Helloo! Este es uno de los capítulos que mas disfrute, espero que también les guste a ustedes!

CAPITULO 5

Faltan tres días para mi primera cita. ¡Estoy tan emocionada!

También estoy paranoica, y muriéndome de nervios.

¡Me gusta tanto este chico! Su nombre es Ryan. Ryan Marshall. Ryan es tan hermoso, ¡Y es del último grado! Me recuerda a Katie y Jake, de la película Dieciséis Velas.

Lo sé, es una vieja película y la ropa era rara, pero fue divertida y romántica y valía la pena sólo verla por el atractivo de Jake. Kate, Ángela y yo calificamos a Jake en el Top 25 en nuestras listas de Actores Preferidos de Todos los Tiempos.

Entonces, ¿Qué tal suena esto?

Bells Marshall.

Bella Marshall.

Isabella Swan-Marshall.

Sra. Ryan Marshall.

¿No estoy exagerando las cosas?

Hablando de exageraciones, hay una razón principal por la que estoy muerta de nervios. Ryan es mayor, y bueno, tristemente, no tengo experiencia con chicos. Quiero decir, estoy en primer año y he estado en bailes con chicos de mi edad e incluso he salido con chicos, pero nunca realmente los besé. No como espero besar a Ryan, de todos modos.

Erik Yorkie metió su lengua en mi boca una sola vez, cuando nos besamos debajo de las gradas en un partido de fútbol, pero eso no se sintió tan bien. Estoy segura de que él no tenía bastante experiencia.

Así que hablé con mis amigas, Ángela y Kate, acerca de cómo besar apropiadamente. Pero, bueno, fue una ayuda inútil.

Sólo deja que tome la iniciática, haz lo que él hace.

Um, ¿Eso no puede meterme en problemas?

Sólo masajea su lengua, pero trata de no babear.

No abras mucho la boca.

Y luego, Sólo abre mucho tu boca.

¿Lo ves?

Información estúpida y contradictoria.

¡Y se supone que estas chicas saben cómo hacerlo!

Me siento como si fuera un agente encubierto de la CIA tratando de encontrar información vital sobre un villano, y el destino del mundo depende de mí. Al mismo tiempo, el Presidente está gritándome en pánico, diciendo: ¡Alguien! ¡Cualquiera! ¡Sólo averigüen la verdad!

Sabes, esto es realmente el tipo de cosas que sería de ayuda si aprendiéramos en clase de salud. Mucho más importante que saber cómo funcionan los tubos de ensayo o qué tipo de cáncer puedo combatir si añado fibra a mi dieta. Quiero decir, esta cita sería ÉPICA.

Él es un estudiante de último año, ¡Por el amor de Dios!

Mi reputación escolar podría ser arruinada o comenzada en una sola noche.

¡No quiero ser conocida por ser una besadora horrorosa! ¡O Peor! ¡Pasar como una tonta sin experiencia!

Tengo que hacer algo.

¡Conseguir a alguien, cualquiera!

Necesito alguien con experiencia y, más importante, que me ayude.

Echó un vistazo a mi ventana y veo el dormitorio de Emmett con la luz encendida.

La alarma en mi cabeza suena.

Emmett tiene experiencia, y estoy demasiado desesperada como para avergonzarme.

Así que lo llamó.

—Emmett, ¿Tus padres están en casa?

—No, fueron a la reunión de padres a la escuela con los tuyos.

¡Perfecto!

—Bien. Iré a verte. ¿Y estás totalmente solo? Edward no está contigo, ¿O sí?

—No, estoy totalmente solo. ¿Qué pasa, Bells?

—Umm, real, realmente necesito tu ayuda con algo. Iré a tu casa.

Cuelgo el teléfono de golpe, salgo corriendo de la casa y llego a la suya. Irrumpo por la puerta principal y subo los escalones de dos en dos hasta su dormitorio. Él está sentando en su cama, con un libro de jugadas de fútbol americano frente a él. Puedo decir por la intensa mirada en su rostro que ha estado estudiando mucho. Emmett tiene como objetivo ser el mejor mariscal de preparatoria en todo el estado y luego jugar para los Deshojadores de Maíz de Nebraska. Digamos que toma en serio sus objetivos.

—Hola, Bella —dice, enderezándose—, ¿De qué trata todo este misterio?

Quizás esto es mala idea.

No. Tienes que hacer esto.

¡Es vital para el bienestar de nuestro país!

De acuerdo, era un poco dramática, pero hablaba del futuro de mi vida.

Paseo por la habitación un par de veces, jugando con mis manos, tratando de no sentirme nerviosa.

—Bien, aquí estoy. Necesito tu ayuda y bueno, me da algo de vergüenza decirlo, pero aquí va. Tengo una cita con Ryan el sábado, y Emmett, tengo miedo de no saber qué hacer. Quiero decir, nunca lo he hecho antes, y no estoy exactamente segura de cómo hacerlo. Ni siquiera estoy segura de si él quiere hacerlo conmigo, pero espero que quiera y bueno, yo quiero, tú sabes, estar preparada. Así que necesito que me ayudes, Emmett. ¿Me enseñas que hacer?

Emmett me mira con incredulidad.

—¿Es una broma, verdad? —Ríe, se levanta de la cama, y mira por el pasillo—. ¿Dónde está escondido Edward?

—No, Emmett, lo digo en serio. Quiero decir, si no puedes enseñarme, al menos puedes decirme si sabes que tengo que hacer, ¿Verdad?

—Déjame ver si entiendo bien, Bells. ¿Quieres que te enseñe como tener sexo? —Tenía una tonta sonrisa en su rostro—. Wau. Bueno, supongo que eso puede ser…

—¡ESPERA! ¿QUÉ? ¡Sexo! Emmett, ¿De qué estás hablando?

—¿De que estás hablando tú, Bella? Eres la única quien dijo que nunca lo ha hecho y que quiere que le enseñe.

—¡Nunca dije eso! —Bueno, espera un minuto, quizás parecía malinterpretarse—. Quiero decir, sí dije eso, pero no era lo que significaba. —Ahora él estaba mirándome como si fuera una loca.

Probablemente, lo soy.

—Mierda, Emmett, es cierto, nunca realmente he besado. —Listo, lo dije—. Y real, realmente, necesito saber cómo hacerlo bien. Parece que no puedo tener información viable de mis amigas, no puedo preguntarle a mis padres, Alice está en la universidad, así que eres mi única esperanza —me quejé.

Él continuó mirándome sin emociones.

—¿Creía que te besaste con Erik?

—Sí, lo hice, y fue horrible. ¡Y NO QUIERO QUE SEA HORRIBLE!

Luego cambié las direcciones de mis pensamientos, tratando de imaginar una manera en que él pudiera enseñarme. Así que dije con desafío,

—Umm, bueno, quizás no puedas ayudarme, está bien, le pediré a Edward ayuda.

—Diablos, no —gruñe—. Él tiene tanta experiencia en el tema como tú. Bien, te ayudaré. —Pone una mano en su barbilla, pensando.

—Ven, siéntate.

Me siento con las piernas cruzadas en su cama, frente a él.

—Aquí. Toma esto. —Me lanza su almohada.

Oh. Que rico. Huele a él.

Pero, eh, discúlpame. Ya he practicado con mi almohada, ¡Y NO funciono!

—No, eso no funciona. —Rápidamente me arrebata su aroma de mis manos

—Demasiado grande. Ya sé, practica llevando tu mano a tu rostro. —Ordena—. Bésala.

Lo miro como si estuviera demente, pero él sacude su cabeza, así que llevo la palma de mi mano frente a mi boca y presionó mis labios en ella.

—Inclínate un poco, así puedo verte mejor. —Instruye, así que lo hago—. Bien, pero tienes tus labios demasiado rígidos. No estás besando a tu abuela, Bell.

—No, es peor —me quejo—. Estoy besando mi mano. —Me mira. Creo que sería mejor simplemente hacer lo que él dice.

—Sólo relaja tus labios. Inténtalo otra vez.

Está vez, al presionar mis labios traté de relajarlos. Lo miré, mis cejas arqueadas con esperanza.

—Correcto, ahora abre un poco tu boca.

Traté de abrir ligeramente mi boca.

—Esto se siente ridículo.

—¿Realmente es importante para ti?

—Eh, sí. ¡Él es del último grado! Mi reputación está en juego aquí.

—Umm, está bien, entonces. —Saltó de su cama, cerró y bloqueó la puerta, y apagó las luces. Había la suficiente luz entrando por la ventana desde la farola de la calle, así que seguía viéndolo. Pero debí de haber estado alarmada porque dijo—: Mira, sólo no quiero que nadie vea esto.

Me miró como si fuera un soldado siendo enviado a la guerra, y debería estar orgullosa de su valentía y abnegación.

En realidad, lo estaba.

—Además, necesitas relajarte. Quizás en la oscuridad lo sentirás menos estúpido. — Se dejó caer en su cama a mi lado y continuó diciendo—: Inclina tu cabeza levemente hacia la izquierda. —Incliné mi cabeza.

—Humedece tus labios, para que no estén secos. —Los lamí.

—Deja de sonreír y cierra tus ojos.

Los cerré.

—Vamos, Bells, ¡No debería decirte todo!

Fruncí los labios.

Los fruncí más.

—¡No! ¡No estés tan rígida!

Luego toca mi labio inferior con su dedo, y estuve cerca de saltar de la cama, mis ojos se abrieron de inmediato cuando me gritaba: —¡LECCIÓN NÚMERO UNO! ¡NO HAGAS ESO! Te has asustado de mí. Tienes que relajarte.

Luego alargó sus brazos y puso sus manos en mis hombros, parecía que estaba extremadamente tensa.

—¡Dios, estás muy tensa!

Caramba, ¿Cómo no estarlo?

Quiero decir, ¿No toda esta situación requería algo de tensión de mi parte?

—Lo siento. —Respiro profundamente y relajo mis hombros, pero eso no ayuda. Aún sigo tensa. No puedo calmarme… Quiero decir, eh, relajarme.

—Lo sé, vamos a tratar de usar una visualización positiva. Cierra tus ojos nuevamente. —Luego habla lentamente en un tono hipnótico—. Correcto, imagínate en el cine con Ryan. Por lo tanto, está oscuro, la película está reproduciéndose…

—¡Espera! ¿Qué estamos viendo?

—¿En serio importa?

—Eh, sí. Si quiero visualizarme, necesito todos los detalles.

—Bien, entonces, algo de terror, así que tú estás muy cerca de él.

—De acuerdo. —Asiento con una sonrisa—. Eso suena genial.

—Así que es una película de terror, él pone su brazo alrededor de tu hombro. —Emmett se mueve a mi lado y pone su brazo alrededor de mi hombro—. Giras tu rostro hacia él y lo miras a los ojos. —Giro mi cara hacia Emmett.

—Él sonríe y se inclina para besarte. —Emmett lleva mi mano a mi boca, presionó mis labios contra mi mano.

Me gusta esto de la visualización. Finjo que mi mano es Ryan y comienzo a besarla, pero luego pienso que es ridículo, así que abro los ojos y comienzo a reír otra vez.

Emmett toma una profunda respiración y aparta mi mano de mi boca.

—Deja de reírte. —Aprieto fuertemente mis ojos y muerdo mi labio mientras Emmett continua con su hipnótica voz—. Bien, voy a tocar tu labio, y quiero que abras tu boca un poco.

Me río otra vez.

¡No puedo evitarlo! ¡Realmente no puedo!

—Oh, está arruinado —dice.

Abro mis ojos y lo observo negar con su cabeza.

—Esto es demasiado difícil de explicar.

Estoy lista para decirle: Dejaré de reír, por favor, por favor, por favor, no te des por vencido conmigo… cuando me acerca a él y cubre mi boca con la suya.

Oh. Mi. Dios.

Él está besándome.

¡Emmett está besándome!

Y vaya, la práctica es mejor. ¡Mucho mejor!

Me besa con sus labios suaves y su boca ligeramente abierta.

Oh, es un buen besador.

Lo beso de regreso. Luego le da un golpe a mi mano, impacientemente. Lo tomo como si se supusiera que tengo que hacer algo.

¿Por qué estoy aquí?

Oh, sí, la cosa de la lengua.

Con cautela sacó mi lengua, y de alguna manera él la masajea con su lengua y luego la succiona.

Oh, eso es muy bueno.

Él me da un golpecito otra vez.

Me detengo un segundo porque no estoy muy segura de qué hacer. Pero entonces Emmett pone su lengua dentro de mi boca, así que trato de imitar lo que me hizo… y bueno,

¡Funciona!

Creo que estoy aprendiendo pronto.

Y, ¡WAU! Se siente realmente bien.

Obviamente, esta era la manera correcta de aprender. Sabía que Erick Yorkie no tenía ni idea.

Emmett y yo practicamos por un rato.

¡Nunca imaginé que aprender podía ser tan divertido!

De repente, escucho algo.

Pero es difícil de concentrarme en un ruido cuando Emmett esta recostado sobre mí, besándome, una mano enredada en mi cabello, la otra en mi camisa. Pero entonces escucho algo más, y mi cerebro despierta. Aparto mis labios de los de Emmett y giró mi cabeza.

Emmett reparte besos por mi cuello, mientras echó una mirada al reloj junto a su cama.

El reloj dice 9:30. ¿9:30?

Espera. ¿Qué?

¿9:30?

¡¿9:30?!

¡Eso no puede ser cierto!

¡Cuando salí de casa eran las 7:30!

¿He estado besándome con Emmett por dos horas?

¡Mierda!

¿Los padres de Emmett están en casa?

Emmett y yo escuchamos otro ruido. La mamá de Emmett grita:

—¡Emmett!

Y juro por Dios, literalmente llegó de la cochera hasta aquí en menos de un segundo, está en la puerta tratando de abrirla. Sin embargo, está bloqueada.

Trata de abrir otra vez y dice: —Emmett, ¿Puedo entrar?

Emmett dice: —Claro, mamá, sólo dame un segundo.

Él parece demasiado tranquilo con esto. Me da su pícara sonrisa, después un último beso profundo, y salta de la cama. El único problema es que mi pierna todavía está envuelta alrededor de la suya, y se cae de la cama.

No sé porque, quizás porque estoy ligeramente drogada de los besos de Emmett, pero me parece bastante divertido y no puedo evitar soltar una risita.

Emmett me sonríe mientras se levanta del suelo. Bueno, sonríe hasta que su madre escucha mis risas y dice enojada: —Emmett McCarthy, abre la puerta en este instante. ¿Quién está contigo? —Se supone que Emmett no debe traer chicas a casa cuando sus padres no están.

Mierda. Mierda.

Bueno, doble mierda.

Nos miramos el uno al otro por un segundo.

Joder. Esto se pondrá feo.

Tengo que pensar en algo rápido.

¡Trabaja, cerebro, trabaja!

Veo los binoculares de Emmett en el suelo, medio ocultos debajo de un calcetín, y los agarro. Luego notó su pequeño telescopio al lado del estante al lado del viejo trofeo de futbol. Salto rápidamente y estiró las sábanas de su cama.

Todo esto, mientras él se acerca a la puerta y la abre.

Soy increíble y brillante, creo.

Especialmente considerando el hecho de que por las últimas dos horas mi cerebro ha estado como papilla. La mamá de Emmett irrumpe en la habitación. Me ve sentada en su cama y hace una mueca, como si nos hubiera encontrado desnudos.

Parece un poco molesta, se gira hacia Emmett y dice: —¿Qué está pasando? ¿Por qué tú y Bella están aquí con la puerta cerrada y las luces apagadas? —A pesar de que su voz es severa, hay algo de pánico. Puedo imaginar lo que cree que estábamos haciendo.

Quiero decir, puede tener algo de razón. Pero lo que ocurrió fue, ya sabes, únicamente un propósito académico. (No estoy segura de si esto es serio o no.)

¡DE VERDAD!

Sin embargo, no creo que podría explicárselo de esa manera.

Emmett se queda allí. Sé lo que está pensando, ¡ATRAPADO! Puedo decir que no tiene ninguna excusa, y ciertamente no puedo meterlo en problemas. Él solo ayudaba a su amiga. Y real, realmente fue de ayuda. Así que miento fácilmente,

—Sólo espiábamos a Edward, Sra. M. —Levanto los binoculares inocentemente y señalo hacia la calle donde se encuentra la ventana de Edward. Gracias a Dios, Edward está sentado en su escritorio haciendo algo en su computadora.

Ella camina hacia la ventana y mira hacia Edward. Le doy a Emmett una mirada cómplice. Él me guiña un ojo.

—Bien, ¿Por qué la puerta estaba bloqueada?

—Umm, bueno. —Miento un poco más—. Así nadie vendría y nos descubriría. Puede ver que la luz del pasillo ilumina esta habitación. —Extiendo mis brazos. Tratando de dar énfasis.

Emmett y yo miramos a la ventana cuando Edward ve en nuestra dirección. Sé que Edward puede leer mi mente porque he estado enviándole mensajes telepáticos de: ¡Actúa con naturalidad!

Sólo espero que no leyera mi mente antes, no estoy segura de sí me gustaría que supiera las cosas que estuve haciendo con Emmett.

Oh, sí.

—Si sigue mirando aquí, él sabrá que somos nosotros —susurra Emmett, como si temiera que Edward pudiera escucharnos.

—Le hemos estado enviando mensajes por chat de una admiradora secreta. Consigo que Emmett mienta más, rió y dijo: —Ha sido muy divertido porque ha estado tratando de hacer malabares entre nuestros mensajes y los de su novia. —Pero luego echó una mirada a la computadora de Emmett y repentinamente noto que ni siquiera está encendida.

¡Mierda!

Necesito decir algo bueno para que se vaya rápido! Oh. Lo tengo.

—También lo sorprendimos mirando algunos sitios bastante entretenidos. —No dije directamente porno, pero por mis cejas arqueadas y la gran sonrisa en mi rostro, estoy segura de que ella entendió todo, porque de repente su cara se puso blanca y parecía avergonzada.

Aparentemente eso era demasiada información.

—Bien —dice—. Dejen las luces apagadas, pero la puerta se queda abierta. —Afortunadamente, se marcha.

Probablemente va directamente al teléfono para llamar a Esme, y meter a Edward en problemas.

—Gracias —dice Emmett, tomando una gran bocanada de aire—. No podía inventar una buena excusa. Mi mente estaba en blanco.

—Bueno, pues entendiste la idea rápido. Fue el pretexto perfecto.

—¿Qué puedo decir? —Emmett me dio los cinco—. Somos un buen equipo.

Un buen equipo besador, eso es lo que estoy pensando, pero dudo que él se refiera a eso.

—Um, supongo que es mejor que me vaya a casa. Yo, eh, no deje una nota no nada. Quiero decir, eh, no esperé que esto tomara tanto tiempo.

Es curioso, no me sentí totalmente avergonzada cuando estábamos besándonos, pero me siento incómoda ahora. Parte de mi quería correr y ocultarme, la otra parte quería cerrar la puerta con seguro para así besarlo un poco más.

Tú sabes, ¡Sólo por el bien de la práctica!

—Vamos, te acompañaré a casa —dice Emmett, sin la más mínima incomodidad.

Lo seguí por las escaleras y salimos por la puerta.

—Eh, gracias por eso y todo. Umm, —tartamudeó y juego con mis manos—. Emmett, ¿Crees que lo hice bien? Quiero decir, ¿Lo hice bien para mi cita?

—Sabes, no creo que lo hicieras bien, Bells. —Niega con su cabeza y parece triste un instante.

Miró en shock al chico.

Luego continua con una sonrisa pícara, —Es posible que necesites más, muchísimas horas de agotadora practica para que puedas hacerlo bien. Pero… —Lleva su mano hasta su corazón—, estoy comprometido con tu aprendizaje, así que somos un equipo y de daré más lecciones privadas.

Lo miró como si estuviera loco.

—Sabes lo que dicen, la práctica hace al maestro. Déjame ver, ¿Qué hay de vernos todos los días después de la escuela?

—Um, tienes practica de futbol —contesto con mi voz confundida.

—Maldición —dice, tronando sus dedos, pensando—. Pero, puedo faltar, lo que sea por un amigo.

—Emmett, eres muy noble, pero creo que será mejor que vayas a las prácticas. No podrás jugar profesionalmente un día si no practicas. —Miró esos hermosos ojos azules. Fue casi una lástima tener que cerrar los ojos mientras lo besaba—. Hablando en serio, gracias. Estaba tan fuera de control cuando llegue a tu casa, y ahora estoy totalmente relajada.

—Ah, sí. —Emmett ríe—. Dos horas seguidas de besos hacen eso.

—No pareció tanto tiempo —dije, negando mi cabeza con incredulidad.

—No vayas a hablar de esto con nadie.

—Claro que no.

—Dudo que Brittany aprueba mi tutoría en este tema en particular. —Se ríe, refiriéndose a su supuesta novia.

—Creo que probablemente tengas razón. Y debes saber que agradezco tu generosidad.

—Lo harás bien en tu cita. —Me besa en la mejilla, pone su brazo alrededor de mi hombro, y dice con su acento sureño—: Cuando estés lista para el siguiente paso después de besar y quieras practicar más, sólo tienes que venir a ver al Tío Emmett. En cualquier momento. Mantén esto en secreto, Isa. —Oh, caramba, ahora era británico.

Negué con mi cabeza. Realmente me hacía reír.

—Estás loco. ¿Lo sabes?

—Sí, bueno, es por eso que me amas. —Fue su arrogante respuesta.

Estábamos en frente del pórtico y sólo sonreí, negué con mi cabeza hacia ese chico, y entré a casa.

En mi habitación, me recosté en mi cama y cerré mis ojos. Mis labios se sentían hormigueantes. De hecho, se sentían todavía besados. Creo que algo como cuando has estado en un bote todo el día, incluso cuando estás en tierra, todavía puedes sentirlo mecerse.

Estoy ansiando mi cita ahora.

Cuando Edward me llamo a las diez en punto para nuestra llamada nocturna, le dije que tenía dolor de cabeza e iba a dormirme. No quería arruinar la manera en que me siento con una conversación sin sentido.


Que tal? Hasta ahorita el capitulo mas largo, a partir de ahora las cosas se empiezan a poner mas interesantes, Edward Emmett y Bella ya están creciendo, por tanto, mas hormonas revolucionadas! Espero que les haya gustado, si es así me gustaría saberlo sino también, todos los comments son bienvenidos.

Mis mejores deseos para este nuevo a;o!

Nos vemos pronto(: