¡Hola!
¡Hoy si me tardé en actualizar!, ¡una disculpa!, pero bueno D: ¡espero que les guste!
Yu-Gi-Oh! Y sus personajes no me pertenecen
Capítulo 7
Sintió cómo una mano la tomaba por el brazo y la movía con delicadeza, segundos después, escuchó una voz que repetía su nombre con urgencia.
-"Anzu, despierta… ¡Anzu!"-
La chica separó ligeramente sus pesados parpados con mucho trabajo, pero a los pocos segundos los cerró de nuevo, su cabeza aun no pensaba con claridad y tenía la vista completamente nublada; Poco a poco separó su frente de la tiesa e incómoda superficie sobre la cual se encontraba apoyada y recargó su cabeza en lo que parecía ser el suave respaldo de un asiento.
Llevó la mano que tenía libre a sus ojos y se los talló desesperadamente, después intentó abrirlos de nuevo, esta vez con éxito.
-"¿Qué pasa?"- preguntó con voz ronca a Yugi, quien seguía sacudiendo su brazo, al tiempo que giraba su rostro para mirarlo a los ojos.
-"llegamos a Tokio"- le contestó Yugi con voz dulce y una tierna sonrisa – "Te quedaste dormida durante todo el segundo vuelo, ¡debes tener hambre!"- rio un poco- "no te preocupes, en cinco minutos aterrizaremos y…"
Anzu frunció el ceño al escuchar las palabras de su mejor amigo –"¿Qué?, ¿Tokio?"- exclamó alarmada la chica. Se acercó un poco más al rostro de su amigo- "¡Yugi!"-
El chico la miró preocupado, sin entender la reacción de la chica. Pensó que le agradaría saber que ya estaban muy lejos de Egipto, después de lo que sucedió, seguramente no querría quedarse ahí más tiempo…
Anzu clavó su mirada en el suelo-"¡No puede ser!..."-continuó la chica, respirando con dificultad- "¡Nosotros no… no tomamos ese vuelo!"- exclamó más para ella misma que para Yugi. –Si lo último que recuerdo fue que…- la chica sacudió la cabeza- "¿Dónde está Atem?"- preguntó intentando zafarse del agarre de Yugi y mirando a su alrededor en busca de sus demás amigos. En los asientos que se encontraban justo detrás de ella y Yugi, estaban Ryo y Otogi completamente dormidos, con los asientos reclinados ligeramente hacia atrás. Detrás de los anteriores Honda y Jonouchi peleaban ruidosamente por una bolsita de cacahuates… a lo lejos, una alarmada azafata se percataba de la situación y se acercaba con urgencia a detener el malentendido; Justo detrás de aquella escena se encontraba el abuelo, completamente dormido e inconsciente de los gritos que pegaban los chicos delante de él… el asiento junto al viejo Sugoroku estaba ocupado por un completo desconocido.
-"Anzu…"- La aludida regresó su atención a Yugi; El tierno rostro del muchacho se había ensombrecido y su mano se había aferrado con más fuerza al brazo de la chica, al grado de que comenzaba a hacerle daño. Su tono no era comprensivo y suave como de costumbre, esta vez la usualmente inocente voz de su amigo se escuchaba áspera y teñida de dolor. Anzu tragó saliva ruidosamente.
-"Yugi"- exclamó en un susurro apenas audible- "¿No lo recuerdas?"- preguntó con temor… temor de escuchar la respuesta. El chico no respondió con palabras, en vez de eso, su sombrío rostro se tensó en una mueca de dolor… eso fue suficiente respuesta para la muchacha, quien se zafó del agarre de su amigo de un tirón y enseguida lo tomó por los hombros con desesperación, clavándole las uñas en la piel; Yugi cerró los ojos con fuerza y dejó escapar un sollozo, dos pequeñas lágrimas colgaban de sus largas pestañas.
-"Yugi"- susurró ásperamente la chica, sacudiéndolo por los hombros. El chico separó los párpados ligeramente para mirar a su confundida y dolida amiga. Al ver aquellos ojos suplicantes y llenos de dolor, la chica suavizó su agarre en el chico, pero toda la confusión que sentía en aquel momento no disminuyó -"¡Recuérdalo!- exclamó exasperada- "Estábamos en el aeropuerto de Luxor, a punto de documentar nuestro equipaje, pero Ishizu-san recibió una llamada y decidimos acompañarla a la tumba de Atem y entonces..."
-"No Anzu"- la interrumpió suavemente Yugi. Aunque el chico trataba de modular el tono de voz con el cual se dirigía a la chica, cada palabra que pronunciaba parecía causarle dolor en las cuerdas vocales – "Tú eres la que no recuerda con claridad"- La muchacha lo miró con ojos muy abiertos y nublados por las lágrimas, sus manos comenzaron a temblar sobre los hombros del chico- "No sé de qué llamada hablas"- suspiró pesadamente- "Tomamos nuestro avión hacia El Cairo, y de ahí, tomamos este vuelo hacia Japón"- terminó con amargura, siéndole imposible ocultar el dolor que sentía por los eventos del día anterior y la preocupación que le causaba la actitud de su amiga. La chica clavó la mirada en los hombros del muchacho, sintiéndose incapaz de mirarlo a los ojos en aquel momento…-No puede ser… ¿En verdad yo?...- pensó desesperada; Abrió ligeramente la boca para decir algo, pero el único sonido que pudo emitir fue un sollozo ahogado.
- "Anzu"- susurró el chico, la aludida se sobresaltó y lo miró instintivamente. El dolor y preocupación en el muchacho parecía incrementarse con cada palabra que pronunciaba, pero aun así, se esforzaba por ser dulce y comprensivo con su amiga- "Sé que es difícil y que sólo ha pasado un día pero…"- Sus grandes ojos amatistas se inundaron de lágrimas contenidas- "debes aceptarlo…"- sollozó- "No te mientas a ti misma…"
Por el rostro de la muchacha se deslizaron algunas lágrimas fugitivas mientras escuchaba con incredulidad las palabras de su mejor amigo – "No"- susurró, moviendo lentamente la cabeza de lado a lado- "No es cierto Yugi"- pronunció con rabia mientras estrujaba con fuerza los hombros de su amigo, el chico sollozó- "¡es mentira!, ¡¿Por qué me estás mintiendo?!" – le gritó furiosa, llamando la atención de los demás pasajeros quienes comenzaron a mirarla incómodamente.
-"Anzu"- articuló Yugi entre lágrimas- "Disculpa si soy demasiado duro, pero no puedes seguir mintiéndote al respecto… Atem está muerto, y debes aceptarlo"- susurró con delicadeza el chico, entre sollozos y lágrimas.
Aquellas palabras hicieron eco en la mente de la chica.
"Atem está muerto, y debes aceptarlo"
Anzu inhaló bruscamente al tiempo que negaba frenéticamente con la cabeza-"¡No Yugi!"- lo soltó de golpe. El chico se movió para tomarla del brazo pero ella rechazó el contacto golpeando la mano del muchacho con una palma. La castaña lo miró con incredulidad, dolor y decepción- "¿Pero qué estás diciendo?"- Le gritó- "¿Cómo puedes ser tan cruel?, ¿Cómo te atreves a mentirme así?" – En su desesperación por alejarse del chico, Anzu se echó de golpe para atrás y como consecuencia su cabeza impactó contra la ventanilla del avión. Los ojos de la muchacha se abrieron como platos, pero no a causa del impacto, sino porque aquel fuerte golpe causó que la pared del avión comenzara a tomar una inclinación extraña. Anzu ahogó un grito al sentir la fuerte presión del viento y la sensación de caer lentamente al abismo.
Estiró su brazo lo más que pudo para tomar a Yugi de nuevo, pero ya era demasiado tarde, todo su cuerpo era azotado por una fuerte corriente de aire que la empujaba hacia abajo… hacia la nada; Aterrorizada, alzó su mirada para observar con desesperación a Yugi asomarse por el hueco que había dejado su caída.
-"¡Anzu!"- El chico gritaba su nombre entre lágrimas, a la vez que estiraba su brazo para alcanzarla, sin éxito- "¡Anzu!"
…
-"¡Anzu!"-
La chica abrió los ojos del golpe e inhaló bruscamente; Al realizar esta acción sintió un agudo y extraño dolor en el pecho, pero antes de que pudiera preocuparse por ello, el dolor se desvaneció con la misma rapidez con la que había aparecido; Aun así, la muchacha se llevó una mano al lugar de donde provino aquella extraña sensación, pero en lugar de sentir la suave tela de su ropa, sus dedos chocaron directamente con la dureza metálica del cartucho de plata que se rehusaba a dejar a un lado. Aunque no había dormido casi nada, se sentía demasiado alerta en ese instante. Su borrosa vista sólo tardo unos pocos segundos en volverse nítida y se encontró frente a frente con los grandes ojos amatistas de Yugi, quien la tomaba fuertemente por los hombros, los cuales no se encontraban descubiertos como ella recordaba, ya que la chaqueta azul del uniforme de Yugi la arropaba de la misma manera que si se tratase de una frazada.
Y en menos de un segundo entendió… había tenido una pesadilla, de nuevo. Era impresionante la intensidad de aquellos malos sueños que había experimentado durante la noche, cada uno más creíble que el anterior; Habían sido tan poderosos que inclusive había llegado a creer que sus vivencias en aquellas pesadillas eran reales. Anzu se estremeció y trató de hacer memoria… ¿Cuál había sido el escenario anterior al sueño del avión?, no podía recordarlo en ese momento, tal vez lo mejor era… mantenerse despierta hasta que les permitiesen ver a Atem.
-"Yugi…"-susurró con voz bajita. El chico la miró preocupado al tiempo que la soltaba y tomaba lugar junto a ella. Anzu no lo miró, poco a poco la chica se fue percatando de que aquella súbita sensación de energía que había sentido pocos segundos después de despertar, era en realidad una consecuencia del cansancio extremo y falta de alimento…ahora se percataba de la gran magnitud de su agotamiento, ¡ni siquiera podía recordar en donde estaba! Sacudió la cabeza y se dispuso a inspeccionar visualmente el área donde se encontraba, en un intento desesperado por ahuyentar el sueño, que probablemente traería consigo más pesadillas.
La chica enfocó su mirada en el frente. Las mujeres uniformadas de verde claro, algunas acompañadas por doctores, entraban y salían rápidamente por todas las puertas, ya fuesen de consultorios o de habitaciones … las paredes blancas y los suelos brillantes e impecablemente limpios reflejaban la luz blanca de las lámparas del techo, unos cuantos médicos entraban rápidamente al elevador con una persona en una camilla…
Anzu se estrujó los ojos con cansancio, era cierto, estaban en el hospital desde la madrugada, rápidamente recorrió las paredes de la sala de espera hasta encontrar en el lado izquierdo un simple reloj circular que marcaba las diez y media de la mañana.
En esa misma área, sobre gran sofá de cuero negro idéntico al que ella y Yugi ocupaban, se encontraba Honda, durmiendo con su cabeza arqueada de manera que pudiese apoyara en el respaldo y no en la pared.
–ése ángulo no se ve muy cómodo…- pensó la chica, frunciendo los labios.
Jonouchi descansaba su cabeza sobre las piernas del castaño, su boca se encontraba ligeramente abierta y un delgado hilo de saliva colgaba de sus labios y hacía contacto con el pantalón de Honda; El rubio balbuceaba incoherencias que la chica no distinguía a causa de la corta distancia y de los ruidos de las demás personas en el hospital. De vez en cuando, el chico en cuestión pegaba pequeños saltitos acompañados de ruidosos ronquidos, el resto de su cuerpo estaba acomodado a lo largo del sofá en posición fetal. A pesar de toda la tensión, estrés y cansancio que sentía en aquel momento, la castaña no pudo evitar sonreír, después desvió su mirada hacia al frente una vez más y enseguida reconoció las figuras de Marik y de Rishid, quienes al parecer habían subido las escaleras mientras ella no prestaba atención. Los muchachos hablaban seriamente con la pelirroja enfermera que monitoreaba el estado de Atem, juzgando por la expresión de la mujer, no había cambios hasta el momento. Por detrás de los egipcios, junto a las escaleras, se encontraba Ishizu enfrascada en una conversación vía celular, su expresión denotaba estrés, preocupación y cansancio extremo. -En realidad, así debo de verme yo también… Aunque Ishizu seguramente no ha tenido ni cinco minutos para descansar en toda la noche…- pensó la chica.
La sensación de una cálida mano haciendo contacto con su rodilla y el sonido de la preocupada voz de Yugi la sacaron de sus pensamientos-"Anzu… ¿Estás bien?"-
Yugi retiró su mano al tiempo que la chica se giraba para quedar recargada de su lado derecho. Miró a su amigo y le dedicó una sonrisa tierna, pero cansada.
El muchacho le regresó la sonrisa, pero continuó enseguida- "Estabas muy alterada hace un momento…"-
-"Sólo fue un mal sueño Yugi…"- Lo interrumpió en un susurro. Se incorporó un poco e hizo un movimiento con sus hombros para deslizar la chaqueta de Yugi por sus brazos – "Gracias Yugi"- le dijo al chico, al tiempo que le extendía la prenda- "Fue muy lindo de tu parte"- agregó con una sonrisa y un leve sonrojo, Yugi siempre era muy tierno con ella…
El muchacho sonrió levemente y agachó un poco la cabeza al tiempo que tomaba con timidez la chaqueta de las manos de su amiga, sin mirarla a los ojos- "No fue nada…"- susurró ruborizado, varios segundos después alzó la vista como si nada- "Es impresionante el frío que puede llegar a hacer en la noche aquí…"
La castaña desvió su mirada hacia la gran ventana que ocupaba la mayor parte de la pared detrás de ellos -"Sí…"- susurró algo distraída, pues su atención se encontraba ahora en el panorama detrás del cristal; Desde el piso en el que se encontraban, no sólo podían verse las concurridas calles de la turística ciudad, sino que también era posible admirar las majestuosas ruinas de varios templos antiguos, al igual que una porción del río Nilo; Era una vista realmente hermosa, en otra situación, hubiese disfrutado mucho de un paisaje como ese.
Yugi observó a su amiga por unos momentos sin decir nada. A los pocos segundos, el muchacho se aclaró la garganta, la castaña pegó un brinquito y su atención se centró una vez más en el muchacho de los ojos violetas.
-"Oye Anzu"-susurró Yugi- "Enserio, toda la noche estuviste muy alterada entre sueños…"- La chica frunció el ceño, la había tomado por sorpresa y no pudo camuflar su reacción de dolor a la mención de aquella pesadilla.
–Ese rostro lo dice todo- pensó el chico ante la confirmación de sus sospechas- "Puedes contármelo"- le aseguró, con expresión dulce y mirada comprensiva, al tiempo que la tomaba de la mano- "¿Te estás sintiendo mal? Te llevaste una mano al pecho en varias ocasiones"- Agregó el chico, su voz seguía tranquila pero aquellas palabras vinieron acompañadas con un tinte de preocupación- "Sé que ayer y hoy han sido muy cansados y estresantes para todos pero no me gustaría que te enfermes…"
Anzu contempló por varios segundos a su mejor amigo sin decir nada…- Yugi, ¿Estuviste tan pendiente de mi toda la noche?- pensó, al tiempo que le sonreía tiernamente al chico, gesto que logró sonrojar las mejillas del muchacho.
-"Yugi"- comenzó la chica con dulzura- "Estoy bien, no tiene importancia"- le aseguró la castaña. Recordaba vagamente haberse llevado la mano al pecho al sentir un ligero escozor en una o dos ocasiones durante la noche, pero también era cierto que no lo consideraba importante, era obvio que su cuerpo había resentido el estrés de alguna manera, todo era causa de la gran angustia causada por las fuertes emociones del día anterior y por no haber recibido ninguna noticia sobre Atem por parte del personal médico en toda la noche; Sabían que se encontraba estable… pero aun así, eso no significaba que estaba bien… ¿En qué momento despertaría?, y cuando lo hiciera… ¿Se encontraría bien?... Anzu suspiró con pesar, cada minuto sin noticias le parecía eterno…
El chico enarcó una ceja, antes de que pudiese agregar algo, la chica lo interrumpió de nuevo –"Enserio Yugi… sólo soñé extraño y probablemente eran reacciones inconscientes, ni recuerdo que trataba el sueño… debo estar muy cansada"- se encogió de hombros y sonrió, no le contaría las pesadillas… No valía la pena recordarlo. El chico no parecía muy convencido con aquella explicación, así que Anzu decidió que era mejor cambiar el tema de una vez.
- "Además"- agregó haciendo un puchero- "Muero de hambre…"-
Al parecer el plan de la castaña para distraer a su amigo funcionó, pues Yugi dejó pasar el tema de las pesadillas –"¡Traje comida!" - exclamó alegremente señalando la mesa que había frente a ellos, en la cual se encontraban asentadas cuatro bolsitas de papel con comida rápida- "Debes tener muchísima hambre, probablemente comiendo un poco te sientas mejor"- agregó el chico, estirándose para alcanzar una de las bolsitas –"después de todo no hemos comido nada desde la mañana de ayer… ni siquiera Jonouchi-kun y Honda-kun, pero seguro el olor de nuestra comida los atraerá"- agregó Yugi con una risita, al tiempo que le entregaba a Anzu la pequeña bolsa de papel- "Espero que la hamburguesa esté bien para ti, sé que te gustan las ensaladas también, pero me imaginé que necesitarías algo con un poco más de calorías"- terminó con una sonrisa nerviosa-
Anzu sonrió-"¡Así es!, La hamburguesa está perfecta"- le guiñó un ojo- "¡Gracias Yugi!"-contestó tomando el empaque y echándole un vistazo a la hamburguesa y a la cajita de papas a la francesa – "y sí… fue una noche demasiado larga"- susurró la chica, perdiéndose en sus recuerdos.
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(Flashback)
El portazo con el que Ishizu cerró la camioneta fue sucedido instantáneamente por el pisotón que le dio Marik al acelerador; Nadie se atrevió a criticar la brusca manera de manejar del muchacho, pues en ese instante en el que nadie sabía cuál era exactamente el estado de salud de Atem, un segundo podía hacer la diferencia. Pocos momentos después de haber abandonado el valle de los reyes, Yugi le proporcionó a Marik el nombre del hotel dónde se hospedaban los Kaiba
-"H&H Luxor Resort & Spa"- anunció Yugi casi gritando, mientras miraba atentamente la pantalla de su celular.
-"Bien, estamos en el camino adecuado. Si voy rápido podemos llegar en unos veinte minutos"- anunció Marik. Honda asintió Junto a él- "¡abróchense los cinturones!"- exclamó en voz alta para el resto de los pasajeros.
-"¿A qué se habrá quedado Kaiba en Egipto?"- susurró Jonouchi para sí mismo, su rostro tensándose en una mueca de desagrado.
-"Mokuba-kun mencionó algo sobre querer conocer un poco más el lugar y tomar un descanso de los viajes de negocios…"-susurró Anzu
-"Hm"- exclamó Honda, cruzando los brazos sobre su pecho- "No suena como una razón convincente, pero"- se encogió de hombros- "Como sea, es bueno que esté aquí, en un momento como este…"
Anzu sacudió la cabeza, eso no tenía importancia en un momento como ese; Después, giró su rostro para mirar a Yugi, quien se encontraba sentado entre ella y Rishid en el asiento del fondo. El robusto egipcio aún tenía entre sus brazos a Atem, quien se veía demasiado pálido y aún no daba señales de estar consciente, la muchacha se estremeció ante la imagen y desvió sus ojos de su inconsciente amigo –"¿Cómo lo sabes Yugi?, ¿Kaiba-kun te dijo?"- susurró la chica con voz temblorosa.
Yugi negó con la cabeza –"Le mandé un mensaje de texto a Mokuba preguntándole si no era muy tarde para hacerle una pequeña visita"- respondió el chico con una media sonrisa, aunque esta no alcanzó sus cansados e hinchados ojos- "Él dijo que no había problema con que fuéramos ahora y soltó la información enseguida… Aunque no sabe a qué vamos exactamente, pero le dije que pronto se enteraría…"-
-"Buena idea Yugi"- comentó Honda desde el asiento del copiloto- "Ahora, sólo queda hablar con Kaiba…"- Agregó mirando por el retrovisor a Ishizu, quien se encontraba en uno de los asientos de en medio y miraba su celular con ojos decididos.
Yugi asintió, al igual que su castaño amigo y todos los demás presentes, enfocó su mirada en la pelinegra- "Esperemos que Kaiba-kun conteste su celular…"-susurró el chico.
Mientras tanto, dicha egipcia sostenía su celular al costado derecho de su cabeza, con el mismo pensamiento que Yugi- "vamos, contesta Seto"- susurró.
-"Más le vale a ese niño rico que conteste porque si no le voy a…"- comenzó Jonouchi, pero antes de que terminara su oración Ishizu le hizo una seña con la mano, Kaiba había contestado. Tanto Yugi como Anzu se reclinaron un poco hacia el frente, con la esperanza de poder escuchar algo.
Honda se giró rápidamente desde el asiento del copiloto y susurró- "activa el altavoz". Ishizu asintió; Honda miró al resto y acercó su dedo índice a sus labios para indicarles que era mejor que guardasen silencio.
-"Kaiba hablando"-se escuchó la inconfundible voz del CEO de Kaiba Corp. Jonouchi hizo una mueca y fingió una arcada, Anzu reprimió las ganas de pellizcar a su amigo.
-"Seto, Buenas noches"- saludó Ishizu amablemente
Kaiba bufó del otro lado de la línea- "Así que tú otra vez, ¿Qué quieres ahora?"- preguntó- "¿Contarme un cuento de hadas Egipcio de buenas noches?"-
Jonouchi pegó un brinco- "¡Maldito engreído!"- se inclinó hacia el asiento de la egipcia, quien lo miró espantada ya que el rubio amenazaba con un puño en dirección a su celular- "Pero quien te crees que…"- antes de que pudiese terminar, Anzu ya había pasado un brazo por el cuello del chico y con su mano libre le tapaba la boca- "¡arghhhh!".
-"¡Jonouchi-kun!"- susurró Yugi- "¡Por favor!"- Agregó con ojos suplicantes.
Honda miró a Jonouchi con reproche desde el espejo retrovisor, a él tampoco le gustaba mucho la manera de ser de Kaiba, pero en ese momento no podían pelearse con el solamente por que sí.
-"Contrólate Jonouchi"- susurró Anzu. No utilizó su tono de voz amenazante, estaba agotada, pero no fue necesario. El rubio miró rápidamente de Yugi a Anzu, y por último sus ojos se enfocaron el pálido rostro de Atem, podía escuchar su acelerada respiración… seguía inconsciente en brazos de Rishid. Los ojos del muchacho se suavizaron ante aquella imagen y la castaña, al sentirlo relajarse bajo su brazo, lo soltó.
Se escuchó una risa presuntuosa del otro lado de la línea- "Vaya Vaya, Ishizu, ¿No le has dado de comer a los perros? Ya estoy escuchando sus aullidos"
Jonouchi gruñó, la furia que le causaba ser insultado por Kaiba lorgó que por un momento se olvidara del estado de su amigo –"Maldito…"
- Anzu lo tomó del brazo- "Por favor"- susurró de nuevo, suplicante- "Es el único que nos puede ayudar, hazlo por nosotros y por Atem"- terminó la chica señalando con su cabeza al inconsciente muchacho. Rishid acababa de acomodar al muchacho de manera que la cabeza de este quedó recargada sobre su pecho, usando la sábana de lino como almohada para que estuviera un poco más cómodo, además, había estirado las piernas del chico, quedando estas sobre las de Yugi.
Jonouchi miró una vez más hacia el asiento trasero y observó cuidadosamente la escena. Yugi tenía el ceño fruncido en una mueca de preocupación y rozaba muy delicadamente con las yemas de su mano derecha las heridas que Atem tenía en el pecho mientras que con su otra mano mantenía quietas las piernas del chico, quien, en su estado de inconsciencia, parecía responder al tacto de su amigo con leves sonidos incoherentes y movimientos torpes. Junto a él, Rishid secaba la sudada frente del muchacho con una parte de la sábana de lino sobre la cual se encontraba acostado.
Jonouchi desvió su mirada y asintió, respirando profundamente al mismo tiempo- "Bien"- Anzu sonrió levemente y lo dejó ir.
Ishizu se aclaró la garganta- "Seto, me temo que necesitamos de tu ayuda…"-
-"¿Necesitamos?"- Kaiba gruñó de nuevo-"¿Tú y ese grupo de subnormales? ya bastante he hecho en el pasado por ellos como para…"-
-"Kaiba-Kun, por favor"- gritó Yugi desde atrás con desesperación. Quiso moverse pero antes de hacerlo recordó que tenía las piernas de Atem encima de él y se quedó sentado- "¡Solamente escucha lo que tenemos que decirte!"
-"¡Yugi!"-Exclamó Kaiba- "hmm… bien, te escucho, habla ya"-
Ishizu le entregó rápidamente el celular a Yugi, el chico lo sostuvo entre sus temblorosas manos- "Kaiba-Kun, necesitamos tu ayuda por que Atem está vivo y…"
Se escuchó el arrastrar de una silla seguido de un fuerte golpe. Sobresaltado, Yugi detuvo su explicación-"¡¿Pero qué cosas estas diciendo Yugi?!"- exclamó Kaiba con una voz que denotaba sorpresa e incredulidad. Anzu se imaginaba perfectamente al muchacho poniéndose de pie dramáticamente y aporreando una palma en alguna superficie, tentativamente una mesa- "No me vengas con eso ahora… yo lo vi perder el duelo contra ti"- soltó una risa presuntuosa- "vaya fracasado…"- Jonouchi se mordió la lengua para no decir nada, Honda sólo miraba con aprehensión el celular de Ishizu y Anzu comenzaba a desesperarse, no tenían tiempo para pláticas tontas…
- "No merecía que lo reconociera como mi rival después de todo- continuó Kaiba- "y después llevó su patética y fantasmal existencia a sólo ustedes saben dónde, porque…"
Anzu apretó los puños hasta que sus nudillos se tornaron blancos -"Kaiba-Kun, ¡es verdad lo que dice Yugi!" – exclamó la muchacha en su desesperación. Le lanzó una mirada rápida a Rishid, quien limpiaba el sudor de la frente de Atem muy cuidadosamente, los rubios mechones del joven se encontraban adheridos a los costados de sus mejillas; eso, más la mueca de incomodidad en sus labios, le daban al chico un aspecto aún más enfermo que hace algunos minutos. - "¡Por favor!"- continuó la chica, mirando de nuevo al celular- "¡necesitamos tu ayuda!"
El CEO de Kaiba Corp gruñó por tercera vez- "Es de mala educación Interrumpir Mazaki"- susurró con molestia. Honda tronó ruidosamente los dedos de sus manos ante la insolencia de Kaiba- "bien, ¿Qué quieren?"- preguntó Seto con brusquedad.
Yugi inhaló- "Atem está vivo"- repitió- "Las circunstancias te las explicaremos cuando te veamos, lo importante es que necesita atención médica…"
Viendo que la conversación con Kaiba no los estaba llevando a ninguna solución, Anzu tomó su celular y comenzó a redactar un mensaje de texto.
-"llévenlo a un hospital"- gruñó el castaño de ojos azules, sin darle importancia.
Yugi suspiró- "¿No crees que resultaría sospechoso entrar a la sala de urgencias con un chico abarrotado en adornos de oro, vestido con ropa de la era del Nuevo Imperio Egipcio, que además probablemente muestre señas de haber despertado de lo que parecía ser un coma inducido?... Un profundo sueño que duró más de tres mil años…"
Hubo una pausa incómoda
-"¿Qué quieres decir?..."- susurró con saña- "¿Un sueño que duró más de tres mil años?"- preguntó Kaiba con incredulidad y burla- "Es humanamente imposible… Ridículo"- gruñó- "Esperas que crea que todo el tiempo estuvo vivo y…"
-"¡Nii-sama!"- la voz de Mokuba cortó las palabras de Kaiba
-"¿Qué pasa Mokuba?"- El tono de voz con el que Seto le habló a su hermano era mucho más suave que la voz con la que se estaba dirigiendo al resto de los chicos, además, se escuchaba ensordecida, probablemente el chico estaba tapando la bocina con su palma.
Yugi suspiró y le echó un vistazo a Atem, preocupado
-"Aún tiene fiebre y sigue inconsciente"- susurró Rishid, mientras le echaba un vistazo a las manchas color carmesí en la anteriormente pulcra sábana de lino blanco- "No sé cuanta sangre haya perdido, no parece ser demasiada…"
La voz de Mokuba detuvo las palabras del egipcio.
-"¡Recibí un mensaje de Anzu!"- Exclamó alarmado el chico del otro lado de la línea, mientras que todos dentro de la camioneta le lanzaron una rápida mirada a la castaña, la cual se limitó a jugar nerviosamente con su celular ignorando los seis pares de ojos sobre ella - "¡Necesitamos despertar a Isono y al doctor Hayashi ahora!"- hizo una pausa para tomar aire- "¡Ella me dijo que el faraón está vivo, Nii-sama!, Pero al parecer no está bien de salud y necesita ir a un hospital o algo pero no quieren despertar sospechas llegando así nada más con un…."
-"Un minuto Mokuba"- Lo interrumpió Seto con voz neutral- "Ahora mismo estaba hablando con Yugi sobre eso…"-
-"¡Nii-sama!"- Exclamó el menor de los Kaiba con voz suplicante- "Los ayudarás… ¿verdad?, Yugi y los demás siempre nos han ayudado… Tú mismo dijiste que querías vencer al Faraón para quedar a mano con él… No creas que no entendí a qué te referías, Nii-sama…
Hubo una pausa incómoda hasta que…
-"Yugi"- Gritó Kaiba del otro lado de la línea, causando que el aludido, Anzu y Rishid se sobresaltaran; Era bastante preocupante que Atem no recuperara la conciencia con la cantidad de ruido que había dentro de la camioneta.
-"¿Si, Kaiba-kun?"- respondió Yugi con nerviosismo. Los demás chicos miraban al aparato que tenía el chico entre sus manos con rostros expectantes.
….
- "Te veo enseguida en el hotel H&H"- continuó el joven CEO con voz neutral.
-"¡Kaiba-Kun!, ¡Sí!"- exclamó Yugi con felicidad a la vez que exhalaba aliviado. – ¡Lo sabía!, gracias Kaiba-kun, Mokuba-Kun…- pensó Anzu, secándose una pequeña lágrima con el dorso de su mano. Jonouchi y Honda se miraron entre sí sonrientes; Ishizu miró sonriente a Yugi y a Rishid, mientras que Marik les lanzó una rápida sonrisa a todos por el retrovisor.
-"¡Nii-sama!"- Se escuchó la alegre voz de Mokuba del otro lado de la línea – "¡Eres el mejor!"
-"Mokuba"- continuó Seto, haciendo caso omiso de la emoción de su hermanito- "Despierta al doctor Hayashi y a Isono y diles que vengan enseguida, también dile a Hayashi que hable a su contacto de Egipto y le pida una ambulancia para el hospital más cercano y de mejor nivel de la cuidad de Luxor, ahora mismo".
-"Pero…"- Objetó Ishizu
-"No te preocupes"- la interrumpió Seto, de alguna manera intuyendo lo que la Egipcia le diría- "El doctor Hayashi tiene una licencia médica especial que tiene convenio con 200 países del mundo para utilizar sus instalaciones en caso de emergencia"- explicó arrogantemente- "Además, todas las personas que se involucren con el paciente en cuestión tienen la obligación de mantener la boca cerrada ante cualquier…"- hizo una pausa- "Cosa extraña, por así decirle, que pudiesen observar, si no quieren perder su licencia o todas sus pertenencias"- rio arrogantemente- "Él no se convertirá en objeto de estudios científicos si eso es lo que te preocupa…"
-"Ay sí, Kaiba, el señor todopoderoso"- murmuró Jonouchi para sí mismo, ganándose un pellizco por parte de Anzu. – "¡Ay!"- exclamó el rubio, mirando aprehensivamente los ojos amenazadores de la castaña.
-"Excelente"- Ishizu suspiró- "Gracias Seto"- agradeció con una media sonrisa. En verdad se sentía aliviada, no le agradaba la idea de llegar al hospital con un chico atiborrado de oro puro y vestido con ropa de la era faraónica. Además, podría haber vestigios de que su cuerpo estuvo en un estado de hibernación y no quería tener que dar explicaciones de más…
-"¡Gracias, Kaiba-kun!"- Exclamó Anzu con una sonrisa, ignorando los reclamos de Jonouchi sobre el respeto de la "integridad física de las personas".
-"Hm"- Gruñó Kaiba –"Agradézcanle a Mokuba"- respondió secamente el muchacho. Yugi sonrió para sí mismo al escucharlo. Cuando Seto Kaiba se rehusaba a hacer algo, no había poder humano que lo convenciese de lo contrario; Si los había ayudado, era por qué en verdad quería hacerlo… - "Ahora, dime que síntomas tiene para que le explique a mi doctor".- continuó el CEO con voz monótona.
-"¿Por qué mejor no te lo decimos en persona?"- respondió Yugi al ver que Marik doblaba a la derecha para entrar al estacionamiento del hotel H&H- "¿Te vemos en el estacionamiento?, ¿Puede bajar tu doctor?"
-"Con que te adelantaste a mi respuesta"- contestó Kaiba con una nota de diversión- "Está bien Yugi, bajaremos a que revisen a tu fosilizado amigo"-
Yugi asintió a pesar de que sabía que Kaiba no lo estaba viendo- "Gracias Kaiba-Kun, te vemos aquí… estamos lejos de los demás automóviles debajo de un gran roble, cerca de la entrada del estacionamiento, es una camioneta café, está encendida y tenemos las luces altas"- Contestó.
-"Bien"- contestó Seto- "Adiós"- El muchacho colgó y Yugi bloqueó el celular.
-"Buen movimiento en explicarle a Mokuba, Anzu"- le dijo Honda desde el asiento de adelante, la muchacha sólo asintió- "¿Cómo está el? ¿Ninguna señal de despertar pronto?"- agregó, intentando levantarse de su asiento para poder ver al faraón.
Una vez más, Rishid tocó la pálida frente del chico - "Sigue hirviendo, pero su respiración se ha regularizado y latidos se escuchan normales"- hizo una pausa para mirar a los demás-"Está bastante tranquilo"-susurró- "Lo único preocupante es esta fiebre tan alta, probablemente sea alguna clase de infección…"
Jonouchi tronó la lengua desesperado-"Ese Kaiba…"- gruño- "¡Más vale que se dé prisa!"-
-"Creo que puedo entender que está sucediendo"- susurró Ishizu de la nada, logrando que Jonouchi guardara silencio y la mirara atentamente. Después, la pelinegra giró el rostro para mirar a su hermano mayor, sacudiendo delicadamente una hoja vieja de papel- "Puede que sean efectos secundarios del hechizo que fue usado sobre él… lo más probable es que antes de sellarse en el rompecabezas, el faraón estuviese en malas condiciones, después de todo estaban en guerra"- susurró la muchacha desviando su mirada de nuevo hacia los papiros que Marik había sacado de la tumba-"Aquí dice, en pocas palabras, que la barrera mantenía el cuerpo en condiciones estables, congelado en el tiempo por así decirlo"- la chica desvió la mirada del papel y la fijó en Atem- "Pero al deshacernos del hechizo…"
-"Regresó al estado en el que se encontraba antes de sellarse"- concluyó Anzu, mirando con preocupación el inexpresivo rostro del faraón.
-"En ese caso…"- Agregó Marik, quien se había arrodillado sobre el asiento del conductor para mirar a los demás- "No está de más que le hagan un chequeo"- Honda asintió junto a el- "No sabemos qué tan mal estaba en ese entonces"- agregó el castaño.
-"Marik"- lo llamó Ishizu, el chico la miró- "Ahora que llegue Seto, tu irás con él, los chicos y el faraón al hospital, Rishid y yo iremos nuevamente al Valle de los Reyes…"- antes de que alguien pudiera cuestionar esa decisión, la muchacha agregó- "¿Recuerdan a Abdul?"- asintieron- "Bueno, la salida trasera de la tumba quedó descubierta, no podemos permitir que esa cámara sea descubierta…"
El menor de los Ishtar asintió- "Cierto… Abdul puede parecer tonto, pero dejar una cámara funeraria repleta de oro al descubierto, ¡y sin momia!- el egipcio rubio se llevó ambas manos a las mejillas- "no hay manera de explicar eso…"-
Ishizu frunció los labios ante los gestos de su hermano, pero asintió, era cierto, sobre todo porque antes de entrar ella y los chicos, ese "nuevo" acceso a la tumba era completamente desconocido- "Por eso mismo…- miró al resto de los chicos- "Déjenos las explicaciones a Rishid y a mí, ustedes enfóquense en la salud del faraón y nosotros los alcanzaremos después…"
Yugi asintió y después miró a Atem con ojos tristes- "Todo va a salir bien, ¿verdad, Mou Hitori no Boku?"- Frunció los labios con nerviosismo- "Te acabamos de recuperar, no te atrevas a querer dejarnos nuevamente"- susurró Yugi muy bajito, Anzu alcanzó a escucharlo y suprimió un sollozo.
-"Todo estará bien…"- susurró la chica, con voz afectada- "Todo estará bien"- repitió, más para sí misma que para Yugi.
Jonouchi miró con tristeza a sus amigos del fondo y gruñó con exasperación al tiempo que se ponía de pie.
-"Bueno, ya es suficiente"- exclamó el rubio, abriendo la puerta de la camioneta y saliendo de un solo brinco- "Entre que es Chana o Juana, yo mejor me voy a buscar al niño rico…"- El chico se dio la vuelta, sólo para azotar su cabeza con fuerza contra el pecho de Kaiba.
Seto llevó una de sus manos a la cabeza del rubio y lo apartó en un solo movimiento, haciendo que el chico perdiera el equilibrio-"¿Qué decías Cachorro?"- rio sarcásticamente-
Jonouchi recargó un brazo en la puerta del conductor para balancearse y después miró a Kaiba con ojos retadores –"¡Ja!, Qué eres más lento que una tortuga tú…"- no pudo terminar de hablar ya que Marik estiró un brazo y lo jaló hacia el interior, de manera que cayó sentado sobre el compartimiento que se encontraba entre el asiento del conductor y del copiloto.
Kaiba soltó una carcajada
-"Ay…"- exclamó el rubio, mientras Marik y Honda le revolvían el cabello- "Lo siento, jaja"- susurró el egipcio-"luego puedes pelear con él, pero ahora…"
-"¡Kaiba!"- exclamó el resto del grupo, el aludido dejó de reír y asintió en dirección a Ishizu y Yugi, detrás del joven CEO, un preocupado Mokuba terminó de deslizar la puerta que Jonouchi había dejado a medio abrir.
-"¿Dónde está él?"- preguntó el menor de los Kaiba, recorriendo con su vista el amplio vehículo hasta dar con Rishid quien aún sostenía la parte superior del cuerpo de Atem- "Ahí…"- le susurró el chico a una persona que los pasajeros de la camioneta no alcanzaban a ver.
La expresión de asombro puro en el rostro de Seto al visualizar la imagen del faraón no duró más que unos cortos segundos – "Debí de suponerlo"- susurró, al tiempo que sonreía con arrogancia– "Este tipo no es la clase de persona que muere fácilmente…"-
Mokuba dio varios pasos hacia atrás, dejando ver a Isono y a un hombre de mediana estatura, alrededor de cuarenta años, cabello gris y lentes de armazón grueso, quien sonrió amablemente a los presentes –"Bien, pandilla de subnormales…"- Comenzó el joven CEO al tiempo que ponía un pie dentro del vehículo, la fina tela de su icónica gabardina ondeó elegantemente al realizar este movimiento- "Abran paso y dejen entrar al doctor en lo que llega la ambulancia…"
(Fin del Flashback)
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-"¡Hey!, ¡Anzu!"- la chica regresó a la realidad al enfocar su mirada en unas manos que se agitaban rápidamente frente a su rostro – "¡Tierra llamando a Anzu!"- la joven se reclinó sobre el sofá, y al ampliar su campo de visión, se encontró con el rostro de Jonouchi apenas a unos centímetros de distancia del suyo…y con tres papas a la francesa colgando de su boca.
Anzu lo miró con cara de pocos amigos- "¡Respeta el espacio personal Jonouchi!"- exclamó enojada, tomando el rostro del chico con una palma y empujándolo ligeramente hacia atrás, lo que ocasionó que el chico perdiera el equilibrio y cayera de un sentón sobre la mesa de enfrente, aplastando la cajita de papas a la francesa de Honda y unos sobrecitos de cátsup, logrando salpicar al castaño con dicho aderezo.
-¡Ay!- exclamó Jonouchi, llevándose una mano a su trasero y mirando acusadoramente a la castaña, mientras que Honda simplemente encogía de hombros al ver sus papas aplastadas y lamía la cátsup del brazo…parecía seguir bastante cansado por todo el ajetreo del día anterior.
Yugi dejó escapar una risita y después le ofreció un brazo a Jonouchi para que se pusiera de pie
-"El sólo estaba preocupado Anzu, parecía que estabas en otro mundo"- el chico le dedicó una media sonrisa, pero sus ojos denotaban preocupación- "Además, te perdiste la rapidísima reacción de los chicos cuando olieron mi hamburguesa"- agregó Yugi, cerrando los ojos y riendo levemente.
Jonouchi ahora estaba de pie frente a la castaña, sacudiendo del pantalón algunas papas que le habían quedado pegadas- "Te quedaste atontada viendo dentro de tu bolsa"- Le dijo el rubio al tiempo que señalaba la bolsita de comida que sujetaba Anzu. El muchacho se inclinó para adelante hasta quedar frente a la chica y le susurró- "Si no la quieres, puedo comerla yo"- le guiñó un ojo- "pero no se la des a Honda…"
-"! Escuché eso ¡- Exclamó Honda con voz rasposa desde el sofá de la izquierda- "Oye Anzu"- echó su cabeza hacia atrás para entrar dentro del campo de visión de la muchacha, ya que gran parte de este lo obstruía Jonouchi en ese momento- "Dámela a mí, primero que nada, mis papas quedaron aplastadas por su trasero… y segundo, si Jonouchi come más, va a quedar tan gordo que…"
El rubio se dio la vuelta de un brinco y amenazó al castaño con un puño –"¡Oye!"-
Yugi trató de reprimir una risa llevándose una mano a la boca
-"! Ya basta chicos ¡"- exclamó irritada Anzu, los chicos se detuvieron en sus posiciones y la miraron- "Primero que nada, estamos en un hospital, así que dejan de gritar…"- los regañó con ojos serios, logrando que Jonouchi y Honda bajaran un poco la cabeza, avergonzados. La chica sonrió triunfante y continuó- "segundo"- ambos la miraron de nuevo, expectantes- "¡No les daré mi comida a ninguno de los dos!"- exclamó cerrando los ojos momentáneamente y frunciendo el ceño con aire de superioridad mientras tomaba su hamburguesa y la desenvolvía. A continuación, la chica abrió un ojo para no perderse las expresiones de los chicos y le dio una enorme mordida a dicho platillo.
Ambos muchachos la miraron boquiabiertos y soltaron expresiones de decepción. Cabizbajo, Jonouchi regresó al sofá para tomar asiento junto a un aún hambriento Honda.
Yugi dejó escapar una risita ante las expresiones de sus dos amigos. Después miró a Anzu, quien le daba un rápido sorbo a su refresco para después devorar el último trozo de su hamburguesa- "¿En qué pensabas hace un rato Anzu?"- la chica se sobresaltó y giró su cabeza para mirarlo, aun masticando su bocado. Yugi no pudo evitar sonreír al verla de esa manera.
Anzu tragó de golpe y su expresión se tornó triste y cansada, la sonrisa de Yugi se desvaneció-"¿Qué pasa?"- preguntó preocupado.
La chica desvió su mirada hacia el suelo- "No es nada… sólo recordaba la noche de ayer"- suspiró, después sacudió levemente su cabeza y tomó una papa a la francesa.
Honda hizo una mueca y Jonouchi se llevó una mano a la cara- "No me lo recuerdes"- exclamó dramáticamente- "Ver en tan mal estado a un amigo… ¡y encima tener que soportar deberle una a Kaiba…!- terminó, estrujándose violentamente los ojos.
-"Sin duda fue muy estresante"- Agregó el castaño cerrando los ojos y recargándose de nuevo en el respaldo del sofá- "Pero al menos gracias a él, nuestro amigo está mejor"- terminó sonriendo levemente.
Yugi asintió energéticamente –"¡Así es!"- volvió a mirar a la castaña- "Anímate Anzu, lo peor ya pasó…"- le sonrió dulcemente por unos instantes– "Ahora solamente hay que esperar a que despierte…"- agregó en un susurró desviando su mirada hacia su regazo.
La chica notó el cambio en la expresión de su amigo
-"¿Crees que en verdad esté bien?"- susurró preocupada – "lleva inconsciente… mucho tiempo…"
Los ojos de Yugi se enfocaron en ella nuevamente, el muchacho descansó una palma sobre el hombro de su amiga y lo apretó gentilmente – "La enfermera dijo hace unas horas que después de desinfectar las heridas abiertas y administrarle varios antibióticos, la fiebre desapareció por completo, eso me tranquilizó mucho a mí…"- Yugi sonrió- "Además, recuerda que el doctor Hayashi le administró un sedante para que estuviese tranquilo y no sintiera ninguna clase… de dolor…- Yugi hizo una mueca, recordando por un momento lo inquieto que había estado Atem entre delirios la noche anterior- "Debemos ser pacientes, no ha pasado tanto tiempo"- terminó, dándole otro apretón al brazo de la muchacha y mirándola comprensivamente.
-"¡Ese doctor Hayami sí que sabe mucho!"- exclamó Jonouchi mientras estiraba sus brazos y piernas- al menos Kaiba hizo algo bien esta vez…-
-"Se llama Hayashi, cabezota"- le contestó Honda dándole un manotazo en la cabeza y logrando que el chico se fuera para adelante- "Y además Kaiba hace algo bien siempre que te vence en duelo de monstruos…"- le sacó la lengua.
El rubio se incorporó-"¡Oye!"- gruñó, Honda se echó para atrás, sin dejar de sonreír burlonamente- "Vas a ver, ¿De parte de quien estás maldito…?"
Yugi rio incómodamente y Anzu se llevó una mano al rostro, frustrada.
-"Vamos, Vamos"- se disculpó Honda con expresión risueña y agitando las manos frente a su amigo- "Sabes que es broma"- su expresión se tornó seria y decidida- "Sé que muy pronto lograrás vencerlo… ¡lo digo enserio!"- le guiñó un ojo.
Jonouchi lo miró, conmovido
-"¡Honda!"- exclamó con ojos llorosos- "¡eres un amigazo!"- agregó al tiempo que lo rodeaba del cuello con un brazo y reían al unísono.
Yugi se encogió de hombros y Anzu suspiró al tiempo que esbozaba una sonrisita.
-"Entonces"- agregó Honda, tomando al rubio por los hombros – "¿Puedo salir con Shizuka-chan…?"
La sonrisa de Anzu se desvaneció- "Aquí vamos de nuevo…"- susurró con monotonía mientras mordisqueaba una papa a la francesa.
Jonouchi gruñó -"¡Maldito! Así que eso era lo que tramabas…"
-"¡Hola chicos!" -Marik interrumpió la tercera ronda del día, llegando por detrás del sofá en el que se encontraban los chicos e inclinándose hacia adelante, quedando su rostro en medio de ambos muchachos- "¡hasta que despertaron!"- agregó, dándoles una palmadita en la espalda a ambos chicos que seguían mirándose por encima de la cabeza del egipcio, Honda reía y Jonouchi sacaba chispas por los ojos-
-"¡Buenos días Anzu!"- Agregó mirando a la chica, después se dirigió a Yugi- "y, ¡hola de nuevo Yugi!- exclamó sonriente- "¡Tú te llevas el premio al que se quedó despierto toda la noche!"-
-"Buenos días Marik"- Anzu regresó el saludo con una sonrisa cansada y después miró a Yugi preocupada… se veía tan entero, ¿De verdad no había dormido toda la noche?; Aunque parecía estar muy tranquilo, seguramente se encontraba muy preocupado por Atem…
Yugi rio bajito y pasó una mano por detrás de su cabeza –"¡Además de ustedes tres!"- respondió, dirigiendo su mirada hacia Rishid e Ishizu que se encontraban discutiendo algo con una enfermera en recepción.
El egipcio rodeó el sofá y tomó lugar entre Honda y Jonouchi, quienes al fin se habían tranquilizado.
-"Saben"- agregó Marik- "Podría llevarlos a nuestra casa de verano a que duerman con más comodidad y cuando nos avisen que el faraón despertó podemos regre…"
-"No"- lo interrumpió Honda de repente. Todos lo miraron y guardaron silencio- "Si fuera yo en su lugar… no me gustaría despertar completamente confundido y solo…"
Anzu y Jonouchi miraron comprensivamente al castaño, sintiéndose de la misma manera.
-"Honda-Kun tiene razón"- susurró Yugi- "Seguramente Atem estará muy confundido, hay que demostrarle que nos importa"- sonrió tiernamente- "y que mejor manera de hacerlo que estando a su lado"-
Anzu asintió mirando a Yugi, Jonouchi le dio una palmadita en la espalda al egipcio –"¡Ya escuchaste Marik!, pero gracias por la oferta viejo"- agregó con un guiño y una gran sonrisa.
Marik asintió- "Me imaginé que dirían eso"- se encogió de hombros- "Pero no perdía nada con preguntar…"- miró al suelo por unos momentos y después alzó la vista de nuevo- "Él tiene suerte de tener amigos tan buenos…"- agregó con algo de tristeza.
-¡Hey!, ¡haríamos lo mismo por ti viejo!- Le respondió Honda, dándole un leve codazo en las costillas, Marik lo miró sorprendido- "Todos nosotros… ¡incluso Atem!, da igual lo que haya pasado hace un año…"
-"Así es Marik"- agregó Anzu, mirándolo con comprensión- "¡haríamos lo mismo por cualquiera de nuestros amigos!"- exclamó sonriente.
-¡Sí!- exclamó Yugi con alegría. Segundos después, fijó su mirada en la sonriente chica de ojos azules. Los ánimos de Anzu se habían elevado gracias al apoyo de los chicos en aquel momento. -Se ve mucho más tranquila- el chico sonrió aliviado, pero al mismo tiempo, dentro de su mente, resonaban con fuerza las últimas palabras de la chica… "haríamos lo mismo por cualquiera de nuestros amigos". Yugi suspiró mientras pensaba–Anzu… si fuese yo en el lugar de Atem… tú…-
-"¡Chicos!"-
Una femenina y madura voz sacó al joven de sus pensamientos y llamó la atención de los demás presentes.
Todos giraron sus rostros para mirar a Ishizu y a Rishid, quienes habían caminado rápidamente hasta la sala de espera para hablar con ellos. La pelinegra se detuvo frente a la mesita alrededor de la cual se encontraban los muchachos; La egipcia se veía completamente agotada, su usualmente resplandeciente piel morena se veía opaca a la luz de las blancas lámparas del hospital, dándole un tono amarillento muy extraño, además unas profundas ojeras enmarcaban la parte inferior de sus cansados ojos azul cerúleo. Su expresión era indescifrable.
Rishid tomó con delicadeza el hombro de su hermana, temeroso de que colapsara en cualquier momento debido al agotamiento.
Yugi se puso de pie instantáneamente, seguido de Anzu
-"Ishizu-san , ¿Qué…"- comenzó a preguntar la castaña, apenas en un susurro
...
-"Atem despertó"- soltó de golpe la muchacha.
Notas:
* Tal vez notaron que las personalidades de Yugi y Anzu estuvieron ligeramente "out of character" en el sueño, sip, esa era más o menos la idea, ya que lo que estaba pasando ahí no era real.
*La frase de Jonouchi "entre que es Chana o es Juana": lo que quiso decir Jonouchi fue "entre que es una cosa o es la otra" jajaja, es una variante de una frase o dicho que se usa aquí en México.
*Sí, a veces me gusta hacer sufrir a Atem, tiene la mala suerte de ser mi personaje favorito, una disculpa xD
*Aun no sé cómo va a terminar este fanfic, pero me gustaría saber, ¿Ustedes con quien prefieren que se quede Anzu?
Según yo este capítulo no está muy bueno pero ya ustedes me comentarán. Iba a abarcar más cosas y explicaciones pero estaba quedando excesivamente largo y no tengo prisa por comerme la historia tan rápido xD, así que lo dividí. La segunda parte debería estar lista más o menos en dos semanas
Motivo por el cual tarde tanto en actualizar: He estado super ocupada pero no se preocupen, ¡de ninguna manera abandonaré mi fanfic!, de hecho, ¡tengo dos nuevas historias en mente! (serán revolutionshipping), Probablemente en algún momento de Julio/Agosto las verán por aquí
¿Y bien?, ¿qué les pareció? :D ¡Espero sus comentarios y nos leemos en la próxima actualización!
Muchísimas gracias por su apoyo e inspiradores reviews a:
*love stories on my mind ( ¡muchas gracias! Yo igual sentí que pegaba mucho la canción y me dio mucho sentimiento xD jaja, ¿verdad? Son muy sexys esos ojos rojos y la manera en la que decía "it's game time" D: *fangirl mode on* jajaja, que bueno que te gustó! ), *Srto ( ¡ muchas gracias! ¡Qué bueno que te gustó!, poco a poco se irán resolviendo las demás interrogantes ;) ), *Epj ( ¡gracias! Qué bueno que te gustó :D :D ), *Antoinette Gray ( JAJAJA morí de risa con el "apenas regresa a la vida y ya se anda muriendo" xD, ¿si verdad?, ¿Cuál es su problema? Jaja, ¡qué bueno que te gustó!), *Karlaguilar( ¡aww muchas gracias!, ¡Qué bueno que te gustó!¡ya pronto verás a Atem despierto!), *Izanami1019 ( ¡wow muchas gracias!, me da mucho gusto que te esté gustando :D :D), *Princess-Zelda ( jajaja ¡ese Link celoso!, pero claro que es razón para emocionarse que Atem esté vivo xD, ¡qué bueno que te gustó!), *atemxanzulove ( ¡aww muchas gracias!, enserio Qué bueno que te gustó :D), *Elena ( muchas gracias :D, ¿verdad? Los ojos rojos son más sexy! Jaja) *FicKer001 ( wow, ¡muchas gracias por tu review!, ¡me da mucho gusto que pienses así de mi historia!), *Annimo ( ¡muchas gracias! :D ¡me alegra que te esté gustando!), *HimeVampireChan ( ¡aww que bueno que te está gustando!, yo igual me divierto mucho escribiéndolo jaja no te preocupes aún no hay un final escrito y todo puede pasar xD), *Ulises ( ¡muchísimas gracias a ti por leerlo y comentar! :D - y gracias por el review en "seguir adelante" también!-)
Y gracias a todos los demás que le dan una oportunidad a esta historia
¡Hasta la próxima!...
