Hola a todo el mundo¡¡¡¡¡¡ Por fin capítulo nuevo¡¡¡¡ Siento haberme retrasado, pero es que como habréis visto he publicado nuevos fics y con éste me fui dejando y dejando hasta hoy¡¡¡ No me matéis¡¡¡ Venga respondo reviews:

* poly-14: Pues sí, el dolor que tuvo Hermione fue porque estaba embarazada. En realidad creo que lo aclaro, lo que pasa es que no te enteraste bien con el entusiasmo jeje. Me alegro de que me hagas tantos halagos, pero me vas hacer enrojecer¡¡¡ Soy una Weasley¡¡¡¡ Muchas gracias por todo, y déjame review aunque no sea bueno¡¡¡ Besos¡¡

* Yussi: Es que Pérez – Reverte es el Dios de la literatura¡¡¡¡¡ De todos modos no lelgo ni a la suela de su zapato, y ahora sí, el final es que Ron se desmaya al enterarse, pero es que me pareció la reacción justa de él. Quedaría tan impresionado que no daría pie con bola jajajajja. Pobrecito...

* Malale: No no no¡¡¡¡ El sexo del bebé no lo voy a descubrir aún, porque no estoy muy segura, aunque pido opiniones para ello¡¡¡ Con el instituto sigo liadísima, gracias por preguntar, y por cierto, es cierto que los hombres son tan simples que a veces me impresiono de cómo podemos sentirnos atraídas por ellos... Besos¡¡¡

* Merodeadora-Chii: A mí también me gusta la idea de que Ronnie sea papá¡¡¡¡ En realidad me imagino más a él ejerciendo de padre que a Harry, pero me apreció tan gracioso que se creyese que iba a ser papá... Y tu continúa con tu fic¡¡¡¡

* La_Hechicera: A mí la reacción de Ron me pareció la más adecuada, no sé... y eso de que me parezca a Rowling¡¡¡ Eres una exagerá¡¡¡¡ Jajajajaja, te lo digo como se dice en mi tierra maravillosa. Pues nada, que espero que te guste lo que sigue. Besos¡¡¡

* kat : Niña, muchas gracias por tu apoyo y comprensión, y por dedicarle tanto tiempo a leer mis locuras¡¡¡ Me tuve que romper la cabeza, pero éste fue horrible de verdad... digamos que es un cap´´itulo de transición, como le digo yo jeje. Besos¡¡¡

* aLsUvEr: Siiiiiiiii a mí también me gusta la idea de que haya un bebé nacido de esa unión, es que Hermione embarazada y Ron dándole los caprichos... jajjajjajaja. Dios mío... lo que le queda al pobre Ronnie.

* Ford Anglia 2000 : Siento haber tardado tanto, en serio, pero juro que no he podido subirlo antes. Perdóname¡¡¡¡ Besos¡¡

* Lil Granger ^^: Es que Ron en todo lo que tenga que ver con Hermione se derrite¡¡¡¡ Está tan enamoraito... me alegro que te guste, y muchas gracias por todo ¿vale? Besos¡¡¡

* MEIKO : Anda la Superpoderosa¡¡¡¡ ¿Sinceramente? Yo si estuviera en La Madriguera rodeada de tantos pelirrojos la cercaría para que nadie me los quitara¡¡¡¡¡¡ No compartiría, sería una egoísta absoluta¡¡¡¡ Bueno tu para de reír y regresa pronto a casa, que te echo de menos Cactus¡¡¡

* bellatrix_charmed: Ahora no me mates que Veneno ya lo actualicé¡¡¡¡¡ Por fin si¡¡¡ Increíble pero muy cierto¡¡¡ Pero estamos en éste, en Dímelo, así que lee y disfruta peque¡¡¡ Besos¡¡¡

* Melania Weasley : No voy a revelar aún el sexo del bebé, lo siento mucho pero es que es Top Secret¡¡¡¡ Lo único que espero es que no me mandes cartas bombas ni virus ni nada... de verdad que soy completamente inocente¡¡¡ Una Santa¡¡¡ Besos y Gracias¡¡¡

* ^nan^ : Hola enana¡¡¡¡ Pues sí: George Weasley está solterito¡¡¡¡¡¡¡¡ Pero tranquilo que él de por sí es un especialista en las artes amatorias... por cierto ¿quieres su número de teléfono? Jajajaja. Besos¡¡¡

* Bere Radcliffe: Vale, ahora lo sigo diciendo: EXAGERADA¡¡¡¡¡¡Y ¿qué es eso de que no puedes seguir con tu fic? Si puedes leer puedes escribir así que acelera¡¡¡¡ :D Besos y compadécete de nosotras¡¡¡

* XIGRID : Hombre, tu imagínate la impresión, crees que el hijo es de otro y al final es tu mujer y TU hijo... es que para no desmayarse¡¡¡¡¡¡ Espero que te rías y que te pongas también tiernita con éste capítulo, no pasa gran cosa pero... no sé, es que fue lo que me salió. Besos¡¡¡

* Andres Corrales: Andrés es mi mejor amigo, y me encanta ver como todo el mundo va leyendo por el sexto capítulo y él va por el segundo. Jajajajaj, nada, él a su rollo, como siempre tan original y espontáneo... tal vez por eso lo quiero tanto. Besos Peter¡¡

* Laura Weasley1: ¿ En serio te hizo tanta gracia? Jajajaja Me alegro¡¡¡¡ Bueno, yo creo que te supero en incoherencias, sino solo lee y ya verás... Gracias¡¡¡ Besos¡¡¡ ^_^

* Andres Corrales: Te leíste el tercero¡¡¡ Bueno sí, en mi opinión es el peor que hay de los seis, pero yo creo que éste lo supera... es que ninguno me gusta¡¡¡¡¡¡ Ains... gracias por animarme y quererme tanto mi vida¡¡¡

* Yussi : Bueno sé que adoras el chocote, y para mí fue el capítulo más fácil de escribir, de todos modos tengo que continuar, así que nada. Besos, mosqueona¡¡¡.

Y nada más, solo decir que éste capítulo no me gusta, que sé que me vais a matar y que espero que el próximo me vaya mejor. Nada mes. Besos a todos¡¡¡¡¡¡¡

Antes de que se me olvide: Dedico éste fic a Kmila, por ser la persona que es y por llegar a ser mi gran musa aunque nos separe todo un océano. Te quiero¡¡¡

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Capítulo 7: Dímelo

Estaba rodeado de niños, muchos niños. Algunos corrían, otros saltaban y la mayoría estaban en la orilla de un lago con los pies metidos en el agua. Miró a su alrededor y descubrió que se trataba de un parque; en el césped descansaban las parejas y comían tranquilos viendo jugar a sus hijos. Era hermoso.

Se preguntó qué hacía allí, cómo había llegado y... pero entonces algo lo distrajo, algo que le llamó la atención.

Jugaba en la orilla del lago con un barco que manejaba por control remoto. Sonreía, y Ron descubrió que esa risa le encantaba, y en cierto modo, le recordaba a alguien... a alguien especial. Su cabello castaño estaba revuelto por el viento y sus ojos grisáceos  brillaban de alegría, Ron dedujo que tenía cara de duende con esa pecas por todo el rostro.

El niño volvió la cabeza hacia atrás y gritó mientras hacía señas con la mano a una mujer joven, el pelirrojo la reconoció en seguida. Era Hermione. Seguía con el cabello enmarañado, con sus ojos marrones y esa sonrisa que tanto le embobaba, pero tenía algunos años más. Entrecerró los ojos bajo la luz cegadora del sol y se acercó a la orilla para ver lo que el niño le enseñaba.

- Mira mamá – le escuchó decir, y aquella frase hizo que el corazón de Ron se encogiera.

 Hermione sonreía, y vio como las pequeñas pecas que le adornaban la nariz se multiplicaban cuando ella reía. Se arrodilló al lado del niño, y observaba risueña como el barco navegaba por la orilla guiado por un mando a distancia. La mujer miró a su hijo, le acariciaba suavemente el cabello y después de un tiempo le besó la frente. Ron pensó que esa era la mejor imagen del mundo.

Se levantó del césped lentamente, despejándose el rostro con una mano y recogiendo su cabello en un hermoso pañuelo blanco. Vio que miraba a lo lejos, con una mano en la cadera y la otra de visera, como esperando la llegada de alguien mientras que el pequeño seguía jugando en la orilla.

La vio de esa postura, con el pelo recogido y ese niño al lado que la miraba de vez en cuando sonriente, casi embelesado, y algo dentro de Ron hizo que sintiera un cariño especial por todo aquello.

Al volver el rostro vio como una figura con una capa negra se acercaba a ellos. El niño volteo y salió corriendo a sus brazos y Hermione echó a andar lentamente hacia la persona misteriosa. Ron frunció el ceño ¿quién era?.

- Papa¡¡¡ - cogió al niño en brazos y lo besó, pero aún así el pelirrojo seguía sin verle el rostro.

Hermione se quedó frente a él, con los brazos cruzados y mirada socarrona.

- Llegas tarde ¿lo sabías?

Entonces todo el cuerpo de Ron quedó paralizado cuando el sujeto se quitó la capa y descubrió un pelo rubio y los ojos grises más fríos que había visto en su vida.

- Un Malfoy siempre se hace esperar – arrastraba las palabras, y su rostro afilado se contorsionaba en una sonrisa astuta y desafiante.

Ron observó como Hermione lo abrazaba y Draco la agarraba por la cintura. Eso no le había gustado, no le había gustado nada¡¡¡ Esa era su chica¡¡¡¡ Su familia¡¡¡¡ ¿Por qué le llamaba papá el niño?. El rostro de Draco se fue acercando más al de la chica, y más y más hasta que...

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Respiraba entrecortadamente y un sudor frío le caía por la sien hasta llegar a la barbilla de su rostro pecoso. Miró a su alrededor y tuvo que entrecerrar los ojos cuando observó el naranja chillón de las paredes. Estaba en su antigua habitación. Por la ventana entraba una tenue luz rojiza y Ron dedujo que estaba atardeciendo.

- Fue un sueño – dijo en voz alta – Un maldito sueño...

Y entonces se preguntó cómo había llegado allí. Millones de imágenes como fotografías le vinieron a su cabeza. Harry, Ginny, un embarazo, la comida en la Madriguera y la noticia de Hermione. Hermione embarazada¡¡¡¡ ¿Y luego? Luego la oscuridad y ese horrible sueño.

Se sentó en el borde de la cama hundiendo el rostro entre sus manos, que se apoyaban en los muslos. Un hijo... Su hijo. Sonrió, repitiendo bajito, casi en un susurro: "Mi Hijo..."

- Vaya, ya despertaste – el pelirrojo se sobresaltó al oír aquella voz. Era Hermione. Se encontraba tumbada en la cama contigua y se desperezaba como una gata.

Ron la observó detenidamente: El cabello enmarañado desparramado por la almohada, sus tejanos estrechos y aquel jersey que le sentaba tan bien... Se preguntó cómo estaría dentro de cinco meses, cuando el bebé se dejara notar y ella tuviera tripita.

- ¿Qué miras? – dijo ella, pasando una de sus manos por el rostro para despejarse el cabello y con la otra se tocaba inconscientemente el vientre. El pelirrojo negó con la cabeza.

- ¿Por qué no me dijiste que estabas embarazada desde un principio? – la chica parpadeó varias veces, como si no entendiera bien aquélla pregunta.

Se puso de pie y se dirigió a la ventana. La luz rojiza le daba tonos anaranjados a su piel. Estaba de brazos cruzados y miraba el jardín, pensativa y absorta.

- Hace tiempo me dijiste que querías tener un  hijo – sonrió – La verdad es que nunca te he imaginado como padre; cambiando pañales, calentando el biberón y las noches en vela esperando a que el bebé se durmiera – Ron tragó saliva, ¿sería cierto lo que le estaba diciendo?.

- Bueno Hermione yo no...

- El día que David se quedó en casa y te vi durmiendo con él en el salón – volteó hacia el pelirrojo – No sé cómo explicarlo, solo algo dentro de mí deseó el verte así algún día con nuestro hijo. Acariciándole y...

Pero no pudo seguir hablando, ya que Ron se había acercado a ella y con el dedo índice puesto en sus labios la había silenciado.

- El día que me enamoré de ti era Navidad. Recuerdo... – sonrió – Recuerdo las batallas de bolas de nieve, y cómo nos divertíamos haciendo un muñeco de Snape. Entonces vino Neville con Dean Thomas, que traía una caja de zapatos bajo el brazo – deslizó la mano hasta tocar la de la chica y ésta se estremeció – Le preguntamos qué había y entonces al abrirlo descubrimos que era una araña – ahora fue el pelirrojo quién se estremeció - ¿Recuerdas sus patas? ¿Si? Eran peludas y muy gordas... Harry la miraba atónito mientras que tú dabas una de esas charlas de sabelotodo que tanto me aburrían – hizo una mueca divertida y Hermione no pudo más que sonreír, le comenzó a acariciar el cabello pelirrojo – Entonces Neville dijo que sabía un truco para hacer que se volviera rosa y al conjurarlo la araña saltó hacia mí, clavando una de sus patas en mi brazo.

- No parabas de gritar y de correr – dijo Hermione y Ron asintió, sonriente y sereno, fijos sus ojos azules en ella, en cada movimiento y  cada expresión. Entonces pensó que jamás se cansaría de observarla una y otra vez, porque era el mejor deporte del mundo.

- Mientras Harry, Neville y Dean atrapaban a la araña, tú me llevaste a la enfermería. – frunció el ceño levemente, aún sonriendo – Madame Pomfrey me dio una poción asquerosa y te mandó que lavaras la herida mientras iba a ver el tipo de araña que me había picado. – le levantó el rostro, perdiéndose en aquella mirada castaña – Me limpiaste la herida suavemente, sin hablar y apenas pestañeando, y cuando me quejaba soltabas un "lo siento" bajito y continuabas con tu trabajo. – la besó en los labios – Y ahí deseé con todas mis fuerzas que cada mañana al despertar estuvieras a mi lado.

- ¿Y ahora?

- Ahora quiero ver crecer cada día "eso" que llevas dentro, y que despertéis conmigo, a mi lado. Que me diga papá y ayudarle a dar sus primeros pasos...

- Que te quiera.

- Que nos quiera – y acentuó el "Nos" de tal manera que algo dentro de Hermione se movió, haciendo que ella diese un respingo.

Ron se arrodilló y levantó lentamente el jersey rosa de la chica. Hermione notaba los labios rozando su vientre y aquello hizo que la piel se le erizase.

- Hola "peque", soy tu padre – miró a Hermione desde abajo, con su eterno azul en los ojos sinceros y las pecas en el rostro, saltarinas – Yo... solo quería decirte que te quiero mucho, y que espero que me vayas a ver a los partidos de Quidditch con mamá. ¿Te gusta el chocolate? ¿Si? Pues cuando salgas de ahí te daré una tableta de las muchas que tengo en casa.

- Aún no ha nacido y ya le quieres dar chocolate – se quejó Hermione, acariciando el cabello pelirrojo. Ron solo sonrió y le dio un suave beso en el vientre.

- No importa... tengo toda una vida para tomar chocolate junto a vosotros. Esperaré... – miraba la barriga, divertido -  aunque te advierto que si no sales pronto de ahí iré a por ti¡¡¡¡

Pasó los brazos por la cintura de la chica y se quedó así como estaba, con la cabeza apoyada en la carne tibia de Hermione y sintiendo dentro de ella un Pum – Pum suave que tendría cara dentro de nueve meses. Nueve meses que se harían eternos.

- Me gustaría saber cómo será – dijo la chica, acariciando aún el cabello de Ron. – A lo mejor tiene el pelo de león como su madre y los ojos...

- Los ojos de cualquier color. Con tal de que no los tenga grises me conformo – recordaba ceñudo la pesadilla tenida minutos antes, y aún sentía el corazón palpitar desbocado cuando a su mente venía la imagen de Draco besando a Hermione y con el niño en brazos.

- No tengo parientes con los ojos así – respondió pensativa – Aunque tenerlos como Malfoy ...

El chico se sobresaltó al escuchar aquel nombre y se puso de pie rápidamente, alejándose de Hermione y mirándola espantado.

- ¿Qué pasa con ese ahora? – parpadeó unos instantes, sorprendida ante la actitud del pelirrojo.

- Pues que era guapo, y sus ojos eran bonitos.

- ¿Draco Malfoy te parecía guapo? – ella se tomó unos segundos en contestar, calibrando el nivel de ego masculino que destruiría con su respuesta.

- Bueno, no creo que es...

- ¿Tú pensaba que Malfoy era atractivo? – Hermione negó con la cabeza, intentando calmarse y calmar al pelirrojo que la miraba entre atónito y furioso.

- Ron, TODAS las chicas pensábamos que era atractivo – el chico se pegó a la pared naranja, aún con cara de asombro.

Su esposa ...Hermione pensaba que...

- No me lo puedo creer – apenas podía hablar, ya que se estaba imaginando a Hermione besándose apasionadamente en la biblioteca con Draco, ambos subidos en una de las mesas más apartadas, aquella en la que hacían los deberes de Pociones.

- No es tan grave, es solo una opinión – intentaba excusarse, pero Ron no la escuchaba.

- Pues si tanto te gusta vete con él¡¡¡ - pasó de un estado catatónico a una ira indescriptible. Si hubiese tenido ahí a Draco Malfoy habría conjurado el mayor hechizo de impotencia del mundo.

- No hace falta que te pongas así ¿vale? – Hermione se acercaba a Ron lentamente, descalza y contoneando las caderas. El pelirrojo tragó saliva ¿cómo era capaz de hacerle eso ahora? ¿AHORA? ¿No veía que estaba enfadado? ¿No notaba que...?

Pero lo único que él notaba eran las manos de Hermione subir por encima de su pecho hasta su cuello, mientras ella se ponía de puntillas y le besaba. Aquello le relajó bastante e hizo que aguantara la respiración.

- Estamos... en... en... la... casa de mis... – la chica le estaba besando lentamente el cuello, muy lentamente – Hermione no podemos, es decir... sí que podemos pero...

- Se te pasó el enfado – sonreía, y lo hacía de esa manera que cuando la mirabas el mundo entero se derretía ¿Cómo hacía para que el mal humor se fuera tan rápido?

"¿Cómo es capaz de volverme tan adicto a ella?", pensaba ensimismado, con sus manos en las caderas y las de Hermione enlazadas a su cuello.

- Yo estoy casada contigo – descansaba la cabeza en su pecho, mientras Ron aspiraba el dulce aroma a Vainilla – Y solo quiero estar contigo. Malfoy puede ser el chico más guapo del mundo, pero tu eres el mejor chico del mundo. Mi chico.

Aquello le hizo sonreír, sonreír hasta casi desencajarse el rostro.

- ¿Y el mejor jugador de Quidditch del mundo? – le susurró al oído, besando su mejilla y yendo directamente al cuello. Hermione soltó una carcajada y se dejó hacer.

- También el mejor jugador del mundo.

Le levantó el jersey rosa, tocando su piel y sintiendo pequeñas descargas cuando Hermione le besaba lentamente, tomándose el tiempo necesario hasta que él gimió. Cuando llegaba a donde sus manos ibas inconscientemente...

PUM¡¡

La puerta se abrió de repente y toda la magia que había se acabó al encenderse la luz y ver en el umbral a todos los Weasley reunidos. Ron y Hermione no se separaron, se quedaron como estaban, apoyados en la pared y la mano del pelirrojo a punto de llegar a lugares prohibidos para todos los hombres excepto para él.

Fred carraspeó.

- No es por entrometerme, pero acabáis de encargar un bebé, es decir, que no hace falta que seáis tan... ¿cómo decirlo?

- ¿Fogosos? – terminó la frase el otro gemelo.

- Eso es¡¡¡

Miró a George, ambos sonrieron como antaño hacían cuando planeaban algún desastre. Ron se separó de Hermione lentamente mientras que el señor Weasley carraspeaba sonoramente, igual que había hecho Fred.

- Creo que será mejor que esperemos fuera...

- Si , si, vosotros seguid – dijo Ginny despreocupadamente, haciendo un gesto con la mano – Como si no existiéramos.

- Y yo preocupado porque había escuchado un grito... – Harry se rascaba la cabeza, aún sin poder creerse lo que veía.

- Cariño, es que tú confundes gritos con gemidos – le respondía Ginny – Siempre lo haces cuando estamos...

- Basta¡¡¡ - gritó Ron de repente, estremeciéndose e intentando que su imaginación no cobrase vida propia para ver en su mente a Ginny con Harry haciendo cosas que él sabía hacer de sobra.

Hermione se sentó en la cama.

- Ron...

- No quiero escuchar nada de lo que mi mejor amigo hace con MI hermana pequeña¡¡¡¡ – el pelirrojo no atendía a lo que le decía la chica.

- Ron...

- Oye, creo que tu hermana es suficientemente mayor para saber lo que hace¡¡¡ – Harry estaba molesto de tener la misma discusión.

- Ron¡¡¡ - Cuando Ron volteó vio a Hermione completamente pálida, con una mano en la boca y la otra en el estómago.

-¿Qué te pasa? – le preguntó, asustado miraba la mano en su barriga - ¿Quieres que te traiga algo de comer?

Pero al escuchar la palabra "comida" Hermione salió disparada hacia el baño.

- Pero... – Ron no entendía nada, y Fred le palmeó la espalda con cara de resignación.

- Tranquilo pequeño Ronnie, eso le pasará ahora continuamente.

-¿Continuamente? – Abrió los ojos azules, asustado.

- Todos los días – añadió George, apoyándose en el otro hombro del pelirrojo.

- ¿Todos? – preguntó en un hilo de voz.

- Vosotros dos, dejadlo en paz¡¡¡¡¡ - la señora Weasley echó a los gemelos mientras que Ginny y los demás intentaban aguantar la risa al ver la cara de Ron.

- Ven cariño, creo que necesitas una taza de té – le decía dulcemente la señora Weasley a su hijo, éste la miró.

- ¿No tienes tequila?

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Pues aquí se queda, al menos de momento. No está revisado así que si tiene algún error grave me lo comunicáis.

Por cierto, sé que está horrible, horrible¡¡¡ Pero mi mente no podía dar más de sí, lo prometo.

Besos¡¡¡