No temas a la muerte... teme a la vida no vivida... –Tuck, Tuck Everlasting

Disclaimer: Los personajes no me pertenecen. Es más ni siquiera la historia.

"Diálogo"

Narración

ooo: separación de tiempo.

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Capítulo 7: Un momento como este

1era parte.

Kagome tenía el presentimiento de que ese día sería uno de aquellos días. Se había levantado bien descansada y refrescada, a pesar del sueño inquietante donde ella se encontraba a sí misma tomando un examen de matemáticas desnuda. Despertando sudada y mortificada, decidió de inmediato darse una ducha caliente. Sintiéndose limpia, comenzó con la cuidadosa tarea de ponerse las muchas capas del furisode, con el juban, el tabi, el obi y el geta.

El kimono verde cual la espuma de mar, era exquisito con ramas de sakura atravesando su espalda, hombros bajando por sus brazos y trepando por el resto del cuerpo; la última capa era plateada con el mismo diseño. El obi era gris pálido y era amarrado con un nudo de mariposa, mientras que su cabello había sido torcido en un moño y unos palillos decorados con cuarzos de sakura fueron insertados en él. Kagome aplicó un ligero maquillaje, delineador, rímel (mascara), y un brillo labial color coral.

Las miradas de su cuando ella bajó para el desayuno no tenían precio, excepto el comentario de Souta que bien había valido las horas de tortura, "Wow, hermana, Inu-no-nichan no sabrá que lo golpeó."

Después de las figuras forzadas, donde la Sra. Higurashi gastó la mitad del rollo Kagome finalmente fue capaz de escapar a la casa del pozo. Quitando su geta de modo que cuando ella aterrizó, ella no se torcería ni se rompería nada cuando Kagome resbaló en la corriente de tiempo. Su pies cubiertos por el tabi golpearon la suave suciedad y pudo sentir las pequeñas rocas y huesos que pinchaban sus pies a pesar del delgado algodón.

Kagome sustituyó su geta y esperó unos minutos antes de darse cuenta que InuYasha no vendría para ayudarle a salir del pozo, eso era bastante extraño, pensó, generalmente él estaba ahí mismo, como si estuviera esperando por mí regreso; como un cachorro. Se río en voz alta por su pensamiento, y no pudo menos sonreír como tonta abiertamente, ante la negación ferviente de la imagen en su cabeza. Mientras escalaba la pared del pozo, ella había decidido que la próxima vez se vestiría en este lado del pozo, porque el geta y el kimono no estaban hechos para escalar las paredes.

"Estúpido kimono, más le vale apreciarlo. Sí solamente escucho un solo comentario de 'bruja fea' salir de su boca, juro que el ramen desaparecerá por un mes."

Quejándose en voz alta hacia ella misma, fue casi lanzada por una piel roja naranja borrosa, Shippo.

"¡Kagome¡Estás de vuelta!" chilló el pequeño agitando su cola, emocionado.

Kagome no pudo más que sonreír y su enojo fue olvidado en unos momentos. Los ojos del pequeño Shippo se abrieron de golpe al ver en nuevo cambio de guardarropa y el maquillaje, "Wow, y estás más bonita también; ¡Como una princesa¡Inuyasha-no-baka!"

Bajó la mirada hasta el bultito en sus brazos poniendo un ceño de desaprobación en su rostro, "Gracias, Shippo, pero no deberías decir cosas feas de Inuyasha así; recuerda que hablamos sobre ello. Hablando de Inuyasha¿dónde está, de todos modos? Él nunca vino a recogerme ni tampoco estaba en el pozo."

Los labios de Shippo temblaron de ira, "El aliento-de-perro no está aquí, no ha regresado aún; él fue a verla a ella."

Su pecho se sintió tan estrecho como si alguien le hubiera dado un golpe en el estómago, y dejó caer su cabeza, su voz fue forzada y delgada cuando replicó, "Ya veo."

Determinada a no llorar, golpeó sus emociones detrás de un semblante de control, preguntándose donde se encontraría Sango, "Perdóname Shippo, hay algo de dulces para ti en mi mochila; sentía la repentina necesidad de cambiar mis ropas."

Habiendo recuperado los dulces mencionados, Shippo la miró caminar de una manera derrotada, su oído demoníaco, casi perdió algunas palabras de lo que ella decía,

"Inuyasha, tú..., estúpido imbécil." Su risa amarga resonó en sus orejas y aunque su voz se perdió para su oído de demonio, el viento le llevó las palabras, "Kagome, eres verdaderamente patética..."

Continuará...

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Lamento mucho la demora, la vdd es que no había tenido oportunidad, pero ya logré traducir este capítulo tan pequeño, pero no se preocupen, q ya tengo la 2da parte y estoy en traducción. Gracias a todos, la autora original esta vez no hizo comentarios. Saludos.