Disclaimer: Shingeki no Kyojin y todos sus personajes no me pertenecen, cualquier modificación y resubida a un sitio diferente será reportada en Support google. Todos los derechos creativos reservados para mi persona y otras involucradas.
Parejas: Levi x Eren [riren, claro está] Evento de Halloween del grupo 'Dictadura Riren' The Pumpking song.
Advertencias: este fic puede contener Gore, un poco de slave doll, muertes, maldiciones. si no te gusta cualquiera de estos temas, puedes cerrar el fic. También habrá diferentes tipos de narrativa e inspirado también en the witch house.
Capítulo 7
El pueblo estaba en todo su explendor, las personas seguían platicando de cosas triviales mientras compraban en el mercado, ni parecia que hace unos cuantos meses atrás repentinamente habían muerto muchas mujeres por todo el pueblo, por una extraña epidemia que causaba locura y en otras tantas provocaba paro cardiacos llevándose con ello sus vidas, sin que nadie del pueblo pudiera evitarlo.
Los niños y algunas parejas que todavia existian en la ciudad se relajaban en el parque sin ninguna preocupación, siendo ignorantes de los sonidos contenidos de cierta pareja que llevaba tiempo oculta en los arbusto en un acto de desenfreno y pasión que solo era causado por el otro.
—Levi...ya...no puedo.
Susurraba el castaño mientras su cuerpo se balanceaba a causa de las embestidas del pelinegro, las manos de este estaban sobre su boca tratando de impedir que saliera de más sus gemidos y que los pudieran atrapar en medio acto.
—Dices eso pero se nota que te encanta, me estas apretando mucho.
Contestaba Levi mientras llevaba sus manos al abultado vientre de Eren, admirando nuevamente el trabajo que había hecho de llenarlo con su esencia, esperando que así las posibilidades fueran más altas, pero solo el tiempo le diría a la pareja si les cumpliria el capricho que ambos tenian. Los movimientos de ambos comenzaban a ser más arrítmicos debido al furor del placer que los envolvían, faltaba ya muy poco para que el de piel albina se viniera nuevamente dentro del castaño.
Solo a ellos se les ocurría estar haciéndolo en un parque con gente pasando por los alrededores, había comprobado el pelinegro que Eren se volvía aún más sensible si es que sentía que los iban a atrapar en cualquier momento, pero nunca le diría que había puesto un hechizo sobre el lugar para que ellos no fueran descubiertos, con ello hacía salir más a flote la inocencia del muchacho que aún poseía, enamorándose más de él a pesar de sus nuevas mañas por ser demonio.
—¿Puedes levantarte?.
Pregunto agitado aun Levi mientras hacía a un lado el cabello cafe de Eren de su rostro viéndolo sonreír.
—Solo dame unos...segundos, para recuperarme.
Levi asintió, para salir lentamente del interior del muchacho haciendo que este suspirara por la sensación, haciendo que se acostara de lado mientras él se volvia acomodar la ropa y tiempo después hacía lo mismo con Eren que se dejaba hacer por el pelinegro, dándole de vez en cuando besos cortos en los labios como agradecimiento.
—Ahora sí, al paseo mocoso.
—Y pensar que me arrastrarías a hacer esto en este lugar.
—Tu tienes la culpa...te veías muy tentador mirando hacia el cielo, con tus ojos brillantes y grandes.
—Pero Levi, yo no tengo mis ojos en este momento.
—¿Ha no?, pues me parecías muy hermoso cuando te daba la luz del sol, parecías una joya, algo fuera de este mundo.
Al más joven le dio ternura escuchar sus palabras que de inmediato tomó impulso para abrazar al otro tan fuerte como podía debido a su falta de fuerzas.
—¿No te había dicho que puedes llegar a ser tan romántico Levi?.
—Nose…¿quien sabe?.
—Levi…
Hizo un puchero molesto, divirtiendo un poco al mayor por lo lindo que se veía, acariciandole el cabello en seguida como una muestra de disculpas, ayudó a el que tenía los ojos aun cerrados a pararse, no sin antes volver a colocarle el tapón que hace tiempo se había vuelto indispensable para hacer el vientre abultado del castaño, juntos salieron de su escondite sin ser notados por nadie para comenzar a caminar por el parque nuevamente.
Habian caminado por un par de horas y Eren ya estaba cansado debido al abultado vientre que tenía por su adorado esposo. Tan rápido como el muchacho soltó un solo suspiro de cansancio Levi disimuladamente lo guió hasta las bancas del lugar y se sentaron para descansar, mirando a las personas que pasaban y tomándose de la mano aun para recargarse uno sobre el otro.
Más su calma fue interrumpida por una joven Sasha que se les acercó corriendo con una gran bolsa de papel en los brazos, rápidamente ambos la saludaron y ella hizo lo mismo mientras trataba de recuperar el aliento por el esfuerzo de correr desde lejos, pues los había visto hace poco y se le hacía curioso verlos afuera.
—¿Como se han sentido en el pueblo, señores Ackerman?.
Pregunto animadamente la muchacha mientras se sentaba a lado de Eren y sacaba un pan y darle un primer bocado con calma.
—Bien todo ha estado muy tranquilo.
Respondió el pelinegro mientras veía hacia un punto inexistente de enfrente y Eren sonreía a la muchacha comelona, que asentía a su respuesta.
—Que bien, ¿se enteraron lo que paso hace meses?.
—Si, tuvimos que ayudarle al alcalde a checar a los enfermos, pero no pudimos hacer gran cosa, no habíamos comprado todo lo que necesitábamos.
Contestó con un deje de lastima, muy bien disimulada, el castaño mientras llevaba una de sus manos a su mentón mientras fruncía un poco sus labios.
—Esa enfermedad, fue bueno que pudimos pararla.
Comento el castaño relajando un poco su semblante mientras volteaba su cara hacia donde estaba Sasha.
—¿Me pregunto que pudo haberla ocasionado?.
—Era un daño a los nervios, con claras alucinaciones que provocan pánico y ansiedad, detectamos que la causa había sido una bacteria en los alimentos, para suerte de algunos esta no se encontraba en todos, por lo que no hubo muchos enfermos.
Respondió el pelinegro mientras se sentaba erguido en la banca y dejaba en su hombro la cabeza de su pareja.
—Que susto. Y pensar que moriría por mi pasión.
—Sasha a ti en verdad te gusta la comida, ¿verdad?.
Rio un poco el castaño para después llevar una de sus manos a su boca para sofocar la risa que emanaba de él, causando un poco de vergüenza a su acompañante mientras llevaba otro bocado a su boca por acto reflejo. Al ver esto el chico pidió perdón, causando un poco más de pena en la pobre muchacha que decía con el movimiento de su mano, de un lado a otro, que no había problema de ello.
—Por cierto… señorita Eren...me preguntaba una cosa...¿Porque tiene los ojos cerrados?.
Levi afilo su mirada hacia la muchacha mientras esperaban ambos la respuesta, viendo como Eren simplemente seguía sonriendo como si no pasara nada.
—Ho es que el sol cala mis ojos Sasha.
—¿Le cala el sol?.
—Si, mi vista es sensible a ellos y por eso los cierro, no te preocupes no es tan malo, puedo verte con tan solo abrirlos muy poco, ya estoy acostumbrado...digo acostumbrada.
Sorprendida por la nueva información, rápidamente se disculpó, dejando en duda al castaño que le pregunto el ¿por qué?, dejando en claro ella que se había avergonzado un poco por su curiosidad desmedida, a lo que Eren tomó sus manos y le dijo que no había problema y que le agradaba bastante, aun y su curiosidad desmedida.
Dejando las cosas entre ambos calmadas y aclaradas, la chica reviso su reloj, dándose cuenta de que ya llegaría tarde para entregar lo que llevaba en las bolsas, se levantó de un brinco, para después despedirse de la pareja y desearles lo mejor si es que continuarán con su paseo.
—Levi deja de mirarla así, es inocente la pobre mujer.
—No se...sospecho que este preguntado mucho sobre ti.
—Le he de caer bien.
Inconscientemente levi gruño lo suficiente para dejarle en claro a Eren que no estaba del todo contento con esa idea, haciendo que al joven le diera ternura por los aparentes celos de su esposo hacia la pobre muchacha ignorante.
—¿Estas celoso?.
—No.
—Levi…mentir no se te da bien.
Dijo juguetonamente mientras llevaba uno de sus dedos a su mejilla y la picaba insistentemente, provocando que el pelinegro volteara su rostro para que dejara de hacer eso, pero lo que realmente él quería era que no se diera cuenta que el otro tenía razón sobre sus celos infundados.
—Solo me preocupo por ti.
—Gracias.
—Por cierto, ¿no sera mejor que te pongas los ojos ya?.
—Si...no me los puse por lo rápido que actuamos para nuestro plan, pero descuida me los pondré llegando Levi, y tu me ayudaras.
—Así no sospecharan, pero...
Volteo quedando frente a este dándose cuenta que su voz había sonado sería de un momento a otro, hasta que escuchó un maullido debajo de ellos de una gato blanco, solo hasta que salió de su escondiste el castaño pudo saber quién era ese animal.
—Dilo.
Ordenó Levi al gato que parpadeo unas cuantas veces y después bajó su cabeza un poco mientras cerraba sus rápidamente le puso atención al minino enterándose él también de lo que este le decía por telepatía a Levi, alterando de sobremanera, pues no podia creer que las cosas se volvieran a repetir de nuevo. Tontamente había pensado el castaño que con sus padres muertos ese tipo de cosas no se harían nuevamente, pero ahora sabía que siempre estaba equivocado sobre lo que suponía, ya le había pasado antes y era lo mismo ahora.
—Levi… no hay tiempo hay que ir.
—Y acabar esto.
—Si.
Trono los dedos el pelinegro haciendo aparecer un vórtice oscuro del suelo para después ayudar al castaño a llegar hasta él e irse del lugar.
En un momento ya se encontraban cerca del ayuntamiento por un lateral de este, Eren mantenía sus puños fuertemente cerrados por contener ese odio que le causaba ese procedimiento que hacían dentro ahora en el edificio.
—Rivaille, revisa quien esta adentro.
Demandó con una voz cargada en odio mientras un espeso humo salía de un pequeño dije que tenía en el cuello, este humo llegó al suelo y tomó la forma de un gato negro que rapidamente corrio adentro del edificio y que con telepatia mágica le decía todo lo que sus pequeños ojos de gato encontraba a su paso.
Después de esa epidemia que había azotado al pueblo el alcalde estaba seguro de que se trataba de otro fenómeno que reside en su amado pueblito, por lo que había considerado, y aunque fuera muy apresurado, realizar el chequeo a todos los hijos de sus ciudadanos, pues sabía muy bien que los mayores eran personas de bien y muy buenas, solo el mal se engendraba en aquellos que no podía uno sospechar rápidamente y el chequeo los delataba, no permitiría que otro fenómeno como el que tuvieron los Jeager que acabó con ellos pasará de nuevo a el pobre pueblo que no tenía nada malo; si la gripa, esa gripa que mató a más de 6 personas había sido causada por el fenómeno de los Jeager y solo cuando se deshicieron de él dejándolo en esa casa a medio caerse, esas personas pudieron salvarse, porque estaba claro que era ese pequeño fenómeno el que lo había hecho. Y nuevamente estaba ocurriendo, así que era muy claro lo que tenía que hacer, los Jeager le habían enseñado a él como usar los aparatos que utilizaban para checar a los niños y no tuvieran deformaciones en su cuerpo, eso era signo de maldad que tenía que ser erradicada rápidamente.
Mando un boletín a todo el pueblo que tuviera hijos y gracias a que el pueblo no era tan grande, todos los niños del pueblo ya se encontraban reunidos en el ayuntamiento y siendo atendidos por el, ya que era el único que sabía como hacer el chequeo como los Jeager le habían enseñado.
Todo parecía muy bien, de los veinticinco niños que había, solo le faltaban cinco más para acabar. Eso le preocupaba un poco ya que, por el momento, no había salido ninguno con alguna deformación o fenómeno en ellos. ¿Tendría que comenzar a dudar de los adultos tal vez?, tenía esperanzas que no, sus ciudadanos eran personas de bien, nadie era malo, de eso estaba muy seguro y lo mantendrá.
—Pase por favor.
Dijo el viejo cuando terminaba de revisar a otro niño y lo llevaba hasta la puerta, la habitación donde se encontraba, contaba con un aparato de escaneo completo del cuerpo para checarlos a profundidad, había costado millones para su pueblo, ya que lo trajo de una ciudad, pero como lo pensaron los Jeager y el, seria y es de mucha ayuda para prevalecer a la buena gente.
Cuando volteo su rostro al otro niño que se encontraba ahora a su lado, pudo apreciar su lindo cabello rubio y grandes ojos azules, se trataba nada menos que el hijo de los Arlets, una familia que ayudaba en la escuela pública del pueblo, si personas que eran un buen ejemplo, era muy lógico que el muchachito saliera igual a sus padres, así que seria rapido el chequeo.
Llevó al chiquillo hasta una silla donde comenzó a revisarle los oídos, la garganta, sus medidas y todo parecía de lo más normal. Después de eso lo llevó hasta la máquina de escaneo, todo estaba en orden sus órganos, los huesos, antes de que terminara la máquina de escanearlo pudo observar una bolsa pequeña dentro del chico. Había encontrado al fenómeno de la calamidad nuevamente y vaya que si se había camuflajeado muy bien, pues de la familia donde decía venir era gente buena, nada comparado con el horror de fenómeno que tenía enfrente, pero debía calmarse, actuar tranquilo y después terminar con la vida del fenómeno antes de que propague más calamidades con sus cosas.
—Chico...esté como me dijiste que te llamabas.
—Armin señor.
Respondió temeroso el niño mientras juntaba dos de sus dedos en una acción para calmar su nerviosismo.
—Bien… Armin te pediré que te quedes con Sasha un momento en su oficina mientras termino de checar a los otros niños ¿si?.
—He, sí ...señor.
—Hoo eres un buen niño, bien puedes ir...en un momento te acompaño.
Le dijo al niño con una sonrisa mientras descolgaba el teléfono y marcaba a la casa de los Arlets para comunicarles la noticia. Termino de revisar a los últimos niños que quedaban y para fortuna del señor, sólo había uno que residia las calamidades del pueblo, así sería más fácil el poder eliminar todo lo malo y salvar a su buena gente.
Al llegar a su habitación pudo ver que los señores Arlets que ya se encontraban esperando junto a su hijo, pasó de largo viendo como los padres hablan con el asqueroso monstruo a su lado.
—Tengo una noticia que comunicarles.
Cuando Levi volteo a ver a Eren se sorprendió un poco al notar la cantidad de energía maligna que salía de él, podía observar cómo rechinaba los dientes del coraje desmedido que no paraba de expresar el castaño con sus pequeñas acciones, aunque estaban lejos del lugar el gato negro de Eren podía mostrarles todo lo que estaba pasando en esa habitación y eso enojaba a un más al castaño por el simple hecho de no poder estar ahí presente para pararlo.
—Oi mocoso, cálmate..se puede ver tu energía maligna y nos descubrirán, además cierra esos ojos que se te nota el cerebro.
—Pero...Levi, ese bastardo le hará algo, como me lo hizo a mi.
—Por eso vamos para la oficina de ese viejo.
Se habían detenido a unos cuantos pasillos de la puerta que habían usado para entrar al edificio del ayuntamiento, pues Eren al enterarse de lo que el alcalde tenía pensado hacer comenzó a caminar entre los pasillos para poder llegar hasta donde se encontraba ese hombre y Levi solo lo había seguido para cuidarlo de que no lo descubrieran, pero la magia de Eren comenzaba a desbordarse por su profundo odio hacia lo que lo condenó a estar en aquel bosque solo y casi apunto de morir, por lo que al ver su magia desprendiéndose de su cuerpo lo detuvo en un pasillo donde no había nadie aun y trataba de tranquilizarlo.
—Quiero matarlo. Lo va hacer de nuevo.
—Bien pero te tienes que calmarte, sino tu magia nos delatara.
Tomo sus hombros el pelinegro para después tocar su frente esparciendo así un hechizo por todo el cuerpo del muchacho, que rápidamente identificó de que era el hechizo que le había lanzado, haciendo que el otro notara que se había tranquilizado un poco.
—¿Hechizo de invisibilidad?, ¿no sabía que podías hacerlos?.
—Son parte de las mañas de ser demonio.
—Para hacer tus fechorías sin que te vean, si es conveniente.
De repente el castaño se sonrojo un poco y tomo con una de sus manos la manga del traje que llevaba Levi.
—¿Lo usaste para esa vez?.
Pregunto el castaño aun tímido por alguna razón, haciendo que al otro le diera ternura por su reacción, al saber de sus artimañas.
—¿Que crees tu?.
Contestó picaron Levi mientras sentía como su compañero estrujaba más la manga de su traje y de apoco levantaba su rostro, revelando un sonrojo muy notorio.
—Pervertido y malo Levi, me hubieras dicho.
—Si lo hubiera hecho, le quitaria la diversión.
Respondió el mientras Eren hacia un puchero y hacía reír por dentro al otro para tomarlo de la mano y decirle que continuarán con su camino, no sin antes recordarle que se calmara con su magia, no estaba mal que se enojara, pero debía controlar su flujo de magia. Tenían que entrar y matar, sin ser vistos, ese era el plan...aunque también le gustaría arrancar cabezas de más, necesitaba más energía negativa.
El alcalde tomó una arma que escondía en lo más profundo de su cajón y la mantuvo escondida de los Arlet y del monstruo mientras llamaba la atención de los adultos.
—Debo informarles de lo que he encontrado… por fin he dado con el culpable de la epidemia que se vivió, como ustedes saben fue una enfermedad de lo más extraña y puedo asegurarles que la causa fue otro monstruo en nuestro amado pueblo.
—Que horrible, nuevamente vivimos bajo la maligna influencia de un asqueroso fenómeno.
Se lamentó el hombre mayor de los Arlet mientras abrazaba a su esposa y su cara formaba una mueca de asco y miedo mezclado.
—¿Y sabe quien es alcalde?, para no acercarnos.
Preguntó la mujer mientras apretaba sus manos fuertemente entre sí y se refugiaba más en los brazos de su marido.
—Pues… como saben bien, estas epidemias solo las puede causar una calamidad pequeña y que está presente entre nosotros.
—¿Entre nosotros?, ¿a que se refiere?.
Preguntaron al unísono los Arlet mientras veían con miedo y cuidado los movimientos del alcalde que se levantó de su asiento y con una mano apuntaba al pequeño hijo de ambos.
—Aqui las pruebas.
Puso delante de los mayores un par de documentos donde había documentado el alcalde lo que había encontrado en los exámenes que había hecho al jovencito.
—Me refiero a Armin, el es el monstruo que nos ha estado engañando.
Hablo un poco más alto mientras su mano golpeaba el escritorio y su rostro se deformaba en una mueca de odio.
—He...pero, yo no he hecho nada malo.
Trato de defenderse el pequeño, tratando de alcanzar a su mamá, que era la más cercana a él donde estaban sentados, pero ella se levantó bruscamente rápido de su asiento y se alejó del chico, causándole un dolor al pobre niño.
—No puedo creerlo, mi propia sangre ha sido infectada.
Escupió con repudio el padre de Armin mientras alejaba más a su mujer de el y dejaba los documentos que había leído en el escritorio del alcalde.
—No… no mi niño una calamidad, demonio, monstruo, regresame a mi Armin, mi niño puro.
Sollozaba la mujer mientras negaba con su cabeza.Y cada vez que el niño trataba de acercarse a ella o a su padre ellos se alejaban de él aterrorizados en silencio hasta llegar detrás del alcalde que sacaba a relucir el arma que antes tenía escondida.
—No hagan esfuerzos señores, ese no es Armin solo es un monstruo, ya no hay salvación para ti fenomeno.
Apuntó el arma hacia el niño que ya hace un tiempo había comenzado a llorar por el rechazo de sus propios padres, no sabía porqué le decían eso, porque lo trataban así, acaso ¿así moriría?. Lo unico que podia ver ahora era la brillante arma que apuntaba hacia él, el miedo lo tenía paralizado, jamás en su corta vida había experimentado lo que sentía en ese momento, pero una cosa sí estaba seguro, se sentía desafortunado y no quería morir sobretodo.
Se lo repitió un sin fin de veces el pequeño rubio, esperando que así no le disparara el alcalde que estaba enfrente de él, pero sus súplicas no pararon al hombre y un disparo se escuchó por la habitación, el alcalde le había disparado.
—Así que mata mocosos... hee alcalde.
los ojos del viejo alcalde se abrieron en asombro al ver que el señor Ackerman se encontraba enfrente de él y que había parado el disparo con su propio cuerpo.
—Pero que rayos...Ackerman ¿que rayos es usted?.
Contraataco el viejo mientras Levi simplemente hacía el ademán de limpiarse un poco de polvo en la parte superior de su traje.
—Me gustaría decirle, pero no creo que sea yo de lo que se deba preocupar.
Contestó simplon el pelinegro mientras apuntaba detrás de los 3 adultos con su rostro calmado como siempre. Ellos voltearon hacia la dirección que apuntaba ese hombre extraño encontrándose con un terror que jamas habian imaginado en sus vidas. Sus cuencas estaban vacías, no tenían ojos y de ellas escurría un montón de sangre mientras su cabello ondeaba con una espesa niebla de color negro oscuro que cubría su cuerpo mientras flotaba en el aire no tan alto.
—Ustedes.
Les hablo lo que ellos denominaron un demonio, pero que el pelinegro sabía que se trataba de su amado Eren y su descontrolada magia por el odio.
Eren se acercó sólo un poco y rápidamente los Arlet corrieron para salir de ese lugar, pero justo cuando iban a pasar la puerta el pequeño Armin los llamo.
—¡Aléjate de nosotros monstruo. Tu fuiste el que llamó a ese demonio!
Le gritaron ambos, mientras su propia madre le propinaba un golpe para que las manitas del pequeño dejaran de tocarla, dejando el pequeño corazón del muchacho más roto logrando que llorara.
El alcalde mientras vio como todos los demás se distraen por las acciones de los Arlet volvio a recargar su arma y disparar contra el demonio y el niño delante de él, asustando al pequeño mientras lloraba, oculto su rostro para esperar lo inevitable, pero no sintio ningun dolor.
—No le digas eso perra, es tu hijo.
—Con que disparandole a mi esposo.
Escucho decir, animandose a ver qué era lo que había pasado, sus ojos observaron como esa cosa como una persona tomaba del cuello a sus padres y el señor pelinegro miraba como si quisiera matar al alcalde mientras sostenía algo con sus manos justo a la altura de su rostro.
—Diganle que lo sienten, que aún lo aman y los dejaré vivir.
Decía un cabreado castaño que había alcanzado por el cuello a los dos adultos que habían herido al pobre niño delante de él.
—Jamás...Ese no es mi hijo...es un monstruo.
Contestó el hombre mientras trataba de zafarse del agarre de las manos de esa cosa horrible.
—Sueltanos monstruo y muere, no mereces estar aquí…¿te divierte hacer sufrir a nuestra gente?.
Habló la mujer mientras ella hacía lo mismo que su marido.
—Que mente más cerrada tienen, pero por eso no se merecen un hijo.
Dijo con dolor Eren mientras apretaba más fuerte sus manos sobre los cuellos de los señores y enterraba sus uñas en su piel, después en su carne hasta que terminó escuchandose un fuerte crujido en ellos y ambos dejaron de moverse.
—Aunque debo decirles que si, me gusta ver como escoria de ustedes sufren.
Termino diciendo a los dos cadáveres ahora, tirandolos en el suelo y voltear hasta donde estaba el niño y Levi.
El viejo alcalde seguía disparando sin cesar al pequeño pero ninguna de las balas llegaba a su destino ya que todas eran paradas por el pelinegro que detenía con su mano y también con su cuerpo, manchado de sangre su traje.
—¿Como?... ¿qué rayos son?... ¡por qué protegen a un monstruo!.
Volvió a disparar desesperado mientras rebuscaba de nuevo en su escritorio, encontrando otra arma y volviendo a disparar hasta que se quedó sin balas y rodeo a los 3 para llegar a la puerta y salir huyendo de la oficina.
—Lo dejarás escapar.
—Es más importante el niño.
Le contestó Levi a Eren, ambos se acercaron al pobre niño que no parpadeaba desde hace un tiempo por el shock que sentía.
—¿Estas bien mi niño?
—Yo...mis padres...el alcalde me querían muerto. Yo no hice nada, siempre...siempre me porto bien.
Decía nervioso Armin mientras temblaba ligeramente y no salía de sus pensamientos de que sus padres lo habían rechazado y dicho que se muriera indirectamente o era directamente, ya no estaba seguro de lo que veía.
—No te preocupes mi niño.
De repente fue envuelto en un abrazo, que le fue extrañamente cálido y relajante, se sentía como esas pocas veces en la que su madre lo abrazaba con ternura solo para el. Sus ojos buscaron al causante de ese sentimiento cálido, como de familia, encontrándose a un chico peli castaño que tenía semblante preocupado mientras lo abrazaba.
—Nosotros te cuidaremos y velaremos por ti.
—¿No me odian?.
—No mi niño, no tenemos por que, tu solo eres un niño pequeño que no tiene la culpa salvo por las travesuras que todo niño comente.
—Pero, soy… un monstruo.
—Claro que no, eso solo lo dicen las personas malas que no aceptan a los demás por como son.
—Como soy.
—Si, eres una persona más especial de lo que crees.
—Yo…
Trato de contradecir las palabras de esa persona pero, por alguna extraña razon sentia que no estaba equivocada, que solo lo estaban discriminando por algo que no sabía, pero que las personas que lo salvaron sabían que no era nada malo. Llevando su cuerpo a abrazar desesperadamente al castaño mientras rompía en llanto por todos los sentimientos que sentía. Eren cargo al pobre niño mientras este aun seguía llorando dejando fluir sus sentimientos, por ahora el no podía hacer nada más por él salvo darle su pecho para que llorara todo lo que podía.
De repente un maullido los sacó de su ensoñación y vio como Levi le hablaba al gato blanco, cuando terminó pudo notar en su semblante casi inexpresivo un brillo que denotaba alegría, por lo que pregunto de qué se trataba.
—Ya esta la siguiente fase de nuestro plan.
—¿En serio?, ¿no lo he arruinado por lo que hice?.
—No mocoso, de hecho esto solo lo hará más interesante. Vamos al centro, ya está todo listo.
Señaló con su brazo a su lado izquierdo para que el otro se colocara ahí, una vez que Eren se encontraba ahí, un par de sombras los envolvieron y para cuando abrió los ojos de nuevo el castaño se encontraban en el centro de la ciudad detrás de un árbol ocultos.
Todo el pueblo se encontraba ahora en el centro de la ciudad y eso era extraño, pero al momento en el que miro a Levi supo de inmediato que esto estaba pasando porque el había estado moviéndose para que ocurriera.
—Ya están todos señor Levi.
Escucho Eren una voz muy familiar detrás de ambos y mientras Levi le contestaba que había hecho un buen trabajo pudo darse cuenta que se trataba de Sasha salvo que no tenía la misma sensación.
—¿Que le haz hecho?.
—Control…
—Mental?.
—No de lo que más ama en su vida.
Te preguntaste que podría ser pero cuando Sasha se acercó a Levi con las manos alzadas este le dio una papa que la muchacha no tardó en devorarse sin cuidado.
—Su gula, será insaciable si no nos ayuda.
—No la has matado, pero así tenemos una amiga.
—Claro, solo le doy lo que más le gusta.
No dijeron nada más al respecto, pues comenzaron a oír gritos en la muchedumbre, el alcalde había llegado al centro alterado y sudoroso gritando que el monstruo venía por él y todas las personas comenzaron a entrar en pánico por el miedo, pero rápidamente el viejo alcalde comenzó a hablar para que la gente lo siguiera y exterminaran al fenómeno antes de que comenzara una nueva epidemia sobre ellos. Todos estaban de acuerdo con ello y comenzaron a gritar cosas como "maten al fenómeno", "destruyamos al monstruo, que no quede nada de él" mientras caminaban todos juntos hasta la calle que daba directo hacia el ayuntamiento.
—Así que van a matar a un niño inocente.
Escucharon los pueblerinos, haciendo que todos se voltean y miraran al castaño con su vestido negro con algunos tonos de esmeralda, pero al ponerle atención todos pudieron ver que estaba manchado de un poco de sangre, la sangre que se había derramado de los padres del pequeño Armin cuando les rompió el cuello en dos.
—Señorita Eren ¿porque tiene sangre en su ropas?
Exigió saber el alcalde mientras se ponía en frente del castaño, que seguía aparentemente tranquilo, pero no estaba frente a frente al alcalde, por lo que él no sabía su estado de ánimo al no verle el rostro.
—¿Porque?, usted mejor que nadie debería saberlo, no por nada intentó matar a un niño inocente.
Rápidamente el viejo se sorprendió porque la castaña supiera del niño monstruo que había encontrado en sus últimos chequeos, si a ella no la había visto para nada en el ayuntamiento.
—¿Niño inocente?, creo que se confunde yo solo quiero exterminar al monstruo que hace mal a mi pueblo.
—Mal a su pueblo, pero como haria mal a un pueblo si este mismo lo rechaza, hasta sus propios padres lo han dejado atrás… es por eso que me encarge de ellos.
Se volteo para encarar al alcalde, sorprendiendo más al hombre que retrocedió al mirar como no tenían ojos, su cara tenía una sonrisa medio arrugada y tenebrosa y en sus brazos se encontraba el pequeño Armin que había caído dormido de tanto llorar.
—¿Como?.
—Dígame señor alcalde, gente...alguna vez… ¿han sentido el vacío?.
Pregunto tranquilo, haciendo que todos se alertaran y sintieran miedo por lo que pudiera ocurrir.
—Que mal… por que no necesitan saberlo.
Respondió Levi a la pregunta espantando a toda la gente y haciendo que voltearan a su dirección, admirando su cuerpo de piel blanca con un cabello largo negro y unos cuernos grandes que sobresalían. Tenía su mano alzada con dos de sus dedos juntos y al momento en el que los trono unas sombras aparecieron de su propia sombra y envolvieron a todos, cerrándose hasta que solo se podía ver como empujaban para poder salir y gritaba de desesperación. Dejaron de moverse cuando estas se redujeron hasta tal punto que aplastaron a todos y solo se podía oír el crujido de los huesos con lo viscoso de la sangre, hasta perderse en la sombra y regresar a Levi como si nada hubiera pasado.
—Delicioso.
Lamió sus labios el pelinegro mientras caminaba hacia el castaño y este hacía lo mismo.
—Ahora nadie se interpondrá entre nosotros.
—Mi niño estará bien ahora que estamos con él y él con nosotros.
Asintió el pelinegro a las palabras de Eren mientras veía como su gata blanca aparecía junto al gato negro de Eren y se iban todos juntos a su casa. Como decía Eren, esto apenas comenzaba.
NTA: uff, si que estuve muy atorada en este capítulo!... pero ya he acabado y solo falta un cap. o dos más y le decimos adiós a esta sukulenta y extraña historia!... espero que les haya gustado y si gustan algo más antes de que se termine pueden decirme… estoy abierta a la sukulencia, así que ya nos leeremos después y que el riren y el yaoi estén con ustedes.
