Nuestra cueva
Nos quedamos dormidos desnudos y despertamos muy temprano en la mañana, hacia un poco de frio pues no había dejado de llover, así que Peeta se apresuró a arropare muy bien mientras me apretaba fuerte contra su cuerpo.
Alce la vista y me encontré con su sonrisa me apretó más fuerte contra su pecho y dejo un beso en mi frente luego se levando dejándome ver su desnudez a plenitud. Debo decir que me sonroje al pensar en lo que hicimos y recordarlo hizo que mi entrepierna se humedeciera un poco.
-Katniss tienes que dejar de mirarme así o harás que me avergüence. Sé que soy atractivo pero merezco un poco de privacidad- Dijo con cinismo.
-Quien dice que eres atractivo?
-Tú lo dices.
-En tus sueños.
-Entonces en que estás pensando?- su gesto se puso serio- Me gustaría saberlo Katniss… que tengo que hacer para que compartas tus pensamientos conmigo, es decir estamos casados y anoche compartimos nuestra primera vez creo que merezco conocer tus pensamientos.
-Nuestra?- Es todo lo que pude procesar de toda esa verborrea sobre pensamientos y sentimientos.
-Nuestra- Afirmó- Eres la primera mujer con la que… que veo desnuda, bueno si omitimos a Johana- se le escapo una risa- Y sé que fue la tuya también.
-Yo pensé que muchas chicas habían recibido la pasión de Peeta, no me parecería raro, siempre te veía rodeado de ellas en la escuela.
-Tuve muchas oportunidades, pero sabes que soy un romántico y quería que fuera especial. Mi padre siempre me ponía de ejemplo a los tuyos así que yo decidí haría mi mujer a alguien que amara tanto como tu padre a tu madre… o como mi padre a tu madre- en su rostro pude ver algo de melancolía al recordar a su padre, pero rápidamente cambio de tema seguramente no quería arruinar el momento.
-Además solo tú te aparecías en mis sueños y me hacías despertar avergonzado- Me encanta esa sonrisa pícara- En cambio yo nunca pensé eso de ti... Quizás porque no podría soportar la idea de Gale haciéndote lo que yo hice.
-Peeta!
-Lo siento Katniss, tú tocaste el tema.
Sus declaraciones me avergonzaron, no podría creer que me estuviera diciendo que tenía pensamientos impuros conmigo. La sola idea me hizo avergonzar.
El me saco de mis pensamientos colocándome lo que aun existía de nuestra comida en mis piernas que desnudas. Solo se escuchaba el murmullo de la lluvia que llenaba nuestros oídos y así desayunamos envueltos nuestras sonrisas y miradas cómplices aunque empezaba a temer que nos quedaríamos sin alimentos cuando la lluvia ceso. Nos apresuramos a vestirnos cuando me di cuenta que mi falda estaba destruida, manchada y el botón había sido arrancado. Tuve que hacer magia para que se mantuviera en su lugar y Peeta no dejaba de reír mientras me veía.
-Mira lo que hiciste! Ahora voy a quedar denuda en cualquier momento.
Su risa me hacía enojar más. Pero el luego me compenso con un dulce beso. Ahora nunca podre estar enojada por mucho con él.
Salimos rumbo a casa tomados de la mano, fue como si saliéramos a un mundo diferente en que éramos marido y mujer aunque todos lo creían así desde que Peeta anuncio mi embarazo ficticio y bueno después de la boda formal , esta vez es diferente por fin yo había aceptado que quería ser suya y que el fuera solo mío y el caminaba con cierto aire de orgullo. En el camino conversábamos sobre escaparnos a la cabaña de vez en cuando y olvidar el mundo, finalmente ante los ojos de todo Panem somos mentalmente inestables así que podemos hacer lo que queramos.
Cuando llegamos a la aldea nos encontramos a Haymitch, a lo lejos le vi sentado en la entrada de mi casa cabizbajo y parecía preocupado pero a medida que nos acercábamos empezó a reír, tan fuerte que me irritaba.
-La próxima vez que escapen a hacer cositas de enamorados dejen una nota- Dijo con esa sonrisa retorcida- Y preciosa, por favor la próxima vez cúbrete el cuello antes de salir en público.
La vergüenza se apodero de mí y solté la mano de Peeta para correr a mi casa, él se quedó afuera solo escuche que reprendía a Haymitch y le pedía que no me avergonzara. Entro a la casa reprimiendo una sonrisa mientras yo me observaba horrorizada en el espejo, mi cabello parecía un nido de pájaros, mi ropa estaba sucia y tenía mordiscos y moretones en el cuello.
-Como te traviste a dejar que me vieran así. Ahora entiendo porque todos nos miraban y murmuraban.- Estaba tan enojada que gritaba y él estaba ahí reprimiendo su risa me enojaba aún más.
-Katniss no hay mucho que yo pudiera hacer. Además para mi estas hermosa y yo no me avergüenzo de lo que paso.
-Mira me voy a bañar y a peinarme y maquillar mi cuello, si cuando salga aun tienes esa sonrisa de tonto te juro que te vas a arrepentir.- Si, eso fue una amenaza y el solo se tapó la cara para ocultar su sonrisa.
Me metí al baño y creo que por primera vez en mi vida disfrute de la ducha. Mi encuentro con Peeta me abrió los ojos y desperté a todas estas sensaciones que mi cuerpo puede sentir y nunca antes me había permitido apreciar. Mi vida fue una lucha constante desde la muerte de mi padre, como podría distraerme con algo tan superficial como el agua corriendo por mi piel cuando tenía que esforzarme en llevar comida a mi mesa. Entonces recordé a Peeta, arrojándome ese pan, él pudo verlo, supo que necesitaba una mano compasiva aunque seguramente el nunca había pasado penurias por alimento.
Estaba tan metida en mis pensamientos que casi no alcance a escuchar que alguien llamaba a mi puerta justo cuando yo salía del baño. Me cubrí rápidamente con un vestido amarillo que fue lo primero que encontré. Al bajar me encontré con Peeta sosteniendo un papel en sus manos, no logre descifrar la expresión de su rostro así que me acerque.
-Que sucede? Quién era?- Le pregunte pero no tuve respuesta.
Alzo su vista, sus ojos dilatados me decían que algo no estaba bien. Di un paso atrás tratando de poner distancia temiendo que fuera una crisis de recuerdos brillantes pero él fue más rápido y se abalanzo sobre mí.
Trate de apartarme pero me sujeto fuertemente, él es más grande que yo, me tomo por sorpresa y estaba desarmada. En menos de un segundo estábamos en el suelo y él estaba sobre mí, intente tranquilizarlo con mis palabras pero parecía no escucharme, con una de sus manos atrapo mis dos manos sobre mi cabeza y no sabía qué hacía con su otra mano, trataba de ver con que arma me atacaría pero con todo su peso sobre mí no me podía mover y me faltaba el aire.
De pronto sentí una algo, algo que presionaba la entrada de mi intimidad, en ese momento me di cuenta que había arrancado mi panti, me miro con sus ojos llenos de furia y me ataco con un beso tan feroz y lleno de deseo que me humedecí de inmediato, libero mi boca para respirar y antes que pudiera decirle algo…. Ya estaba dentro de mí.
De mi boca salió un grito involuntario cuando toda su dureza entro en mí, con toda su fuerza, me dolió pero mi entrepierna palpitaba como loca y la electricidad ya corría por todo mi cuerpo, así que los gemidos empezaron a salir y nuevamente fue como si el mundo desapareciera.
Entraba y salía embistiéndome con tanta fuerza que yo solo podía gemir y jadear mientras él me miraba con esos ojos dilatados mientras gemía y jadeaba, cada vez que entraba y salía de mí.
-Katniss di mi nombre- Me ordeno entre gemidos- Dilo.
no podía, arrastraba las palabras entre gemidos.
-Eres mía- Dijo con una sonrisa retorcida- Mía.
Yo estaba extasiada, solo asentí y repetí su nombre una y otra vez sin que me lo pidiera.
Él se derramo dentro de mí y esa sensación me gusta, es cálida y sentirlo estremeciéndose sobre mí hizo que mi intimidad palpitara más rápido y explotando alrededor de él. Fue tan cálido y tan intenso que quede sin aire.
Me dio un beso muy suave y se separó de mí aunque yo no entendía nada, en un momento pensé que me atacaría y al siguiente estaba descargando todo ese deseo en mí. Se subió su pantalón, bajo mi vestido y me tendió la mano para que me levantara, mis piernas temblaban, mi entrepierna aun palpitaba levemente haciendo que mi piel se erizara y jadeaba.
-Era Gale- Escuche sus palabras pero no entendía.- Quería verte, te dejo esta nota, al parecer ahí dice cuál será el punto de encuentro.
-Gale?- aún estaba confundida
-Si Katniss, quiere verte, deberías ir, perece que tiene algo importante que decirte.
Con mis piernas aun temblando y completamente aturdida me dirigí a la puerta.
-No Katniss- Soltó una risa- así no, deberías subir y cambiarte- Me dijo acariciando mi cabello.
-Cambiarme?-Que me pasa actúo como retrasada.
-No volveré a dejar que te vean así, estas roja- susurro acercándose a mi haciendo que me sonrojara más- Además estas despeinada… y se nota que tus pechos están duros….- dijo pellizcando uno de ellos suavemente a través del vestido haciendo que una nueva ola de humedad llegara a mi entrepierna- estas jadeando y no tienes tu panti.. está en el suelo- susurro en mi oído haciéndome estremecer.
Estaba echa un desastre, pero quería más, en realidad con todo eso no me interesaba ir con Gale. Pero antes que Peeta pudiera continuar avergonzándome alguien llamo nuevamente a la puerta.
-Catnip!- grito Gale desde la entrada.
-Bueno parece que no pudo esperar, sube a prepararte mientras yo le digo que espere.
Obedecí sin pensar, Peeta había encontrado la forma de despojarme de mis objeciones. Rápidamente me vestí, me asegure de usar unos pantalones que no me pudiera arrancar nuevamente antes de lograr salir de la casa, y trate de cubrir mi cuello con mi cabello, no quería que Gale viera la prueba de mis actos, no es que me avergonzara pero no era de su incumbencia.
Me dirigí directo a la calle, los encontré a los dos mirándose en un silencio incómodo. Peeta tenía esta expresión de altivez en su rostro que siempre lo hacía ver más atractivo mientras Gale estaba serio.
-Catnip!
-Gale.
-Solo estaré unas horas, quise asegurarme que estuvieras bien.
-Pues estoy bien.
-Quisiera que camináramos, hay algo que quiero mostrarte, claro si Meelark lo permite- eso sonó mas a reto que a pregunta.
Peeta tomo mi mano y la acerco a su babilla para plantar un beso en la palma recordándome el día anterior. Esto me hizo sonrojar.
-Ohh no… Yo no puedo prohibirle nada, solo me gusta cuidar de ella- Dijo sin soltar mi mano, mirándome fijamente a los ojos- Tanto que a veces se me olvida que Katniss sabe cuidarse sola… y sabe lo que le gusta- dejo salir esa sonrisa pícara.
-Está bien…. Entonces sígueme Catnip.
-Por cierto Gale – Agrego - Prefiero que me llamen Peeetaaa- lo dijo imitándome, casi gimiendo.- Peetaaagg
