Si continuaba sus noches sin dormir y sus días sin probar bocado seguramente terminaría enferma…-Lo correcto- Cerro los ojos recordando lo ocurrido la noche anterior…-Inuyasha…- ! Era imposible renunciar a él!.

-¿Se le ofrece algo señorita?- Otra vez esa mocosa, una cazafortunas seguramente, la observó de pies a cabezas con soberbia.

-Podría comunicarle al señor Taicho que Kagome lo busca- La primera vez que la recepcionista la recibió se convenció a si misma que era imaginación suya el mal trato que está le daba, pero ahora estaba segura que no fueron alucinaciones.

-El señor Taicho esta en una junta y no puede recibir a nadie- Niña engreída y aunque pudiese no se la comunicaría.

Clavó los ojos en el piso y arrugo la frente…-Ya veo, gracias-. Solo sabia algo y es que necesitaba alejarse de Inuyasha porque… eso era lo correcto

-¿Haz hablado con él?- Sango la miraba cruzada de brazos desde el marco de la puerta, pobre Kagome su aspecto era terrible, sin embargo no podía ceder ante su corazón cuando el de su madre estaba en peligro.

- No he podido- Se dejo caer en una silla, ¿Tanta fatiga era normal?, cerró los ojos y abrió los labios con debilidad…- ¿y mamá?-.

-Esta durmiendo, mira kagome debo ir a estudiar a casa de Miroku, pero por favor habla con Inuyasha y déjalo ya, sino… le diré a Kikyo-Al ver los ojos chocolates tan abiertos y temerosos prefirió tomar su mochila y marcharse lo antes posible.

Brincó de la silla cuando los estrepitosos golpes de la puerta la despertaron, ¿Cuánto tiempo tenia dormida?, se levantó con letargo y abrió la puerta…-Inuyasha- El la abrazó y la envolvió en sus labios… Otra vez bajo su hechizo, este era su ultimo beso al menos lo disfrutaría.

-Kagome-Se percato de la fuerza con la que la muchacha lo obligaba a acercarse, sus brazos rodeándole el cuello, bajó las manos a su cintura y la atrajo hacia él.

No quería parar si ya no podría estar más así, ¿Por qué el tiempo no se detenía?, por un segundo perdió el control, se separó y lo obligó a seguirla…-No me rechaces más- Que dios la perdonará por lo que estaba apunto de hacer, se dejó caer en el sillón con las piernas entreabiertas y se desabrocho el primer botón de la camisa escolar.

¿Qué diablos hacia? Verla de esa forma… en esa pose tan erótica e ingenua ! Podía despertar los instintos de cualquiera!. Ladeo el rostro nervioso…- Kagome ¿Qué intentas hacer?.

No aguantaba más presiones, Sango por un lado diciéndole lo correcto, su conciencia por otro recordándole que era la peor persona del mundo, el dolor de kikyo y ahora… ese niño que estaba en su vientre …-!Soy tan poca cosa para ti!- Se llevo ambas manos a la cara intentando controlar su llanto.

Se hinco a su lado y le tomó las manos…-No llores de esa forma- La mirada miel era tierna como la de un niño…-Te deseo tanto como no imaginas, simplemente quiero que sea especial para ti- ¿Qué pasaba por la cabeza de kagome? Ese llanto era más de frustración que de despecho.

Lo abrazo fuertemente…-Inuyasha, tenemos que dejarlo- se separó y se limpio el rostro…- Yo no fui un capricho para ti pero tu para mi si- No quería lastimarlo y sabia que si le decía la verdad él no le permitiría marcharse.

Se alejó de Kagome dando algunos pasos hacia atrás…-¿A que te refieres con eso?- En ese justo momento todo parecía no tener sentido.

-El chico de la alberca… yo y él tenemos algo, simplemente quería experimentar que se sentía estar con alguien mayor- No había forma de describir lo que pasaba en su interior.

Sonrío de medio lado…-¿Es una prueba tuya?- Más le valía que fuese eso, porque si las palabras de Kagome eran verdad no sabia de que seria capaz.

-No, yo no pude decírtelo antes, por miedo- Se mordió los labios evitando sollozar. A este punto llegó para no lastimar más a su mama y sango.

-Hablaremos mañana- Le dio la espalda y caminó como si las piernas le pesaran una tonelada, no le hacia falta conocer a kagome de toda una vida para saber que ella sería incapaz de hacer algo así, ¿Por qué mentía de esa forma?. Si pretendía alejarlo no lo conseguiría.

Se levantó del sillón y suspiro pesadamente..Inuyasha, en sus pensamientos al menos podía decir su nombre, mil veces si le apetecía. Se llevo una mano a la frente siendo conciente de su alta temperatura, no había duda estaba enferma. Cruzó el pasillo y subió las escaleras.

-Mi propia hija- Los ojos de la mujer estaban apacibles a pesar de haber escuchado cada palabra de la conversación. Se río escalofriantemente…-Cuando decidí tenerte no pensé que me pagarías así- Colocó la mano en el barandal de la escalera.

-Ma..-Recibió una cachetada y después de eso Kikyo la azoto contra la pared…-!Me lastimas! ! Perdóname!- La mujer estaba histérica incluso la aruñaba.

-!Como pudiste hacerme esto!- Se detuvo por un instante y apretó los puños, en ese momento esa joven que tenia frente a ella no era más su hija…-No debiste haber nacido- intentaba contenerse pero le era imposible creer que su propia hija la traicionaría así.

-Perdóname- sus ojos se veían cubiertos por el fleco y las lagrimas resbalaban por sus mejillas combinándose con la sangre provocada por los fuertes rasguños…-Yo lo amo- Cuando kikyo intento pegarle de nuevo ella la detuvo y está perdió el equilibrio rodando por las escaleras…-!Mamá!- Se quedó petrificada cuando la vio tendida en el suelo, sin mover músculo alguno.

-! Pero que ha pasado! ….Kagome…- Cuando vio a su pequeña niña en esas condiciones se olvido por completo del accidente de Kikyo…- Quien te hizo esto- Apretó los puños conteniéndose las ganas de romper algo.

-Ella nos vio en la sala- La voz apenas le salía, y los murmullos de la gente combinado con el olor a medicina la perturbaban más de lo debido…- Es mi culpa… si pierde al bebe será mi culpa- Cuando le aviso a Sango, lo único que escucho por el auricular fueron reproches y reclamos, como los de Kikyo.

La jaló hacia él y la abrazo protectoramente…-Te prometo que nadie te culpara de esto- Alguna vez tuvo deseos de proteger a alguien como lo hacia ahora con Kagome, pero era solo un niño y no pudo hacerlo.

-Señorita higurashi- El hombre de bata blanca se acerco con una sonrisa en el rostro…-Su madre esta bien- Cuando se giro Inuyasha lo tomo del hombro.

- Y el bebe- dijo con la voz más ronca de lo habitual.

-¿Bebe?, lo siento pero la señora no estaba embarazada- Sonrío nuevamente con confusión y siguió caminando por el pasillo perdiéndose entre la multitud.

-Nos mintió- Su propia madre había hecho todo un teatro para quedarse con Inuyasha y ella preocupada por ese niño que ni siquiera existió.

-Me lo suponía, pero no te volverá a tocar- Al escuchar las palabras del medico su corazón se alivio de culpas. Nada lo ataba a Kikyo.

- No puedo creer que después de lo que sucedió, ustedes dos estén dando este espectáculo- Sango tenia los ojos clavados en la pareja…- !Ya mamá me dijo que tu intentaste matarla!- En que momento su hermana se convirtió en esto.

-Sango no es lo que - Se separo de Inuyasha rápidamente para intentar explicar, recibió otro golpe en la mejilla y cuando Sango intento el segundo ella cerro los ojos.

-No se te ocurra tocarla- Detuvo la mano de la joven con sutileza…-Kagome no esta sola- soltó la mano de Sango y le tomo la mano a su niña…-Ella viene conmigo, dile a Kikyo que será trasladada a otra área, tiene suerte sino fuesen familia de Kagome me encargaría de que no volviese a trabajar en esta ciudad-.

-Desgraciado- Ese hombre acababa de destruir a su familia y no se lo perdonaría, tampoco el engaño y falsedad de su hermana que ahora se marchaba con él…-Ojala dios te perdone…-

-Mírate, te ha herido mucho- Le humedecía la cara con un algodón impregnado de alcohol para evitar infecciones, imposible creer que una madre maltratase así a su propia hija.

-Esto fue poco comparado con lo que he hecho- Se mordía los labios por el dolor, al menos Inuyasha seguía ahí, después de lo que le dijo, él estaba con ella…-Inuyasha lo que dije antes yo-

Sujetó el rostro de la muchacha con ambas manos…-Kagome si intentas alejarme de ti tendrás que volverte mejor mentirosa, ni siquiera me veías a los ojos cuando dijiste eso- Al verla sonreír él también lo hizo, desde que la conocía era como si se movieran al mismo ritmo, lo que la lastimaba a ella lo lastimaba a él.

-Te amo tanto tanto Inuyasha, no soportaría perderte- y definitivamente no soportaría eso, ya no le quedaba más en la vida.

Se acercó a la muchacha y le susurró…-Es la primera vez que lo dices- le beso el lóbulo de la oreja y siguió dando pequeños besos por su mandíbula hasta llegar a su más grande tesoro, sus labios.

Besar a Inuyasha era mejor que subirse a la montaña rusa; estando ella en la orilla de la cama no intento siquiera moverse, fue él quien sutilmente la empujaba. Las manos juguetonas se paseaban entre su ropa, primero en su cintura para después explorar.

Se sorprendió cuando ella comenzó a desabotonar la camisa, torpemente, temblando quizás. La recostó por completo y paró de besarla un instante, los ojos cerrados, el pecho bajando y subiendo y la falda del colegio desacomodada.

No quiso moverse un centímetro, ya estaba muy nerviosa. Le fue imposible mantener sus pupilas cerradas cuando él comenzó a desvestirla, en un instante ya no tenía la camisa del colegio. Quiso levantarse pero Inuyasha se lo impidió.

-No tengas miedo- Apoyo su mano contra la de kagome, quien se aferraba a las sabanas.

Los ojos juguetones la hicieron ceder, otra vez fue presa del hechizo de esos ojos demoniacos, No, ya no estaba el miedo… Esa noche se dejaría amar por él.

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Bueno tenía un poco abandonada está historia( cuestiones de la vida XD), pero aquí les traigo la continuación. Ya kikyo se enteró de la verdad, e Inuyasha se esta comportando como todo un caballero la pregunta es ¿Será así de fácil?. .. : D espero sus comentarios.