"Una niña" aquella frase resonaba una y otra vez en la cabeza pelirroja de Ron Weasley y es que no era para menos, pues después de dos semanas se enteró que había nacido aquella criatura que podía ser suya. Él siempre había pensado con tener un hijo varón al que pudiera enseñarle a jugar quidditch, a ser un maestro en el ajedrez mágico y por supuesto a cuidar a su madre. Pero ¿Qué podía ofrecerle a una niña? Nuca fue bueno con las chicas, ni siquiera con su hermana o con su madre.
Rose, ese era el nombre que Hermione en conjunto con Draco habían escogido para la niña y le encantaba, pero ¿Sería pelirroja y llena de pequeñas pecas? ¿Rubia con ojos grises? ¿Tendría sus ojos azules? Tenía que idear una forma para poder conocerla y entonces, como por "arte de magia" vino a su cabeza la imagen de su mejor amigo: Harry.
Mientras tanto, en Grecia las cosas iban bastante bien. Hermione no cabía de felicidad ante la llegada de la pequeña Rose, quien era una bebé bastante tranquila para su edad; Draco se deshacía en atenciones para su esposa y para su hija, porque independientemente de que por las venas de la pequeña corriera sangre de Weasley, era su pequeña, su "flor". Incluso Narcissa se notaba bastante alegre ante la llegada de la pequeña niña; sin embargo, Lucius Malfoy seguía enfurruñado en su habitación sin querer salir para no tener que enfrentarse a los reproches de su mujer. "Gracias a tu nuera puedes estar aquí, deberías agradecérselo personalmente" lo había reñido desde que el rubio mago había arribado a Grecia. Pero ¿Qué era lo que tenía que agradecerle a aquella impura? ¿El haber mancillado su apellido? Claramente aquello de su "arraigo" era una forma de tortura hacía él al tener que convivir con ella y con la pequeña bastarda.
Su encuentro con Draco simplemente no había sido mejor, puesto que lo único que había hecho era dejarle claro que Granger era su esposa, que aquella bastarda era suya y que estaba registrada como una Malfoy y por lo tanto tenía todos los derechos de cualquier Malfoy. Y sobre todo, Draco había hecho hincapié en la intercesión de Granger para que le permitiesen vivir en condiciones decentes y con un sanador particular. "Puedes unirte a nuestra familia si así lo quieres, padre. Pero no pienso tolerar ningún insulto hacia mi esposa ni mucho menos hacia mi hija. Recuerda que por tu situación legal mi madre es la cabeza de esta familia y todas las acciones las manejo yo" Esas habían sido sus palabras antes de dejarlo solo en su habitación. Maravilloso, ahora tendría que convivir con Granger y simular ser un abuelo amoroso con aquella chiquilla.
-Señora Malfoy sé que esta despierta- dijo Draco mientras entraba a su habitación conyugal en la cual yacía Hermione con la pequeña Rose.
-No, no lo estoy señor Malfoy- respondió Hermione entre risitas sofocadas. Draco se acostó en aquella cama junto a su esposa y con su mano acaricio ligeramente el pequeño bulto rosado que se encontraba en el regazo de Hermione.
-Duerme- dijo el rubio haciendo referencia a la pequeña Rose. Hermione asintió levemente -No tardará mucho en despertar- Bien, Draco no tenía ni la más remota idea de cómo manejar aquello sin alterar a su esposa pero sin mentirle obviamente.
-¿Ya viste todos esos paquetes?- le pregunto el rubio a su esposa quien negó de inmediato -Son regalos de todos tus fans, salvo el paquete que envió Krum, dudo mucho que sea algo bueno para mi pequeña flor- Hermione frunció el ceño de inmediato ¿Qué diablos se traía su albino esposo con todo eso de los paquetes y Viktor?
-¿De qué diantres estás hablando?- le siseo para no despertar a Rose, quien comenzaba a moverse entre su rosada colcha.
-Pues una estúpida enferma de St. Clements dio la gran noticia de que había nacido Rosie y bueno, digamos que El Profeta dedico toda una sección para que no pasara desapercibido tu alumbramiento- Bien, Hermione se lo estaba tomando mucho mejor de lo que había pensado.
-Odio que digas mentiras- dijo Hermione quien desvió su mirada hacia la pequeña Rose quien comenzaba a hacer pucheritos, señal de que estaba despierta -¿Podrías pasarme su biberón?- le dijo la castaña al rubio quien camino hacia su cómoda para tomar el biberón de Rosie al cual, con un movimiento de varita dejo con la temperatura correcta. También tomo una de las notas de los paquetes de la habitación.
Antes de darle el biberón a Hermione, le leyó la tarjeta.
-Agh, tome la que te mando Krum, pero da igual- dijo con molestia el rubio –"Querida Hermione, me acabo de enterar de esta preciosa noticia de que ya eres una bella y tierna mamá. No sabes la alegría que me inundó al saber esto y por ello me tomé la libertad de comprarte algunos presentes que podrían ser de utilidad para ti y tu bebé. Besos y abrazos. Viktor"- Hermione se quedó pasmada pues si bien Draco solía hacer demasiado drama a veces, aquello sonaba muy convincente a algo que Viktor le podría mandar.
-¿Qué mierda le pasa a este tipo?- Gruño furioso el rubio -¿Besos y abrazos? ¿Á caso no sabe que eres una mujer casada?-
Hermione seguía en silencio, bien se podrían escuchar en la habitación los engranajes de su cerebro trabajar al mil. Rose comenzó a llorar y al ver que Hermione seguía en este trance, Draco tomó a la bebé y le dio su biberón.
-¿Gatita, sigues aquí?- pregunto Draco y entonces así fue como la castaña reaccionó.
-¡Oh por Merlín!- exclamó Hermione -¿Crees que…?-
-¿Qué la comadreja sospeche algo? Lo dudo bastante, no creo que si quiera pueda sumar dos más uno correctamente- contesto Draco mientras se paseaba por la habitación mientras alimentaba a la pequeña Rose.
-Estoy hablando enserio, Draco- contesto Hermione algo molesta -¿Quién mando todo lo demás?- dijo la castaña haciendo referencia a los demás paquetes apilados en un rincón de la habitación.
-De tus otros fans- contesto el rubio quitándole importancia -Llevare a Rose a dar un paseo por la playa, le gusta mucho el sonido del mar- Aquellas atenciones que Draco se tomaba con la pequeña Rose hacían que a Hermione se le derritiera el corazón y es que ¿Cómo no hacerlo? Muy lejos estaba el Draco manipulador, grosero y engreído que había conocido en el colegio, ahora era un hombre en todo el sentido de la palabra, un maravilloso esposo (aunque nunca se lo diría) y un padre, porque lo era; desde que Rose había nacido aquella tarde veraniega no había hecho otra cosa más que preocuparse por su bienestar y comodidad. Incluso Narcissa le hacía constantes visitas a la pequeña para ver que estuviera perfectamente. Hermione simplemente no podía pedir más. Se levantó de su lecho matrimonial para quedar por detrás de su albino marido para abrazarlo por la espalda y ponerse de puntitas para depositar un casto beso en la nuca de Draco
-Gracias- dijo la castaña, a lo cual el rubio contestó sacarronamente. -Ya sabes que hay formas de dar las "gracias"-
-Cuarentena- dijo con un ligero puchero -No querrás agrandar la familia tan pronto ¿o si?- lo sondeó.
-Por mi podríamos tener 20 hijos y seguir practicando-
-¡Estas bromeando!- contesto Hermione sorprendida -¡Y claro! Como tú no los vas a parir- le recrimino.
-Vamos, gatita, no te pongas difícil-
-Será mejor que lleves a Rose al jardín antes de que decida ahorcarte y quedarme con toda tu fortuna-
-Touché, señora Malfoy- y sin más el rubio salió de la habitación con la pequeña Rose en sus brazos, dejando a Hermione en medio de todos esos paquetes.
-Harry, necesito que me ayudes- dijo Ron mientras entraba abruptamente a la oficina de Harry Potter en el Departamento de Aurores. El pelinegro simplemente le hizo señas para que cerrase la oficina e hiciera los encantamientos necesarios para que ni un suspiro saliera de esa oficina.
-¿Quieres tranquilizarte?- le pidió Harry, pero Ron parecía león enjaulado caminando de un lado a otro.
-¿Cómo voy a calmarme? ¡Esa niña puede ser mía!- gruño molesto.
-También puede ser de Draco ¿no crees? Después de todo es el esposo de Hermione- contraatacó el ojiverde.
-No lo sé amigo, hay algo que quizá debas saber- Y entonces Ron le conto a su mejor amigo sobre el último encuentro que había tenido con su ex esposa y entonces Harry empezó a sospechar aquello que Ron alegaba.
-¿Cómo pudieron ser tan irresponsables si estaban en pleno divorcio? ¡No puedo créelo de Hermione!- gruño molesto el ojiverde.
-Ya te lo dije amigo, no creí que la separación fuese para siempre, sino más bien temporal- se excusó el pelirrojo.
-¡Estoy seguro que Malfoy lo sabe!- Harry simplemente se sentía molesto con todos porque al parecer le habían mentido en sus propias narices.
-Si Malfoy lo supiera estoy seguro que no se habría casado con ella, él jamás aceptaría a un niño Weasley para criarlo como suyo ¿no crees?- lo sondeo Ron y bueno, al parecer tenía un punto a su favor, así que solo habían dos opciones: o la bebé era de Draco o éste simplemente no sabía en absoluto acerca del encuentro entre sus dos amigos.
-Intentaré investigar que rayos está pasando, pero no te aseguro nada, no creo que Hermione me suelte tolda la verdad de buenas a primeras-
Días más tarde, Harry Potter prácticamente irrumpió la villa de la familia Malfoy debido a la duda sembrada por su amigo Ron Weasley.
-¿Es enserio, Hermione?- le riño el moreno en un tono bastante severo, tono que tenía mucho tiempo que no usaba con ella.
-Harry, por favor no hagas un escándalo- le contesto la castaña en tono de súplica- Rose está dormida-
-Pues es de Rose de lo que estamos hablando ¿Cómo puedes ser tan egoísta con ella? -
-¿Y tú como te atreves a venir a importunar a mi esposa y a mi hija?- la varonil e imponente voz de Draco resonó por el despacho de Hermione, dejando en silencio a ambos Gryffindor.
-Draco, por favor…- intento razonar Hermione antes de que ardiera Troya ahí puesto que conocía el temperamento de su marido y también el de su mejor amigo.
-Tal vez debas ir a ver si Rosie está bien, cariño- dijo Draco sin hacer contacto visual con el ojiverde quien lo miraba entre sorprendido y molesto por su intromisión en su acalorada discusión con su amiga.
-No creo que sea el momento Malfoy- dijo Harry dándose cuenta de las intenciones del rubio para que se quedaran a solas. Draco ignoro por completo el comentario de Harry y siguió con su mirada fija en su mujer.
-Anda cariño, ve con Rose- Hermione tenía en blanco su brillante cerebro y accedió a irse del despacho dejando solos a su mejor amigo y a su marido.
-Antes de que empieces a balbucear alguna de tus estupideces, mi querido Potter, es necesario que entiendas algo- el rubio ex Slytherin no le dio tiempo a Harry de hilar con coherencia sus ideas –Hermione es mi esposa y es la mujer que amo al igual que a Rose, porque ella es mi hija sin importar las estupideces que Weasley se haya creado en su cabeza de zanahoria-
-¿Entonces tú lo sabes?- dijo el moreno acusándolo de ser un cómplice en aquella mentira de ser el padre de la niña -¿Cómo es posible que tú, siendo un Malfoy aceptes criar a una niña que no es tuya ¡Es una Weasley!- gruño Harry. Draco se mantuvo lo suficientemente tranquilo como para darle escalofríos a cualquiera.
-Ya te lo dije, Potter- lo miro molesto el rubio –Yo la amo y amé a esa niña desde que estaba en el vientre de su madre. Nosotros la cuidamos y la esperamos desde hace meses y no voy a permitir que ningún imbécil me las quiera quitar de buenas a primeras-
-No se trata de eso Malfoy, simplemente Ron…- pero Draco no dejo que Harry terminara su frase.
-¿A caso no lo entiendes, Potter? Todo lo de Rose es un pretexto para que la comadreja vuelva a acercarse a mi mujer y no lo pienso tolerar-
-Ron esta con Astoria, no veo porqué quiera volver a intentar acercarse a Hermione- contesto rápidamente el ex Gryffindor.
-¿No lo entiendes, verdad Potter?- lo cuestionó con ironía el rubio mientras se disponía para salir del despacho de su mujer –Hermione no es de esas mujeres fáciles de olvidar, tú también lo sabes. Si quieres puedes quedarte esta tarde a comer con nosotros y no te preocupes, mis padres no se encuentran aquí- aquello era cierto. Narcissa había acompañado a su marido a St. Clements, puesto que su salud era tan débil como cuando llego.
-No sé si deba, no quiero incomodarlos-
-Nos incomodarás solo si sigues siendo el maldito espía de la comadreja-
Aquella tarde los ánimos se calmaron lo suficiente como para que pudieran comer en paz e incluso brindar por la llegada de la pequeña Rose, quien dejo asombrado al "tío Harry" con su peculiar belleza, además de confundido.
-¿Y entonces quieres decir que no sabes nada?- lo cuestiono Ginny. Era de esperarse que el gran Harry Potter no soportara las preguntas de su mujer con relación a la extraña visita de su hermano a su casa después de prácticamente haber desaparecido durante meses, y entonces el elegido accedió a contarle lo sucedido con respecto a Rose.
-No Ginn, esto es mucho más complicado de lo que creí- soltó el joven auror mientras veía dormir al pequeño James Sirius –Tal vez lo mejor sea mantenernos al margen de todo esto. Ron es mi mejor amigo y mi cuñado, pero Hermione también es mi amiga y no pienso darle la espalda por las acusaciones de tu hermano-
-Pero ¿y si Rose es mi sobrina? Honestamente no sé si podre perdonárselo a Hermione- contesto la pelirroja aun dubitativa por todo aquello.
-Pues eso es asunto de Ron y de ella, después de todo desde antes de que Ron firmara los papeles de divorcio él ya estaba viviendo con Astoria-
-¿Y?-
-¿Cómo que "y"? Ginny, tu hermano no le dio más opción a Hermione más que seguir con su vida por su cuenta-
-Pero…-
-Ginny, son sus decisiones y como sus amigos y familia debemos respetarlas ¿no crees?-
-Puede que tengas razón, Harry, pero si esa niña es hija de mi hermano lo ayudare para que pueda estar con ella, después de todo es su padre- Harry decidió que era suficiente por esa noche. Sabía perfectamente como era el carácter impulsivo de su esposa y, aunque una parte de él quería apoyarla otra parte sabía que lo correcto era apoyar a su mejor amiga para que pudiese formar la familia que tanto se merecía, la familia que Ron se negó a darle en el momento en el que la engaño, pero a pesar de todo era su amigo y tenía el presentimiento que aquello no terminaría nada bien para nadie.
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Hola mis queridos lectores y lectoras! Cómo están? Espero que muy bien! :D Espero que les haya gustado el capítulo porque la verdad me costó un poquitín de trabajo, pues quiero ir desarrollando poco a poco lo que se viene con Rose y Ron y el asunto de cómo lo va a tomar Astoria e incluso como esto puede influir en el matrimonio de Hermione y Draco, pero bueno, ya fue mucho spoiler jajajajajaja.
Gracias por leerme y nos vemos en el siguiente capítulo!
XoXo
MelissaNoemí
