Sí, se que han pasado casi tres meses desde que subí el último capítulo por última pero...perooo…Vale, no tengo ninguna excusa perdonable, es que he tenido una temporada apática con el tema de escribir, no sé, no tenía ganas y cuando me obligaba a mi misma a escribir por que me sentía culpable, me salían cosas horribles y a decir verdad no estoy totalmente conforme con este capitulo, en realidad lo odio.

Para compensaros la ENORME tardanza os traigo un capitulo el doble de largo de lo normal, es un recuerdo del pasado en su totalidad y ya aparece bastante dramione, hasta lleva un escena subidita de tono, así que si no te gustan ese tipo de cosas de la puedes saltar, pero de todas formas es muuuuy suave.

Bueno soltado el rollo, espero que os guste.


7. RO-RO

"El suave murmullo del viento rozaba las copas de los árboles, meciéndolos en un vaivén que resulta bastante relajante.

Los últimos rayos del sol se reflejaban en la superficie del lago, haciéndolo parecer un espejo brillante.

Algunos alumnos aprovechaban el buen tiempo y las últimas horas del día para acabar las tareas al aire libre, otros simplemente charlaban o jugaban y algunas parejas permanecían en lugares alejados de miradas entrometidas.

Hermione resopló por enésima vez y miró de reojo a sus compañeras. Parvaty y Lavender habían decidido interrumpir su estudio alegando que de vez en cuando tenía que hacer "cosas de chicas"

No es que Hermione no fuera femenina, es solo que prefería estudiar a hacer esas cosas que sus compañeras decían, que básicamente se reducía a hablar de los últimos cotilleos y sobretodo de chicos.

A ella no le interesaba saber el motivo por el que Anne Mcflekins había cortado con Marc Hawnell o que a la golpeadora del equipo de quidditch de Ravenclaw iba detrás de su capitán y realmente el tema de los chicos le interesaba bastante poco, el único chico que le interesaba un poco se pasaba el día pegado a Lavender por la lengua.

-El nuevo guardián de Huppelpuff es bastante guapo- decía Parvaty con una sonrisita tonta dibujada en el rostro – tiene unos ojos preciosos…

- Ro-Ro sí que tiene unos ojos bonitos – exclamó Lavender interrumpiendo a Parvaty.

Hermione pasó con tanta fuerza la página del libro que sujetaba al oir aquello que por un momento temió haberla roto.

- ¿Pasa algo, Hermione? – pregunto Parvaty con voz preocupada.

Hermione la miró y se encogió de hombros.

- Pareces algo tensa…

- Eso es que necesitas una alegría para el cuerpo – dijo Lavender con la voz chillona y rompió a reír, seguida de Parvaty, que lo hizo con algo más de disimulo.

- ¿Qué ocurre? – preguntó la castaña extrañada al no entender el motivo de la risa de sus compañeras.

- Vamos…obviamente no has estado con nadie desde Krum…

-Bueno, en realidad Krum no cuenta – murmuró Lavender con un poco de rencor en su tono de voz – Pero lo que sí es seguro – continuó volviendo al tono alegre – es que necesitas a un chico.

- Tonterías – pronunció Hermione creyendo que zanjaba el tema.

- Nada de tonterías – replicó Lavender – Necesitas a alguien que te abrace, como a mí Ro-Ro, y alguien que te bese, como mi Ro-Ro…

- Lavender…

-…y alguien que te diga que te quiere…

Hermione cerró el libro de golpe y se puso de pie sintiendo que algo se removía en su interior.

- ¡Que pronto te alteras! ¿Ves como necesitas a alguien? – dijo Lavender con voz de entendida.

Eso fue lo último que necesitó Hermione para irse de allí murmurando un "Estaré en la biblioteca"

OoOoOoO

A esas horas casi todo el mundo había terminado de estudiar por lo que apenas había tres personas en la biblioteca. Un chico moreno y rechoncho que aparentaba ser de primero o segundo escribía atropelladamente en un largo pergamino y un chico y una chica estaban sentados en un rincón y mientras utilizaban una mano para pasar las hojas de su respectivo libro, con la otra mano acariciaban la del otro.

Hermione avanzó entre las mesas sujetando la bolsa de clase con fuerza sobre el hombro. Se sentó en una mesa que se encontraba en una esquina de modo que quedaba semioculta por una estantería. Dejó sus cosas en la mesa y fue a buscar un libro lo suficiente grueso como para apagar la voz chillona de Lavender diciendo "Ro-Ro" en su cabeza.

Cuando encontró el libro adecuado se sentó y lo abrió. Realmente no le veía sentido a los ideales de Lavender y Parvaty ¿Para ser una chica feliz y completa necesitaba un novio? Según ellas si estaba amargada era porque no tenía a nadie. Que estupidez, una chica podía tener una vida completamente normal sin tener que estar con alguien.

"Aritmancia: Nivel IV" era lo suficientemente grueso y complejo como para meterse lo suficiente en el tema y olvidarse durante un rato de lo que había pasado.

Cuando iba por la tercera página se dio cuenta de que no se había enterado de nada. Las estúpidas letras habían decidido flotar por la página para terminar emborronándose, pero no, no era eso, hasta que no notó que algunas lágrimas caían por su cara no se dio cuenta de que estaba llorando "¡Pero seré tonta!" estaba llorando por una estúpida conversación superficial. Se intentó convencer de ello pero sabía que lo que le había molestado no había sido la conversación en general sino algo en particular. Normalmente ella ignoraba ese tipo de conversaciones cuando las chicas empezaban a decir ese tipo de cosas, pero esta vez algo se retorció en su interior, haciendo que un muelle se instalara en su interior, encogiéndose y estirándose al completo cuando la imagen de Lavender "y su Ro-Ro" aparecía en su mente.

Frustrada y confundida por no saber el motivo exacto de su llanto, resopló y soltó alguna palabra no muy bien sonante pero las lágrimas seguían empeñadas en salir y rodar por sus mejillas.

Malfoy iba de camino a las mazmorras cuando vio a la sangre sucia dirigirse, seguramente, a la biblioteca, iba a gritarle algo pero cerró la boca al fijarse en su paso rápido y sus manos apretadas con fuerza en un puño.

No parecía de muy buen humor pero fue como si eso impidiera a Draco lanzarle alguna pulla. Pero eso no podía quedarse así por lo que decidió seguirla. Como suponía fue a la biblioteca y muy típico en ella buscó el sitio más apartado de la sala. Se quedó observándola desde una mesa que supuso que no entraría en su campo visual por lo que no le vería.

La sangre sucia pasaba los ojos rápidamente por las páginas, a veces paraba y volvía al principio de la página para leer lo mismo, como si no se hubiese enterado de nada y necesitara volver a repasarlo, pero ella no era de las que necesitaba una segunda leída. Entonces se dio cuenta de que estaba sentada algo rígida y apretaba las cubiertas del libro con más fuerza de lo normal.

Tenía los labios rosados apretados en una mueca y las mejillas coloradas. Los ojos de Draco recorrieron el óvalo de su cara fijándose en que tenía algunas pecas sobre las mejillas y en la nariz chata y respingona…Un momento ¿Qué mierda hacia estudiando la cara de Granger? No ¿Qué mierda hacia estudiando la cara de Granger sin sentir repulsión alguna? Y mierda, ¿Granger, ya no era la sangre sucia?

Molesto, Draco saltó de la silla dispuesto a hacer lo que había ido a hacer: molestar a la sangre sucia. Se acercó a zancadas y se plantó delante de la mesa donde se encontraba la castaña, esperando a que levantase la cara y pusiese cara de fastidio, pero al parecer no se percató de su presencia, entonces el Slytherin se dio cuenta de las lágrimas que salían de sus ojos castaños e iban a parar en sus labios apretados.

Draco sintió un calambre en los brazos como si sintiese la necesidad de abrazarla para consolarla, para que no llorara más.

Para protegerla…

¿Qué mierda estaba pasando?

- ¿Por qué estás llorando? – Dijo, o mejor dicho, gruñó Draco, cuando se dio cuenta de lo que había dicho era demasiado tarde, eso había sonado a preocupación.

Entonces ella levantó la cabeza y cuando vio a Malfoy su boca apretada se entreabrió y sus ojos también en modo de sorpresa.

De repente un vergonzoso sollozo se escapó de la boca de Hermione, ante la atenta mirada de Malfoy, que en un abrir y cerrar de ojos vio como daba un paso hacía delante alzando los brazos, pero supuso que se lo imaginó porque al segundo, Malfoy estaba de pie con los brazos cruzados y con el semblante serio.

- Dime Granger…- murmuró despacio - ¿Qué ha pasado?

Hermione abrió los ojos de par en par sin creer lo que oía, era demasiado…raro para ser verdad. Parecía que lo decía con preocupación, como si realmente quisiera saber lo que le pasaba.

- Porque si yo todavía no he hecho nada... ¿Quién se me ha adelantado? – Dijo Draco recuperando su tono altivo.

La castaña parpadeó varias veces como si no entendiera lo que estaba pasando. Cuando su mente le gritó que eso de que Malfoy se preocupara mínimamente por ella era una estupidez, que obviamente lo había hecho para eso, para que ella creyera que se había ablandado con ella para después fastidiarla. Muy típico en él, pero no era típico de ella creérselo, y aunque había dudado, una parte remotamente escondida y no confesable había querido creer que se había interesado por ella, pero aún así no lograba entender el por qué.

Pero no quería saberlo.

Así que sorbió la nariz con fuerza haciendo un vergonzoso ruidicito, recogió sus cosas y se levantó de la mesa dispuesta a irse ignorando a Malfoy. Ni si quiera lo miró, apretó el libro contra su pecho, se ajustó el tirante de la bolsa de clase, giró sobre sus talones y salió de la biblioteca. Le pareció extraño que Malfoy no hubiese hecho ningún comentario por su reacción, pero no tenía intención de darse la vuelta para saber el motivo. Hoy no estaba para que le recordaran una y otra vez la clase de escoria que era y que merecía que la eliminaran de este mundo.

Cuando empezó a pensar que todo se había acabado por ese día escuchó una voz que arrastraba las palabras, como con aburrimiento detrás de ella.

- Weasel.

Hermione paró en secó como si se le hubiesen pegado los pies al suelo pero no se giró para enfrentar a Malfoy. Cuando uno pensaba que las cosas no podían ir peor…

Al parecer al rubio no le había sentado muy bien que le hubiese dejado plantado en la biblioteca cuando claramente tenía todas las intenciones de seguir fastidiándola un rato más, pero lo que no tenía claro es la mención a Ron.

- Es por esa con la que va siempre ¿No es así? – siguió él mientras sonreía por haber conseguido que, al menos, se parara.

- ¿Qué dices? – exclamó sobresaltada mientras se giraba para enfrentar a Malfoy – Él no tiene nada…

- La chica está bastante bien, aunque siempre he pensado que le falta algo de cerebro – siguió Malfoy ignorando por completo a Hermione, y apoyó un dedo sobre la barbilla, como si estuviese pensando en algo - Pero que importa eso ¿no?...

- Mira, Malfoy…

-…¿Cómo ha podido hacerte esto? – siguió él con tono burlón - ¿Cómo ha podido irse con ella? Ella se lo lleva todo y tú nada, tú que has estado seis años detrás de él cayéndosete la baba…

-¡Cállate de una maldita vez, Malfoy! – gritó ella sin fijarse en que la cara burlona de el rubio había cambiado ligeramente - ¡Y tú que sabrás!

Draco permaneció inmóvil por una fracción de segundo, con los ojos muy abiertos y con las manos apretadas. Sólo había visto una vez a la sangre sucia así de furiosa, con la mandíbula apretada y el entrecejo fruncido, y recibió una bofetada cuando sucedió la anterior vez.

- Eres muy transparente – murmuró Malfoy seriamente – Se te nota a leguas que te mueres por Weasel y que te come la idea de que Brown esté todo el día pegada a él.

La boca de Hermione se hubiese desencajado de su lugar si no la hubiese apretado con fuerza ¿Transparente? ¿Qué Ron que? ¡Ella no era transparente!...¿No?

- Imaginé que tú –recalcó esa última palabra – siendo tan sabelotodo buscarías a alguien capaz de juntar mas de dos palabras con coherencia.

Hermione abrió la boca para decir algo pero la cerró al no encontrar nada que decir ¿A qué había venido eso? ¿Era su imaginación o Malfoy le estaba diciendo que se buscase a otro?

- Ron no es idiota…- empezó ella.

- Eso lo has dicho tú.

Hermione entrecerró los ojos, molesta, pero no furiosa como antes.

- Pero entre tú y yo – murmuró Malfoy bajando la voz y volviendo a poner una mueca burlona – Yo también pienso que es idiota.

- Yo no…Ron es muy listo – replicó ella – es solo que le cuesta expresarse de correctamente – dijo eso pensando que sonaría bien, pero sonó horrible.

- Lo que yo decía…

- Ya vale, Malfoy – dijo Hermione resoplando - No voy a permitir que lo sigas insultando, Ron es mi…amigo.

- Búscate a otro, será por alumnos.

- Cualquiera diría que me estás lanzando indirectas – Hermione se cruzó de brazos – Malfoy – hasta que no terminó la frase no se dio cuenta de lo que había soltado.

La mueca de burla de Malfoy desapareció, bajó la ceja que mantenía alzada y sacó las manos de los bolsillos.

La castaña no pudo evitar mirar hacia ambos lados del pasillo buscando una posible huída rápida.

Malfoy sonrió de nuevo, pero de un forma diferente, sin burla pero con la comisura torcida hacía arriba, y dio unos pasos hacia delante.

Hermione, instintivamente, dio otros dos pasos hacia atrás y apretó el libro que llevaba contra su pecho, como si de un escudo se tratase.

El Slytherin dio otros dos pasos hacia ella, con la sonrisa más amplia, Hermione también dio un par de pasos hacia atrás. Y de nuevo ambos repitieron la acción, pero Hermione chocó contra la pare, quedando así cortada su huída. La gris mirada de Malfoy recordaba a la de un gato que a arrinconado a su presa y está a punto de saltar sobre ella.

Hermione estaba segura que le lanzaría algún maleficio por su comentario, pero en lugar de eso, Malfoy avanzó un poco más, hasta chocar con el cuerpo de la chica, quedando sus rodillas apretando sus muslos y su barbilla quedaba a la altura de su frente.

La castaña parpadeó muchas veces seguidas, confundida ¿Para qué clase de maleficio necesita uno acercarse tanto?

De repente, Malfoy alzó una de sus manos, pero en lugar de coger su varita la posó en uno de los brazos de Hermione y bajándolo hasta su costado.

Ella dio un respingo al notar el contacto físico que no era precisamente involuntario. De nuevo, agarró su otro brazo para colocarlo al lado de su cuerpo, haciendo que el libro que sujetaba cayera al suelo con un ruido sordo.

Al no tener ningún tipo de barrera, permitió que Malfoy pudiera encajar su cuerpo con el de ella.

Nerviosa, Hermione se removió intentando salir de debajo de Malfoy, pero en el momento en que lo hizo, Malfoy metió una de sus piernas entra las de Hermione, apretándose aun mas contra ella. Inclinó la cabeza para acercar su cara a la suya, entreabrió los labios y sin rozarla, bajó desde su ceja hasta su cuello.

La reacción a la cercanía de Malfoy fue pegarse más a la pared, pero cuando notó su respiración, su aliento en su rostro fue como si le acabaran de inyectar droga directamente en vena. Todo eso y su pierna entre las suyas, hizo que la rigidez de su cuerpo despareciera, convirtiéndose en calor que nacía en sus mejillas y se dirigía hacía todas las partes de su cuerpo, como si se estuviese derritiendo.

Cuando empezaba a reaccionar, y a pensar quien era el que tenía encima, la respiración de Malfoy recorrió su cuello, haciendo que sus ojos se cerrasen en respuesta al placer, no había contacto físico en esa zona pero tan solo la respiración, estaba haciendo que se olvidase de lo que realmente estaba pasando.

Y con quien estaba pasando.

El aliento de Malfoy ascendió hasta su oído, Hermione no lo veía pero pudo notar como sonreía.

- Nunca, jamás, vuelvas ha insinuar que yo podría estar mínimamente atraído por algo como tú – la gélidas de sus palabras se clavaron en la piel de Hermione, que abrió los ojos de golpe para chocarse con la mirada de Malfoy, tan fríos como sus palabras. No se había dado cuenta cuando se había separado de ella, pero tampoco se había dado cuenta de la forma en que le temblaban las manos.

Malfoy la miró por última vez, como quien mira a una cucaracha y se fue de allí sin decir nada, dejándola sola en el frío y oscuro pasillo del colegio."


Bueno, si seguís vivas después de leerlo me gustaría que me lo dijerais en review , además si queréis mandarme una bomba vía post para vengaros por mi tardanza no me quejaré.

Muuuuuuuuuuchos besos (Sí, os hago la pelota para que no me odiés)