Capitulo seis. ¿Dónde está Jake?
La distancia no es lo importante, si no el recuerdo.
Jake sintió que lo sacaban de la casa de los Cullen. Por un instante sintió odio de todo aquel que lo arrastraba al exterior y lo separaba de aquel manjar. Se golpeaba mentalmente porque era su Bella, pero una parte de su cuerpo no la reconocía como tal. No entendía donde lo llevaban. Ni siquiera sabía con quien realmente iba en ese momento.
Cuando el coche al fin se detuvo, pudo ver a Sam como lo cogía del brazo y tiraba de él hacía alguna parte. Jake fue arrastrado hasta ser posado de rodillas contra el suelo. Al alzar la cabeza vio a su padre observándolo. En su mirada podía ver compasión, pena y entendimiento.
-Jake.- Billy acarició su mejilla.- No me importa donde estés, eres mi hijo.
-Este cuerpo no es mío.- Jake no dejaba de revolverse entre los brazos de Paul, Jared y Sam.- Necesito mi cuerpo, este me está matando.
-Si lo miras por la parte graciosa…- Quil estaba detrás de Billy.- Ya estás muerto, así que no te está matando.
-No seas estúpido.- Sam miró a Quil con severidad.- Esto es muy difícil para Jake.
-¿Dónde estamos?- Jake miró a su padre.- ¿Donde me habéis traído?
-Estamos en un lugar apartado de la civilización humana. Estamos en medio del bosque.- Billy respiró hondo y observó a Jake.- Necesitas encontrarte a ti mismo dentro de ese cuerpo y saber controlar tus impulsos asesinos ahora mismo.
-Me quema la garganta.- Jake volvió a removerse entre los brazos de Sam.- Tengo sed.
-Eso es lo que debes controlar.- Sam se arrodilló al lado de su amigo.- Debes ser capaz de estar cerca de los humanos y sobretodo de Bella.
-¿Cómo mierdas lo dominan ellos?- Jake estaba desesperado.- ¿Cómo soporta Edward esa ardor estando cerca de Bella?
-Ese es el punto clave.- Billy se dirigió a su hijo de nuevo.- Ahora entenderemos muchas cosas sobre los Cullen.
-Nosotros debemos irnos.- Jared miró a Billy.- ¿Cómo lo vas a controlar?
-Carlisle vendrá en media hora.- Billy señaló una parte oscura del bosque.- Él nos ayudará con Jake.
-¿Qué os ha dicho?- Sam no podía apartar la mirada de su amigo Jake.- ¿Dónde vais?
-No iremos a ninguna parte.- Billy sonrió cansado a Sam.- Nos quedaremos aquí. Carlisle vendrá a ayudarme y se quedará conmigo hasta que Jake se controle.
-Está bien, tener cuidado.- Sam se giró y se adentró en el coche.- Paul, quédate.
-Pero.- Paul intentó protestar.
-Pero nada. En un rato vendrá Carlisle, cuando llegue te vienes a la reserva.
Sin nada más que añadir, Sam, arrancó el coche con Jared y Quil detrás. Sam sintió un vacio en su pecho. Una parte de él, sentía que lo estaba abandonando allí sin más. Condujo hasta la reserva y una vez los muchachos se fueron a sus casas, entró en su hogar. Emily lo estaba esperando con una sonrisa en sus labios, como siempre.
Sam se acercó a su mujer e hizo el mismo ritual de siempre. Besó cada parte señalada de su rostro y acto seguido sus dulces labios. Emily se pegó a Sam y sintió su preocupación al separarse de aquel cálido beso.
-¿Qué sucedió?- Emily acarició el rostro cansado de Sam.- ¿Dónde está Jake? Me han dicho algo sobre Edward Cullen y Jake ¿Es cierto?
-Anoche fue la aurora. Bella pidió un deseo y se cumplió.- Sam miró con incredulidad a su mujer. No podía entender como aquello era real.- Jake está en el cuerpo del chupasangre y al revés.
Emily se llevó la mano al pecho y abrió su boca sin poder emitir ningún sonido. Sam la cogió pro los hombros y la sentó en la silla para explicarle las condiciones de aquel deseo y lo que podía pasar.
…
Jake estaba tirado en el suelo. Intentaba frenar su sed, apagarla, olvidarla. Era algo demasiado difícil. No entendía como Edward realmente podía resistir aquel dolor en su garganta. Como podía soportar estar tan cerca de Bella y no morderla. Por un instante una luz se encendió en su cerebro ¿Cómo podía Edward besar a Bella así? Su mano instintivamente fue a su garganta y alzó la vista hasta su padre.
-¿Qué pasa hijo?- Billy se sentía raro llamándolo así con el cuerpo de Edward, pero al fin y al cabo quien estaba dentro era su hijo.- Pronto pasará.
-Esto duele.- Jake se sentó en el suelo y observó su mano atada a la silla.- Esto es chantaje.- Dirigió su dedo hasta la cadena que rodeaba su muñeca.
-Si tratas de escapar me tirarás.- Billy lo había atado para intentar retenerlo, sabía que él si quería podía escaparse sin hacerle daño, peor jugaba con ventaja.- Y sé que no vas a ahcer daño a tu padre.
-No te ofendas pero estar con los lobos hace que huelas como ellos.- Jacob rió ante aquellas palabras. Nunca pensó que diría que los lobos olían de verdad a chucho mojado.- Ahora sois vosotros los que oléis mal.
Billy miró a su hijo y sonrió. Al menos se lo estaba tomando con un poco de humor. Este intercambio de su hijo y Edward, le estaba también haciendo comprender muchas cosas.
-Acabo de entender muchas cosas. Por fin mis ojos se han abierto y he podido entender que los Cullen no son como los demás.- Billy se rascó su nuca.
-Oh dios.- Jake se retorció en el suelo.- Me he dado cuenta de eso en cuanto olí a Bella.
-Nos hemos equivocado durante mucho tiempo.- Billy miró a los ojos a su hijo.- Ahora trata de ser capaz de estar al lado de los humanos y cuando vuelvas, trata de ser amigo de Edward. Entenderos mutuamente y volver a ser vosotros mismos.
-Eso no es tan fácil. Te recuerdo que esto fue por Bella. Nosotros amamos a la misma mujer.- Jake tocó su sien con el dedo.- No sé como reaccionaremos al estar juntos. Ya no es ser enemigos por naturaleza, si no por una mujer.
Billy negó con la cabeza y miró hacía Paul. Sus ojos rodaron y trató de sonreír. Paul olió el aire que venía desde su izquierda y gruño. Sin poder evitarlo, saltó en el aire y convirtiéndose en un gran lobo, corrió hacía el bosque huyendo del vampiro que venía en dirección a ellos.
…
Carlisle corrió todo lo que pudo para llegar a tiempo. Después de comprobar que su hijo estaba bien dentro del cuerpo de Jake y sus heridas sanaban, corrió en busca de Billy. Al llegar, lo que vio le hizo demasiada gracia. Se acercó cauteloso hasta Billy y le señaló la cadena.
-Eso no va a retenerlo si él quiere.- Carlisle se acercó a Jake y tiró de él poniéndolo de pie.- sabes la rapidez que tenemos nosotros para salir airosos.
-Lo sé Carlisle, pero al menos lo tranquilizó.- Billy rió mirando a su hijo con una mirada de disculpa.- Lo siento hijo.
-Bueno, quiero empezar ya.- Jake estaba ansioso.- Quiero volver a mi cuerpo enseguida.
-Sabes que eso es algo difícil.- Carlisle negó con su cabeza.- Debemos ir poco a poco.
-¿Qué hay que hacer ahora?- Jake se soltó rápidamente de la cadena como dijo Carlisle.- Empezamos.
-Primero has de apagar tu sed para ser totalmente comprensivo con todo lo que te diga, así que nos vamos e caza.- Carlisle cogió a Billy y lo acercó empujando la silla.- te llevaré hasta mi coche y dentro podrás leer o hacer lo que quieras. No tardaremos más de una hora.
-Está bien.- Billy no dijo nada más, simplemente se dejó llevar por Carlisle hasta el coche.- tráelo sano y salvo.
Carlisle lo dejó sentado en el asiento del copiloto y le tendió una gran bolsa.
-Dentro hay comida hecha por Esme, algunos libros y pasatiempos y en la guantera tienes toda clase de música.
-Hasta pronto.- Billy cerró la puerta del coche y esperó allí a su hijo.
Jake corrió detrás de Carlisle durante un buen rato. Cuando se dio cuenta, él, corría más que Carlisle. Jake empezó a reírse y en ese momento se dio cuenta que ya no escuchaba interferencias en su cabeza. Podía escuchar los pensamientos de Carlisle como si estuviera hablando en voz alta. El supuesto dolor había desaparecido.
Jake por un instante deseo que ese ruido no se hubiese ido, ya que ahora podía escuchar claramente lo que Carlisle pensaba. Pudo adentrarse en su interior de una forma muy diferente que a la manada. Jake pudo sentir el dolor que sentía Carlisle ante aquella situación.
Carlisle sin saber que Jake ya podía escuchar los pensamientos tan claramente, empezó a pensar en el dolor de su mujer al verlos en esa situación. Pensó en lo difícil que iba a ser que ellos dos se entendieran estando Bella por el medio.
Jake negó con la cabeza y supo la vida de Carlisle en un instante. Carlisle recordaba todos los momentos con Edward. El día de su transformación, la de Rosalie y Emmett. La de su mujer. Jake se estremeció ante tanto dolor, tanta compasión, tanto sentimiento hacia los suyos.
Carlisle captó una manada de ciervos y se lo hizo saber a Jake. Éste sintió repulsión de nuevo al pensar que iba a beberse la sangre caliente de aquellos cuerpos de venado, pero aún así cuando le ardió la garganta, se lanzó a por el más grande sin miramiento.
Los días pasaban rápido. Carlisle iba y venía corriendo de la casa. El coche siempre se quedó allí para ayudar a Billy. Lo acercaba a la casa para que se aseara y comiera decentemente, mientras Jake se quedaba en el mismo lugar como una estatua por miedo a cometer una atrocidad.
Jake se enteró tras la mente de Billy y la de Carlisle, que Edward se había recuperado de las roturas y heridas y que se había convertido en lobo. Aceptó el cambio del tratado, ya que él quería volver a casa aun que fuera en ese cuerpo y esas condiciones.
Poco a poco, Jake, sacó su antiguo poderío Alpha y controló su cuerpo. Carlisle le había llevado pendas de ropa tocadas por humanos. Así poco a poco Jake aprendía a estar en contacto con ellos. Después de una semana, Carlisle, decidió que era el momento de llevarlo a algún lugar con un humano cerca. Cuando se acostumbrara a estar en el pueblo, probarían en la casa si se podía acercar a Bella.
Una vez cumplida esa misión, tendrían que dejar que el trío se las arreglase para volver a ser como antes. Solo en el tema de los cuerpos, ya que si después de todo no entendían el significado de aquel deseo, jamás volverían a sus cuerpos.
…
Carlisle se acercó a Jake al finalizar la semana y haber superado la prueba de ir a comprar a la tienda de los Newton y caminar entre la gente. Jake había sentido molestias en su garganta, pero al fin y al cabo llevaba el linaje de los Black en su sangre y había conseguido su primer objetivo, ahora faltaba el segundo "Acercarse a Bella"
