Hola, siento mi tardanza a la hora de subir este capítulo, debo decir que estoy bastante emocionada y contenta con el apoyo que estoy recibiendo y quiero dar las gracias a todos aquellos que se han pasado por esta historia.

Tengo una pregunta que me lleva rondando unos días con respecto a la historia, tengo dos opciones: subir toda la historia de seguido o dividir la historia en distintas partes, teniendo más o menos 20 capítulos cada parte, habiendo más o menos un total de 6 partes, me gustaría conocer vuestra opinión al respecto. Yo no tengo problema en hacer una cosa u otra, pero quiero saber que os resulta más cómodo a vosotros.

Otra cosa, las palabras en cursiva corresponden a los diálogos que se producen en otro idioma, en este caso inglés.

Si tenéis alguna duda de la historia no dudéis en preguntar o poneros en contacto conmigo.

Sin más que decir, dentro capítulo y espero que os guste mucho.


Capítulo 7

All Might miraba en silencio la cúpula desde una zona alejada, la presencia antinatural de esa estructura seguía provocando escalofríos en el héroe profesional, suspiró un poco.

-No vas a ganar nada mirando sin hacer nada-dijo Aizawa acercándose a él- Deberíamos ir a desayunar ya, no lograrás mucho si tienes el estómago vacío.

-No tengo hambre-afirmó Toshinori serio.

-Como quieras-dijo Eraser Head encogiéndose de hombros, con pocas ganas de insistir en el tema, estaba demasiado cansado y sólo quería echarse una larga siesta. Se fue de ahí sin añadir nada más, los dos eran adultos y suficientemente maduros como para saber qué era lo que tenían que hacer en esa situación.

El Símbolo de la Paz se quedó un poco más ahí, tenía la secreta esperanza de que esa estructura desapareciera tan súbitamente como había aparecido en su momento, pero como él se esperaba no se produjo ningún cambio.

Tosió algo de sangre y se limpió la barbilla y la boca con el brazo de manera mecánica, acostumbrado ya a su débil condición.

Se dio la vuelta y siguió el mismo camino que segundos antes había emprendido el otro profesor de la UA, pero sin molestarse en ir a su ritmo, prefería estar sumido en sus pensamientos y sabía bien que Aizawa era más fan de permanecer a su aire, casi tanto como de dormir.

Llevaban dos semanas ahí y comenzaba a sentirse irritado por la falta de progreso por parte del equipo científico, se callaba su frustración, pero era un sentimiento que no dejaba de crecer día tras día y que no importaba cuánto intentase ignorarlo, nunca se iba por completo.

Se planteó hacerle una visita a Inko, últimamente pasaba bastante tiempo con ella, le ayudaba a desahogarse aunque fuera de manera mínima. Compartía la misma preocupación que ella sentía por Izuku, pero el héroe profesional daba su mejor esfuerzo en disimular al máximo lo que sentía, no podía permitir que los demás atisbasen lo más mínimo. Él, como Símbolo de la Paz, debía mantener la calma más que nadie.

Sacudió su cabeza, decidió que lo mejor sería hablar con el equipo de científicos que estaba analizando la cúpula, así que se encaminó hasta la zona dónde estaba la tienda de ellos.

Hacía unos días que habían llegado para ayudar héroes de otros países, así como científicos, todo el mundo se estaba volcando con el tema de la cúpula. Estaba en boca de todos y era de interés mundial.

All Might andaba callado por el mar de tiendas de campaña que había en la zona mientras buscaba la tienda militar dónde se encontraban los científicos. Quería averiguar si habían logrado algún progreso ya.

Entró en la tienda y vio allí a Endeavor hablando serio con uno de los científicos. En una esquina estaba Shoto Todoroki observando impasible a su padre con los brazos cruzados. All Might frunció el ceño al reparar en el adolescente, no sabía bien que pretendía el héroe nº 2 teniendo ahí a su hijo.

Decidió no comentar nada al respecto, había cosas más importantes en las que pensar en ese mismo momento. Se acercó a una de los científicas, quién sonrió al verle.

-Me alegra verle por aquí, All Might-dijo el científica sonriendo contenta-Mi nombre es Sandra-se presentó ella estrechando la mano al Símbolo de la Paz.

El héroe asintió forzando una sonrisa radiante en su rostro-un gusto conocerla, señorita-dijo él- me gustaría saber cómo va la investigación sobre la cúpula.

-Vamos a empezar con las primeras pruebas ahora-afirmó Sandra cogiendo una carpeta de una mesa cercana y la abrió-Hemos realizado ya algunos análisis, pero queremos llevar a cabo una serie de pruebas para confirmar unas hipótesis que han surgido a causa de los resultados obtenidos.

-¿Qué clase de pruebas?-preguntó Toshinori bastante interesado al respecto y aliviado ante la mera posibilidad de poder hacer algo más allá de mirar cómo pasaban los días.

La mujer suspiró-Hemos detectado unas ondas extrañas que rodean por completo la cúpula y bloquean cualquier intento de contacto entre ellos, o esa es nuestra hipótesis inicial, no tenemos manera de comprobarlo por ahora.

All Might asintió callado y siguió a la mujer hasta el exterior, se detuvieron en una de las zonas cercanas a la cúpula.

Había varios aparatos colocados cerca de la estructura opaca.

-Queremos analizar su resistencia ante ataques directos-indicó Sandra mientras otro de los científicos, Miguel, se acercaba a ellos.

-Le estábamos esperando-dijo Miguel-Me llamo Miguel, sígame por favor y le explicaré que debe hacer, All Might.

El otro asintió y siguió al científico en silencio, miles de preguntas bullían en la mente de Toshinori, pero decidió esperar.

-No sois de por aquí-dijo el héroe al rato con la intención de romper algo el hielo y no hablar tanto de lo que estaba ocurriendo.

-De España. Llegamos hace un par de días-le confirmó Miguel.

El español le llevó hasta un grupo de científicos reunidos en torno a una máquina mientras hablaban entre ellos.

Miguel carraspeó un poco atrayendo la atención de sus compañeros a los pocos segundos. Algunos le miraron irritados al principio hasta que se fijaron en quién le estaba acompañando.

-Buenos días- saludó All Might hablando con cierto acento americano, provocado de sus años de residencia ahí.

Kevin, un científico inglés, se hizo cargo de la conversación rápidamente- Buenos días, All Might. Es un placer tenerle aquí.

-Me gustaría saber qué puedo hacer para ayudar.

-En esta zona la energía que envuelve esta…estructura fluye de manera distinta. Sospechamos que este es posiblemente la zona dónde se originó la cúpula- explicó Kevin serio.

-¿Qué clase de energía?- quiso saber All Might mirando con cierto recelo la enorme estructura.

-¿Ha probado a tocarla?-preguntó Kevin observando al héroe profesional y Toshinori asintió callado- Ignoramos de que material está formada la cúpula, pero en el momento en el que cualquier objeto entra en contacto con ella emite una especie de electricidad estática.

El rubio volvió a asentir, era algo que había experimentado en sus propias carnes previamente. No era una sensación particularmente dolorosa, pero sí era desagradable y dejaba adormecida la zona que había entrado en contacto durante un tiempo, dependiendo del rato que hubieran estado en contacto.

-Hemos intentado obtener una muestra para analizar su composición, pero hasta el momento hemos sido incapaces de obtener una muestra manipulable.


Inko esperaba sentada en una silla de plástico fuera de una de las enormes tiendas de tela blanca, miró con cierto resquemor el símbolo de la policía que se encontraba en la entrada. Su hermana llevaba ahí horas, la policía estaba interrogando a todos los que habían estado dentro de la ciudad en el momento de la "anomalía", nombre con el cuál se referían a la aparición repentina de la cúpula. Deseaban encontrar una explicación racional ante algo tan extraño, pero hasta el momento no habían tenido demasiado éxito y seguía habiendo demasiados interrogantes.

La mujer había querido entrar, pero no se lo permitieron, sin importar cuánto había insistido la adulta.

Cogió uno de sus inseparables pañuelos y se sonó la nariz con fuerza varias veces. Suspiró, a este paso le saldrían canas antes de tiempo, pero la joven madre no podía evitar sentirse preocupada por su hijo, ¿y si a Izuku le había pasado algo y nadie era capaz de ayudarle? El saberse incapaz de hacer algo hacía que en su pecho hubiera anidado una profunda sensación de inutilidad.

Por el rabillo del ojo vio acercarse a Katsuki Bakugo. Suspiró y se atusó la falda nerviosa y le miró. Esbozó una sonrisa tensa mientras se levantaba.

-Hola, Katsuki-saludó enseguida ella.

-Hola-respondió él serio-La vieja arrugada quiere que comamos todos juntos.

-¡Katsuki!-dijo Inko molesta-¡No le digas eso a tu madre!

El rubio rodó los ojos sin llegar a decir nada por no llevarle la contraria, sabía bien que a nada que se le dijera ella comenzaría a llorar. Y su madre le echaría la culpa de ello con total seguridad, ya había pasado otras veces.

Su madre podía ser un auténtico demonio cuando se lo proponía y Katsuki sabía que contra ella tenía las de perder, por mucho que le disgustase reconocerlo.

-Sí-dijo la peliverde mirando seria la puerta de la tienda, hablaría después con su hermana sentenció mentalmente mientras comenzaba a seguir al chico. Sabía bien que Mitsuki pretendía distraerla con eso. Era algo que agradecía en el fondo, pero era consciente de que sólo la tranquilizaría comprobar el bienestar de su hijo.


Una manada de lobos avanzaba deprisa por el frondoso bosque, llevaban un tiempo caminando, buscando el origen de la misteriosa voz que llevaba días resonando en la mente del líder del grupo de animales.

La voz le indicaba una y otra lo mismo, debían dirigirse hacia una cueva situada a los pies de un pequeño monte. Y eso era lo que estaban haciendo, pero no porque la voz se lo ordenase, se repetía el animal, sino porque ellos querían ir ahí.

Se detuvieron delante de un lago y los depredadores se lanzaron sedientos a beber, el líder se tumbó en una zona a la sombra y les observó mientras se saciaban. Aún les quedaba un buen trecho y era mejor parar y reponer un poco las fuerzas para luego poder hacer el resto del trayecto sin detenerse.

Una vez llegasen escucharían que era lo que fuera eso quería de ellos, si él consideraba que suponía una amenaza para su clan no dudaría en hacerse cargo de ello y defender a los suyos.

Sus ojos se detuvieron en uno de los machos más veteranos, era el segundo al mando de la manada, el líder estaba tranquilo sabiendo que, de pasarle algo a él, el grupo quedaba en buenas zarpas.

Tras un buen rato descansando a la sombra se levantó, era el momento de continuar ya o se les haría de noche y no estaba dispuesto a poner en peligro a los suyos en un entorno que se había vuelto demasiado hostil últimamente. Ya había perdido a varios miembros de su grupo por eso y no tenía intención de perder a ninguno más, como líder debía protegerles y asegurarse de evitar peligros innecesarios.

Sacudió irritado la cabeza al oír la voz de nuevo en su mente, cada vez sonaba más y más apremiante, enseñó algo irritado los dientes, no le gustaba para nada eso, pero había algo en esa voz que le atraía irremediablemente.


Endeavor escuchaba irritado los interrogatorios, sentía que no llegaban a nada, nadie parecía saber algo del asunto. Eso era algo que el héroe profesional no se creía ni por un segundo, simplemente era imposible.

Alguien debía saber algo pensó mientras fruncía el ceño, de haber dependido de él los interrogatorios estaba seguro que aquel o aquellos que escondían algo ya lo hubieran soltado todo, pero por el bien de su reputación como héroe debía contenerse. No quería generar una mala imagen de él.

Gruñó un poco, él preferiría hacer algo distinto a quedarse ahí plantado, pero no es que hubiera gran cosa que hacer, tranquilizar a los padres era algo que él no pensaba hacer, ni quería ni se le daba bien.

Observó a quién estaban interrogando en ese momento, era un hombre delgado de pelo castaño poco peinado, llevaba unas gafas gruesas y a Endeavor le recordaba ligeramente a un ratón.

Había algo en su aspecto y forma de actuar que no le gustaba, así que decidió acercarse para poder escuchar con claridad las preguntas que le iban a hacer.


Akira observó nervioso cómo Endeavor se acercaba, el hombre estaba ya demasiado asustado ante la perspectiva del inminente interrogatorio, pero no había contado con que fuese a estar el mismísimo héroe nº2 presente.

Tragó saliva y se pasó la lengua por los labios, de golpe se daba cuenta de lo secos que se le habían quedado. Miró nervioso al policía que tenía delante-¿P-Puedo ir a beber agua?-murmuró bajito esperando una oportunidad para poder escurrirse y marcharse de ahí cuánto antes.

El policía alzó una ceja, estaba claro que el otro estaba nervioso, pero esa actitud sólo le hacía parecer sospechoso.

-Sí, después de que te haya hecho unas preguntas-dijo el policía esbozando una sonrisa cortés-Será algo rápido.

Otro de los policías se acercó con un polígrafo, era por puro protocolo que usaban ese aparato en los interrogatorios, pero la información que les otorgaba era valiosa.

Akira palideció un poco mientras el policía le iba explicando que iban a hacer ahora, empezaba a sudar frío, él no quería estar ahí respondiendo preguntas de esos entrometidos policías, pero era consciente de que no tenía otra opción más que esa. Dejó que le colocasen los parches en el cuerpo y tragó saliva.

-Bien-habló el policía una vez estuvo todo listo-Vamos a empezar ya si le parece.

Akira asintió y miró al frente. Intentaría disimular su nerviosismo para que ese aparato no lo detectase.

-¿Su nombre y profesión?- preguntó el policía serio tras haber encendido la grabadora.

-Akira Ishida, trabajo desde hace 20 años en la central nuclear de la ciudad-respondió el interrogado.

-¿Tiene usted hijos?-siguió preguntando el agente de la ley

-Dos, ambos mayores ya. Estudiando en la Universidad de Tokio-dijo Akira sonriendo un poco al pensar en sus hijos.

El policía asintió-¿Casado?-preguntó entonces.

-Lo estuve, mi esposa y yo nos divorciamos hace casi ya 3 años-dijo Akira rascándose un poco el hombro al notar que comenzaba a picarle un poco.

-¿Nació usted en esta ciudad?

-No, vine aquí por trabajo hace ya 20 años.

-Bien, ¿qué hizo el día que apareció la cúpula?-preguntó el policía pasando a las preguntas realmente importantes.

Akira frunció un poco el ceño mientras se esforzaba en recordar-me levanté temprano como cada mañana, sobre las 7 de la mañana, yo entro a trabajar a las 8 y desde yo vivo se tardan unos 20 minutos andando. Llegué al trabajo a las 8 menos 5 y fui a mi puesto. Estaba en la central cuando la cúpula apareció.

-¿Sucedió algo extraño durante el trayecto a la central o mientras se encontraba trabajando?

-No, durante el trayecto no noté nada fuera de lugar-negó el hombre serio mirando a los ojos al policía.

-¿Y en el trabajo?-siguió con el interrogatorio el policía.

-No, nada, todo fue normal-mintió Akira sintiendo un nudo en la garganta mientras las palabras salían de su boca.

El polígrafo emitió entonces un pitido agudo, el policía intercambió una breve mirada con su compañero que Akira no supo cómo interpretar.

-¿Notó algo raro en alguno de sus compañeros?-prosiguió el policía como si nada hubiera pasado.

-No-volvió a repetir el otro sintiéndose algo incómodo ya con tanta pregunta.

-Bien, de momento esto es todo-dijo el policía mientras se levantaba.

Akira suspiró aliviado y se retiró los parches, se los dio al otro hombre y se fue de ahí lo más deprisa que pudo.

Los dos policías le observaron irse en silencio. Ninguno comentó nada ante el hecho de que no había pasado la prueba del polígrafo.

No es que fuera del todo fiable dicha prueba pero servía para analizar las reacciones de los que interrogaban ante determinadas preguntas, tomando datos de sus respuestas corporales.

-Creo que deberíamos indagar un poco más con respecto a la central nuclear -comentó el policía rubio sonriendo un poco- Tengo cierto interés en lo que nos pueda contar otro de sus compañeros, ¿tú no?

-Sí, creo que puede salir algo interesante de todo eso.

Se giraron para mirar a Endeavor, pero hacía ya un rato que el corpulento héroe se había marchado.

Akira se detuvo delante de su tienda de campaña y suspiró aliviado, por fin se había librado de esos dos, pero tenía miedo de que tuvieran intención de seguir interrogándole.

Si llegaba a contar algo estaba seguro de que ella se enteraría y no le convenía nada provocar la furia de esa criatura. Nada de lo que ellos fueran a hacerle sería peor que lo que ella le haría.

Se planteó marcharse de ahí, esperaría al momento indicado y se iría de ese lugar sin mirar atrás. Se aseguró de llevar lo más esencial encima, no llevaría nada que pudiera retrasarle, dejaría todo tal y cómo estaba pensó mirando su tienda.

Esperaba que la policía estuviera demasiado ocupada con el tema de la cúpula como para ponerse a buscarle. Aunque esperaba que en caso de hacerlo él ya estuviera lo suficientemente lejos.

Sus cavilaciones se vieron bruscamente interrumpidas cuando una figura bloqueó casi al completo la entrada a su tienda.

El señor Ishida se giró raudo, pero su piel perdió color al ver que quién estaba ahí no era otro que Enji Todoroki, el héroe profesional le había seguido desde la tienda de los policías hasta la suya propia y él no se había percatado de ello en ningún momento de lo absorto que había estado en sus pensamientos.

-¿D-Desea algo?-preguntó temblando visiblemente. Era conocido por todos el mal genio que podía llegar a tener ese Todoroki.

-Sólo hablar un poco-dijo Endeavor entrando y cerrando la entrada a la tienda tras de sí sin dejar de tener una sonrisa que, a ojos de Akira, indicaba problemas.


Hasta aquí el capítulo 7. Espero que os haya gustado y que no olvidéis decirme en los comentarios/reviews lo que preferís.

Espero tardar menos en la siguiente actualización y de nuevo, muchas gracias por dedicar vuestro tiempo a leer esta historia.

Nos vemos en el siguiente capítulo :) .