¡Hola a todos y todas!, ya sé que llevaba tiempo sin actualizar, pero es mejor a que deje tirada la historia(cosa que no planeo), si no actualizo es porque las demás cosas me absorben, así como mis otros fics, además últimamente he perdido contacto con los amigos por quedarme en casa a escribir en mis ratos libres, pero igual el sacrificio vale la pena, en verdad es divertido escribir, y ver lo que opinan de mi trabajo, aunque últimamente no me han dejado review u.u, bueno a excepción de Vegetable lov3r. Ahora si les dejo el cap de hoy, espero que les guste. Agradecimientos a:

Vegetable lov3r( Heh gracias por leerte el fic, y me agrada que sea tu favorito, ojala a más gente le gustara; este fic también es uno de mis favoritos me agrada escribir sus capítulos, y bueno ya sabrás mas adelante(mas, mas, mas adelante) que tienen que ver Aizen y sus secuaces, espero que no se generen en ti muchas incógnitas, El capitulo va dedicado a ti, gracias por darle una oportunidad al fic.)

Disfruten el capítulo, Enjoy!


Disclaimer: Bleach y sus personajes pertenecen al troll de Tite Kube sensei, y "Metro 2033" pertenece a Dmitri Glujovski.

Nota: si encuentran alguna falla gramatical u ortográfica les pido disculpa.

Nota 2:

- Texto en cursiva: Recuerdo o cita de lo que dijo alguien.

- . (Punto): separa los acontecimientos que suceden después de un breve periodo de tiempo a un solo personaje.

- ._. : separa las acciones o hechos que le están sucediendo a diferentes personajes.


7.-He muerto:

Por el oscuro y antiguo túnel avanzaban tres personas, tres siluetas humanas que solo se podían distinguir por el débil haz de las linternas que portaban, la atmosfera enrarecida y oscura de aquel túnel lleno de telarañas y escombros envolvía a los individuos y los confundía; sus mentes de simples homo sapiens no comprendían la razón y solo podían sentir miedo, un inexplicable y natural miedo, ¿y por qué no sentirlo?, aquella oscuridad envolvía sus sentidos y los hacia estar confundidos, ni aunque les hubieran disparado lo habrían sabido, la oscuridad y aquel pesado aire era algo que los embargaba, nublando por completo el ser.

Ichigo se encontraba más que confundido, lo que había logrado oír por encima de su propia respiración y el palpitar de su corazón, era algo muy confuso y atemorizante, ¿Qué habría querido decir Ginjo?

¿Oscuro? Aquí siempre… todo oscuro… Llegará… una gran oscuridad… y cubrirá el mundo entero… y reinará por siempre…

Las palabras de Ginjo aun resonaban en su confundida mente, de repente Ichigo le entró un miedo terrible, no sabía porque pero temía; instintivamente se volvió hacia a Rukia que a pesar de llevar puesta esa mascara de stalker, podía apreciar como lo miraba con una expresión que él no había visto desde hacía tiempo, era una expresión de preocupación y terror, y parecía que lo miraba a él, Ichigo sintió algo caliente bajándole por los oídos y por las fosas nasales, ¿estaría resfriado?, como si el tiempo trascurriera en cámara lenta, el joven pelinaranja elevo su mano hacia sus fosas nasales, limpiando estas, a hacerlo y fijarse en lo que había limpiado se dio cuenta de que era un líquido escarlata, era sangre.

-¿Ichigo…que….pasa…estas…te…sucede?- preguntó Rukia, el vio el movimiento de los labios de la pelinegra y su voz llego lentamente hasta el, de repente le vino un profundo y pesado sueño.

-Ichigo, despierta, no te puedes dormir, ¡Despierta por favor!- exclamaba Rukia asustada, ahora Ichigo pudo escuchar la frase completa, aunque extremadamente lenta.

-Ichigo, despierta, no me puedes dejar sola!- exclamo Rukia al borde de las lagrimas, había empezado a ser embargada por un gran terror, primero Ginjo había dicho aquellas palabras, y luego Ichigo empezaba a sangrar inexplicadamente, además porque se sentía observada?, Ginjo caminaba como un monótona delante de ella y no había reaccionado a sus palabras, e Ichigo parecía estar quedándose dormido, incluso ella tenía que ayudarlo a caminar, entonces ¿Quién la observaba? Además esa extraña oscuridad los envolvía cada vez más.

El pelinaranja en el poco raciocinio que le quedaba logro comprender el significado de aquella frase, que para sus oídos habían sonado como un ruido más; el no podía permitirse fallarle a Rukia, él no la dejaría a su suerte. Ichigo lucho contra aquel cansancio y puso toda su fuerza de voluntad en mantener los ojos abiertos, se volvió hacia Rukia, y la vio llorando, Ichigo también noto que tenía algo húmedo en los ojos, estaba seguro que no eran lágrimas, aquella cortina rojiza le impedía distinguir bien a Rukia. Ichigo se limpió con una mano la vista y se fijó en un agujero del cual se podía percibir una corriente de aire, recordó las palabras de Ginjo Por aquí tiene que haber en algún lugar… una especie de tragaluz , pero en efecto más que un tragaluz parecía una ventilación. Rukia se volvió hacia el lugar que aprecia estar observando Ichigo, por su empañado visor pudo observar una especie de toma de ventilación, ¿habrá sido el tragaluz del que hablo Ginjo?, La pelinegra jalo a Ginjo que caminaba como un monótona y con ayuda de Ichigo, aun debilitado, lograron meterlo por ahí, Ginjo solo empezó a Gatear y ellos detrás de él. La toma era algo estrecha y estaba llena de telarañas, gatearon por alrededor de unos 30 metros hasta que llegaron a un especie de tragaluz con una escaleras de mano que ascendían, de arriba provenían unos pálidos rayos de luz, ¿sería la superficie?

Rukia se volvió hacia Ichigo que parecia toser, la pelinegra se demoró en comprender porque lo hacía, hasta que vio a Ginjo tener el mismo problema, ¡claro!, esa luz provenía de la superficie, necesitaban sus máscaras. Rukia primero se acercó a donde Ichigo, este tenía la cara con hilillos de sangre bajándole de los ojos y fosas nasales, Rukia le limpio cuidadosamente el rostro y luego le puso la máscara antigás, luego se volvió rápidamente hacia Ginjo y le coloco también la máscara. El problema pareció ir desapareciendo, ahora ambos respiraban más tranquilos. Rukia hizo sentarse al pelinaranja sobre aquel piso lleno de tierra y escombros, ella se sentó a su lado. La azabache se volvió hacia Ichigo y se sorprendió al darse cuenta de que este la miraba, Rukia observo los ojos miel y a pesar de la situación se sonrojo un poco, aunque esto duro poco ya que el pelinaranja susurro una palabras como un monótona y luego la chispa de vida de sus ojos se apagó; lo que dijo el pelinaranja fue: He muerto…

._.

En el mercado de la tranquila estación, se hallaba un hombre rubio, a que todos los saludaban y preguntaban por "el joven Ichigo", Urahara solo respondía que estaba bien, y seguía caminando, su objetivo estaba claro, no podía distraerse en responder banalidades. Al principio su plan le pareció descabellado y absurdo, pero mientras más lo pensaba le parecía que no era tan mala idea; en los antiguos programas de tv, cuando aun existían estos aparatos; en especial en las películas baratas, se veía que había un material el cual reflejaba cualquier tipo de ondas y luz: el papel platina, incluso en dichas películas y series sobre extraterrestres lo usaban como arma anti psíquica, y paradójicamente él planeaba usarlo así. Urahara siguió caminando entre los puestos donde habían de todo tipo de gente, mujeres hombres y niños, que caminaban buscando algo, podían ser armas, ropas o comida; se vendía de todas las cosas legales en aquel mercado, podías encontrar casi todos los productos que vendían en la Hamsa, esto debido a él, que había hecho negocios con la Hamsa para que permitan que los comerciantes que los proveían también provean a las estaciones de "la unión".

Kisuke llego hasta un puesto grande, ahí habían 3 jóvenes, a los que Urahara conocían muy bien, una era Senna Dokugamine y su prima Nozomi y un muchacho rubio llamado Kon.

-¿Qué tal Senna Chan?- saludo el comerciante con una sonrisa.

-Estoy Bien, gracias Urahara-sama.- respondió la chica pelimorada.

-Urahara-sama, ¿que lo trae a nuestra tienda?- preguntó una muchacha peliverde, Nozomi.

-Eh muchachas, dejen eso de Urahara-sama, me hacen sentir viejo, además todos en la estación somos iguales con al misma dignidad, solo díganme Urahara, o Urahara-san, como prefieran.- pidió el rubio rascándose la nuca.

-De acuerdo Urahara, ¿qué va a llevar?- pregunto Kon, un joven cabellos color miel.

-Quería saber si tenían papel platina- respondió Urahara.

-Um, eso es extraño, aunque es muy buen conservador de temperatura, es muy caro, y la gente prefiere recalentar la comida en las fogatas que comprar papel platina para mantenerla caliente, pero…. Aun queda un poco en nuestro almacén personal.- Respondió la pelimorada.

-Una excelente noticia Senna-chan, entonces, ¿me lo podrían traer?- preguntó Urahara.

-Sí, no hay problema, eh Nozomi anda tráelo por favor.- dijo Kon interviniendo en la conversación.

-¿porque me envías a mí?, pervertido.- respondió la peliverde.

-¿Eh acaso no quieres ayudar en algo? Y ¡deja de llamarme así!; está bien, entonces iré yo.- respondió Kon saliendo del puesto.

Urahara solo rio, aquel par sí que eran muy raros, se la pasaban discutiendo, la muchacha peliverde a pesar de su trato frio y serio, en verdad parecía tener una relación especial con el muchacho que aunque le discutía todo siempre terminaba haciendo lo que la peliverde le decía.

-Urahara-san, ¿Qué le ha sucedido a Ichigo?, ya sé que está bien, ¿pero es verdad que ha huido con la hija del dirigente de la Alexeyevskaya?- preguntó Senna algo triste.

-Jjajaja, veo que ya se expandió el rumor.- respondió Urahara riendo.

-Entonces, ¿es cierto?- pregunto Senna con una especie de tristeza en su voz.

-No Senna-chan, aunque es cierto que han partido juntos, no es por el motivo que imaginas, es que se les ha encomendado una misión en la Polis, yo mismo los he enviado con alguien de confianza, puedes estar tranquila Senna-chan.- respondió Kisuke tranquilo y sereno mientras esperaba que Kon trajera el papel platina.

La expresión de la chica pelimorada cambio, parecía estar tranquila aunque había algo que le perturbaba.

-¿Porque tan preocupada por Ichigo? Senna-chan.- preguntó Urahara con un tono de voz insinuante.

-Porque está enamorada de Ichigo.- respondió Nozomi muy seria sin inmutarse al decir aquello.

-¡cállate idiota! ¿Quién te ha dicho que a mí me gusta ese tonto?- respondió Senna algo sonrojada.

-Además Ichigo-san, tiene novia.- Respondió Urahara.

-Sí, eso es cierto, Ichigo ama a mi hermana, ¿verdad?- preguntó Senna con el mismo tono triste de vuelta en su voz.

-Bueno, no estoy seguro de eso.- respondió Urahara rascándose la nuca.

-¿de que no está seguro?- pregunto la pelimorada.

-De que Ichigo ame a tu hermana, aunque no de que ame a alguien, aunque él no se da cuenta, su corazón ya pertenece a alguien, solo que él no se permite esa oportunidad, por algo que sucedió hace tiempo….- respondió Urahara recordando lo sucedido hace 6 años.

-Ah, ya veo.- respondió Senna con un tranquilidad escondida en su voz.

¿Porque estaría tranquila después de que le dijera que Ichigo no amaba a su hermana?- pensaba Urahara, ¿acaso la pelimorada no confiaría en su propia hermana?, aunque el también sentía que algo en Riruka no andaba muy bien.

-Eh Urahara-san, aquí esta su pedido- dijo Kon que regresaba trayendo consigo un rollo brillante.

-¿Eh?, ¡perfecto!, Gracias Kon-san.- respondió Urahara recibiendo el rollo plateado, que metió dentro de su mochila.- Bueno, ya me voy, adiós Senna-chan; por cierto no le comentes nada a tu hermana de lo que te he contado; y ustedes dos tampoco.- dijo Urahara dirigiéndose a la peliverde y a Kon.- Y por cierto, ustedes dos.- refiriéndose a Nozomi y Kon.- ¡ya formalicen su relación, se ven tan bien juntos!- dijo Urahara ganándose un golpe de la peliverde.

-¡Adiós Urahara-san!- exclamo Senna un riendo por como el rubio se despedía sobándose donde le había golpeado Nozomi.

.

El comerciante salió de la estación y se dirigió por el túnel que conducía hacia la estación Botánica, en el túnel aunque frio, se podía sentir el aire típico del hogar, de la VDNKh, ¿que encontraría más allá?, no lo podia saber, lo único que estaba seguro era de que haría todo lo posible por salvar su hogar, lo haría no solo por el o por su familia, sino por toda la gente del metro, a pesar de las diferencias, todos son seres humanos, que merecen otra oportunidad, Urahara estaba convencido que algún día volverían a la superficie, y ya no serían como antes, aquel metro, aquellos túneles, serian al ultima prueba de la humanidad, donde se purgaría los últimos pecados y se purificaría la especie, dejando de lado los conflictos para luego recibir un mundo purificado, era seguro que el mismo no lo podría ver, ni sus hijos, pero quería que sus nietos si pudieran verlo, así como los hijos de sus nietos, por ellos debía hacer algo ahora para garantizar la existencia de las generaciones futuras, si él no lo hacía, ¿Quién más lo podía hacer?; no es que pecara de orgullo o vanidad, pero sentía que por ahora él era el único que podía hacer algo, claro que no lo haría solo, pediría ayuda a toda la gente digna de confianza, contaba con muy buenos amigos que de alguna u otra forma lo estaban ayudando, además el no solo confiaba en sí, sino también en Ichigo, estaba seguro que ese chico lo superaría, Urahara siempre fue el primero en todo, un genio de su generación, pero él sabía, por algún extraño motivo, que aquel pelinaranja lo superaría, y que Rukia debía estar junto a él, ¿Qué hubiera sido de el sin Yoruichi?, por eso a pesar de que se interpretara como intromisión o el mismo se reproche, debía tratar de que su sobrino se olvidara de esas tontas culpas, y pueda ser feliz, ya que un hombre infeliz no podría ayudar en nada a la humanidad.

Ensimismado en sus pensamientos, el rubio comerciante llego hasta el puesto del meto 500, los soldados lo detuvieron hasta que se dieron cuenta que era el, trataron de persuadirlo para que no vaya, pero él debía ir, no podía permitirse dejar pasar esta oportunidad, si había un tiempo de actuar, ese era ahora.

Kisuke paso el puesto de control a pesar de las palabras de los soldados y se internó en el oscuro y frio túnel, el suelo estaba lleno de escombros, y las telarañas reinaban por donde voltease a ver, los raíles del suelo estaban destruidos y cubiertos de piedras y tierra, en algunas partes segmentos de la pared habían colapsado; Urahara se puso de una vez la máscara y cambio los filtros; no quería que ningún gas lo perturbara por sorpresa; avanzo silenciosamente iluminando con su linterna la oscura vía; la densa y palpable oscuridad parecía tragarse la luz que emanaba de su linterna; pero él estaba tranquilo, por el momento podía escuchar la melodía del túnel más que una melodía que causara pánico o sobresalto era una que más bien inspiraba nostalgia y algo de tristeza; además podía ver ratas y telarañas por donde voltease, eso significaba que el túnel era tranquilo, o al menos por ahora.

Urahara pronto llego al antiguo puesto del metro 700, aun se podían observar las barricadas y sacos terreros que habían allí antes, aunque estaban cubiertos por tierra se podían notar; Urahara a partir de ahora descolgó su fusil del hombro, lo recargo, y encendió la otra linterna que traía en el hombro izquierdo, se volvió y se dio cuenta que con las dos linternas podía iluminar unos 60 metros en el túnel que llevaba a la VDNKh luego se volvió hacia el túnel a la estación Botánica, y solo podía iluminar unos 20 o 30 metros, además en ese túnel no podía oír nada, ni siquiera el andar de los bichos ni de las ratas, ni siquiera podía oír la melodía del túnel, y se suponía que todos tenían uno, en ese trayecto del túnel había algo que bloqueaba los sentidos y la conciencia, ya era necesario colocarse el papel platina; Urahara cubrió su rubia cabellera con el papel platina y por un momento se rio, aquella situación parecía tan ridícula…. El comerciante se colocó de nuevo la máscara y miro hacia el túnel a la estación botánica, sentía algo de alivio, en algo había funcionado su plan, Urahara avanzo escudriñando la oscuridad con las linternas, mientras apuntaba con su kalashnikov a la oscuridad avanzando a paso ligero, y fijándose bien en los agujeros en las paredes del túnel, en esta sección del túnel no se veía ni siquiera telas de araña ni los desechos de mutantes, simplemente solo había escombros y oscuridad.

Urahara siguió avanzando hasta que distinguió el andén de la estación Botánica, durante todo el camino no distinguió ni pudo ver ninguna criatura, ni siquiera pudo sentir nada, no se sintió ni observado, aquel túnel tan solo estaba como se veía: vacío, inquietantemente vacío, no había ni rastro de vida ni de los bichos más pequeños, no sentía nada, es como estar caminado por la nada, Urahara iluminaba las paredes y a pesar que las veía ahí, parecía que no estuvieran, pareciera que no había nada a su alrededor, era tan inquietante y desesperante.

Urahara pronto se olvidó de esto al escuchar un leve ruido a unos 15 metros detrás de él, el rubio comerciante se volvió y escudriño la oscuridad con los potentes haces de su linterna, pero no logro ver nada. Kisuke se deshizo de su paranoia y subió rápidamente al andén, de un solo salto estuvo sobre él, en el suelo había escombros, siguió avanzando examinado la oscuridad y la estación que se veía sumida en una oscuridad algo nebulosa, aunque más adelante pudo apreciar haces de una mortecina luz, era cierto, en esa estación las puertas estaban abiertas. Urahara se detuvo y se descolgó, la mochila, debía colocarse el traje anti radiación para poder salir a la superficie, pero de nuevo volvió a escuchar un ruido, pero esta vez muy cerca de él. El rubio se volvió rápidamente apuntando con su arma, y lo que vio le causo un alivio pero a la misma vez lo dejo confundido.

Delante de él había un perro, uno gris de pelaje oscuro, el perro se veía asustado y temeroso, de seguro se habría escapado de la estación y se habría perdido ahí, al escucharlo caminar, tal vez se le fue acercando hasta que al verlo en la luz le perdió el medio y se le acerco. Urahara se acercó al animal y se agacho y acaricio su cabeza, estaba contento de encontrar a otro ser vivo que no sea un mutante, el perro movió al cola en señal de alegría, pero Urahara aún seguía confundido, ¿Por qué un perro ha podido sobrevivir ahí, si hasta hombres armados desaparecieron misteriosamente? Y lo que más le extrañaba era que aquel perro se parecia mucho al que tuvo Ichigo cuando era niño, aquel perro que Masaki rescato y lo crio para Ichigo, ya hace más de 12 años…

._.

Rukia estaba sorprendida, llevaban una expresión de terror y sorpresa profunda, Ichigo ahora la miraba, pero en sus ojos no había vida, lo último que había escuchado era aquella frase: He muerto…., y después se quedó así, sin señal de estar vivo. Rukia reacciono después de un rato, sostenía a Ichigo que seguía mirándola con esos ojos sin vida, Rukia desesperaba y al borde de las lágrimas, apego su odio al pecho del pelinaranja, nos sabía si era por la gruesa ropa, pero no podía escuchar nada, presiono su pecho, y no sintió nada, debería sentir el subir y el bajar de su pecho al respirar, pero no, no lo podía sentir. Rukia soltó a llorar, no podía creerlo, ¿Ichigo había muerto?, ¿porque?, ¿Qué le habría sucedido en los túneles?, Rukia lo único que hacía era sostener a Ichigo, no podía creer que había muerto.

Ginjo aprecio salir de su trance y observo a Rukia que lloraba con el cuerpo de Ichigo apoyado en su hombro.

-Heh, ¿que ha sucedido Rukia?- preguntó el pelinegro algo extrañado y estirándose como si saliera de un profundo sueño.

Rukia no respondió estaba en shock, Ichigo estaba muerto, y ella no lo podía aceptar. Paso aproximadamente media hora, Rukia seguía sosteniendo el cuerpo sin vida de Ichigo, Ginjo estaba un poco ofuscado, pero se sentía culpable, el había arrastrado a ese chico a que lo acompañara, y el chico había cumplido su misión, lo había sacado con vida de ese túnel maldito, solo que el murió, Ginjo ,que se consideraba una persona dura y seria, se compadeció del llanto de la pelinegra, pero ahora estaba preocupado, la chica parecía no responder a nada, solo estaba mirando hacia la nada mientas abrasaba el cuerpo ya pálido del pelinaranja.

-Rukia, creo que debemos subir y entrar por alguna otra entrada, yo se los codigos para tocar las puertas, los que usan los stalkers cuando regresan de sus viajes, me encargare que te dejen pasar y que lleven el cuerpo de Ichigo a su estación.- Ginjo hablo pero la pelinegra no reacciono estaba con los ojos abiertos e incluso no parpadeaba. Ginjo pensó que había muerto ella también; hasta que se acercó para intentar separarla del cadáver de Ichigo, pero ella reacciono como un animal salvaje, no quería ser alejada de ese cuerpo sin vida.

-Rukia, entiende, Ichigo ya está muerto, y si nos quedamos aquí, terminaremos como el.- dijo Ginjo tratando de sonar los más amable y comprensible posible.

-No, yo no abandonare a Ichigo.- respondió la chica como una monótona.

-No te digo que dejes su cuerpo, lo llevaremos hasta una estación y de ahí pagare para que los lleven a su estación para que lo sepulten.- respondió Ginjo, realmente planeaba hacer eso, en verdad si se había compadecido de aquellos dos y de su cruel destino.

-¡No!, yo no me iré de aquí, Ichigo pronto despertara, solo está dormido, yo sé que él no me abandonara, él no me dejara sola.- respondió Rukia a punto de entrar en una crisis nerviosa.

-Rukia, Ichigo esta…- replico Ginjo, cuando de repente sintió como todo a su alrededor se nublaba.

Rukia reacciono algo tarde, no se percató de la oscuridad que los había envuelto, no se percato hasta que vio la silueta de un ser, un ser tan alto como dos hombres juntos, tenía los brazos largos y era extremadamente delgado. El ser a pesar de su apariencia perturbadora, no causaba miedo ni un sentimiento por el estilo, sino más bien un sentimiento de tranquilidad.

-¿Quién eres?- alcanzo a preguntar Rukia articulando difícilmente la pregunta.

El ser no aprecio responderle físicamente, aunque dentro de su ser escucho la respuesta, aunque más que escuchar ella "sintió" al respuesta, era algo confuso y extraño, pero la sintió, ella sintió que debía estar tranquila y no soltar a Ichigo, "escucho" algo de "conexión", Rukia se hallaba confundida, de repente sintió como si se estuviera muriendo pero al mismo tiempo se llenaba de vida. Tan de repente como apareció, la visión desaparecio en un abrir y cerrar de ojos, ni rastro del ser ni de la oscuridad que los había envuelto. Rukia abrió pesadamente sus parpados y observo, a su alrededor, nada, absolutamente nada, ¿habría sido un sueño?, no lo podía saber. Rukia se percató de un movimiento a su costado, era Ichigo que se levantaba como si se despertará de un profundo sueño.

-¡Ichigo!, ¡estas vivo!, entonces todo fue un sueño.- exclamo Rukia realmente feliz de que Ichigo estuviera vivo y que su muerte solo haya sido un sueño.

-Ah?, ¿de qué hablas?, no recuerdo nada, solo que te ayude a sacar a Ginjo por la toma, ¿eh?,¿qué es esto?- dijo Ichigo palpándose la máscara.- Tú me la pusiste, ¿verdad?- preguntó Ichigo.

-Sí, yo te la puse.- respondió Rukia alegre aunque algo confundida, pero solo atino a abrazar al pelinaranja, aunque su muerte haya sido en un sueño, ella estaba feliz de que al despertar él esté vivo.

-Eh, ¿Qué bicho te pico?- pregunto Ichigo extrañado.

Luego Rukia escucho decir algo que le erizo la piel.

-Ah?, ¿de dónde habrá salido esta sangre?, ¿tu me limpiaste el rostro?- pregunto Ichigo confundido.

Rukia se quedó de hielo, entonces no había un sueño; en su "sueño" ella le había puesto la máscara y le había limpiado el rostro, porque él estaba sangrando; entonces no había sido un sueño, pero entonces, ¿dónde estaba la criatura? Ichigo la miro algo extrañado, ya se empezaba a preocupar por la pelinegra, ¿de qué sueño estaría hablando?

-Eh Rukia, ¿te sucede algo?- preguntó Ichigo al ver la expresión de Rukia.

-No…no me sucede nada.- respondió al pelinegra saliendo de sus pensamientos.

Ichigo se volvió hacia Ginjo, parecía también estar despertando de una especie de trance.

-Oigan, ¿Qué rayos sucedió?, ¿Qué fue esa oscuridad que apareció de repente?, ¿algún ave voló sobre el tragaluz? , ¿La vieron?- pregunto Ginjo mientras bostezaba.

Al escuchar esto, Rukia no hizo más que confirmar su teoría de que lo sucedido no había sido un sueño, se sentía confundida, pero aquel ser no le había dado miedo, ¿sería ese ser uno de los oscuros de los que tanto hablaban?, no, no podía ser, se suponía que lo oscuros volvían loca a la gente y los mataban, no que los ayudaran, nunca escucho que los oscuros revivieran personas, además aquel ser le trasmitió serenidad y calma, y ayudo a Ichigo, no podía ser un oscuro, entonces, ¿Qué era?, ¿alguna variante? ¿Algún nuevo mutante?

-Eh, ¿en serio estas bien?- pregunto Ichigo un poco preocupado al ver a Rukia ensimismada.

-Sí, solo tuve una pesadilla, creo que debemos subir, ni loca entro a ese túnel de nuevo, busquemos alguna entrada, ¿tú las conoces no Ginjo?.- preguntó la azabache mientras se levantaba.

-Sí, ¿Cómo lo supiste?- preguntó Ginjo extrañado.

-No lo sé, solo subamos, aún falta un poco para llegar a Sukharevskaya, además el camino de la superficie supongo que debe ser complicado, ¿no?- preguntó Rukia.

-Sí, haya afuera no duraríamos ni 2 horas con estas ropas, ni siquiera con las máscaras, aunque la radiación ya está bajando, aun es peligroso, incluso los stalkers con trajes especiales, solo pueden quedarse uno o dos días, parece que recién amanece, tendremos bastantes horas de luz solar, aunque deben tener cuidado con los ojos, han estado acostumbrados a la oscuridad, pueden quedar ciegos, aunque las mascaras deberian protegerlos..., de todas maneras vean hacia el suelo, ¿de acuerdo?, bueno subamos con calma.- respondió Ginjo empezando a ascender por la escalera de mano.

La siguiente en empezar a ascender fue Rukia, y luego le siguió Ichigo, la escalera parecía muy rígida y resistente, así que se tomaron su tiempo en subir. Rukia no había estado nunca en la superficie, en cambio Ginjo e Ichigo sí, el primero por sus "negocios" y el segundo solo estuvo una vez arriba, el fatídico día donde sin querer abrió las puertas del metro a las criaturas del inhóspito exterior.

La escalera terminaba en una pesada reja que Ginjo no podía abrir, como si de contorsionistas se trataran, Ichigo y Rukia tuvieron que ayudar a levantar la pesada reja que por los años, humedad y corrosión, estaba muy pegada al suelo. Con mucho esfuerzo, los tres lograron abrirla, el primero en salir fue Ginjo, seguido de Ichigo que ayudo a Rukia a poder subir.

-Eh, creo que nos hemos equivocado, esta no era la salida por donde debíamos salir, no sé cuánto nos hemos desviado del curso.- dijo Ginjo rascándose la nuca confundido.

-¡¿Cómo es posible que estés tan tranquilo?, ¿quieres decir que estamos perdidos en la superficie?, ¿Cómo haremos para regresar?, yo ni loco entro a ese túnel maldito de nuevo.- exclamo Ichigo con una vena marcándosele en la frente, claro que los demás no lo podían notar por al mascara antigás que llevaba puesta.

-Eh cálmate Ichigo, he dicho que nos hemos desviado, no que nos hemos perdido, hay una forma de guiarnos acá arriba, y no, lamentablemente no es por el sol, es por otra cosa, pero tan peligrosa como regresar al túnel.

-¿A qué te refieres?- preguntó sorprendida Rukia que veía a su alrededor con curiosidad, el paisaje era devastador pero a la vez imponente, grandes edificios en ruinas se podían observar por donde se voltease al vista, enormes arboles sin hojas, marchitos y congelados adornaban la escena, chasis de autos quemados y congelados estaban desparramados de aquí allá, y en algunas partes un extraño follaje había empezado a crecer, se podían observar farolas caídas junto a bancas y segmentos de pistas caídos y hundidos donde se formaban grandes charcos de agua radioactiva, también se podía apreciar la nieve, aquella nieve perpetua de aquel invierno nuclear eterno; todo en conjunto formaba un perturbador paisaje, el perturbador paisaje del Moscú, el Moscú post apocalíptico, ya que la guerra nuclear de hace décadas significo el fin de los tiempos, el Armagedón.

-Espera un momento ya te explicó….- respondió Ginjo cuando se volvió hacia Rukia y la vio escudriñando el panorama.-¡No!, no veas la ciudad, ¡baja la mirada de inmediato!-exclamo Ginjo asustado.

-Está bien, ¿pero porque tanto escándalo?- preguntó Rukia muy confundida.

-Por el mismo motivo que nos puede matar y salvar a la vez.- respondió Ginjo.- El Kremlin…

Ichigo abrió sus ojos al escuchar ese nombre, había escuchado historias de los comerciantes sobre el mítico edificio de la era soviética, y sobre el halo de sombras y enigmas que se cernían y se tejían alrededor de él.

._.

Urahara veía confundido a aquel canino, parecía no haber comido un buen tiempo, aunque se veía bien de salud, Urahara decidido dejar de lado sus dudas y temores, era imposible que el perro que crio Masaki estuviese vivo, además todos los perros se aprecian, ya que muy pocas razas lograron adaptarse a los túneles acompañando a sus desgraciados amos, a los humanos.

Kisuke termino de sacar el traje anti radiación de su mochila, y se lo empezó a enfundar.

-Eh amigo, por favor vigila por mí, ¿de acuerdo?- dijo Urahara sonriéndole a la mascota. A lo que el perro se limitó a soltar dos alegres ladridos.

Urahara se enfundo el traje y lo empezó a sellar, el traje era ligero y muy cómodo, podía maniobrar con relativa facilidad su Kalashnikov.

-Bueno amigo, resultaste mas útil que todos los guardias de mi estación, ¿sabes?, el túnel de venida esta algo tranquilo, te aconsejo que lo aproveches y regreses a la estación, algún triste niño te ha de estar buscando.- dijo Urahara acariciando al animal.

El perro solo volvió a ladrar, claro, ¿Cómo le iba a responder o a comprender?, Urahara solo se volvió directo hacia la puerta, pero se dio cuenta de un problema, el perro lo seguía. El no podía llevar al animal allá arriba, sería cuestión de horas para que empezará a caérsele el pelaje y luego se enfermaría por completo, aunque los niveles de radiación hayan bajado con los años, no era seguro, el planeaba estar mas de unas simples 2 horas allá arriba, el perro no soportaría mas de dos horas, seria mortal para él.

Kisuke decidió espantar al perro, pero el animal lo seguía y le movía la cola. Era su culpa por haber sido amable y jugar con el animal. El comerciante busco algo por la estación, algo con que envolver al animal, lo primero que vio fue una gran manta que cubría un antiguo puesto de revistas y periódicos saqueado hace mucho tiempo. Urahara saco el contador geiser y se dio con la grata sorpresa que la manta emitía muy bajos niveles de radiación, estaba dentro de lo normal, el comerciante envolvió al animal con la manta, primero corto un poco con su cuchillo y lo adapto al tamaño del animal, lo envolvió con dos capas de la gruesa y polvorienta tela, el perro hizo un ademan de estornudar.

-Disculpa amigo, pero es la única forma de que me acompañes, ¿o te quieres quedar aquí?- pregunto Urahara riendo.

-El animal como si le hubiera entendido ladro una vez, y luego se dejó poner la tela. Kisuke envolvió bien al animal y luego con otros pedazos envolvió sus patas, el resultado final hubiera hecho reír a cualquiera, el perro aprecia una enorme bola, pero al menos se podía mover y correr, parecía muy cómodo, Urahara cogió una de las tres máscaras de repuesto que tenía y se la puso al perro.

-Eh amigo te ves mejor que muchos stalker que conozco…- rio Urahara mientras que el perro solo movía la cola feliz. Antes de ponerle la máscara Urahara le había dado una ración de comida al perro que ahora le movía la cola agradecido.

-Bueno es hora de irnos.- dijo Urahara seriamente mientras subía las escaleras, hacia la superficie, hace el jardín botánico, el origen de todo.

Las escaleras aprecian interminables y estaban llenas de escombros, Urahara se preguntó como Ichigo y sus primos habrían podido subir por esas escaleras; por donde mirara habían segmentos cortados, y escombros del techo caído, el perro que lo acompañaba sorteaba con facilidad los obstáculo, una agilidad que el rubio envidiaba. El final de las escaleras estaba muy cerca, pronto estarían en la estación de la superficie, después de subir 5 escalones más, Urahara llego, ante él se extendía la una vez gloriosa estación Botánica, ahora polvorosa, abandonada y destruida.

Urahara comprobó al entrada, estaba rota, tenía un gran agujero al centro, luego se volvió y vio el origen de aquel agujero, un auto estaba empotrado contra la boletería de la estación, seguro fue alguien que durante esas fechas estaba apurado por entrar al metro, ya que después de la explosión no todos murieron, algunos estaban en lugares subterráneos o alejados del centro de la ciudad, y sobrevivieron, pero la radiación fue la encargada de matarlos, Urahara vio una máscara tirada al lado de un cadáver reseco, creyó que era de algún stalker, pero luego vio que era una masacra muy sostificada, y estaba n muy sucia ya; Urahara la levanto con cuidado y se dio cuenta que era de las mascaras que se podían encontrar antes de la guerra, eso significaba que era de algún infortunado sobreviviente, que buco refugio en al estación, y al no encontrarlo seguro se quedó ahí, a morir, y como comprobando su teoría encontró un corroído libro muy cerca.

Urahara decidió leerlo, después de todo, recién estaba amaneciendo, preferiría salir cuando el sol este más alto.

Escribo porque me siento sola, y para no volverme loca. Hace tres días que estoy dentro de este kiosco, y tengo miedo de salir a la calle. Afuera hay diez personas que no han conseguido llegar hasta el Metro. Han muerto y están tiradas en la calle. Por suerte he leído en el periódico que se pueden aislar las junturas con cinta adhesiva. Ahora estoy esperando a que el viento se lleve las nubes. Han dicho que dentro de un día ya no habrá peligro.

9 de julio. He tratado de llegar hasta el Metro. Al final de la escalera mecánica hay una cortina de metal y no he podido levantarla. He llamado, pero nadie me ha abierto. Al cabo de diez minutos me he encontrado mal, y por eso he vuelto hasta aquí. Hay cadáveres por todas partes. Tienen un aspecto espantoso. Están hinchados y huelen mal. He roto la cristalera de una tienda de alimentación y me he llevado agua mineral y chocolate. Así por lo menos no me moriré de hambre. Me siento espantosamente débil. Tenía una caja fuerte repleta de dólares y de rublos, y no me sirven para nada. Qué raro. No son más que papel.

10de julio. Hoy han lanzado más bombas. A la derecha, desde Prospekt Mira, he oído durante todo el día unas explosiones espantosas. Pensaba que no quedaría nadie, pero ayer un tanque pasó por aquí a toda velocidad. Quería salir corriendo y hacerles señas, pero ya era demasiado tarde. Echo tanto de menos a mamá y a Lyova… He tenido vómitos durante el día entero. Luego me he dormido.

11de julio. Hoy ha pasado por aquí un hombre horriblemente quemado. No sé dónde se habría escondido durante todo este tiempo. Chillaba sin parar y respiraba con dificultad. Ha sido terrible. Ha llegado hasta el metro, y entonces he oído unos golpes muy fuertes. Me imagino que habrá llamado. Luego ha quedado todo en silencio. Mañana iré hasta allí y veré si le han abierto.

Urahara paro un rato la lectura, se sentía culpable, era verdad, no habían abierto las puertas a nadie, hacia lo habían ordenado ellos desde "Gotei 13" peor lo más extraño fue enterarse que aun habían soldados arriba. Kisuke siguió leyendo el libro, pero antes se sentó sobre una banca de madera.

12de julio. No puedo salir. Estoy temblando. Ya no sé si duermo o estoy despierta. He hablado con Lyova durante una hora. Me ha dicho que nos casaríamos pronto. Luego mamá. No paraba de llorar. Después he vuelto a quedarme sola. Me siento tan sola…

¿Cuándo terminará todo esto? ¿Cuándo vendrán a rescatarnos? Afuera hay perros que devoran los cadáveres. ¡Muchísimas gracias! He vuelto a vomitar.

13de julio. Aún me quedan conservas, chocolate y agua, pero yo no quiero seguir. Hasta que la vida vuelva a la normalidad, falta como mínimo un año. La Guerra Patriótica duró cinco años, esta no puede durar más. Todo irá bien. Van a encontrarme.

14de julio. No quiero seguir. No quiero seguir. Hacedme un entierro decente, no quiero quedarme en esta maldita caja de hierro… es estrecha. Gracias, Diazepam. Buenas noches.

El escrito continuaba, pero se encontraban cada vez con mayor frecuencia frases sin sentido, o inacabadas.

Pobre chica, había abrigado la esperanza de que la pesadilla llegara a su fin. Al cabo de un año, o quizá dos, todo volvería a ir bien. Volvería a ser como antes. La vida continuaría, se olvidaría todo lo que había sucedido. ¿Cuántos años habían pasado desde entonces? Durante aquel tiempo, la humanidad se había alejado todavía más de su objetivo de regresar a la superficie. ¿Habría pensado la joven que solo sobrevivirían los que habían conseguido meterse en el Metro, y luego los pocos afortunados a los que les habían abierto las puertas durante los días siguientes, aunque fuera en contraviniendo de las instrucciones que se habían dado?

Urahara también quería creer que algún día los seres humanos saldrían del Metro para volver a vivir como antes. Para reconstruir los soberbios edificios que alguna vez habían levantado. Para vivir en ellos. Para contemplar la salida del sol sin tener que cerrar los ojos. Para no tener que respirar a través de los filtros una insípida mezcla de oxígeno y nitrógeno, sino saborear el aire puro, enriquecido con el aroma de las plantas… no recordaba muy bien cómo era ese aroma, pero sabía que era magnífico. Sobre todo el de las flores que él le regalaba a Yoruichi cuando andaban de novios.

Pero, mientras contemplaba el cadáver reseco de la joven, se preguntó si él mismo viviría para verlo. Él no iba a verlo, esta misión era para que sus nietos lo puedan ver, entonces ¿En qué se distinguían sus esperanzas de la certidumbre de la mujer? A lo largo de todos sus años de vida en el Metro, el ser humano no había cobrado fuerzas para Regresar triunfante a la superficie, y tomar el camino de una nueva gloria y un nuevo esplendor; al contrario: tan sólo se había empequeñecido, y se había acostumbrado a la oscuridad y las estrecheces. La mayoría de los seres humanos había olvidado el poder absoluto que su especie había llegado a ejercer sobre el mundo -¿de qué les servía ya?-, mientras que otros lo añoraban, y unos terceros lo maldecían. ¿A cuál de estos grupos pertenecía el futuro?

Lo único que hacia el hombre ahora era seguir peleándose entre sí. Urahara se llegó a cuestionar, si en verdad la amenaza de los oscuros fuera en verdad eso, una amenaza, o la última prueba de la humanidad, aquella que la debía purificar; Kisuke rápidamente se deshizo de estos pensamientos, él nunca había pensado así, el relato de la joven no le había afectado tanto, ¿entonces porque pensaba si?, Urahara de repente sintió un horrible dolor de cabeza, pero podía aguantarlo, en eso se dio cuenta que le perro estaba delante del pero mirando hacia la entrada de la estación, el perro parecía estar queriéndole defender de algo, ya que le gruñía a algo que Urahara no alcanzaba a ver. El perro ladraba delante de Urahara, protegiéndole de un peligro invisible, hasta que el comerciante alcanzo a ver a lo que el perro estaba ladrando; un ser muy alto y oscuro, con brazos largos, pero lo más extraño era aquel especie de circulo o agujero en su pecho, aunque solo se podía ver la silueta de la criatura, aquel circulo en su pecho se veía más oscuro que el resto de su silueta. Poco a poco la figura se le fue acercando, a Urahara le empezó a embargar un sentimiento de temor y terror, aunque podía controlarse, no era tan fuerte como le habían contado, ¿sería por el papel platina?, Urahara decidió actuar como si en verdad le afectara, tenía planeado que cuando al criatura estuviera cerca, la acuchillaría y luego la llevaría a la estación para ver que rayos era, aunque estaba seguro que eso era uno de los famosos "oscuros".

Pero pronto su plan pareció irse al tacho: el perro había dejado de ladrar ante la cercanía del oscuro, y en lugar de seguir ladrando había empezado a transfigurarse, se alarga hasta formar una silueta perturbadoramente parecida a la que venía, aunque era algo "diferente"...

._.

-¿El… Kremlin?- pegunto Ichigo aterrado, la primero vez que había escuchado de él, tuvo muchas pesadillas, aquel edifico de la era soviética, era una de las cosas que el aterraban, por todas las coas que se escondían en su interior

-Sí, el Kremlin, Ichigo, por tu reacción creo que ya sabes de él, pero Rukia no lo sabe, creo que debe escuchar la historia.

Rukia solo asintió mientras que Ginjo empezó a narrar.

-Los Stalkers dicen que cuando uno sale afuera no debe mirar el Kremlin. Por encima de todo, no hay que mirar las estrellas que coronan sus torres. Si las miras, no podrás apartar la mirada. Y si las sigues mirando, te atraerán hacia sí. No es casualidad que todas las puertas del Kremlin estén abiertas. Por eso, los Stalkers nunca van solos a la Gran Biblioteca. Si uno de los dos contempla el Kremlin durante demasiado tiempo, el otro le obliga a volver en sí.

-¿Y qué hay allí, en el Kremlin?- pegunto Rukia confundida.

-Eso no lo sabe nadie, porque en el Kremlin sólo se puede entrar, pero nadie ha vuelto a salir. Si quieres saber más, se he una historia peor es algo perturbadora.- respondió Ginjo.

-No te preocupes puedes contármela.- respondió Rukia.

-No, no se la cuentes Ginjo, hasta yo tuve pesadillas cuando me al contaron.- intervino Ichigo sintiendo un escalofrió al recordarla.

-Sí, tienes razón Ichigo.- respondió Ginjo asintiendo.- 'ero si tuviste pesadillas es porque eres un gallina…

-¡Que has dicho!- exclamo Ichigo enfurecido.

-Nada, nada caminemos.- respondió Ginjo riendo.

Rukia se quedó con curiosidad sobre la historia pero prefirió no escucharla, luego se sugestionaría y no dormiría bien. Los tres Siguieron avanzando hasta llegar junto a los restos de una pared.

-Bien Ichigo escucha, para salir de aquí, tengo que ver hacia donde está el Kremlin, solo será por un instante, pero si caigo en trance, tú me ayudas, ¿de acuerdo?- preguntó el pelinegro pasando saliva.

-Sí, comprendo.- respondió Ichigo.

Ginjo e subió por la pared en escombros y empezó a escudriñar el horizonte, pero bajo de inmediato, asustado.

-¡Volvamos al tragaluz!- exclamo Ginjo asustado.

-¿Por qué?- preguntaron Ichigo y Rukia sorprendidos, pero como respuesta Ichigo pudo observar una sombra pasar sobre ellos, Ichigo levanto al mirada y lo que vio le erizo al piel, una criatura sobrevolaba los cielos, una bestia imposible, la criatura era como una inmensa gárgola que se lanzaba en picada contra ellos…


¿Qué tal?, espero que les haya gustado, y si siguen leyendo al historia dejen un review, necesito ánimos para continuarla, recién voy a la mitad, no quiero seguir escribiendo en vano; bueno ya dejando de lado eso, el capítulo de hoy en lo personal me agrado, y en la última parte sobre la historia del Kremlin, en serio si es perturbadora por eso no al puse, incluso cuando al lei obvie partes, no quiero que me incriminen por que después no puedan dormir xd, aunque averiguando en google vi que es falsa, el autor sí que tiene imaginación; bueno ya se, estarán pensando que entonces si es un copypaste, pero no, solo leo e libro a veces para verificar que no me estoy alejando de la trama y para recordar algunos sucesos y compararlos con el juego, para así poder saber a cuál historia me sino más, a la del libro o a la del juego, al final termino combinándolas y bueno ustedes tienen el resultado; ahora si me despido, se cuidan, actualizare pronto, gracias a todos los que siguen leyendo el fic!, adiós!

Atte. Start Kurosaki, el joven, guapo y humilde gamer, escritor de un cuarto de tiempo.

Fear the Future