CAPÍTULO VII
Aquí está!!! Espero les guste!!!
Saludos a todos…perdón por tardar tanto, pero es que debo anunciar que ayer pidieron mi mano y pues me casaré!!! Besos y cariños a mi futuro esposo!!!
Él no contestó por lo que ella tocó el timbre, que consistía en un cordón que jalaba a su vez una campana.
"Muy rústico" pensó Malfoy aún nervioso
La puerta se abrió dejando ver a una señora mayor, de unos cincuenta años, sosteniendo una copa de vino y riéndose hacia adentro de la casa, cuando se giró la risa se le cortó y fue sustituida por un grito.
-¡Mi niña!- dijo mientras la abrazaba- ¡Que milagro verte por aquí!- dirigió su mirada hacia su estómago, dejando el vino en una mesita a la entrada de la puerta- ¡Oh por Dios!- llevándose las manos a la boca- ¡Que felicidad!- volvió a abrazarla, al hacerlo sus ojos se dirigieron al rubio- Y él ¿Es…?- separándose de ella.
-Él es Draco Malfoy…- su nerviosismo le impedía continuar
-Soy el padre del niño, Señora…-interrumpió a una apenada Hermione, extendiendo su mano
-Soy la abuela de Hermione, dime así "abuela" aprovechando que ya eres de la familia pero, pasen, pasen…-mientras los empujaba por la espalda, cuando estuvieron dentro, cerró la puerta y continuó- Hermione, lleva los abrigos arriba, aquí hace un clima delicioso, ve y no te tardes-
-Yo la acompaño- dijo Draco tomando las prendas y sujetando la mano de Hermione escaleras arriba.
Entraron en una habitación pequeña, pintada de colores rosas, era cálida, la cama en medio de la habitación, en la cabecera un cuadro colgado, en el fondo una cómoda y al lado de ésta un espejo de cuerpo completo, en la ventana debajo de ella, había un silloncito.
-Ésta era mi habitación en casa de la abuela-
-Es linda y se ve cómoda-
-Gracias por quedarte- decía ella viéndolo a los ojos
-No tienes porque darlas, hicimos un trato y pienso cumplirlo-
Ella abrió su bolsa y sacó una cajetilla.
-Toma, he notado que ya no fumas, pero aquí podrás es al aire libre y…-
-Tú lo has dicho, aire libre y puro, ¿Para qué contaminarlo? Vamos nos esperan- dijo tomándola por los hombros y cerrando la puerta tras de sí.
-Antes de bajar pues dime ¿Qué diremos cuando nos pregunten por…- mientras los señalaba-nosotros?
-No les digas la verdad, sólo di: "estamos juntos", sólo eso, no importa la pregunta o la insinuación y si te hablan de matrimonio sólo di: "estamos juntos" y cambia el tema, si quieres puedes agregar algo como: "nos amamos y somos felices"-le besó el cabello y la jaló para bajar.
-Que bueno que ya bajaron, los acompañaré para que no te coman vivo hijo- decía en tono burlón y guiñándole un ojo.
Pasaron una sala amplia y muy bien decorada, una cocina llena de cacerolas, sartenes y envases llenos, hirviendo o friendo algo de comer.
La abuela se asomó por detrás de Draco, quien la cubría por completo a causa de su gran estatura y empezó a hablar.
-¡Oigan todos! ¿Miren a quien me encontré allá afuera?-
Una mesa larga donde había demasiadas personas, hombres y mujeres de todas las edades, niños corriendo por el enorme paraje y el lago al fondo lucía bellísimo.
Todos se giraron a ver a la pareja y sonrieron de inmediato para saludarlos de manera cálida y alegre.
Hermione lo presentó como su pareja y los sentaron en la mesa, la plática surgió alrededor del clima y cosas sin importancia, notó como llevaba meses sin ir ahí, puede que inclusive un año.
El trabajo de Hermione era tema tabú, así que nadie lo tocó, al parecer sus padres habían ido por el postre por una conversación que escuchó.
De pronto un hombre joven, de alrededor de treinta y cinco años, que estaba cargando a una bebé, mientras otros dos, que supuso que eran también sus hijos, lo tomaban de escudo mientras peleaban de manera escandalosa, miró a Hermione y notó como Draco lo observaba.
-Felicidades, el primero siempre es el más difícil- dijo sonriendo
Todas las miradas cayeron en el vientre de la chica.
Las felicitaciones no tardaron en salir de los labios de todos los presentes, Hermione sonreía y agradecía apenada.
-¿Cuántos meses tienes?- preguntó una chica un poco mayor que Hermione, que la miraba de una manera fría y notó como su chica lo tomaba de la mano mientras trataba de contestar, supuso que no se llevaban bien.
-Cuatro meses- contestó el rubio
-¿Para cuándo lo esperan?- su tono seguía siendo agresivo, Draco hizo cuentas rápidas adelantándose a cuánta pregunta saliera de labios de esa mujer
-Para Abril- contestó Hermione- Finales de Abril o principios de Mayo, aunque es más probable que sea en Abril-
-¿Cuánto llevan juntos?-
-Siete meses- contestó el rubio, eran los meses que llevaba separada del pelirrojo, y si la familia lo sabía podían pensar que él era la causa del rompimiento de la feliz pareja.
-Si que eres rápida primita-
-Bueno, si nos vimos un poco rápidos-contestó ella un poco más segura de si misma
-Así que fue un accidente, por lo que se ve- se burlaba de Hermione, quien sólo pudo bajar la vista mientras ponía sus manos protectoramente sobre su abdomen.
-Digamos que son de esos accidentes que si bien no son planeados, son esperados- besó la mano de ella, haciéndole saber que no estaba sola- Y por lo mismo bien recibidos, son una bendición-
-Estoy contigo- dijo el primo de Hermione, llamado Randy, quien era padre de cinco niños según la conversación siguió adelante.
Jugaron un juego de mesa antes de comer, mismo que se vió interrumpido por la llegada de los padres de Hermione.
-¡Miren! Helado y pastel de chocolate con almendras-
Todos aplaudieron, el padre lo llevó dentro para guardarlo en la cocina y fue cuando su madre abrazó a su hija, felicitándola por su primer nieto, después su mirada cayó en Draco.
-Él es…-
-Ya se quien es hija, Señor Malfoy que gusto volver a verlo- supo por su tono que no era bienvenido en su familia.
El padre también lo recibió de la manera seca y fría que había usado su esposa.
La comida era una asada con varias guarniciones, como verduras al gratín o con mantequilla, puré de papás y diferentes pastas.
Draco se portó como era su costumbre, complació a su chica en cualquier antojo y la familia vio encantado como su hija, prima, sobrina o nieta era mimada en exceso por su pareja, todos sonreían complacidos.
Hermione, ya no tenía agua así que con la mirada se la pidió a Draco, quien le besó la frente y se encaminó a la cocina, deteniéndose en la puerta.
-¿Puedo?- preguntó a la abuela
-Claro hijo, estás en tu casa-
Entró en la cocina, y notó como detrás de él sentada en la mesa estaba la prima, Cassidy, quien le había hecho el tortuoso interrogatorio.
-¿Puedo hacerte una pregunta?- dijo en tono meloso, Draco detectó en seguida que le estaba coqueteando y rió para sus adentros.
-Adelante-contestó sin siquiera girarse a verla
-¿Te atrapó no es así?-
-¿Perdón?-preguntó el rubio girándose a verla
-Lo que oíste, apuesto a que te cazó con zeta, y el embarazo fue la manera-
-¿Por qué habría de hacer eso?- mientras un pensamiento cruzaba por su mente "Más bien fue al revés yo la cacé y el embarazo fue la manera"
-¿Por qué alguien tan guapo como tú estaría con alguien tan ordinaria, fea y vulgar como ella?- decía mientras se acercaba a él de manera seductora y acariciando su pecho, él rápidamente le quitó las manos, la miró y rió fuertemente- ¿Por qué te ríes?- su tono era de enojo.
-Porque a la única ordinaria, fea y vulgar que veo en esta casa, eres tú, con permiso- salió del lugar con una mezcla de jugos que le encantaba a Hermione y rara vez le hacía por falta de tiempo pero, ahora era su día y debía conquistarla.
Se lo entregó y después un juego de cartas le siguió a la sobremesa, risas, algarabía y felicidad rodeó el ambiente.
Después del juego, Hermione fue por pan para que los niños se lo dieran a los patos del lago, todos veían como se alejaba y se tambaleaba pues el camino era empinado.
-Con permiso-dijo Draco levantándose- Pero, no quiero que se caiga por la vanidad de toda mujer: zapatos-
Todos rieron ante el comentario mientras observaban al rubio que cargó a Hermione para jugar con ella en brazos.
Los niños les dieron de comer a los patos riendo, jugando e incluso a veces mojándose.
La pareja se sentó en una banca de piedra que se encontraba al pie de un gran sauce, la chica se recargó en el pecho de Draco, sus ojos se encontraron y sus labios estaban a punto de unirse cuando…
-¡Hermione!- gritó un sobrino quien sostenía a un pato, aleteando con fuerza y un gritó de horror salió de la boca de la castaña, quien por poco cae de espaldas de la banca.
Draco la sostuvo sólo para ver como los ojos de ella se encendían de furia, cosa que el pequeño notó pues salió corriendo y gritando: "yo no fui, yo no fui, yo no fui,…"
Todos a lo lejos rieron con fuerza, y Hermione se sintió apenada.
-Vamos, ya es tarde y aún te debo tu malteada- le dijo mientras la cargaba y daba giros durante el camino.
-Nosotros ya nos vamos- anunció la chica entre risas
Todos se despidieron de ellos, pidiéndoles que fueran más seguido.
Hermione subió a toda prisa por los abrigos y cuando se iba su madre la sorprendió.
-Adiós mamá-decía al salir de la habitación
-Espera-puso una mano sobre su hombro
-¿Qué pasa?-
-De todos ellos, ¿Por qué él?-
-¿A qué te refieres?-
-Si, de todos los hombres ¿Por qué Draco Malfoy como pareja? Yo recuerdo como era, como te trataba, como te decía ¿O ya se te olvidó?-
-No mamá, pero la gente cambia y estoy con él porque es el padre de mi bebé, por lo tanto nos amamos y somos felices-dijo mientras salía de la habitación
-Ya regresé-
-Que bueno ya empezaba a extrañarte tu chico- decía la abuela
