Malas señales.

—¡Silencio! ¡Como te dije, entrégame esos pergaminos! —le ordena el pelialbino al rubio.
—¡Pero qué rayos estás diciendo! —responde éste.
—Información cómo esa no debería estar circulando en manos de alguien como tú.
—¡Acaso no me entiendes! Mi misión es entregar estos documentos a Konoha.
—Dices ser un ninja de Konoha, eeh. ¿Tienes...con qué demostrármelo? —señalando Touma hacia su frente, mostrando su protector.
—Es que acaso no ves que soy un... —tocándose Naruto su frente varias veces, dándose cuenta de que algo le faltaba— ...¡Ara, ara! ¿¡Pero qué!
—¡Es inútil! ¡Prepárate!

El rojinegro pelialbino coloca su mano derecha cerca de la bolsa en su cinturón. Naruto no tiene otra elección más que aceptar el duelo.

—¡Touma, no te precipites, detente! —suplica Seika a su compañero.
—¡Mantente fuera de esto, Seika! —responde él, interponiendo el brazo izquierdo para detenerla.
—¡¿Qué es lo que pretendes? —grita el rubio de Konoha al pelialbino de Ike.
—¡Silencio, impostor! —gritando y lanzando seis Shuriken que rozan la sienes de Naruto—. !Protegeré a Konoha y a todo el mundo shinobi aunque me cueste la vida!
—¡Proteger a Konoha! ¡Acaso estás demente, nandattebayo! ¡Yo pertenezco a...!
—¡Te dije que guardes silencio! —lanzando una tripleta de Kunais, cada uno con un sello distinto (verde, rojo y negro).

El kunai rojo cae detrás de Naruto. Éste logró apenas ver su trayectoria y esquivándolo por muy poco; segundos después recibe un golpe de codo por la espalda, aunque recibió el codazo en su mejilla izquierda, pues alcanzo a voltear su rostro. Naruto es proyectado a cinco metros de su anterior posición, no obstante se mantiene de pie. Touma arroja nuevamente los kunai, aunque ahora sólo dos (el verde y el negro). Naruto saca uno de sus kunai y arrojarlo hacia Touma, aunque únicamente consigue desviar la trayectoria del kunai verde. El kunai negro se clava a unos centímetros de los pies de Naruto, quien apenas lo evade. Al ver esto, Touma traza una secuencia de sellos (Hebi, Uma, Hitsuji, Hebi), explotando el kunai y arrojando esquirlas de madera que se clavan en todas partes.

—¡Estás loco! ¡¿Pretendes matarme acaso? —le grita Naruto a Touma.
—¡Exacto, a menos que me entregues los pergaminos! —contesta el ninja de la aldea de las lagunas ocultas.

En este momento, Naruto está dándole la espalda a Seika, quien se encuentra unos metros más alejada. Al ver la pelirroja la espalda de Naruto, queda sorprendida, e intenta ir hacia Naruto y Touma.

—¡Touma, detente! ¡El chico no miente! —advierte la kunoichi.
—¡Te dije que te alejaras de esto! —responde Touma bastante irritado— ¡Puede hacerse pasar por cualquiera!
—¡¿Acaso has perdido la razón?
—¡Hazle caso a tu compañera! —insta Naruto.
—¡No te metas en lo que no te importa, insolente! —recrimina Touma.

Acto seguido lanza tres shuriken hacia Naruto, los cuales multiplica por diez al hacer unos cuantos sellos (Ushi, Uma, Nezumi). Naruto salta hacia lo más alto de los árboles para protegerse del armamento del pelialbino. Al ver esto, Touma arroja un shuriken más, aunque a diferencia de los otros, cuyas puntas están revestidas de cobre, éste es forjado completamente de dicho metal. Tras lanzarlo, hace tres sellos más (Usagi, Niwatori, Saru), desatando una descarga eléctrica que se propaga a través de todos los shuriken a la voz de— ¡Raiton: Raishuriken Kumonoami! (Telaraña de Shurikens Eléctricos) —intentando sacar a Naruto de su escondite.

—¡Demonios! ¡Está dispuesto a matarme! ¡Debo hacer algo! —aún oculto tras un árbol, Naruto observa de reojo a Touma. Lanzando un kunai, logra llamar la atención del Jounin de Ike e inmediatamente salir a su encuentro. Al instante, hace un sello característico—. ¡Kage Bushin no Jutsu! —apareciendo cuatro copias del rubio, dos a cada lado.

—¡He he! Se nota que tienes un buen uso del Kage Bushin, pero aún tienes mucho que aprender —susurra Touma, al tiempo que mira a cada copia de Naruto y hace un sello de Ushi, y a la voz de—: ¡Kage Bushin no Jutsu! —aparece el mismo número de copias que formó el ninja naranja, la diferencia es que aparecieron justo delante de cada una y con un codazo izquierdo al rostro, un rodillazo derecho al estómago, una patada zurda a la cadera y un gancho diestro al mentón (cada copia un golpe) disipan a los clones. El rubio se detiene al instante.

—¡Imposible! ¡Otro que usa el Kage Bushin! —observa Naruto pasmado.
—Creo que debes entregarme esos pergaminos si no quieres que esto se prolongue —extendiendo Touma su mano.
—¡Jamás! ¡Tendrás que pasar sobre mi cadáver antes! —le responde el rubio.
—¡Tsk! ¡Cómo quieras!

Touma comienza a ejecutar otra serie de sellos (Usagi, Niwatori, Ino, Hitsuji, Ushi, Uma, Hebi), generando una descarga eléctrica que rodea su mano derecha. Naruto vuelve a generar sus clones de sombra, ocho esta vez, que comienzan a rodear al pelialbino. Éste comienza a correr hacia el rubio, fortaleciendo cada vez más la descarga.

—¡Idiota! ¡Ríndete! —grita Touma, que se prepara a golpear al ninja naranja a la voz de—: ¡Raiton: Raikouken! —El campo de batalla comienza a brillar con esa lluvia de relámpagos, ocasionando que todos los clones de Naruto se disipen.

Cuando la intensidad de la luz disminuye, Touma pregunta a su compañera con la mirada si ha terminado. Seika está a punto de contestar cuando alza su vista al cielo, y abriendo sus ojos desmesuradamente, intenta advertir al líder ANBU. Touma se percata de ello, pero queda sorprendido por lo que ve. Naruto cae del cielo, con una brillante esfera azul en su mano derecha, dispuesto a impactar a Touma.

—¡Rasengan!

Se escucha una explosión. Naruto ha formado un cráter no muy profundo, pero bastante amplio. El ninja rojinegro no da crédito a lo que ve.

—¡Hmmp, así que utilizaste tus clones de sombra para lograr escapar a mi jutsu!
—Ya te dije que tendrás que derrotarme para obtener lo que quieres. Pero aún no entiendo que quieres decir con proteger Konoha y las demás aldeas. He estado tratando de decirte que yo soy un ninja de Konoha, mi nombre es Uzu...
—¡Cierra la boca, mocoso entrometido! —profiere Touma y, haciendo una serie de sellos (Usagi, Niwatori, Ino, Hitsuji, Ushi, Uma, Hebi, Uma, Nezumi, Niwatori, Usagi, Saru), comienza a generar una poderosa descarga eléctrica, esta vez, cubriendo por completo su brazo derecho. Tanto Seika como Naruto se sorprenden por tal acción.
—¡¿Touma, qué vas a hacer? —grita Seika asustada.
—¡Shine! ¡Raiton: Ankoko Raikouken! (Puño Destructor Oscuro del Cielo).

El campo de batalla se ilumina aún más que antes.

\\\\\\

Mientras, en el campamento médico de Konoha, Sakura, Ino y Hinata se encuentran preparando todo el material que servirá para la elaboración de las medicinas. Sakura maceraba unas hojas, Ino se disponía a salir del campamento en busca de Shikamaru para que éste le prestara el manual médico de su Clan, mientras que Hinata sacaba unas plantas herborizadas de una caja. Ino estaba a punto de salir cuando se escucha el crujir de la madera que resguardaba las plantas.

—¡Ten más cuidado, Hinata! —protesta Sakura—. Es una suerte que hayamos encontrado esas plantas, pues no es su época de florecimiento aún, te sugiero que...

Pero Hinata no prestó atención a la pelirrosa. La ojiperla se encontraba con la mirada perdida, y una visible expresión de angustia. Dentro de sí, los latidos de su corazón se escuchaban de forma frenética y, llevándose sus manos hacia su pecho, susurra:

—¡Naruto-kun! —e inmediatamente sale corriendo del campamento.
—¡Hinata! ¡¿A dónde vas, aún no hemos terminado? —grita Sakura a la peliazul. Pero Hinata ya se había ido.

Más tarde, Neji se encuentra con Ino y Sakura. Se había topado con Hinata minutos antes, pero no logró siquiera preguntarle a dónde se dirigía, así que trata de aclarar sus dudas con la pelirrosa y la rubia:

—¿Qué sucedió?
—No lo sé, Neji —respondió Sakura—. Estábamos trabajando con estas plantas para hacer las medicinas, cuando Hinata tiró la prensa que Ino tiene en su mesa; y de repente, sin decir nada, salió corriendo.

Neji voltea hacia la dirección en que fue Hinata. Usando el Byakugan, pero sin que Yamanaka y Haruno lo notaran, observa lo que sucede a 5Km de distancia. La sorpresa no se hizo esperar.

—¡No puede ser! —se decía en su interior. Y sale corriendo del campamento.
—¡Matte, Neji, dónde vas! —tratando Ino de alcanzar al Hyuuga.
—¿Pero qué es lo que sucede? —se preguntan ambas kunoichis.

\\\\\\

Una enorme explosión tiene lugar en el campo de batalla. Muchos de los árboles que rodeaban a los combatientes fueron quemados y, otros tantos, descortezados. La explosión hizo que Seika se alejara del punto en donde ambos shinobis se batían, movilizándose hacia una de las ramas de los árboles descortezados, a fin de protegerse. La luz y el humo provocados por su compañero comienzan a disiparse, otorgando a la pelirroja la certeza de ver el resultado de la pelea. La nívea cabellera de su camarada comienza a hacerse notar. Al parecer, la pelea ha terminado, para consternación de Seika.

—Creo que fue suficiente. No creo que haya logrado sobrevivir al Puño Destructor Oscuro —se dice a sí mismo Touma, al tiempo que baja su brazo.
—¿No crees que te excediste? —le riñe su compañera.
—Era necesario. Pudo tratarse de algún espía, o aliado de esos malditos encapuchados —contesta él.
—Touma, debo aclararte algo, el chico... —no alcanza a terminar su frase cuando:
—¡Rasengan!
—¡Pero qué demonios! —voltea atónito hacia su atacante.

El rubio perpetra un ataque frontal que toma desprevenido a Touma, logrando asestar de lleno en su pecho. El Ikeniano logra apenas resistir el impacto de la masa de chakra generada por el Konohaniano. El golpe del rubio logró arrojar al pelialbino a más de quince metros. Éste logra levantarse, aunque con mucha dificultad; pero queda sorprendido ante lo que ve.

—¡Imposible! ¡Nadie ha sido capaz de sobrevivir al Ankoko Raikouken! —se dice a si mismo un Touma incrédulo.
—¡Ahora es mi turno! —se abalanza el rubio hacia su contrincante—. ¡Toma esto! —formando la misma esfera azul de antes— ¡Rasengan!
—¿Acaso eso es?...¡no!...¡sí!, ¡la Barrera Espiral! ¡Sólo conozco a una persona capaz de hacer ese jutsu! —reflexiona Touma, mirando profundamente a Naruto.

Naruto se lanza al ataque. Touma traza una serie de sellos (Usagi, Niwatori, Ino, Hitsuji, Ushi, Uma, Hebi, Uma, Nezumi, Niwatori, Usagi, Saru), pero el rubio se adelanta a sus intenciones, pues el Naruto que golpearía a Touma con el Rasengan, desaparece, dejando al ninja rojinegro temporalmente indefenso; el rubio se ha dado cuenta de que al ejecutar cualquiera de los puños destructores se expone por unos cuantos segundos. El verdadero Naruto ataca por detrás, haciendo que Touma se estrelle contra un tronco. Seminoqueado y con un poco de sangre en la parte izquierda de su boca, se incorpora y observa de forma atenta a su rival.

—Eso fue...impresionante, a pesar de venir de alguien como tú —manifiesta Touma al rubio.
—Creo que me estás subestimando —contesta con seguridad, Naruto—. Ya te dije que voy a proteger a Konoha aún si eso me lleva la vida.
—¡Mmmh, no cantes victoria! ¡Acabaré contigo de una buena vez! —grita Touma al tiempo que hace una secuencia de sellos (Uma, Hebi, Tora, Saru, Nezumi, Ryu, Tora, Usagi)— ¡Suiton: Mizurappa! —generando un potente chorro de agua que proyecta al rubio varios metros.

\\\\\\

Un ninja consigue levantarse. Lo vemos de espalda, pues se está acomodando su máscara. Divisa todo a su alrededor. De pronto nota algo que lo deja con los pelos de punta.

—¿Qué es eso?...¡Ngh, es un chakra enorme y aterrador! ¡Espero que no sea quien estoy pensando! ¡Naruto!