Capitulo 7, Shot #4 3-3

Pairing; ninguna.

Intro; "Intereses Comunes". Serie de One-shots con la estúpida idea de que Sanji se parece a Rosinante, contiene a un Law muy confundido e insistente.

Notas; Final de Shot, por alguna razón a todos les gusta el nombre del cirujano.

+++H+++

Los misiles de Franky desprendían un olor a pólvora que Law no alcanzaba ya a percibir mientras esquivaba las nubes negras y se encontraba fuera de la luz artificial, centrándose en una tenue oscuridad llena de obstáculos Water decidió bajar el ritmo de sus saltos.

-Shambles.- Sin necesidad de repetirlo constantemente mediante se alejaba del enemigo, sin tocar el suelo cargaba con el cuerpo del cocinero, su fuerza habrá vuelto a él no obstante la prisa de la huida desgasto sus reservas.

Después de la última roca que lanzo al frente suyo se transportaron al lugar donde aterrizo, sin embargo la caída al suelo los atrajo a otro desnivel, al resbalar Trafalgar perdió el agarre en la camisa del rubio por lo que se separó de él.

Blackleg no hizo ruido alguno al estrellarse, en cambio el oji-gris llego al punto de hiperventilarse, con su pecho contra el suelo y sus brazos levantándole, su mirada se ajustaba a la plena oscuridad entre las luciérnagas que dormían colgando de los sauces, los pequeños insectos no eran solo un puñado, Law encontró su origen por lo que los arboles lucían estar hechos de tales luces y no ramas ni hojas.

Sanji no se alejó más de un par de metros, el oji-azul sin ser capaz de levantarse rápidamente respiraba con dificultad, para su sorpresa el cocinero se encontraba frente a frente con una silueta además del cirujano presente.

Water se impulsó contra el aparente enemigo salvo que nunca llego a tocarle, probablemente imagino un contrincante ya que cuando su espada choco contra el suelo desapareció aquella forma que ayudaba a Sanji a sentarse contra uno de los árboles.

El resplandor azulado de la zona nocturna se concentró frente al rubio, las jugarretas de la isla tenían fastidiado al roba-corazones, aunque usara a Kikoku para cortar con desespero el cumulo de luces, este no se disipaba por lo que Law termino cansado y jadeando su aliento al sostener su espada con ambas manos.

Las luces llegaron al punto de atacar a Trafalgar empujándolo hasta que le derribaron sin violencia.

Law!-

El chico de los tatuajes se paralizo, tal voz pronunciando su nombre le ínsito una intensa ola de escalofríos al mismo tiempo que de golpe reaccionaba ante el resplandor que retorno frente a Sanji, quien volvió a abrir sus ojos, el pirata les observaba sin expresión en su mirada, su pálida piel y su pecho contrayéndose cada vez menos ayudo al cirujano a percatarse que Blackleg no perduraría incompleto.

-SILENCIO,- El cirujano se puso de pie amenazando con su espada al espectro entre él y Sanji. -Sea lo que pretendas ser, estoy exhausto de estas trampas, ¡De la misma isla entera! y si quieres usarlo especialmente a él para pelear contra mí, entonces enfréntame sin piedad.-

Esperaba que Donquixote usara una táctica similar con el si aún le quería convencer de ser de su familia, no obstante con tan pobre imitación de Rosinante interponiéndose, el bastardo juego de las almas destruyo su tolerancia.

Los pequeños resplandores se concentraron en un punto al frente del peli-negro, La temperatura bajo hasta el extremo en que su aliento se mostraba como aquellas suaves nubes de nicotina que conocía de ambos rubios.

Pese a la azulada y luminosa forma del Donquixote frente a él, sin duda la imitación era autentica, tan joven como la última vez, carecía de su abrigo de plumas por lo que usaba ese cálido suéter naranja en lugar del estampado de corazones, incluso sin su simbólico gorro, el rubio lucia tranquilo al no mostrarse ante el como un marine o un pirata en cubierto. El maquillaje seguía intacto pese a esa imagen translucida.

La resistencia de Trafalgar por caer en tal ilusión no perduro, a estas alturas en sus aventuras con los sombreros de paja probablemente tenía que enfrentar el espíritu del joven Donquixote para hacerle saber sobre su loca misión, el probable encuentro que el visualizaba lo predecía en el momento en que tal vez Doflamingo le disparase sin discreción.

El único ser humano que le mostro compasión como una figura paterna había vuelto.

Con ambos en profunda melancolía, la ilusión física del marine se materializo por lo que al abrazar a aquel impactado pirata, Corazón rompió a llorar, -Mira que grande estas, un saludable adulto,-

No importase que su labial marcara su sonrisa permanente, los labios del rubio denotaban el verdadero regocijo por hablar.

Pasaron años para volver a verle, su estadía en el mundo de los vivos no se debió solo a la cruda muerte que le dio su hermano, si no por el inmenso deseo de proteger al niño que le salvo del final construido por el mayor de los Donquixote.

En ciertos años su presencia ante el cirujano fue vaga, no hablar ni sentir las mismas dificultades en que el chico se estancaba fue doloroso, su memoria le restaba a tan solo sus días como marine, por otro lado, en cierta dimensión revivía su experiencia en la búsqueda por la fruta, la aventura se detenía tras ser encerrado en la isla y ver partir a Law en su libertad.

Al separarse sus manos sostenían los hombros del cirujano con un calor tan real del que el peli-negro no se había percatado de que no era un humano, el júbilo no cedía a las palabras pese a tener otra presencia presionando su propósito en ese momento.

La muerte buscaba por el cuerpo del cocinero, con más de la mitad de sus veintiún sentidos en el otro mundo, el crio ya era potencial pasajero al eterno vacío del purgatorio.

-No hay mucho tiempo, Law,- Los ojos broncíneos del rubio se inquietaban ante los notables tatuajes que el moreno portaba orgulloso, -No tienes por qué contarme lo que sucedió en mi ausencia,- Sabia bien lo que el exitoso cirujano quería conversar, aquellos arrepentimientos de su niñez por incluirle en su cuenta regresiva, Corazón jamás culpo al oji-gris por el giro de su misión.

-Solo me temo que quiero que me escuches, porque aunque tenga tanto por darte a saber quiero decirte que estoy orgulloso de ti,-

La anticipada decepción que esperaba de Rosinante se había marcado en su expresión (el remordimiento que ocultaba tras su actitud engreída), una que pasó de angustia a confusión, un extraño alivio que libero su dificultad para respirar desde que el peso de la Ope ope le ahogo.

-Por ser tan valiente y fuerte,-

Trafalgar Recordó las incomodas y cobardes reacciones de los hospitales por su presencia, revivió aquellos golpes con los que Vergo les dejo al filo de morir.

-Por qué aprecias la vida y tienes tantos amigos.-

Los corazones como regalo para la Marina fue el incidente que le ayudo a ser reconocido como un Guerrero del mar, un brutal usuario, no olvidaría sus sujetos de prueba ante sus primeros fallos de órganos robados.

¿Amigos? Los veinte miembros de su tripulación eran sus seguidores, algunos atraídos por su reputación y otros por ser rescatados por su supuesta desinteresada captura de enfermedades del Grand Line, ¿Salvo que qué era su pequeña cantidad de piratas a comparación de sus enemigos?, ¿A las organizaciones que engañó, islas que destrozó y barcos que hundió con la munición de su submarino?.

-Law, trato de retener tanto tus experiencias que no puedo recordar mi propio origen, no digas nada por favor, si quieres mi perdón será tuyo sin embargo sé que no hiciste nada que distorsione lo feliz que estoy porque vives libre en el mar.-

-Nos separamos cuando tenía 13, ¿Cómo es que- Por costumbre el Donquixote chasqueo sus dedos buscando por el silencio del cirujano, no obstante el gesto fue tan efectivo que Law reacciono al hecho de que requería interrumpirle pese que su fruta ya no existía en él.

-Es extraño, perder por fragmentos la vida….- No conocía ya su niñez, si alguna vez la tuvo entonces la olvido entre su deseo por volver, -Seguir respirando pese a no necesitarlo…- Su pecho se contraía entre cada palabra,- Y flotar aunque sé que toco el suelo…-

Ambos voltearon a donde el sombrero de paja reposaba, -No puedo dirigirle la palabra, no soy nada en su vida, no tiene por qué perdonarme.- La reacción de Water era de esperarse, el rubio frente a él conocía las dificultades por la que ambos pasaban, el impacto de reconocer a Sanji confirmaba sus dudas, pese a los vagos recuerdos de Blackleg, los mínimos fragmentos eran ciertos, las teorías de Trafalgar apuntaron exactamente a confirmar sus sospechas.

Con su mano extendida, Rosinante rogaba que le escuchase ya que el peli-negro planeaba darle la contraria y estar a su favor, -En cierta ocasión volví al mundo perdido en otro mar, creí no volverte a ver pero al final, en medio del océano entré y recorrí un pasillo que me llevo a una habitación, de ella salió él un pequeño aprendiz de cocinero,- De reojo contemplo las pertenencias en el regazo del peli-azul, un pequeño conejo y lo que sobraba de su espíritu. -Estoy seguro de que él es… si no es que en ese mensaje codificado tropecé algunas palabras…-

Con un suspiro sin aliento de por medio Donquixote recordaba cómo es que no fue capaz de infórmale a Sengoku sobre quien dejo atrás en los cuarteles del norte. –Sanji no cambio mucho tras crecer ¿sabes?, eso es lo que creo yo porque tu risa es igual de cálida que cuando nos conocimos -.

Accidentalmente pese a su situación, el cirujano sonreía abiertamente al escucharle, ¡¿Cómo no estarlo?! El hombre que le dio su segunda vida regresó a por el bien de su verdadero hijo, no obstante con vergüenza cubrió su boca con sus manos sonrojándose pese al duro perfil que pretendía mostrarle.

-Mi deber me alejó,- Los objetivos de su hermano precisamente era prioritarios a detener para que no sucediera lo que Water actualmente perseguía como su sueño para honrar su memoria, así para como para que el joven cocinero no terminara siendo un pirata. –No solo era joven ante lo necio de serle útil a la justicia de los marines, evadí mi deber básico como humano….-.

-Cora-san,- Guardo a Kikoku en su funda y arreglo su aspecto o lo que se había secado después de su prisión, -Me encargare de él,- Su determinación fue seria tal como su voluntad a la hora de operar, -No solo ahora, si no que continuaré aun después de la alianza, es lo único a mi alcance ya que no hay nada para mí en el océano, te prometo no morir contra Joker,-

El oji-gris no decidía tal final aunque no mintiera sobre dar todo lo posible para que los sombrero de paja no sufrieran bajas, -¡Permíteme terminar tu misión como Marine!-.

-Law, fue a mí quien se le asigno detener a Doflamingo, en vida me encontraba en solitario contando con mi propia capacidad para silenciarme fingiendo lealtad- Con una seña le indicaba que debían acercarse al moribundo rubio en el suelo, truenos y relámpagos agitaban el sub-cielo, el enemigo se acercaba.

–Ahora que pretendes arriesgar tu propia libertad ya que eres tan testarudo con mis advertencias, tengo que detenerte.-

Su azulado aspecto se esfumaba conforme más tiempo tocaba aquel cubo que Law fabrico para contener el alma de Sanji, se lo había quitado de las manos al inconsciente cocinero mientras ellos hablaban, el interior del contenedor se agitaba conforme las piezas que se encontraban dentro del pequeño animal moribundo retornaban a la forma principal entre las manos de Rosinante, de algún modo Corazón lo manipulaba con menos esfuerzo que el cirujano de la muerte.

-El poder de Doffy estaba en la cima apenas cuando volví a verle en el NorthBlue, con tu fruta aun como su último escalón su poder se estimaba capaz de eliminar la vida sobre el RedLine. Dime, ¿Qué tan capacitado estas para entrar en guerra?.-

Las intenciones de Trafalgar en Dressrosa se basan en sus planes, su fuerzas piratas y su propia fruta, con intenso valor en su corazón su pecho ya no temblaba al pensar en su futuro, a brazos cruzados se defendió del mismo terror que el Donquixote tenía por él y no por su caótico hermano.

-¿Cuál es la mortalidad de tu tripulación?, ¿La de tus aliados?, ¡Sera fácil para Doffy sacrificar su familia para eliminar su enemigo!, ¡Tomara todo, lo volverá en tu contra o su principal cometido será eliminarte a ti!,- Los oídos de Water eran sordos antes los porvenir a los que el rubio temía.

Al desear suprimir ese porte engreído del peli-negro, le empujo con su mano extendida contra esos brazos en su pecho a la defensiva, pese que únicamente logro adentrar su mano en el pecho del moreno, por sorpresa del Donquixote breves imágenes pasaron por sus ojos, la sonrisa de un crio con sombrero de paja mantenía cálida la esperanza de Trafalgar, los grupos de piratas, amigos y el resto de los sombreros de paja entraron por su mente tal como recuerdos.

Rosinante respiro profundamente (sin aire alguno), la fuerte exhalación era cuestionable entre que si su pelea continuaría o no, no obstante, el cubrir su cara con sus manos y gritar tan fuerte posible le dio a saber al maldito niño de Flevance que gano la discusión.

Después de la satisfecha sonrisa del peli-negro, las manos de Donquixote desaparecieron dejando caer el pequeño cubo de nuevo en el regazo de su dueño -Su sexto sentido es fuerte,- Noto como su cercanía erizaba la piel del tez-blanca, - y su Haki lo mantiene estable,- Por ultimo miro fijamente aquel hilo fantasmal conectado a su pecho así como otro que salía de la pequeña fisura en el cocinero, ambas se agitaba y tensaban, la muerte no estaba lejos, menos quien realizo la operación.

-Law, te dejo a cargo.-

-¿Cora-san?-

Miraba con prisa la dirección por donde el escándalo se acercaba, blandía Kikoku lista para el contra-ataque ante una de las luces artificiales del techo que seguía lo que se aproximaba a su ubicación, la tención le tenía a la defensiva pese que quería conservar su contacto visual con el rubio, regresaba su mirada inmediatamente al interior del bosque tras cada árbol caído.

-Eres invencible.- Sonreía abiertamente ante la irremediable felicidad de verle, no faltaba que la intensa melancolía le mostrase que los mares que lloraba eran tanto por su partida como su orgullo por el chico, por ambos.

-¡Anda!,-

La luz sobre ellos les juzgaba tal como rastrear una peste en la bodega, la velocidad en que la luz les encontró fue congruente al instante en que el arma forjada con filo desafío la espada de Law, la llegada del impacto movió a ambos lejos de Blackleg empujándolo lejos de los viejos sauces.

'Law, desconozco si volveré, así que ten cuidado ya que soy sigiloso' Amenazó con una última sonrisa al despedirse, reconocía que no sería necesario volver a mencionarle que aún le amaba, 'Porque después de todo, soy un hombre-silencio.'

Reducido a una tenue sombra, Rosinante observo al cirujano en su batalla, por el lado contrario una chica de cabellos naranjas corría al lado de Sanji.

Antes de su llegada Corazón trozó el hilo que la oscuridad usaba para encontrar al cocinero, debido a su intervención, su propia guía se tensó por lo que su cuerpo fue expulsado del mundo de los vivos.

++H++

Trafalgar resistía los ataques de su enemigo, la presión lo redujo a apoyarse al suelo dependiendo de una de sus rodillas.

Munch tenía otro aspecto, su masa corporal paso a ser tan alta como Corazón pese que sus músculos delataban un entrenamiento estricto, el turbante en su cabeza se relacionaba con el estado de su quemada piel, los colores de las telas con las que cubría su parte posterior eran procedentes del WestBlue así como su rostro le mostraba la avanzada edad con la que robo ese aspecto, ese verde cabello inconfundible no lucia tan genial con una barba tan voluminosa del mismo tono.

A unos metros de su batalla Nami aparecía de entre los troncos derribados por el arma que portaba el Revolucionario, el instinto de la chica fue el buscar por el rubio, quien sería el más vulnerable, la intensidad de la luz sobre ellos no permitía que Water asumiera si el Donquixote aún seguía ahí.

El terror de Nami le llevo a analizar el cuerpo de su compañero, con sus manos revisaba su rostro herido por la misma maleza, su esfuerzo por respirar aumentaba sin embargo sus ojos cerrados le preocupaban, el pequeño conejo que se había llevado ya no estaba con él, salvo que el curioso objeto en el regazo del oji-azul emitía una nube que por cúmulos entraba en la reducida grieta en el pecho del tez blanca.

Eso era bueno, ¿no es así?...

La peli-naranja re-ensamblo su Clima tact para crear nubes espesas para una escalera, la salida a lo largo de la isla era imposible, ella y Franky se percataron de ello mientras en su enfrentamiento encontraron una de las orillas de la isla.

Aunque el sub-suelo luciera como una cueva en realidad al alcanzar el final la vista denotaba una caída libre a un abismo, el resto del paisaje era una corriente marítima (que subía a la superficie) y no el cielo, la presión y la velocidad del agua pulverizarían a quien se adentrase en ella.

-¿Alguna vez pensaste en seguir totalmente tu instinto carnívoro?- El peli-verde tenía otra voz, una que sufría de sed. – ¡Al fin y al cabo eres un cazador! Apuesto que te gusta torturar públicamente a tus enemigos,- No mentía si esos ataques a su cabeza quemaron con intensidad su cráneo, Trafalgar era capaz de matarle pero por alguna razón contuvo su fuerza.

La mirada fija del oji-gris se enfocaba en la anciana cara de Munch, el cólera se activó en el chico de los tatuajes que procuraba no vomitar su bilis a causa de su previa batalla. No presto atención a la psicológica conversación con el revolucionario.

El peli-negro libero una de sus manos del mango de su espada y aunque perdiera poco a poco la presión contra Munch, Law invoco su Room para intercambiar el arma de Nami con la del peli-verde.

La navegante cayó de cara contra el suelo a causa del peso del cuchillo gigante, Wasp retrocedió con un salto hacia atrás, con malicia contemplo los complejos tubos en su mano, con frustración lo golpeo contra el suelo esperando que se activasen o soltaran esas ventiscas que la mujer uso antes.

Franky salió del bosque pese que se dirigió a darle una mano al cirujano, este le ordeno que retrocediera para intercambiar lugares con la navegante.

-Ciborg-ya será quien lleve a Sanji, te necesito aquí,- Saludo a la chica mientras esta procesaba su nueva posición.

Con gritos y nervios, Nami aún no levantaba la espada que se le entrego, por suerte Trafalgar le pidió que la mantuviera lejos del lunático.

Irremediablemente la peli-naranja repetía el nombre de su capitán en su mente, como si llamarlo por telepatía lo traería al enfrentamiento. Los hombros caídos del roba-corazones denotaban el esfuerzo que requería al enfrentar la nueva identidad de su enemigo.

El peli-verde miro aburrido en dirección al robot gigante que cargaba con su presa, por un lado de él la torre de nubes apuntaban al techo de su guarida, a burlesca risa observo incrédulo a la mujer, ¿Querían salir?, ¡Debieron pedírselo!.

Estiro los músculos de su cuello sin quitarle los ojos de encima al dúo de piratas, no importaba si el robot se escondía o escapaba puesto que solo requería a los otros dos para jugar.

-Hay un encantador amanecer ahora mismo, ¿Les agradaría una tregua para compartir ese momento?- Guardo el arma de Nami en su cinturón mientras que sus manos abiertas les demostraba lo amigable que sería con su propuesta.

El silencio de los piratas demostraba que no seguirían sus diálogos, no le dejaba opción más que aproximarse tal como saludo hace unos momentos al peli-negro, las habilidades de su nuevo cuerpo se basaban en la resistencia.

Fijando su objetivo, con unos poco pasos encontró al capitán y le tomo por el cuello, las botas de Water dejaron de tocar el suelo. Con ello el revolucionario le llevo a su escalera personal ya que sus invitados se sofocaron de su hogar.

La navegante contemplo con desespero como perdía al moreno de vista, sus manos se esforzaban en levantar la gigantesca espada que se le confió pese que con tanta distancia entre ellos Nami recolecto la Nodachi de Law y corrió en su auxilio.

Después de unos cuantos metros la peli-naranja defendió al cirujano al levantar a Kikoku y cortar ambos brazos que le ahorcaban, Law cayó al suelo aun con tales manos presionando su garganta, por otro lado Wasp no sufría de un sangrado, si no que su habilidad procuraba que las cenizas que lo regeneraban no soltasen gota alguna.

El revolucionario se sorprendió por el poco dolor de ese ataque pese que los anteriores cortes que Water ejecuto fueron con su manto azul activado, el corte en seco de la chica aun no era nada ya que sin tener que ensamblar sus pérdidas extremidades otras crecieron desde más arriba que sus codos, unas más pequeñas, exactamente las de su cuerpo original puesto que sus guanteletes negros resaltaban más que la bronceada piel de su cuarto cuerpo.

La sigilosa habilidad de Nami le ayudo a recuperar su bastón, con una de las secciones de su arma, uso las burbujas frías para congelar el agarre de las grotescas manos que liberaron al moreno tras romper unos cuantos dedos.

-¡Es abominable, este orden de recuperación es imperfecto!.- La presión en sus puños denotaban el relieve de sus venas a través de sus guantes, ciertamente la proporción de su cuerpo original era una o dos cabezas menos que el hombre que pretendía ser. Inconforme con su aspecto, su rabieta provoco que sus enemigos retrocedieran. –Arruinaste el cuerpo de mi guerrero favorito.-

La presión en su mandíbula marcaba con ferocidad los músculos de su cuello, al gritar su frustración los piratas siguieron retrocediendo hasta entrar donde él quería, el peli-verde apaciguo su odio al respirar profundamente.

Increíblemente les perdono la amputación ya que con una amplia sonrisa mostraba sus dientes negros. -Por qué no me esperan arriba, yo iré por el robot, estoy seguro de que su amigo también les busca.- Al perderle de vista seguramente el hombre de los misiles cargaba con su mercancía.

Sin entender el porqué de su cortesía, el suelo tembló por debajo de la navegante y el capitán, este último respiraba profundamente al masajear su cuello para que recuperara su forma original, Nami sostenía tanto su espada como la funda mientras empujaba la espalda del peli-negro para que se levantara otra vez.

La plataforma a sus pies se elevó con la ayuda de la presión del agua, dos minutos enteros pasaron dentro de la oscuridad del túnel, la fuerza del mar mantenía estable la roca sobre la que viajaban, por desgracia ambos piratas no tenían como volver al fondo, el agua no se detenía por lo que su plataforma salió expulsada al cielo junto con ellos.

Los gritos de Nami tensaban la precisión de Law para intercambiar su lugar con las rocas comunes del suelo. Al encontrarse en el pasto movedizo la peli-naranja grito por unos segundos más al no darse cuenta de que estaba a salvo.

Trafalgar volvió al poso por donde subieron, no importase que el agua dejara de salir, si caía ahí terminaría por sumergirse en el mar, definitivamente la amante de las mandarinas no aceptaría tampoco.

Sin más remedio que arrodillarse sobre una de las rocas estables, confiaba en Franky para que ocultase a Blackleg, no importaba que el carpintero fuera tan fácil de localizar como en el juego de "Busca a Pandaman", siendo sombrero de paja idearía una salida.

Nami salto de árboles a rocas para acercarse al cirujano, estaba preocupada por sus colegas pese que con Trafalgar como los "músculos" del equipo, no tenía derecho alguno a exigirle que siguieran adelante.

Tomo unos cuantos cartuchos de su cinturón y los introdujo en su bastón, su pelea con el Zoan agoto sus nubes, nubes negras y relámpagos, por el momento contaba con burbujas de agua, calor y nieve.

++H++

-Con unos cuantos barriles de cola, seguro que este es el refugio ideal.-

Ante la persecución para proteger al rubio, pese que pudo luchar y alejar al cocinero a la vez, las órdenes de Law subestimaban su rendimiento, al correr en dirección contraria el ciborg se vio obligado a desviarse a causa de los incendios que sus misiles dejaron como efectos secundarios.

Al pisar una sospechosa zona con una sencilla villa embrujada o abandonada, al final de ella descubrió campos que se especializaban contra el peligro de la misma naturaleza con Bunkers civiles cubiertos bajo el suelo.

Las pesadas puertas de acero no serían obstáculo para los puños del peli-azul, con solo una de sus manos robóticas se abrió paso mientras que la otra sostenía a un Sanji sentado en su palma, con su cabeza meciéndose a culpa de sus bruscos pasos, sobre el regazo de tal chico un pequeño cubo contenía los últimos trozos por regresar a su dueño salvo que una esfera que lucía más sólida que el resto del contenido se agitaba buscando por la salida.

La preocupación por dejar al cejas rizadas como uno solo otra vez seria mortificación del cirujano y no de él, lo único que su capacidad le brindaría es darle un lugar cómodo donde esperar por los demás sombreros de paja.

Entro y bloqueo el bunker desde dentro, encendió una luz de tungsteno al buscar el interruptor con sus brillantes pezones, el lugar disponía de unas cuantas sillas al lado de la pared mientras que en la contraria había estantes con paquetes de raciones militares, al fondo del piso unas cuantas polvorientas camas se apilaban en un reducido espacio, sacudió algunas sabanas y dejo al rubio en una de ellas.

Franky reviso los estantes, inquieto usó sus manos más pequeñas para abrir algunas paquetes que no caducaron, sus necesidades fisiológicas no requerían de mucho alimento pese que la Cola era lo que le daba energía a su motor, con suerte encontró unas cajas con contenedores pequeños de menos del litro, por lo que entre las curiosidades del carpintero esté saco su abrebotellas para vaciar las pequeñas botellas en las que su estómago ocupaba.

El silencio del Bunker se prolongaba entre el esfuerzo de la luz por permanecer encendida, el seco respirar de Blackleg encogía su pecho a causa de lo inútil que le tenía el cuidar del rubio, Sanji no era como él, bueno un pervertido tal vez (eso decían por el vello en sus piernas), pero el cocinero seguía siendo cien por ciento un humano, no requería recargas de bebida azucara, no requería quitarse su piel para buscar sus imperfecciones, no como Franky, pese que las fugas de sangre eran obstruidas por Chopper.

Chopper sería un buen respaldo en esos momentos, un reno listo aunque nervioso, podría luchar y curar toda herida del tez-blanca al mismo tiempo.

Se preguntaba por el estado del Sunny, él y Nami era la peor combinación para dejar atrás, ¿Por qué dejarías al carpintero que salva al barco de hundirse y a la navegante que lo guía en la isla?, Franky no se culpaba del todo ya que Trafalgar también compartía la culpa de "bajarse del barco y a correr" antes de que pensaran lo que hacían.

El peli-azul busco por algunos productos para su compañero, unos camarones secos y empaquetados serian algo similar a los mariscos frescos que tenían en el acuario, una botella de agua, cereal, zumo deshidratado y pate de carne en lata era el menú del desayuno.

Sin tocar el misterioso objeto sobre Sanji, Franky empujo su hombro para que despertase, bajo la luz blanca de su refugio el chico no lucia tan pálido, tal vez un poco gris y rosa a causa de pasar por los rojizos bosques en llamas, sin embargo su respiración aumentaba sobre la normal.

Tras molestarle por unos minutos sin alzar tanto la voz, los ojos del cocinero se abrieron y cerraron con fuerza, el carpintero no entendía el gesto pese que se percató de que no movió ningún musculo.

-Franky…..- Susurro sin verle, ni siquiera volteo su cabeza al hablar.

El pequeño milagro se interrumpió a causa de los temblores, la luz se rindió ante los frágiles cables y la oscuridad le llevo a sostenerse de la estructura de la cama, por un momento se mareo, náuseas le pedían desperdiciar su bebida consumida, tras no ceder al impulso, el peli-azul se dirigió a la puerta dispuesto a defender su refugio.

-¿Que tonterías dirías en este momento?, ¿Algún consejo cejas rizadas?.- Volteo donde el rubio tras recuperar la luz del Bunker, -"Busca al malnacido de Muncho", sí, creo que se parece a tu tipo de estrategia.- Hablaba para si al pensar entre si esperar o abrir la puerta.

-Ve-te… ayuda-a-a- Law,-

-No hay problema en quedarme contigo sabes.-

-No es-por mi….-Se esforzaba en hablar, pese que su frustración yacía en el cuerpo que no le respondía, - Va a limpiar la isla antes de terminar conmigo…- Le indicaba que su enemigo no trabajaría en su ritual sin que los sombreros de paja plus Trafalgar D. perecieran.

La frágil presencia de Sanji entre ellos le dejaba como una víctima, como el acolito del equipo pese que no curaba ni su propio sangrar.

En cierta parte su piratesco amigo tenía razón, Munch no mostraba interés actual en tomar al cocinero, cuando Franky y Nami distraían a Wasp este buscaba el camino recto al peli-negro y no al otro fugitivo.

Igual suceso fue con el carpintero en su huida.

El ciborg escuchaba claramente los pasos por encima de él y esos llamados del peli-verde diciendo "robot, robot sal de tu caja". Vaya maldito hombre, Franky tenía más humanidad de ese adefesio de usuario.

Dándole la razón a su moribundo amigo, el carpintero reviso su combustible pensando en cómo distribuir sus ataques y municiones.

Con lentitud salió de la guarida y selló la puerta con los materiales regados entre las ruinas, no obstante, con su martillo en mano, a su espalda Munch le observaba curioso y callado, en defensiva el ciborg uso su Strong Left para que respetase su espacio.

Aun en su forma de guerrero, Munch dejo que el impulso lo alejara, después de una carcajada ante la adrenalina emergió de nuevo del bosque trazando un zigzag en el pasto evadiendo las trampas de agua. -Me agrada tu inventario, no es fácil decidir entre herramientas para reparar así como para destruir-.

De su cintura desenfundo su espada pese que la dejo caer al maldecir sus débiles brazos de revolucionario, -Eres uno de esos piratas que trabaja para todo la tripulación e incluso para el bien del barco,- Flexiono sus rodillas mientras analizaba las armas de su enemigo, las manos frías del sombrero de paja le habían empujado antes así como sus puños tenían esos filos en los nudillos que lastimaron su cuerpo primario.

Invoco su manto naranja al ladear su cabeza, muy diferente ante las señas del cirujano, su habilidad se especializaba en robar los físicos de otros y no tanto en manipular y cortar lo que encerrase en su habitación. -Tus habilidades son buenas, así que quiero ver de qué color es esa aura-.

Levanto sus manos para sincronizar el chasquido de ambas, cuatro veces lo repitió dejando a su favor al gigante robot quieto tal como Sanji-kun.

-Si es que la hay-.

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-¿Queda claro que no usaremos tus trucos para distraerlo?-

-Te lo propuse solamente, no tienes por qué refunfuñar,- Ansiosa por esperar a su otro amigo, recordó esa magia que Ussop incluyo en su bastón, unas palomas y una fuente de agua podrían confundir al revolucionario. -No te escucho con más ideas.-

Le dio la espalda interrumpiendo su caminar en círculos, esperaba a que el cirujano descansara lo suficiente así como su Sorcery Clima tact liberaba burbujas tras burbujas que se acumulaban sobre ellos.

Por precaución protegió el perímetro con Dials, las conchas marinas con luz servían como bengalas así como las que guardaban calor esperaban activarse.

Trafalgar se recostó en una de las rocas bajo la sombra del amanecer, su espada estaba sobre su estómago ya que con su mano izquierda sostenía la funda mientras que la derecha se preparaba para desenfundar, sus ojos inquietos buscaban clarividencia.

Tanto tiempo después de despedirse de Cora-san, Law se lamentaba el no dejarse llevar por esas lagrimas o las ganas de abrazar al Donquixote ¿Podría tocar la luz de la que estaba hecho?, estúpidamente sonrió estático, embobado por sus sabias palabras que aliviaron las incógnitas de su infancia, esa vez ni existieron fuegos ni tropiezos, rio con disimulo como es que faltaron esos accidentes al final de su conversación.

Una luz blanca resplandeció al sur de su posición, ambos se levantaron y subieron la colina, entre la arboleda Wasp se aproximaba, el verdadero cuerpo del enemigo cargaba con algo que los dos conocían como la mano desprendible del ciborg.

Con la cadena del puño por sobre su hombro Munch luchaba contra el pasto que retrocedía, con media vuelta sobre su eje el peli-verde lanzo la mano hasta donde los piratas se encontraban antes de correr, Nami grito en son de victoria mientras burbujas rojas subían en un parpadeo al cielo.

El cirujano se concentraba en ver cómo es que las nubes frondosas desaparecían para dejar caer la nieve derretida acumulada en una gigantesca ola preparada para caer cuesta abajo. El peli-verde se percató de su ataque, el peli-negro maldijo por ello, salvo que el usuario seguía corriendo contra ellos.

El agua alcanzo a mojar a los piratas que no fueron arrastrados junto a Wasp.

La ola abandono la isla por la bahía revelando como es que el Zoan dependía de la mano azul del ciborg para no ser arrastrado, pese a la debilidad de su fruta el peli-verde agradecía la brisa.

-¿Solo agua?, esperaba que un poco de fuego la rompiera.- Se levantó y retiro los dedos azules que mostraron una mano más pequeña guardando lo que el usuario quería. – ¿Alguien le dijo al robot que debió construirse a prueba de agua?- Entre palabras escupía el elemento mencionado, por culpa del océano en su cuerpo el hombre se recostó mientras el pasto lo dejaba en la bahía al ras de la arena.

Law desenfundo a Kikoku y corrió colina abajo, Nami le siguió de cerca aunque pauso al preguntarse qué había pasado con Franky y Sanji desde que se separaron.

El roba-corazones irradiaba furia, no era un hombre con vocabulario de marino pero eso no evitaba que aprendiera algunas del cocinero; a paso firme reanudaba la batalla, por lo que advirtió a la navegante que no tenía obligación de verle matar.

Nami emprendió camino por la misma dirección en que el peli-verde apareció salvo que los gritos de un sombrero de paja le llamaron.

++H++

Sobre la arena los pequeños cangrejos huían conforme el revolucionario avanzaba cerca de las olas, por detrás de él, Water dejaba su funda en el suelo junto a su sombrero, desecho su chamarra dejando al descubierto la obra en tinta de su cuerpo.

La cicatriz al ras del labio de Wasp se abrió dejando ver unos dientes extra que sangraban debido a esos moretones en su cara así como en sus brazos al descubierto le demostraban al cirujano que había tenido otra ronda contra el ciborg. Por igual Munch tiro su gabardina ensangrentada restándole una vestimenta menos formal aunque similar al cocinero.

Law se enfocó en lo que el peli-verde sostenía, lo que Trafalgar requería para recuperar al sombrero de paja, de alguna manera Franky dio todo de sí para quedarse con Sanji pese que perdió algunas piezas.

Lo que peli-negro salvó en uno de sus contenedores volvió a manos del usuario, tras romper el cubo una forma similar a un cascabel fue tragado por el peli-verde, el moreno intento evitarlo con su espada pese al manto naranja que le protegía, corto su brazo que volvió a su lugar inmediatamente.

-Me incomoda cuando me miras así, Trafalgar.- Wasp inclino su cabeza en son de decepción, -Ya es habito verte molesto, no te asustes, no pierdes aun.-

El miedo del peli-negro se congelo en shock pese que su pecho se comprimía al ver ese asqueroso trato a lo que solo pertenecía dentro del rubio.

-Ambos estamos agotados y veo que quieres verme con esa hoja atravesándome.- Su vista seguía a Kikoku mientras Law intentaba invocar un manto azulado que no aparecía, en frustración recorrió la hoja de acero con sus dedos sin lastimarse así mismo.

Munch dio unos pasos atrás mientras el peli-negro se acercaba.

-Si soy yo quien se supone que pierde, ¿Por qué retrocedes?.-

-¿Por qué?.- Repitió fingiendo curiosidad, levanto su barbilla en superioridad, sus pupilas concentradas en su sufrimiento atraían el hacerle agonizar.

-Porque te mostrare el poder de Sanji-kun.- En carrera libre apretó su puño listo para herir al cirujano, Water le bloqueo con su espada, el peli-verde le empujaba creyendo que robar el Haki de alguien más le beneficiaria.

Se preguntaba el por qué su fuerza aun no procesaba a su nuevo dueño.

Sin alardear su propio conocimiento; pateo el estómago del usuario, le disgustaba ver la dentadura del revolucionario tan de cerca, -Tus pasos son torpes, ¡Humillas su alias!.- Se aproximó con Kikoku dispuesto a un corte horizontal 'Cálmate, el Haki lo empeorara' se recordó antes y después de partir el cuerpo de su enemigo en donde se suponía que la sección aura se localizaba.

La parte superior del hombre esperaba por su piedad, la espada dejo de brillar con su Room tras dejarla clavada en la arena.

-Permítete aceptar la maldita tragedias que tienes en la sangre,- Soltó con rapidez evadiendo la violencia, en ese momento opinaba que el cirujano debía retirarse a buscar por lo que restaba de sus amigos.

¿Tragedia?, todo el puto planeta tenía sus propias caídas, su pasado no era tan fácil de procesar a comparación de otros pese que compartía el sufrimiento de Luffy al estar presente en un momento crucial.

-So-somos cazadores de la misma presa, Trafalgar, te enseñare mis fundamentos para que conozcas el sabor a muerte sobre otros.- Con lo que quedaba de sus amputados brazos el hombre retrocedía arrastrando su tórax por la arena.

Vulgarmente interpretaba su estilo de intromisión y la relacionaba erróneamente con el cartel de "Se busca" de cierto rubio que le esperaba bajo la protección del robot.

-No decidirás como morirás,- Desechaba su negociación, con su expresión inmune a las cobardes lágrimas de Wasp en un parpadeo su espada le cortó verticalmente a la mitad.

-Regenérate,- Le exigió, -Regenérate, falle.- Repitió gritándole sus órdenes, obedientemente Wasp se abrazó a si mismo uniéndose, la pizca de misericordia de Law usaba su Room para experimentar.

Volvió a cortarle de la misma manera, maldiciendo de por medio, grito en frustración. -¡¿EN DONDE ESTA!?- Exigió pateando su cara, Munch volvió a abrazarse en una pieza saboreando la arena y sangre en su nariz y boca.

Las mitades que obtenía mostraban un negro indoloro, ¡Tras cada corte deducía que atravesándolo no sacaría lo que no pertenece en él!, por pasos buscaría en lo profundo, en el asqueroso interior del Zoan. -¿¡En que sistema entonces?!-

-¡¿Respiratorio?!-

Extrajo las primeras capas debajo de su piel separando sus pulmones y tráquea, sin encerrarles en sus contenedores los elementos que menciono perecían al desnudo.

Los devolvió, busco entre el culpable por sus adquiridos movimientos -¿¡Muscular?!- El rojizo de sus tejidos y su esqueleto yacían estáticos ante la búsqueda.

Lo re-ensamblo, sin analizar el estado de su sujeto levanto su espada entre los aullidos de miseria del paciente, el cual aclaraba que-

LAW

'Monkey D. Luffy, por supuesto….', La intimidación que escucho en su cabeza curiosamente decía su nombre entre ecos, por primera vez le llamo correctamente. Respiro agitado retrocediendo hasta donde el chico de chaleco rojo reclamo sus métodos.

Jadeando buscaba entre la arena una forma de justificar su comportamiento caótico, su propio palpitar ensordecía sus oídos pero no fue sino que regreso a la realidad hasta que Luffy le alcanzo y señalo la esfera anaranjada que el enemigo le ofrecía.

-Vivirás,- Con su espalda contra la arena el ritmo cardiaco del peli-verde seguía estable, -Vivirás mas que ese chico, no solo por mandato de la Ope ope, si no que estas atado a ver los horrores de la humanidad que están más allá de tu comprensión.-

-Eso ya lo había escuchado.-

La oscuridad le dio la bienvenida al revolucionario, Trafalgar pisoteo su cabeza en un adiós.

El capitán del Sunny le esperaba al comienzo del bosque, sostenía su ropa y funda en su brazo pero su blanco sombrero descansaba sobre el de paja en la cabeza del chico.

Water le dejo cargar sus pertenencias al pedirle que le siguiera sin dar de saltos por ahí cantando mentiras sobre el SouthBlue.

-¿Veremos a Sanji, Traffy?-

'Por supuesto', tenía que responderle, salvo que le agradaría ver primero el estado del rubio antes de devolvérselo a su tripulación.

Al caminar por las orillas de la isla tal como Nami le indico a Luffy que le contara a Law, a sus espaldas el distinguible barco de su enemigo se volcaba y quemaba entre las rocas menos amigables.

-¿Lo conoces?- Por si acaso debía enterarse de problemas secundarios…

-Me lo regalaron, pero no lo quiero.- Subió sus brazos para sostener sus sombreros, desinteresado por aquel desastre siguió al frente.

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-Ten cuidado.-

-Tengo que ayudarte, si quisiera arruinarlo entonces uso a Shusui y listo, ¡Sin cocinero loco ni carpintero exhibicionista!- Desenfundo su blanca Katana calculando la fuerza de su brazo, si no usaba el filo de la espada tal vez Nami dejaría de verle con tanta preocupación, este era su cuarto intento por disminuir los obstáculos.

En un movimiento el viento de su espada sofoco los fuego a su alrededor así como derribo los escombros sobre los dos piratas que buscaban.

Chopper usaba su Walk Point para que sus cuernos cargaran con las piezas delicadas que amenazaban con empeorar el desastre, su Brain Point analizaba con cuidado el croquis de su olfato para localizar el origen de la soda derramada.

Para alivio de todos, Luffy les alcanzo en compañía de Law, quien se recostó en el suelo lleno de cenizas, por otro lado, el compacto tamaño de Monkey le sirvió para escurrirse al interior del derrumbe y usar tanto aire posible para liberar a sus amigos.

-Gomu Gomu no…- Los demás se echaron a correr tomando refugio a unos metros de Luffy, -¡Fuusen!- Su estómago se inflo creando una lluvia de basura que dejo a la vista aun peli-azul junto a su capitán.

El inconsciente ciborg sostenía el peso sobre ellos con ambos brazos por encima de él, su posición estable se debía a la determinación por evitar que las ruinas acabasen con él y el tez-blanca.

Robin tomo cuidado en extraer a Sanji, sus manos se ayudaban unas a otras hasta dejarle fuera del peligro, la arqueóloga dejo el inerte cuerpo del cocinero cerca del cirujano, cual pidió a Tony que tomase su pulso.

Brook se ocupó de llenar las botellas de cola para que su amigo reiniciara y se percatase que merecía descansar y repararse a sí mismo con las piezas que Ussop le trajo.

El roba-corazones volteo a su izquierda, donde su tembloroso puño invocaba sus salas de operación, el circulo de aire giraba sin crear aun su manto, cuando la frágil esfera apareció Law dejo caer la última pieza sobre el pecho del rubio, sin embargo su Room parpadeaba desapareciendo.

Con su otra mano limpio el sudor de su cara, ocultando sus ojos bajo su palma, la grieta en el cocinero desapareció por lo que nunca consiguió la forma de abrir ese misterioso vórtice de donde provenía su verdadero corazón.

Con todos los sombreros de paja a su alrededor la situación empeoraba, la preocupación por Blackleg pronto podría ser amargura contra Trafalgar, por el momento era hostil entre los piratas.

Water creía que el silencio continuaría mediante recuperaba sus fuerzas no obstante se sentía extraño estando en el centro de atención, todos los sombreros de paja se arrodillaron por alrededor de él y Sanji, al no entender cómo funcionaba la fruta del roba-corazones los demás creían que sus palabras motivadoras cambiarían algo.

Luffy se agacho al lado del cocinero, enseguida de él Chopper monitoreaba las heridas de ambos, -Sanji se encuentra bien y tú debes descansar, creo que lo que debas hacer puede esperar.- El reno se desilusionaba ante lo poco que su estilo de medicina haría por ellos, a como Nami menciono; el revolucionario tenia métodos avanzados a diferencia del cirujano a quien Chopper creía ser insuperable.

Law lo intento de nuevo, ocho veces seguidas mientras Luffy sostenía su brazo por encima del rubio para que el peli-negro se concentrara en su sala de operaciones.

Robin caminaba rodeando la importante reunión, intentaba no estar desesperada pese que Franky gritaba esos "Tu puedes Super Traffy" a lo lejos sin que los demás le dijeran que el moreno se sonrojaba.

Zoro mantenía su distancia al beber una de esas botellas de alcohol que guardaba de contrabando en su faja, le daba la espalda a los chicos problemáticos.

Después de que Water terminase su exitosa operación, el peli-verde se hecho a dormir al escuchar las primeras palabras del cocinero.

-Luffy...- Susurro a su capitán pidiendo que se acercara, con desprecio uso su codo contra la cara del peli-negro. – Levántame mono de mierda, hay espinas debajo de mí.-

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-Retírate, es el primer maldito consejo que te doy, retírate mientras tienes tu dignidad intacta.- El peli-verde acerco una silla a la concurrida mesa de jardín -Al menos hazlo por tu título como Guerrero del mar, Torao.- No temía decírselo frente al enemigo, pese que inclusive Roronoa sudaba frio al ver como Trafalgar perdería la cordura así como todos los demás sombreros de paja como espectadores.

-Silencio Roronoa-ya.- La sombra de su gorra acentuaba la oscuridad de sus lentes, aunque la falta de expresión no era efectiva en su estrategia.

-No concuerdo con el hombre-cabeza-de-jardín, pero me temo que deberías correr, la dulce Robin es un peligro.- La humillación se marcaba bajo lo que era el único ojo visible del cocinero deprimido entre sus hombros al rodearle el aura de perdedor.

-Aprovecha que aun te respeto, Traffy.- A fuertes palmadas en su espalda, el joven capitán del Thousand se ocultaba de la mirada de la morena frente a ellos.

-Apártense,- Empujo a todos con sus codos mientras sus manos ocupaban sus "Cartas del triunfo".

-Robin no dudara en humillarte, aunque amaría verle hacerte perdiendo tus ganas de vivir- Sanji mordisqueo su cigarrillo terminándose su filtro, encendió otro y otro más, con doble nicotina procuraba que la presión de la jugada no tensara su cordura.

Tanto Franky como Sanji apostaron por Water en secreto por obvias razones, salvo que a media hora de partida la arqueóloga reafirmaba su puesto invicto de campeona de juegos de mesa.

-Soy un buen estratega, estaré bien, no hay grandes apuestas de por medio.-

Blackeg desearía decir lo mismo en voz alta, el temblor en sus manos tenia contenta a la peli-negra que tomaba otra carta, como chica justa y pura mostro sus brazos limpios a cartas extras al igual que el cirujano que vestía una camisa interior amarilla, esos climas intermedios les obligaban a tener un abanico y una sombrilla.

Cuando dejaron de pescar cartas la baraja se terminó, en realidad Law quisiera tomar su jugada con más seriedad sin embargo el mazo de cartas con temática de gatos le hacía olvidar que tenía a una demoniaca chica como contrincante.

'Sé suave con el' Robin sonreía internamente con maldad, Franky le comento con anterioridad que sus amigos de juego aceptaban enterrar su hombría por perder.

-¿Te parece si comparamos?- Nico invoco otra mano desde su espalda, indicándole con educación que Water podía bajar las cartas en su mano primero que ella.

El Royal Flush de Nico asesino su dignidad, sus cartas ascendentes de diamantes creían estar cerca del juego perfecto pero la mujer tenía más suerte.

Todos dejaron la mesa a solas con el cirujano desmayado en ella.

Sanji regreso a acompañarle con la excusa de darle su refrescante bebida de Fresas-miel y jengibre, con ello el rubio se sentó para entretenerse con la abandonada baraja preparando un Solitario.

-Me gusta como coexistes con los chicos, aunque no sé si pretendes quedarte más tiempo, Nami trazo la ruta fuera de Dressrosa.-

-La desviación me brinda dos semanas para capacitarlos a todos, incluso al samurái.- Los menús del día cambiaban sin patrón, descubría nuevos sabores en cada comida, por lo que pedía ser informado sobre los ingredientes.

Reviso sus naipes buscando todos los ases, -Como sea…- En esos días el cocinero y Franky planeaban buscar trabajo por culpa de esas locas apuestas.

El peli-negro se levantó con su bebida en mano, evitando volver a conversar lo que descubrió contra su previo enemigo. Ahora pretendía buscar su Den-den para una importante llamada.

-¿Cómo se supone que debo decirte?, ¿Cómo referirme a ti?-

-¿Ahora tienes amnesia?, somos aliados.-

-Cállate,- Fastidiado se levantó al tirar sus cartas, su pantalón se atoro entre el tejido de la silla mandándolo a aterrizar de cara en el pasto, incluso perdió su cigarrillo entre su cabello al golpearse la boca. –Que ni se te ocurra.- Amenazo al salvar las puntas de su flequillo de chamuscarse.

-Ridículo Donquixote, son fáciles de humillar.-

-Juro que te aplasto esos ojos de mapache de una patada si me dices así frente a Luffy.-

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Esta es una de las dudas que pueden tener ya que no meti mucha explicación de por medio, eran párrafos largos….

¿Por qué apareció Rosinante? El método de Munch es vaciar el cuerpo y darle la bienvenida a quien invoque al mundo de los vivos, Sanji usaba los zapatos que le pertenecían a alguien que ya murió, pero la sangre de los Donquixote fue más fuerte. Sucede seguido que familiares reclamen el cuerpo antes que Munch.

El demonio que intimido al Revolucionario es el ser que le da los poderes de fuego al cocinero. (Capitulo anterior.)

Ehm, si… respondo otras dudas extra, sin problema.

Gracias por leer.

(El fic seguirá en lo planeado pese al actual manga)