Los personajes no me pertenecen. Pertenecen a Peach-Pit.
(Siento mucho no haber podido subir el capi anterior. Es que estoy castigada y no había tenido tiempo de subirlo. Bueno, como recompensa por su espera, les dejo este capi. Espero les guste:3)
Un mes para enamorarme de ti
Amu POV
Ikuto es un idiota. Pensar que yo estaba celosa. En sueños. Pero ¿Realmente era su hermana? Porque sinceramente parecía su novia. Pero a mi me da igual. Si piensan que me puse celosa cuando llego ella, están equivocados. Me asuste al pensar que era su novia. Lo que menos quiero son más problemas. Creo que ya es de día. Ayer fue un día agitado. Después del castigo de quedarnos en la cabaña, salimos e hicimos muchas cosas. Ahora que lo pienso, mis charas no aparecieron en todo el día, bueno a excepción de la noche. Casi las mato pero bueno. Creo que ya tienen bastante claro que no se pueden ir por ahí sin decirme nada. Fui abriendo los ojos poco…
-¡¡ Kyaaa!!-grité, pegándome con los tubos de la litera.
-¿Qué sucede?-me pregunto abriendo los ojos.
-¡¿Qué haces aquí?!-grité, empujándolo. Cual fue mi sorpresa que…
-eres una escandalosa. Aun es temprano-dijo abrazándome.
-¡Suéltame!-dije en un tono de voz muy alto.
-¿Amu?-me pregunto Ayra desde abajo. -¿Estas bien?
-s-si. No te preocupes.
-¿Qué sucedió?-dijo parándose y viendo a mi cama.
Abrió los ojos a lo más que pudo. Quien no lo haría.
-Amu, duérmete ya. Quiero descansar-dijo Ikuto, cerrando los ojos y abrazándome.
-¡Suéltame, Tsukiyomi Ikuto!-grite.
-vas a despertar a todas-me dijo Ayra.
-lo siento. De todos modos ¿Por qué estas aquí, Ikuto?-le pregunte al fin.
El como respuesta, alzo su brazo izquierdo. Sentí un jalón en mi muñeca derecha. Teníamos esposas.
Esto es el infierno.
-¿Por qué tenemos esposas?-
-no se.-dijo Ikuto, abriendo de nuevo los ojos-esperaba que tu me contestaras esa pregunta. Ya se que me quieres mucho, pero no es para querer estar con esposas.
-cállate. Ni sueños quisiera estar atada a ti.
-eso dices ahora. Luego querrás.
-aja. Bueno, tenemos que ir con Nikaidou-sensei para saber que pasa-le dije.
-hm…-Ikuto se encogió de hombros.
-busque la escalera y cuando me quise bajar, sentí el tirón.
-¿Cómo piensas bajar?-me preguntó Ikuto, mirándome divertido.
-¿Cómo propones?-le dije.
El no contestó y se movió y empezó a bajar las escaleras. Cuando llegó al piso, yo ya también iba para allá. Solo que en lugar de pegarme con el suelo, caí en el pecho de Ikuto.
-¿Cómo se dice?-dijo en mi oído.
La posición era algo incomoda. Yo estaba con mi cara en el pecho de Ikuto. Y mi brazo derecho estaba torcido.
Me separé de él rápidamente. Mis mejillas ardían. Lastima que no me podía separar de él dos metros.
-¿Vamos?-me preguntó Ikuto, burlón. Yo solo asentí.
Bajamos a la sala y encontramos a Nikaidou-sensei y al señor Hupp platicando. Cuando nos vieron, el señor Hupp sonrió.
-ya se enteraron-dijo mirando nuestras muñecas.
-¿Por qué tenemos esposas?-preguntó Ikuto.
Idiota.
-es su castigo-dijo en señor Hupp, muy calmado.
-pero ¿Por qué?-pregunté, sin poder entenderlo.
-Amu…cállate-me dijo Ikuto en el oído.
Le iba a responder, pero Nikaidou-sensei dijo:
-lo siento, chicos, pero se hubieran ahorrado este castigo si no hubieran peleado.
-pero él empezó-dije.
-claro que no. tu fuiste la que empezó-dijo Ikuto, burlón.
-claro que no. tu me provocaste-le dije.
-bueno, bueno-dijo el señor Hupp-todo el campamento, y digo TODO, tendrán las esposas. Solo el último día, si se portan bien y dejan de pelear, se las quitaré. Si intenta quitárselas antes de tiempo, se tendrán que ir de regreso juntos hasta que lleguen a Japón.
-pero eso es injusto-dije.
-Amu…cállate-me volvió a decir Ikuto.
-no me callo-le dije.
-bueno, es hora de irse a bañar-dijo el señor Hupp.
5…4…3…2…1…
-¡¿Qué?!-gritamos.
**********************************************************************************************************************************************************
¡Hola!!!!!
¿Cómo les va?
¿Les gusto?
Espero que si.
A mi me encanto la idea de las esposas
¿A ustedes no?
Jeje
Bueno
Dejen reviews
Y gracias a las personas que dejan
Nos vemos.
Se cuidan.
