¡Hola! Gracias por sus comentarios, de nuevo perdon por no haber actualizado todo este tiempo, realmente lo siento

Espero vuelvan a engancharte e interesarse en esta historia, bueno ¡saludos!

¡Disfruten!

Santana Pov

La noche en Nueva York cayo rápidamente, lo cual hacia que las calles se volvieran el centro de la inseguridad, pero nada me impediría visitar a mi mujer en su presentación esa noche. Vestida con una blusa blanca y unos jeans, cargada con un ramo de rosas, me dirigí hacia uno de los restaurantes más conocidos de Nueva York. Conocía a Quinn, y el simple hecho de que me dijera que cantaría en un restaurante en el Times Square, daba a entender que era algo importante. Compre dos docenas de rosas rojas, sabía que era su flor favorita, y al llegar a la puerta del restaurante, varias miradas se posaron en mí. Tuve que discutir con la recepcionista para que me dejara pasar, por suerte uno de los guardias me conocía y pudo asegurar que era pareja de Quinn. Una vez que te acostumbras NY no es muy grande, conocíamos a varias personas de la zona gracias a nuestras salidas y eso nos daba una gran ventaja

Me llevaron a una habitación muy bien iluminada, de color crema, y con una araña colando en el medio. Había dos espejos en toda la habitación, uno, que ocupaba y todo el ancho de uno de las paredes y otro que hacía lo mismo, pero era más alargado, algo así como un tocador, tenía una gran mesa alargada bajo el y sillas de madera enfrente, había diferentes cosas sobre ella, maquillaje, máscaras, bolsas negras que dios sabría que contenían…

Había maso menos 30 personas en la misma habitación, la cual hacia que ese número fuera chico, ya que era bastante grande para lo que a mi gusto respecta. Comediantes, bailarines, músicos, cantantes y demás conversaban y practicaban sus más recientes números, y hay estaba ella, con un dulce vestido azul que remarcaba levemente sus curvas y una flor azul en el pelo haciendo juego. Su pelo suelto, ya que no había muchas maneras de arreglarlo por lo corto que era. Me acerque a Quinn lentamente y miro en mi dirección. Sonreí mientras corría hacia mí y me besaba lentamente al verme, sin dejarme respirar casi. Me había tomado desprevenida y con las manos ocupadas sosteniendo el ramo, mientras que ella se sostenía de mi nuca y me besaba. Al separarse, me dejo observarla detenidamente, se veia preciosa, perfecta para la noche.

Q: San ¿Qué haces aquí? –su rostro de sorpresa me encantaba, ya que rápidamente tomo las flores y las miro sonriente, era de esos detalles que ella adoraba-

S: ¿No puedo venir a darle apoyo a mi bebe?

Quinn se sonrojo levemente y miro las flores

Q: No debiste bebe, no es tan importante al fin y al cabo

Calle sus labios con un dulce beso y la mire a los ojos, sonriendo

S: Para mí lo es y quiero estar hay para ti.

Note como su vista se desviaba de la mía, haciendo desaparecer su sonrisa mientras escuchábamos al anfitrión presentándola y pude observar como un chico alto, de traje, le hacía un ademan con la mano para que subiera al escenario. Me dio un beso rápido y fugaz, que más tarde ella calificaría como "De suerte" y dejo las flores en su parte de la mesa, corriendo hacia el escenario.

La seguí y logre colarme entre la gente sin que me notaran, las luces estaban apagadas y los guardias, además de conocerme, estaban concentrados en la actuación de mi prometida

Obviamente, como cada vez que escuchaba su dulce voz cantar, mi piel se erizo, sentí mis músculos no responderme y mi mirada no querer despegarse de la hermosa vista que tenía. Sabía lo bien que le hacía cantar, por eso siempre la había apoyado para que lo hiciera, además que traía un buen dinero a casa, que serviría para algún ahorro especial que decidiéramos hacer.

De golpe, la palidez en el rostro de mi novia me saco de mis pensamientos, fue fugaz, casi innotable para quien no la observara y/o conociera como yo lo hacía. Rápidamente corrio la mirada de aquel punto e hizo una reverencia al público, fue allí cuando lo note, obviamente, palidecí de la misma manera, era demasiado raro para ser posible, pero hay estaba, el peligro acechando frente mi rostro

Rachel Berry y su familia se encontraba en NY, sin ir más lejos, en el mismo restaurante que mi novia comenzaba a trabajar.

Pude notar la expresión de Rachel, confusión, concentración, admiración. Puckerman simplemente aplaudía, parecía feliz de encontrar a Quinn en Nueva York, pero no de la manera que Rachel estaba. Se le notaba en el rostro, podría fijarme 1 kilómetro de distancia y lo notaria de todas maneras, ella comenzaba a revivir en sus pensamientos el pasado con Quinn.

Me negué a mí misma que pudiera significar algo, además, yo era su presente….

POV Rachel

No sabía si estaba siendo obvia en mi expresión facial, no me importaba de todas maneras. La había encontrado, el único eslabón suelto en mi vida estaba en el mismo edificio que yo. No dejaría que se me escapara esta vez, debía terminar lo que alguna vez había empezado, y no de la manera que lo había hecho en el parque, no quería alejarla, simplemente…cortar ese tipo de relación. No era que no la hubiera disfrutado, la disfrute…Bastante ahora que lo pensaba ¡Alto! Basta…ya basta, no debía perder más tiempo pensando en eso, asique pedí permiso a mi marido para ir al baño y logre ver como Quinn se metía en una sala común entre los artistas del lugar, al intentar entrar, un guardia me intercepto.

R: Necesito entrar, conozco a la cant…

Guardia: Si, todos los conocen

R: ¡No, es enserio! ¡La conozco!

Logre ver a Santana entrando a la misma sala ¿Es que se habían mudado juntas a NY? Jamás lo hubiera notado, el rumor que pasaba por todo Lima era que Santana había conseguido un trabajo en Sudamérica y había viajado hacia allí. Pero estaba segura, esa morocha entrando era Santana Lopez

R: ¡Santana! Soy yo, Rachel! ¿Cómo estás?

El guardia volvió a interceptar mi vista y me miro desafiante. No me daría por vencida, necesitaba ver a la rubia, arreglar las cosas, y ningún mono de 1,80 lo evitaría. Por suerte, Santana se acercó y lo corrio a un lado.

S: ¿Hay problemas Jeff?

Jeff: Esta chica jura que conoce a Quinn, la conoces?

Santana estuvo rato largo examinándome, dudaba que fuera que no me reconociera, más bien lo tomaba como un gesto de simplemente no querer que pase a ver a Quinn. Estaba segura de que se había enterado de como la deje, de cómo había roto el corazón e su amiga, y cuando hablamos de Lopez, hablamos de rencor extremo

S: No Jeff, se habrá equivocado.

Sin dejarme responder, Santana volteo y entro a la sala, donde puse ver por la abertura a Quinn, se veia con miedo, asustada, como si hubiera visto un fantasma

El guardia me miro extremamente enojado, supongo que no le gustaba que molestaran a los artistas, que le traería problemas a él, asique lo mejor era retirarme de ahy y continuar con mi cena.

La comida era buena, realmente, no era lo que esperaba de un restaurante 5 estrellas, pero era buena.

Al terminar, nos levantamos y tome a Taylor en brazos, saliendo por la puerta. Podría jurar que ese día estaba destinada a encontrarme y hablar con Quinn, porque pude observar como salía por la puerta trasera del restaurante, donde Noah había estacionado el auto. Deje a Taylor en su silla atado y grite su nombre de tal manera que medio NY podría escucharme, y ella no podría ignorarme. Al voltearse y darse cuenta que era yo, palideció, mientras Santana salía por la misma puerta, frunciendo el ceño al verme, pero disimulándolo en cuestión de segundos. Mientras me acercaba, pude escuchar los pasos de Noah atrás mío, que se dirigía a saludarlas igual que yo. Supongo que la actuación de felicidad de vernos vino de ambos lados ¿No? No puedo decir que fui la única hipócrita en ese momento que juro que era una suerte volver a encontrarnos en una ciudad tan grande. No adentramos mucho en temas importantes, pues Noah quería volver a casa lo más pronto posible, mientras que yo podría haberme quedado toda la noche platicando con esa rubia. Pero la mirada asesina de Santana me lo impediría. ¿Qué se traería la latina entre manos? Jamás la había visto así.

Logramos que aceptaran nuestra invitación a cenar en el hotel en el que nos alojábamos, ya que sería un lugar tranquilo y sin ruido para poder charlar, ya que la mayoría de la gente que hay se alojaba, pasaba la noche en restaurantes como este, pero el doble de lujosos y famosos.

Volví a casa solo con la promesa de volver a verla, no sabía que estaba pasando, pero de alguna manera debía arreglar lo que había dejado dos años atrás, debía hacerlo…

POV Quinn

Al llegar a casa, el silencio reinaba. Algo había cambiado en el medio de esa conversación con Rachel. La situación de hablarnos se había vuelto incomoda, mire a Santana un par de veces, sabía que estaba molesta por la repentina aparición de Rachel y el hecho de que iríamos a cenar con ellos mañana, pero era una invitación imposible de negar sin una buena excusa. Además, pude escuchar como negaba conocer a Rachel ante Jeff, realmente no la quería cerca mío, ni de mi vida, ni de nosotras. Al llegar a casa, coloque las flores en un jarrón de vidrio en el medio de la mesa. Subí las escaleras hasta nuestra habitación y me recosté en la cama. Prendí el televisor y me dedique a ver Friends. Era una serie que adoraba y lograba sacarme de mis pensamientos por 30 cortos minutos.

Con la serie de fondo, comencé a desnudarme para cambiarla ropa. Lo que no había notado, era que mientras estaba en ropa interior, mi mujer me había estado observando, por lo cual pude notar la lujuria acechando en sus ojos. Me puse rápidamente un camisón de verano que tenía guardado, pero ese no quito ni por un momento su mirada de mi cuerpo, era disimulada, pero luego de tantos años, sabia descubrirla.

Al acostarnos, sus manos comenzaron a recorrer mi cuerpo sutilmente, mi vientre, mis caderas, mis pechos… Esto me ayudo a ponerme de humor para lo que venía y no dude en aceptar sus labios cuando atacaron los míos desesperadamente. Con el televisor apagado y la leve luz de la luna iluminando la habitación, ella comenzó a desnudarme completamente, mientras que yo cumplía la misma tarea en su cuerpo. Sus manos fueron bajando lentamente por mi cuerpo hasta llegar a mi entrepierna, la cual acaricio con lentitud y suavidad, pero con deseo…

En el momento que sentí sus dedos penetrarme y moverse suavemente, pude apreciar su rostro agitado mientras se movía, y por un momento…podría jurar que algo raro paso en mi vista, algo la nublo, o la deformo, no podría asegurar que había pasado..Hasta que claramente lo vi…

Era su rostro, sus labios gimiendo al ritmo de los míos, pero, a diferencia, los suyos no iban disminuyendo a medida que esto pasaba.

Por un momento, podría jurar por mi vida que lo vi claramente, casi lo pude sentir, fue escalofriante, pero por un momento, sentí un calor recorrer mi cuerpo, lleno de excitación y necesidad.

Estaba viendo el rostro de Rachel Berry en el de mi prometida mientras que hacíamos el amor.

Del alguna rara manera, esto aumento mis ganas y debi morder su hombro para no estallar en gemidos, fue cuando sus labios besaron los míos y me desespere, introduje mi lengua en su boca desesperada y la bese, tal y como a ella le gustaba.

No tarde en llegar al orgasmo, con esa situación, no podría haberlo evitado.

Note la satisfacción de Santana cuando se tiro a mi lado y me beso en una mezcla de ternura y lujuria, pero esta vez, no respondí de la misma manera que antes, sabía que jamás lo volvería a hacer….