Disculpenme si se me paso algun "Adam" o "Io" cuando adapte la hsitoria, disfrutenla :3

Y bueno, que decir, prometi un final depre ... AMO los finales depres , no me odien e.e Uu


Carmín esmeralda

Chapter 7 : Juro que volveré junto a ti - ahora todo se puede jurar-

A la mañana siguiente, al despertar Alfred lo primero a lo que fueron sus ojos fue hacia donde se encontraba Arthur, pero él no ya no estaba. Al no encontrarlo se levantó desesperado, dio una vuelta completa,pero sus ojos no podían ubicarlo. Gritó su nombre y luego de dar unos pasos más pudo divisar una sombra blanquecina entre los árboles.

-Gracias al cielo que est…- El habla se le cortó y la eterna sonrisa muto a un rostro atónito. Arthur volteó con una radiante y enamorada sonrisa, pero al ver el rostro del menor, cambio a una expresión más preocupada - ¿Qué sucede? – Se examinaron con la vista al mismo tiempo, hasta que chocaron sus miradas, ambos se sonrojaron y sólo se alcanzó a oír –Tus ojos…. son verdes- El ángel los abrió mas, sorprendido, y sin desviar su vista de los orbes azules dirigió sus manos hacia su cabello, volvió su vista a las hebras que cogía, y abrió la boca al ver el color cenizo clarísimo que desprendía un brillo especial con el sol de la mañana.

-¿Quién eres? – Afiló la vista el americano, y comenzó a retroceder un poco.

-¡Soy yo! –Arthur estiró sus manos y dio unos pasos más -Este soy yo…– miró hacia el suelo, algo culpable de no haberle dicho antes el pequeño detalle.

Alfred desconfió durante un segundo, pero al volver a dirigir su vista en las pequeñas esmeraldas, sintió la misma sensación de querer sumergirse en ellas como cuando estas eran de color sangre, y la misma sensación de misterio enmarcada por sus ahora casi blanquecinas pestañas.

Luego de unos minutos parpadeando pensativo, y un poco descolocado también, retomó la sonrisa y estiró sus brazos, invitando a Io a entregarse a ellos, el cual no negó el abrazo, sujetándose fuertemente de su cintura y recostandosu cabeza en su pecho. Alfred pasó sus manos por sus cabellos admirando lo increíblemente sedosos que los caracterizaban ahora – Tenemos que volver a ese lugar- susurró mientras cogía su mano y volvían a entrar a aquel valle donde se había desatado guerra hace tan solo unos días.

Con el dolor aún guardado en su pecho, y tratando de evitar los recuerdos que se acumulaban en su mente, fue en búsqueda de algo más que indicara quienes fueron alguna vez todos esos hombres que dieron su vida por su patria, y poder enviárselas a la comando central de Francia para poder ofrecerles los honorarios correspondientes a ellos y a sus familias, si es que aun seguían con vida.

Arthur se quedó detrás, observando cuidadosamente el paisaje que los rodeaba, lúgubre pero maravilloso, el baño de sangre ocultaba las flores que al parecer crecían con tranquilidad noches atrás, se detuvo un rato contemplando aun los pequeños tallos que sobresalían con ansias de vivir. Cuando levantó su mirada, detecto un soldado con un uniforme de un color distinto al que Alfred poseía.

Y al detectar el arma que este tenía, en cuestión de segundos se posicionó detrás de Alfred.

Todo sucedió demasiado rápido –dicen que se necesita menos de un segundo para dejar de vivir. El americano llegó a escuchar el sonido de la bala, pero al voltear solo vio el cuerpo pálido de ángelcayendo al suelo. Giró la vista hacia el soldado, pero este ya no se encontraba, se agacho desesperado hacia Io incrédulo de que eso estaba pasando, se suponía que era un ángel, no podía morir. No tenia que morir.

Pero su respiración se desvanecía, y la sangre seguía brotando sin fin al igual que las lágrimas que salían de sus ojos.

-Creo que… esto es mi castigo. Ha llegado la hora…es tiempo de decir adiós.

-¡¿Qué?! No puedes dejarme así. Por favor, ¡Resiste!– gritó Alfred mientras un nudo de la garganta le cortaba el aire al sentir como el más pequeño comenzaba a temblar – ¡Tú eres un ángel, eres mi ángel! No puedes…

-Yo ya no soy un ángel…-Arthur interrumpió con las pocas fuerzas que le quedaba…- No lo he sido desde que me enamore de ti Alfred… mi gran pecado pero también lo más hermoso que he podido vivir- tosió sangre y le dedico la última mirada hacia su amado. – Gracias…por todo.

Alfred lanzó un grito impotente, desesperado, mientras el alma se le rompía en mil pedazos. Abrazó el cuerpo inerte de aquel ser que fue su guardián y su salvador. Y con el corazón destrozado, juró volver a encontrarse con él en la eternidad.

Sin saber que estaba dictado que, cuando los ángeles pecaban, no se merecían ni el infierno.


Aunque haya tardado 10 dias cuando me comprometia a cinco, al menos lo logre TWT me costo mucho entrar al internet, mi vida se consume lentamente en proporcion a los dias que pasan T-T

Espero les haya gustado, gracias por haber leido :3

Y bue... si me quieren matar por Not the way I planned it... yo matare personalmente a Sole para que me lo edite , esperenme unos dias nomas xd