Esta es una adaptación del biopic "Bohemian Rhapsody" que narra la vida, obra y legado de Freddie Mercury y Queen, esta inspirada en declaraciones oficiales de Freddie Mercury, Roger Taylor, Brian May y John Deacon, al igual que de los managers John Reid y Jim Beach, y en el documental "Queen: Days of Our Lives". Los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto más su selección, distribución y/o utilización corre absolutamente por mi cuenta. Les sugiero oír "In the Lap of the Gods" del álbum Sheer Heart Attack(1974) y "Ogre Battle" del álbum Queen II (1974) y "Wide Eyed" de Billy Lockett.
Los próximos días estuvieron llenos de preparativos para Queen por el inminente concierto en Hyde Park, y es que por más que Obito se estuviera encargando de todo para demostrarles sus buenas intenciones a la banda, Itachi, Sasuke, Naruto y Sai querían estar presentes en la creación del escenario sobre el que se presentarían, queriendo atestiguar como se organizaba todo. La banda sabía bien que únicamente manteniendo el control absoluto sobre su trabajo podían relajarse lo suficiente como para asumir riesgos con su creatividad, no eran exactamente unos obsesos del control, pero siempre sabían exactamente lo que querían, y aun cuando estuvieran completamente seguros de poder confiar en Obito, como Queen querían estar al tanto de todo, y todo era todo. Como parte de la banda, Naruto y Sai invitaron a sus esposas para que pudieran ver la construcción y preparación del escenario y de los equipos de sonido, al igual que Itachi quien parecía darle una especie de tour guiado a Izumi. En ese momento y como mínimo deberían encontrarse unas cincuenta personas trabajando, corriendo de acá para allá, encargándose de todo, y resolviendo eventuales contratiempos. El tamaño del escenario era abrumador, todo era demasiado para ellas, y no podían alcanzar a entender cómo es que los nervios no se adueñaban de ellos, realmente eran muy fuertes y valiente, ellos eran solo cuatro personas ante una multitud que por ahora era indefinida ya que el concierto era gratuito. Al margen de las escasas, por no decir nulas ganancias que habían recibido hasta ahora, Queen era una banda exitosa, pero no en Inglaterra, ese era el fin del concierto, intentar triunfar en su propia tierra como no habían hecho hasta ahora.
-Va a ser un gran evento- vaticino Hinata, casi sin habla.
-Si, según el señor Sarutobi estará lleno- suspiro Naruto, tan absorto como ella.
-Pero no servirá de nada si no ensayamos- lamento desalentar Sai, jugando con las cuerdas de su bajo con Ino sentada a su lado.
-¿Dónde está Sasuke?- pregunto Itachi al aire, de mal humor por tener que esperar. -Se supone que el que llega tarde soy yo- obvio en un tono poco serio pero sutilmente iracundo.
-Iré a buscarlo- tranquilizo la Uzumaki para que no retrasaran su ensayo, -creo saber dónde está- murmuro para que solo Naruto la escuchase.
Lo último que Hinata quería era que tan importante presentación como lo era aquella, se viera entorpecida por un retraso de parte de Sasuke que si bien jamás llegaba tarde, esta vez tenía una muy buena razón para hacerlo, por así decirlo. La Uzumaki se despidió momentáneamente de su esposo, besándole la mejilla antes de emprender rumbo al área de técnicos y encargados del show; al igual que Itachi estaba haciendo con Izumi, Naruto ya le había dado un recorrido por todo el lugar, por lo que Hinata no se movilizaba a tientas, sabía muy bien a donde se dirigía. Asuma Sarutobi era un hombre muy perfeccionista y que no había escatimado en gastos a la hora de que la última tecnología fuera puesta a disposición de Queen para su presentación, por lo Hinata se dejó sorprender por la serie de remolques de parte de los encargados y electricistas que realizaban los arreglos fundamentales para el concierto según las ordenes de su jefe, y quien estaba a cargo de todo era Sakura, en nombre del señor Asuma. No queriendo ser invasiva o molesta en ningún momento, la Uzumaki observo fijamente el remolque y su alrededor por un par de segundos, solo había un lugar donde Sasuke pudiera encontrarse en ese momento y como para ignorar olímpicamente el ensayo de la banda. Sin otro remedio, llamo a la puerta esperando que alguien estuviera ahí para ayudarla, y no trascurrió siquiera un segundo antes de que la puerta fuera abierta por Sakura quien además de parecer aliviada por verla, le dio a Hinata la respuesta por la que había acudido a ella.
-Hinata- saludo Sakura, feliz de verla, -¿Qué puedo hacer por ti?- consulto amablemente.
-Nada, creo que ya encontré a quien buscaba- menciono la peliazul de brazos cruzados y ante lo que Sakura se hizo a un lado, exponiendo a Sasuke que se encontraba sentado cómodamente dentro del remolque. -Los chicos te están buscando, tienen que ensayar- regaño seriamente, recordándole sus obligaciones.
-Está bien, ya voy- acato el Uchiha sin otro remedio, levantándose de su lugar. -Gracias de nuevo- se despidió de Sakura que lo observo fríamente todo el tiempo.
-Tengo que trabajar- contesto la Haruno, ignorándolo, -y le recuerdo que si tiene sed otra vez, hay asistentes para eso, no me necesita a mí- aclaro apretando los dientes e intentando no perder la paciencia, cerrando la puerta del remolque tras su partida.
-La molestaste por agua- bufo Hinata, cubriéndose el rostro con las manos, -¿en serio, Sasuke?- eso sí que sonaba estúpido, incluso para él.
-Tenía sed- justifico él de forma inocente, encogiéndose de hombros.
-Si te gusta de verdad, déjala en paz- regaño la Uzumaki, deteniendo su andar y observándolo como a un niño, -eres obsesivo por si no te das cuenta- menciono irritada.
-¿Olvidas mi apuesta?- aludió Sasuke, refrescándole la memoria. -Ella aceptará salir conmigo- determino con aquella idea fija en su mente.
-¿Y ya la invitaste a salir? - cuestiono ella, cruzando los brazos sobre su pecho.
-No...- admitió él por lo bajo, -pero estoy trabajando en eso- justifico incansable.
No pudiendo creer que él fuera tan idiota con para ver a Sakura como un juguete cuando ella era complemente diferente de cualquier persona que hubieran conocido, Hinata se llevó una mano a la frente, siguiendo su camino de regreso al escenario y siendo seguida por Sasuke. Tenían que concentrarse en el ensayo, por ahora eso era lo único importante.
Resignado de momento a no seguir intentando persuadir a Sakura, Sasuke se aplicó tan bien como siempre al ensayo luego de recibir una serie de regaños y reprimendas de parte de Itachi, Naruto y Sai, que finalmente dejaron atrás el contratiempo del retraso y comenzaron a ensayar. Desde un lugar privilegiado del escenario, tras todo el equipo de sonido y desde donde podrían ver perfectamente a la banda cuando se efectuase verdaderamente la presentación, Izumi, Hinata e Ino observaron atentamente el ensayo, concentrándose en sentir el propósito impreso en cada cuerda, cada emoción depositada en cada nota. El álbum Sheer Heart Attack era su mayor éxito durante el último tiempo y por ende tocarían en su mayoría éxitos de este álbum; "Flick Of The Wrist", "Killer Queen", "Bring Back That Leroy Brown", "Brighton Rock", "Stone Cold Crazy", "In the Lap of the Gods", pero también éxitos de sus álbumes anteriores para que todos pudieran disfrutar de un amplio repertorio musical; "Keep Yourself Alive" , "Liar" y "Son a Daughter" del álbum Queen, y "Ogre Battle", "White Queen (As It Began)" y "The March Of The Black Queen" del álbum Queen II. En ese momento se encontraban interpretando In the Lap of the Gods, más para nadie pasaron desapercibidos los gestos de incomodidad de parte de Sasuke desde que habían iniciado el ensayo y que se hacían más notorios con el transcurrir del tiempo, tanto que el Uchiha tuvo que pedir que se tomaran una pausa antes de pasar a la siguiente canción ya que de otro modo le resultaría imposible tocar la batería.
-¿Qué pasa ahora, Sasuke?- pregunto Itachi con impaciencia.
-Parece que alguien pegó un chicle en mi pedal- mascullo el Uchiha ya que el pedal del bombo de su batería se encontraba estancado.
-Estás bromeando...- regaño Naruto, ligeramente incrédulo.
-No, es en serio- contrario Sasuke colérico. -Voy a quejarme con Sarutobi, es absurdo, está claro que alguien puso esto aquí a propósito...- se quejó intentando despegar el chicle del pedal.
Podía tolerar muchas cosas en el mundo y ser muy agradable de solo proponérselo, pero todo tenía sus límites y entre estos límites infranqueables se encontraba su batería, por lo que al despegar aquel chicle, Sasuke estaba decidido a emitir una queja, porque le resultaba poco profesional de parte de los encargados del show que algo así pudiera ocurrir. Todos no hicieron observarse entre sí con sorna, creyendo que Sasuke exageraba y que todo era una broma, más pronto todas estas ideas desaparecieron en tanto el chicle que Sasuke había despegado del pedal de su batería exploto, enviando al Uchiha de un duro sentón al suelo, y sobresaltando a todos producto de la sorpresa. Producto de la hilarante situación el inmediato impulso de todos fue emitir sutiles carcajadas por lo bajo, intentando no ofender a Sasuke de alguna forma, a la par que observaban a su alrededor en busca del autor de tal hazaña, pero no había nadie a la vista. Furioso, Sasuke se sacudió el polvo de la ropa mientras se levantaba del suelo, dirigiéndole una fría mirada a sus compañeros que se encogieron de hombros, no teniendo ni la más remota idea de quien podría haberle jugado semejante broma, y que para él no era broma, literalmente era una ofensa muy seria contra él. Segundos después de la pequeña explosión, Sakura apareció en el escenario con una tenue sonrisa muy bien muy disimulada pese a lo mucho que quería reír, volviéndose el centro de atención de todos, especialmente de Sasuke quien por primera vez desde que la había conocido, no trato de ser agradable sino que la volvió una víctima más de su ira.
-Escuché un ruido, ¿ocurrió algo malo?- indago Sakura, pareciendo muy preocupada.
-Primero; alguien pegó un chicle en el pedal de mi batería, y segundo; colocaron un petardo cerca de mí- Sasuke realmente estaba furioso y es que nadie podía tocar su batería y menos jugarle una broma al respecto. -Me encantaría saber quién es el responsable para hablar personalmente con él, señorita Haruno- y por hablar se refería romperle la cara al imbécil que había osado tocar su batería.
-Está hablando con ella, señor Uchiha- contesto la Haruno con una sonrisa triunfal. -Esa fue mi manera de dejarle en claro que su intento de coquetería conmigo estaba cruzando los límites- esclareció muy seriamente.
Probablemente y de estar en su lugar, muchas mujeres no pensarían siquiera en hacer una broma así a alguien tan atractivo, en realidad cualquier persona lo pensaría ya que arriesgaba su trabajo en el peor de los casos, pero ella no era como la mayoría de las mujeres y tenía ceso para pensar, el suficiente como para no permitirse ser el juguete ni divertimento de un mujeriego para quien en ese momento era un trofeo más, no, tenía respeto por sí misma. Escuchando aquella revelación, todos se quedaron de piedra; okey, todos habían querido jugarle una broma a Sasuke, pero nunca se habían atrevido, ni ellos ni ninguna chica, Sasuke disfrutaba de las bromas como cualquiera, pero no de ser víctima de ellas sino de impartirlas, por lo que ahora todos se sentía preocupados por Sakura, no teniendo la más remota idea de cuál sería la reacción de Sasuke. Al margen del temor que sentían por la reacción de Sasuke, todos estaban más que de acuerdo en que Sakura tenía razones de sobra para estar molesta, Sasuke la veía como una especie de juguete, todos tenían claro que Sasuke estaba muy interesado en ella, pero literalmente parecía estar obsesionado con ella al comportarse de forma invasiva, Sakura no había hecho sino ponerle un alto a la situación y eso no estaba mal. El Uchiha mantuvo una expresión de lo más confusa mientras asimilaba las palabras de Sakura, ella acababa de confesar que lo había burlado y hecho quedar como un tonto...lejos de gritar o enfurecerse con ella, la reacción de Sasuke no fue otra que reír de incredulidad y admiración para gran desconcierto de todos los presentes y que nunca habrían anticipado tal reacción de su parte.
-Tengo que felicitarte, eres la primera persona que me juega una broma así, y no reconozco a cualquiera- rio Sasuke, verdaderamente impresionado por ella. -Me disculpo por ser una garrapata pegajosa hoy- admitió reconociendo que se había equivocado muchísimo respecto a ella. -¿Empezamos de nuevo?- solicito, ofreciéndole una mano como gesto de buena voluntad.
-Disculpas aceptadas, señor Uchiha- correspondió Sakura, estrechándole la mano, controlando su sorpresa.
-Puedes llamarme Sasuke- ofreció él, queriendo que tuvieran la oportunidad de ser amigos.
-Y tú puedes llamarme Sakura, después del trabajo- coincidió la pelirosa a gusto por este nuevo inicio.
-¿Quieres decir que te veré después del trabajo?- supuso el Uchiha, no pudiendo creerlo.
-Tal vez...- contesto ella con una tenue sonrisa y sin darle una verdadera respuesta, -ahora vuelve a ensayar, ya te fastidie demasiado- recordó seriamente pero sin dejar de sonreír.
Con aquella sonrisa tan particular en el rostro, y ánimos renovados, Sakura se retiró para no obstaculizar más en el ensayo de la banda, permitiéndole a Sasuke dejar atrás todo lo ocurrido y retornar a su batería bajo la atenta mirada de todos que no pudieron creer lo que acababa de pasar. Sin más, los ensayos transcurrieron sin contratiempos...
Hyde Park era un escenario completamente nuevo para Queen, algo a lo que nunca se habían enfrentado, nadie más había tocado antes en Hyde Park, y tratándose de un concierto gratuito, no habría límite alguno respecto de la audiencia que los vería, pero en ese momento y con seguridad debían haber alrededor de 200.000 personas presentes, porque todo el lugar estaba lleno hasta donde alcanzaba la vista...era algo completamente insólito para ellos. Llamativo como siempre, Itachi lucía una especie de mono o bata blanca para cubrir el leotardo blanco que usaba, con una cadena de plata alrededor de su cuello y su largo cabello ébano enmarcando su rostro. A tan solo un par de pasos de él se encontraba Naruto enfundado en un blusón blanco de cuello en V y amplias mangas aladas estampada en zigzagueantes líneas gris plateado, pantalones y zapatos blancos, con su exuberante melena rubia haciéndolo destacar como siempre. Delante de la batería se encontraba Sasuke vistiendo una camisa blanca ligeramente holgada, mangas hasta los codos, muñequeras a juego con el borde un brillante color azul, pantalones y zapatillas deportivas blancas, y su rebelde cabello azabache azulado ligeramente despeinado. Por otro lado y tan discreto como siempre, Sai vestía una cómoda playera blanca que tenía el dibujo de una radio, pantalones y botines blancos con su liso y largo cabello negro cayendo sobre sus hombros. Mentirían si dijeran que no les intimidaba estar en un escenario así y bajo la mirada de 200.000 personas, pero no solo estaban acostumbrados sino que al final siempre era Itachi quien se convertía de forma indiscutible en el centro de atención, bailoteando sobre el escenario micrófono en mano.
-Fa fa fa fa faa-la voz del Akatsuki, mimetizada con el agudo falsete de Sasuke, resonó en todo el ambiente en cuanto comenzaron a interpretar Ogre Battle. -Now once upon a time an old man told me a fable, when the piper is gone and the soup is cold on your table, and if the black crow flies to find a new destination, that is the sign, yeah, yeah, yeah- su voz representaba toda la seriedad que precisaba el contexto de la canción.
-Come tonight, come to the ogre sight, come to the ogre-battle-fight- corearon Sasuke y Naruto, uniendo sus voces a la suya.
El show había iniciado exactamente al atardecer y con el público simplemente extasiado y orgulloso, porque los cuatro integrantes de Queen, coterráneos suyos, triunfaban en tierras lejanas donde otros artistas solo podrían soñar, y porque Queen era el símbolo de la unidad mediante la música, ¿Cómo no disfrutar de ese modo de la buena música? Desde su lugar de honor en el escenario, Izumi, Hinata e Ino contemplaron maravilladas el ritmo de la presentación. A la moda como siempre, Izumi vestía una holgada blusa rosa pálido de escote redondo y mangas ceñidas las muñecas, falda negra de chiffon hasta los muslos, largas botas de cuero negro hasta la rodilla, con una bella gargantilla de cuentas negras alrededor su cuello y su largo cabello castaño recogido en un discreto moño. Hinata observaba la presentación con una entusiasta sonrisa, no pudiendo recordar cuantos besos de buena suerte le había dado a Naruto, enfundada en un simple vestido rojo claro estampado en pequeñas flores rosa y blancas, de hombros caídos, mangas ceñidas cinco centímetros por sobre las muñecas, ceñido a su figura bajo un pliegue de tela, falda hasta la rodilla y cómodos tacones gris claro, con su largo cabello azul peinado en un sencillo recogido que dejaba un par de rizos enmarcando su rostro. Ino que si bien no cesaba de observar a Sai, intentaba sentirse cómoda en un holgado vestido azul oscuro estampado en rosas amarillas y celestes, de escote alto y redondo, sin mangas, ceñido bajo el busto para distorsionar su figura, de falda larga hasta la rodilla, cómodos tacones color marfil y su largo cabello completamente suelto y cayendo tras su espalda. El público rebozaba vibrante ante Queen, solo tenían ojos para ellos cuatro, especialmente para Itachi desde luego.
-He gives a great big cry and he can swallow up the ocean, with a mighty tongue he catches flies the palm of a hand incredible size, one great big eye has a focus in your direction, now the battle is on- el público estaba extasiado con Itachi, chillando de emoción ante cada gesto que hacía. -Yeah, yeah, yeah- dramatizo, sonriéndole a la audiencia.
-Come tonight, come to the ogre sight, come to the ogre-battle-fight- repitieron el Uzumaki y el Uchiha.
Tocando intensamente su batería para marcar el ritmo a la par que Naruto interpretaba el solo con su Red Special, Sasuke volvió inevitablemente el rostro hacia el lugar de honor del escenario donde se encontraban las parejas de sus respectivos amigos, y donde también se encontraba Sakura y por quien deposito aún más energía en el riff de batería al verla mover ligeramente la cabeza al ritmo de la música. Se veía todavía más encantadora de ser posible, en un elegante vestido azul grisáceo de escote redondo, mangas semi ceñidas hasta las muñecas, falda hasta la rodilla estampada en flores de cerezo al igual que una línea vertical en el centro del pecho, y en el borde de las mangas, cómodos tacones azul oscuro y su largo cabello rosado completamente suelto para enmarcar su rostro cayendo libremente tras su espalda. Desde que habían hecho las paces entre sí, Sakura y él se habían convertido en muy buenos amigos, de hecho ambos pasaban cada descanso de los ensayos hablando y bromeando, algo que nunca había podido hacer anteriormente con ninguna otra chica, no solo porque usualmente siempre sentía una obsesión pasajera por ellas, sino porque Sakura tenía una mente sumamente aguda y despierta que lo fascinaba por completo, la admiraba y respetaba muchísimo. Inicialmente se había prendado de la belleza de Sakura, pero ahora podía ver lo increíblemente maravillosa que era; gentil, alegre, divertida, ingeniosa, amable y más inteligente que cualquier persona que hubiera conocido, y él no reconocía a cualquiera. Con una sonrisa ladina, el Uchiha continuo entregándose de lleno al riff de batería y que fue entrelazado con la Red Special de Naruto por obra de Sai que hacia bailar sus dedos sobre las cuerdas.
-Fa fa fa fa faa- Itachi alzo su voz tanto como le fue posible, unificando su vibrato con la voz de Sasuke.
El concierto era en cierto modo era un tributo a una inspiración para ellos, Darui Kumogakure de cuya muerte se conmemoraban cuatro años, pero también era una forma de agradecer el apoyo de sus fans en su propia ciudad, ellos los habían motivado a dedicarse a la música y como Queen estaban muy agradecidos con ellos. Económicamente hablando estaban quebrados, literalmente sin dinero, pero no podían rendirse, el extenso público que vitoreaba su presentación era la prueba de que aún tenían mucho por hacer; esto tenía que ser un renacimiento.
Itachi silbo cantarinamente mientras se servía un vaso de jugo, cerrando la puerta del refrigerador antes de besar amorosamente la mejilla de su novia que se encontraba cortando unas verduras para preparar el almuerzo. Luego de tanto tiempo de empeño Izumi había accedido a mudarse junto a él, haciendo que ese silencioso apartamento se convirtiera en su refugio personal, por supuesto que quien siempre cocinaba era Izumi y no él, si Itachi lo intentaba incluso quemaba el agua, así se lo había confesado a Izumi la primera vez en que la había invitado a cenar, casi quedando en ridículo por su confesión, pero ella lo había entendido y a su vez adquirido la costumbre de que cenaran juntos casi todos los días, por lo que mudarse era el paso crucial de su relación. Vistiendo una sencilla playera blanca de cuello alto con una gruesa línea horizontal de color rojo en el centro del pecho, de igual color que los bordes del cuello, jeans azul claro y zapatillas deportivas rojas, Itachi se dirigió vaso en mano hacia la puerta en cuanto escucho que tocaban, silbando al ritmo de "Killer Queen" que comenzó a sonar en la radio, dejando el vaso sobre la mesita de la sala antes de abrir la puerta y encontrarse con su mejor amigo. El Uchiha vestía una simple playera roja, chaqueta de mezclilla azul oscuro, pantalones marrón oscuro y zapatillas blancas, tan presentable y encantador como siempre con su rebelde cabello azabache azulado ligeramente despeinado, pero lo que preocupo a Itachi fue la expresión desconsolada en el rostro de su amigo que lo observo en silencio, como si fuera a llorar en cualquier momento.
-Por el amor de Dios, ¿qué te pasó?- soltó Itachi nada más verlo en tal estado.
-Itachi, tienes que ayudarme- fue todo lo que Sasuke pudo decir, con la voz extrañamente temblorosa.
-Pasa- instruyo el Akatsuki de inmediato, cerrando la puerta tras su mejor amigo, invitándolo a sentarse, porque con lo inquieto y angustiado que Sasuke estaba, no podría mantenerse de pie mucho tiempo más. -Habla, por favor, antes de que te desmayes- apremio sentándose junto a él en el sofá, sumamente preocupado.
-Es solo que...sabes que hablé mucho con Sakura durante los días que pasamos en Hyde Park, y no sé por qué, pero siempre quise estar cerca de ella- inicio el Uchiha, no pudiendo evitar llevar sus pensamientos lejos, junto a la dueña de sus suspiros, - fue maravilloso escucharla hablar, es tan alegre, adorable, ingeniosa, y la forma en que reía cuando decía algo gracioso...- por primera vez en su vida se sentía perdido y maravillado por alguien y ese alguien era Sakura, -quería hablar con ella en un lugar tranquilo, sin prisa, sin ser el baterista de Queen, solo Sasuke...- no pudo seguir hablando, bufando por lo bajo producto del desconcierto y la frustración que sentía.
-¿Y?- cuestiono Itachi, muy confundido y exigiéndole que concluyera su relato.
-Le dije que la llevaría a donde quisiera, pero...- Sasuke quiso seguir hablando, pero cuanto más lo hacía, más asustado se sentía al no saber que significaba realmente la respuesta que Sakura le había dado.
-¿Pero qué?- insistió Itachi, necesitando de más información para entender su comportamiento.
-Ella dijo que solo somos amigos, y que ahora está demasiado ocupada para salir con alguien- finalizo el Uchiha en un suspiro, hundiendo el rostro entre sus manos, negando en silencio para sí.
Sakura era diferente de cualquier persona que hubiera conocido antes, y afortunadamente al margen de su inicial comportamiento ella había podido perdonarlo y darle la oportunidad de que fueran amigos entre sí, bromeando y compartiendo historias y anécdotas en los momentos libres tras los ensayos, logrando que Sasuke se hiciera adicto a su presencia y precisara pasar más tiempo con ella aunque su relación laboral hubiera terminado tras el concierto en Hyde Park. El día anterior había llamado a la oficina de Asuma Sarutobi, afortunadamente ella había sido quien había contestado...y luego de una breve conversación Sasuke había intentado plantearle la posibilidad de que se encontraran a solas luego de que ella terminara de trabajar, pero Sakura le había impedido terminar de plantear tal propuesta, diciendo con su melodiosa voz que apreciaba el gesto pero que era mejor que siguieran siendo amigos ya que ella no tenía tiempo para una relación en ese momento. Esta respuesta tan incierta había generado tal inquietud en Sasuke que no había podido dormir, temiendo que Sakura no correspondiera a lo que él sentía por ella, por eso había recurrido a Itachi, por su consejo. Itachi estaba sorprendido, nunca había imaginado que una mujer causaría tanto impacto en la vida de su mejor amigo, pero Sakura era perfecta para él y eso el Akatsuki lo sabía; inteligente, ingeniosa, risueña, alegre, extrovertida, paciente y temperamental al mismo tiempo, para él en lo personal Sakura se había convertido en una amiga muy querida pese al breve tiempo que llevaba conociéndola, más en ese momento Itachi supero su sorpresa para ayudar a su amigo, claro que la solución a tal predicamento solo dependía de Sasuke y Sakura, de nadie más, aunque él agradecería ser una especie de celestino.
-Al menos ella ya te considera un amigo- intento animar Itachi, golpeándole amigablemente el hombro.
-Sí, y ahora me doy cuenta de que fui un completo idiota- admitió el Uchiha, alzando la mirada, manteniendo aquella expresión completamente desconsolada, -pero me disculpé...- añadió torpemente, tropezando con las palabras producto del desasosiego que sentía al saber que no era el hombre que deseaba ser para merecer a Sakura.
-Sasuke- interrumpió el Akatsuki ante la desazón de la que era víctima su mejor amigo, -¿no te das cuenta de lo que te está pasando?- cuestiono con un tono de voz tranquilo y hermanable, -¿alguna vez te has sentido así, antes? - reformulo su pregunta, muy al pendiente de la reacción y respuesta de su amigo.
-Solo cuando Hana y yo rompimos- contesto Sasuke, frunciendo ligeramente el ceño ante tal pregunta, -pero eso fue hace años y ni aun así me sentí como me siento ahora- repuso ya que lo que sentía por Sakura era completamente diferente de todo lo que hubiera sentido antes.
-Entonces ya sabes que es- confirmo Itachi, sonriendo con contenida emoción, -vamos, admítelo en voz alta y te sentirás mejor- ánimo golpeándole el hombro y casi brincando de emoción sobre el sofá.
Podía resultar difícil de creer para algunos pero en un momento de su pasado Sasuke había sido inocente, ingenuo y romántico, a los catorce años su primera novia había sido Hana, una amiga de los días en que había vivido en Truro, ambos habían sostenido una relación seria y feliz por dos años pero todo había cambiado cuando Hana tuvo que mudarse a Yorkshire por el trabajo de su padre, ambos habían intentado mantener su relación aunque fuera a distancia, pero pronto surgieron los problemas, las peleas y otras consecuencias; Hana le era infiel a él, y Sasuke le era infiel a ella, y finalmente tras meses de intentos su relación había terminado por completo. Por su primera experiencia en el amor y el modo en que había concluido, Sasuke usualmente no tomaba ninguna relación enserio, para él todo era un entretenimiento momentáneo que resultaba aburrido en tanto se vislumbraba monotonía y por lo que cambiaba de pareja, practicando la infidelidad sin reparo alguno. Pero esta vez todo era diferente, desde el comienzo lo había sentido así, se había sentido fascinado por Sakura y todo lo que era; ingeniosa pero tranquila, temperamental pero reflexiva, impulsiva pero frustrantemente seria y alegre al mismo tiempo, y eso hacía que por primera vez en su vida Sasuke se detuviera a analizar el mundo desde otra perspectiva, quería cambiar por ella, quería dejar de ser el típico casanova y hacer lo que fuera para tener una oportunidad de ganar su corazón y compartir algo con ella, quería tener un futuro con ella más que cualquier cosa que hubiera deseado antes...un minuto, ¿realmente estaba pensando todo eso? Solo había una explicación para tanto sentimentalismo de su parte y eso él lo sabía bien.
-Por Dios...- suspiro Sasuke, deslizando su espalda por el sofá, boquiabierto, -estoy enamorado de Sakura- admitió, sintiéndose increíblemente bien al decirlo en voz alta, -pero...¿qué hago ahora?- pregunto tras un breve silencio, enderezándose y volviendo el rostro hacia Itachi, requiriendo su consejo.
-Se sinceró- aconsejo Izumi, emergiendo desde la cocina y apoyándose en el umbral.
-¿Estuviste escuchando todo el tiempo?- más bien afirmo el Uchiha, no creyendo el espectáculo que acababa de dar y del que increíblemente no se arrepentía, -¿Por qué no me dijiste?- regaño volviendo a centrar su mirada en su mejor amigo.
-Es mi novia, si me quieres a mí, también a ella; somos un paquete- obvio Itachi con total naturalidad, señalándose a sí mismo y a Izumi como si fueran una sola persona. -Y tiene razón- añadió volviendo el rostro hacia su novia que le sonrió en respuesta.
Estaban tratando temas profundamente emocionales y románticos, Itachi no quería ningunearse pero los hombres eran algo...brutos y en momentos como ese se necesitaba de una sabía voz femenina, y para Itachi no había nadie más sabía que Izumi en cuanto a temas del corazón se refería y él quería que ella opinara. Su relación con Izumi se había estancado en un punto con motivo de las giras de Queen y la complicada rutina laboral de la banda, la idea de casarse ya no era algo tan importante como ambos se lo habían planteado anteriormente, pero eso no quería decir que Izumi y él no se amaran, por el contrario, simplemente no necesitaban de convencionalismos o compromisos mediáticos; se amaban y lo sabían, creían incondicionalmente el uno en el otro y eso lo era todo para ellos. De brazos cruzados y apoyada contra el umbral de la puerta, Izumi vestía una sencilla camiseta de tirantes crema claro al igual que unos shorts a juego y sobre ambos una especie de chal o chaqueta de gasa transparente rosa pálido, estampada en hojas y flores color crema, larga hasta los muslos, cerrada bajo el busto en un profundo escote en V y mangas ceñidas hasta las muñecas que se volvían holgadas, descalza y con su largo cabello castaño recogido en una desordenada coleta sobre su hombro izquierdo. Sasuke y ella eran amigos, pero Izumi entendía desde luego que el Uchiha no quisiera perder su imagen ni pisotear su orgullo al exponer tan abiertamente sus sentimientos...pero debería acostumbrarse a hacerlo, porque en el amor siempre había que ceder con ecuanimidad, y si Sasuke no lo hacía ahora, lo haría en el futuro.
-¿Y si no siente lo mismo que yo?- cuestiono Sasuke, aterrado con tal posibilidad.
-Aun serán amigos- intento tranquilizar el Akatsuki, intentando que su mejor amigo viera el lado bueno, -¿o prefieres dejar de verla?- inquirió, arqueando una ceja para mayor suspenso pese a conocer su respuesta.
-No- contesto el Uchiha sin siquiera dudarlo.
-Entonces hazle caso a Izumi- aconsejo Itachi seriamente, llevándose la mano al mentón con una expresión pensativa, -y creo tener una idea de que hacer- comento en voz alta.
Sasuke lo observo confundido y ansioso, queriendo saber que tenía en mente., más Itachi no dijo nada; si Mahoma no iba a la montaña, la montaña iba a Mahoma...
A solas en el apartamento de su mejor amigo luego de que Izumi hubiera partido a su trabajo, Sasuke se paseó en círculos como si de un león enjaulado se tratase, intentando no llenar su mente de pensamientos negativos, más impedir aquello le estaba resultando imposible. Itachi le había explicado en qué consistía su plan; acudir a la oficina de Asuma Sarutobi, hablar personalmente con Sakura e invitarla a una noche de películas, una costumbre arraigada dentro de la familia Queen y a la cual la Haruno merecía ser incluida por haberse convertido en una amiga muy querida para todos. Pero contrario a su permanentemente entusiasta mejor amigo, Sasuke dudaba que Sakura aceptase la invitación, él ya había invitado y ella había dicho no, ¿Por qué aceptar si él estaba involucrado de todas formas? Siendo honesto no le sorprendería en lo absoluto que Sakura no sintiera lo mismo que él sentía por ella, su maldita reputación de mujeriego lo precedía, pero quería dejar atrás todo eso, quería cambiar por ella, porque estaba enamorado de ella, no un amor platónico sino que un amor real...ella era simplemente perfecta, amable, cariñosa, divertida...no la merecía, pero la amaba y quería una oportunidad de ganar su corazón. El Uchiha detuvo su rutina de pasearse en círculos en cuanto la puerta se abrió, permitiendo el ingreso de Itachi que parcia indiferente detrás de sus gafas de sol, cerrando en silencio la puerta tras de sí antes de dirigirse hacia uno de los sofás, oportunidad que Sasuke no perdió para abordar a su amigo y saber qué respuesta había dado Sakura.
-¿Hablo de mí?, ¿Qué te dijo?, ¿Vendrá esta noche?- cuestiono Sasuke, ansioso, nervioso e inseguro.
-Deja de hablar, por favor, no puedo ni oír mis pensamientos- regaño Itachi, frenando el interrogatorio.
Ignorando las inseguridades de su mejor amigo, Itachi se dejó caer sobre el sofá, quitándose lentamente las gafas de sol, plenamente satisfecho consigo mismo. Sakura había aceptado encantada participar de la noche de películas, sintiéndose profundamente honrada por ser tomada en cuenta de ese modo teniendo en cuenta lo solitaria y tímida que era, y si se había negado a la invitación de Sasuke, eso se debía a que aquello era una cita, y en este caso una reunión entre amigos, dos cosas muy diferentes. Desde el primer momento en que Itachi había conocido a Sakura, la había considerado alguien fascinante y encantadora nada más verla, pero cuanto más hablaba con ella, más próximo se sentía a ella por lo mucho que tenían en común; ambos eran inmigrantes, Sakura era francesa y él era zanzibari, ambos amaban la música, provenían de orígenes esforzados y eran tímidos e inseguros aunque no lo parecieran, por lo que congeniaban espléndidamente y podían ser cómplices entre sí, e Itachi realmente estaba maravillado, su mejor amigo se había enamorado de una de las mujeres más perfectas que pudieran existir, o la mujer más perfecta que él hubiera conocido después de Izumi. Gracias a que la encantadora pelirosa había preguntado si su mejor amigo se encontraría en la pequeña reunión, Itachi había logrado darse cuenta de que los sentimientos de Sasuke eran recíprocos, Sakura se lo había dicho luego de que él hubiera insistido con una serie de preguntas que ella no había dudado en responder por lo mucho que confiaba en él, e Itachi lo agradecía, por lo que no traicionaría su confianza, no le diría nada de eso a Sasuke.
-Pregunto si estarías en la reunión de esta noche y le dije que sí- hablo el Akatsuki finalmente y ante lo que su amigo se sentó junto a él en el sillón contiguo, -dijo que vendrá- añadió ante la ansiedad de la que Sasuke era presa.
-¿Algo más- imploro el Uchiha, con ojos de perrito, sin darse cuenta.
-Mantén la calma, todo saldrá bien- sosegó él, golpeándole el hombro amigablemente.
-¿Cómo puedes estar tan seguro?- exigió Sasuke, dudando que todo saliera tan bien como su amigo intentaba hacerle creer.
-Porque lo sé, tu tranquilo- sonrió Itachi, guiñándole un ojo con falsa coquetería.
Como buen cupido, Itachi mediaría entre Sasuke y Sakura tanto como le fuera posible, pero para que todo resultara debían darle tiempo al tiempo, todo se desarrollaría como debía ser...sufrir por el amor verdadero era algo terriblemente doloroso, pero Sasuke tendría que esperar un poco más ser recompensado.
Para Queen no existía nada mejor que reunirse como la familia que eran, y la noche de películas era una tradición, al igual que el scrabble. Siguiendo la rutina que acostumbraban, Naruto abrió la puerta del apartamento de su amigo sin necesidad de llave, ingresando en compañía de Hinata, y tras ellos Ino y Sai. El Uzumaki vestía una simple camiseta blanca con el logo de Adidas en letras multicolor, sudadera deportiva negra, con dos líneas horizontales a la altura de las muñecas, pantalones negros y zapatillas Adidas blancas, con su exuberante cabello rubio tan llamativo como siempre. A su lado Hinata lucia tan encantadora como siempre en un sencillo vestido malva blanquecino estampado en líneas verticales celeste metálico, de escote en V, ceñido bajo el busto por un fajín celeste, mangas agitanadas y ceñidas en las muñecas y falda larga hasta los tobillos, botines gris perla de tacón bajo y su largo cabello azul oscuro complemente suelto cayendo sobre sus hombros. Los siguientes en entrar fueron los Yamanaka; discreto pero excéntrico como siempre, Sai vestía una simple camisa azul oscuro bajo un corto chaleco negro sin mangas estampado en tenues líneas verticales gris oscuro, pantalones a juego, botines negros y su largo cabello negro cayendo sobre sus hombros. Aún más hermosa cuanto más avanzaba su embarazo, Ino se encontraba enfundada en un inocente vestido de chiffon crema sin mangas, anudado tras el cuello para exponer la piel de la espalda, ceñido bajo el busto por un ligero fajín para distorsionar su figura, falda hasta los tobillos, sandalias color marfil y su largo cabello rubio cayendo sobre sus hombros y tras su espalda, decorado por una diadema de tipo cintillo decorada por cristales rosa pálido. Resulto curioso para todos entrar y ver a Sasuke tumbado sobre el sofá, con las manos cubriéndole el rostro de una forma desoladora.
-¿Qué le hicieron a Sasuke?- consulto Sai ante el apático aspecto del baterista.
-Solo bromeamos con su corazón apasionado- minimizo Itachi, dejando los refrescos sobre la mesa en el centro de la sala.
-Pónganse cómodos- invito Izumi, ingresando en la sala con un bowl repleto de palomitas y una caja de pizza.
Buen anfitrión como siempre, Itachi superaba toda expectativa como siempre, enfundado en un par de impolutos pantalones blancos, botines a juego, playera azul oscuro bajo una sudadera color mantequilla con el borde de las mangas color sandía, y estampada en un paisaje japonés, y su largo cabello ébano cayendo sobre sus hombros. Incondicionalmente a su lado se encontraba Izumi, portando una falda de cuero y georgette azul oscuro hasta los muslos, decorada por flecos hasta la rodilla, blusa azul grisáceo de cuello alto, sin mangas y cerrada tras el cuello, botines negros de tacón alto y su larga melena castaña recogida en una trenza sobre su hombro izquierdo. Sin otro remedio, Sasuke se acomodó sobre el sofá para hacer sitio a sus amigos, pero sus pensamientos continuaban atormentándolo; no sabe que será de él si Sakura lo rechaza, jamás había pensado que sentiría algo tan fuerte por alguien, pero estaba enamorado y todo cuando podía pedir era tener la oportunidad de decirle lo que sentía y seguir teniéndola como amiga en el peor de los casos...Dios, siente que va a llorar si sigue pensando en ello por más tiempo. En medio de todos estos pensamientos y mientras sus amigos chalaban entre si antes de que iniciara la película, Sasuke se sobresaltó ligeramente en tanto llamaron a la puerta y ante lo que Itachi le indico con la mirada que abriera la puerta. Tragando saliva sutilmente a causa de los nervios, el Uchiha se aliso la camisa mientras se dirigía hacia la puerta, tomando aire antes de abrir la puerta y encontrarse con Sakura quien se encontraba enfundada en un sencillo abrigo purpura para protegerse de la fría brisa otoñal...era tan hermosa.
-Hola- sonrió Sakura, dichosa de volver a verlo.
-Sakura, viniste- en ese momento Sasuke se sentía un tonto por no poder hablar, pero realmente estaba feliz de verla.
-Itachi fue a mi trabajo para invitarme, no podía decirle que no- contesto ella, inevitablemente divertida.
Claro que Itachi la había invitado y se sentía infinitamente honrada porque él y el resto de la banda la consideraran su amiga pese al poco tiempo que llevaban conociéndola, pero en el fondo lo que quería era volver a Sasuke ahora que interactuaban menos debido a sus respectivos trabajos, y esta era la oportunidad perfecta. Sakura intento no quedarse boquiabierta observándolo; camisa negra cerrada en la mitad del pecho, chaqueta ligeramente holgada forrada en piel color negro, jeans azul oscuro y zapatillas rojas, un amuleto japonés con el símbolo de una abanico de papel alrededor del cuello y su rebelde cabello ligeramente despeinado como siempre, quitándole inconscientemente el aliento con solo ser el mismo. Estaba muy segura de lo que sentía por él, no tenía idea de si era reciproco o no, no había tenido el valor de preguntarle a Itachi si él sabía algo...Sasuke la entendía como nadie, la hacía sentir increíblemente especial, como si fuera la única chica en el mundo y se divertían juntos de una forma incomparable, Sakura simplemente no creía que existiera algo mejor que eso en el mundo, había encontrado a su alma gemela, de eso estaba segura. El Uchiha se hizo a un lado para permitirle ingresar, cerrando la puerta tras de sí, una vez la puerta se cerró la inmediata respuesta de parte de todos fue sonreírle y saludarla, más Itachi se adelantó a todos a la velocidad de una bala, recibiendo a la Haruno con un efusivo abrazo, y besándole ambas mejillas, intercambiando en el proceso una sutil mirada con Sasuke; te lo dije, aludió sin necesidad de palabras.
-Sakura, que bueno que llegaste- saludo el Akatsuki, sonriéndole en todo momento.
-Dijiste que no podía faltar- obvio la Haruno, infinitamente agradecida con él por invitarla.
-Pónganse cómodos, la película está por comenzar- invito él, apagando la luz para mayor deleite.
Luego de recibir una larga serie de saludos de todos los presentes y que si que sabían cómo hacer bienvenida a alguien, Sakura permitió que el Uchiha la ayudase a despojarse del abrigo para sentirse más cómoda, exponiendo un sencillo aunque tremendamente favorecedor vestido de chiffon y georgette bicolor, perfectamente calzado a su figura, purpura en el lado izquierdo y rojo el lado derecho, con dos finos tirantes a la altura de sus hombros y de larga falda que se arremolinaba a la altura de sus tobillos, con un cinturón dorado para afianzar la tela a su figura y resaltar su cintura, cómodos tacones índigo y su largo cabello rosado cayendo libremente tras su espalda en una mar de hondas hasta la altura de sus caderas. Colgando el abrigo de ella sobre el perchero, Sasuke se esforzó por no quedarse sin palabras ante semejante visión, manteniéndose anclado a la realidad mientras todos ocupaban un lugar correspondiente en el sofá y en el sillón contiguo, bromeando entre si hasta que la BBC comenzó a transmitir Ben Hur y ante lo que todos guardaron silencio, prestando completa atención a la película, más no importaba que tanto se esforzara en observar la pantalla, con el pasar de los minutos lo único que Sasuke pudo hacer fue observar atentamente a Sakura que se encontraba sentada a su lado mientras ella intentaba concentrarse en la película sin mucho éxito; la forma en que sus ojos brillaban con la luz, como el vestido se abrazaba a todas sus curvas, sus labios...sintiendo la intensa mirada del Uchiha sobre si, la Haruno aparto la mirada del televisor, volviendo el rostro hacia él y encontrando sus miradas como si estuvieran completamente solos.
-Ven conmigo, por favor- rogó Sasuke, entrelazando una de sus manos con la de ella.
Sakura no supo cómo responder, una parte de ella quería saber que era aquello por lo que el Uchiha la requería con tanta vehemencia, pero en el fondo sabía que no tenía razones por las que preguntar ni dudar de él, si Sasuke se lo pedía, ella no dudaría en acompañarlo hasta donde fuera, y eso implicaba mandar al carajo una de sus películas favoritas. Luego de que Sakura emitiera un certero asentimiento en respuesta, ambos se levantaron en total silencio del sofá sin que nadie se diera cuenta por la atención que dirigían a la película, a excepción de Itachi quien los observo atentamente mientras comía palomitas, la Haruno tomo su abrigo del perchero para protegerse del aire frió del exterior, y ambos abandonaron el apartamento en total silencio. Tras la partida de su mejor amigo y la encantadora francesa, Itachi codeo a Izumi quien aparto la mirada de la película, volviendo el rostro hacia su novio quien señalo los lugares vacíos en el sofá y la puerta, ante lo que ambos se sonrieron con complicidad entre sí, abrazándose amorosamente al saber dónde se encontraban Sasuke y Sakura, confiando en que todo saldría bien, tenía que serlo. Ajena al romántico panorama que tenía lugar, Hinata regreso a la sala tras una breve incursión al baño, alisando la tela de su vestido, más percatándose de inmediato de la ausencia del Uchiha y la Haruno, la Hyuga retorno en silencio a su lugar sobre el sofá para no entorpecer la función cinematográfica, zarandeándole ligeramente el hombro a su esposo, señalándole los lugares vacíos en el sofá y ante lo que Naruto se mostró tan confundido como ella.
-¿A dónde fueron Sasuke y Sakura?- pregunto Hinata en voz alta, confundida.
-A hablar a solas- respondió Itachi, devorando las palomitas.
-¿De qué?- cuestiono Naruto, igual de confundido que su esposa.
-Ya lo sabrán- contesto Izumi, intercambiando una sonrisa cómplice con Itachi.
Sasuke no era ningún niño, era un adulto y muy enamorado, él sabría qué hacer, lo único que ellos podían hacer por ahora era esperar.
-Sasuke, ¿Qué pasa?- pregunto la Haruno al cabo de tanto silencio.
Luego de que él le suplicara entre líneas que lo acompañara fuera del apartamento del Akatsuki, un silencio extraño se había formado entre ellos mientras transitaban por las solitarias calles, y decía extraño porque ambos tenían la costumbre de disfrutar de la quietud y la reflexión, en el tiempo que llevaban conociéndose y siendo amigos hasta hoy habían descubierto que no necesitaban parlotear o hablar de temas al azar durante el tiempo que pasaban juntos para sentirse a gusto como haría la mayoría de la gente en su lugar, al contrario, disfrutaban muchísimo más estando en silencio y disfrutando de la extraña calma que sucedía entre ambos y que les permitía comunicarse sin la necesidad de emplear palabra alguna, más este no era el caso esta vez., por lo que Sakura no sabía muy bien que pensar. Caminando un paso por delante de ella, Sasuke fue incapaz de pronunciar ni el más leve susurro mientras transitaban las calles hasta llegar a una solitaria plaza que conocía bien y donde nadie los interrumpiría...se sentía como un completo tonto, se había dedicado tanto a disfrutar de la vida siguiendo el camino fácil que ahora, cuando debería ser capaz de expresar sus sentimientos ante la primera mujer por la que sentía amor, no tenía ni la más remota idea de que hacer, se planteaba mil y un escenarios en su turbulenta mente, intentando decidir qué hacer, más su subconsciente no le daba ninguna respuesta y estaba aterrado, aterrado con la idea de confesar sus sentimientos y ser rechazado por haber errado tanto con anterioridad. El Uchiha se detuvo ante una de las bancas y que se situaba exactamente bajo un roble, volteando a ver a Sakura que lo observo sumamente confundida, intentando entenderlo.
-Siéntate, por favor- fue todo lo que Sasuke pudo responder indicándole la banca, más ella solo lo contemplo en silencio, aun no entendiendo muy bien porque estaban en ese lugar. -Necesito decirte algo muy importante, porque siento que si no hago no podré seguir viviendo- añadió casi en un susurro, intentando saber qué hacer.
-Dramático como siempre- menciono Sakura con una pisca de humor, ciñendo mejor el abrigo entorno a si ante la fría brisa, eligiendo permanecer de pie y observándolo atentamente.
-Seré sincero contigo, Sakura- inicio el Uchiha al cabo de un breve instante de silencio, sosteniéndole la mirada para probar que estaba siendo sincero. -Nunca había sentido por nadie, lo que siento por ti, y si, sé que suena cursi, pero es la verdad- se contrario en medio de su discurso y es que si bien sonaba cursi, no estaba haciendo otra cosa salvo ser sincero. -No sé si sientes lo mismo por mi o no, pero...estoy completamente enamorado de ti, Sakura- sintió que un peso invisible se desvanecía de su pecho al admitir verbalmente lo que sentía, especialmente delante de ella.
Nunca antes se había preocupado realmente de los sentimientos porque en cada una de sus relaciones no había sentido nada que lo hiciera replantearse las cosas, mientras que desde el primer momento en que Sakura había entrado en su vida todo había cobrado una nueva dimensión, era como si todo el caos existente en su vida hubiera cobrado sentido gracias a ella que con su templanza, sentido del humor, agudo ingenio y dulce alegría lo hacía desear abandonar la inmadurez y cambiar, desear ser ese alguien que ella merecía tener a su lado, quería tener un futuro con ella y eso era algo que nunca antes había sentido por nadie y estaba más que seguro de que jamás volvería a sentirlo. La ligera sonrisa bromista que había estado presente en el rostro de Sakura hasta ese momento, se desvaneció por completo siendo remplazada por una expresión de incredulidad total mimetizada con el estupor que implicaba oír tamaña declaración de forma inesperada, tomándose un breve instante de silencio antes de decidirse a contestarle. Se arrepentía enormemente de todo lo que hubiera pensado de él anteriormente, lejos de su primera impresión de él, había descubierto que Sasuke era más que un mero casanova, era alguien desafiante pero también dócil, apasionado y perspicaz, terco pero reflexivo, de conversación ágil y corazón tierno, que ocultaba sus sentimientos la mayor parte del tiempo para no parecer vulnerable, era alguien ingenioso y que con el tiempo había logrado que ella se enamorara por completo y como nunca había esperado que ocurriera, especialmente cuando habían acordado ser amigos...pero ahora no había ninguna barrera que los separara.
-No tienes idea lo que significa para mí que digas todo esto- admitió la Haruno tras unos segundos de reflexivo silencio. -Creo que comenzaste a gustarme desde la primera vez que nos vimos, pero el tiempo me ha permitido conocerte y ver que detrás del sexy baterista con aires de chico malo...hay un hombre atento, cariñoso y muy ingenioso- aparto inevitablemente su mirada de la de él, algo avergonzada por el modo en que era incapaz de contener sus emociones, eufórica y dichosa, -lo suficiente como para entender mi sentido del humor- añadió emitiendo una quebrada carcajada ante las emotivas lagrimas que pedían a gritos salir de sus ojos. -También estoy locamente enamorada de ti- admitió con una cantarina risa, alzando su mirada y encontrándola con la de él.
Mentiría si dijera que no se había enamorado anteriormente, porque si lo había hecho, tenía veintitrés años por el amor de Dios, era inexperta e ingenua en el amor pero no ajena a ello en lo absoluto, había tenido novios y sabía lo que era tener sentimientos por otra persona, pero lo que sentía por Sasuke...inicialmente había sido desprecio en cierto modo, porque había tratado con mujeriegos en su pasado y no le agradaba la idea de ser el juguete de nadie, pero siendo amiga del Uchiha hasta hoy es que había comprendido su error, aquella era solo una fachada para ocultar quien era realmente y ella había aprendido a conocerlo, maravillándose en el proceso de todo su ingenio, testarudez y ternura hasta enamorarse por completo de él, de la persona que era bajo ese estoico exterior. Lo primero que Sasuke pensó es que estaba soñando y que iba a despertar en cualquier segundo para enfrentarse a la dura y cruenta realidad, más el paso de los segundos y la melodiosa voz de la Haruno resonando de forma insiste en su cabeza le hicieron ver que aquello no era ningún sueño y que ella le correspondía por completo sin importar lo difícil que fuera de creer. Había sido un completo idiota anteriormente, tanto que ahora no podía creer que algo tan perfecto y maravilloso como ser correspondido le estuviera sucediendo, no se creía merecedor de los sentimientos recíprocos de alguien tan perfecta, más independiente de si se creía merecedor de aquello o no, lo cierto es que en ese preciso instante se sentía en el séptimo cielo, era incapaz de diferenciar si aquello era un sueño o la realidad, porque aquel era por lejos el mejor momento de su vida.
-No lo creo...- ahora fue el turno de Sasuke de emitir una ligera carcajada, incrédulo e inmensamente feliz al mismo tiempo, -pellízcame para saber que no estoy soñando- se golpeó la frente mentalmente por decir semejante tontería en un momento así.
-Tengo una idea mejor que un pellizco- contesto Sakura, acortando la distancia entre ambos.
Tan obnubilado como se encontraba, Sasuke fue incapaz de anticipar el actuar de Sakura, sorprendiéndose por completo en tanto sintió los suaves y dulces labios de ella posarse delicadamente sobre los suyos. Al no sentir ninguna respuesta de parte de él, Sakura finalizo el beso casi al instante, sintiéndose como una tonta por semejante e impulsivo arrebato que se había apoderado de ella, más en cuanto pretendió decir algo para disculparse por su comportamiento, fue silenciada por un beso mucho menos sutil que el que ella había iniciado instantes atrás y que la hizo olvidar que es que lo que tenía pensado decir. El primer beso que acababan de compartir había sido embriagadoramente sutil, mientras que este era todo lo contrario; el Uchiha envolvió posesivamente uno de sus brazos alrededor de la cintura, sujetándole ligeramente la nuca, jugando con sus sedosos cabellos, devorando sus labios con exigencia y encontrando su lengua con la de ella, incapaz de pensar mientras que ella se aferraba a su espalda sin presentar objeción alguna, sosteniendo aquel beso con tanta desesperación como él, como si hubieran esperado por ello hasta ese momento de sus vidas. A regañadientes rompieron el beso por la vital necesidad de respirar, pegando sus frentes entre sí, jadeando con sutileza para recuperar el aliento, entreabriendo los ojos para encontrar fuego y emociones puras reflejadas en los ojos de ambos, lo que de inmediato los hizo fundirse en un nuevo beso, igual de desesperado que el anterior, sumergiéndose por completo en su propio mundo...
Disfrutar de una buena película era un bien merecido placer culpable para cualquiera que disfrutara del buen cine y lo valorara como el arte que era, pero aunque los integrantes de Queen y sus respectivas parejas fueran apasionados por las noches de películas, toda película excesivamente larga, como Ben Hur, comenzaba a producirles somnolencia una vez atestiguaban el clímax que en este caso era la apasionante carrera de cuadrigas que había tenido lugar hace un par de minutos y tras lo que los ánimos comenzaron a descender paulatinamente. Hinata e Izumi se encontraban contemplando atentamente el resto de la película mientras hablaban en tanto Itachi y Naruto parecían conspirar entre sí. Resulto particularmente enternecedor para Ino contemplar a su esposo dormitar serenamente a su lado sobre el sillón, de brazos cruzados y ajeno al interés de Naruto e Itachi que tramaban jugarle una broma ante su inconsciencia. Sai se extenuaba fácilmente durante el último tiempo, distribuyendo su tiempo entre los rutinarios ensayos con la banda y la planeación de un nuevo álbum, además de tener que recurrir a trabajos de medio tiempo con sus conocimientos como ingeniero electrónico para contar con una serie de ingresos temporalmente estables para su familia pese a que Obito les hubiera facilitado un préstamo a todos como el nuevo manager de la banda, por lo que además el Yamanaka estaba ahorrando dinero para comprar una casa, aunque probablemente no tendría el dinero suficiente para lo que pretendía hasta dentro de un par de meses.
-¿Alguien tiene un marcador?- consulto Itachi en un susurro para no despertar a su amigo bajista.
-Está haciendo la meme, no lo molesten- protesto Ino, ligeramente divertida pero protegiendo a su esposo.
-¿Qué significa eso?- no comprendió Naruto, pero sin desistir en la idea de jugarle una broma a Sai.
-Que se está echando una pestaña- aclaro la rubia, zarandeándole el hombro a su esposo para despertarlo.
El actuar de Ino dio resultados de inmediato una vez que Sai se despertó frotándose perezosamente los parpados, disculpándose por haberse quedado dormido y poniendo fin a la broma que Itachi y Naruto tenían en mente, resignándose en su lugar a contemplar el resto de la película junto a sus respectivas parejas. De la misma forma silente en que habían hecho abandono del apartamento tiempo atrás, la puerta del apartamento se abrió sin que nadie se diera cuenta, permitiendo el ingreso de Sasuke y Sakura que recuperaron sus lugares sobre el sofá, sentados uno al lado del otro y más unidos que nunca, el Uchiha envolviendo uno de sus brazos alrededor de la Haruno quien apoyo su cabeza contra el hombro de él, disfrutando plenamente del sencillo placer personal que representaba para ambos estar juntos y saberse sobre una misma página. Aunque toda la familia Queen guardo total silencio ante el regreso de su amigo baterista y la encantadora francesa, todos se dedicaron arduamente a contemplar las interacciones que tenían lugar entre ambos con sutileza, pero sin formular ningún tipo de pregunta para no invadir su privacidad de ninguna forma. Como una asidua fan de la historia al igual que de los documentales y dramas, Ben Hur era por lejos una de las películas favoritas de Sakura junto con Cleopatra y Anne of the Thousand Days, pero ni aunque se hubiera perdido gran parte de la función por la incursión de Sasuke y ella en aquella solitaria plaza, nada podría arruinar ese día ni opacar lo inmensamente feliz que se sentía, por lo que dejo pasar el hecho de que el film estaba llegando a su final.
-Te lo dije, nos perdimos la carrera- susurro Sasuke con ligero pesar, -es lo que más me gusta de la película- estaba decepcionado, pero absolutamente nada podía diezmar su ánimo.
-Sí, pero Ben Hur es más que eso- sonrió Sakura, tan infinitamente feliz como él.
Por supuesto que aquella también era a su entender la mejor parte de la película, más ella en lo personal disfrutaba de contemplar toda la película en lugar de solo la mejor escena de acción. No pudiendo objetar en lo absoluto, ni tampoco teniendo argumentos ni deseos de debatir con ella, Sasuke le respondió con un cálido beso la frente y acariciando tiernamente una de sus mejillas, recibiendo a cambio un beso en la mejilla de parte de ella que se aproximó todavía más a él en ese abrazo...aquello era irónico, ¿verdad? se había pasado el día entero pensando lo peor, no pudiendo creer que ella correspondiera a sus sentimientos de ninguna forma porque él sencillamente no la merecía, pero ahí estaba ella, a su lado y observándolo con ojos llenos de amor, haciéndole sentir que no la vida no podía ser más maravillosa estando a su lado, ¿Qué más podía pedir? Ese era el propósito de la vida; amar y ser amado también, y él se sentía completamente realizado al lado de esa sublime mujer, hermosa, inteligente y perfecta. El resto de la película transcurrió sin problemas hasta el final feliz donde se leyó El Fin en la pantalla, dando por concluida la función. Por supuesto que como el anfitrión de esta nueva reunión familiar, el primero en levantarse fue Itachi quien encendió las luces mientras que Izumi apagaba el televisor, pero no fueron los únicos en levantarse prontamente del sofá, el siguiente en hacerlo fue Sasuke quien mantuvo una de sus manos entrelazada con la de Sakura, situándose delante del televisor ya apagado para hacer un anuncio que le consideraba de suma importancia que fuera de conocimiento de la banda y de la familia Queen.
-¿Tengo su atención?- llamo Sasuke una vez se encendieron las luces y ante lo que todos le prestaron inmediata atención. -Tengo un anuncio que hacer; Sakura y yo oficialmente somos novios- la Haruno le beso la mejilla en respuesta, nerviosa y emocionada por la reacción de la banda.
-¡Por fin!- exclamo Itachi, alzando las manos al cielo.
-Buena suerte, Sakura- deseo Izumi, feliz pero bromista.
-Oigan- regaño el Uchiha al ver que nadie estaba sorprendido.
-Era broma- rió el Akatsuki, abrazando por la espalda ambos y siendo prontamente imitado por el resto de la familia que no tardo en felicitar a la feliz pareja.
La familia Queen continuaba creciendo, aún existía un bebé en camino, y ahora una nueva presencia y sensata voz femenina que los acompañara; Queen continuaba creciendo.
PD: Saludos, queridos, estoy de regreso indefinidamente y hasta que se harten de mi, termine mi practica profesional el viernes de esta semana y si bien aun he de realizar mi informe, por ahora me dedicare por completo a uno de mis mayores placeres; escribir por supuesto :3 Muchos deben preguntarse, ¿por qué actualizo Bohemian Rhapsody y no mis otras historias? Esto se debe, queridos míos, a que hice muchos borradores de esta historia durante mi practica y a que si es posible me gustaría publicar mi propia biografía de Queen y Freddie Mercury, porque mi mayor sueño hasta ahora es escribir un libro y ser una verdadera escritora, pero no se preocupen que ya comenzare a completar borradores de mis otras historias, solo ténganme paciencia por favor :3 Esta historia esta dedicada a todos quienes siguen y comentan mis historias, especialmente a Animated-Geek-Lonely-Nerd por compartir la admiración por el legado de Queen y de Freddie Mercury, por no dejar de inspirarme en todo momento y a quien considero una gran amiga por estar al pendiente de mi y apoyarme), a DULCECITO311 (a quien dedico y dedicare todas y cada una de mis historias, agradeciendo su preocupación por mi y dirigiéndole un enorme abrazo desde la distancia, querida, ademas dedicándote cada escena SasuSaku) y a Regina Alba Blossom (a quien dedico cada escena NaruHina); gracias a todos.
Reparto:
-Itachi Akatsuki/Ichiro Uchiwa como Freddie Mercury/Farrokh Bulsara
-Sasuke Uchiha como Roger Taylor
-Naruto Uzumaki como Brian May
-Sai Yamanaka como John Deacon
-Izumi Uchiha como Mary Austin
-Sakura Haruno como Dominique Beyrand
-Hinata Hyuga como Chrissie Mullen
-Ino Yamanaka como Veronica Tetzlaff
-Asuma Sarutobi como Richard Branson
-Darui Kumogakure como Jimi Hendrix
Curiosidades y Diferencias:
Queen en Hyde Park: el concierto fue organizado por el empresario Richard Branson y constituye el primer gran concierto de Queen en suelo ingles ya que el resto de sus grandes conciertos tuvieron lugar en otras partes del mundo, al evento acudieron alrededor de 200.000 personas desde el atardecer (cuando comenzó la presentación) hasta bien entrada la noche. El concierto oficial de Queen en Hyde Park tuvo lugar en Septiembre de 1976, pero en esta cronología sucede en Junio de 1975, para seguir parte del trabajo de mi queridísima amiga Animated-Geek-Lonely-Nerd.
Dominique Beyrand: fue la asistente de Richard Branson durante el concierto de Queen en Hyde Park y posteriormente fue pareja y esposa del baterista Roger Taylor, además de una amiga incondicional y confidente de Freddie Mercury, también fue la mente creativa del concepto del video de "I Want to Break Free" y acompaño a la banda durante su gira Sudamericana por Argentina en 1981. Dominique es uno de mis personajes favoritos dentro de la historia de Queen al igual que Roger Taylor, por lo que les advertido que será un personaje recurrente a lo largo de la trama.
También les recuerdo que además de los fics ya iniciados tengo otros más en mente para iniciar más adelante en el futuro: "Avatar: Guerra de Bandos" (una adaptación de la película "Avatar" de James Cameron y que pretendo iniciar pronto), "La Bella & La Bestia: Indra & Sanavber" (precuela de "La Bella & La Bestia"), "Sasuke: El Indomable" (una adaptación de la película "Spirit" como había prometido hacer), "El Siglo Magnifico; Indra & El Imperio Uchiha" (narrando la formación del Imperio a manos de Indra Otsutsuki en una adaptación de la serie "Diriliş Ertuğrul"), como algunas ya habrán notado por mis historias "El Sentir de un Uchiha" y "El Clan Uchiha", también tengo la intención de explicar el porque de determinados acontecimientos, explicando sus motivaciones y auténticos sentimientos, como yo creo o siento que sucedieron, por lo mismo tengo la idea—si ustedes lo aprueban—de además iniciar un fic llamado "El Origen del Clan Uchiha" centrado en el padre de todos los Uchiha; Indra Otsutsuki, porque considero que también merece su propia historia , si ustedes están de acuerdo, claro :3 Para los fans del universo de "El Conjuro" estoy ideando el reparto para iniciar la adaptación de la historia de Annabelle a través de "Sasori: La Marioneta", por lo que solo es cuestión de tiempo antes de que publique el prologo de una de estas dos historias, lo cual espero que los tranquilice y anime a su vez. También iniciare una nueva saga llamada "El Imperio de Cristal"-por muy infantil que suene-basada en los personajes de la Princesa Cadence y Shining Armor, como adaptación :3 cariños, besos, abrazos y hasta la próxima :3
