VI Adivina Adivinador


Coulson: ― ¿Loki durmiendo en el suelo de un sucio granero?―

― ¡Ey! No era un granero sucio―

Coulson: ― Bueno, es que hacía a Loki más refinado―

― La palabra correcta es elegante―

Coulson: ― ¿Cuándo sucedió todo eso?― se rascó la cabeza: ― Fue después de lo de Nueva York, lo dijiste ¿Pero qué Thor no se lo llevó a Asgard?―

― Luego está lo de Londres, entre medio de los elfos oscuros Thor creyó muerto a Loki, así pudo irse―

Coulson: ― ¿Se escapó para venir a la Tierra?―

― Sí―

Coulson: ― Qué peligro―

― Loki no era un peligro―

Coulson: ― Dime eso a mí―

― El no quiso matarte―

Coulson: ― ¿Quiso rascarme la espalda? Se le pasó un poco la mano―

― Intentó herirte, un corte no letal pero suficiente para sacarte del juego― mire el techo y abrí las palmas: ― Pero se le olvidó que los humanos tenemos el corazón del lado izquierdo― Coulson tentado empezó a reírse con fuerza.

Coulson: ― ¿Y él de qué lado lo tiene?― dijo mientras se secaba una lágrima.

― Un poco a la derecha― le señalé.

Coulson: ― Guau… ― miraba la mesa y jugaba con la lapicera: ― ¿Cómo terminó Goes haciendo las paces con Loki?―


En algún lugar de la granja un gallo cantó. La luz del día estaba entrando al granero, sentí su calidez en el rostro, me estiré y abrí los ojos lentamente. Goes estaba desparramado en el piso, lo patee y se despertó.

Goes: ― ¿Qué, qué pasó?― se enderezó y se refregó los ojos: ― ¿Y Loki?―

Loki: ― Creí que no se despertarían más― Goes se sobresalto, yo sonreí al verlo de pie pero en su cara no compartía mi entusiasmo.

― ¿Qué pasa?―

Loki: ― Me voy―

Goes: ― Puedes quedarte un rato si quieres―

Loki: ― No lo creo…― se dirigió hacia la puerta.

― ¿En serio… así de frío serás?― se dio la vuelta, me miro de arriba abajo.

Loki: ― Adiós Erick― salió del granero.

― ¡Oye!― corrí hacia la puerta, salí afuera y miré para todos lados, ya no lo veía: ― ¡Eres un idiota!― Quería hablar de tantas cosas, hacerle tantas preguntas y él solo se fue..

Goes: ― ¿Y ahora?―

― Sé a dónde se fue― Goes suspiró.

Goes: ― ¿Podemos comer algo al menos? Yo tengo hambre―

Mientras Goes terminaba su desayuno yo preparé las mochilas; puse linternas, baterías extra, una cantimplora, busqué en la habitación de Leo sus cuerdas y elementos de alpinismo. Fuimos hasta el granero.

Goes: ― ¿A dónde quieres ir, al Everest?―

― No, al bosque tonto―

Goes: ― Como que te preparaste para la guerra―

― Anoche querían cazarme y casi me ahogo, yo creo que es poco―

Goes: ― Leo y Kim no vienen hasta mañana― venía con las yeguas.

― ¿No deberíamos dejarlas descansar?―

Goes: ― Las chicas ya lo conocen ¿Para qué traumar más caballos?―

Minutos más tarde cabalgábamos por el bosque.

Goes: ― ¿A dónde vamos?―

― A risco, donde vi las runas―

Goes: ― ¿Las letras con lucecitas de las que me contaste?― asentí: ― ¿Y por qué?― le pase la libreta donde anoté aquella leyenda.

"Del sonido de las pisadas de un gato y el aliento de un pez, con el miedo de una fiera y la saliva de un ave, de las raíces de una montaña y de la barba de una mujer, se hicieron aquellas cadenas que a Fenrir van a detener, si encuentras en tu mente algo que las pueda romper, dilo en voz alta y estos muros vas a desparecer"

Goes: ― No entiendo mucho que quiere decir―

― Creo que es como un acertijo, que abre alguna especie de pasaje―

Goes: ― ¿¡Cómo el ropero de Narnia!?―

― Más como la entrada secreta a Moria―

Goes: ― Oh… ¡Yo quiero ser Aragorn!―

― Tú eres más como Pippin― puso cara de póker: ― ¡Jajaja!― entramos al claro de los hongos blancos.

Goes: ― ¿Pero una entrada a dónde?―

― Buena pregunta…recuerdas el sueño que te conté―

Goes: ― ¿Cuál de todos?―

― El primero, específicamente la parte de los calabozos―

Goes: ― Esa parte me da miedo ¿Por qué?― levante las cejas: ― ¿¡Crees que son calabozos!? Eso da más miedo todavía―

― En realidad, creo que es un solo calabozo―

Goes: ― Pero en tu sueño Loki estaba encerrado y me parece haberlo visto suelto por ahí―

― Tal vez no era Loki el que estaba encerrado y solo era algo simbólico―

Goes: ― ¿Simbólico?―

― Yo vi este bosque esa noche, esos hogos que pasamos, ese tronco de allí y el rio, mientras más lo pienso más lo recuerdo― Goes paro el caballo.

Goes: ― ¿Tienes visiones Erick?― su pregunta me sorprendió.

― ¿¡Qué!? No― seguí avanzando y él me siguió después.

Goes: ― ¿Y qué hay de la contraseña, se la preguntamos a Loki y ya?―

― Creo que está hecho para que Loki no sepa la respuesta―

Goes: ― ¿Y nosotros si?― ya se podía escuchar el murmullo de las aguas, llegamos a la orilla del rio.

Goes: ― Aquí vamos otra vez― sentía las piedras chapoteando bajo los cascos de los caballos: ― ¿Qué podría haber allí que Loki quiera tanto?―

― Tengo una teoría―

Goes: ― ¿Sí?―

― Según los libros Loki tuvo tres hijos, la Diosa de la Muerte, la Serpiente de Midgard y mi favorito, el Lobo Fenrir―

Goes: ― Vaya nombres―

― Goes… ¿Cuántas veces hemos escuchado ese aullido?―

Goes: ― ¿El lobo gigante del que el abuelo habla siempre?―

― Exacto― llegábamos a la otra orilla.

Goes: ― ¿¡Entonces es real!?― una vez más estaba frente aquella pared de piedra.

― Mira, hay huellas recientes―

Goes: ― ¿Son de Loki... o tal vez de asgardianos?― dijo alarmado.

― Mantén la calma―

Goes: ― No veo ni siquiera un grafiti―

― Creo que brillan solo con la luz del atardecer―

Goes: ― Bien señor de los anillos― me acerqué al risco.

― Creo que la clave del acertijo está en la última frase― puse mi mano en la roca: ― ¿Qué busca en tu cabeza para resolver problemas?― Goes se encogió de hombros: ― Pensamientos― susurré.

Goes: ― Creo que no era esa―

De repente sentí un fuerte piquete en toda la palma, retrocedí adolorido y vi como corrían pequeños hilos rojos por mi mano que quedó impresa con sangre en la roca. Las hojas secas en el piso se levantaron con el viento y las raíces de los arboles empezaron a moverse, trepando por la roca y creciendo como venas con mi sangre. Sujetamos a las yeguas con fuerza intentando calmarlas.

―… Erick― soplo el viento.

Goes: ― Erick― giré la cabeza, un rostro hecho raíces nos miraba.

― Tranquilo, no dejaré que te pase nada Goes― vi a los ojos de aquel rostro: ― ¿Sabes quién soy?― dije tímido.

Eres Erick Fox, hijo de la mentira y de la verdad, el hermano monstruo― sonaba como muchas voces en una, que provenía de todas direcciones.

Goes: ― ¿Cómo sabe?―

Probé su sangre… he probado la sangre de todos Goes Doson

Goes: ― ¡Qué asqueroso y grosero árbol parlanchín!―

No soy un árbol

― ¿Y qué eres?―

Soy Gleipnir― ¿La cadena que retiene a Fenrir?: ― Has venido a quebrantarme, pero soy inquebrantable

― Nada lo es―

Responde el acertijo o vete de aquí― dijo enojada.

― Ya te lo dije… pensamientos― frunció el seño y gruño. El rostro se desarmo y las raíces forcejearon para abrir la entrada a una cueva.

― No tienes que entrar si no quieres Goes―

Goes: ― Y quedarme con el tronco regañón solo― agarró la mochila y se bajo del caballo.

Dejamos los caballos escondidos en el bosque y entramos con nuestras linternas encendidas. Primero era un túnel de roca desprolijo, pero conforme avanzábamos las paredes se volvían más lisas y trabajadas. Nos topamos con una rustica escalinata, al final había un largo puente sostenido por unas altísimas columnas. Toda la construcción era de una piedra negra y el lugar estaba iluminado por un tenue resplandor rojizo que teñía las paredes e invitaba a irse de allí.

Caminamos por el puente, Goes estaba concertado en el precipicio sin fondo que había a los lados, con aquellas rocas puntiagudas que sobresalían de la obscuridad.

Goes: ― ¿Qué pasa si Fenrir decide devorar a sus libertadores?―

― No creo que haga eso, es el hijo de Loki―

Goes: ― Pero no es Loki y no nos conoce― era un buen punto: ― ¿Si se molestaron tanto para encerarlo debe haber una razón, no crees?―

― No tiene que ser una buena razón ¿Qué tal si solo fue por miedo?―

Goes: ― Si los asgardianos le tienen miedo ¿Por qué nosotros no?―

― Yo no siento miedo―

Goes: ― Yo sí, tengo bastante miedo― dejé de caminar y lo miré.

― Todo va a salir bien, ya verás― estábamos justo a la mitad.

En eso se escucho un crujido, grandes bloques de rocas empezaron a caerse de las paredes y por sus grietas brotaron chorros de lava con tanta presión que casi llegaban hasta el puente. Otro bloque más del tamaño de un colectivo cayó desde arriba sobre el puente a 50 metros de nosotros, el impacto nos tiró hacia atrás. Luego el puente empezó a partirse y cada nuevo pedazo adquirió vida propia; todo se convirtió en un laberinto danzante.

― ¡Corre!―

Los fragmentos de puente comenzaron a separarse, saltamos la primera brecha pero la segunda ya era demasiado para nosotros. El tramo en donde estábamos comenzó a hundirse hacia la piscina de lava.

― ¡Allá mira!― había una saliente en el borde, sequé la cuerda de mi mochila e hice un fuerte nudo, Goes era mejor con el lazo y la pudo enlazar, coloque el grigri: ― ¡Vamos!― me frenó.

Goes: ― ¡No, no puedo!― no había tiempo así que enganché su mosquetón, lo empuje y me lancé tras él: ― ¡Te odio!―

― Sí ya sé, sube― al terminar subir el piso bajo nuestros pies comenzó a inclinarse: ― ¡Sigue corriendo!― nos abalanzamos desesperados hacia la otra orilla, apenas llegamos a sujetarnos del borde. Vi una linterna rodar por el cada vez más empinado suelo, Goes no había podido sujetarse con ambas manos.

Goes: ― ¡Erick!― se le soltaban los dedos de la mano mientras pataleaba con sus pies para tener algo tracción. Me subí rápidamente a lo que antes era el grosor del puente.

― ¡Goes dame la mano!― estiró su brazo y lo sujete, sonrió: ― ¡Bien sube!― se recostó agitado.

Goes: ― ¿Todo va a salir bien?― mire sobre su hombro, una columna se nos venía encima, la sacudida arrojo a Goes hacia atrás y cayó.

― ¡Goes!― mire por el borde: ― ¿¡Loki!?― Goes estaba abrazado a Loki con piernas y brazos, mientras este trepaba enterrando sus dagas en la roca. Cuando llegaron arriba Loki me tomo del brazo.

Loki: ― ¡Cierra los ojos!―

― ¿Qué?―

Un humo verde nos envolvió y por medio segundo me quedé sin aliento. Luego el humo se esfumo igual de rápido, entonces vi que aquel laberinto infernal había quedado atrás. Me sujeté el vientre, sentía como si hubieran puesto todos mis órganos en una coctelera y me los hubieran devuelto batidos, también me zumbaban los oídos.

Loki: ― Te dije que cerraras los ojos… no importa, de todos modos la primera tele-transportación es complicada― lo miré aturdido: ― ¿Estás bien? Sin contar el revoltijo de tripas― sonreí.

― Si― apoye la espalda en el suelo.

Loki: ― ¿Y tú?― asintió Goes todo tembloroso y agitado.

Goes: ―… gracias― Loki le revolvió el pelo.

Loki: ― Vi la entrada abierta y por un segundo pensé que el mismísimo Odín había venido por mí… luego escuché sus caballos― suspiró: ― Y casi se me sale el corazón, este lugar está minado de trampas― Goes me pateó furioso.

― ¿Qué? Pensé que resolver el acertijo era la parte difícil― me senté.

Loki: ― Por cierto ¿Quién lo adivinó?― Goes me señaló automáticamente: ― Llevo siglos intentándolo― dijo enojado: ― ¿Cómo lo hiciste?― nos paramos.

― Te digo luego―

Loki: ― ¿Luego? No, dímelo ahora―

― Cuando salgamos, así tendré algo para que no salgas corriendo― seguí avanzando, Loki se quedó boquiabierto y con el seño fruncido.

Loki: ― ¿¡Qué demonios hacen aquí!?― dijo caminando a mi lado.

Goes: ― Seguirte y ayudarte a liberar al lobo― dijo entusiasmado, Loki lo miro sorprendido.

Loki: ― Ustedes no son niños normales ¿Cómo saben eso?―

― ¿Qué te encontraríamos aquí o de tu hijo Fenrir?―

Loki: ― Ambas supongo― dijo algo incomodo.

― De los libros, yo también se leer―

Goes: ―…y de los sueños― lo miré.

Loki: ― ¿De qué habla?―

― De nada― agarró mi mochila y tiró de ella hacia atrás al tiempo que se oyó un restallido, alumbre con la linterna y vi unos cristales rojo cerrados como dientes a centímetros de mi cara.

Loki: ― ¿Ya mencioné las trampas?― dijo arqueando una ceja: ― Ponte detrás de mí, tu también Goes… ¿Goes?― miramos detrás nuestro y Goes no estaba.

― ¡Goes!― me tapó la boca.

Loki: ― No grites―

― Pero Goes―

Loki: ― Él está bien, Gleipnir debe haberlo arrastrado por otro túnel―

― ¿¡Y cómo eso está bien!?―

Loki: ― Siento la presencia de tu amigo, lo tengo en mi mente en este momento y le dije que no se mueva que vamos por él―

― ¿Con la mente?―

Loki: ― Sí― me agarró del brazo y comenzó a caminar: ― Mira de niño jugaba en este laberinto, lo conozco no cambia mucho en realidad―

― ¿Cómo qué de niño?―

Loki: ― Bueno antes Asgard lo usaba para guardar tesoros, no como una prisión―

― ¿Gleipnir tiene vida? Pensé que solo era una cadena con un nombre pretencioso―

Loki: ― Todo este lugar es la cadena y sí, tiene vida―

― Genial― dije malhumorado.

Loki: ― Para empezar no debieron venir ¿Qué estabas pensando?―

― Ya te dije queríamos ayudarte―

Loki: ― No necesito ayuda de nadie―

― ¿Quién resolvió el acertijo, ah?― revoleó los ojos.

Loki: ― ¿Y si no hubiera vuelto que le habría pasado a Goes he?― agaché la cabeza: ― Escúchame niño, esto es peligroso solo intento cuidarte―

― ¿Y quién te cuida a ti?― se quedó viéndome, luego sonrió.

De repente el suelo bajo mis pies desapareció, Loki no logró atraparme y caí por un tobogán de piedra hasta que llegué al doloroso suelo, me puse de pie y entonces noté un viento en la nuca, levanté la vista y Fenrir abrió sus ojos que brillaban como dos calderos, eran tres metros de fuego puro. Noté la espada en su boca y cuando me acerqué un poco lanzó un gruñido, se agitó con fuerza intentando zafarse de las enormes cadenas, entonces lo sentí, su miedo.

― Tranquilo Fenrir― me fui acercando hasta que quedé debajo de su hocico, me olfateó.

Fenrir: ― Humano…― oí en mi mente su voz grave: ― ¿¡Qué quieres!?

― Vengo a sacarte de aquí― echó las orejas hacia atrás.

Fenrir: ― ¿Qué trampa es esta?― gruñó.

― No es trampa, hasta vine con Loki― me estiré para alcanzar la espada, entonces gruñó y abalanzó su hocico, las cadenas lo frenaron antes de aplastarme: ― Solo quiero sacarte las estúpidas cadenas― dije hecho un bollo.

Fenrir: ― No se puede niño

― Solo déjame intentarlo, de verdad no intento hacerte daño―

Fenrir: ― No… ni yo― cerró los ojos y bajó la cabeza, me dejó acariciarlo entre me medio de los ojos.

Sujeté la espada y rápidamente la empujé hacia abajo, Fenrir sollozó, tiré de ella y salió dando giros en el aire, terminó clavada a milímetros de mi pie. El lobo ablandaba su mandíbula.

Fenrir: ―… gracias― las palabras ahora salían de su boca, levantó la vista, voltee para ver. Era Loki y traía a Goes con él.

Loki: ― ¿Fenrir?― dijo con sus ojos llorosos mientras se acercaba, Goes caminaba a su sombra: ― Hijo mío…― abrazó la gigante cabeza de lobo.

Fenrir: ― Padre― dijo moviendo su cola.


Coulson: ― ¿Fenrir es el Dios Lobo, cierto?―

― Sí―

Coulson: ― Loki tuvo hijos bastante aterradores ¿Cuántos son?―

― Cinco hijos―

Coulson: ― La Serpiente, el Lobo y la Muerte…―

― Jormungandr, Fenrir y Hela― lo interrumpí: ― Tienen nombres―

Coulson: ― No quería ofender… ¿Y los otros dos?―

― Prefieren seguir anónimos―

Coulson: ― ¿Qué no había un unicornio con seis patas o algo así?―

― Es un caballo de ocho patas y no es su hijo, eso es otra de las mentiras que inventaron los asgardianos para ensuciarlo―

Coulson: ― ¿Pero si existe?―

― Claro―

La verdad era que Loki lo había criado de potrillo. El animal era raro hasta para los asgardianos, lo consideraban deforme, pensaron sacrificarlo pero Loki se los arrebató. Luego el caballo se convirtió en el más poderoso corcel de los nueve mundos, el único capaz de viajar entre dimensiones más rápido que la luz ¿Y adivinen quien quiso tener ese juguete?

Coulson: ― ¿Thor?―

― Exacto―

Coulson: ― Pensé que era de Odín―

― Odín quería dárselo a Thor pero Fridga apeló por Loki, así que el viejo dictó que ninguno de los dos podría tenerlo―

Coulson: ― ¿Y se lo dejó él?― se enderezó en la silla.

― Ahora ya sabes cómo son los asgardianos―

Coulson: ― ¿Esto es cierto o intentas ponerme en contra de ellos?―

― No quiero ponerte en contra de nadie Phil, mucho menos en contra de Asgard, eso es muy peligroso― me eché hacia atrás en mi silla: ― Yo solo respondo tus preguntas―

Coulson: ― Empiezo a sentirme mal por Loki― hurgó entre sus papeles: ― Si era tan bueno como tú dices ¿Por qué amenazó a la Tierra? Sin contar lo que le hizo a un pueblito en Nuevo México con su Destructor―

― Loki no envió al Destructor―

Coulson: ― ¿Quién fue?― dijo sorprendido.

― Esa es charla para otra ocasión―

Coulson: ― ¿Por qué? Cuéntame ahora―

No, queremos saber cómo rompieron a Gleipnir― se escuchó por el intercomunicador.

Coulson: ― ¿Pero qué…?―

― Esos son Fitz y Simmons, que te apuesto― me paré y agarré el micrófono de la oreja de Phil: ― ¡Auxilio chicos! ¡Coulson quiere interrogarme hasta morir!― me lo arrebató de la mano.

Coulson: ― ¿No que te ibas a comportar?―

― Llevo aquí más de diez horas ¿Cómo no estás arto ya? Debes tener muy buenos cojines, con razón May te los mira tanto―

Coulson: ― ¡Señor Fox!― se puso colorado.

― Presente― se escucharon rizas por el auricular.

Coulson: ― ¿Cómo rompieron a Gleipnir?― dijo mientras se abanicaba.


Le dimos un minuto, ya sabes después de siglos separados no íbamos a cortarle un abrazo de padre e hijo.

Fenrir: ― ¿Este es tu ejercito?―

Loki: ― Es lo que conseguí― dijo sonriente: ― El que está detrás de mí, es Goes― se corrió para descubrirlo: ― Y este es… ¡Erick!― agarró mis manos y miró mis palmas, me había cortado con el filo de la espada sin darme cuenta.

― Auch― de la nada sacó unas vendas verdes y las enrollo en mi mano.

Loki: ― ¿Y ahora como te sacamos esto?―

Goes: ― ¿Qué tal con esa espada de ahí?― dijo medio tímido.

Loki: ― Buen intento enano― le revolvió el pelo: ― Esas cadenas fueron forjadas por los mejores herreros de los nueve mundos con metal de uru y magia de sangre… no se romperían ni con Mjolnir― bajó la cabeza.

― El acertijo decía que si encontrabas algo que las pudiera romper lo dijeras en voz alta y podrías entrar― me miró pensante.

Loki: ― Vas a tener que compartirme la respuesta―

― Ya lo sé… ahora no tendré con que retenerte―

Loki: ― No me voy a ir a ningún lado, te lo debo Erick―

― Pensamientos, la respuesta es pensamientos―

Fenrir: ― ¿Pensamientos? ¿Cómo se supone que eso sirva?―

Loki: ― No lo sé, la mente es algo poderoso― mire la espada en el suelo.

― La espada―

Loki: ― Es una espada vieja―

― Que dios tan tonto ¿Cómo se llama la espada?―

Loki: ―… no es cierto― la tomó: ― Thoughts, es pensamiento― blandió la espada con ambas manos, la alzó sobre su cabeza y la azotó contra la cadena. La espada se rompió en pedazos.

Goes: ― No funciono―

Loki lo miró sonriente, extendió los brazos asiendo signos con sus dedos. Los fragmentos de la espada se cubrieron de una luz verde y empezaron a moverse a placer de Loki. Los colocó uno por uno en las ranuras que tenían los grilletes alrededor del cuerpo de Fenrir.

― Son llaves ¿Cierto?― asintió.

Loki: ― Ahora quiero que salgan de esta plataforma―

― ¿Qué, por qué?― frunció el seño con un mueca.

Loki: ― Solo hagan lo que les digo― obedecimos.

En cuanto le dio vuelta a las llaves, las cadenas se agrietaron y estallaron con una explosión luminosa, con Goes nos cubrimos instintivamente. Toda la cueva tembló y la plataforma empezó a desmoronarse al igual que todo el lugar. Cuando alzamos la vista ya teníamos a Loki encima, nos sujetó de la ropa y nos aventó sobre el lomo de Fenrir. Luego no recuerdo como salimos de allí, solo que por poco no lo hacemos. Goes y yo respirábamos agitados.

Goes: ― Nos olvidamos de las cuerdas de Leo― me miró y empezamos a reír.

Loki: ― Ustedes son unos dementes― pude sentir en él una especie de felicidad que no sabía cómo expresar: ― Niños…―

― ¿Qué?― dijimos al unísono.

Loki: ― Gracias, de verdad gracias―

Fenrir: ― Yo también estaré agradecido por siempre― abracé al lobo intentando rodear su cuello con mis brazos. Fenrir miro a Loki.

Loki: ― Así es él… un parasito que no se quita― Goes rió y lo golpee. Fenrir se agachó para que pudiéramos bajar, Loki nos ayudó: ― Erick, se que dije que no me iría pero…―

― No― me zafé de él.

Loki: ― Erick― dijo lamentándose.

― Me lo prometiste― resopló: ― ¿Solo por esta noche?― se peinó el cabello hacia atrás.

Loki: ― De acuerdo, solo por esta noche― sonreí.

Fuimos por los caballos, se asustaron al ver a un lobo gigante pero les duró poco. Goes y yo montamos, Loki y Fenrir nos seguía caminando.

Goes: ― ¿Por qué tu hijo es un lobo y tu no?― Loki rió.

Loki: ― Bueno como te lo explico― se rascó la cabeza: ― Es como el súper poder de Fenrir―

― ¿Ser lobo?―

Fenrir: ― Antes podía transformarme cuando yo quisiera―

Goes: ― ¿Te conviertes en luna llena?―

― No es un hombre lobo Goes―

Loki: ― En realidad no está tan lejos, la diferencia es que no es un hombre es un dios y no le hace falta ninguna luna―

Fenrir: ― Antes―

― ¿Y ahora?―

Loki: ― Son temas delicados―

Goes: ― ¿Y qué son los dioses?― cruzábamos el río.

Loki: ― Somos de todo un poco― Goes lo miró curioso: ― Bichos raros a los que se pueden invocar―

― ¿Invocar?―

Loki: ― Pedir fuerza, protección, guía y que se yo―

Goes: ― ¿Cómo rezar?―

Loki: ― Es lo mismo―

Goes: ― ¿Y si… te pido un diez para un examen?―

Loki: ― Te traigo los libros―

Goes: ― La cosa era no tener que estudiar― me reí.

― Loki― me miró: ― ¿Por qué nos...?―

Loki: ― ¿Ataqué su planeta?― asentí, él suspiró: ― Podemos hablar de otra cosa ahora―

Goes: ― ¿Cuántos años tienes? Erick dice que eres re viejo―

― Antiguo dije, no viejo―

Loki: ― Adivina― pasamos por el claro de los hongos.

Goes: ― ¿Cien?― eso hizo reír a Loki.

Loki: ― Estás frío―

Goes: ― ¿Más viejo?― asintió: ― ¿Doscientos?―

Loki: ― Frío― Goes me miró: ― Sin ayuda, Erick sabe demasiadas cosas de mí para mi gusto―

Goes: ― ¿Cuánto pesas?―

Loki: ― Adivina―

Goes: ― Oye no se vale, yo te hago las preguntas―

Loki: ― Hagamos algo, si adivinas cuantos años tengo, cuanto peso y no se…mi color favorito, te doy un premio ¿Qué dices?―

Goes: ― ¿Lo puedo pensar?―

Loki: ― Tienes hasta la noche antes de que me valla―

Goes: ― Trato hecho― estrecharon la mano.

― ¿Por qué te querías ir con tanta prisa ahora? ¿Qué ibas a hacer?―

Loki: ― ¿¡Acaso no puedes hacer preguntas normales como las de tu amigo!? ¿Qué eres, un .E.L.D en miniatura?―

― No, solo quiero saber―

Loki: ― Solo eres un pequeño humano, hay cosas que no entenderías y es peligroso que sepas tanto― me retó.

― Esto es peligroso, aquello es peligroso ¡Todo es peligroso!― me miró con el seño fruncido, esta vez sí quería mostrar su enojo: ― No me asustas Loki― juntó su dedo pulgar e índice y dio un pequeño golpe debajo de mi estribo derecho, tirándome por el otro lado del caballo.

Loki: ― Pues debería― lo miré enojado.

― Que patán eres― me sacudí y me volví a subir al caballo.

Fenrir: ― Padre… arriesgaron sus vidas para ayudarnos―

Loki: ― ¡Exactamente por eso! Ni si quiera saben que arriesgaron―

― Yo pensé que…―

Loki: ― ¿¡Qué, qué éramos amigos!? El Dios de la Maldad no tiene amigos niño― fruncí el seño y corté su camino con mi caballo.

― No eres el Dios de la Maldad― aclaré: ― Eres el Dios del Engaño y estás mintiendo, si somos amigos― se quedó boquiabierto.

Fenrir: ― Vaya, vaya, ahora sé porque le agradas tanto a mi padre―

Goes: ― ¿Yo también puedo ser su amigo?― Loki lo miró serio.

Fenrir: ― Ya eres su amigo, solo le cuesta admitirlo―

Loki: ― Cállate Fenrir― llagamos al final del bosque, podía verse nuestra granja.

Fenrir: ― No saldré a un lugar tan al descubierto― se sentó.

Goes: ― Pero no hay nadie en casa ahora―

― Además el pueblo está muy lejos para que te vea alguien―

Fenrir: ― ¿Y qué, entro por la puerta?―

Loki: ― ¿Cuál es tu plan al traerme a tu casa Erick?―

― Ofrecerte un poco de hospitalidad―

Fenrir: ― Yo te esperaré en este bosque padre―

Loki: ― No me arriesgaré a eso... Goes y tú vayan yendo―

― ¿Te irás?―

Loki: ― ¡Por el amor de…! No Erick, no―

― ¿No me mientes?―

Loki: ― ¿Tú muerdes y no sueltas verdad?―

Goes: ― Ni con agua fría― me miró a los ojos.

Loki: ― Yo también tengo preguntas para ti, así que….― colocó su dedo anular sobre su pecho: ― Te juro que en minutos llamaré a tu puerta y que me quedaré hasta la noche como te prometí― dijo mientras dibujaba un símbolo.

Sin decir nada más me dirigí a la casa, Goes me siguió. Desmontamos y soltamos a Bruma y a Ventisca en el campo. Subimos las escaleras del pórtico y entramos a la casa. Primero había un pequeño pasillo con fotografías familiares y un perchero, después estaba el living con un viejo sillón floreado y dos más pequeños color bordó y mostaza, también había una mesa ratonera y otros muebles de época, desde allí se veían las escaleras y la cocina, donde estaba el comedor y la puerta trasera. Nos sentamos en el sillón cansados.

Goes: ― Que rara manera de hacer promesas tiene―

― Sí―

Goes: ― Deberíamos convertir la casa en un hotel, uno para monstruos mágicos― yo estaba mirando la puerta: ― No te preocupes, vendrá―

― Es Loki, nunca se sabe―

Goes: ― Pero te quiere, se nota―

― Y a ti― negó con la cabeza.

Goes: ― Le agrado y claro soy guapísimo, pero contigo se siente bien―

― ¿Y tú cómo sabes eso?―

Goes: ― Yo no tengo poderes como tú, pero se de sentimientos―

― No tengo poderes―

Goes: ― Claro que sí― negué con la cabeza: ― Tener visiones y ser súper listo cuentan como poderes, yo leo los comics―

― No tengo visiones, ni soy súper listo―

Goes: ― A mí no me engañas te conozco araña―

― Ya basta― en eso escuchamos que golpearon la puerta. Ambos saltamos del sillón. Fui a abrir la puerta, era Loki y me sonrió.

Loki: ― Viste te dije que…―

Yo abro― escuché una voz familiar, era el Abuelo que salía de la cocina con una tasita de té, sin pensar cerré la puerta.

Goes: ― ¡Abuelito!― gritó al teclearlo: ― ¿Ya te he dicho cuanto te quiero?― le dijo ya en el piso, empapados con té.

Abuelo: ― ¿Pero de dónde sacan tanta energía?― dijo mientras se paraban: ― ¿Quién era?―

― Nadie―

Abuelo: ― Oí la puerta, no estoy tan jodido todavía―

Goes: ― Te amo abuelo― lo abrazó.

Abuelo: ― ¡Quítate Goes o voy a golpearte con la taza!―

Goes: ― Pero tengo muchas cosas que agradecerte― lo corrió de la oreja: ― ¡Auch, Auch!―

Abuelo: ― Erick tu también quieres quedarte sin orejas―

― No señor, me gustan mucho― me hice a un lado esperando lo mejor.

Abuelo: ― Espero que no hayan encargado nada por su Intranet ese― abrió la puerta: ― ¡No puede ser! Mi pesadilla hecha realidad―

Nos asomamos a la puerta, vimos una caja grande de cartón con hoyos circulares a los lados y un vistoso moño verde. Goes y yo nos miramos.

Abuelo: ― Es un maldito paquete― se agachó para recoger el sobre que estaba encima de la caja: ― Para los niños, de L.L.― leyó: ― ¿Saben de quién es?― me dio el sobre.

― No―

Goes: ― Ni idea― saqué la carta y se la mostré a Goes, "Un trato es un trato", entonces el abuelo pateó la caja y se escuchó un lloriqueo. Abrí la caja.

― Goes…― se asomó, el abuelo también. Había un cachorro negro y peludo adentro, con un collar verde y dorado.

Goes: ― ¡Un perrito!― el abuelo le dio un cachetón en la nuca.

Abuelo: ― Es un lobezno inútil― alzó al cachorro en brazos y sujetó la placa dorada en su collar, esforzó la vista: ― ¿Fenrir?―

Goes: ― ¿Qué es eso?― me encogí de hombros.

― No lo sé―

Abuelo: ― ¡Basta! No se hagan los imbéciles, ya sé que pasa aquí… quisieron un lobo como el de la historia― lo dejó en el suelo.

Goes: ― Nos atrapaste―

― Es que usted nos inspira siempre abuelo―

Abuelo: ― ¿Cómo carajo consiguieron uno? No me importa, necesitarán suerte para que tu hermana les deje conservarlo― se dirigió hacia la puerta y se puso su abrigo: ― Yo que ustedes lo escondo hasta pensar en algo mejor, iré a comprar más té― cerró la puerta tras él.

― ¿Un perrito?―

Goes: ― Quería disimular― miramos al lobito que estaba sentado frente a nosotros.

― ¿Fenrir?― me miró.

Goes: ― ¿Por qué eres tan lindo ahora?― dijo mientras acercaba su mano para acariciarlo, el cachorro le lanzó un tarascón: ― ¡Auch!― retrocedió.

Fenrir: ― ¡No me vean así!― su voz había cambiado, era como la de un niño, con Goes nos miramos y empezamos a reír.

Loki: ― ¿No hay nadie en casa?― nos volteamos sorprendidos: ― Y por cierto, es feo que te cierren la puerta en la cara― rodeó el sillón y se puso frente a mí, apenas le llegaba a la cintura.

― ¿Hace cuánto estás ahí?―

Goes: ― Yo te hago una mejor pregunta ¿Cómo entraste?―

Loki: ― Por la otra puerta, escuché algo de un té y entré―

― ¿Té? ¿Quieres tomar algo?― lo pensó.

Loki: ― Puede ser―

Le ofrecimos asiento a ambos. Le preparé una taza de café caliente a Loki y serví jugo de naranjas para nosotros. Goes puso los panques, la mermelada y el queso en la mesa. Loki olió el café y luego probó un sorbo.

Loki: ― Mm, esto es…― tomó más: ― Delicioso ¿Qué es?―

― Café con dos de azúcar― Goes le ofreció panqués con dulce y queso.

Goes: ― ¿Qué quieres tu Fenrir?―

Fenrir: ― Un jabalí―

Goes: ― Mm… tenemos estofado de carne― lo calentó en el microondas y se lo sirvió. Fenrir se lo comió con mucha energía.

Loki: ― ¡Fenrir, más modales!―

― Tiene hambre, ambos― lo tomé de la mano y la retiró: ― Loki…―

Loki: ― Si tengo hambre… hace cinco años que no como algo―

Fenrir: ― Y yo hace siglos― Goes se quedó boquiabierto.

Goes: ― ¿Quieren que les prepare unos sándwiches?― dijo con pena, Loki lo miró cabizbajo y asintió.

Luego de comer invitamos a los dioses a subir a nuestra habitación, Fenrir saltó directo a la cama de Goes y se recostó, Loki se quedó en la puerta un poco retraído, le di empujones para hacerlo entrar, el se reía de mí. Le ofrecí el pufs de Iron Man.

Loki: ― ¿Es una broma? Ya que― se sentó. Miró con curiosidad cada objeto y señaló el pequeño librero: ― ¿Esa es tu colección privada?―

― No es tan privada―

Loki: ― Cuando pueda te traeré otros…― miró el reloj en la pared, marcaban las diez de la noche: ― Imagino que tienen preguntas―

― Sí― me apresuré a decir.

Loki: ― Bueno, yo también… ¿Qué hacían en el bosque anoche?―

Goes: ― Siempre cabalgamos en ese bosque―

Loki: ― ¿De noche?―

Goes: ― Eso fue culpa de Erick, le dije que no había que ir más allá del río, todo se puso re loco después―

Loki: ― La próxima vez que Erick no te haga caso, lo golpeas con una roca en la cabeza― Goes rió.

― Pero salvamos tu arrogante trasero ¿O no?― levantó una ceja.

Loki: ― En primer lugar no digas trasero y en segundo tú eres bastante arrogante también― hubo silencio.

Goes: ― ¿Eres un mago?―

Loki: ― El término correcto es hechicero― se inclinó hacia él: ― Es algo muy divertido― sonrió: ― ¿Recuerdas la noche que viste a Iron Man?― se paró y caminó hacia Goes: ― Yo te hice caer del caballo para que Stark y mi hermano no te atropellaran― se sentó en la cama junto a él.

Goes: ― ¿Sabías que estaba ahí?― dijo sorprendido, Loki asintió.

― Él te llamó señor Malévolo― Loki rió a carcajadas, Goes se puso rojo.

Loki: ― Te debo el autógrafo de Stark― Loki le rascó la cabeza.

Goes: ― ¿Thor es tu hermano?―

Loki: ― Por desgracia sí―

Goes: ― ¡Pues es un bruto! Rompió muchos árboles―

Loki: ― Lo describiste a la perfección, bruto― se recostó hacia atrás en la cama, suspiró: ― ¿Cómo es que el niño de la biblioteca y el niño del bosque viven juntos?―

Goes: ― Erick se mudó conmigo justo después de esa noche―

Loki: ― Extraña coincidencia…y viven con su abuelo ¿O escuché mal?―

― Sí, pero no es nuestro abuelo, le gusta que lo llamemos así―

Loki: ― ¿Son ustedes dos, el abuelo y tu hermana?―

Goes: ― Y su novio Leo… ¿Cómo sabes que tengo una hermana?―

Loki: ― No sabía, yo hablaba de la hermana de Erick―

―…no hay tal hermana, ya no― Loki se incorporó: ― Goes es mi familia ahora―

Loki: ― Erick yo pensé…―

― ¿Sabes lo qué es un orfanato?― asintió: ― Ahí conocí a Goes―

Loki: ― ¿Ambos son huérfanos?―

Fenrir: ― Padre―

― Está bien―

Goes: ― Aquí estamos bien, lo único malo que parece haber una plaga de criaturas místicas― Loki se rió: ― Mil, doscientos y el verde―

― ¿Qué?―

Goes: ― Tu edad, peso y color favorito―

Loki: ― Ah… ¿Esa es tu respuesta final?―

Goes: ― Sí―

Loki: ― Dos no una sí, tengo 1223 años y peso 275 kilos― Goes protestó: ― Sin embargo estuviste cerca y como te debo algunos favores, lo tomaré como correcto― Loki hizo un gesto con los dedos y apareció en su mano la espada, se la ofreció a Goes por la empuñadura.

Goes: ― ¿Para mí?― le pasó en sus manos.

Fenrir: ― El dios asgardiano de la Guerra ya no la puede usar más―

Goes: ― Pero se había hecho pedazos―

Loki: ― Un poquito de magia pegajosa y quedó como nueva―

Goes: ― Súper cool― la guardó debajo de su cama.

Loki: ― Fenrir se quedará con ustedes― lo miramos sorprendido.

Fenrir: ― Solo si quieren claro―

Loki: ― El collar es un amuleto que le da la apariencia de un lobo midgardiano y crecerá como uno de ellos, pero si le sacan el collar…―

Fenrir: ― Volveré a ser el lobo gigante―

― No es que me moleste pero ¿Por qué?―

Loki: ― Me iría tranquilo sabiendo que estarán protegidos y así no arrastraré a Fenrir conmigo―

Goes: ― Solo hay que convencer a mi hermana de eso―

Loki: ― No pueden andar contándolo, para el resto del mundo es un lobo ordinario ¿Sí?― asentimos: ― Ya es hora de que se duerman―

― Un rato más―

Goes: ― ¿Quién dice que tenemos que dormirnos?― agarró a Goes de la pierna y lo levantó.

Loki: ― Yo lo digo― lo bajó con la cabeza en la almohada. Primero nos lavamos los dientes y nos pusimos los pijamas. Empujamos las dos camas para hacer una sola y nos acostamos: ― Ustedes sí que son raros― Loki agarró la sabana y nos tapó, Fenrir saltó encima y se acurrucó en medio.

― ¿Te irás ahora?― se sentó en la orilla de la cama.

Loki: ― Esperaré a que se duerman―

― Entonces no me dormiré― empezó a acariciar mi cabello y bostecé.

Loki: ― Descansa Erick― mis ojos se cerraron lentamente y me quedé dormido.