Capítulo 7
Cambio de Corazón
Sesshoumaru salía de una reunión, cuando su secretaria se le acercó algo preocupada.
-Sesshoumaru-sama...
-Hay algún mensaje?
-Su esposa recién llamó, dice que se siente muy mal... quiere que vaya para que la lleve al médico...
-Gracias...
Sesshoumaru buscó sus llaves y partió. Camino a la casa lo llamaron a su celular.
-Rin?
-Sesshoumaru-sama, es Maki...
-Qué pasó?
-La señora se desmayó!
-Estoy en camino, Maki, me falta poco!
Al llegar, corrió al interior de la casa, Zoe lloraba junto a Rin, Maki le había acomodado entre algunos cojines, pero no podía cargarla.
-Rin!
Sesshoumaru la cargó y la llevó a la cama. Llamó al doctor, luego de seguir sus instrucciones, Rin despertó al poco tiempo.
-Está despertando, iremos dentro de poco...
-Sessh...
-Preciosa, estás bien?
-Qué me pasó?
-Has comido hoy?
-Sólo una manzana... el desayuno me supo mal...
-Vamos... necesitas comer...
Luego de hacerla comer, la llevó con el doctor, la examinó y aseguró que todo estaba bien. Al volver a la casa, la llevó a la cama, luego de acomodarla, llamó a su oficina y dijo que no volvería ese día.
-Papa...
-Zoe, mi amor...
Sesshoumaru la cargó y la abrazó con fuerza.
-Ya no llores más, princesa... mamá va a estar bien...
-Mama...
Luego de varios besos, la llevó a la cama.
-Quédate con mamá, mi amor...
-Papa...
Sesshoumaru salió de la habitación, Zoe se abrazó a Rin.
-Mama, papa eztá tizde...
-Lo sé, mi amor... se asustó mucho...
-Tazhi mo...
-Tú también?
La pequeña asintió, Rin la abrazó.
-Lo siento, prometo cuidarme mejor...
Sesshoumaru volvió a la habitación y estaban dormidas y abrazadas. Acarició las mejillas de su pequeña y las de Rin.
-Kami, protégelas, onegai... porque no sé qué sería de mí sin ellas...
-Sesshoumaru...
-Rin!
Rin se sentó, acarició su rostro, marcado por la preocupación.
-Rin, lo siento, yo...
-Tranquilo...
Sesshoumaru bajó la cabeza.
-Sentí tanto miedo...
-Shh...
-Preciosa...
Rin lo atrajo hacia ella y lo besó apasionadamente. Al separarse, Sesshoumaru suspiró y la abrazó con fuerza.
-Onegai, Rin... no importa la discusión que sea... no importa si me dejas... cuídate...
-Si te dejo? Sesshoumaru, pero qué rayos estabas pensando?
-Eso es verdad? Finalmente lo hice... tantas veces que me lo advertiste y al final lo logré...
-Pero de qué hablas?
-Ya no sientes nada por mí?
Rin rió a carcajadas diciéndole que parecía una adolescente.
-Rin!
-Lo siento, pero eso suena como a sacado de telenovela!
Tomando su rostro por la barbilla lo atrajo hacia ella y lo besó apasionadamente.
-Espero que esto aclare tus dudas...
-Rin...
-Yo te amo, Sesshoumaru! De dónde sacas esas ideas locas?
-Bien... entonces vamos a poner un par de reglas...
-Reglas?
-Uno, no me llames por mi nombre completo... Dos... yo también tengo sentimientos! Y necesito que me digas lo que sientes...
Rin rió nuevamente, jurando que le habían dado una alta dosis de hormonas femeninas a Sesshoumaru.
-Esto es serio, Rin!
-Mira, perdóname, pero es que tú... hablando de sentimientos... es como si el fin del mundo se acercara...
-Rin!
-Porqué te crees que la gente se sorprende de que siga contigo? No es por tu mal genio, eso lo tiene cualquiera. Es porque eres frío y seco y bastante distante cuando te lo propones. Lo que menos me han dicho es masoquista... Dicen que me quedo porque no me gusta vivir sola, aunque ellos no comprenden la diferencia entre eso y vivir contigo. Y claro está, los que dicen que sólo es por el dinero.
-Yo no soy así!
-Ahora...
-Rin...
-Cambiaste mucho...
Rin bajó la mirada.
-Pero hizo falta que nuestro hijo muriera para que te dieras cuenta lo sola que estaba...
-Preciosa...
-Sabes? Cuando nos casamos, te amaba tanto, que soportaba sin chistar las largas horas de soledad... pero precisamente porque te amaba tanto era que deseaba estar contigo más tiempo... y estúpidamente pensé que si teníamos un hijo, tú te acercarías más...
-Rin...
Rin vio a la pequeña dormida su lado, acarició su cabeza y la besó en la misma.
-Tú sueles ser como un robot... no necesitas ni demostrar ni que te demuestren afecto... pero el resto del mundo es humano, Sesshoumaru... todo el que tiene corazón lo necesita, incluso los animales...
-Yo...
-Si tú me dices cómo quieres que sea para contigo... quizás discutiríamos menos... quizás me herirías menos... porque cada vez que haces algo así... a mí me duele... dime qué es lo que quieres? No quieres que te abrace? No quieres que te bese ni que te diga que te quiero? Prefieres que me tire en el colchón y espere a que termines? Dímelo...
Con un nudo en la garganta y el corazón hecho trizas, Sesshoumaru la hizo levantar la mirada y acarició sus mejillas, secando sus lágrimas. La besó con ternura. Al apartarse, lo vio con los ojos aguados.
-Haces eso... haces eso y me moriré de la tristeza... Quizás sea un bruto... un tarado emocional... pero preciosa, onegai, no cambies... el que yo no sepa demostrarte lo que siento, no significa que no necesite que me lo demuestres...
-Sesshoumaru...
Sesshoumaru la abrazó con fuerza. Debía cambiar; pero por dónde comenzaba? Cómo lo hacía? Qué le decía? Cerró los ojos y dejó salir un suspiro al pensar cómo idiotamente la estaba perdiendo.
-Perdóname, Rin...
-Dilo...
-Rin...
-Dilo, Sesshoumaru, dímelo! Dímelo sólo porque te nace del corazón! No porque busques consolarme, ni porque quieras hacer el amor...
-Preciosa...
Los ojos de Rin se inundaron en lágrimas.
-Dímelo porque es lo que sientes, no porque te lo pido...
-No llores, onegai... Rin...
Sesshoumaru la besó en ambas mejillas atrapando sus lágrimas con sus labios y con el sabor salado en su boca, la besó apasionadamente.
-Te amo, Rin... Te amo con todo lo que soy... Te amo, preciosa...
Rin se aferró a su abrazo y lloró desahogándose de todo. Sesshoumaru La abrazó con fuerza como queriendo fundirla en su pecho.
-Yo te prometo que cambiaré... pero onegai, tú no cambies, preciosa... te necesito tal y como eres... te amo tal y como eres...
…...
Sesshoumaru y Rin estaban abrazados, cuando Zoe despertó, sonrió al verlos y sin decir nada, se abrazó a Rin.
-Zoe, mi amor...
-Mama... el bebé eztá bien?
-Sí, cariño, el bebé está bien...
Zoe sonrió ampliamente y la besó en el vientre.
-Te quiedo bebé...
Rin sonrió y abrazó a la pequeña llenándola de besos.
-Te amo, mi princesita!
…...
Con el paso de los días, Sesshoumaru se dio cuenta de que lo que Rin le pedía no requería mucho esfuerzo. Era simplemente dejar sus problemas fuera de la alcoba. Al llegar a la casa, luego de un pésimo día de trabajo, Rin lo esperaba como siempre con el baño listo. Y como un extra, dispuesta a acompañarlo. Se sumergieron en el agua y sentada detrás de él le dio un masaje en los hombros y cuello, liberando toda su tensión.
-Ah! Preciosa, tus manos son mágicas!
Luego cambiaron para que ella se pudiera recostar en su pecho y relajarse.
-Fuiste al doctor?
-Sí!
-Y qué te dijo?
-Que es un bebé sano y que todo va de maravillas...
Sesshoumaru sonrió, la besó en el hombro. Comenzó a besarla con los labios separados y acariciándola con su lengua, en especial en el cuello, arrancándole gemidos de placer.
-Mama...
-Zoe...
-Mama, tazi mo...
Rin vio a Sesshoumaru quien sólo asintió, la pequeña sonrió y se quitó la ropa, Rin la entró al agua, la pequeña abrazó a su padre.
-Okaedi...
Sesshoumaru le sonrió y la besó en la mejilla.
-Tadaima...
Rin sonrió y se puso de frente, al otro extremo, la pequeña disfrutaba del agua entre ellos, al momento de salir, Sesshoumaru salió primero para ayudar a Rin con Zoe. La pequeña se lo quedó viendo.
-Mama...
-Zoe, princesa...
-Mama, qué ez ezo?
Sesshoumaru se sonrojó y viendo hacia otro lado, se cubrió con su yukata. Rin sonrió y le explicó a la pequeña la diferencia entre los niños y las niñas. Luego de secarle la cabeza, la dejó con Sesshoumaru para ir por su ropa. Al volver, estaban revolcados en la cama, en una guerra de cosquillas. Rin se los quedó viendo con una sonrisa.
-Preciosa...
-Por mí no te detengas...
La pequeña gritaba sostenida en el aire, Sesshoumaru la bajó y la besó en la mejilla.
-Vamos a ponernos ropa...
-Nooo!
-No? Entonces no quieres cenar?
-Zíii!
-Ah, ya me lo imaginaba...
Sesshoumaru las llevó a un restaurante de carnes, mientras esperaban la cena, la pequeña se divertía en los juegos. Rin estaba atenta a todo lo que hacía mientras Sesshoumaru hundía su naríz en su cuello.
-Sessh, aquí no...
-Hueles delicioso, preciosa...
-Mi amor...
Sesshoumaru deslizó su mano bajo la falda, Rin lo detuvo.
-Sesshoumaru, no estamos solos...
-Es que no me puedo contener...
-Pues inténtalo...
Al ver que llevaban la cena, la pequeña dejó los juegos y fue a la mesa, Rin la llevó a lavarse las manos. Después de cenar, la pequeña le pidió a su padre pasear por la plaza, donde los payasos hacían shows ambulantes.
-Omegai, papa!
Sesshoumaru suspiró y aceptó. La pequeña iba completamente emocionada. Al terminarse el espectáculo, volvieron a la casa. Zoe iba abrazada a su nuevo peluche que su papá ganó para ella. La llevó a la cama y la besó con ternura, Rin sonrió y se acercó.
-Buenas noches, mi amor...
-Mama...
-Dulces sueños, cariño...
Sesshoumaru subió la baranda y salieron de la habitación. Al entrar en la suya, Rin lo besó con pasión y fuego en los labios, lo hizo caer sentado en la cama y sentándose de frente a él, en su regazo, le abrió la camisa.
-Preciosa...
-Shhh...
Rin se abrió la blusa lentamente, mientras veía la lujuria bailar en los ojos de su marido. Pronto sus manos viajaron de su cintura su pecho, acariciándola con suavidad, conociéndola sensible, ella sonrió y se tragó un gemido ante las caricias, ya le había soltado el pantalón y lo acariciaba en toda su extensión.
-Hm! Qué rico!
-Preciosa...
Tumbándolo en la cama, Rin se deshizo de su ropa. Lo vio sonriendo y acarició sus pies haciéndole cosquillas. Antes de que pudiera reaccionar, lo tomó entre sus dedos y comenzó un movimiento lento de arriba hacia abajo haciéndolo expulsar todo el aire.
-Oh! Preciosa!
Lo acarició con especial cuidado en la punta antes de llenarlo de besos, sólo lo eschuchaba suspirar y sentía que apartaba su cabello para ver mejor.
-Sessh...
Se acomodó sobre su pecho para que él también le brindara placer, sólo sintió una suave nalgada y gimió al contacto de sus labios.
-Mi amor!
Sentía sus dedos en su interior, aquella era una combinación explosiva, y si continuaba, ella no podría lograr su cometido.
-Sessh! Matte! Ma... ah!
Intentó concentrarse en lo que hacía, pero sus dedos moviéndose en su interior le dejaban la mente en blanco. Sesshoumaru disminuyó la intensidad de las caricias y esperó que recuperara la compostura, la supo lista cuando sintió sus besos, disfrutaba de sus caricias pero él quería más. Al sentir las delicadas manos acariciarlo por completo, no se pudo retener y liberó su cremosa esencia casi a la vez que ella dejaba escapar un grito y corría libre la esencia de su pasión.
Apenas descansaron lo suficiente para recuperar las respiraciones cuando ella se acomodó sobre su cintura y acariciándolo nuevamente, lo dirigió a su interior, apoyada en su pecho, comenzó a moverse, gimiendo y gritando al sentirlo dentro de ella. Acariciando sus caderas, se incorporó y besó su pecho, disfrutando del dulce sabor de su piel, jugueteando con sus pezones entre sus labios y lengua, apretándolos tan sólo lo suficiente para hacerla gemir.
-Seh- Sessh...
Perdidos en un apasionado beso, la hizo quedar de espaldas al colchón y continuó moviéndose al unísono con ella, completamente sincronizados como la más bella danza de amor. Perdido en la piel de su pecho la sintió apretarlo en su interior e incrementando sus embestidas la acompañó en aquél maravilloso clímax.
Permanecían abrazados, compartiendo el más apasionado de los besos, él abandonó su interior para acomodarse a su lado, ella sólo le sonrió y acariciando su pecho, se acomodó en el mismo, volvieron a besarse. Él acarició sus mejillas y labios, sintió un corrientazo por todo su cuerpo cuando ella atrapó sus dedos entre sus labios y jugueteaba con ellos en su boca.
-Rin...
-Te amo, Sessh...
-Te amo, preciosa...
El beso no se hizo esperar, al separarse, él la vio con una sonrisa maliciosa y acariciando su trasero la hizo sentir su incipiente erección, ella sólo sonrió y se perdió entre las sábanas para aliviarlo de su tensión.
El cielo teñido de naranja los sorprendió en medio de su pasión, ella apoyada en sus manos y rodillas gemía al sentirlo en su interior, cada vez con más fuerza, cada vez más profundo hasta que el placer se apoderó de ambos haciéndolos flotar en una nube. Sus cuerpos agotados se abrazaron compartiendo un beso final antes de entregarse a un corto sueño que repondría sus energías.
…...
Rin despertó sintiendo besos y las pequeñas manitas de su hija sobre su vientre. Al abrir los ojos, allí estaban ellos, besando y acariciando su abultado vientre.
-Zoe, mi amor...
-Mama!
La pequeña la abrazó con fuerza, Rin sonrió y la besó en la cabeza.
-Cómo dormiste, cariño?
-Bien!
-Qué bueno!
Rin vio a Sesshoumaru que le sonreía y lo besó con ternura.
-Y tú, mi amorcito? Cómo dormiste?
-Hm... rico...
Rin rió.
-Mama, podemos id a ved loz amimalez?
-Ah?
-Quiere ir al zoológico, le dije que teníamos que esperar a que despertaras...
-Ah! Sí, cariño! Vamos!
-Zíiii!
La pequeña la abrazó con fuerza y la besó en la mejilla.
-Te queddo, mama!
Rin sonrió y le devolvió el abrazo.
-Yo también te quiero, mi amor!
…...
Sesshoumaru iba con la pequeña sobre sus hombros. Emocionada de ver tantos animales "de verdad" por primera vez.
-Papa! Papa! Mitte!
-Sí! Mira, el monito comiendo...
-Momito...
-Mono... es un mono, princesita...
-Mono...
-Sí!
-U-u-u-u!
Sesshoumaru sonrió, Rin los vio mientras caminaban hacia otra jaula.
-Mama...
-Te gusta el zoológico, mi amor?
-Hai!
En un momento, mientras veían los leones, Rin sintió una presión en el pecho y una lágrima rodar por su mejilla.
-Mida! Mama! Mama...
-Preciosa...
-Estoy bien...
-Rin...
-Estoy bien... es sólo que recordé a Tenma... cuando lo traje al zoológico por primera vez, enloqueció... le gustaron tanto los leones...
Sesshoumaru la besó con ternura.
-Kami, preciosa...
-Estoy bien, mi amor...
-Mama...
Zoe se pasó a sus brazos, Rin la besó con ternura.
-Te quiero, mi princesita...
Contunuaron el paseo por el zoológico, volvieron a media tarde, con la pequeña rendida, Rin la despertó para bañarla y era como un monigote, cerraba los ojos parada. Sesshoumaru la ayudó a vestirla y la llevó en brazos hasta su cuna.
Al salir de la habitación, compartieron un tierno beso y se acomodaron en la tina abrazados.
-Mi amor...
-Hm?
-Tenemos que cambiarle la cuna a Zoe... darle una cama...
-Tienes razón...
-Pero no quiero que se sienta desplazada...
-Qué tal si le propones una habitación nueva? De "niña grande"... estoy seguro que le va a fascinar la idea y no protestará...
Rin sonrió y besó a su marido.
-Eres un genio... quiero aprovechar y mandar a pintar la cuna, ya está un poco maltratada...
-Mi única condición es que no te pongas a hacer locuras...
Rin sonrió.
-Tengo que hacerlo rápido, ahora son 3 habitaciones para pintar...
-Tres?
-Sakura me pidió que pintara un mural en su habitación... la de Zoe y la del bebé...
-Ah... de eso... preciosa, no puedes hacerlo neutral?
-Neutral?
-Sí... es que... me gustaría no saber el sexo hasta que el bebé nazca... es más emocinante así...
Rin rió a carcajadas.
-Pero mi amor, queda más bonito cuando sí sé...
-Pues no entraré a esa habitación hasta que el bebé nazca...
Rin lo besó con ternura.
-Cubriré el mural para que no lo puedas ver...
-Mejor...
Sesshoumaru la besó en el hombro.
-Viste la cara de Zoe hoy?
-Síi! Estaba tan emocionada! Ay, mi amor! Me gustaría verla así siempre! Sus ojitos brillaban y esa sonrisa... sabes? Zoe tiene una sonrisa bellísima...
-Sí...
-Es tu misma sonrisa, mi amor...
Rin se dio vuelta y lo besó apasionadamente.
-Te amo, Sessh...
-Preciosa... Te amo, Rin...
…...
Inuyasha llegó a su casa, escuchó risas provenir de la habitación de Sakura, allí estaban Sakura, Karin y Kagome junto con Rin.
-Hola...
-Papá!
Las niñas lo abrazaron, Kagome lo besó en la mejilla.
-Qué te parece?
-Qué es? Hey! Ese dibujo se parece a tí...
-Es la versión animé de Kagome...
-En serio? Wow! De verdad eres buena! Y yo? No estoy?
-Sí...
-Papa es un perro...
-Sakura!
-Inuyasha, Rin se basó en tu nombre... y te dibujó como un hanyou...
-Hanyou?
-Sí... un monstruo adorable...
Inuyasha sólo se bufó al ver que lo habían dibujado con orejas de perro.
-Te pasas, Rin...
-Es sólo arte, Inuyasha... Si quieres, puedes ver los de la habitación de Zoe, están en ese cuaderno, ella me pidió lo mismo...
Inuyasha hojeó el cuaderno.
-Tenma!
Rin sonrió. Era una fiel imagen del pequeño, en una feria, llevaba la vestimenta tradicional y sonreía con un den taiko* en las manos.
-Te gusta? Lo hice anoche... Sesshoumaru no llegó a tomarle la fotografía, pero yo lo recuerdo muy bien...
El pequeño entró en la habitación.
-Papa...
-Ryu...
-Mira, papa, tía me pintó como tú...
Inuyasha sonrió, con orejas de perro y la cabellera negra.
-Vamos a hacer cosas de hombres, Ryu...
-Sí!
El pequeño se fue con su padre. Rin vio a Kagome.
-Cosas de hombres?
-Ver un juego de soccer en la televisión, comer dulces y beber soda...
Rin sonrió.
…...
Al llegar a la casa, Zoe fue directo a su cama, Rin sólo sonrió mientras se echaba en un sillón.
-Preciosa...
-Hm! Estoy agotada... cómo estás, mi amor?
-Bien...
Sesshoumaru sonrió y se acomodó de manera que ella descansara en su regazo. Se besaron con ternura.
-No quiero que inventes subiéndote en escaleras...
-Kagome tiene una muy estable, los peldaños son anchos y tienen soporte. Cabe todo el pie el cada peldaño...
-Bueno...
Rin sonrió.
-Eres tan bello, cuando te preocupas, mi amor...
-Sí, bueno, no quiero serlo siempre... qué tal si te vas a dar un baño con la rendida y yo preparo la cena?
-Genial... busca una película... quiero ver algo divertido...
-Está bien...
Sesshoumaru preparó unas croquetas de pollo con papas.
-Papa!
-Mi princesita!
Sesshoumaru la cargó y la llenó de besos.
-Hm! Qué rico hueles!
-Jabón de mama!
-Sí? Qué rico!
-Papa, dame...
-Quieres papa?
-Hai!
Sesshoumaru le dio una papa frita. La pequeña corrió hacia la sala con Rin.
-Mama!
-Mi amor! Y eso?
-Papa me lo dio...
-Sí? Me das una mordida?
-Hai...
Sesshoumaru llevó uma bandeja llena de croquetas y papas con dos salsas y ketchup. Buscó una película en pago por evento y se acomodaron para disfrutarla. Zoe alimentaba a Sesshoumaru poniéndole la comida en la boca.
-Papa...
-Hm! Qué rico!
Al terminarse la película, la pequeña ya estaba soñolienta. Sesshoumaru la llevó a su cuna. Al volver, Rin volvía a acomodarse en el sillón con un bowl de frutas cortadas.
-Preciosa...
-Me quedé con hambre...
Sesshoumaru se acomodó a su lado.
-No importa...
…...
*Den Taiko: O tambor giratorio. Se hizo famoso al rededor del mundo luego de su aparición en la película Karate Kid. Es un tambor de doble cara con cuerdas a los lados y dos percusores. Tiene un mango por el cual se sujeta y da vueltas para producir el sonido.
N/A: Hola! Espero que estén bien y que me perdonen la tardanza, pero el trabajo es mucho y llego muy cansada, con decirles que hay dias que ni prendo la compu. Ya se acerca el final de este fic.
Besos y abrazos,
Mizuho
