Ya había pasado la época de exámenes y se acercaba el día de San Valentín y , como no , debía buscar un regalo para mí rosa roja . Nunca me importaron tales detalles , pero cuando estás enamorado supongo que todo cambia y comienzas a hacer cosas que jamás creíste posibles . Estaba muy ocupada pensando el regalo perfecto , había descartado el chocolate , es el típico regalo y yo quería algo que fuese original , ni muy sencillo pero tampoco demasiado excéntrico . No lograba ponerme de acuerdo conmigo misma en cuanto al presente pero lo más curioso de todo es que estaba pensando en todo esto mientras estaba con Youko dando un paseo.

- ¿Sei , te sucede algo? - me preguntó preocupada

- No , solo estaba pensando , cosas mías jeje

- Parecías muy distraída – insistió

- ¿Crees que estaba pensando en alguien más? - dije con tono burlón para desviar el tema

- Pues tu sabrás lo que te pierdes – dijo algo molesta

- Oye no te lo habrás creído jaja – le agarré por los hombros y la acerqué hacia mí para besarle

- Mmh – dijo después de separarse – crees que todo se arregla con un beso

- ¿No lo he arreglado con ese beso? - pregunté y ella sonrió

- Si , pero hará falta mas que eso para arreglarlo

- Entonces ven aquí – volví a acercarme para volver a besarla más profundamente

Es increíble el cúmulo de sensaciones que me provoca cada vez que esta tan cerca de mí . Cuando sentía su respiración en mi cara y cataba sus labios , aquello era mejor que estar flotando entre nubes . Pero de repente se despegó de mí y mirándome fijamente me dijo :

- Vayámonos a un sitio más tranquilo

- ¿Cómo cual? - pregunté algo desubicada

- No lo sé , algún lugar donde podamos estar solas , aquí afuera alguien conocido podría vernos juntas

- Yo no me arriesgaría a meterme en algún sitio oscuro donde no pase mucha gente , y menos ahora que esta cayendo la noche

- Pues entonces vamos a tu casa ¿no dijiste que tus padres no estarían allí?

- Es verdad , podemos ir a mi casa

Mis padres ya conocían nuestra relación a diferencia de los de Youko , y para marcar más la diferencia lo aceptaban , o mejor dicho ellos me habían aceptado tal y como soy , es algo de lo cual no puedo quejarme . Yo sabía que aquel día no estarían en casa , pero no se lo mencioné a Youko porque sabía que me propondría ir allí para estar a solas . Tampoco es que no quisiera estar a solas con ella , al contrario me moría de ganas , sin embargo sabía que las cosas se nos podían ir de las manos y yo no quería hacerle daño .

Al fin llegamos a casa y subimos hasta mi habitación , Youko se sentó sobre mi cama y luego se tumbó hacia atrás . Yo me senté a su lado y le miré sonriendo .

- Ven aquí – dijo invitándome a abrazarle con los brazos extendidos hacia mi

Me dejé caer encima de ella poniendo mi rostro a pocos centímetros del suyo

- Aquí estamos a salvo – añadí

- Lo siento

- ¿Porqué?

- No soy capaz de mostrar verdaderamente ante todo el mundo lo que siento

- Pero nos ocultamos porque no nos pueden descubrir tus padres , si no fuese por ellos yo se que tu eres capaz de besarme incluso frente a todo Japón

- Si pero tú , tú odias ocultarte

- Pero prefiero eso a que tus padres no te dejen volver a acercarte a mí , a demás ya nos hemos besado enfrente de la gente de la universidad , creo que no podemos arriesgarnos más

- Tienes razón – hizo una pausa – ¿Y sabes que quiero hacer justo ahora?

- ¿Qué? - pregunté

- Besarte ya que no hay nadie mas a nuestro alrededor

Colocó su mano en mi nuca y me empujó hacia ella como si necesitara que yo le diese mi aire para seguir viviendo .Desde que nos besamos por primera vez nunca sentí que lo hiciera con tanto deseo como lo estaba haciendo ahora . Bajó una de sus manos por mi espalda y todos los pelos de mi cuerpo se pusieron de punta .

La atmósfera comenzó a tornarse densa y yo sentía que aquello acabaría mal si no hacia algo para detenernos , pero no pude "-Maldita sea-" pensé en mis adentros mientras pasaba mi mano por su pierna , pude notar que se sonrojó un poco y eso me provocó mas alboroto del que ya había en mi estómago , ya no eran mariposas , no sabía que tipo de cosa podía provocar esa sensación .

Yo era un caos interno , mi mente gritaba "para" pero mi cuerpo me decía "sigue" ¿a quien debía obedecer? . En tanto que mi cerebro y mi corazón se debatían yo no podía detenerme y lentamente habíamos llegado al punto que me encontraba besando su cuello deleitándome con su perfume y ella levantaba mi camiseta . Toda la sangre de mi cuerpo se estaba acumulando en un sitio específico y oía un sonido alarmante de peligro resonando a mi alrededor cada vez mas fuertemente .

- ¡No! - dije separándome de ella

- ¿Sucede algo? - preguntó sorprendida

- Lo siento , yo … no quería , lo siento si te ha molestado

- ¿Qué cosa?

- Esto que estoy haciendo , yo no quiero obligarte

- No me estas obligando

- Pero , no quiero hacer algo que te moleste o te haga daño

- De acuerdo creo que debemos hablar sobre esto – dijo quedando sentada frente a mí encima de la cama

- ¿Estás molesta conmigo?

- No ¿porqué debería estarlo? Y no pongas esa cara de cachorro abandonado – se burló de mí

- Hablo en serio , yo no quiero presionarte a nada , eres demasiado especial para mí y si hiciese algo mal no me lo perdonaría

- Escúchame – dijo tomando mi rostro entre sus manos y mirándome fijamente – no , me has hecho daño , no me estas presionando a nada y tu también eres especial para mí

- No quiero forzar nada , eso es todo

- Esta bien , entonces creo que será mejor que por hoy no sigamos a delante con esto

Youko es tan comprensiva , tan sincera , tan frágil e inocente que la idea de que pudiera enfadarse conmigo me hacía pensar que la perdería para siempre ya que le haría mucho daño . Cuando estábamos en el instituto solía quedarme mirándola preguntándome como podía hacerlo todo tan perfectamente , tan calmada y tan sencilla , era adorable . Y ahora estaba hay en frente mío de nuevo , diciéndome que todo estaba bien y que no me preocupara , sin ella estaría incompleta

- Gracias

- ¿Porqué?

- Por estar conmigo , por quererme , tengo demasiada suerte de tenerte aquí conmigo – dije pasando mi mano por su mejilla

Ella volvió a mostrarme su sonrisa mas sincera y me dió un pequeño beso .

- Sólo contigo soy capaz de ser yo misma – me susurró al oído

Aquellas palabras me hicieron eternamente feliz y me servirían para saber como afrontar los momentos difíciles me se avecinarían en el futuro , pero por entonces yo me sentía totalmente plena junto a aquella chica que una vez se entrometió en mi vida y también en mi espinado corazón .

Al día siguiente salí temprano a buscar su regalo , era el último día que tenía para comprarlo así que recorrí toda la cuidad pensando que podría gustarle , conocía bien sus gustos pero no pude evitar llamar a Eriko para que me acompañase . Fuimos a un montón de tiendas pero yo no acababa de encontrar el regalo perfecto

- No te preocupes tanto Sei , eres demasiado exquisita , podrías sorprenderla con algo sencillo sin necesidad de tanta búsqueda – me reprochó Eriko cansada de tanto caminar

- No , debe estar en algún lado el regalo perfecto

- Si , en algún lado debe estar , pero es como encontrar una aguja en un pajar

- No seas tan perezosa , dijiste que me ayudarías

- Si , pero no sabía que su eminencia fuese tan exigente , de verdad estas muy enamorada de Youko y pensar que lo desmentías

- Ya ves , pero ahora solo quiero encontrar ese algo para sorprenderla ¿Tienes alguna idea de que pueda ser?

- Mmh , a ver ,estuvimos miramos anillos … - dijo mi amiga

- Demasiado compromiso

- ¿Flores?

- Muy visto

- Chocolate

- Poco original

- ¿Un peluche?

- Naah – exhalé

- En serio Sei decídete de una vez

- No me riñas , a ver hagamos esto más fácil – agregué- ¿Qué es lo que más le gusta a Youko?

- Estudiar , entrometerse en los asuntos de los demás y … tú

- ¡Exacto! - chillé emocionada

- ¿Qué sucede ahora?

- Mira – dije agarrándole la cabeza a Eriko e indicándole a la vidriera por enfrente de la cual pasábamos

- ¿Eso , estas segura?

- Totalmente – dije entrando a la tienda

Lo que había divisado desde la parte de afuera del cristal fue nada más y nada menos que un colgante con forma de rosa , muy sencillo pero perfectamente trabajado , era del tamaño perfecto , ni muy grande ni muy pequeño y podía abrirse para poner dentro una foto . Nada mas verlo corrí a comprarlo sin importarme cuanto me costara , resulta que al final menos de lo que esperaba . Ya tenía mi regalo perfecto para mi persona más importante .

- Bueno , ya lo tienes príncipe azul , el regalo para tu princesa – se burló Eriko

- Ríete lo que quieras , pero planeo darle mi toque personal

- ¿A que te refieres?

- Se le puede poner una foto dentro , pequeña pero quedará bien

- Creo que es buena idea , una foto de las dos

- Si , y una rosa , una rosa blanca