Terminó la espera de la secuencia del baño. Hice mi mayor esfuerzo porque los detalles de ese proceso lo hagan muy parecido a lo que es en la vida real. Al final de esta continuación verán que se aproxima otra sorpresa, aunque creo que para muchos ya estaba más que anunciada.
De paso agradezco a las personas que dejaron sus reviews, los que se leen y los anónimos. Pero bueno, a leer…
Masculinidad Resuelta
-¿Y ahora?
-¿Ves el cierre de mis pantalones?
-Eh… ¡Sí!
-Bien, entonces… Bájalo…
-¿Bajarlo? Bien, listo… ¿Y hoy?
-Mete tu mano a través del cierre, vas a sentir mi ropa interior…
-¡¿Eh?
-…
-¡¿En verdad tengo que hacerlo?
-¿Dijiste que ya no aguantabas, verdad? Esta es… La forma… -Realmente DESEABA morir.
-Ya… -Y Rukia empezó a introducir la mano. -¿Y hoy?
-Vas a sentir mi miembro, tómalo y sácalo con cuidado… -Y su voz fue disminuyendo, tanto que Rukia no lo escuchó muy bien.
-¿Cómo?
-Que tomes y saques… -¿Por qué demonios me haces repetirlo? Pensó. Y tomando más valor le habló: -Saques mi miembro con cuidado por el lado derecho del cierre del pantalón…
-Bien… Ya…
-Ahora… Como lo sigues sosteniendo con ambas manos, dirige la punta hacia el sanitario… Y solo orina…
-Ah…
-¿Estás bien?
-Mejor que nunca, pero…
-¿Pero?
-Me estoy dando cuenta de algo. Eres un poco… Nada, olvídalo.
-… -Y el silenció lo invadió. Sinceramente no estaba de ánimos para pelear con la chica. Y, de pronto, se dio cuenta de algo, él ya no era virgen. ¡Maldito Kidoh!
Por otro lado, Rukia realmente estaba tomando muy bien la forma de enfrentar sus nuevas costumbres fisiológicas. Es cierto que era su primera vez tocando y conociendo un verdadero miembro masculino, y ni siquiera sintió -tanto- temor o sorpresa ante lo desconocido. Al fin y al cabo, ese acto era movido por una necesidad humana imperante que a un acto pervertido. Sin embargo…
-¡Wow…!
-¿Eh…?
-Ichigo, esto es…
-¿Rukia?
-No me digas que… Esto es… ¡Que increíble Ichigo!
-¿Eh? ¡RUKIA…!
-¡Que fácil la tienen ustedes para orinar!
-¿Eh?
-Me refiero a que… Ah, qué bien se siente…
-¿Rukia? -Preguntó extrañado de lo que decía la chica.
-Bueno, nosotras las mujeres no podemos orinar de pie…
-Tsk…
-Y supongo que ustedes, al hacerlo de esta forma pueden desaguar en el momento y lugar que quieran… -Y la chica continuaba en eso. Realmente se había estado aguantando.
-¿Y?
-¡Te envidio Ichigo!
-¿Envidiar? -Ahora la vergüenza le daba paso a la ira.
-¡Sí! Nosotras, sea como sea, tenemos que sentarnos y desvestirnos de la cintura para abajo. Tenemos que hacerlo en un lugar cerrado.
-¡RUKIA! ¡No entres en detalles incómodos!
-Ya, ya Kurosaki-Kun… Por cierto, ¿eres virgen?
-¡RUKIA!
-Lo siento pero es que al hacer esto, me preguntaba si alguien aparte de mí y de ti obviamente, conoce al "pequeño Ichigo"…
-¡RUKIA! CÁLLATE O VOY A MATARTE…
-Cálmate Ichigo. Quiero olvidar el mal momento que estamos pasando y tú no me ayudas.
-Hay muchas formas de olvidar ese estúpido incidente y esta plática créeme que NO es graciosa.
-Para mí, sí.
-¡Eres una…!
-Está bien. Me callo.
Ichigo se sentía el más miserable ser de todo el planeta. Y es que según él, ya no era virgen. ¿Y cómo serlo si la Enana Maldita que está tocando "eso"? Pensaba él. ¿Con qué cara la miraré cuando salga del baño? Y en eso…
-Ichigo.
-…
-Ichigo, ¿estás ahí?
-¿Eh? ¡Sí, sí!
-Ya terminé.
-Bien…
-Es que… Bueno, ¿cómo hago para limpiarme?
-¿Limpiarte? Bueno, nosotros nos limpiamos como queramos. -Las palabras se atoraban en su garganta. -Verás, unos simplemente se, se… Se lo sacuden. Otros se lo limpian con papel higiénico, la, la… La punta, y otros con un poco de agua.
-¿En verdad?
-Sí… -Y OTRA VEZ deseaba morir.
-¿Pero cómo lo hago yo?
-Cómo prefieras, yo ya te lo dije cómo puedes hacerlo.
-¿Cómo lo haces usualmente tú?
-¡RUKIA! -El chico estaba a punto de sufrir un colapso nervioso.
-Ya, ya. No me grites. Escogeré la que quiera. -Y se limpió.
-…
-Terminé Ichigo. ¿Y ahora?
-Pues lleva mi miembro de regreso al pantalón.
-¿Sería lo inverso a cómo lo saqué?
-Ajap…
Y a los minutos, una relajada Rukia salía del cuarto de baño. Ya sin la presión en su vejiga, venía con una gran sonrisa que, curiosamente contrastaba con la expresión que tenía el chico. Realmente era gracioso ver a Ichigo con el ceño fruncido estando en el cuerpo de su amiga. Pero aún quedaba otro detalle.
-Pareces muy feliz. -Le dijo Ichigo sin volver a verla.
-¿Eso crees? Por supuesto que lo estoy, ya no aguantaba.
-Grrr…
-Ichigo… ¿Pasa algo?
-Nada…
-¿Por qué no me das la cara?
-Por nada.
-¿Pretendes que voy a creerte?
-No me interesa.
-¿Estás enojado?
-¡¿Qué sentirías si otra persona conoce tu intimidad?
-Pues todo depende de quien sea el que la conozca. -Y como cayendo en la cuenta por dónde iba la cuestión le espetó: -¿Acaso estás enojado porque te ví "ahí"?
-Bueno, es que yo… No es que me moleste que seas tú, sino la forma en cómo tuviste que hacerlo… -Ichigo no sabía muy bien lo que expresaba, pero ¿quién en su estado podría hablar coherentemente?
-¿Cómo?
-Digo, si vas a conocer más a fondo a alguien, debe ser porque es de mutuo acuerdo y por otras razones…
-¿Eh? -Ahora era Rukia quien no entendía. ¿Qué trataba de decir con eso? Se preguntaba ella. ¿Acaso Ichigo quiere que nosotros hagamos "otras cosas"?
-Como cuando vas al doctor. Ahí, en ocasiones, te desvisten cuando te examinan y… -Realmente el chico estaba perdiendo sus facultades cerebrales. Y no se daba cuenta que la chica ni lo escuchaba.
-¿Quieres que conozca tu cuerpo en otras circunstancias? Te refieres a que tú y yo hagamos eso que llaman hacer el… -Fue lo que articuló la Shinigami.
-¡MALDICIÓN! -La interrumpió.
-¿Qué pasa?
-Esto no puede pasarme… ¡No! -Y (afortunadamente) ni siquiera oyó lo que Rukia le preguntaba.
-¿Qué pasa? ¡Contesta Ichigo!
-Es que… ¡Rayos!
-¡Habla de una maldita vez! -Dijo ella perdiendo la paciencia.
-Es que… ¡Ahora soy yo el que necesita ir al baño!
-…
