Les agradezco por sus comentarios y revisiones que me animan para seguir adelante, para LuluV si trata de AY,si,tengo una cuenta en esa pagina, con otro seudónimo, gracias por tu preocupación.

Un saludo a: Karo ai chan, Rmaldy, LuluV, Nyu-chan, Azami Hiwatari-Shan, Issy von Schweez, Uchiha Hyuga Hinata, Mina, invitado, KuroShironeko-chan, Sabina negro, por tomarse el tiempo de mandarme un comentario , por ellos muchas gracias, a continuación lo que han estado esperando, la continuación de esta historia.

Disfruten:

WWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWWW

Una semana le tomo al azabache despertar de su letargo, lo primero que escucho antes incluso de que abriera los ojos y pudiera determinar algo, fueron los pasos de su esposo caminando de un lado a otro murmurando suaves incoherencias, cuando pudo ver con claridad son se sorprendió ante la escena sabía que ese hombre tonto estaba hecho para ser padre, en cierta forma era conmovedora la forma en que sostenía al bebé besando sus manitas … ¿Pero no deberían ser dos? Con presteza trato de incorporarse, lanzando un quejido de dolor, sus músculos estaban totalmente adoloridos y débiles por el agotamiento de shakra, un brazo fuerte musculoso y un cuerpo grande lo retuvo para que no cayera de espaldas.

— ¡No debes esforzarte Madara, acabas de despertar!

Haciendo caso omiso al dolor y desestimando la advertencia el peli-negro, fijo su atención en el pequeño bulto qué sostenía Hashirama… ¿Había su acción provocado la muerte de su otro hijo? Un punzada dolorosa en su cerebro hizo que todo empezara a darle vueltas, por suerte estaba apoyado en su esposo o seria evidente su repentina debilidad, sin embargo no pudo evitar que su voz temblara cuando pregunto ¿Dónde ésta el otro bebé?

— Ésta aquí señor, le estaba dando de comer siento haber entrado pero venía por el otro niño, para alimentarlo.

Curioso y avergonzado por ser visto por un civil, en un estado tan débil, movió la cabeza en dirección hacia la puerta, olvidando el dolor de cabeza y su malestar ante lo que era el busto femenino más grande que había visto en su vida, afortunadamente por ser un Uchiha su rostro no regalo nada de la asombro que lo invadía, un pequeño cuerpecito envuelto en mantas era sostenido por unos endebles brazos, mientras ( a su impresión) era amenazado por ser aplastados por aquel par enormes montañas automáticamente extendió los brazos, donde la joven puso sonriente al bebé, ésta había temido en un principio que el guerrero no tuviera instinto maternal, después de todo era un hombre, pero se puso feliz de haberse equivocado, con la facilidad que da la experiencia, tomó a la otra criatura y se fue al cuarto contiguo para darle de comer.

Divertido el flamante padre acaricio suavemente la espalda de su pareja y dijo bastante risueño ante el comportamiento de su esposo—Yo pensé igual cuando la vi por primera, más que alimentarse nuestros hijos van a ahogarse, pero no había otra opción no tienes pechos así que produces muy poca leche, aún así el médico Hyuga insistió, que la primera que debían probar era la tuya que según sus observaciones la primera leche de la madre parecía ser muy beneficiosa para las criaturas, fue un espectáculo hermoso ver cómo le dabas a nuestros pequeños su primer alimento.

— No es que me oponga ¿Pero tenían qué buscar una mujer tan... "dotada"?…. ¿Y cómo está eso de que amamanté a los bebés? ¡Soy un hombre no tengo senos!

— No sé ¿Tal vez de las adaptaciones maravillosas del cuerpo de los Uchiha?

—Sabes qué, no quiero averiguarlo, pero no permitas que esto salga de éste cuarto o matare a todo el que lo sepa, incluyéndote.

— Eso mismo dijo Izuna—Indico sonriendo el Hokage, le habían hecho mucha falta el carácter fuerte y los comentarios sarcásticos de su esposo… era curioso cuan entrañables se vuelven ciertos hábitos en la persona que amas… aunque fuera tan exasperante como mostrarse en desacuerdo con todo.

— ¿Cuánto tiempo he permanecido dormido?—Pregunto el cuervo volviendo a reclinarse en la almohada, tenía la boca pastosa y reseca e igualmente su olor corporal debía ser desagradable.

—Una semana.

— ¿Qué opina mi padre sobre sus nietos?— El pesado y penoso silencio qué siguió, le dio un mal presentimiento a Madara, con voz endurecida ocultando las emociones que lo embargaban sin levantar la vista de la criatura en sus brazos, dijo— Murió ¿No es así?

—En el campo de batalla…Lo siento.

— No tienes por qué ha muerto con orgullo peleando como les corresponde a un guerrero— Replico con voz espantosamente calmada— Debí haber estado ahí.

Hashirama medito con cuidado las palabras que pensaba decir a continuación— Hiciste más de lo qué cualquiera hubiera hecho en tu condición… fue un shock saber qué mi esposo no confía lo suficiente en mi para contarme todos sus secretos.

—El Kyubi no tenía nada que ver contigo o la aldea, solamente lo utilicé porque era el arma final y la única solución disponible… además pensaba decírtelo más tarde, —Comento el cuervo ignorando el dejo de reproche en la voz de su conyugue— Esto ocurrió porque soy demasiado débil.

Ira lleno al peli-café, estaba hastiado de esto, no necesitaba que su pareja el hombre que amaba y le acaba de dar dos hermosos hijos se encerrara en esa aura negra de pesimismo y negatividad, en medio de toda las muertes, él que hubiera despertado y que sus hijos nacieran con bien sanos y fuertes era una de las pocas alegrías que tenía, las paredes, el piso, toda la casa empezó a temblar por el aura poderosa del Hokage que pregunto— ¿Dime Madara crees que yo soy débil?

Negándose a mostrar algún tipo de incomodidad y tratando de calmar el bebé que lloraba en sus brazos contesto— Sabes bien la respuesta, me has derrotado muchas veces, aunque me molesta admitirlo eres uno de los hombres más fuertes qué conozco.

— Pues no lo soy, si fuera fuerte no tendría que enterrar a mi padre, a mi suegro y a todos nuestros hermanos de Konohama, no solo los Uchihas han sufrido pérdidas, Senju, Hyuga, Akimichi, Nara, Abúrame, Sarutobi, Inuzuka, Yamanaka, todos han perdido por lo menos uno de sus miembros, sin embargo se sienten contentos porque sus esfuerzos no fueron en vano, la aldea ésta a salvo el lugar al que llaman hogar, en cambio yo soy más mezquino ¿Sabes porque estoy feliz Madara?— el peli-negro movió negativamente la cabeza, su corazón latiendo rápidamente— Porque estás bien aquí conmigo, junto a mí a nuestros hijos…puede sonar egoísta pero me he dado cuenta, que por más que amo ésta aldea, si no los tengo a mi lado, es un sueño hueco.

— Siempre has sido un tonto cursi— Replicó el cuervo tratando de ocultar el rubor de sus mejillas ¡Era un hombre por dios no debían emocionarlos esas cosas! Luego de unos instantes dijo algo que confundió al Senju— Siempre he temido el día en que todos se cansen de mi modo de ser, me dejen sólo y terminen traicionándome, es reconfortante saber que aunque eso suceda siempre habrá alguien aquí para mí— Ojos parpadearon rojo por un instante revelando los espirales en sus ojos que se entrelazaron en una forma más intrincada.

— Eso no podrá ser, tienes muchas personas qué te quieren y ha ese estúpido hermano mío que te adora… a propósito felicidades por tu nueva adquisición ahora pueden escribir en el libro de observaciones que tienen los Uchiha, que no solo un odio profundo a sí mismo, puede despertar el Mangekiu Sharingan, también amar intensamente a otra persona, pensar que mi hermano sólo tuvo que hacerte el amor cientos de veces y embarazarte para darnos cuenta…aunque te digo tus ojos se ven más malignos así.

— Y yo que tenía las esperanzas de que hubieras muerto, veo que no soy tan afortunado, serpiente de agua

—Es preferible una serpiente a un puerco espín— Declaro sonriente Tobirama, haciendo entornar los ojos al Hokage, esos dos no cambiaban al parecer la única forma que tenían para expresar la preocupación que sentían el uno por el otro, era agredirse mutuamente con palabras, de pronto el menor de los hermanos Senju comento— Deberías ver a tu hijo, ni te imaginas a quien se parece.

— Son recién nacidos no se parecen a nadie—Objeto el cuervo apartando las mantas y observando con detenimiento a su pequeño, una abundante cabellera café claro, enmarcaba una carita redonda, de brillantes ojos negros, nariz pequeña, labios sonrosados y piel ligeramente sonrojada, le dio la bienvenida —No tiene el Rinengan.

—Ninguno de los dos, creemos que tal vez sea necesario alguna condición especial para despertarlo al igual que el Sharingan…o simplemente no nacieron con esos ojos, sin en embargo no es tan malo, la voz se correrá rápidamente y las otras aldeas no se sentirán tan amenazadas—acaricio el Hokage la cabeza de su esposo.

Madara asintió aliviado, con el Rinengan o no eran sus hijos y los amaba como a ninguna otra cosa— Hola pequeño—musito el papá sosteniendo mirando por primera vez a su bebé, recibiendo en respuesta una sonrisa desdentada.

— ¡Qué alivio! Por un momento pensamos que los niños habían heredado tu horrible personalidad.

— Ya basta Senju deja en paz a mi hermano que acaba de despertar—replico una voz empujando suavemente al albino al pasar, sentándose en la cama frente al hombre—¿Cómo estas Madara…te dijeron lo de nuestros padres?

— Estoy bien Izuna…como estuvo la ceremonia.

—Aun no se realiza, estábamos esperando a que despertaras, los cuerpos de los caídos descansan en una tienda llena de sellos hechos por los Uzumaki para evitar la putrefacción, empezaremos los preparativos para enterrarlos mañana.

— ¿Porque esperar tanto?

—Porqué se que tu hubieras lamentado no estar presente y creo que a nuestros padres les hubiera gustado recibir su ultimo adiós de parte tuya y de los bebes—Intervino Hashirama.

El cuervo contemplo al niño qué se movía en sus brazos y murmuro — Tendré que ir al complejo Uchiha a presentar mis respetos.

—No tendrás qué ir, Uchihas y Senjus, están separados en vida, no quiero que lo estén en muerte, todos dieron su vida por la misma causa, me pareció bien que todos recibieran los honores que les corresponder por ser los defensores de la aldea.

— Tienes un extraño modo de pensar Hashirama— replico Madara sin mostrarse disgustado mirando en cambio ansioso a la mujer que entraba con el otro bebé, cuando desenvolvió la manta vio que las criaturas eran exactamente iguales, de pronto escucho comentar al albino.

—Nuestras madres se pusieron a discutir sobre a quién se parecen, al final en lo único que coincidieron es qué afortunadamente heredaron el cabello de mi hermano y no tú pelo de puerco espín.

— ¿Sabes qué Tobirama?

— ¿Qué?

— Ya no sufro agotamiento de shakra y ahora puedo ocuparlo a voluntad, tal vez debas cuidar tu espalda.

— Siempre lo hago, bueno, nos vemos tengo que hacerme cargo de las oficinas y la reconstrucción de la aldea, al parecer el Hokage piensa permanecer aquí todo el día cuidándote— señalo el albino qué estaba a punto de salir por la puerta cuando añadió— me alegra ver que estas bien cuñado.

— Yo también de qué no hayas muerto, pervertido de armario.

Con una gran sonrisa el peli-café escucho el intercambio sentándose al lado de su esposo y haciéndole compañía junto con Izuna, esos dos se llevaban bien…aunque su amistad era bastante cortante.

Las honras fúnebres se dieron al día siguiente, Orgulloso como siempre el azabache a pesar del dolor que se extendía por su cuerpo se negó a apoyarse en su esposo, hasta que éste disimuladamente deslizo un brazo por su espalda para sujetarlo ambos sostenían un bebé en cada brazo y le dieron el ultimo adiós a sus padres y a los hombres que tan valientemente habían luchado, depositando con respeto una lirio blanco en cada una de las tumbas, sin embargo nada tenía preparado a líder del clan Uchiha para lo qué sucedería un mes más tarde.

La mirada de horror del hombre cuándo vio lo que había sobre la mesa, no tenía comparación, miles de horas en el campo de batalla y ser testigo de masacres incontables, tener que zurcir heridas sin anestesia de ningún tipo, con apenas un mal tipo de jutsu medico, no lo había preparado para esto, ese hedor era insoportable nunca había olido una pestilencia igual, se ato un trapo en la nariz y se acerco conteniendo las ganas de vomitar en cuanto vio la sustancia verde aguada y viscosa, por lo menos tenía un consuelo Hashirama no lo estaba haciendo mejor con Itsuki…miro con asco el pañal sucio ¿Porque sus madres decidieron que era buen momento para que aprendiera a cambiarlos? Pero eso no era lo peor…no….lo peor es que insistían que debían ser lavados, no tenía ningún problema en hacerlo si solo se tratara de orines, pero esa pútrida sustancia que parecía imposible salir de las entrañas de un bebé de apariencia tan adorable, solo merecía ser quemada, escucho una risa de felicidad a su lado mientras su esposo alzaba contento al menor de los gemelos, diciendo con voz arrulladora.

— Ya ésta ¿No te sientes mejor pequeño? No fue tan difícil después de todo ¿Cómo vas con Daisuke Mada…ra?...Veo que aun no le has quitado el pañal ¿Tal vez sería mejor si te quitas los guantes? Así no te los ensuciaras.

El peli-negro miro con odio puro al Senju antes replicar— ¿Crees que no lo sé? Únicamente no quiero tocar eso con mis manos por nada del mundo.

— ¡Oh Vamos ¡ No seas exagerado si yo pude hacerlo tú también los harás, además en vista de que yo gane nuestra apuesta de quien lograba cambiar el pañal primero, tú debes lavarlos—indico el peli-café señalando el trapo maloliente hecho un bulto donde hace poco descansaba Itsuki.

El descenso de temperatura, le informo al Hokage lo que estaba a punto de suceder, moviéndose a gran velocidad salto con el bebé en brazos por la ventana, cayendo delante de un transeúnte que al ver la esfera ardiente que se dirigía hacia él, también se hizo a un lado para esquivarla, el Hyuga miro contrariado hacia arriba, justo a tiempo para notar otra bola ardiente que fue lanzada hacia el otro hombre… ¿Ese no era el Hokage, quién se atrevería…a? Contuvo la risa al reconocer el cabello de su paciente predilecto, desde la ventana de donde venía el proyectil, el médico sonrió, era un alivio ver que el joven estaba de nuevo en perfecto estado de salud, su visita podía esperar a mañana no deseaba interrumpir la interacción de la pareja, pero incapaz de resistir pregunto al peli-café parado en el techo tres edificios atrás de él.

— ¿Debo suponer que ese es un nuevo ataque inventado por su esposo? Porque parece muy efectivo.

Hashirama le devolvió la sonrisa con picardía antes de responder— Si se llama, pañal no Jutsu si no te quema te deja inconsciente por el aroma, pero el fuego de Madara es muy efectivo no deja residuos de ningún tipo, doctor Yu.

— Es un alivio saberlo… ¿Ese es uno de los pequeños? Debo felicitarlo se ven muy sanos, dígale a su esposo que mañana venderé a revisarlo tanto a él como a los niños— comento el sanador viendo a la criatura, tal vez debería decirles algo a los nuevos padres sobre la forma de cargar la bebé, pero éste se veía cómodo y seguro, su cabecita apoyada por una de las grandes y fuertes manos de su padre y el cuerpecito firme pero cuidadosamente sostenido sobre uno de sus brazos, el hombre tenía madera para ser papá… por más redundante que sonara eso, teniendo en cuenta el Mokuton.

— Lo haré… pero creo que tendré qué esperar a que se calme, por el momento éste hombrecito vendrá a hacerme compañía a la oficina del Hokage, así qué sí me disculpa.

Exclamó el hombre saltando sobre las casas dirigiéndose a la torre, donde un albino lo vio llegar cargando a la criatura llevan en sus brazos, por un instante éste consideró preguntarle, pero se abstuvo ya que se iba enterar tarde o temprano, como supuso la respuesta no se hizo esperar representada por el cuervo qué deposito en el escritorio y una mochila llena de pañales y biberones, acto seguido coloco a Daisuke en la cuna (si alguien se extrañaba por la presencia de ese mueble en particular en la oficina del líder de la aldea nadie lo pregunto), el Hokage se encogió en espera del regaño que sabía iba venir ¡Oh amaba a su esposo con locura! Y no quería que cambiara su modo de ser por nada del mundo, pero a veces, sólo a veces, le gustaría que éste tomara las cosas menos personales y fuera un poco más tolerante.

— ¿En que estabas pensando cuando sacaste a nuestro hijo de esa manera sin siquiera vestirlo? ¡Podría enfermarse!

—…Bueno, estaba tratando de escapar de tu pañal Jutsu—Tobirama entorno los ojos, no quería saber, definitivamente no quería enterarse cual era esa técnica, conociendo a su cuñado y a su hermano, bien podría ser una pañal maloliente lleno de excrementos envuelto en fuego, de sólo imaginárselo se estremeció,

—No sé a qué rayos te refieres con eso, pero de lo que no escaparas es de ir conmigo al campo de entrenamiento.

— ¿Sera prudente en tu condición? Acabas de dar a luz…

— ¡En mi condición nada! Me estoy poniendo flácido después de meses de inactividad ¡Mira!

Lo contradijo el cuervo levantándose la camisa y mostrándole el abdomen plano, pero carente de los músculos prominentes que lo adornaban anteriormente, eso sólo sirvió para arrancar un suspiro de deseo en el Senju, el cual se lamio los labios resecos, había olvidado lo atractivo que era su esposo, despertarse a altas de la noche para atender un bebé que llora (en éste caso dos) procurando no despertar a su pareja para que descansara y se recuperara lo más rápido posible, lo mantenía ocupado sin tiempo para nada más, pero era un hombre joven, sano, con un esposo muy seductor y obligado a mantener un celibato forzado por varios meses, le dirigió una mirada suplicante al albino que la entendió perfectamente, para su gran decepción éste dijo cruzando los brazos.

—Ni se te ocurra, no me voy a quedar en la oficina cuidando a tus hijos, solo porque quieres reanudar tu luna de miel, como el Hokage tienes deberes que cumplir con tu pueblo.

—Vamos rama ¿No crees qué el Hokage haría mejor su trabajo si ésta relajado y contento, en lugar de estresado y melancólico?

—No.

— ¡Te lo compensare después, haré el trabajo de un mes en una semana!

— No.

— ¡Sólo es dos horas, hazlo por tu querido hermano mayor!

— ¡Te dije que no, demonios!

— ¿Qué se supone que están discutiendo ustedes dos?

— Nada amor, solo que mi hermano accedió hacer de niñero mientras nos vamos a entrenar ¡Muchas gracias Tobirama! ¡Ven Madara tengo un fantástico lugar en mente! – diciendo esto Hashirama salto por la ventana, seguido del cuervo que exclamaba.

— ¡No me vuelvas a decir de esa forma delante de otros!

Mientras el albino grito a voz a cuello— ¡Hey irresponsable vuelve aquí, no me pagas por hacer el trabajo que te corresponde!—Maldijo su suerte ya se habían ido muy lejos para escucharlo, dirigió su vista al par de bebés en la cuna que lo veían fijamente y suspiro, preguntándose si era algo normal para un bebé de apenas un mes de nacido estar tan alerta, de pronto vio entrar a Sarutobi junto con Danzo, Homura y Kohaku y se le ocurrió una idea, ese día los niños obtuvieron su primera misión como ninjas… una de rango D.

wwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwwww

Por sus comentarios y revisiones ¡Muchas gracias!