporalmente en la Comisaria uno de la ciudad, para colaborar en el caso con ayuda de su experiencia.
— Comprendo señor, ¿Pero la Policía? ¿Qué tienen que ver con Miaus?
— La Policía investiga la desaparición de un profesor de Universidad. Al parecer sus conocimientos sobre el aullador nocturno podrían ser de utilidad para Miaus. Su investigación, iba requerida a investigar la composición y estructura de la planta, además de hacer teorías sobre las formas en las que puede intoxicarse. Pero curiosamente ha desaparecido, y tal por la forma en que ocurrió estamos seguros que don Miaus tiene algo que ver.
— Eso es muy extraño. Miaus se dedica a tráfico de armas y blanqueo. ¿Ahora está metido en botánica?
— Recuerde que este hombre es muy impredecible. Sea lo que sea lo que trame no va a ser un simple asunto de Botánica. Investigue todo lo que pueda, y manténgase despierto en todo momento. Le hemos puesto además un apartamento y el cargo de Investigador para esta misión.
— Señor, estaba cerca de terminar con el caso de Bless. De hecho iba a… (El perro levantó la mano y detuvo mi discurso.)
— Agente Tód. Usted es uno de los agentes más prometedores de esta organización. Pero, sus cualidades aún no son aceptables para algunas misiones. Y eso incluye el caso Bless.
— Pero señor, sí estoy preparado, solo necesito un poco de…
— Según los últimos informes, dos vándalos lograron huir mientras usted forcejeaba con uno de ellos, tuvo un accidente con uno de nuestros vehículos dejándolo sepultado bajo el mar en Rusia y su forma drástica de improvisación, provocó que un agente fuera herido y otro envenenado.
— si señor… (Le dije bajando el tono y agachando la cabeza algo avergonzada.
— En la armería le habrán preparado su equipo para esta misión, recuerde pasar por recepción para que le lleven como nuevo agente a la Comisaria y…haga amigos.
—Sí señor…lo haré.
— Puede retirarse.
— ¿Señor? (Me levanté y di un saludo poniéndome firme y con mi zarpa en el pecho, antes de retirarme.
(Ahora sí que estaba fastidiado. No puedo creerme que me asignasen algo tan rastrero. Investigar un caso que seguramente ni siquiera tuviera que ver con Miaus. Convirtiéndome en un "poli". En ese momento ya había tocado fondo.
Me dirigí a la armería con mucha pesadez por la misión. Dos puertas de cristal reforzado se abrieron al pasar por su lado. La sala era un laboratorio largo y extenso, cargado de armas y equipos en desarrollo por la agencia. Esto era como ver una película de agente 009 pero sin ser un camaleón y teniendo en cuenta que esto era la vida real.
Un dragón de Komodo, se acercó con sus gafas de botella y su bata blanca).
— ¿Tu eres Tód?
— sí así es.
— Me llamo Kammu aunque mis amigos me llaman Kamm.
— encantado Kamm, ¿Qué tienes para mí?
— El Dragón revisó un portafolios que tenía en su brazo izquierdo señalando al fondo de la sala, donde yacía una mochila de color naranja oscuro.
—Bien Tod, tienes a tú disposición una nueva mochila con un montón de gadgets como por ejemplo… Brújula digital, radar, toma de contacto etc…
— ¿Toma de contacto? (Pregunté extrañado al animal.)
— Si, es un dispositivo que permite establecer comunicación en cualquier parte, enlazado con un satélite propio.
— O sea una radio ¿no?
— ¡No! ¡No es una radio! Todos con lo mismo. ¡Es un dispositivo de telecomunicación para cualquier parte del planeta con su propio satélite! ¿Entendido?
— (El dragón me señaló con su dedo y un ojo cerrado). De acuerdo, de acuerdo lo he…pillado. —Hum, en fin tiene muchas cosas equipadas, también puedes extraerlas para que te sea más cómodo.
— ¿Algún vehículo además de esto?
— Bueno, dentro de la mochila tienes un patinete con motor de más de cuarenta y cinco cilindros. Solo tienes que cargarlo durante ocho horas y tendrá una autonomía de seis. Aunque no creo que la uses mucho.
— ¿Una patineta, enserio? (Le dije mientras cogía la patineta plegada y la señalaba al Dragón. — Si, totalmente enserio. Y recuerda no enseñársela a nadie.
— (El dragón se dio la vuelta y se fue como para hacer otras cosas sin siquiera despedirse. Huum valla, esto va a ser muy divertido.
(Fábrica de neumáticos sport club)
(Judy y yo recorrimos varias fábricas en busca de alguien que identificara las marcas de neumático que buscábamos pero tuvimos tanta suerte que ésta era la última fábrica de la ciudad. Nos encontrábamos hablando con un joven elefante, vestido de hombre de negocios en su gigantesco despacho, con su voz tosca y algo ronca por un resfriado de su trompa).
—Lo siento, es que estoy con un resfriado del tamaño de…de…de ¡Atchuuuus!
— ¿Del tamaño de un elefante? (Respondí irónicamente.)
— Uhh, lo siento. Bien ¿En qué puedo ayudarles?
— (Judy que estaba al lado mío comenzó a hablar algo cansada de haberse repetido tanto ese día).
— Verá señor estamos intentando averiguar a qué compañía pertenecen estas marcas de neumáticos y dónde las venden
— (Judy le entregó las fotos y mediciones de las huellas).
—Y… teniendo en cuenta que esta es la última fábrica de la ciudad, esperamos que usted sepa algo de ellas.
— Ahh, pues claro que…que…
— (Me acerqué a Judy para hablarle con la boca tapada). Ponte a cubierto…
—¡Atchuuus! Nnnegg. Esto… sí, las conozco.
— ¿enserio?
— (dijo Judy con un tono más alegre.)
— Si, he… ejem. Estas marcas pertenecen a uno de nuestros mejores neumáticos. Según vuestras mediciones y el dibujo…diría que se tratan de las Prion tess.
— Prion tess…
— (Judy comenzó a apuntar en su Block).
— Así es, es uno de nuestros mejores neumáticos y de hecho uno de los más…aah… ¡Atchuus!... de los más vendidos.
— ¿Sabría decirnos sus principales compradores?
— sí, incluso les puedo hacer una lista, pero la haga en el orden que la haga les aviso que los talleres y fábricas de coches que la encargan es muy desarrollado.
— Buscamos el vehículo que porta esas ruedas, ya que no tenemos ni matrícula ni nada más específico.
— Huu, pues es muy complicado. Las Prion tess es un neumático muy resistente a los distintos ambientes que existen. Por lo que aguantan en todos lados de la ciudad sin causar problemas, además aparte de la lista de empresas que lo compran también tengo compradores aparte para sus propios coches. Como pudieron comprobar al lado tenemos un taller con el que estamos asociados para que nos vendan neumáticos por una comisión.
— Entiendo, Muchas gracias señor, espero que se recupere y… suerte.
— de nada, siempre es un placer poder a…haaa… ¡athuuuus! Ayudar…
(Salida de la fábrica)
—Huuuyy, no me lo puedo creer, todo el día perdido para que ahora me digan que tengo que revisar una lista de 5 páginas sin incluir a clientes ajenos.
— Vamos Judy, al menos ya sabemos que neumáticos son. Ahora solo nos falta encontrar la furgoneta y… (Judy me detuvo cortante)
— Una furgoneta que ya le habrán podido cambiar el color, sacarla de la ciudad, destruirla… ¡Vamos Nick! ¡Esta pista no sirve para nada!
— Pero es lo único que tenemos Judy.
— haa. Tienes razón Nick. Lo siento, es que hoy estoy…
—Si, ¿qué te pasa? Hoy estás muy rara ¿No has dormido bien?
— No es solo que…
— (Judy miró tras de mí muy atentamente)
— Es solo ¿Qué?
— furgoneta negra…
— ¿Qué qué?
— ¡Nick Nick! ¡Es una furgoneta negra
— (Miré tras de mí y vi una furgoneta que se marchaba del taller que había al lado de la fábrica.
— ¿A qué esperas? ¡Hay que seguirla vamos!
— (Judy y yo corrimos al coche y empezamos a seguirle.
Ni yo ni ella hacíamos más que seguir con la mirada la furgoneta). ¿A dónde ira?
— Tendremos que averiguarlo.
— Pero Judy, ¿crees que esa es nuestra furgoneta? Es decir… hay muchas más.
— No sé por qué Nick pero algo me dice que es la que andamos buscando.
— Pues valla una casualidad. De todas las que habrá resulta que aparece a nuestro lado.
(Seguimos la furgoneta hasta llegar a un Polígono, en un solar abandonado. Aparcamos el coche unos metros más atrás para que no nos descubrieran y salimos a escondernos entre uso arbustos cercanos. Lo que vimos fue perturbador).
(Un lobo negro tiró al suelo a una cebra atada y con los ojos vendados. Y comenzó a hablarle mientras el otro estaba algo más atrás. Reconocí al Lobo que le hablaba. Se trataba del Lobo que me había descrito Yess. Un lobo con anillo de calavera y ojos de color rojo. Además de un pelaje negro y una perturbadora personalidad. El otro Lobo estaba más tapado con una gabardina negra, pero el otro solo tenía una camisa negra y unos pantalones azul oscuro. Ambos se notaban bien musculados, y no se les venían buenas intenciones).
—¿A qué juegas Cebra?
— (Le pregunto el primer Lobo a la cebra indefensa.)
— Lo siento, no sabía a quién disparar… no pude.
— Te dejamos bien claro lo que tenías que hacer y lo que te ocurriría si fallabas. ¡Y has fallado!
— La Policía estaba pisándome los talones, no podía acabar con el objetivo.
— Era tan sencillo. Has fallado a nuestro Jefe, y si hay algo que odia nuestro Jefe son los fallos.
— (El Lobo de ojos rojos sacó una navaja mariposa de color negro y rojo, combinando con él, y empezó a rozar a la cebra quién gritaba muy asustada.
— ¡No, no por favor! ¡Noo! ¡Tened piedad por favor!
— (La cebra se echó a llorar mientras la cuchilla tocaba su jersey azul, dañándolo, mientras esta se acercaba al cuello.
— ahora vas a pagar tu error.
— (Judy se incorporó preparada para salir del matorral). Hee, ¿A dónde vas? Zanahorias.
— ¿No creerás que me voy a quedar a ver morir al animal? ¿No?
— (Me incorporé para tratar de detenerla pero ella saltó del matorral.
— ¡Alto! ¡Policía!
—(Los Lobos se dirigieron a ella de un salto y la cebra dejó de llorar intentando ver algo).
— ¡La poli! ¡Vámonos de aquí!
— (El Lobo de ojos rojos lanzó de forma profesional la navaja, impactando al lado de Hopps que casi era apuñalada por la misma.) ¡Judy! (Salté al lado de la coneja con una pistola sedante en la mano.
— ¿Qué otro?
— ¡No tenemos tiempo para juegos! ¡Sube a la furgo y arranca!
— Al Parecer ese Lobo era el que dirigía entre ambos. El otro Lobo salió corriendo hacia la furgoneta, mientras yo me apostaba para disparar. Judy, sacó su arma y se colocó al lado del coche Policía algo más lejos para evitar que El lobo jefe escapara.
— ¡Malditos inútiles!
— (El Lobo sacó dos pistolas de fuego y empezó a tirotearnos a ambos. Al parecer ese Lobo era un profesional, no había nada que se le escapaba. Cada vez que yo o Judy asomábamos la cabeza, él nos llevaba la contraria y nos enviaba una bala a centímetros nuestros. Afortunadamente no tenía mucha puntería. El otro Lobo arrancó la furgoneta y gritó a su compañero por su nombre.
— ¡Rojo! ¡Sube, rápido!
— (El Lobo salió corriendo hacia la furgoneta mientras nos seguía tiroteando, haciéndonos imposible poder defendernos. Rojo se metió en la furgoneta de un salto y el otro aceleró para salir cuanto antes. Judy intentó disparar en las ruedas para pincharlas, pero no tuvo puntería suficiente.
— Casi me olvido de ti Cebra.
— (El Lobo disparó en el pecho a la cebra antes de irse y guardar sus armas.
— ¡Nick sube al coche, vallamos tras ellos!
— Pero Judy, La cebra está herida. (Señalé con el brazo a la cebra que estaba ya en el suelo sangrando por el impacto directo que recibió. Por un momento se quedó sin saber qué hacer. Perseguir a la furgoneta o ayudar al herido). ¡Hopps! ¡Venga ayúdame! (Mi compañera dio un último vistazo a la matrícula de la furgoneta y fue a ayudarme dejando que la furgoneta escapara.)
— ¡ohh madre mía! ¿Está usted bien?
— (Le dijo Judy a la Cebra que estaba a punto de morir desangrada).
— ¡Haa, me duele, me…!
— Vale, tranquilo amigo no se preocupe, estamos aquí. Ya paso todo.
— ¡Noo! ¡Mi familia! ¡Mi mujer e hija! Van… a matarlos… por favor salvadlos.
— ¿Señor quiénes eran esos tipos? (Le dije mientras trataba de evitar que sangrara más. — Nick, voy a llamar a una ambulancia, tú cuídale mientras.
— (asentí con la cabeza mientras mi compañera corría al coche a pedir ayuda.)
— No…no hay tiempo. Salvad a mi familia por favor
— (La cebra empezó a toser empeorando la hemorragia. Mis manos estaban manchadas de sangre mientras intentaba taponar la hemorragia que la Bala había causado al animal. Pero me era imposible hacer nada, solo salía más y más sangre y la cebra estaba cada vez más cansada.
— Por favor, amigo… sal… salva a mi familia. Van a matarlos si no hacéis nada.
— Tranquilo amigo ¿Cómo se apellida tu familia?
— Rayis…rayis …Rayister. Se apellida Rayister, en la calle Arroyo junto a la… a la panadería.
— (Pude observar que la cebra no podía seguir, por lo que dejé de intentarlo y traté de darle al menos una muerte tranquila para que pudiera descansar…para siempre). No te preocupes amigo, tu Familia estará a salvo. Cuidaremos de ellos. Te lo prometo. (La cebra ya solamente podía hablar muy bajito casi susurrando entre muchos cortes por falta de aire.
— Cuida…de…cuida de ellos. Que… no se acerque…Don…
— ¿Don?
— Don…Miaus. Ahh.
— (La cebra no pudo más y cerró los ojos dejando de respirar. Don Miaus, era del que nos habían hablado. De alguna forma el Oso definitivamente estaba relacionado con él. Desgraciadamente me encontraba arrodillado a un reciente cadáver permitiendo al pantalón teñirse del rojo sangre de la Cebra. Judy vino corriendo a tratar de ayudarme.
— ¡Nick…Nick…!
— (Judy se congeló momentáneamente,. Yo me levanté y traté de limpiarme con tierra la sangre de mis manos.
— Está muerto Zanahorias… (Me alejé hacia ella sabiendo lo que iba a suceder). Está muerto. (Judy intentando mirar atrás mientras la sujetaba y la llevaba al coche patrulla empezó a llorar de forma algo descontrolada, sintiéndose culpable de lo que había sucedido).
(Comisaria uno, recibidor)
(La entrada al edificio me pareció bastante elegante. Un diseño moderno y cálido. Perfecto para recibirte aunque no seas más que un colado de G.U.A.U.S para investigar la desaparición de un mamífero desaparecido.
Me acerqué al recibidor y me encontré de frente con un guepardo gordo comiendo unos donuts mientras veía algún video en su móvil).
— ¡Hola! ¡Tú debes de ser el nuevo! ¿No?
— he, sí. Soy el agente Tód Robinson. Vengo a colaborar con el caso de una desaparición de un… (El megáfono que había al lado me interrumpió con un pitido y una luz roja intermitente. — ¡Ups! disculpa un segundo.
— (El guepardo pulsó el botón del audífono y habló a una mujer.)
— ¿Adelante?
— ¡Aquí agente Hopps a central! ¡Tenemos un herido grave en las afueras de Downtown en un solar abandonado! ¡Necesito una ambulancia de inmediato!
— ¿Judy? No os mováis de allí estamos de camino.
— ¡Recibido, venid rápido!
— ¡de acuerdo, no tardarán mucho! (Clawhauser apagó el megáfono y llamó en otro teléfono a su superior bogo.
— ¡comisario bogo!, Judy tiene problemas en Downtown. Necesita refuerzos y una ambulancia.
—(Una voz poco audible le dio un par de instrucciones en lo que el Jaguar asentía y decía ajá. Me dediqué a observar más detenidamente el lugar donde me encontraba. Lo que más me llamó la atención fue una pantalla que había a mi izquierda, donde salía de forma aleatoria una foto agradable y los nombres de cada agente. En un principio no me sorprendían eran de lo más normales. Pero lo que me llamó la atención fue la imagen de un zorro color tomate con ojos verde esmeralda, sonriendo en un tono pícaro a la cámara y con una pose de duro. Pude leer además su nombre y más abajo su cargo.) Nicholas Wilde, Cadete…Hum… otro zorro...
—Esto, señor Tód.
— ¿sí amigo?
— el Jefe Bogo va a bajar en unos momentos, le hará una entrevista rápida y se irá rápidamente. Ha surgido un incidente.
— ¿Necesitareis ayuda?
— oh no, no. Nosotros nos ocuparemos de eso, es parte de nuestro trabajo.
— (Seguía mirando la foto de ese tal Nick.) Escucha amigo… ¿Quién es ese zorro de la foto?
— ¿Ese Zorro? Se llama Nick, es un cadete que terminó sus estudios hace unos dos meses. Ahora está de prácticas antes de hacerse agente.
—Humm. Creía que esta ciudad tenía problemas con los zorros.
— en un principio a todos nos pareció muy raro trabajar con él, pero se hace de querer ¿Sabes?
— Ya… Oye ¿Cuánto va a tardar tu jefe? Son las tres de la tarde y aún no me he instalado como es debido en mi casa así que…
— No tienes que esperar mucho, está aquí mismo.
— (Clawhauser señaló a un búfalo que se dirigía con dos rinocerontes y un León hacia la salida, dándoles órdenes. Me adelanté rápidamente a ellos para poder hablar con el Búfalo.
— Hola… dis…disculpa… ¡Hey!
— el búfalo dejó ir a sus compañeros y me atendió.
— ¿Si?
— hola, soy el Detective Robinson.
— ahh, pues me acabas de pillar en un momento delicado amigo Robinson, acaba de ocurrir algo y debo ir a ver qué ha ocurrido.
— Si quiere, con gusto podría acompañarle.
—No creo que sea buena idea. ¿Ha estado en las calles alguna vez?
—He llegado a estar en el Ejercito y créame no hay nada que me dé miedo. (El búfalo se impresionó al escuchar la palabra "Ejercito" Por lo que me invitó a acompañarle.
— Claro, será un placer, además así sabrá cómo se las gastan en esta ciudad los malos.
— (Me despedí de Clawhauser saludándolo mirando hacia atrás y fui con bogo a por el coche.
(Polígono Industrial de Downtown, solar abandonado)
Estaba muy triste por la muerte del animal, y Nick lo único que podía hacer y que se le daba muy bien era abrazarme y tratar de calmarme. Pasó unos veinte minutos hasta que empezaron a escucharse las sirenas de la Policía y una ambulancia que se acercaban rápidamente al solar).
—Espera aquí Judy, voy a señalarles donde estamos.
— (Nick encendió las luces de emergencia y la posición fija de las luces de arriba y salió al coche para indicar dónde estábamos.
(Cinco minutos después la ambulancia y la Policía ya habían llegado, acordonando la zona por si venía alguien a obstaculizar. Los médicos intentaron hacerle una reanimación. La cebra ya no tenía remedio y la cargaron en la ambulancia para llevarla a hacerle una autopsia. Por otra parte un vehículo de la Policía se acercó traspasando el cordón de la Policía que dos animales levantaban para que el coche pudiera pasar. El Jefe Bogo salió del coche a toda prisa, y Nick tocándome suavemente la espalda me hizo avanzar hacia donde estaba Bogo.
Bogo me vio y se cruzó de brazos.
— Judy… ¿Qué ha pasado aquí?
— (Todavía se veían algunas lágrimas en mis ojos y agarré fuertemente la mano de mi amigo para recibir apoyo. A lo que este respondió hablando por mí.)
— Jefe Bogo, descubrimos la furgoneta que había secuestrado a Volantez, pero al intentar arrestarlos, salieron huyendo y mataron a esa pobre cebra.
— ¿Cuántos eran?
— dos, dos lobos, aunque no son fáciles de describir.
— Pues espero que sea capaz de describirlos lo suficiente para hacer un retrato robot. En cuanto al caso de Volantez, os felicito. Seguid así.
— (Bogo iba a alejarse para ir a ver el lugar de la muerte del animal pero Nick le tocó llamándole.)
— Jefe bogo, disculpe, La cebra antes de morir me dijo que le preocupaba su familia, le di mi palabra de que estarían a salvo.
— ¿a salvo de qué?
— de los asesinos de este. Por favor, mande una patrulla a buscarlos.
— Nick, eso es muy difícil ahora mismo, hay que hacer mucho papeleo y asignar un piso franco para los miembros de la familia que a saber cuántos son.
— Creo que es solo una hija y su madre señor.
— (Bogo soltó un bufido)
— Haré lo que pueda, pero no le puedo prometer nada.
— hee…sí señor lo comprendo, Gracias.
— (Nick volvió a mi lado para volver a abrazarme.)
— Ya…ya paso Judy tranquila. No pasa nada, deja de llorar vamos.
—( Nick estaba siendo de lo más cariñoso conmigo. No sabía si seguía pegada a él por la Cebra o por no querer separarme de él. A lo mejor esa cebra no habría muerto si yo no hubiera intervenido. Pero ya no había vuelta atrás.
Nick me secó las lágrimas con un pañuelo y tranquilamente me siguió abrazando por detrás con un brazo en lo que ambos mirábamos el panorama. Todo era una ambulancia con un cadáver, cinco coches de patrulla y Policías por todos lados. De repente la puerta del copiloto del coche de Bogo se abrió y salió un zorro blanco de ojos amarillos con una gorra echada hacia atrás, un chaleco con varios bolsillos y un pantalón corto. Estaba bastante musculado y era muy parecido a Nick quien éste también se sorprendió. El albino animal tenía un chicle en la boca, y cargaba una mochila naranja a uno de sus brazos como un estudiante aburrido del instituto. Después bajó hacia donde nos encontrábamos, mirando a Nick de forma extraña y al llegar le habló a Nick como si le conociera).
— ahhh, con que tú eres el famoso zorro Policía Nick Wilde.
— ¿Y quién eres tú?
— (Pregunto Nick muy contrariado)
— Mi nombre es Tód
— (El zorro albino extendió su mano derecha para estrechársela a Nick.)
— Tód Robinson, un…nuevo agente del cuerpo.
— (Nick y él se estrecharon la mano y yo me presenté para hacerme notar.) Hola, yo soy…
— Judy Hopps, agente de Policía e imagen pública de la misma por su valor y dedicación en la captura de la terrorista Bellwheter. El Jefe Bogo me habló mucho de ti cuando veníamos de camino.
— (Me quedé sin palabras. Solo le faltaba que dijera mi edad, dónde viven mis Padres y donde vivía yo.) ajajaj, sí…bueno…
— Parece que se os ha montado una gorda ¿eh?
— (El lobo silbó mirando el ambiente.)
— Hee, sí pero ya está controlado.
— Hum…supongo. ¿Identificasteis al asesino?
— Oye, no te ofendas Tód pero…este es un caso mío y de Nick asique… (En ese momento Bogo volvió con nosotros tres.)
— ¡Valla! Veo que os habéis adelantado. Qué pena, quería hacer los honores.
— ¿Honores señor?
— (Bogo se aclaró la garganta y prosiguió.)
— agente Hopps, el señor Robinson, está aquí para ayudaros en el caso de Volantez. Proviene de Estados Peludos y es uno de los mejores investigadores de la ciudad. Lo han enviado aquí para ayudarnos a resolver este importante caso que nos tiene a todos ocupados. El ayuntamiento ya sabe de su llegada y a qué unidad pertenece.
— Pero señor, no le conocemos de nada, además Nick y yo estamos…
— No venga con escusas Hopps. Este es vuestro nuevo compañero y no hay más que valga. Y por cierto teniendo en cuenta lo ocurrido y la hora que es, os dejo que os toméis el día libre y así le podréis conocer mejor. Haa, casi se me olvida. ¿Podéis llevar a Robinson a su casa? Él os indicará el camino.
— (Nick y yo nos miramos por un segundo y después miramos a Tód que estaba de brazos cruzados haciendo explotar un globo de chicle en su boca mientras nos sonreía de forma maliciosa). Sí Jefe Bogo ya… le llevamos a su casa.
— Así me gusta, además os viene bien para conoceros mejor.
— (bogo se volvió a retirar y nos dejó a los tres solos. El zorro blanco sacó el móvil para mirar su perfil de Zoobook mientras nos hablaba).
— bueno…será mejor ponernos en marcha.
— (Acto seguido el zorro montó en la parte de atrás de nuestro coche y cerró la puerta. Nick y yo nos miramos muy abrumados.) ¿Pero quién es este? ¿Y… qué se ha creído?
— Tranqui zanahorias. Ahora no es el momento.
— (Nick se quedó mirando al animal que ya estaba dentro del coche con una cara muy seria y los brazos cruzados.
(Zona sur de Zootrópolis. Barrio viejo.)
(Judy y yo montamos en la parte delantera del coche, mientras que nuestro invitado miraba su móvil, chateando o enviando audios de chistes malos. Sin duda este tipo no se nos presentaba nada bien, y no sabíamos qué hacer con él.
— ¡Vale, vale! Para. Es aquí.
— Judy detuvo el coche al lado de una casa de dos pisos algo magullada y antigua. Al parecer el alojamiento de Tód. El zorro blanco se bajó del coche agarrando su mochila naranja y se despidió de nosotros por la ventanilla de Judy.
— Bueeno, ya estoy en…mi humilde morada.
— (Tód se percató de que ni yo ni Judy estábamos interesados en hablar con él.)
— Oye chicos, siento empezar con mal pie. Vamos ¿Qué os parece si os invito a cenar? Hay una cafetería muy buena por aquí.
— (Judy subió la ventanilla y arrancó el coche, rechazando la oferta y alejándose rápidamente de la casa con muy malas pulgas.
No hubo ni una sola palabra en todo el camino. Judy se sentía frustrada y decepcionada. La muerte de la Cebra, era imposible de soportar y ahora encima contaríamos con compañía de otro zorro. Pensar en ello me provoca escalofríos. No quiero ni pensar que ese zorro se entrometa en la relación que tengo con Judy. Además, siempre he pensado lo mismo. Lo que es mío, es mío.
Llegamos al aparcamiento de la comisaria y del camino al vestidor intenté romper un poco el frio hielo que se había formado en el ambiente).
¡Hey, Zanahorias! ¿De qué se murió un osito? (Judy se quedó pensando pero todavía con la cabeza baja y algo desanimada mientras andaba.
— ¿De qué?
— (Preguntó completamente desanimada.) ¡Pues de Tous! ¡Jajajaja!
— Pues valla. Que buen chiste.
— (Un pesimismo estaba sobre ella y no soportaba verla así). Zanahorias venga. Lo que ha ocurrido no es para tanto. (La desanimada coneja solo andaba hacia los vestuarios sin echar cuentas a nada. Todo se solucionará, tranquila.
— Nick, te agradezco que quieras intentar ayudarme, pero de verdad que ha sido un día muy cansado y…prefiero irme a descansar… Pero gracias. (La coneja sin pararse me dejó atrás mientras yo la miraba muy preocupado y triste por ella). Ho, vamos Nick, haz algo… (Pensé un plan en mi cabeza pero todo era bastante inútil. Finalmente rendido, preferí dejarla sola, por lo que fui a cambiarme y me fui solo a casa sin si quiera despedirme, ya que al yo salir ella ya se había marchado.
(Casa de Nick)
(Llego a casa y me voy directo a mi habitación, casi a las cinco de la tarde. ¿Qué haría ahora? Solo se me ocurría aprovechar y limpiar un poco la casa pero mis ganas por hacerlo eran mínimas. Mi cuerpo me pedía que me quedara en la cama tal como estaba. Tumbado con mi cabeza apoyada en mis manos mirando al techo sin nada que hacer y vestido con mi ropa normal. Judy me tenía muy preocupado. Esta tal vez fuera la primera vez que una vida dependía de ella, y al ver que no fue capaz de salvarla eso la dejó tal vez muy hecha polvo. Pero mis pensamientos no solo eran esos. Me preocupaba un poco ese…Tód…Un tipejo venido de no sé dónde y que ahora de todas las unidades de Policía tenía que acabar en la nuestra). ¿Quién diantres es este tipo? No sé. Pero que se ande al loro. No voy a permitir que nadie esté en mi territorio. Y mucho menos al lado de Judy… (Me levanto de la cama, y voy a la ducha a perder un poco el tiempo sin nada que hacer…)
(Casa de Judy)
Eran las cinco de la tarde y el sol, comenzaba aponerse para dar el toque de queda a la jornada diurna. No hacía más que ver las vistas y los reflejos anaranjados que comenzaban a salir de todos los lados como si se trataran del inicio de un incendio. Yo estaba apoyada en la ventana mirando muy desanimada la escena). ¿Cómo se me ocurrió saltar de esa manera? Le tenía que haber hecho caso a Nick y no haberme entrometido. Quizás era solo una advertencia o una broma muy pesada. Pero ya no tenía remedio. Una persona había muerto por mi culpa. ¿Qué iba a hacer ahora? No tenía nada que hacer. (Absolutamente nada y encima la pagué con Nicky pasando de él y marchándome sin despedirme). ¡Pero seré boba! (Me tumbé en la cama totalmente desanimada. Una parte de mí quería quedarse en esa postura abierta para siempre. Mirando el techo del cuarto sin siquiera pestañear, y que las cosas se arreglaran por arte de magia. Pero no. Esto es la vida real. Esto era lo único que podía hacer ahora, llorar, quejarme y desanimarme. Bueno. Mañana sería otro día. Le pediría disculpas a Nick y seguiríamos con el caso. Y hablando de caso ¿Quién rayos era ese tal Tód? ¿Y por qué debía estar con nosotros? No lo entiendo ahh, desde luego Bogo, te has pasado… Te has pasado).
(Piso franco de Tód)
Abro mi ordenador y me dedico a buscar sentado en mi cama la información de mis nuevos compañeros. El ordenador empieza a hablarme dándome la información sacada de una base de datos de la Inteligencia Peluda.
— Judy .C Hopps. Edad: 26 años Estado: Soltera.
Nacida en el 1990 Padres Robín Hopps y Ángela Casón. Agente de Policía de la Comisaría uno de Zootrópolis.
Judy Hopps es una coneja, joven recientemente galardonada, siendo la imagen pública de la Policía. Este agente, ha arrestado a Obina Bellwheter, acusada de ser la autora de ataques terroristas en la ciudad de Zootrópolis, Estados Peludos. Actualmente trabaja como agente de Policía con el número de patrulla 114. Judy Hopps, tiene sus estudios aprobados con notable alto, fue la primera de la academia en su promoción en este año hace 4 meses.
— Ordenador, busca información sobre su compañero Nicholas Wilde. (El ordenador emitió un pitido saliendo de los archivos de Hopps y buscando en la base de datos el nombre de Nicholas Wilde9.
— Nicholas Wilde, un resultado en los archivos.
— Muéstralo (Le dije al ordenador.)
— Mostrando archivo número 13.513, Nicholas. P Wilde.
Nicholas. P Wilde Edad: 30 años Estado: soltero Nacido en 1986 Padres. John Wilde y Sara Padilla. Cadete de la Policía de la comisaria uno de Zootrópolis, estados Peludos.
Nicholas Wilde, es un zorro de 30 años. Tiene un historial delictivo. ¿Desea revisarlo? — Procede. (Dije al ordenador mientras me incorporaba para ver más de cerca sus delitos.)
— Accediendo a historial…
_Blanqueo de capitales _robo a mano armada _Estafa _Amenaza _daños públicos
— Valla, valla, Así que nuestro zorro tiene un pasado ¿he? Ordenador, reproduce su historia.
— sí señor.
Nicholas Wilde, es un zorro de 30 años. Tiene un historial delictivo, recientemente eliminado por la policía. Perteneció al caso Wilde como Testigo.
— reproduce el Caso Wilde.
— Accediendo a los casos de la Policía de Zootrópolis… El Caso Wilde, fue el asesinato por apuñalamiento y arma de fuego a John y Sara Wilde. Su hijo, Nicholas Wilde, sobrevivió a la intrusión ocurrida en su casa en 2006 y fue uno de los testigos clave del homicidio. Actualmente se desconoce a los asesinos y el caso permanece cerrado por falta de pruebas.
— Continúa con la historia de Nicholas Wilde.
— Nicholas Wilde, huyó de un centro de acogida y desapareció hasta el año 2008 siendo arrestado por la Policía por realizar un robo a una mujer. Nicholas Wilde, ha sido denunciado por blanqueo de capitales y estafa, huyendo o engañando a la autoridad. Recientemente Nicholas Wilde, es declarado limpio y se encuentra trabajando como cadete de Policía.
— Suficiente, cierra los archivos.
— Cerrando archivos de G.U.A.U.S. ¿Desea realizar alguna otra consulta?
— No. Apágate.
(Acababa de descubrir todo lo que tenía que saber de esos dos. Ahora, yo controlaba la situación y eso me hacía sentir más seguro. Sobre todo con Wilde en mis manos). Te tengo zorro…
