Haruka: ¡Hello minna-san! Ya no voy a actualizar los miércoles si no cuando se me dé la gana

Luka: buena forma de ganar lectores *nótese el sarcasmo*

Haruka: gracias Luka-san, yo también te quiero

Rin: bien ahora les digo que pensamos hacer entrevista a todos los estudiantes de vocaloid, así que si quieren hagan preguntas, el próximo capítulo la invitada será Miku Hatsune

Haruka: así que sin más preámbulo ¡empiecen a leer!


Capítulo 7:

Utauloid Aparece

La mañana pasaba tranquilamente en la ciudad mientras el sol mañanero iluminaba cálidamente todas las casas dando los buenos días a todos los ciudadanos, sólo que no era un buen día para todos realmente.

Cuando todos despertaron debido a la molesta luz del flash de una cámara, se avergonzaron enormemente al ver la situación tan incómoda en la que se encontraban. Era la primera vez de casi todos durmiendo con el sexo contrario sin que fuera su hermano o hermana. Esta vergüenza pasó rápidamente a un enojo al ver que Gumi había aprovechado esta situación para tomarles unas cuantas fotos, antes de que la persecución comenzara, Gakupo dijo las siguientes palabras dirigidas a su amada ninja:

—Desearía que esta ocasión se repitiera a solas y...— fue interrumpido ya que Luka lo estrelló fuertemente contra la pared dejando un gran hoyo en esta, sin olvidar prometerles a los Kagamine pagar los daños hechos, ella al menos se hacía responsable de los daños que provocaba. Luego de esto, de nuevo las miradas fueron hacia Gumi y ella supo que era hora de correr.

Mei veía la situación sentada en el sofá mientras esperaba el desayuno que estaban haciendo Len y Miku, ellos no les gustaba meterse en problemas tan infantiles como esos. No sabía muy bien que hacer: si salvar a su amiga o dejarla abandonada en esa situación. Al final decidió dejarla sola en esto, podía tenerle aprecio pero Gumi debía entender que habían cosas que no debían hacerse; como tomarles fotos a tus amigos mientras duermen, por ejemplo.

Al final la peli verde fue acorralada, a pesar de estar en esa situación tan desfavorable protegía su cámara poniéndola en su espalda, ese era el mayor tesoro que había conseguido y no lo entregaría tan fácil. Casi todos se encontraban ahí como si fueran depredadores a punto de devorar a su presa.

—Gumi, danos las fotos— pidió «amablemente" Rin.

—Y reza por tu vida—concluyó Luka quien mostraba la mirada más aterradora.

—¡Esperen!— detuvo Gakupo la posible muerte de su hermana ya totalmente en sus 5 sentidos; ser estrellado contra una pared no es nada lindo. —Gumi, dame una foto mía y de Luka, antes que nada— los presentes negaron con la cabeza ante las ocurrencias tan poco oportunas del samurái. Luka sin mucho humor para aguantar los comentarios de éste, lo golpeó fuertemente en la cara, aun así Gakupo tomó las manos de su amada mirándola con ternura. —Luka, sé que tú también quieres una foto de nuestros hermosos recuerdos juntos—

Así es como lo mandaron a volar hasta el otro lado de la sala.

—Gakupo-san, sabes que a Luka-san le molesta que digas esas cosas— dijo Mei.

—Es lo que más me gusta de ella— murmuró con un aura soñadora. —Además nada me va a desanimar; dormí al lado de Luka, eso me hace la persona más feliz del mundo— exclamó con alegría siendo oído por todos quienes simplemente decidieron ignorarlo.

Volviendo con Gumi…

—Esperen chicos, esto se puede arreglar de manera pacífica—

—No lo creo, tomaste fotos que nadie debe ver— advirtió Kaito sin su faceta de idiota. Tal vez se encontraba jodidamente feliz de haber dormido junto a la chica que le gusta, pero eso no quita el hecho de que se levantó temprano un sábado, incluso él tenía sus etapas de mal humor.

—Esto no es tan malo como cuando les hice cree que esta casa estaba llena de fantasmas— se excusó sin pensar dándose cuenta de su error al instante.

Lo último que se escuchó de Gumi Megpoid fue uno de los gritos más agudos que jamás había hecho en su vida. Esperaban que los vecinos no confundieran eso con un asesinato.

—Por favor chicos, déjenme comer— suplicó la peliverde. Ella se encontraba amarrada a una silla, viendo como todos sus amigos comían la deliciosa comida que Miku y Len habían hecho, el olor hacía que su estómago hiciera ruidos extraños; no hay peor castigo que el hambre.


—Entonces ya me voy— avisó Neru ya totalmente lista para irse. En realidad no esperaba que alguien la despidiera, los chicos y Rin se encontraban jugando videojuegos.

—Ten cuidado— le dijo Len.

Neru apartó la mirada algo avergonzada confundiendo al rubio.

—Nero, no estorbes tanto tiempo aquí— le dijo a su hermano quien sólo la ignoró. —Adiós— se despidió finalmente y salió de ahí.

Luka, Mei y Gumi se habían ido antes que ella, y Miku se quedó a pasar el rato con ellos. Por alguna razón estaba molesta, pero no sabía que era esa sensación que la carcomía por dentro. Quería que este sentimiento se esfumara rápido, por esa misma razón decidió ayudar a Len con su amor platónico pensando que así esos estúpidos pensamientos se irían de su cabeza. Pero todo se arruinó cuando se dio cuenta de que a Hatsune le gustaba Kaito y se notaba que no era un gusto pasajero, esto simplemente la desanimó pero a la vez la ánimo; estar en esa escuela le había hecho cambiar en algo. Por ahora no debía preocuparse por ello, era más urgente comprar un protector para su celular.

De camino a casa, Neru caminaba tranquilamente sin ningún apuro con el celular en mano y en la otra llevaba una pequeña bolsa; al final había comprado más de lo necesario. Por no estar más pendiente se chocó con alguien.

—Deberías tener más cuidado— advirtió en un tono amenazante, a pesar de que ella era la culpable.

—Akita, no deberías hablarle así a un superior— alzó por fin su mirada algo sorprendida al ver quien era la persona con la cual había chocado.

—Namine Ritsu, ¿qué haces aquí?— frunció su ceño rápidamente.

—Vine porqué alguien no está cumpliendo su tarea. La quimera como era de esperar está enojada— respondió algo seria y fría.

—¿Qué quieren?—

—Tendré que hablar con ellas para darte una respuesta, también necesitamos que estés con tu hermano—

—¿Cuándo?— Ritsu solo hizo una pose pensativa.

—Te mandaré un mensaje, pero sabes que al líder no le va a gustar que estés siendo tan amigable con los vocaloid— dijo esto último antes de retirarse.

Neru se quedó en piedra, no esperó que las cosas sucedieran tan pronto y tampoco que «ellos» aparecerían en persona. «Rayos, me confié demasiado».

Regresó a su hogar al cabo de unos minutos. El olor a queso inundaba la habitación dando a entender que Nero estaba en casa.

—Casi que no llegas a casa, onee-chan— comentó mientras comía su queso con un tenedor.

—Hoy me vi con Ritsu— fue al punto rápidamente viendo como su hermano soltaba el tenedor por la sorpresa.


Era otro comienzo en la semana y como todo ─maldito─ lunes se diría de qué se trataría la canción.

—Estudiantes, ¡buenos días!— exclamó la directora entrando de repente al salón.

—Directora no debería interrumpir así mi clase— regañó Hiyama.

—Soy la directora hago lo que quiero— se excusó con indiferencia sorprendiendo a los estudiantes con su actitud tan infantil. —Vine a decirles que vamos a hacer unos cambios— dijo provocando nervios en todos, usualmente nada bueno salía con ella.

Carraspeó un poco antes de continuar.

—Primero: las pruebas se harán cada dos semanas, nos hemos dado cuenta que escribir una canción en una semana era muy difícil— ante esto todos suspiraron aliviados. —Segundo: el perdedor se escogerá de otra forma— todos, incluidos el distraído Big Al prestaban atención. —Cuando comience una nueva prueba, tendrán 10 puntos, así que pueden bajar puntos por problemas, no cumpliendo las reglas del día, o que en alguna clase no hagan lo necesario— tomó un poco de aire antes de seguir —, para subir puntos deben demostrar que aprendieron en las clases, los exámenes serán también un puntaje— algunos estudiantes como Rin se deprimieron enormemente y a otros les dio igual.

Justo cuando todos comenzaron a murmurar el tema, otro carraspeó más notorio por parte de su directora les hace darse cuenta de que no terminó.

—Además que en la presentación deban demostrar que en verdad su pasión es cantar, dependiendo de cómo hagan la presentación pueden subir bajar o quedar neutral, ¿entienden?— todos asintieron y ella sonrió orgullosa.—Bien, entonces el tema de esta semana es: dúos— Rin y Len se miraron entre si cómplices. —Ah, por cierto, la próxima semana vendrán dos estudiantes transferidos. Eso es todo, adiós chicos— con esto último se fue y ya en el pasillo se dispuso a tomar sake.

—¿Cómo serán los nuevos estudiantes?— se preguntó Rin estando en un lugar diferente a la azotea. Se encontraban con su hermano y los Akita.

—Si son de otro país deberían ser lindos— dijo Neru con total normalidad.

—Onee-chan, ¿acaso ya quieres un novio?— se burló Nero ocasionando un gran sonrojo en el rostro de su hermana. Ante esta reacción todos rieron.

—C-Claro que no, no necesito a un hombre para ser feliz— replicó mientras se cruzaba de brazos. Notó como Len la miraba fijamente y esto la puso más nerviosa.

—¿Q-Qué pasa?—

—De verdad estás roja— comentó sin tacto alguno.

Neru se levantó de improvisto sorprendiendo a todos pensando que de verdad estaba enojada.

—Ya vuelvo, necesito ir a la enfermería— se excusó y luego se retiró de ahí. A los pocos minutos Rin y Nero posaron su mirada en Len.

—¿Qué ocurre?—

—Le hiciste algo a Neru ¿cierto?—

—Tal vez intentaste algo pervertido con mi hermana ese día— Len se sonrojó ante esta suposición tan apresurada.

—Pobre Neru-chan, le toco ser amiga de mi hermano—

—¿Qué rayos quieren?— preguntó ya harto de la situación.

—Por tu culpa ella se fue—dijo Rin con los brazos cruzados.

—Claro que no, ella se fue porque se sentía mal— dijo en un vano intento de defenderse.

—Len-kun, todavía no conoces a las mujeres— comentó haciendo confundir al chico mientras ponía su brazo alrededor de sus hombros.

—He vivido con Rin toda mi vida, claro que se cómo son— ante esa respuesta Nero y Rin suspiraron.

—Pero no a una mujer enamorado—

Tal vez tenía razón en eso, pero eso no tenía nada que ver con el tema ¿o sí?

—Tienes que ir a disculparte Len— reprochó Rin con un puchero.

—Si lo hago ¿me dejan en paz?—

Los dos asintieron energéticamente. Len soltó un suspiro y luego se levantó dispuesto a seguir a Neru, al ver como el rubio se iba ambos chocaron sus manos victoriosos.

—Espero que le vaya bien— decía Rin con una gran sonrisa.

—Desearía que mi hermana confiara más en el— mencionó el rubio.

—Bueno, Len puede que lo logre— lo intentó animar un poco.

—Ya vuelvo, voy al baño— la Kagamine se levanta de donde estaba y se estira un poco antes de irse.

En esos momentos mientras la chica estaba en el baño, Nero decide ir por unas bebidas antes de que se acabara el descanso. Cuando ya estaba dispuesto a irse, Galaco se le acerca tímidamente.

—Hola Nero-kun—

—Hola Galaco— ante este saludo ella se sonroja levemente.

—¿Puedo comer contigo?— pidió algo insegura.

—Lo siento pero estoy con Rin— ante esta respuesta Galaco se muerde un poco el labio.

—Ya veo. Nos vemos luego— luego de eso se va junto a sus amigas algo decaída.

Rin ya había regresado al lugar pero se extrañó un poco al ver que Nero no se encontraba por ahí, así que decide ir a buscarlo a la cafetería guiándose por sus instintos. Cuando llega, puede ver claramente como habla con Galaco y a pesar de no escuchar lo que decían, podía suponer que ella lo estaba invitando a que comieran juntos. «Por favor no lo aceptes, por favor no lo aceptes» al parecer sus plegarias no fueron en vano ya que a los pocos minutos ve como Galaco se va algo disgustada del lugar. No pudo evitar sentirse como una mala persona debido a ese tipo de pensamientos tan egoístas.

Al ver que Nero se acerca a donde está, se oculta rápidamente en una máquina expendedora en un vano intento de no pasar vergüenza.

—Eres mala ocultándote—

—E-Es que no te encontraba, así que decidí buscarte— balbuceó algo alterada. De verdad se había asustado mucho cuando Nero le habló.

—Como digas— murmuró con una pequeña sonrisa. —Volvamos tal vez nuestros hermanos hayan vuelto—

Ambos chicos se fueron de la cafetería mientras una chica los observaba con recelo.

—Parece ser que son algo más— comentó Mizki.

—Hacen una linda pareja— dijo Yukari.

—¿G-Galaco?— Nekomura miró impresionada el aura tan deprimente que rodeaba a su amiga.

—No lo volveremos a decir— se disculparon ambas chicas algo nerviosas.


Neru, si tanto quieres a tus "amigos" entonces tendrás que tomar esa opción—

Aquellas palabras se quedaron fuertemente grabadas en Neru. La razón por la cual se había ido era para recibir esa llamada llena de malas noticias.

—De acuerdo, nos vemos después— colgó.

Se recostó en la pared mientras soltaba un largo suspiro. No sabía que esto sería tan difícil.

—¿Qué te pasa?— preguntó Len haciendo exaltar a la chica.

—¡Deja de hacer eso!— regañó con enojo.

Algo que de verdad le molestaba de Len era que este siempre la saludaba cuando estaba distraída o cuando ella quería pasar el tiempo a solas él la iba a buscar; nunca podía tener sus momentos de tranquilidad.

—No te importa—

—Siempre eres así conmigo, ¿acaso no te agrado?— ante esta pregunta Neru se cruzó de brazos.

—Trato así a todos, deberías acostumbrarte— lentamente comienza a sonrojarse al percatarse de que Len no le quitaba la mirada. —Lo siento—

—¿Por qué te disculpas?—

—Rin y Nero me obligaron a decirlo— esta respuesta no le sorprendió para nada.

—Entonces no te preocupes—

—Neru ¿tú confías en mí?— preguntó de repente.

—Digamos que tal vez—

—Me alegro de haber avanzado un poco—

—Tú eres el que no debe confiar en mí— susurró mientras bajaba la mirada.

—¿Por qué lo dices?—

—Si no quieres salir herido, ya no te acerques a mí— dijo firmemente alzando la mirada.

—Espera…— intentó detenerla en vano.

—Y ya no me busques, te arrepentirás— con estas palabras se marchó dejando aún más confundido al chico.


Aun sin la presencia de sus hermanos, Rin y Nero parecían estar pasando un agradable momento juntos como amigos. Incluso habían olvidado la falta de los otros dos.

—Rin, si yo me llegara a ir ¿cómo te sentirías?—

—Me sentiría triste, ya que tú eres alguien especial para mí— respondido con sinceridad con un pequeño sonrojo en sus mejillas.

—Ya veo— murmuró con satisfacción. —Tú también me harías mucha falta—

Acarició juguetonamente la cabeza de la rubia ganándose unas quejas por parte de ella, las cuales dejó pasar.

Rin en cambio se sentía un poco extrañada por esa pregunta: ¿acaso algo malo iba a pasar pronto? ¿Tendrían que trasladarse a otro colegio? Esa y muchas más preguntas se formaron en su cabeza haciéndola preocupar más. Tal vez era raro preocuparse por personas que conoces desde hace poco, pero los Akita habían sido diferentes para ella, habían sido personas con las cuales había logrado conectar tan pronto ─aunque Neru fuera tan cerrada─ así que pensar en esa posibilidad la aterraba.

Así fue como se pasó el final de las clases en otro mundo, sólo esperaba que sólo estuviera exagerando.

—Rin, creo que algo le pasa a Neru— comentó Len mientras caminaban juntos a casa.

—Yo también lo creo, la vi muy distante— Rin notó la preocupación de su hermano respecto a la rubia, al parecer ella tampoco era la única que se sentía así. —Mañana le debemos preguntar—

—Sí, deberíamos hacer eso—

—Len, lo siento— dijo de repente sumamente arrepentida.

—¿Por qué te disculpas?— preguntó extrañado.

—Por no ayudarte con Miku-nee, en cambio sí ayude a Kaito—

—No importa, de todos modos Miku nunca me miraría de otra forma— Rin miró con lástima a Len, se sentía como una inútil hermana gemela. ¿Quién carajos ayudaba al enemigo de su hermano? Sólo ella, genial, deberían darle un premio por eso.

Después de que ambos llegaran a casa, su tranquilidad se vio interrumpida por el sonido de un teléfono.

—Moshi Moshi— contestó Rin. —¿Rinto? Es raro que llames….ya veo, si, le diré de una vez— después de colgar se dirige hacía donde estaba Len. —Rinto y Lenka vendrán a pasar las vacaciones— Len soltó un pesado suspiro ante esto.

—Solo espero que no causen muchos problemas—

En aquella fría tarde de invierno, los hermanos Akita caminaban por unas calles diferentes a las cuales solían recurrir, después de todo, hoy tendrían que discutir un asunto muy importante respecto a la Súper Escuela Preparatoria Vocaloid.

—¿Qué crees que pase?— preguntó Nero intentando calmar sus nervios.

—Solo te diré que estés preparado para cualquier cosa— recomendó ella con una mirada más seria de lo normal.

Por fin llegaron a unas instalaciones que eran casi tan grandes como las de SEPV sólo que estas no eran tan elegantes como esa escuela. Entraron y se dirigieron a lo que parecía ser la oficina del director. Tocaron unas dos veces antes de entrar definitivamente.

—Vaya, no pensé que vendrías— Ritsu fue la primera en recibirlos.

—Te equivocaste, igual que tu gusto por la ropa— dijo retándola con la mirada.

—¡Tú!— masculló mientras se levantaba dispuesta a iniciar una pelea.

—Tranquilízate Ritsu—dijo una chica alta con dos coletas altas y cortas, tenía heterocromía y se encontraba sentada cerca de la ventana.

—¡Ya cállense!— gritó enojada una chica con dos coletas con forma de taladro color rosa. A pesar de ser pequeña parecía ser alguien muy temperamental, además, estaba sentada en la silla del director.

—Parece que alguien no comió su pan francés el día de hoy— dijo burlonamente una chica con ropa parecida a la de una ninja, su cabello negro era recogido en una coleta.

—Ten Teto-san— una chica de cabello rosa y vestida con un traje de maid verde, le entrega el tan mencionado pan francés.

—¡Gracias! Momo-chan— agradeció infantilmente mientras se disponía a comerlo.

—¿Ya pueden decirme por qué me llamaron?— masculló con enojo la chica mientras sostenía el puente de su nariz.

—Tú ya debes saber, fallaste con el encargo— respondió fríamente una chica que estaba al lado de Teto. Tenía el cabello morado y corto, tenía una mirada indiferente a todo.

—Defoko tiene razón, no nos has contactado por casi un mes y además escuche que te hiciste amiga de los Vocaloid— mencionó Teto mirándolos con sospecha.

—¿Qué quieres que hagamos?— cuestionó Nero.

—Bueno si no van a hacer útiles en la escuela Vocaloid, quiero que regresen aquí— respondió Teto mientras jugaba con sus coletas, Nero se mostraba tenso ante esto, en cambio su hermana parecía que ya se esperaba algo así.

—¿Y sí no lo hacemos?—

—Supe que ustedes dos eran muy amigos de Kagamine Len y Rin, no sé qué podría pasarles a ellos— los dos se tensaron ante esto, no sabían que podían llegar a tal punto.

—Déjame hablar con Nero, unos momentos— pidió Nero y Teto acepto, así que los hermanos salieron unos momentos a discutir el asunto. Jamás pensaron estar en esta situación tan seria.


Luka miraba con desprecio a la persona que se encontraba en la misma tienda con ella y quien se supone que sería su compañero por ahora, esa persona no era nada más ni nada menos que el acosador que se ganó el primer día: Gakupo.

—¿Sabes que te puedo demandar por acoso?— comentó mientras él organizaba unas películas.

—No digas eso, sabes que te gusta mi presencia— ella chasqueó su lengua y se fue a atender en la caja.

Desde el primer momento en que Gakupo cruzó esa puerta supo que no todo iría bien, o al menos no para ella. Sentía muy dentro de su ser cierta ira que le provocaba golpearlo e incluso de matarlo a pesar de que ella se consideraba a sí misma como alguien tranquila. Al verlo hablando y coqueteando con otras chicas y que luego viniera hacia ella como si fuera de a la única que amaba la sacaba de sus casillas; odiaba a los tipos como él, de verdad que sí.

Por fin el tan esperado momento para irse llegó, sentía cierto alivio al saber que tendría el resto de la tarde para ella misma.

—Luka ¿no te gustaría dar un paseo por ahí?— preguntó Gakupo con una sonrisa de príncipe.

—¿Por qué no se lo pides a otra?— cuestionó con enojo mientras tomaba su bolso, de verdad sólo quería estar sola el día de hoy.

—Porque sólo quiero estar contigo— al decir eso de una forma tan sincera y con esa mirada que parecía ver lo más profundo de ella, sintió un pequeño calor en sus mejillas.

—Eso se lo dices a cualquiera— comentó ella recomponiéndose de lo anterior. No podía caer por nada en el mundo ante él.

—Entonces ¿qué tal si salimos como solo amigos? Y te prometo no intentar nada contigo— sugirió.

Después de unos largos segundos que parecían llevar una respuesta negativa, ella respondió:

—De acuerdo, pero intenta algo y me iré—

Aceptó no con tantos ánimos, después de todo se trataba la chica que se había resistido a sus encantos y no parecía doblegarse ante nada. De verdad se estaba interesando mucho en Luka Megurine.

—¿A dónde vamos?—

Esa pregunta fue respondida cuando la peli rosa señaló un restaurante típico japonés. Ambos entraron y tomaron asientos siendo rodeados rápidamente por murmullos que hablaban sobre ambos. Las chicas hablaban de lo sex que lucía Gakupo mientras que los chicos decían sin pudor alguno lo hermosa que les parecía Luka. En ese tiempo el humor de ambos no mejoró para nada.

Terminaron de comer rápidamente para por fin dejar de escuchar esos murmullos que tanto los molestaban. Decidieron caminar un poco por el centro comercial, ya que Luka a pesar de trabajar ahí no conocía muy bien todos los lugares nuevos que habían ahí.

Gakupo se sentía feliz de ver a una Luka que no lo despreciaba, podía sentir de alguna forma que todas sus facetas de galán y mujeriego se iban cuando estaba solamente con ella. En cambio, ella, se sentía al menos un poco alegre al ver que Gakupo si estaba cumpliendo su promesa de no hacer nada, le agradaba mucho más ese Gakupo que el mujeriego. Pasaban un momento tan grandioso que más que una salida de amigos parecía realmente una cita de parejas; muchas veces Gakupo aprovechaba para tomar por lo menos unos segundos para tomar la mano de Luka, aunque esta lo rechazaba casi al instante.

Salieron del centro comercial ya que era tarde y ambos de verdad ya se sentían cansados.

—Espera— la detuvo tomándola de la muñeca.

—¿Qué pasa?—

—No entiendo porque me siento así— confesó confundiendo a la peli rosa. —Cada vez que un hombre habla de ti, no sé porque siento una gran ira—

Luka miraba sorprendida al oír esas palabras. ¿Acaso eran los tan famosos celos?

—Gakupo— susurró ella.

—Me sigo preguntado si me has hechizado— susurró mientras acercaba su cara lentamente mientras cerraba los ojos.

No podía moverse, no podía rechazarlo cómo siempre lo hacía, no sabía ni siquiera si odiaría lo que estaba a punto de pasar. ¿Acaso él no le había hechizado a ella?

—¡Gakupo-san, Luka-san!— Miku los llamó a la lejanía ocasionando que la peli rosa se alejara rápidamente.

«¿Qué rayos estaba a punto de hacer? Al menos no pasó nada» pensó aliviada.

—Hola chicos— saludó Kaito quien iba junto a Miku. Los dos saludaron normalmente.

—¿Qué hacen aquí?— preguntó Miku con clara inocencia y Luka agradeció que tan despistada era su amiga.

—Ya nos íbamos a casa— respondió Luka.

—Nosotros también— comentó Kaito y así decidieron irse juntos para alivio de Luka y decepción de Gakupo.


Después de una larga charla donde pensaron en todos los pro y contras de la situación, los hermanos Akita volvieron a la oficina con su decisión definitiva.

—¿Qué dicen?— preguntó Teto totalmente seria haciendo que ese ambiente se sintiera incluso más pesado que antes.

Lo que posiblemente ninguno de ellos suponía, era que Teto realmente sólo quería terminar con todo este asunto rápido y hacer karaoke con sus amigos. A veces muchos se preguntaban si sus prioridades eran de verdad las correctas.

Neru la miró con firmeza, no había ningún rastro de temor en su mirada y eso hizo que todos los Utauloids que ahí se encontraban prestaran más atención a su respuesta. Nero confiaba firmemente en ella y por eso no estaba asustado por las consecuencia de esta respuesta, aunque debía admitir que estaba un poco nervioso.

—Nosotros….—


Era una nueva mañana en la preparatoria Vocaloid y como siempre todo era un desastre, ese día a las primeras horas, les tocaba idioma con Clara una vocaloid española, la mayoría se sentía inútiles al no poder pronunciar correctamente algunas palabras. Así que mientras la profesora llegaba decidieron hablar de sus vidas mientras tanto.

—Neru-chan ¿Por qué no habrá llegado?— se preguntabó Rin totalmente extrañada ya que ni Nero estaba ahí.

—Tal vez se levantaron tarde como las otras veces— dijo Len recordando como ellos habían llegado más de tres veces tarde últimamente ganándose un regaño de los profesores.

No aparecieron ni durante ni después de esa hora y él ya comenzaba a preocuparse de sobremanera, y más aún cuando recordó las palabras que ella misma la había dicho el día anterior. Rin se sentía igual que él, la conversación que tuvo ese día con Nero la dejó muy pensativa pero como siempre intentó no pensar lo peor, aunque de alguna forma no podía quitar ese mal presentimiento que la perseguía desde ayer.

La directora entró durante el cambio de clases, tenía una actitud más seria de lo normal y eso ya era motivo para preocuparse.

—Vine a decirles que Neru y Nero Akita fueron transferidos a la Escuela Utauloid—

Continuará…


Haruka: ¿Qué les pareció? Decidí poner a Neru como espía, pero no la odien ella tenía sus razones y no quiero dares tanto spoiler de lo que pasara después

Rin: ¿Por qué los Utauloids buscan destruir a Vocaloid? ¿Acaso Neru solo fingía ser su amiga? ¿Qué hará Len? ¿y por que Haruka-san me quito la aplanadora? Muchas de estas preguntas serán respondidas el siguiente capítulo…

Luka: y sigo pensando que deberían dejar de jugar tanto *nos mira acusatoriamente y nosotras la ignoramos*

Respondo reviews

AkitaCami02: sobre las parejas de Gumi y Mei-chan no se quienes podrían ser ya que Gumiya actuara como hermano de Gumi en mi fic (a menos que quieras incesto de estos dos) y de Mei no estoy segura, así que si quieres me recomiendas alguna pareja de estas dos

L.N THE KILLER Y SUIL THE DARK: qué bueno que te hiciera reír mi fic, digamos que la comedia no es mi fuerte, y mira que si puse a Namine Ritsu

Gracias a todos por leer y también a los que leen y no comentan

Edit: 22/09/2015