Camino con grandes zancadas sintiendo como la emoción de la anticipación y la rabia que de repente siento hacen que tenga cosquillas en el estomago.

Pero antes de que pueda ir hasta mi destino, escucho, escaleras abajo que Jim y mi madre discuten acaloradamente. No estoy seguro como había comenzado la pelea, pero sé que discuten sobre Kate y yo, sobre nuestras notas en el colegio. Jim parece haberle restregado a mi madre lo buena alumna que era Kate y que quizás debía exigirme más a mí y hacer que me olvidara un poco del baloncesto.

Ni en un millón de años. Pienso aun mas enfadado.

El baloncesto es todo para mí últimamente, preferiría que me arrancaran un brazo antes de dejarlo, y menos por meterme en mi habitación a estudiar.

Recuerdo todos los deberes y exámenes que tengo esa semana y siento que empiezo a estresarme.

Pero gracias a Aden tengo una solución que espero que funcione y poder taparle la boca a Jim.

Me planto frente a la habitación de Kate y toco con fuerza.

-Kate, abre la puerta ahora mismo-No escucho respuesta pero sé que ella sigue dentro-Abre la puerta maldita sea. Sé que cogiste el portátil, lo necesito. Ábreme ahora-Toco de nuevo con fuerza-¡KATE!-Mi mano vuelve a impactar con fuerza-Ábreme o…

-¿O qué? ¿Irás a chivarte con mi padre?-Escucho su respuesta y eso hace que me hierva aun más la sangre.

-Abre-Digo con los dientes apretados-Necesito el puto portátil.

-Lo que quieres es cotillear mis cosas.

-No quiero cotillear una mierda, necesito hacer un trabajo de Química.

-Pues que mala suerte que no tienes un portátil- Yo golpeo de nuevo la puerta con furia-Que tumbes mi puerta no hará que te lo devuelva.

Cierro los ojos y coloco mi frente en la puerta pensando.

El entrenador me había dicho ese viernes luego del entrenamiento que si no mantenía una media y tenia notas más aceptables, no podría jugar los próximos partidos y él me tendría que echar del equipo.

Malditas reglas. Pienso malhumorado.

Pero entonces me doy cuenta de que he estado usando una táctica equivocada. Y que tal y como Aden me había dicho, era hora de cambiarla.

-Vale… negociemos-Digo yo entonces.

Silencio.

-¿Negociar?-Pregunta ella dubitativa.

-Ábreme, y te contaré.

Unos segundos después Kate abre la puerta, pero solo un poco, lo suficiente como para que le vea la cara.

Dios, está arrebatadora esta mañana, con una camiseta de rayas horizontales y unos pantaloncillos de jean que dejan a la vista sus hermosas piernas.

-¿De qué estás hablando?

-¿Me vas a dejar entrar?-Pregunto levantando las cejas.

Ella suspira y se hace a un lado dejándome entrar, yo noto que intenta no mirarme a la cara y la noto más agitada que de costumbre. Me pregunto si la he asustado con mis gritos, pero luego descarto esa idea. Kate no es del tipo de chica que se asusta con un par de gritos. No, ella es del tipo de chica que va a protestas que se lían y en donde aparece la policía.

-¿Y bien?-Me pregunta mientras yo la miro apoyándome en la puerta.

-Tú me ayudas con algo, y yo te ayudo con otra cosa-Digo yo mirándola.

-No voy a hacerte el trabajo de Química-Me dice rotundamente.

-No hablaba de eso.

Ella me mira con los ojos entrecerrados.

-Vale, te escucho…

-Además del trabajo de Química, tengo dos exámenes esta semana. Uno ya lo tengo casi resuelto, pero el de Lengua, para ese necesito un poco mas de ayuda.

-¿Quieres que te ayude a estudiar para el examen de Lengua?

Yo rio divertido.

-No seas tonta. No necesito que me ayudes con eso, necesito que me ayudes a robarlo.

-¿Qué?-Pregunta mirándome como si estuviera loco.

-Ya me escuchaste.

-¿Te has vuelto loco?

-No, mira será muy fácil, solo necesito a alguien que pueda vigilar un poco y cantar la zona.

-Tú definitivamente estás más loco de lo que pensé ¿has pensado en que pasaría si nos atrapan?

-Ah venga, no van a atraparnos. No me digas que tienes miedo.

Ella aprieta la mandíbula.

-Claro que no-Me dice luego con autosuficiencia-Pero tienes que aceptar que es arriesgado…

-Venga, haz esto por mí y yo haré algo por ti. Tiene que haber algo que necesites-Ella me mira fijamente y luego aparta la vista mordiéndose el labio, algo que me enloquece, pero logro disimularlo.

-Hay algo-Dice ella mirándome con las manos en la cintura-Necesito que me ayudes a convencer a papá para que me deje ir a la piscina de Grace.

-Puedo hacer eso-Digo con media sonrisa-Entonces… ¿trato?-Digo estirando la mano.

Ella me mira con desconfianza pero estira la mano cogiendo la mía.

En ese momento la acerco a mi cuerpo y escucho como jadea por la sorpresa.

-Ahora el portátil…-Susurro muy cerca de su rostro.

-No dijiste nada del portátil.

-Lo necesito.

-Mala suerte-Me dice ella mirándome y noto su nerviosismo a leguas, algo que me encanta-Suéltame o gritaré-Continua diciendo mientras yo miro sin ningún disimulo sus labios.

-¿Gritarás para que nuestros padres vengan?-Susurro yo-¿Y qué les dirás, mmm?-Sonrío-¿Qué quieres besarme?

-No quiero…-Comienza a decir nerviosa.

-Oh pero en el callejón casi lo haces.

-No, tú casi lo haces.

Yo amplio mi sonrisa.

-Acepta que no te soy indiferente, Kate-Digo y veo como aprieta la mandíbula y siento su mano en mi pecho empujándome con fuerza.

-Fuera de mi habitación.

-No me iré de aquí hasta que me des el portátil.

-Estás cabreándome, Rick.

-Bien-Digo yo contento.

-¡Ah! Enserio, te odio-Me dice cogiendo el portátil-Toma. Cuando termines devuélvemelo por favor-Me dice aun bastante fuera de sí.

-Gracias-Digo con una sonrisa odiosa y ella me empuja hacia la puerta.

-Vete antes de que mi puño acabe en tu ojo, Castle.

Yo le lanzo un beso y ella coge una almohada lanzándomela. Yo me escabullo y salgo de la habitación antes de que pueda darme.

Sonrío divertido y me voy con el portátil a mi habitación para hacer el maldito trabajo con el que probablemente no me tardaría mas de dos horas. Pero me quedaría el portatil un poco mas solo para cabrear un poco mas a Kate porque era divertido.


Mientras espero que Rick termine de hablar con mi padre en mi nombre, recuerdo la forma en la que había reaccionado cuando él me había acercado a su cuerpo y me siento estúpida. Pero no había podido evitarlo. La imagen de su cuerpo desnudo aun estaba en mi mente y su cercanía me trastornaba, tanto que cuando él había dicho que no me era indiferente estuve a punto de susurrar un "Si…" y perderme en sus labios.

Por suerte mi mente entró en razón y pude empujarlo.

Lo que Rick me hace sentir está comenzando a asustarme y a preocuparme en partes iguales.

Él se asoma entonces en la habitación.

-Hecho-Me dice satisfecho.

-¿Enserio?

-Pero hay condiciones-Yo pongo una mueca.

-Claro que las hay.

-Yo debo ir contigo y podremos llevarnos el auto de mi madre. En realidad ella fue quien me ayudó a convencerle. Ah, y tendremos que regresar antes de las ocho.

-Quiere que vengas como niñera ¿verdad?

-¿Qué más da?

-Ni siquiera te gustan mis amigos.

-Seguro habrá más gente, deja de estresarte. Mira, de hecho nos conviene. Podremos ir directos a robar el examen y luego irnos a la piscina.

-Vale como sea. ¿Podemos irnos ya?

-Vale, te espero abajo.

Yo asiento.


Cuando ambos llegamos al colegio, obviamente este está cerrado al ser domingo por la tarde.

-¿Y bien? ¿Cuál es tu plan maestro?-Digo irónica y él estira la mano hacia el asiento trasero en donde yo no había notado que él tenia una de esas herramientas enormes que se usan para cortar candados-¿Eres idiota?

-¿Qué? ¿Por qué?

-No podemos simplemente romper el candado.

-¿Por qué no?

-Si rompes el candado se darán cuenta de que alguien ha entrado, estúpido.

-Muy bien, listilla, ya que eres la experta en hacer cosas ilegales aquí, supongo que tendrás alguna otra idea.

-Para tu alivio, sí que la tengo-Digo de forma acida bajándome del auto.

Ambos caminamos hacia la puerta lateral que da hasta la cafetería y que no usaba candado sino una simple cerradura y puedo sentir la mirada fija de Rick en mí, por lo que empiezo a sentirme nerviosa y a sentir otras cosas que no estoy dispuesta admitir.

Estás haciendo esto para poder ir a la piscina, pienso, simplemente termina con esto y podrás irte y no deberle nada a Rick.

Meto mis dedos en el pelo y saco una horquilla.

-¿Enserio?-Pregunta divertido.

-Se algunas cosas.

-Y yo que decía lo de "experta en cosas ilegales" en broma.

Yo sonrió a medias y me agacho para comenzar a trabajar en la cerradura. Un par de minutos después, escucho como esta se abre y sonrío con satisfacción.

-Vas a tener que enseñarme a hacer eso-Lo escucho decir asombrado.

-Puede que un día te lo enseñe-Digo satisfecha sin dejar de sonreír.

Todo está oscuro y la única luz que entra en la que se filtra por las ventanas.

-Bien, solo tenemos que tener especial cuidado con el conserje-Me susurra-Siempre está por aquí porque es quien vigila.

-Al menos sabes a dónde vas ¿no?

-Claro que lo sé-Él enciende una linterna y comenzamos a caminar por los pasillos-Tenemos que ir al departamento de Literatura por supuesto.

-¿Y cómo sabes que el examen está allí? ¿Y si la profe se lo llevó?

-Está ahí, tengo mis fuentes.

Yo le sigo y subimos las escaleras que están frente a los casilleros, cruzando luego a la derecha.

Escuchamos que alguien tose y nos miramos horrorizados. Rick me hace señas y nos metemos en una de los salones, hasta que Juan, el conserje pasa de largo.

Yo suelto el aire relajándome y salimos para continuar nuestro camino hasta llegar a la oficina de Lengua.

-Vale, quédate aquí y vigila.

Yo lo apremio con las manos para que se de prisa y me quedo allí mirando a todos lados.

-Quizás si te dieses un poco más de prisa…-Digo mirando hacia allí.

-Hago lo que puedo.

-¿No dijiste que sabias donde estaba?

-Sí, se que está aquí, pero no sé exactamente en donde…

Yo pongo los ojos en blanco.

Unos cinco minutos después lo escucho exclamar:

-¡Bingo!-Lo veo caminar hacia la fotocopiadora y dice:-Oh mierda.

-¿Qué pasa ahora?

-No tiene papel.

-Genial-Yo miro con nerviosismo a los lados.

-Venga ayúdame a buscar alguna hoja en blanco.

Yo resoplo obedeciéndolo y por fin consigo una hoja que parece bastante de reciclaje.

-Toma, usa esta. Es mejor para los arboles.

Él me mira con una mueca.

-Estás loca-Lo escucho murmurar.

Luego de sacar la copia, deja el examen en su lugar y ambos nos devolvemos por el mismo camino de antes, sin ningún contratiempo por suerte.

Corremos hacia el auto y cuando subimos Rick está eufórico.

-¡Lo hicimos!-Exclama lleno de satisfacción y coge la hoja entre sus manos dándole un beso-Voy a sacarme un diez, joder, un puto diez.

Yo pongo los ojos en blanco.

-Podrías sacártelo estudiando también ¿sabes?

-No a todos nos gusta perder el tiempo haciéndolo.

Yo le hago una mueca.

-Oh mierda, mierda…-Murmuro viendo como Juan el conserje se acerca al auto con el ceño fruncido.

Castle también lo ve, y de pronto siento sus manos detrás de mi cabeza y sus labios suaves y sensuales presionando los míos.