la vida no es fácil, si así lo fuera, no aprenderíamos de ella.
TP(tercerapersona)-POV
Todos esperaban en el jardín de la casa a que Esme terminara de hacer palomitas para Isabella, habían insistido en que todos querían ver los recuerdos de Emmett y la vampiresa acepto a regañadientes, pero puso como condición que le hicieran palomitas, según ella "ver recuerdos es como ver películas, y no resulta igual sin palomitas". Esme salio de la casa con un gran tazón de palomitas en las manos, Isabella se acerco a ella y prácticamente le arrebato sus palomitas, aspiro el aroma de desprendían, Esme había sido generosa con la mantequilla al parecer, Isabella tomo un puño de palomitas y las metió en su boca, contuvo un gemido, pues todo lo que Esme cocinaba era delicioso.
- Muchas gracias Esme, son deliciosas- la vampiresa le sonrio a esme y ella le devolvió la sonrisa- ahora, ¿iniciamos con la película?- al ver que algunos no entendieron Isabella aclaro- los recuerdos de Emmett- todos asintieron en respuesta, pero la afirmación que Isabella esperaba era la de Emmett.
- Claro, cuando quieras- dijo Emmett, Isabella asintió y se concentro en la mente del vampiro.
Todos notaron el cambio de escenario, de estar en el jardín de Charlote, ahora estaban en la sala de una pequeña casa, todo parecía antiguo, todos miraron a un pequeño niño de unos cinco años, el niño tenia cabello negro, ojos azules que parecían dos lagos llenos de agua, eran casi transparentes, piel blanca, tenia complexión delgada. El pequeño miraba una puerta detenidamente, parecía esperar algo, aunque nadie sabia el que, solo Emmett y el no diría nada. A todos les sorprendió cuando un hombre salio de la puerta que el niño miraba, su rostro era sombrío, el niño se levanto de su asiento y fue corriendo con una sonrisa hacia el hombre.
- ¿que ha pasado padre?- el hombre se sentó donde antes había estado el pequeño, y tomo su cabeza con sus manos.
- ya ha nacido Emmett, es niña- todos miraron a Emmett, el era el pequeño que todos miraban y nadie sabia eso. El pequeño Emmett dio un salto, al parecer de felicidad.
- ¡SI! ¿puedo pasar a verla?, quiero conocer a mi hermanita, ¿puedo padre?- el hombre endureció sus facciones, y tenso todos los músculos de su cara.
- quiero que me entiendas Emmett, ella no estará con nosotros mucho tiempo, la venderemos y...- el niño comenzó a negar con la cabeza e interrumpió a su padre.
-¡NO! padre, por favor, yo cuidare de ella, déjela con nosotros- el hombre tomo fuertemente de los hombros al pequeño.
- escúchame Emmett, si ella se queda con nosotros morirá, tu madre y yo no podemos mantenerlos a ambos, ¿quieres que ella muera? ¡DIME EMMETT!- el niño negó con lagrimas en los ojos, todos escucharon un gruñido, proveniente de Isabella.
- quiero que se quede padre, por favor- el hombre suspiro exasperado.
- muy bien Emmett, pero tu te harás cargo de ella, yo no me encariñare con alguien que se, morirá, porque yo no pagare sus gastos, tengo suficiente contigo y con tu madre- el hombre volvió a la habitación de donde había salido.
- yo me hare cargo de ti hermanita, te cuidare y vivirás conmigo, porque yo soy tu hermano- el pequeño susurro, cosa que a todos conmovió y a su vez hizo enfurecer, pues el hombre era un completo hijo de puta.
El pequeño Emmett se quedo dormido, en los recuerdos se llego el momento en que amaneció y todos esperaban ver que pasaba con el pequeño Emmett, al cual lo despertó el llanto de un bebe, el llanto de Isabella. El padre salio de la habitación con la bebe en brazos, el pequeño Emmett dejo de lado todo el sueño que tenia y se acerco a su padre, para por fin conocer a su pequeña hermana, aunque no esperaba que su padre colocara a la bebe en sus brazos.
- te dije que no me haría cargo de ella Emmett, y como tu la quieres, sera tuya, pero yo no mantendré a un bebe mas, así que aprovecha el tiempo que ella viva- para ese momento todos querían matar a ese hombre, Esme, Charlote y Rosalie sollozaban, pues Emmett, por querer a su hermana con el, tuvo que soportar a ese hombre, en cambio los demás querían golpear hasta matar al padre de los hermanos, Isabella sufría en silencio, pues le dolía ser rechazada desde el momento en que nació.
El pequeño Emmett fue a su habitación con la bebe, no sabia que hacer, pues el aun era muy pequeño para saber sobre las necesidades de los bebes, pero el estaba decidido a hacerse cargo de su hermana, y no dejaría que muriera. El pequeño daba vueltas por la habitación, pensando en que podría calmar a su hermanita, pero no encontraba respuesta alguna, hasta que se le ocurrió que quizá, ella tuviera hambre, así que con la bebe en brazos el pequeño salio de su casa, camino largo rato. La bebe seguía llorando y eso hacia que Emmett comenzara a tener dolor de cabeza. Todos estaban pendientes de lo que habían pasado los hermanos, Emmett cuidando a Isabella desde pequeña y ella sin nadie mas que su hermano. El Emmett de los recuerdos cruzo una valla, lo cual se le complico un poco por tener a la bebe en sus pequeños brazos, pero lo consiguió. Llego a un granero que era donde estaban las vacas lecheras, Emmett dejo a la bebe en la paja y fue en busca de algún recipiente donde Isabella pudiera comer, encontró un biberón con el que alimentaban a las vacas pequeñas, lo lavo lo mejor que pudo y ordeño una vaca para llenarlo de leche. Emmett se acerco a la bebe dudoso, pues no sabia si lloraba por hambre o no, pero al darle el biberón y que la pequeña lo tomara gustosa, se dio cuenta de que la pobre moría de hambre.
- tenias mucha hambre, ¿eh?- claro que no obtuvo una respuesta, pero tampoco la esperaba.
Todos los vampiros estaban conmovidos, incluso Emmett, pues Isabella estaba sacando los recuerdos de su cabeza, el no recordaba eso, y que Isabella lo encontrara había revivido recuerdos, lo haba hecho sentir furioso consigo mismo por haber permitido que Isabella hurgara en su memoria, pues ella vería cosas dolorosas, pero Isabella estaba decidida a sacar todo lo que encontrara relacionado a ella, si era o no doloroso no importaba, ella necesitaba saber todo de ella, pues siempre fue una desconocida, si ella no conocía esa parte de ella, jamas se conocería a si misma y para la vampiresa no conocerse era inconcebible.
Los recuerdos fueron pasando, Emmett cambiando el pañal de Isabella, Emmett alimentando a Isabella, Emmett trabajando con tan solo 5 años para mantener a Isabella, Emmett cumpliendo 6 años, Emmett cuidando de Isabella e Isabella creciendo. Los recuerdos pararon en el recuerdo especifico de cuando Isabella cumplió un año, y ella aun no tenia nombre, Emmett había llevado a Isabella al bosque, pues estar en casa no era una opción, ya que sus padres cada vez que podían, le proponían a Emmett vender a su hermana, lo cual molestaba a Emmett muchisimo, pues aunque aun era pequeño, pues acababa de cumplir 6 años, Emmett ya era padre al ser el único responsable de Isabella. La pequeña ya daba pequeños pasos, y eso hacia a Emmett inmensamente feliz, pues ahora que su hermana caminaba un poco podía trabajar mejor en el rancho del señor y la señora millar, pues ya no tenia que cargar en brazos a Isabella todo el tiempo.
- hermana, llegara un momento en el que me odies, lo he visto, he visto a muchos niños que tienen hermanas y se odian, no quiero que eso pase, porque solo nos tenemos a nosotros, ellos tienen padres que no aprovecharían cualquier oportunidad para intentar venderlos, como los nuestros lo hacen, por eso, quiero que tengas un nombre especial, no puedes tener el nombre de mama como cualquier otra niña lo tendría- la pequeña miraba a su hermano sin entenderlo, pero eso no importaba porque aunque en ese momento no lo entendió, ahora lo hacia- cuando era pequeño conocí a la abuela, ella era una buena persona, podrías tener su nombre, era marie, pero no me gusta ese nombre para llamarte así el resto de tu vida, así que te llamaras, ¿que nombre te gusta? ¿giselle?- la pequeña que había tirado una piedra que tenia en la mano e hizo un puchero, pero Emmett solo vio su puchero, y creyó que ella lo entendía y ese nombre no le agradaba- bien, ese no, quizá ¿carol? no ese no, es muy aburrido, ¿que me dices de isabella?- la pequeña había vuelto a tomar su piedra y sonrio, Emmett sin darse cuenta que la sonrisa de la pequeña era por esa pequeña piedra, sonrio por pensar que a Isabella le gustaba su nombre, así que la alzo en brazos y le dio vueltas, eso hizo reír a ambos.
- ¿por que nunca viste esa piedra Emmett?- pregunto un poco molesta Isabella- no me gusta mi nombre- se quejo, a lo que todos menos Emmett rieron.
- soy igual de despistado que tu hermana- dijo con ironía el vampiro, a lo que la vampiresa le puso los ojos en blanco.
- no soy despistada- dijo ella, aunque muy en el fondo sabia que si.
- claro, lo que digas- dijo Emmett, después de la nada, Isabella y Emmett se abrazaron, para sorpresa de todos.
- ¿tan mala persona soy?- pregunto entre lagrimas Isabella, nadie quería interrumpir, aunque todos estaban confundidos, de estar peleando entre ellos, pasaron a abrazarse y llorar.
- claro que no pequeña, eres la mejor persona que conoceré jamas- dijo Emmett haciendo que de Isabella saliera un bufido.
- entonces estas jodido Emmett, porque soy horrible, tanto que hasta mis padres me odiaban- Isabella lloro mas y dejo salir todo lo que esos recuerdos provocaban en ella, pues aunque ella era fuerte, su caparazón estaba débil e Isabella no creía que se recuperara, por eso la Isabella de antes tendría que volver.
- eso es porque eran malos padres bella, solo tu y yo eramos familia- dijo Emmett viendo directamente a los ojos de la vampiresa, la cual solo asintió.
- ¿Emmett y bella contra el mundo?- dijo con una pequeña sonrisa en sus labios.
- Emmett y bella contra el mundo- afirmo el vampiro.
- no es que quiera interrumpir su momento, porque de verdad no quiero, pero creo que yo también merezco que me disculpes por algo que no he hecho Isabella, porque te he dado tu tiempo, todos lo hemos hecho y quiero que hablemos y aclaremos todo, ya has perdonado a Esme y a Emmett, faltamos los demás- hablo jasper en tono celoso pero firme, lo cual no dejaba espacio para replicas.
- me parece correcto- dijo la vampiresa dejando sorprendidos a todos los Cullen.
- ¿de verdad?- pregunto Rosalie, a lo que bella asintió.
- claro, pero aun quedan recuerdos- dijo bella intentando posponer la conversación.
- podríamos ver recuerdos un día de cada semana- propuso Alice a lo que todos asintieron.
- bien, entonces hablemos- dijo Isabella, pero cuando estaban a punto de entrar a la casa, algo ataco por la espalda a Isabella tirándola al piso y dejando a todos sorprendidos, pues lo que había atacado a Isabella era una pantera, la cual Isabella, Garrett y los Cullen conocían muy bien.
En el próximo capitulo habrá una conversación Bella-Bob, y también Bella-familia Cullen, ¿que piensan del capitulo? dejen review, ya casi no me dejan y eso me deprime bastante :'(
Atte. Emmie que si las quiere. :)
