Bueno, aquí un nuevo capítulo e intentaré ir actualizando más seguido. Espero que les vaya gustando, porque queda mucho más por leer. Ah, y los Jonas no me pertenecen. Supongo que Joe es de él mismo (o de Demi al parecer :O), Kevin es de Danielle y Nick de sus padres. Más le vale. Jaja, saludos, y nos vemos allá abajo.
She must be crazy
No sabía por qué, pero tenía un mal presentimiento. Una de esas estúpidas corazonadas que te dicen que todo irá de mal en peor. Había un nudo incómodo que molestaba en mi garganta, un revoltijo molestoso en mi estómago, y creo haber estado del color de la nieve mientras cae en el medio de un frío invierno. Un frío invierno que pensé que nunca acabaría. Me dolía la cabeza y mis nervios estaban de muerte. Creí haber caído enfermo, y no me molesté en dirigirme hacia el estudio para relajarme. Simplemente, tomé la guitarra negra que estaba apoyada en su lugar de siempre para emergencias como éstas, me senté en la silla de madera que estaba mirando por el ventanal hacia el patio trasero, y comencé a escribir en mi usual cuadernillo de desahogos.
..
No exageraba al decir que tenía el corazón en la garganta. Las manos me temblaban como nunca lo habían hecho y hasta creí haber perdido la voz. Era una sensación demasiado extraña, pero de esas que uno disfruta. Porque sabe que sólo son la emoción y alegría acumulada. Tenía muchas cosas rondando en mi cabeza, pero aun así estaba feliz. Pensé en él, en mí, en mis abuelos, mis amigas, mis papás, y finalmente en Nick. Al final de todo, terminaría por comprobar lo que siempre me reclamaba y me molestaba un poco darle en gusto acerca de su teoría, pero no me importaba porque él sólo era un pendejo celoso llorón que se creía el dueño de las personas.
Así que me olvidé de él, e hice lo que quería hacer.
#7: León vegetariano.
Joe POV.
Claramente no me iba a ir a la oficina del director. Y el profesor Farrel lo sabía. Pero al diablo con el castigo y los regaños. Yo sólo vivía mi vida de escolar renegado. Porque después tendría que ir a la Universidad y todas esas mierdas que no me importaban aún. Claramente sí quería tener un buen futuro, pero haciendo lo que me gustaba. Cantar y hacer el gran Show. Así que aquí estaba en el medio de un pasillo planeando como secuestrar a mi damisela que prontoestaría en peligro.
Miré hacia ambos lados y no vi nada. Esta chica era rápida. Finalmente seguí derecho, topando con la ventana del final del pasillo. Fruncí el cejo y maldije en voz baja. Corrí hacia la salida y tampoco estaba allí. Suspiré y caminé lentamente hacia el estacionamiento, en donde Big Rob me estaría esperando para ir a ver el planno del escenario de nuestra próxima presentación aquí en la ciudad que sería para las vacaciones de pascua, porque mamá había insistido en que no debíamos desconcentrarnos de nuestros estudios. Y menos yo, que estaba repitiendo el curso por haber faltado mucho a clases. Aun así, no sabía de que se quejaba, si a pesar de ser un rebelde y salta castigos, había tenido A+ en todos los últimos exámenes. Porque cuando yo iba a hacer algo, aunque no me agradara del todo, lo iba a hacer más que bien. Era una especie de meta que me había propuesto hacia algunos años, y que funcionaba del todo bien. Además, no podía decepcionar a mis fans y que pensaran que era un idiota holgazán. No, no, no.
Me subí al auto de un salto, saludando a Big y sacándome la polera institucional. Debajo, llevaba una negra de los Rolling Stones. Los pantalones me los había cambiado antes del castigo. Y por supuesto, me había ganado nuevamente un pase al infierno estudiantil por eso.
Llegamos a la oficina de nuestra productora en unos minutos, pero no pudimos entrar ya que no se quien ( supongo que el tipo que estaba a cargo de mostrarnos los planos) estaba enfermo. Mejor, la verdad, no tenía muchas ganas de planear y dejar mi mente creativa volar, además, prefería venir con mis hermanos. Kevin venía atrasado y Nicholas repetía una y otra vez que no estaba de ánimos para nada. Todos sabíamos que era mejor no molestarlo cuando no estaba de humor. Pronto le haríamos una sesión de psicología con Kev.
Así que le pedí a Big Rob que me llevara donde Julie, para pasar el rato juntos y contarle lo de su amiguita, para ver si me podía dar una mano. En cinco minutos ya estaba tocando el timbre de su casa, unas 50 veces. Esa era nuestra señal de 'Soy Joe y ábreme rápido o si no me comerán vivo.' Luego de unos segundos, la puerta se abrió. Hice una seña de despedida con Big Rob, y la gran van negra se perdió entre las calles del fino barrio.
-Hoooooola Joe, entra, con Lex y Scar estamos comiendo unas pizzas- me saludó sonriente, como siempre la dulce Julie.
-Gracias, espero que me hayan guardado un gran trozo, porque tengo una hambre que me mata- Sonreí también. Scarlet se encontraba ahí. No sabía como no se me había ocurrido antes. Agregué la casa de Julie a mi lista mental de Donde encontrar a Grandes Ojos Verdes. Ése era mi código "secreto" para Scarlet.
Entré a grandes pasos y me dirigí hacia la pieza feliz de Julie, de donde provenía la música. Julie caminó suavemente detrás de mí.
-Hoola a todo el mundo, se me apetece algo de pizza hoy- me senté en el suelo junto a Lex y lo saludé chocando las palmas. Pretendí hacer lo mismo con Scarlet, pero ella esquivó mi mano, que terminó cayendo sobre su rodilla. Ups. Julie soltó una risita y se sentó frente a mí.
-Quita tu mano de ahí, Jonas- me miró entre enojada y sorprendida. Seguramente pensó que la había seguido hasta ahí. Jajaja.
Me reí al igual que Julie y Lex, y saqué mi mano lentamente.
-No te preocupes, Holloway; no te seguí hasta acá, sólo fue una coincidencia- me encogí de hombros y ella rodó los ojos, cogiendo un pedazo de pizza –Además, es de mala educación perseguir a las personas como si fueran fugitivos de una cárcel- hablé con aires de intelectualidad; sabiendo que hoy día la había correteado por el pasillo, pero no le di importancia. Tomé un pedazo también, y me lo llevé a la boca, como cerrando el tema.
-Y ¿cómo te fue con lo del escenario?- preguntó Lex. Con el tiempo se había hecho un gran amigo mío, y había dejado todo el rencor que le tenía por haberme robado a mi mejor amiga. Pero ella lo quería y eran felices juntos, así que no tenía por qué molestarme. Un día me di cuenta de que la relación con Julie y yo no había cambiado para nada.
-No pudimos ir, el que está a cargo de todo esto del montaje y blablá estaba enfermo- expliqué luego de tragarme un trozo de pizza.
-Oh, que maal… ¿No preguntaste que tenía?-
-Eeehm, no. Pero supongo que era un resfriado, fiebre o algo así, porque nos dijeron que pasáramos pasado mañana por la tarde, porque iba a volver pronto- miré a Scarlet, que parecía estar muy concentrada comiendo.
¿Qué tiene un trozo de pizza que no tenga yo?
-El concierto será para las vacaciones, ¿cierto?- preguntó Julie.
Asentí con la cabeza, masticando mi trozo de pizza. Estaba buena, y picante.
Yo estoy bueno también y suelo escuchar que soy ardiente, ¿no?
-Geeeeeeniaaal, guárdanos tres asientos de primera fila ¿Sí?- sonrió ampliamente, con brillo de emoción en sus ojos grises. Podía decir con orgullo que Julie era nuestra fan#1. Le encantaban nuestra música, y a veces nos ayudaba con algunas canciones. Siempre iba a las grabaciones de nuestros discos y nos miraba sonriendo a través del cristal aislante. Ah, y no se perdía ningún concierto en la zona.
-Lo tendré en cuenta- guiñé un ojo y Scarlet bufó.
-Que sean dos, yo no pienso ir- siguió comiendo su pizza e ignoró mi presencia en la habitación.
-No seas aburrida - le dijo Julie. Lex sólo miraba expectante, un poco intimidado por la fuerte personalidad de Scar.
-Me niego a acompañarte de nuevo. Ya tienes un novio que te acompañe, no me arrastres a mi también- terminó su pedazo de pizza y se paró, sacudiendo su falda.
-Peeeero me gusta ir con los dooos- hizo un puchero –es divertido escuchar tus comentarios- soltó una risita. Prefería no preguntar.
-Dile a Mandy que los acompañe. Yo no voy- tomó sus cosas –Me tengo que ir. Me toca con mi papá mañana y quiero aprovechar de estar en mi casa un rato- se acercó a la puerta –Adiós- fue lo último que dijo y escuchamos sus pasos bajando la escalera.
Oh…
No sabía que sus padres estaban separados. Otra razón más para hacerla feliz.
Nuestro silencio fue interrumpido por la grave voz de Lex.
-Yo también paso, lo siento. Es demasiado gay para mí, sin ofender- me miró y yo asentí.
-Tiene razón, no me agradaría cantarle Hello Beautiful al público y toparme tu cara demasiado cerca. Sería extraño- fruncí el ceño y Julie se rió.
Estuvimos charlando otro rato, hasta que el celular de Julie comenzó a vibrar.
-Es Mandy- nos hizo una seña para que nos calláramos.
-Hooola ¿Cómo estás?- habló, tapándome la boca porque sabía que yo iba a hacer algún comentario. Lex intentó contener la risa.
-Woow, ¿para tanto es?.......¿Pero es muy urgente?......... – Julie frunció el ceño mientras sonreía. Era algo diabólico ¿quién podía hacer esas dos cosas a la vez?
Con Lex estábamos expectantes, sin hacer ningún ruido
No, no, pero mejor nos juntamos en unas dos horas y ahí me cuentas porque estoy con... .SER. Geniaaal, amiga, felicitaciones- chilló y me soltó para aplaudir, poniendo el celular sobre su hombro.
Yo y Lex nos miramos, alzando las cejas. Comencé a tirar de la manga de Julie mientras Lex le decía que nos contara y ella le hacía señas para que se callara.
-UUUF, esto hay que celebrarlo……. Sí,sí, mm mañana a las 6 ¿Puedes?..........Ah ¿Y no sabes quién es?…….. Oh, dependiendo vemos lo que hacemos, sí…………. Está bien ¡Llama a Scar y avísale!- dijo antes de cortar con una gran sonrisa en la cara.
-Mandy y Dave están saliendo- chilló mientras daba pequeños saltitos en su lugar aún sonriente.
-wooooow- exclamó Lex, tomándole la mano a Julie –Debo estar orgulloso de mi primo, al fin de todo somos todos unos conquistadores por los genes- alzó la cabeza, mirando al horizonte altaneramente y Julie se rió, dándole un beso en la mejilla.
Odiaba cuando se ponían así. Sacudí la cabeza, mirando hacia otra parte mientras ellos se decían cursilerías, y me concentré en lo que debía. Dave estaba con Mandy. David, el primo de Lex que hacía que a Nick se le quemaran sus rizos de tantos celos cuando estaba con Amanda. Uy. Esto iba a ser difícil. Estúpido del primo de Lex, que más encima andaba trayendo loca a Scarlet también. No quería que le hicieran daño, menos a mi hermano y también a Amanda. Pero ahora no era capaz de hacer algo. Sólo regalarle una caja de pañuelos a mi hermano y esconder cada cuchillo, tijera y afeitadora de mi casa. Y también encerrarlo en la sala del estudio, para que se desquitara un poco con el piano y la batería.
-Joe…- dijo bajito Julie, soltando a Lex y dándose cuenta de mi expresión. Yo la miré, serio.
-Nicholas- susurró ella tapándose la boca con la mano, como si fuera una gran tragedia. Por un lado si lo era.
Asentí lentamente. La expresión de Lex cambió también de repente.
-Dave es mi primo, pero Nick es como el hermano que nunca tuve- frunció el cejo –Además, Dave siempre ha sido un poco…ehm…picaflor, por decirlo de alguna manera-.
Me reí de su término de niñita, y Julie me miró feo, así que me callé.
-Joseph, a tu hermano se le va a romper el corazón- habló seria y preocupada.
-¿Y? Es fuerte, saldrá de esta como lo ha hecho de todas- en realidad, nunca lo había visto tan … obsesionado con algo… o alguien.
-Nono, llorará como una pequeña magdalena hasta que terminen, estoy segurísimo de eso- dijo Lex, también preocupado.
-Hombres de poca fe- alcé las manos al cielo –Nick lo superará y atacará con mejores armas la próxima vez- dije intentando creerme las palabras que decía para sonar al menos algo convincente.
Julie resopló y Lex me miró inseguro, alzando una ceja.
Nos quedamos un momento en silencio.
-Mmm.. Nosé, pero reaccione como reaccione, yo creo que hay que avisarle antes de que lo note por sí mismo- dijo ella.
-Conociéndolo, si no le dicen no se va a enterar – habló Lex y yo asentí.
-No le mintamos, sólo modifiquemos la información un poquitito… podríamos decirle que Dave es gay y que Mandy es sólo una pantalla- me encogí de hombros, Lex se rió y Julie nos pegó un pequeño puñetazo a ambos.
-Par de idiotas, yo lo haré.- tomó su celular y Lex y yo nos miramos.
Iba a ser bueno.
Nick POV.
Suspiré y comencé a tocar notas sueltas. Luego unos arpegios. Tomé el lápiz y escribí unas cuantas palabras, pero ninguna podía expresar claramente como me sentía en ese momento porque ni siquiera yo lo sabía. Rara vez me pasaba eso. Al final, casi la mitad de las hojas de mi block terminó en el bote de la basura que estaba al lado de la silla. Ése era mi lugar para componer y desechar ideas. En eso, mientras me entretenía haciendo bolitas de papel y tocaba mi guitarra un par de veces; sonó mi celular.
Era Julie ¿Para qué me llamaba un sábado a las 6 de la tarde? Quizá quería salir con los demás, pero la verdad yo no estaba de ánimos; aunque tal vez sí me serviría para despejarme.
-¡HOLA!- gritó por el micrófono.
-mm… hola, te escucho, no me grites por favor- respondí algo molesto.
-Ohh, perdón- escuché unos murmullos del otro lado del teléfono.
-Bueno, Nick, sé que es algo raro que te llame yo… pero tu hermano es demasiado insensible y tu amigo demasiado cobarde así que sólo quedaba yo… - se quedó callada, como preparándose.
-… -. ¿Le pasó algo a Joe?- de pronto mi preocupación de hermano saltó. Ella era su mejor amiga, a lo mejor había bebido y chocado contra un poste y… No, Joe no era así. Y Julie era también mejor amiga de Mandy… Oh, no.
-No no, Joe está bien, aquí conmigo y Lex, supuse que lo habías supuesto- escuché un par de holas por atrás.
-Bien…-.
Escuché como dejaba el teléfono a un lado y conversaban algunas cosas con Joe y Lex. Pero no logré llegar a entender. Esto no se veía para nada bien. Cogió nuevamente el auricular y soltó un largo y desesperante suspiro.
-Por favor prométeme que no saltarás por tu ventana de la depresión o te colgarás de una toalla, ¿Sí?- habló tan rápido que apenas pude entenderle.
-Ya, ya, te lo prometo, ahora ¿qué mierda pasó?- exclamé, medio molesto y medio curioso. Y algo muerto de miedo.
-Ehm… Mandy está saliendo con Dave… oficialmente… juntos… como novios…- ya me había quedado claro y Julie seguía hablando como si fuera un niño pequeño.
Algo se quejó dentro de mi pecho. Pareció ser mi corazón. Tragué saliva.
-¿y?- me hice el fuerte – era de esperarse, casi se comían con los ojos cada vez que se veían- respiré profundamente.
-Vaaamos Nick, todos sabemos aquí que te atrae un poquito… mucho…demasiado- alguien iba a morir.
-Dile a Joe que es un…- me exalté, pero ella me interrumpió antes de que pudiera insultar como nunca a mi queridísimo hermano.
-No fue Joe, imbécil, se te nota a leguas de distancia- aún así sabía que Joe había soltado algo –Pero eso no es lo importante-.
-¿Y qué es lo importante entonces?- ella estaba con él y no había nada que se pudiera hacer. Me aferré fuertemente a mi guitarra, intentando descargar mi impotencia pero controlándome de no pararme y destruir el celular a guitarrazos.
-Lo importante, es que tú la quieres, y que estoy segura que a ella le importas, aunque sea un poco- dijo, segura de sus palabras. Oh, como me alegraba saber que le importaba sólo un poco. Seguro también le importaba colgarme de un mástil y restregarme en la cara a su nuevo noviecito la próxima vez que me viera.
Bufé.
-¿y qué se supone que es lo que debería hacer, doctora corazón?- tenía la voz algo quebradiza todavía.
-Eh…. – Julie se quedó en silencio un rato y claramente eso no me subió los ánimos. Sentí como alguien le arrebataba el teléfono de las manos y ella se quejaba de que era un bruto. Supuse que se trataba de Joe.
-Mira pequeño e inexperto hermano, debes lanzarle la carne a los leones, porque sabes que no son vegetarianos y esta leona pareciera como que sólo estuviera comiendo pasto ahora- escuché un Hey, es mi primo de Lex. Me daba igual que fuera su primo. Estúpido Lex que se lo ocurría hacer reuniones familiares cuando se suponía que era una fiesta escolar. Además, Dave ya era muy mayor… ¿Eso era legal? A lo mejor podría demandarlo por acoso infantil…
-Ah?- Joe sólo logró confundirme más de lo que ya estaba.
-Ya sabes, camarón que se duerme se lo lleva la corriente, para cruzar el río hay que tirarse al agua, hacer la guerra, marcar tu territorio, pelear por lo tuyo- habló como si fuera lo más obvio del mundo.
-Ahhh… pero Mandy es algo más que un pedazo de tierra, y tampoco es mía- … fruncí el ceño. Ya sabía porque no había tomado el teléfono él en un primer momento
-Ponle el altavoz, ponle el altavoz- exclamaron Lex y Julie. Click.
-Mira, mira. Si de verdad quieres a esta chica tienes que luchar por ella- habló Lex y me sentí algo mejor.
-Pero no de la forma extraña y patética que lo haces, debes ser más… provocativo, difícil, divertido, seductor… - dijo Joe, y yo asentí como si estuviera allí presente.
-Ahá… lo tendré en cuenta- tomé nota mental. Pero seguía con el ánimo bajo.
- Bien, te quiero en media hora aquí, necesitamos preparar poco a poco las batallas si queremos ganar esta guerra- habló firme.
-Joe, no debe estar preparado todavía para eso ¡le acaban de romper el corazón!-
–Gracias, Julie.- suspiré aferrándome a mi guitarra - Joe, hablemos eso después. Adiós- creo que iba a decir algo, pero la verdad a estas alturas ya no me importaba.
Dejé mi guitarra apoyada en el alfeizar de mi ventana junto a mi cuaderno de notas y el lápiz, para arrastrar los pies a la cama y lanzarme con los brazos y piernas estirados. Tenía mucho que pensar.
Mandy POV.
El día de ayer había sido más que genial. Había sido difícil irme antes de la 6, luego del sushi habíamos ido al cine y la verdad no quería que la película no acabara nunca. Me la estaba pasando demasiado bien con mi novio. Sí, sonaba extraño, pero suponía que era sólo cosa de que con el tiempo me iba a acostumbrar. Estaba feliz, definitivamente Dave estaba ocupando un lugar muy importante en mi corazón, y me agradaba sentir que yo también lo hacía en el suyo.
Me levanté todavía con algo se sueño, ya que la abuela me había tenido limpiando y ordenando hasta muy tarde, para nuestro invitado secreto especial. La verdad, me tenía un poco intrigada todo el misterio que le estaba dando a la situación. Había muchas posibilidades, pero conociendo a la abuela ella hasta para el cartero le gustaba tener ordenado y bonito, así que no había mucho por donde guiarse. Además, me dolía un poco el cuello, porque al parecer no había dormido en una muy buena posición.
Bajé las escaleras lentamente, para comer algo; mi estómago crujía llegándome a doler un poco. Desde el sushi de ayer que no comía nada. Estaba sirviéndome un tazón de cereal cuando el timbre comenzó a sonar repetidamente. ¿Quién llamaba a las 11 de la mañana? Tal vez los abuelos habían salido y yo no me había dado cuenta aún.
-Amaaaandaa, el tiiimbreee- escuché la ronca voz del abuelo desde el piso de arriba. Opción descartada.
Dejé los cereales a un lado de la mesa y me encaminé para abrir la puerta. El timbre seguía sonando como si un maniático estuviera del otro lado. A lo mejor tenía un trauma con demorarse en entrar. Quién sabe.
Lo primero que vi fue una cabellera rubia, y luego el techo. El sujeto en cuestión me había abrazado hasta caer al suelo. Ouch.
..
¿Quién será el invitado secreto?
Espero que les haya gustado, ya empecé a escribir el siguiente capítulo así que no demoraré tanto como en este…
Nos estamos leyendo, Maca.
