Esta vez si que me pasé! Supere las seis mil palabras y eso que solo debían ser tres mil a lo maximo en primer lugar... hum!
Tómenlo como un bonus o un regalo, ambas opciones las creo igual de buenas.
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CAPITULO 6: Huida perfecta.
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.~.~ Las lágrimas falsas pueden herir a los demás, así como las sonrisas falsas hieren a uno mismo .~.~
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Sasuke entreabrió los ojos con pereza. Su cabeza era un autentico martirio por la jodida jaqueca que lo atacaba. Intentó moverse, pero su cuerpo no reaccionaba correctamente ya que le pesaban las extremidades y sentía una carga por todo el lado derecho de su cuerpo, sobre sus abdominales y su brazo más específicamente.
Con su mano izquierda frotó sus párpados y luego miró el porqué no podía moverse. La verdad fue que no vio nada… nada que no fuera rosa. Los cabellos de Sakura se extendían por todo el sector, cruzando su cuerpo y además la cabeza de ella estaba apoyada sobre su pecho y una de sus manos estaba justo en su cintura, abrazándolo.
Sasuke se sorprendió por la forma en que se encontraban, es decir, no todas las mañanas uno se despierta de esa forma. Se enderezó sin poder liberarse del agarre de la peli rosa, y desde ahí pudo ver a Naruto, quien abrazaba a Sakura por la espalda, con su cabeza pegada a la columna de ella en medio de los rosados mechones de cabello.
Ambos estaban profundamente dormidos; Sakura roncaba de forma suave y tranquila y Naruto babeaba mientras hacía gestos extraños con la cara.
- R-Ramen – suspiró el rubio, completamente dormido.
- Hm, idiota…
Sasuke no sabía la hora que era, pero al ver la luz que se filtraba por entre las cortinas dedujo que era pasado el mediodía. Intentó salir de la cama e ir al baño, pero mientras más aumentaba la inclinación más era aprisionado por la peli rosa. La camiseta que le había prestado la noche anterior se le había subido por sobre el ombligo, mostrando su ropa interior y sus blanquecinas piernas.
"¿Cuándo fue que te convertiste en una exhibicionista, Sakura?... diablos…" Sasuke bajó la camiseta de forma brusca y se levantó de golpe, ignorando por completo las quejas que recibía. Naruto maldijo adormilado al igual que Sakura, quien se había girado para seguir durmiendo.
Fue directo al baño apenas se estabilizó, esquivando la ropa y zapatos que había en el camino. Cuando entró se topó con las prendas de Naruto por todas partes; los pantalones colgando de la ducha y la camiseta sobre el espejo del baño.
En cualquier otra situación, Sasuke habría arrastrado a Naruto para que limpiara su desastre, pero para suerte del rubio él no se encontraba en su mejor momento.
La cabeza le dolía a horrores, pero no iba a quejarse como una nena por eso. Ya se le iba a quitar luego. Tomó agua de la llave y se lavó la cara, mirando detenidamente su reflejo en espejo: su cabello seguía igual de rebelde que siempre, su cara estaba pálida y unas ojeras descansaban bajo sus ojos. Sí, bueno, no era como si le importara de todas maneras su apariencia matutina, pero había pasado bastante tiempo desde que no veía tan desastroso.
Regresó a la habitación un poco mejor de lo que había salido, topándose con una imagen realmente extraña y… ¿Tierna?
Naruto y Sakura estaban durmiendo todavía, cada uno junto al otro. Sakura estaba entre los brazos de Naruto con la cara ladeada hacia el cielo raso justo debajo del mentón del rubio, con sus manos en forma de puños frente a su pecho como un bebe, y Naruto – para la sorpresa de Sasuke – tenía una cara más seria. Como el rubio estaba de lado, solo podía rodear a la peli rosa con el brazo derecho por los hombros, de forma cariñosa.
Dudó de cómo despertarlos, ya que de una u otra manera iban a armar un escándalo aumentando su dolor de cabeza. Sasuke no estaba para soportarles nada, pues él nunca quedó en ser niñero de ninguno de los dos.
- Sakura, Naruto. Despierten – dijo mientras se subía sus jeans negros y ajustaba el cinturón.
Escuchó unos ruidos provenientes de ambos, que sonaban más como quejidos que como una respuesta por haberlos despertados.
Sasuke se acercó a la mesita de café, tomó su celular y vio la hora. Eran unos minutos pasados las dos de la tarde del día.
- Teme… - La voz de Naruto sonaba rasgada y cansada. Sasuke se giró para mirarlo, pero el rubio apenas tenía un ojo abierto.
- Hm, levántate Naruto – dijo Sasuke, acercándose a la cama – y despierta a Sakura.
- Sakura-chan – llamó Naruto desde su posición, aún junto a la peli rosa – vamos, despierta…
Naruto retiró el brazo que tenía sobre ella y sacudió suavemente sus hombros. Ella abrió los ojos y miró primero a Naruto que tenía la cabeza un poco más arriba que la de ella, y luego a Sasuke que estaba con los brazos cruzados a los pies de la cama, mirándola.
- Sasuke… kun – gimoteó ella mientras se sentaba en la cama al igual que Naruto, distanciándose uno de otro.
- Son pasadas las dos de la tarde, debemos irnos.
- ¡¿Las dos? – gritó Naruto, pero instantáneamente de detuvo al ver la cara de tormento de Sasuke y la peli rosa. Al parecer ambos estaban con resaca.
- Es muy temprano para tus chillidos, Naruto. Cállate – habló la peli rosa, dándole un golpe en el pecho.
- Hm… teníamos que regresar la habitación antes del mediodía pero como nos hemos quedado dormidos tendremos que pagar este día también.
- Yo… yo tengo dinero en el bolsillo de mi chaqueta. Creo que será suficiente… - dijo Sakura mientras se refregaba los ojos y se ponía de pie.
Se tambaleó por la rapidez con la que se levantó, pero fue sostenida por Sasuke instantáneamente. Ambos se observaron, o más bien Sakura se quedó así ya que Sasuke giró el rostro hacia Naruto después de mirarla… pero aún así no la soltó. Él tenía su mano sobre su cintura y ella se sostenía de él.
Sakura no quería ilusionarse, pero últimamente el moreno estaba actuando de manera muy extraña con ella… casi cariñosa. O tal vez se intoxicó la noche pasada y ahora estaba en el hospital con un coma etílico teniendo alucinaciones.
Si, se valía soñar.
- Me voy a dar una ducha, así que saca tu ropa del baño, dobe.
- Mm… ya que – dijo Naruto mientras se ponía de pie y se dirigía al baño.
Sakura se alejó del moreno contra su propia voluntad y recogió el dinero de su chaqueta. Eran veinte dólares, y de seguro sería suficiente. Se acercó a Sasuke y se los entregó.
- Sasuke-kun… yo… -
- ¿Qué? - exigió él.
Sakura estaba nerviosa. Ella quería agradecerle por todo lo que él había hecho la noche anterior, y en especial por prestarle su camiseta para dormir. Sakura sabía que Naruto habría hecho lo mismo si su ropa hubiese estado limpia, pero jamás se esperó algo así de Sasuke.
Él la miraba con la indiferencia que lo caracterizaba, esperando una frase completa y no solo titubeos por parte de la peli rosa.
- Gracias por prestarme tu camiseta – dijo finalmente, un tanto sonrojada por mirar el torso desnudo de Sasuke –… y también por todo lo que hiciste anoche.
- Con que era eso… - dijo el moreno sin darle importancia mientras tomaba una de las toallas que había en el mueble cercano a la televisión.
- Ya tomé mi ropa, teme. El baño es todo tuyo – indicó el rubio con una sonrisa en el rostro.
- Hm…
Sasuke ingresó al baño y dejo a Naruto y a Sakura del otro lado. El rubio se lanzó a la cama y encendió el televisor. Tenía tanta hambre que no lo soportaba, y todo empeoraba al encontrar solo programas de comida.
Sakura estaba dolida por la frialdad con la que Sasuke la había tratado. Al parecer la idea de que él fuera amable con ella solo fue un cruel engaño, y ahora la realidad la golpeaba nuevamente.
¿Por qué era tan difícil descifrar el duro corazón Uchiha? ¿Qué tipo de sentimientos podía llegar a tener él? A veces se cuestionaba si él realmente poseía emociones. Y si así era… ella deseaba entender lo que significaba estar a su lado.
¿Por qué diablos le quería tanto…?
- ¿Sakura-chan?
Sakura salió de su ensimismamiento al escuchar su nombre. Alzó los ojos y se encontró con dos zafiros observándola. Naruto la miraba entre confundido y triste.
Bueno, tal vez con Sasuke nunca se arreglarían las cosas, pero para eso Naruto estaba a su lado. Siempre la hacía sonreír y alegraba su existencia, y en algunas ocasiones él se convertía en su ángel guardián ¿Cómo se podía sufrir teniendo a Naruto cerca?
Sakura le sonrió y se acercó a él. Ambos se sentaron en la cama y comenzaron a ver un programa de comedia en el televisor. Ella se apoyó de Naruto, y él la abrazó de forma juguetona.
- Oe, Sakura-chan…. Tengo mucha hambre – el estómago del rubio rugió justo después de eso, haciéndole enrojecer suavemente y a Sakura reír.
- Yo también tengo hambre – dijo ella, sobándose el vientre – espera… ¡Tu compraste comida!
- ¡Sí! – gritó, alzándose sobre la cama – Esta en auto del teme, iré a buscarla.
- Bien, yo te espero aquí.
Naruto se vistió a la velocidad de un rayo y salió disparado hacia el vehículo de Sasuke con llaves en mano.
Sakura solo rió por lo apresurado que era su amigo y se dispuso a cambiar el canal del pequeño y viejo televisor. Pasó por los canales de música y por los de películas, pero ninguno de ellos lograba captar su atención. Finalmente se detuvo en un canal nacional en el cual pasaban el noticiero.
En Konoha a esa hora siempre daban las noticias. Sakura se sorprendió al ver que estaban hablando del Instituto Konoha, por lo que subió el volumen y se sentó a los pies de la cama, concentrada.
"El cambio de actividades que se ha realizado ha marcado mucho a los estudiantes – habló la periodista-Ahora mismo los alumnos del último año no asisten a clases para poder estudiar para los tres complicados exámenes que deben realizarse en grupos de tres. La directora Tsunade Senju tiene más que decir"
- Tía Tsunade… - suspiró Sakura al verla. Estaba comenzando a sentirse culpable de no estar estudiando como prometió que lo haría.
"Confió plenamente en el potencial de mis estudiantes – dijo Tsunade con aire superioridad – y además creo que todos ellos van a llevarse una gran sorpresa al regresar al instituto mañana para rendir el examen."
Sakura analizó lo que acaba de escuchar ¿Una sorpresa? ¿A qué se debía? Dejó el control remoto a un lado y fue a recoger su vestido para ducharse. Sasuke de seguro saldría pronto ya que el agua de la ducha se había detenido.
"… En otras noticias – dijeron por la televisión- Esta madrugada alrededor de las cinco de la mañana los policías tuvieron una impresionante persecución con los que parecían ser adolescentes…"
Sakura dejó su ropa caer al suelo nuevamente cuando escuchó la voz del conductor del noticiero. Sus ojos se abrieron desmesuradamente al reconocer las cintas que estaban pasando por la pantalla.
¡Eran las grabaciones de la tienda en la estación de servicio! ¡Naruto y ella estaban ahí!
Aumentó aun más el volumen del televisor, paralizándose por las imágenes de la ropa ensangrentada de Naruto – que sólo ella podría saber ya que el video estaba en blanco y negro –y posteriormente a ella misma. El ángulo de la cámara que los gravó no permitía ver su cara, sino el lado posterior de su cabeza y una parte de su cabello pues ella nunca se adentró mucho en la tienda durante la madrugada. Pero Naruto si podía ser visto, aunque la distorsión del video no permitía un reconocimiento inmediato. Los que los conocían podrían afirmar que era él.
Mientras un periodista hablaba sobre el supuesto "asalto" y un posible asesinato, Sakura fue hasta la puerta del baño y comenzó a golpearla con urgencia.
- ¡Sasuke-kun, rápido! – gritaba ella desesperada, mandando al carajo la resaca.
Sasuke abrió la puerta enfadado, pero al ver la preocupación y el miedo en los ojos verdes de Sakura calmó su semblante a uno de expectación ¿Qué le ocurría?
Sakura se distrajo al ver que el moreno solo iba cubierto por una toalla en la cintura y otra en el cuello mientras se secaba el cabello, pero recordó el noticiero y lo tomó por la muñeca para arrastrarlo frente al anticuado aparato.
- ¿Qué te ocurre, Sakura…?
- ¡Mira!
"Después de llevarse los productos de la tienda, los dos jóvenes que se distinguen en el video se subieron a un vehículo donde un tercero los esperaba para el escape. La policía señala que el automóvil es un modelo nuevo y muy costoso, cuya matrícula no pudo ser detectada. Lo que sorprendió a todos fue que posterior a abandonar el lugar, el dinero de los productos tomados yacía sobre el mostrador…"
Sasuke se sentó sobre la cama y apoyó los codos sobre sus piernas. Sakura se sentó junto a él y continuó escuchando la noticia. Mostraron algunos testigos, quienes resultaron ser los que atendían la estación de servicio. La chica describió a Naruto y la forma en la que escapó de él, quedando como una heroína, y un hombre de mediana edad describió a Sasuke y a Sakura, quienes estaban en auto llenando el tanque. Gracias a dios, el hombre no dio rasgos físicos detallados, sino la forma en que habían llegado y como habían actuado, lo cual los favorecía.
- Por la puta… - Naruto había entrado en silencio sin ser visto por ninguno de los dos debido al shock.
- Naruto – Sakura se levantó y fue a abrazarlo.
Naruto la rodeó de forma mecánica, dejando caer las cosas que traía al piso. Ella temblaba bajo sus brazos presa del pánico, y bueno, él no estaba mucho mejor.
Sasuke apagó el televisor después de que la noticia llegó a su fin. Estaba tan aturdido por lo que acababa de ver que no escuchó cuando Naruto lo llamó.
- ¡Sasuke! – gritó Naruto para obtener su atención, recibiendo una mirada asesina por parte del Uchiha - ¿Qué fue lo que dijeron exactamente por el noticiero?
- No mencionaron nuestros nombres – respondió él con la vista puesta en el rubio – pero al parecer nos están buscando por un posible asesinato del que te creen culpable…
- ¡¿Qué?
- Tranquilo, Naruto – habló Sakura suavemente pero aun inquieta – dijeron eso por la vestimenta que llevabas… no hay ningún homicidio del que te acusen.
Naruto soltó a Sakura y se encerró en el baño, ignorando la voz del moreno llamándolo. Dejó el agua de la ducha correr, se despojó de su ropa y se metió sin vacilar. El agua fría chocando contra su cuerpo lo serenaba un poco, pero no por completo ¿Por qué pasaba esto? Se preguntó mientras apoyaba su cabeza contra el cerámico de la ducha. Solo quería despertar de este mal sueño…
Sakura tomó su vestido nuevamente y lo dejo sobre uno de los sillones que había ahí.
Sasuke estaba sentado en el otro con los ojos cerrados, meditando.
- No creo que sea lo mejor tomar las calles más transcurridas para regresar – dijo ella, a su lado – de seguro tienen oficiales controlando el lugar… por lo menos no anotaron la matrícula del vehículo, Sasuke-kun… - animó ella con una sonrisa amable.
- Hm… - bufó Sasuke, abriendo los ojos y mirándola – Es tarde… ¿A qué hora le dijiste a tus padres que regresarías?
- No les dije… pero cada vez que me voy a dormir donde Ino regresó alrededor de las seis – respondió Sakura, arrodillándose en el suelo – ¿Y tus padres, Sasuke-kun?
- Hablé con ellos ayer por la tarde antes de irnos.
- ya veo... todo va a estar bien, ¿Verdad, Sasuke-kun?
Sasuke miró la profunda agonía que su compañera sufría. Aunque sus labios mostraban una sonrisa, sus ojos estaban teñidos de miedo, preocupación y nerviosismo, casi queriendo llorar.
Su rostro le recordó una de las escasas veces que había visto a su madre llorar. Itachi le comentó una vez que el peor de los dolores no estaba en una herida, sino en una mentira. Sakura se estaba mintiendo a si misma al intentar controlarse, aguantando todo ese montón de sentimientos insufribles.
"las mentiras más crueles son dichas en silencio" Sasuke recordó las palabras de su hermano al ver las lágrimas desbordándose por esos enormes y expresivos ojos verdes, ¿Pero qué podía hacer él? Naruto estaba duchándose y era él quien confortaba a la peli rosa en esas circunstancias.
Él no podía sonreírle, ni tampoco hablarle de formo pacifica.
Él no tenía el impulso de abrazarla y decirle que todo iba a mejorar, ya que ni él mismo estaba seguro de eso y no tendría el descaro de engañarla.
Sasuke simplemente no podía consolarla porque él no era Naruto.
Sakura se puso de pie, limpiándose las gotitas que resbalaron por su cara. Se sentía estúpida llorando frente e él. Siempre había sido así desde que eran niños. Él la miraba llorar sin decir nada y luego se marchaba… mientras ella caía a pedacitos.
No es que Sakura esperara otra cosa de Sasuke, lo conocía muy bien para reconocer sus reacciones, pero aún así quería saber de él que no todo estaba mal… que las cosas mejorarían mañana. Aunque fuera una mentira.
Ninguno dijo nada.
Sasuke observó como ella se cercaba a la ventana y miraba el exterior, seguramente llorando. No pudo evitar ponerse de pie y caminar hasta ella.
Cada vez que su amada madre lloraba, ella lo abrazaba a él o a Itachi en busca de paz, recordándoles lo mucho que los amaba y necesitaba. Sasuke no lograba comprender porque lo inquietaba ver a su compañera de esa forma, es decir, ella era una llorona consumada, ¿Por qué esta vez le importaba que llorara?
- Sakura.
La nombrada se giró, perdiéndose en esos ojos negros hipnotizantes.
Sakura recordó que una vez le preguntó a Ino como ella podía estar enganchada de Sai, y la respuesta que ella le dio fue corta y concisa: "Una mirada vale más que mil palabras". Ahora entendía porque la rubia le dijo eso.
Sasuke no la tocaba ni le hablaba, solo estaba ahí… de pie frente a ella, mirándola. Y ella no necesitaba más.
Sakura se lanzó a sus brazos para llorar. Ya no le importaba aparentar ser fuerte frente a él, pues no era necesario. Él la abrazó después de un rato, mirando como su pequeño y frágil cuerpo daba imperceptibles saltos cada vez que ella hipaba.
Naruto salió del baño con los pantalones puestos y una toalla sobre el húmedo cabello.
No tenía palabras para explicar lo desconcertado que estaba de ver a Sakura y a Sasuke abrazados frente a la ventana de la habitación. Ella hundía su cabeza en la curvatura que había entre el cuello y el hombro del moreno, y él apoyaba su cabeza sobre la de ella, mirando la nada. Se sonrojó un poco ante la escena, pues al final de cuentas ninguno de los dos estaba con mucha ropa y no quería interrumpir.
- Mm, yo… el baño está listo, Sakura-chan – dijo Naruto desviando sus ojos.
Sakura giró su cabeza para observar al rubio, quien jugueteaba nervioso con la toalla que rodeaba su cuello. Sasuke levantó su cabeza de la de ella y lo miró también.
Ambos se soltaron y se observaron. Sakura susurró un "gracias" y tomó sus cosas antes de entrar al baño. Sasuke la vio partir sonrojada y fue entonces que recordó la facha con la que estaba.
- Usar ropa no va a matarte, Sasuke-kun – molestó Naruto, pero antes de que dijera algo más le llegó una zapatilla en toda la cara - ¡Eso es violencia, teme!
- Sin violencia no hay amistad, dobe – respondió él con suficiencia mientras se subía los pantalones.
Naruto le lanzó uno de los tacones de Sakura, pero Sasuke lo agarró en el aire.
- Soy el capitán del equipo de básquetbol, imbécil. Lanzarme cosas no te servirá.
- ¡Teme!
Ambos estuvieron lanzándose cosas, insultándose y golpeándose cada vez que tenían la oportunidad. Sasuke por lejos le hizo más daño a Naruto, pero aún así éste no se detuvo.
Sakura había terminado de ducharse y vestirse. No le gustaba usar la misma ropa que la noche pasada ya que olía a humo y alcohol. Con el cabello húmedo cargado sobre sus hombros salió del baño encontrándose con una escena típica.
Naruto yacía bajo uno de los pies de Sasuke quejándose de forma infantil y el moreno lo miraba con los brazos cruzados, sonriendo arrogantemente.
- ¡Ya quítate de encima, teme!
- Hm
Sasuke soltó a Naruto y le ayudó a ponerse de pie. Sakura se acercó a ambos y le entregó la camiseta a Sasuke, quien se la puso de inmediato. El olor de Sakura estaba impregnado en la dichosa prenda, y para extrañeza del moreno eso no lo molestaba como pensó que lo haría. Era un aroma tan dulce que resultaba empalagoso, pero aún así bastante agradable.
- Deberíamos irnos, Sasuke-kun, Naruto.
- Si, ya me quiero ir a mi casa – admitió Naruto, abriendo un paquete de papitas fritas.
- Bien.
Recogieron todas sus cosas antes de salir y luego fueron a devolver la llave. Tuvieron que pagar por ese día como Sasuke había previsto y después se fueron al auto.
Los tres se sentaron un tanto perturbados por las preguntas que le había hecho el recepcionista. Por alguna razón sintió interés por ellos y las circunstancias en que habían llegado. Les preguntó sobre la fiesta de la pasada noche, el automóvil y finalmente sus nombres. Sasuke se negó a que Naruto y Sakura respondieran a cualquiera de sus dudas, pero por su puta suerte el recepcionista sabía el nombre de él. Maldito el momento en el que se registró y le dijo su nombre y apellido.
- No te lo tomes a mal, Sasuke-kun, pero creo que él recepcionista sospechaba de nosotros.
- ¿Crees que haya visto las noticias, Sakura-chan?
Naruto estiró su cabeza para quedar entre los dos asientos ya que él iba en los de atrás, y Sakura con Sasuke en los delanteros. Ella asintió con la cabeza dándole su afirmación a Naruto.
- Dejémoslo como esta – dijo Sasuke mirando al rubio a través el espejo retrovisor – cuando lleguemos a mi casa hablaré con Itachi. Él sabrá qué hacer.
- ¿Itachi? ¿Y qué podría hacer él? – preguntó Naruto entrecerrando los ojos de forma cómica.
- Hm… más de lo que te imaginas – respondió el moreno con los labios ladeados.
Sasuke hizo andar el auto y se marcharon del motel. El reloj marcaba las tres y media de la tarde, justo la hora más calurosa del día. Sakura encendió el aire acondicionado y la radio, sintonizando un programa dirigido para los jóvenes bajo la petición de Naruto con la escusa de alegrar el ambiente. Sasuke no puso quejas y menos lo hizo Sakura.
El moreno no lograba ubicarse al igual que de sus acompañantes, por lo que tuvo que conducir unos cinco minutos antes de encontrar un punto de referencia, que para desgracia de todos era el cartel que indicaba la estación de servicio. Sasuke se desvió y tomó otro camino ya conocedor del lugar.
Naruto se metió entre los dos y subió el volumen de la radio después de que Sasuke la bajará por hacer mucho "ruido". Por supuesto eso no le gusto al rubio e ignoró al moreno.
- Then we just, then we just, Get up and go! – comenzó a cantar Naruto con todo lo que daba.
- I can´t slow down, I won´t be waiting for you! – se unió Sakura al rubio, dejando de mal humor a Sasuke quien se concentraba en conducir.
Así estuvieron hasta el coro, pues otro tipo de sonido los distrajo.
- ¡Mierda! ¡La policía! – gruño Sasuke, doblando rápidamente en una esquina.
- ¡¿Qué? – Naruto y Sakura miraron por detrás del auto y efectivamente vieron como deslumbraban las luces rojas y azules de los oficiales.
- Pónganse los cinturones… esto va a ser rápido.
Sasuke aceleró a fondo esquivando a los peatones y los animales. Sakura estaba a punto de llorar por múltiples razones que su cerebro era incapaz de decodificar, y Naruto gritaba como demente insultando su jodida suerte.
- ¡Nos vamos a matar' ttebayo!
- ¡Cierra la puta boca, Naruto! – gritaron Sakura y Sasuke sofocados.
Sasuke conducía como todo un experto con la adrenalina corriendo desaforada por sus venas. La vista estaba borrosa por el exceso de velocidad y la música en su tope máximo. La sensación era grandiosa, pero la situación peligrosa.
- ¡Sasuke-kun, cuidado! – chilló la peli rosa cuando vio una señal que indicaba peligro.
- ¡Mierda!
Sasuke derrapó al esquivar la entrada que estaba en reparación, pero aún así continuó agradeciendo mentalmente a su hermano por regalarle semejante maquinaria.
Los policías en cambio no tuvieron su suerte y entraron en el camino ya que el movimiento del moreno fue en último momento y ellos no pudieron evitarlo.
La arrogancia que reflejaba el Uchiha era insuperable. Se puso sus gafas de sol y redujo la velocidad una vez que se aseguró de no ser perseguido.
- ¿E-Están bien? – preguntó Naruto con la voz en un hilo.
- Si… - respondió Sakura aturdida, con las uñas enterradas en el asiento y los ojos abierto de par en par.
- Hm – bufó Sasuke sin dejar su soberbia.
Sasuke no quiso arriesgarse a entrar en avenidas y caminos concurridos, por lo que condujo por callejones y pasajes. Estuvieron bien durante un rato, pero el moreno se dio cuenta que así no llegarían a ninguna parte. Su casa estaba a media hora de ahí aproximadamente y sabía que en algún momento tendrían que tomar un camino principal.
La otra opción era tomar locomoción colectiva o un taxi, pero él no iba a dejar su auto por esos lugares desconocidos de ninguna manera.
Eran las cuatro de la tarde con cinco minutos y la temperatura había aumentado. El calor era insoportable en el exterior pero gracias al aire acondicionado ellos no se sofocaban.
- Hinata – dijo Sakura con el celular en el oído.
-¡Sakura-san! – respondió la morena un tanto alterada - ¿Están bien? ¿Qué les ha pasado?
- Estamos los tres bien, Hinata. Lamento no haber podido llamarte ayer, Naruto también lo siente… - Dijo Sakura mirando molesta como Naruto hacía gestos extraños para que le pasara el teléfono.
- ¡No, está bien Sakura-san! – dijo dulcemente Hinata – Cuando vi las noticias me preocupé muchísimo… me alegra que no le pasara nada… ¿Sakura? ¿Sigues ahí?- preguntó Hinata al escuchar forcejeos al otro lado de la línea seguido de ruidos y amenazas.
- ¡Hinata-chan! – gritó Naruto entrecortado.
Cuando Hinata llamó a Sakura, ella bajo el volumen de la música y contesto a pesar de las suplicas de Naruto. Él quería disculpase con ella por no llamarla como habían acordado, pero las circunstancias estaban fuera de control.
Cuando escuchó la voz de la morena, el rubio le pidió a Sakura que le prestara el celular mediante gestos, a lo cual ella se negó con más gestos… algunos incluso ofensivos. Pero para él un "no" no era suficiente para detenerlo. Le quitó el teléfono a la peli rosa recibiendo improperios y arañazos por parte de ella, y más de alguna amenaza de muerte.
Pero consiguió lo que quería.
- ¡Hinata- chan! – llamó él nuevamente al no recibir respuesta la primera vez.
- N-Naruto-kun – dijo la morena totalmente sorprendida.
- Lamento no haber podido llamarte, ¿Te encuentras mejor?
- S-Si… gracias por preocuparte, Naruto-kun ¿Cómo se encuentran ustedes? - Hinata apenas podía hablar producto del nerviosismo y la emoción.
- Sasuke esta tan amargado como siempre, creyéndose el rey del universo… ¡Oye, me dolió! – lloriqueó Naruto tras recibir un golpe del Uchiha – Mm… y Sakura-chan está un poco alterada, ¡pero nada que no pueda ser controlado' ttebayo! Y yo tengo mucha hambre… ¡Quiero Ramen!
- Ya veo… me alegra saber que no les sucedió n-nada, N-Naruto-kun. Si tu gustas… tu y yo podríamos… no sé… ir a comer r-ramen – ofreció Hinata con las mejillas como manzanas.
- ¡Claro que si' ttebayo! Me encanta… ¡Otra vez! ¡Maldición! – Naruto gritó dejando la idea a la mitad.
Hinata se alteró cuando escuchó los gritos despavoridos de Sakura y las maldiciones de Sasuke por el otro lado, y se aterró aun más con las palabras de Naruto ¿Qué les sucedía? ¿Qué era lo que causaba semejante caos?
- Hinata-chan, debo colgar. No te preocupes, todo estará bien – La voz de Naruto era seria y aplacadora a la vez, pero eso no iba a engañarla a ella. Algo estaba realmente mal.
- ¡Naruto-kun!
- Perdón, Hinata. Saldremos otro día ¿Si? – dijo él con calidez – Sakura-chan pide que si sus padres llaman a tu casa digas que está contigo. Por favor no le digas a nuestros padres donde estamos, Hinata-chan. Adiós y gracias.
- ¡Naruto-kun! ¡No cuelgues, Naruto…!
Naruto cortó la llamada y debido a un giro brusco de Sasuke dejo caer el teléfono.
- ¡Estos malditos no se cansan! – renegó el moreno con el ceño fruncido.
- ¡No entres a la autopista o no podremos salir! – dijo Sakura mientras se arrodillaba sobre el asiento para mirar el carro de los policías siguiéndolos.
- Naruto, necesito que me indiques la situación que hay con los policías en la parte de atrás. Sakura, tu revisa los lados.
- ¡Sí! – dijeron ambos al unisonó.
Naruto se giró y vio claramente dos coches pegados a ellos y aparentemente un tercero se acercaba desde una calle por la derecha. Sakura no detectó nada por su lado, pero cuando observó el lado de Sasuke vio un auto-patrulla que quería encerrarlos.
- ¡Dobla a la derecha, Sasuke-kun!
Sasuke así lo hizo, entrando a una calle angosta.
- Quieren rodearnos… reconozco esta táctica del cuerpo de policías. Mi padre me la enseñó.
- ¡¿Qué se supone que haremos? – chilló Naruto
- Si no puedes contra ellos… confúndelos – dijo Sasuke girando nuevamente el volante.
La sirena de policías estaba rompiéndoles los oídos y las luces los distarían constantemente.
- Tal vez si nos entregáramos…
- Eso pudo haber sido antes, Sakura. Ahora si nos detienen no van a escucharnos… ni siquiera si yo soy hijo del jefe…
- ¡¿Pero por qué? ¡No hemos hecho nada!
- ¡Por supuesto que lo sé, dobe! – explotó Sasuke -, pero nos escapamos la primera vez y ahora detectaron mi auto. Lo más probable es que el infeliz del motel les haya dado aviso.
- Oh santísima y jodida mierda – dijo Naruto con una voz de ultratumba.
- ¡¿Naruto, qué ocurre? – preguntó la peli rosa asustada por la reacción de su amigo.
- ¿Son más policías? – cuestionó el moreno, sereno. Aunque por dentro apenas podía consigo mismo.
- Peor… - respondió el rubio tiritando de miedo y con la piel azulada del espanto.
- ¡Habla de una vez, Naruto! – bramó Sakura alterada.
- Mi madre está llamando – respondió Naruto mostrándole el celular brillando a Sakura.
La cara de Sasuke y Sakura era de fotografía ante la estupidez de Naruto.
- ¡Maldito imbécil! – Sakura lo golpeó sin piedad en la cabeza, descargando su furia, frustración y nervios en un solo puño. Naruto quedó tan aturdido que por un instante se olvido de su celular, pero ni con la fuerza descomunal de Sakura podría salvarse de su progenitora.
- ¡¿Qué voy a hacer ahora' ttebayo? – preguntó angustiado.
- ¡No molestes con idioteces, dobe! – Sasuke miró por el retrovisor como los policías les habían dado alcancé nuevamente después de otro giro inesperado.
- ¡No seas pendejo y solo contesta! – gruño la peli rosa, fulminándolo con la mirada.
- ¡No me atrevo, ella me da miedo!
- ¡Carajo! ¡Contesta o te lanzo fuera del auto!
Si Naruto antes tenía miedo, ahora estaba aterrado. Por un lado su madre iba a matarlo por no estar en casa… y por otro, Sakura iba a asesinarlo por no hablar. Vida de mierda…
- ¿M-Mamá? – habló Naruto con la voz fallándole.
- ¡Oh, Naruto! – respondió Kushina - ¡Que buenos que contestas!
"¿Pero qué diablos…?" Pensó el rubio, atónito por la actitud de su madre ¿No estaba molesta?
- Naruto… hablé con tu padre y me dijo de tu broma, ¡y vaya! ¡Caí por completo!, pero hijo… si quería atención esa no era la forma…
Naruto tenía los ojos puestos en la nada e ignoraba lo que su madre decía ¡¿Qué estaba pasando?
- Mamá, yo…
- ¡Oh! ¡Tranquilo, lo sé!- continuó Kushina – No debí actuar así y lo lamento, pero yo… ¿Naruto? ¿Qué fue ese ruido?
La sirena de policías estaba en su contra, al igual que las ruedas del vehículo de Sasuke derrapando.
- Esto… yo… es que… - Naruto no sabía que inventar, y su mente aun estaba en shock por lo que ocurría.
- ¡¿Dónde estás' tebene? – Y así fue como la dulzura de su madre se fue por el caño.
- Estoy con Sasuke y Sakura-chan… ¡ya sabes!, estudiando – mintió, alegrándose de su brillante idea.
- ¡No te creo nada! ¡Ustedes no están estudiando! ¡No me mientas, Naruto!
¡Oh, dios! ¡¿Qué iba a decir ahora?
- Es que… estamos jugando con los videojuegos de Sasuke, mamá... ¡Descansando antes de la prueba de mañana' ttebayo!
- Dame con Sakura-chan. A ella le creeré… ¡Apresúrate, Naruto!
Naruto le entregó el teléfono a la peli rosa, quien en ese momento ayudaba a Sasuke con las patrullas. Ella se negó a contestar, pero la mirada suplicante del rubio la superó.
- ¿Si? ¿Kushina-san, está usted ahí? – habló pacientemente la peli rosa, aunque en esos segundo deseaba torturar a alguien.
- ¡Sakura-chan! – dijo la peli roja alegremente - ¡Oh!, qué bueno escucharte… perdona, pero pensé que Naruto estaba engañándome y se había ido a otra parte' tebene.
- No se preocupe Kushina-san, él esta… ¡Cuidado! – Sakura gritó al ver a un peatón cruzando justo frente a ellos, pero no le ocurrió nada ya que se corrió a tiempo.
- ¡¿Está todo bien?
- ¡Oh, sí! – respondió Sakura regulando su respiración - Lo lamento, es que los tres estamos jugando un juego de persecución y casi nos pilla la policía, je je.
- ¡Ya veo! – dijo entusiasmada Kushina – Bueno, sigan divirtiéndose y, por favor dile a Naruto que no se tarde en llegar y que me llamé si es que llega a hacerlo ¿Si? ¡Cuídense y que no los alcance la policía' tebene! – rió la madre del rubio.
- Dios la escuche, Kushina-san – susurró Sakura viendo como una patrulla aparecía por su derecha, acercándosele.
- Disculpa Sakura- chan, no te oí… los efectos del juego parecen ser de maravilla ¡Hasta puedo escuchar la sirena de policías!
- N-No era nada – respondió la peli rosa con una risilla nerviosa – Cuídese y no se preocupe por nada, le diré a Naruto que la llame luego, ¡Adiós!
Kushina intentó continuar la charla, pero Sakura cortó la llamada. Si las cosas seguían así ella los iba a descubrir.
- ¡teme, por ahí! – Naruto señalo un viejo edificio perfecto para ocultarse.
- Bien.
Sakura no supo cuanto tiempo estuvo suspendida en el aire desde que el auto saltó producto de una rampa que había en el camino hasta que tocó el suelo, pero fue suficiente para sacarle el alma del cuerpo y regresarla. Naruto chocó su cabeza al igual que la peli rosa con el techo del auto ya que ninguno iba con cinturón de seguridad.
Los policías se detuvieron pues sus vehículos no eran tan seguros y duraderos como el Sasuke, dándole una ventaja al equipo siete. Sasuke condujo hasta el edificio que dijo Naruto y se estacionó dentro de él.
El ser una estructura vieja y abandonada les daba una oportunidad de ocultarse por lo menos un par de horas. Al bajarse revisaron el lugar y encontraron una lona lo suficientemente larga para esconder el auto.
- Creo que debemos encontrar otra forma de regresar – dijo Sasuke, apoyado contra el vehículo.
- O tal vez podríamos llamar a alguien – sugirió Sakura
- Hm… creo que se quien puede ayudarnos – finalizó Sasuke, aspirando con vehemencia su cigarro mientras Sakura y Naruto lo miraban curiosos.
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Sharan! ojala les haya gustado y quiero agradecerles todo el apoyo, de corazón.
En el último capitulo recibí más reviews que en los anteriores y quería agradecerlo. Respondí a lo que dejaron, pero hubo un anonimo al que no pude agradecerle: YOCE. Gracias por tu RR, ojala te haya gustado este tambien :)
A Saku-14, CocoDriloDeLaCaleta, giselita-uchiha, Yk Namikaze, pri-uchiha y Aleza Hiwatari les agradesco sus anteriores pasadas por aquí. Mis palabras son planas y vacías, pero no conozco otra forma de expresarles mi agradecimiento por su tiempo :)
Y un especial Gracias a HinataWeasley789. A ti sin duda te debo mucho. Si no me hubieras dejado ese primer RR y tus continuas respuestas, de seguro no estaría en el capitulo 6... ¡El numero 6! Gracias 3
Hasta el proximo, nos leemos ^^
28 de Febrero, 2012.-
1:50 a.m.
