Disclaimer: Bleach y sus personajes no me pertenecen son propiedad de Tite Kubo, la historia es completamente mía.
Siempre es difícil tener que repartir el tiempo entre los deberes y escribir pero me esfuerzo por no hacerlos esperar mucho tiempo e intentar mejorar mi escritura, espero les guste el capítulo y bueno, a leer se ha dicho.
"Se dice que las piezas de ajedrez tienen un rol único e importante en el tablero de un juego por ello se les adjudica un puntaje a cada una, sin embargo no olvides que al terminar el juego tanto el rey como el peón vuelven a la misma caja."
CAPITULO VI. –Fragmentos
-Tal vez no soy tan diferente a ellos – Bajo su mirada al ver el triste semblante de la chica –Me voy a dormir Rukia, mañana Aizen quiere que nos veamos temprano en el comedor, procura estar lista, límpiate un poco.- El chico dejo de mirarla y rápidamente se fue del lugar, ¿Qué diablos estaba haciendo?
Desde un balcón del castillo dos hombres miraban la escena sumamente intrigados, el espectáculo era maravilloso y simplemente era digno de levantar el ánimo de los testigos, una bella comedia.
Aizen se recargo en el barandal del balcón –Esto va a ser muy interesante ¿no lo crees Gin?, el joven Kurosaki resulto más estúpido que el padre.
-A decir verdad supongo que esto va a facilitar las cosas, ¿quiere que me encargue de ellos?- Simplemente sería fácil solo provocar las condiciones adecuadas para…
-No te impacientes, solo vigílalos, si la hija de Byakuya está involucrada puede que me sea útil.
-Hablando de eso, la muchacha tiene ideales que no son adecuados para la casta, ya sabe yo mismo la escuche pronunciar palabras muy comprometedoras, aunque es una mujer simplemente fascinante, comprendo a Kurosaki es imposible no sentirse excitado con semejante criatura, en el fondo es tan salvaje y necesita ser domada.- Gin sonrió mientras observaba a la chica en el lago.
-Te divertirás a su tiempo Gin, la chica es justo lo que me esperaría de un Kuchiki, es lista y sabe muy bien como bajar la cabeza cuando está en presencia de los casta de oro y diamante, solo me pregunto cuanto necesitara ser presionada para sacar los colmillos…
Rukia estaba cansada fue un día bastante pesado y lleno de muchas emociones. Ese tonto de Ichigo le dedico esa mirada llena de desprecio, una mirada idéntica a la que Riruka le daba, ¿de verdad los de su casta parecían animales? Dejo en el piso al conejo y el pequeño animal en lugar de huir se quedó a su lado, acurrucándose en sus piernas. Rukia tomo un pañuelo que estaba entre sus ropas y lo mojo con el agua del estanque, empezó limpiando su armadura y después su cuerpo. Cuando escucho un ruido cerca, inmediatamente se puso en guardia.
-Tranquila Kuchiki soy Hitsugaya, no era mi intención interrumpirte pero te recuerdo que me debes una plática- El muchacho se acercó y vio al pequeño conejo al lado de Rukia – ¿De dónde salió ese conejo?
-Digamos que lo encontré por ahí, es muy bonito ¿no crees?, siempre me han gustado los animales y los conejos son de mis favoritos... ¿puedo hacerle una pregunta Hitsugaya?
-Claro, soy todo oídos.
-¿Crees que somos animales?
El chico se sorprendió, pero inmediatamente volvió a su pose serena –No Kuchiki, nosotros no somos animales, somos humanos con conciencia y sentimientos. Tú y yo tenemos una capacidad de pelea desarrollada gracias a todo el entrenamiento que hemos recibido, pero solo eso. ¿Por qué lo preguntas?
-Todos en este castillo nos han tratado como animales y eso me está cansando, un amigo me dijo que odiaba bajar la cabeza ante los nobles nunca lo entendí por qué no era tratada así en el reino del oeste, el rey Kurosaki es muy compasivo con todos pero aquí todos incluso Ichigo me trata como basura y ese me molesta.
¿La chica había llamado con anhelo el nombre del príncipe Kurosaki?, aunque al parecer ella no se había dado cuenta de su error. Parecía ser que eran cercanos… ahora había encontrado el sentido a la molestia de la chica.
-Ya veo, eso es simple ¿te molesta que te traten como basura? o ¿te molesta que Kurosaki te trate como basura?
Le molestaba que todos le tratasen como basura pero que Ichigo lo hiciera, eso de verdad le dolía– No me gusta que me traten así
-Entonces naciste en la casta equivocada, este es nuestro destino por mucho que lo odiemos y no va a cambiar aunque créeme yo también lo odio profundamente. Puedo ver con claridad que tienes sentimientos por Kurosaki más allá del deber, respeto y amistad. Te diré algo Kuchiki, esos sentimientos te traerán problemas.
La chica se vio sorprendida – ¿Cómo puedes saber eso?, no te dije que sintiera algo por Ichigo.
-Es fácil, tus ojos cambian cuando hablas de él.- El chico se sentó al lado de la pequeña Kuchiki
-Mi padre también se enamoró de una noble, fue después de que mi madre murió. Cuando la noble descubrió los sentimientos de mi padre lo delato con el rey y lo mandaron ejecutar por su impertinencia. Ten en cuenta eso Kuchiki, no les importamos en lo más mínimo.
Hitsugaya estaba siendo sincero con ella, ¿sería prudente que ella también lo fuera?, el chico no parecía una mala persona y por otra parte necesitaba contarle a alguien lo que estaba sintiendo.
-No sé qué siento por él, de repente es muy amable con un gran corazón, pero en el fondo siento que me mira como si fuese basura.
Rukia llevo al conejo a su regazo mientras lo acariciaba y observada maravillada como semejante animalito podría transmitirle tanto cariño y ternura. Los animales tampoco eran algo despreciable.
- Histsugaya creo que lo dijiste muy bien-
-¿A qué te refieres?
-No importa que sienta por él, para los nobles incluyendo a Ichigo no seremos más que animales, tal vez me ha tratado como un perro mimado pero hoy me ha mostrado una visión de lo que realmente piensa, jamás podría existir algo entre nosotros.
La chica se veía bastante triste y algo en su interior hizo empatía directa con ella, ¿sería así como su padre se sentía cuando tuvo aquel incidente con esa joven noble?, alguien le habría ofrecido ayuda o todos les habrían dado la espalda.
-Sabes… puede que me equivoque, puede ser que Kurosaki si sea diferente a los otros nobles y solo actuó de una manera impropia debido a la situación. Ahora que lo pienso desconozco porque te trataría de semejante manera.
Rukia recordó el beso y de inmediato se sonrojo, tonterías nadie actúa de semejante manera solo por un beso aunque Ichigo no era una persona muy normal que digamos pero, por otro lado tampoco es que conociera Ichigo de mucho tiempo, tal vez ese rostro agresivo fuera su verdadera naturaleza.
Al ver el cambio en el semblante de la chica a uno más triste decidió cambiar la conversación, lo mejor era distraerla de esos pensamientos.
-Por qué no platicamos el resto de la noche sobre las estrategias de pelea de nuestros reinos, no debemos perder el tiempo con asuntos si sentido. –Hitsugaya poso su mano en el hombro de la chica a manera de apoyo.
Rukia asintió con la cabeza gracias a Hitsugaya había descubierto parte de sus sentimientos por Ichigo, sin embargo poco importaba no eran de la misma casta, para el chico ella no era más que su guardia o como él mismo había dicho después de besarla, solo era un animal uno que jamás podría igualar a las bellas mujeres de la nobleza.
Ichigo estaba en su habitación caminando de una lado al otro, que rayos le había pasado ver a Rukia en el estanque le hizo cometer una tontería, le había besado a pesar de saber que estaba cometiendo un acto tabú. El haber tocado sus labios fue fantástico, sentía la necesidad de volver a besarla. No podía negarlo su cuerpo se sentía fuertemente atraído por la chica, si tan solo pudiera… Tenía que verla ahora mismo, disculparse adecuadamente de haber huido como un cobarde y sobre todo disculparse de haberla insultado. ¡Era un estúpido!
Ichigo salió de su habitación pero al no ver a Rukia en el pasillo regreso al estanque, probablemente la chica siguiera ahí. Nunca pensó encontrarse con la escena de Rukia y el guardia enano de cabello blanco juntos, ambos sonreían y se reían parecían bastante cómodos estando cerca uno del otro, realizaban ejercicios de sometimiento, para su gusto estaban demasiado unidos.
-¡Kuchiki!- Su voz salió fuerte y grave claro indicio de que estaba molesto.
Rukia sintió temor al escuchar la voz de Ichigo tan agresiva y volteo a verlo –S…Si príncipe- Ichigo los veía con desprecio, esa mirada tan…
-Debes llamarme príncipe Kurosaki, ¿entiendes Rukia? Se supone que tu deber es estar afuera de mi puerta por si te necesito y te encuentro aquí parloteando con este perro, perdiendo el tiempo.
-Majestad estaba limpiando mi armadura con el agua del lago y Hitsugaya me estaba haciendo compañía.
-No me interesa, quiero que te vayas dentro del castillo y regreses a tu posición fuera de mi habitación.
Ichigo se puso entre ambos y se dirigió al chico de cabello blanco mientras parecía querer imponer su presencia.
-Hitsugaya no deberías estar perdiendo el tiempo con tonterías, tu lugar es a lado de Kira, protegiéndole.
El chico no se dejó intimidar y le plantó cara al arrogante príncipe, tal vez fuera un simple guardia pero tenía sus armas para defenderse de la realeza, dentro del límite de las mismas reglas que le habían impuesto.
-Sin ofenderlo príncipe Kurosaki el hecho de que sea el guardia del príncipe Kira no me quita el derecho de relacionarme con los de mi propia casta, Rukia no estaba haciendo nada fuera de los estatutos y las reglas, si no me equivoco fue usted mismo el que le ordeno que se quedara afuera hasta que limpiara su armadura o ¿acaso me equivoco?. – El joven guardia miraba a Ichigo fijamente.
¿Y que si fuera así? Al chico enano que le importaba como se comportara o dirigía con Rukia, él era un príncipe y no debía ser cuestionado por nadie, menos por tan poca cosa, ahora entendía un poco por que Riruka odiaba tanto a los de la castas inferiores, de verdad eran una molestia si no se les recordaba su lugar.
-Deberías cuidar tu lengua Toshiro o puede que un día de estos mande cortártela- Ichigo camino dentro del castillo, Rukia se mantuvo al margen de todo mientras dejo al pequeño conejo en el estanque y se despidió de Hitsugaya con una mirada rápida.
A Toshiro no le gusto que Ichigo tratara así a Rukia, siempre era lo mismo… insultos, desprecios y miradas de odio, la chica era una mujer hermosa, fuerte y de gran inteligencia, mostro sus capacidades durante la cacería. De hecho era un perfecto prospecto de esposa para cualquiera de la casta de plata y considerar que ella se fijara en alguien de una casta superior le repugnaba, ella no merecía esos tratos, merecía un esposo que la protegiera y le diera fuerzas para continuar con su trabajo, decir que la idea de que fuera él aquel hombre que le ayudara, era una idea que empezó a atraerle. Sonrió mientras se quedó mirando los peces del lago y el pequeño conejo que se escondía entre los matorrales.
Al llegar a la habitación dentro del castillo Ichigo volteo para ver retadoramente la chica y ella ya no lo pudo soportar más.
-¡¿Ichigo que diablos de te pasa?! Creí que éramos amigos. Hitsugaya solo me estaba haciendo compañía y tú te comportaste como una animal.
Ichigo desvió su mirada – Es curioso que tú me digas que me comporto como una animal, tu deber es estar a mi lado Rukia no tenías por qué estar con él.
-¡Pero si fuiste tú el que me dejo en el estanque después de besarme! Corriste como una nena asustada.
-¡Yo no te bese, solo te estaba probando! Acaso crees que alguien como tu puede atraerme de alguna manera no eres más que un remendó de mujer y te voy a probar que ese beso no tuvo ningún efecto en mí.
Ichigo tomo a Rukia por la nuca y la volvió a besar, esta vez fue un beso brusco sin ningún tipo de delicadeza, el cual termino bastante rápido.
-Te lo dije, no me produjo nada o quizás tal vez… un poco de asco, no entiendo como Hitsugaya puede estar cerca de ti, incluso para los de tu misma casta no resultas ser muy atractiva.- La acción que siguió Ichigo no se lo esperaba, la chica le dio una fuerte bofetada.
-Sé que no soy atractiva, sé que para los de tu casta nosotros somos animales, sé que no somos más que parte de su diversión, sin embargo yo creí que eras diferente Ichigo, creí que no eras como ellos que podíamos ser amigos de verdad pero veo que me equivoque.
La chica salió corriendo del lugar reteniendo las lágrimas consecuencia de las duras palabras de Ichigo. Claro que seguiría siendo la guardia del muchacho eso no lo discutiría, el honor de su familia estaba en juego sin embargo se tenía que desahogar antes de volver a verle la cara a Ichigo, le había bofeteado y probablemente el chico le reprendería cuando la viera pero no le importaba había valido la pena, Ichigo era un reverendo bastardo. Terminaría con el dolor esa noche y mañana sería un nuevo día.
Ichigo no entendía por qué había actuado así, una parte de él le decía que se había comportado como la gente que tanto odiaba, como un arrogante y estúpido noble, pero una parte obscura le decía que estaba haciendo lo correcto, nunca podría tener sentimientos hacia la chica, pero si hacia dudar a Rukia de su belleza podría alejar a los pretendientes que tuviera. La tendría a su lado aunque Rukia no le quisiera y eso estaría bien. Demonios se estaba convirtiendo en un monstruo, bien se merecía la bofetada que la chica le había dado. Solo pensaba y se comportaba como un estúpido debía arreglar las cosas con Rukia, él no quería lastimarla, pero había hecho lo contrario, le había golpeado donde más le dolía en su integridad. Lo mejor era dejar a la chica sola ya había cometido bastantes errores, era seguro que esta noche no podría dormir, ¿Cómo hacerlo después de las idioteces que había cometido?
Byakuya e Isshin se encontraban en el despacho del rey, la tensión entre ambos era notoria, después de la última discusión que tuvieron discernían mucho de sus opiniones, muchos incidentes habían pasado y todos apuntaban a que los guardias de los cuarteles los habían provocado, el único que tenía el poder de organizarlos de semejante manera era el líder Kuchiki, tanta era la duda que había llegado al extremo de que Isshin ya no le pedía consejo a Byakuya por desconfianza sino que buscaba la opinión de otros nobles de la casta de oro.
-Byakuya después de que atacaron las carretas de comerciantes del reino, a varios cargamentos de provisiones y el incidente de mi hijo en el bosque que esta alrededor del castillo he decidido que te unas a la guardia externa, a la guardia de la frontera y dirijas a las tropas como general principal
No había nadie que podría hacerlo mejor, eso pensaba Isshin, también sería lo mejor para darle tiempo a que las tenciones entre ellos bajaran un poco después de escuchar a varios nobles y recordar las palabras de advertencia de Aizen acerca de no confiarse de Byakuya, ya que al parecer Sojun estaba a punto de hacer contacto con los cuarteles y su hijo por lógica sería el primero en recibir el mensaje, todo los hechos y advertencias estaban logrando que su duda creciera.
¿Había escuchado bien?, le estaba quitando del rango –Disculpe majestad, ¿usted me está corriendo?- Él era directo, odiaba que le dieran rodeos.
-No Byakuya, solamente te estoy cambiando a un puesto donde podrás ayudarme más-
-¿Quién le protegerá en mi ausencia?
-No te preocupes por eso, el día que vino Aizen tuve la oportunidad de hablar con su guardia principal ya sabes con el pequeño Gin y me comento que su hermano Touzen está libre por el momento- Los guardias de Aizen eran personal altamente capacitado para la pelea –Ya mande una carta para solicitar su ayuda
-Kurosaki estas comiendo un error, esas personas no son fiables- No quería que su amigo hiciera algo de lo que se arrepentiría –Si aún sigues resentido por la crítica de tu hijo o si acaso son los incidentes que han pasado en el reino, te aseguro que esta no es una manera correcta de afrontarlo.
-Byakuya ya tome mi decisión mañana te presentaras en la guardia externa y te mantendrás como su general hasta que yo de una orden diferente, ya puedes retirarte –Su amigo solo estaba exaltado por su decisión, no había por qué dudar de los guardias de Aizen o del mismo Aizen.
-Isshin por favor, hazlo por tu esposa, por tu hijo y por el recuerdo de tus hijas esos hombres no son confiables créeme-
No intentaría más, si el rey lo callaba él desistirá de sus intentos. Había un trasfondo más obscuro que debía investigar antes de hacérselo saber al rey, los últimos incidentes no había sido casualidad, alguien había planeado todo cuidadosamente y pocos eran los que podían lograrlo.
-Sabes amigo… la visita de Aizen me hizo recordar algunas de las leyes que dices debí enseñarle a mi hijo
-¿Qué quieres decirme Isshin?, se claro-
-Aizen me recalco el orden de las castas y el lugar que estas tenían, si no mal recuerdo eran las mismas cosas que me enseñaron de niño y que mi padre siempre desmentía, ahora que soy mayor me he puesto a pensar que tal vez mi padre estaba equivocado y que su error lo llevo a su muerte. La forma en que trato a los de tu casta es la incorrecta, si yo tuviera la mano dura estoy seguro que no me levantarías la voz.
-¿Esa es una respuesta, una orden o una amenaza?- Ese hombre ya no era su amigo, lo habían corrompido. Pero… ¿en qué momento se distrajo y dejo que pasara?
-Aizen tiene razón que perro tan vulgar es en lo que te has convertido –Estaba a punto de perder la paciencia- ¡Vete!
-Como ordene - Byakuya salió del lugar, las piezas se movían demasiado rápido y él ya había sido incapacitado. Aunque siempre podría moverse desde otras posiciones, no les dejaría tan fácil que lo sacaran de juego.
Puede que estén pasando más cosas de lo que se muestra, hay tanto que quiero tratar que por momentos no sé exactamente por donde proceder así que dejo que las cosas fluyan, todo a su tiempo. Gracias por él apoyo es eso lo que me anima a continuar y por cierto perdonen las faltas de ortografía. No olviden dejar su opinión acerca de la historia, siempre se agradece saber sus comentarios. Saludos y nos leemos pronto.
