Autores Fic: Fc SasuHina de NU.

Autora Capi: Luchia-chan

Pareja: SasuHina

Epilogo

Los personajes de Naruto no nos pertenecen, son del maestro Kishimoto

OoOoOoOoO

Sasuke miró, sin poder creérselo aún, el anillo de casado que ahora lucía en su dedo corazón izquierdo. Acababa de salir al jardín trasero del restaurante para ver el cielo estrellado y escaparse un rato de la multitud, aunque a decir verdad no le molestaba tanto como en otras ocasiones. Ya habían pasado ocho meses desde que le pidiera matrimonio a Hinata (la primera vez).

Habían sido los ocho meses maravillosos de su vida, en lo que había pasado en compañía de la joven noche día. Le encantaba despertarse cada mañana tan solo para ver una sonrisa es muy hermoso rostro.

Ya fueron como pareja oficial a la boda de Naruto y Sakura tres meses atrás. Él fue un de los padrino y Hinata una de las damas de honor. Ese día, por caprichos del destino, el ramo de flores de la novia de cayó a Hinata, por lo que Sasuke aprovechó para pedirle matrimonio allí mismo puesto que ya había comprado el anillo pero estaba esperando el momento idóneo para hacerlo, y ese desliz se lo puso todo en bandeja de plata.

Al poco rato, Hinata pasó sus brazos alrededor de la cintura de él y lo abrazó con fuerza desde atrás.

-¿Qué haces por aquí solo?- le preguntó.

-Tomar un poco el aire, ya sabes que no me van mucho las multitudes.

En ese momento, Sasuke se dio la vuelta para poder contemplarla. Estaba preciosa vestida con su traje de novia. El blanco del vestido combinaba perfectamente con su marfileña piel. Sus mejillas estaban teñidas por ese leve rubor que nunca la abandonaba, aunque en ese momento fuera por la excitación y la felicidad, y sus ojos lucían más brillantes que nunca. La luz de la luna llena se podía ver reflejada en ellos.

-Sí, ya sé que estar con tanta gente no te va, pero todo el mundo no tardará en preguntarse qué ha pasado con el novio.

-Pues los que me conozcan lo suficiente lo sabrán.- le dijo medio en broma.

-¿Prefieres que nos escapemos y salgamos corriendo camino la hotel?

Sasuke soltó una carcajada.

-Podríamos intentarlo. Pero solamente hay cuatro invitados míos entre esa inmensa multitud (entre los que he incluido a Sai y sigo sin saber por qué), el resto es de los tuyos.

Ahora le tocó reír a ella.

-Tienes razón. Solamente con los miembros del clan Hyuuga ya podemos contar al menos con cincuenta personas, solamente del Souke, que nos impedirán escaparnos.- arrugó la nariz de forma juguetona- ¿Crees que Naruto-kun, Sakura-san, Sai-kun y Kakashi-sensei serán capaces de batirlos?

Sasuke sonrió por la pregunta. Sus cuatro invitados contra todo un clan... interesante pelea.

-Estando el dobe de por medio, me espero cualquier cosa.

-Será mejor ir directos al centro del "escenario" entonces.- dijo Hinata sonriendo- Si tardamos un minuto más seguro que mi padre empieza a subirse por las paredes.

Sasuke le pasó el brazo por encima de los hombros y ella se lo pasó por la cintura mientras se dirigían de nuevo al interior del salón del restaurante. La mayor parte de los invitados eran los miembros de la familia Hyuuga, tanto del Souke como del Bouke, junto con varios ninjas de la aldea y los que fueron sus compañeros en la Academia incluyendo a sus sensei.

Al ver a los Hyuuga, Sasuke pensó en el día en que fue a pedir "oficialmente" la mano de Hinata.

La verdad es que no tuvo muchos problemas e incluso pudo ver el orgullo reflejado en el rostro de Hiashi Hyuuga, aunque intentara ocultarlo, por la elección que había hecho su heredera. El cambio de actitud frente a muchas situaciones que había sufrido Hinata a consecuencia de estar con Sasuke, hizo que se ganara el respeto de su padre y de todo el clan. Y ese hecho, unido a su "buena elección" de marido, la hizo situarse como la próxima líder de los Hyuuga.

Cuando entraron, Hinata se separó de Sasuke puesto que su padre le estaba haciendo señas para que fuera con él. En se momento Naruto, Sai y Kakashi lo rodearon.

-Sigo sin poder creerme que Sasuke-baka esté casado.- comentó Naruto con su típica sonrisa.

-He leído en un libro que ahora es cuando se da la enhorabuena por la unión así que... Felicidades por el matrimonio.- dijo Sai sonriendo.

-Gracias, creo.- le contestó Sasuke un tanto extrañado porque aún estuviera leyendo en los libros cómo comportarse con la gente.

-En fin,- empezó Kakashi- ya todos mis alumnos se han hecho mayores y comienzan a nadar en las turbulentas aguas del matrimonio.

Sasuke y Naruto lo miraron como cuando eran jóvenes y no entendían lo que su sensei soltaba por esa boca.

-Kakashi-sensei, déjate de decir estupideces.- dijeron al unísono.

Kakashi se puso la mano en la cabeza en señal de disculpa y se comenzó a reír. Fue entonces cuando llegaron Sakura y Hinata hasta ellos.

-Felicidades por vuestra unión Sasuke-kun. Se te ve realmente feliz aunque intentes disimularlo.- sonrió la joven Haruno.

Él miró para otro lado sonrojado, como si el tema no fuera con él, haciendo que la sonrisa de la pelirosa y de su esposa de ensancharan.

-¿Qué quería tu padre, Hinata?- preguntó en un intento de cambiar de tema.

-Nada importante. Tan solo que, cuando volvamos de luna de miel, debemos empezar con los preparativos para mi nombramiento oficial como líder del clan.

-¡Es increíble Hinata!- gritó Naruto- Por fina vas a ser nombrada líder del clan. Quién lo diría siendo tú tan...

-¿Intentas decir que nunca viste capaz a mi prima para algo así?- preguntó, siniestra, una voz a la espalda de Naruto haciendo sobresaltar a todos.

-N-Neji hola, no te oí venir.- dije Naruto asustando por la cara de pocos amigos que tenía el genio de los Hyuuga.

-¿Querías insinuar algo sobre que las habilidades de Hinata-sama fueran deficientes?- insistió enfadado.

-¿Yo? No, no, qué va. Sólo pretendía decir que... esto... como siempre fue tan tímida y esas cosas pues... en fin...

-No sigas, lo acabarás empeorando.- le recomendó Sakura a su esposo.

-Si dobe, mejor mantén la boca cerrada.

-Estoy de acuerdo.- convino Kakashi.

-Creo que apoyo la moción.- soltó Neji.

-Si yo también pienso que es lo mejor.- dijo Sai.

La cara de Naruto se ensombreció y puso carita de cordero degollado a todos los presentes, pero le ignoraron, menos Hinata

-Venga chicos, Naruto-kun no pretendía decirlo en mal plan.

-No sea tan comprensiva Hinata-sama.

-Eso, el dobe tiene la habilidad de cagarla cada vez que abre la boca.

Todos parecieron estar de acuerdo con esa afirmación. Naruto soltó entonces su arma secreta sobre la novia... las lágrimas de cocodrilo.

-Venga chicos,- les dijo sin poder soportar la expresión de pena del rubio- vamos a dejarlo que hoy es una día de celebración.

-Siempre que alguien pone cara de pena no lo puedes soportar.-comentó Sasuke- Pero mejor que nos olvidemos de esto.

Todos estuvieron de acuerdo. Mejor sería disfrutar de la fiesta que estar pendientes de las meteduras de pata del rubio. Naruto pareció agradecido porque se pasara del tema, sobretodo porque no quería aguantar a Neji. Desde que había arreglado tantos años atrás las cosas con su prima se había vuelto extremadamente protector hacia ella, no aguantaba que nadie se metiera con su querida prima.

Comenzó a sonar un vals y Neji le pidió a Hinata que bailara esa pieza con él. La verdad es que le apetecía más bien poco bailar, pero necesitaba hablar con su prima, no había podido estar un momento a solas con ella desde que empezaran los preparativos de la boda.

-Hinata-sama debo hablarle de una cosa.- dijo cuando ya estaban el la pista de baile y comenzaban a bailar.

-¿Qué ocurre onii-san?

-Verá, es que sigo sin fiarme de ese Uchiha...

-¡Por todos los cielos, onii-san!- le soltó algo enojada- Ya sabes lo que siento por él, y te puedo asegurar que él también siente lo mismo. No hay nada de lo que preocuparse.

Yo no estoy tan seguro- se opuso con semblante serio- Sé que fue él el causante de todos los males que la aquejaron varios meses atrás. Su relación con él no es que empezara de forma muy alegre. No crea que no me di cuenta de ello. No había más que fijarse en cómo se miraban cada vez que se cruzaban por la calle. Es evidente como se inició su... digamos "relación amorosa".

-O-onii-san, - dijo totalmente sonrojada- ¿T-tú s-sa-sabes cómo comenzamos a rela-relacionarnos Sasuke y yo?- preguntó sin poder creérselo.

-Bueno lo que se dice saber... no. Pero, por cómo ha reaccionado al decírselo, es evidente que estaba en lo cierto.

La morena se maldijo para sus adentros. Su primo era extremadamente observador.

-Por eso sé que fue él quién le causó tanto dolor. No quiero que vuelva a lastimarla nunca más Hinata-sama. Mi deber es protegerla y eso es lo que intento.- concluyó el ojiblanco.

Hinata se sintió conmovida por la preocupación de Neji. Su primo la quería mucho y no quería que volviera a sufrir. Pero debía asegurarle que, hacía tiempo, que estar con Sasuke no le reportaba más que felicidad.

-No debes preocuparte por eso onii-san.- le aseguró con una sonrisa tranquilizadora- Sasuke me hace muy feliz. Los días en que nuestra relación no estaba basada en nada en concreto ya han pasado, nos hemos dado cuenta de los sentimientos hacía el otro.

-Pero él le hizo mucho...- comentó Neji a protestar.

-Ya sé yo perfectamente lo que me hizo.- le cortó ella- Pero puedo asegurarte que hace tiempo que dejamos todo solucionado. Nos amamos onii-san, en serio.- le sonrió con dulzura- He aprendido a ver más allá de lo que muestran los ojos y he podido comprobar que Sasuke es sincero respecto a sus sentimientos hacia mí. No dudes de mi palabra, por favor onii-san.

-De acuerdo.- se rindió él- Pero le mantendré vigilado por si acaso.- añadió en voz más baja. Hinata se echó a reír.

Sasuke, Naruto, Kakashi, Sai y Sakura estaban hablando mientras Hinata bailaba con Neji. Sasuke lanzaba de vez en cuando miradas furtivas para intentar averiguar qué quería decirle Neji a su esposa. Aunque, por las miradas que le lanzaba el ojiblanco, podía hacerse una idea aproximada del tema de conversación.

-¿Te ocurre algo Sasuke-kun?- preguntó Sakura al "pescarle" en una de sus miradas furtivas.

-No, no es nada.- dijo encogiéndose de hombros con una indiferencia que no sentía.

-Si tú lo dices.- replicó nada convencida.

-¡¡Hola cuñado!!- gritó una voz de repente.

Todos se dieron la vuelta para ver a una Hanabi radiante de felicidad acercarse a ellos. Cuando llegó hasta ellos le mostró una enorme sonrisa y les saludó a todos.

-¡Vaya Sasuke-san realmente tienes una habilidad increíble para escaparte de las multitudes! Mi onee-san tenía razón.- le guiñó un ojo- Haces que de esta escapada parezca hasta de profesional.

Sasuke sonrió. Le caía muy bien la hermana de Hinata, era buena y sincera con todo el mundo y, lo más importante para él, quería a su hermana mayor más que a nadie. Ella era el único miembro del clan Hyuuga con el que no le importaba estar, no mostraba una "repentina admiración" por su hermana como muchos otros del clan. Ella siempre quiso a Hinata y, solo por eso, se había ganado inmediatamente el respeto del moreno.

-¿Dónde está mi onee-san?

-Allí bailando con Neji.- le indicó Naruto.

-¿Neji-niisan bailando?- preguntó anonadada- Esto no puede ser bueno.

Sasuke soltó una carcajada. En ese momento volvieron Neji y Hinata de bailar.

-Neji-niisan,- dijo Hanabi nada más se reunieron con ellos- ¿qué le querías decir a mi onee-san? Porque no me irás a decir ahora que te gusta bailar.

Sasuke soltó otra carcajada, se notaba que Hanabi conocía bien a su primo y sabía que eso de bailar no era lo suyo. Neji se enderezó.

-Bueno ya que es un día excepcional, pensé en que sería de mala educación no sacara a bailar a la novia.- dijo con cara seria.

-Ya...- le replicó Hanabi con una mueca burlona- Y yo soy la quinta Hokage disfrazada.

-Hanabi déjalo.- le dijo su hermana- tan solo quería charlar un rato conmigo porque hemos hablado muy poco desde que comenzamos a organizar la boda, eso es todo.

-Aja, ¿y para eso debe bailar? Neji-niisan eres un poco raro. ¡En fin! Esta es mi oportunidad para aprovechar tu estado de locura. Después de este baile, ¿no te irás a negar de concederle otro a la hermana de la novia, verdad Neji-niisan?- le dijo con una sonrisa pícara.

-Cómo si pudiera negarme...- replicó él mientras iba con su prima pequeña cogida del brazo de nuevo hacia la pista de baile.

-¿Podría bailar contigo Hinata?- preguntó Sai de repente sorprendiéndolos a todos- Es que ayer acabé un libro que hablaba sobre los bailes en las bodas y me gustaría probar a ver qué tal se me da.

-Claro.- le dijo Hinata no muy convencida de ser el "experimento" de bailes de Sai.

-Si necesitas ayuda grita.- dijo Naruto en plan broma. Hinata puso cara de preocupación- Yo no me sentiría muy seguro de bailar con alguien que se basa en un libro que, encima, acabó ayer.

-¡¡Calla baka!!- le gritó su esposa tras darle un golpe en la cabeza- No tienes que preocuparte Hinata-chan, Sai aprende muy rápido, y más si es algo que aprende de los libros.- sonrió para darle ánimos- No debes preocuparte, ¿verdad amor mío?- dijo tras lanzarle una mirada amenazadora a su esposo.

-Si, no pasa nada. Tan solo era una broma Hinata.- dijo Naruto intentando salir del apuro. Le aterraba intentar llevarle la contraria a Sakura.

-"Menuda pareja que forman estos dos" pensó Kakashi- Venga Sakura vamos a bailar.

-¿Eh? ¿A santo de qué sensei?- le preguntó extrañada.

-¿Es que no puede un maestro bailar con su antigua alumna?- sonrió.- Venga vamos.

Y sin más la cogió de la mano y se la llevó a la pista para reunirse con Hinata, Sai, Neji y Hanabi. La música comenzó a sonar en el momento en el que llegaron a la pista. Los únicos que decidieron no buscar pareja y por pasar del baile fueron Naruto y Sasuke.

-¿Qué dobe, hecha un bailecito?- le preguntó con sorna.

Naruto se echó a reír a mandíbula batiente.

-Me da que voy a pasar. Si quiero ser el centro de atención pensaré en otra cosa.

-Sigue riéndote así y lo conseguirás.

Ambos sonrieron y miraron hacia la pista de baile. Kakashi guiaba a Sakura de tal modo que parecía un bailarín profesional. Hanabi mostraba una sonrisa de enorme triunfo al conseguir hacer bailar a su primo Neji, le lo pasaba muy bien metiéndose con él. Neji mostraba una cara de resignación aunque en realidad intentaba ocultar que la situación le parecía divertida. En cuanto a Sai...le iba bastante bien, cosa que se podía ver reflejada en el rostro ahora tranquilo de Hinata, no se movía con gran gracilidad, pero no lo hacía mal del todo. Al menos no le había pisado... todavía.

-Vaya,- dijo Naruto chasqueando la lengua- ese Sai me va a hacer quedar mal después de esta.

-Ya quedas mal tú sólo sin ayuda de nadie, dobe.- le picó Sasuke.

-¡Cállate baka! Al menos yo he bailado, tú solamente has bailado el primer vals con Hinata y por obligación. Eres un soso que lo sepas. Esta pobre Hinata lo que se va a aburrir...

-Tampoco es que quisiera bailar el primer vals, pero Hinata amenazó con cortármelas si no lo hacía.- comentó el moreno.

Naruto se quedó estupefacto por esas palabras. ¿Realmente Hinata habría sido capaz de amenazarlo con eso? Sabía que había cambiado pero ¿tanto?

-¿De verdad que te amenazó con cortarte las... las pe...?- no pudo terminar la frase.

-Pues sí.- el moreno hizo una mueca- Y teniendo en cuenta que esa discusión la tuvimos hacia la hora de la cena, Hinata en ese momento estaba con un chuchillo en la mano que... bueno, reforzó su postura. Especialmente tras la elocuente mirada que lanzó a mi entrepierna.

-Tío, me da que no te has casado con la chica dulce, tierna y tímida que todos conocíamos. Un consejo, y te lo digo porque sé lo que es estar casado con alguien que te amenaza si le llevas la contraria, apréndete bien las expresiones y el tono de voz que usa cada vez que la cagues, de ese modo puedes ahorrarte muchas discusiones.

-Y aún así sigues casado con ella.- el ojinegro meneó la cabeza.

-En fin, quitando el mar humor que tiene a veces, me hace sentir muy feliz. Y con solo ver su sonrisa cada mañana me basta para sentirme lleno de dicha.

Sasuke le sonrió con cariño, él sabía perfectamente cuál era ese sentimiento, él mismo lo sentía cada mañana al despertar y ver a Hinata.

Siguieron mirando a la pista de baile, sin mediar palabra, cada uno mirando a sus respectivas esposas. Aún no podía creer que hubiese sucedido de verdad, se sentía tan feliz, que solo quería sonreír como un idiota.

En un momento dado, Sai hizo que Hinata diera una espectacular voltereta que la dejó como atontada un instante pero pronto comenzó a reír y le pidió que lo hiciera de nuevo.

-¡Sai-kun no sabía que hubieras aprendido eso en el libro!- le dijo riendo.

-Me lo he inventado sobre la marcha.- comentó sonriendo.

-¡Eh que yo también quiero probar!- gritó Hanabi desde la otra punta de la pista.

-¡Si yo también!- convino Sakura- Parece divertido.

-¡Cambio de pareja! Y como yo he sido la primera en pedirlo, me toca con Sai-san- dijo Hanabi yendo corriendo hasta el pelinegro.- ¡Venga ahora Sakura con Neji-niisan y tú onee-san con Kakashi-san!

-Muy bien, muy bien.- le dijo Sakura- ¡Pero en la siguiente canción me toca con Sai!

He hicieron el cambio de parejas. Naruto y Sasuke lo miraron todo con una sonrisa en los labios, realmente se lo estaban pasando bien y todos parecían muy felices. Sasuke miró al que consideraba su hermano, él también se mostraba tremendamente feliz. Nunca antes imaginó sentirse tan bien como en esos momentos.

Estuvieron un momento más callados, observando a sus amigos en silencio y con una sonrisa pintada en los labios que no podían ocultar. Hasta que Naruto habló.

-¿Sabes lo que te digo baka?

Sasuke lo miró fijamente.

-Creo que esta es de las que merecen la pena. No lo eches a peder.- le dijo con una sonrisa made in Naruto.

Sin necesidad de más explicaciones, supo que se estaba refiriendo a Hinata. Miró a su esposa, que aún bailaba con Kakashi-sensei, y luego miró de nuevo a su amigo sonriendo con una expresión cariñosa.

-No te preocupes dobe, esta vez protegeré a los que más quiero. No tengo intención de perder a nadie más.- dijo enfatizando esas últimas palabras.

-Te creo Sasuke-baka pero, recuerda que esta vez, ya no estás solo.

-No lo olvidaré amigo mío, te lo aseguro.

Naruto sonrió de nuevo con una ancha sonrisa. Sasuke también había cambiado sin duda. "No", se dijo Naruto, "Hinata lo ha cambiado. Le ha dado a Sasuke lo que yo jamás fui capaz de darle... la esperanza." Hinata Hyuuga consiguió devolverle a Sasuke Uchiha lo que de niño le fue arrebatado, el calor de un hogar. "Yo no tenía ni hogar ni familia que me hubiera dado ese calor, por eso no pude salvar a mi amigo, al menos no de su oscuridad interior. Solo ella pudo"

-¿Ya tienes todo listo para la luna de miel baka?- preguntó intentado sacar de su mente todas esas reflexiones.

-Por supuesto.- dijo mostrando una extraña sonrisa- En cuanto esta fiesta acabe vendrán a recogernos para llevarnos al hotel, tengo preparadas unas vacaciones estupendas.

Naruto no habló más pero siguió un rato pensando a qué se debía esa extraña sonrisa que no supo identificar en el rostro de Sasuke.

El joven Uchiha devolvió la vista a su esposa que ahora se iba a bailar con Neji de nuevo, mientras que Sakura iba corriendo a probar la "voltereta Sai" como acababa de bautizar Hanabi.

Cuanto más la miraba más la deseba, y más deseaba que se acabara esa maldita fiesta para que pudiera irse al hotel donde estarían solos por fin. Sus relaciones sexuales se habían moderado desde el día en que le pidiera matrimonio. No es que hubieran dejado de tenerlas, pero carecían del desenfreno y desesperación de sus primeros encuentros cuando comenzara su "aventura amorosa". Sonrió de nuevo con picardía.

Tenía todo especialmente preparado en el hotel para una velada romántica... y evidentemente para lo que vendría después.

Contempló de nuevo a su esposa. Ese vestido se le ceñía perfectamente a su cuerpo, mostrando todas sus voluptuosas curvas y marcando a la perfección su cuerpo femenino.

"Me pregunto," se dijo "si ese vestido será fácil y rápido de quitar". Su sonrisa se hizo más ancha con solo pensarlo. Solo había un modo de comprobarlo y, para ello, debía terminar esa maldita fiesta. Si ahora estuvieran en sus primeros meses de "relación", no habría dudado en buscar el modo de sacarla sin que nadie se diera cuenta para hacerle el amor con frenesí. Pero ya habían dejado atrás esos días, comenzó a pensar a medida que veía a su esposa acercarse a él tras el final de la canción, y ahora esperaría a que llegara el momento adecuado para irse.

Aunque de todos modos... no convenía perder ciertas tradiciones de pareja.

OoOoOoOoO

Gracias a todos por su apoyo, espero que el fic haya sido de su agrado.

Besos, y nos estamos leyendo

Fc SasuHina