Los personajes de esta historia no me pertenecen, son propiedad de Naoko Takeuchi, esta historia solo tiene como fin entretener a los fans de Sailor Moon, o al menos eso espero…
Maldito Futuro
Capitulo VII: Una confesión inesperada, los verdaderos sentimientos de Serena
"buenos días Tokio, un nuevo día ha comenzado, para ser que estamos en pleno invierno tenemos una agradable temperatura de 20°, la sensación térmica es de 21°, el viento corre a…" el radio despertador se encendía a la hora que Serena lo había programado anoche, eran exactamente las 8:01 hs., se había levantado temprano, ¿Qué si estaba loca? No, solo excitada y feliz de cómo iba su vida, hoy para ella empezaba el GRAN CAMBIO, una vida plena, una que para ella valía la pena vivir, llena de un nuevo sueño, por el que trabajaría duro para poder hacerlo realidad, se opusiera quien se opusiera, ella lo llevaría a cabo, y también estaba el regreso de ËL, de su adorable y amada estrella fugaz, de solo pensar en eso a la rubia le daba un poco de miedo, miedo de que quizás estar soñando, de despertar de repente y saber que él jamás volvió y que nunca lo haría, pero al recordar lo vivido la noche anterior hizo que ese miedo se disipara, y hoy lo vería, y estaría toda la tarde con él, se sentó lentamente en la cama, se desperezó y una sonrisa plena colmada de pura felicidad se dibujo en su angelical rostro, y a partir de ese día nadie podría desdibujársela, NADIE, porque ella pelearía por su felicidad, claro que lo haría, ahora la resignación de aceptar un futuro ya escrito era suplantado por la esperanza de reescribir uno completamente nuevo, ¿egoísta? Pues en ese momento le importaba un carajo (N/A: yo puse esto? Mi primer insulto en un fic, señal de obvia decadencia jejeje) lo que pensaran los demás, ella seria feliz, se lo debían, ella se había sacrificado muchas veces por el bienestar de todos los seres de la galaxia, ella como mínimo se merecía eso, y quizás un poco mas. La rubia se levantó y se dirigió al baño, se lavó la cara y los dientes, se peino su largo y lacio cabello, lo dejó suelto pues ese día implicaba varios cambios, uno de esos era cambiar de vez en cuando sus chonguitos, ya era toda una mujer, tenia 19 años, y ese peinado la verdad ella misma se decía que la hacia ver demasiado infantil, después pasó a cambiarse de ropa, se sacó su pijama y se vistió con una sencilla playera rosa pastel y uno shorts cortos de jean, luego se calzó una cómodas zapatillas tipo botitas en color negro. Ya lista bajó hacia la cocina a desayunar calculando que nadie se encontraría en pie a esa hora, calculó mal, allí se encontraba Ikuko Tsukino preparando el desayuno para su pequeña familia. Esta no contó con que hasta entonces "poco responsable" hija comenzara ese día a levantarse temprano, por lo tanto no la escuchó venir.
-BUENOS DIAS – exclamó la rubia a todo volumen.
-Ahhhhhh! – gritó Ikuko tirando de paso el desayuno que le correspondía a la rubia – que susto me has dado Serena! Mira me haz hecho tirar tu desayuno.
-Ese era mi desayuno? – preguntó Serena haciendo pucheros.
-Si señorita, y ahora para redimir su pequeño acto de maldad, usted hará su propio desayuno. – Ikuko sonrió triunfantemente pues creía que su adorada hija haría el berrinche del siglo y le rogaría hasta el cansancio para que le hiciera el desayuno. Pero no contó con lo que pasaría después.
-De acuerdo. Pero enséñame si? – pidió con su mejor sonrisa
-Uhh? – Ikuko con cabía en su asombro, parpadeo un par de veces no creyendo lo que acababa de escuchar, le estaba pidiendo que le enseñara a cocinar? Esa definitivamente no era la Serena que conocía – de verdad? Quieres aprender a cocinar? – preguntó aun incrédula de todo eso.
-Pues te diré que si mamá, después de todo tendría que aprender algún día no?
-Vaya, jamás pensé que escucharía eso de ti, aun no puedo creerlo.
-Hay mamá, si hace dos años te dije de la nada que quería ser bailarina y me apoyaste y eso si que era todo un suceso, ahora que te digo que me enseñes a cocinar te parece de otro mundo, que mala eres – dijo Serena haciendo pucheros.
-No es eso hija, solo que nunca me habías pedido que te enseñara, pero esta bien, veo que has madurado y que te estas haciendo mas responsable, eso me pone muy feliz hija.
-No crees que ya era hora mamá, ya tengo la edad suficiente para empezar a tomar la vida en serio, quiero aprender cosas nuevas que me ayuden a ser mas feliz de lo que ahora soy y creo que empezar con la cocina es una buena opción no crees? – terminó de decir con una bella sonrisa.
-Bien, siendo así hija entonces comencemos.
Así Ikuko le empezó a dar los pasos para hacer un desayuno estilo americano, que consistía en tocino y huevos acompañados de un café y jugo de naranja, nada difícil, por lo que Serena prestaba atención a todas las indicaciones de su madre. Cuando terminó vio y saboreo con gusto su nueva lección aprendida de ese día, realmente se había esforzado en hacerlo bien, y bien sabemos que cuando haces las cosas con entusiasmo los resultados son siempre los mejores, por lo que el primer desayuno hecho por la rubia fue delicioso. Apenas había terminado de comer cuando hicieron su aparición en la cocina los caballeros Tsukino.
-Buenos días familia – dijo un animado Kenji.
-Hola cariño – saludo Ikuko con un beso en los labios.
-Hola papá – saludó Serena para el asombro de su padre y de su hermano.
-Serena torpe se levantó temprano, debo fijarme en los reportes del tiempo, todo indica que se acerca el diluvio universal – empezó su matutina pelea Sammy.
-Cállate Sammy, además de levantarme temprano prepare mi desayuno, por lo que estoy feliz así que no vas a arruinarme este día me entendiste?
-Queeee! Mamá eso es cierto? – preguntó un desconcertado Sammy
-Pues aunque te cueste creerlo hijo así es, acéptalo tu hermana está empezando a ser responsable, deberías de alegrarte.
-Bueno pues…ya que mas da! Tendré que buscar otra excusa entonces para fastidiarte hermanita – dijo Sammy guiñándole un ojo y sacando la lengua.
-SAMMY ERES UN ODIOSO – gritó la rubia para así comenzar a corretear a su hermano por toda la cocina ante la mirada de sus padres, ambos con una enorme gota en sus cabezas y entendieron que, por mas responsable con sus tareas que comenzara a ser su hija mayor, nunca cambiaria su personalidad tan efusiva, tan indomable por decirlo así, y eso les alegró, ya que su pequeña princesa nunca cambiaria, jamás lo haría.
Y rápidamente pasó la mañana entre las bromas de Sammy y las rabietas de Serena, y el almuerzo no fue distinto, con las mismas discusiones entre los hermanos Tsukino y las mediaciones con estos por parte de los padres. Cuando Serena se dio cuenta ya eran las 13:00 hs. Por lo cual se dispuso a bañarse para asistir a lo que seria su primera clase de inglés y esto la emocionaba. Cuando terminó de asearse, se vistió con unos jeans celestes claros, un top rosado de tela de bambula y una botas hasta la rodilla en color blanco, se dejó el cabello suelto y acompaño su atuendo con un collar plateado con un dije en forma de luna creciente, aros del mismo diseño iguales a los de Seiya y una pulsera con lunas y pequeños cascabeles, se maquilló los ojos con sombra negra con pequeños brillos, se delineo sus orbes azul celeste con delineador a lápiz negro y se colocó rimel en sus tupidas pestañas y en sus labios solo se aplico un poco de brillo con sabor a frambuesa, ya que su maquillaje solo se dedicaría a resaltar el color de sus ojos, y lo ultimo que le faltaba a su atuendo fue ponerse perfume, su favorito: rosas y jazmines. Acomodó sus cosas en una cartera tipo morral de cuero blanco con tachas y flecos y se dio un último vistazo al espejo. Y lo que observó le agradó: ya no era una niña de 14 años miedosa con la importante misión de convertirse en sailor scout, lo que veía era a una bella jovencita de 19 años llena de sueños y ambiciones dispuesta a dar todo de si para lograrlo. Una vez que le dio el visto bueno a su apariencia bajó a despedirse de su familia y estos le desearon la mayor de las suertes ya que sabían de sobra que el ingles no era su fuerte. Después emprendió el camino hacia el instituto "Speak You", uno de los mejores en su ámbito. Cuando llegó se encontró con un edificio de tres pisos, era una construcción grande y moderna y se quedó totalmente maravillada. Entró y se dirigió a la recepción encontrándose con una señora de unos 35 años.
-Disculpe señora, sabe en donde se encuentra el salón de cursos intensivos, es que es mi primera clase.
-Dígame su nombre por favor.
-Tsukino, Serena Tsukino.
-Bien veamos – tecleando su computadora – Serena Tsukino, curso intensivo de inglés, salón 2 D segundo piso, por esa escalera.
-Muchas gracias.
-Suerte señorita.
-Gracias.
Se dirigió hacia las escaleras y subió al segundo piso. En el pasillo que conducía a su salón encontró a mucho jóvenes que iban desde los 15 hasta los 25 años, y se ruborizó cuando notó las miradas de los jóvenes hombres, es que en realidad Serena estaba despampanante. Cuando halló su salón nuevamente se ruborizó por las miradas de sus compañeros masculinos, parecía que iban a devorarla ahí mismo, con rubor y todo escogió un pupitre de los que estaban al frente. Minutos después entró una mujer de unos 29 años, cabello castaño, ojos rojos y vestía un traje formal compuesto de saco y falda en color gris oscuro.
-Good afternoon students, i welcome you to our school, bien esto quiere decir "buenas tardes alumnos, les doy la bienvenida a nuestro instituto", soy la profesora Sakura Tomoeda y los estaré acompañando durante este año en este curso intensivo, les seré clara, espero lo mejor de cada uno y ver excelentes resultados, así que les exigiré al máximo y a los que vea que no se toman mis clases en serio yo me encargaré de hacerles ver que esto no es un juego quedamos claro?
-Si profesora – exclamó todo el salón al unísono
-"Dios, esto no será sencillo" – pensaba para sus adentros la rubia.
-Bien, siendo así demos inicio a la clase de hoy, empezaremos con algo sencillo, vocales y alfabeto y su respectiva pronunciación.
-"No será fácil, pero daré lo mejor de mi, Seiya te sentirás muy orgulloso de mi"
En el departamento de los Three Ligths…
Eran las 14:25 hs. y Seiya estaba hecho un manojo de nervios, en menos de dos horas se vería con su bombón, pasaría todo el día con ella y estaba por demás alegre. Su mirada resplandecía de amor puro, pues algo le decía en su interior que su viaje no tendría pasaje de vuelta a Kinmoku. Estaba en su habitacion con Bombón durmiendo en su cama, el pelinegro se encontraba eligiendo su atuendo para su día especial con su bombón.
-Rayos, ahora entiendo un poco a las mujeres, de entre toda la ropa que tengo no se que escoger, tiene que ser algo que refleje como soy en realidad, pero que – decía mirando la gran cantidad de ropa que había arrojando sobre la cama de la cual emergió Bombón, totalmente mareada de ese mar de ropa – hay lo siento Bombón, creo que me entusiasme tanto que olvidé que dormías en mi cama, dime que crees que debería de usar para mi cita de hoy? – y la conejita empezó a brincar sobre unas prendas en particular – quieres que use eso Bombón? – y la conejita asintió – vaya como no pensé en esta ropa antes, mi bombón se sorprenderá cuando me vea, pero a este atuendo le falta algo.
Seiya tomó el teléfono y marcó un número. Segundos después se escuchó una voz masculina.
-Hola si, quisiera saber si el encargo que Seiya Kou hizo hace 2 años aun sigue disponible…si él habla…aun lo tienen…perfecto…lo pasaré a buscar en media hora…claro, gracias, nos vemos en la tarde – colgó el tubo – "bien bombón, te sorprenderás en cuanto me veas llegar"
Mientras en el living se encontraban Taiki y Yaten hablando de lo que seria su regreso a los escenarios de Tokio, ya que ese mediodía habían hablado con su antiguo representante, el cual se alegró con la repentina retorno de los hermanos Kou, les contó al trío que durante su ausencia no había aparecido ningún grupo ni cantante nuevos, como si el mundo estuviese esperando su regreso, lo cual alimentó el ego de Yaten y Seiya. Así que programaron un concierto de bienvenida para dentro de tres semanas y luego de eso empezarían a trabajar en su nuevo álbum. Con los ánimos por los cielos los hermanos Kou regresaron después de eso a su departamento.
-No puedo creerlo Taiki, de verdad que no ha habido nadie nuevo en estos dos años, es demasiado gratificante esa noticia, la verdad siempre supe que éramos indispensables para este planeta – dijo el peliplateado con aires de grandeza.
-Hay Yaten deberías de aprender a ser mas humilde, aunque la verdad también me alegré de que hayamos hecho falta, pero que no se te suba a la cabeza, la caída puede ser dura.
-Hay ya Tai, no seas aguafiestas, déjame disfrutar un poco.
-Je, eso que ni siquiera hemos pisado un escenario aun, habrá que aguantarte después cuando volvamos al ámbito definitivamente.
-Bueno ya, oye, tu que cree que digan las muchachas cuando se enteren que volvimos?
-Si por muchachas te refieres a cierta rubia de ojos azules a la cual le faltan un par de jugadores en la cabeza, creo que se alegraran de verte – comentó el castaño divertido.
-Yo me refería a su opinión en…general – dijo el ojiverde todo rojo – además no te hagas, se que también te come la duda de que es lo que sentirá cierta niña cerebrito cuando te vea, no es cierto Tai? – dijo picaramente levantando una ceja.
-Bueno…pues si – dijo el ojivioleta poniéndose rojo hasta la medula – por lo menos yo si lo reconozco abiertamente, no como tu, que dices "muchachas" en vez de "Mina".
-Ya cállate! – dijo Yaten arrojándole un almohadón al mayor de los Kou – eran casi tan molesto como Seiya!.
-Mas molesto eres tú duendecillo quejón y mañoso! – dijo un Seiya entrando al living ya bañado y perfumado, listo para su cita con Serena.
-Vaya Sei, que bien te ves, Serena se va a sorprender cuando te vea hermano – dijo el castaño.
-Lo se, pero esto es solo una parte de mi sorpresa para mi bombón, aun falta mi mayor complemento.
-Y se puede saber que es? Digo, para que te hagas el misterioso – se burló Yaten.
-Recuerdan ese encargo que hice hace dos años y que nunca reclamé porque nos fuimos hacia Kinmoku?
-Si, espera no me digas que…
-Lo conservaron desde entonces? – preguntó el ojivioleta
-Si, y hoy lo estrenaré para mi bombón – miró su reloj y este marcaba las 14:50 hs. – bien me voy a buscar ese encargue, nos vemos.
-Te cuidas Seiya. – dijo Taiki.
-Hay Tai, no seas tan preocupón, te vas a arrugar – comentó divertido el pelinegro.
-Sabes a lo que me refiero – dijo serio Taiki
-Lo sé, no tienes porque recordármelo, cuiden a Bombón durante mi ausencia.
-Lo haremos, vete con cuidado y no llegues muy tarde.
-Si papá – comentó sarcástico a su hermano mayor.
Y así salio Seiya a buscar ese misterioso encargue que dejó pendiente hace dos años, con el cual sorprendería a su bombón.
En la biblioteca de la cuidad…
Una linda peliazul se encontraba investigando acerca de un trabajo para la universidad, ella estaba estudiando medicina, carrera nada fácil, pero Amy se desenvolvía como pez en el agua, ya que nunca se complicaría la vida con nada que no fuera acerca de estudios, ella podía manejar cualquier tema sin inconvenientes.
-"Que extraño, desde anoche me siento extraña, feliz por así decirlo, siento una calidez en mi pecho que no puedo saber que lo provoca, es como si hubiese retornado algo que perdí hace mucho tiempo" – pensaba Amy mientras tomaba un libro de medicina general entre sus manos. Cuando terminó de completar su trabajo se dirijo hacia su casa, pero en el transcurso se encontró con cierta rubia medio loquita, la cual parecía ir sumida en sus pensamientos, por lo cual no notó la presencia de la peliazul, y ésta se dispuso a llamarla – Mina!
-Uhh? – dijo la rubia una vez que salió de su trance – ah hola Amy no te había visto.
-Si, ya me di cuenta – dijo con una gotita en la cabeza – pero porque ibas tan pensativa, te ocurrió algo?
-No, no, es solo que…desde anoche me siento extraña, como ansiosa, feliz, como si hubiese recuperado algo que había perdido, no lo se, es una mezcla de sentimiento un tanto confusa.
-Vaya, sabes? Yo me siento exactamente igual, no se porqué, siento que algo bueno va a pasar.
-Si, también yo, esto es extraño – dijo Mina un tanto confusa.
-Si que lo es, oye, quieres ir a mi casa a tomar un poco de té, mi madre no está y no tengo ganas de estar sola.
-Claro, porqué no.
Y así se encaminaron hacia la casa de la peliazul sin saber que la razón de su repentina ansiedad era por el retorno de sus amadas estrellas fugaces.
En el instituto Speak You…
Eran las 15:55hs. y Serena miraba el reloj impaciente porque pasara la hora mas rápido, esos minutos se le hicieron eternos, ya que quería ver a su adorado Seiya con tantas ganas que maldijo interiormente ser tan impaciente.
-Bien clase, this is all for today, mañana las cosas no serán tan fáciles, quiero que se aprendan bien de memoria el abecedario y las vocales, ya que como este es un curso intensivo lo que pudieran aprender en 3 años aquí lo harán en 1, así que espero pongan lo mejor de si y que no me hagan perder el tiempo en tonterías, así que sin mas nos vemos mañana.
-Hasta mañana profesora – dijo toda la clase.
-Vaya esta profesora es dura – dijo Serena para si misma pero alguien la escuchó.
-Ni que lo digas – Serena se dio la vuelta y se encontró con una joven de 17 años, pelirroja de ojos color miel, tenia el cabello atado en una trenza de lado con un moño blanco atando la misma, llevaba puesto un vestido sencillo color blanco de mangas cortas por el calor que hacia a pesar de ser pleno invierno – discúlpame, permíteme presentarme, soy Temari Koyama, mucho gusto – dijo extendiéndole la mano.
-Serena Tsukino, encantada de conocerte – dijo tomando la mano de Temari y dándole un ligero apretón – espero que lleguemos a conocernos y ser amigas.
-Lo mismo digo Serena, ven, vayámonos antes de que nos dejen encerradas en el salón – dijo la pelirroja con una sonrisa.
-Claro, vamos – y así salieron del salón. Bajaron las escaleras mientras conversaban de temas triviales para conocerse mejor. Cuando llegaron a la recepción, Temari fue a preguntar algo a la recepcionista y Serena se quedó esperándola en uno de los sillones, y cuando miró hacia fuera para ver si Seiya ya había llegado vio algo que la dejó sin aliento: el pelinegro venia llegando justo en ese momento y no venia a pie, sino en una flamante Harley Davidson V-rod plateada (N/A: si buscan en google es una foto con el fondo en color marrón, me enamoré de esa moto) ese vehiculo era sencillamente fabuloso, y cuando fijó su vista en Seiya sintió un calor recorrerle el cuerpo, venia ataviado en unos jeans celestes claros como los de ella, traía una musculosa blanca y encima una campera de cuero, unas flamantes botas de cuero relucían con los rayos de sol, unas gafas oscuras le daban ese aire de rudeza y una pequeña cadena con un dije en forma de cruz completaba su atuendo. Las mejillas de Serena se tornaron rosadas y se quedó viéndolo hipnotizada, Seiya era apuesto, pero con ese atuendo se veía tan…no sabia como describirlo, salvajemente atractivo, con ese pensamiento se le cruzó una imagen de ella con él en esa moto en una situación mas comprometedora, sacudió su cabeza tratando de volver de nuevo en si, y no se había dado cuenta de que Temari la estaba llamando.
-Serena…Serena!
-Uhh, disculpa Temari, estaba distraída.
-Con que? – y volteo a ver a donde se encontraba Seiya – oh ya veo, Dios nunca había visto un hombre tan atractivo en toda mi vida.
Serena se incomodó con el comentario de la pelirroja, él era SUYO, bueno teóricamente todavía no, pero estaba en proceso de serlo.
-Bien, debo irme Temari me están esperando – dijo Serena tratando de ocultar su molestia detrás de una sonrisa.
-No me digas que ese bombón es tu novio – y la rubia se sonrojó fuertemente pero no dijo nada – hay que envidia, yo quisiera uno así.
-Bueno, entonces salgamos y te lo presento.
Las dos chicas empezaron a avanzar hacia la puerta de cristal que las separaba de ese hombre que parecía haber sido hecho por los dioses, y cuando ya estaban afuera Seiya que se encontraba meditando recostado en su moto cuando vio a Serena la mandíbula se le cayó al piso, si antes para él era lo mas hermoso del universo ahora era no solamente hermosa, ahora era la mujer mas increíblemente sensual que había visto en la vida, con esa ropa tan sexy, que dejaba al descubierto su vientre y su fina cadera, ese top que dejaba al descubierto sus hombros que se ajustaba a sus bien dotados pechos, las botas que la hacían verse como una gatita traviesa y también haciendo que se mueva con un vaivén hipnotizante, oh si, ese día Seiya Kou se le pasó por la mente su primer pensamiento obsceno con respecto a Serena. Tanto así que no se dio cuenta que venia acompañada por Temari. Serena al darse cuenta de esto empezó a reírse divertida, ya que logró lo que quería: extasiar al pelinegro con su figura.
-Seiya, cierra la boca o se te va entrar algún insecto – dijo la rubia riéndose melodiosamente
-Lo siento bombón, pero es que te ves tan… - no pudo terminar la frase porque sus ojos azules otra vez se perdieron en el cuerpo de la rubia, mirándola de pies a cabeza haciendo que Serena se ruborizara fieramente.
-Hay Seiya que cosas dices, mira te presento a Temari, es una compañera de mi clase.
-Hola, mucho gusto, mi nombre es Temari Koyama – dijo extendiéndole la mano a Seiya.
-El gusto es mío, yo soy Seiya Kou – dijo agarrando la mano de la pelirroja pero en vez de apretarla se la llevo a la boca para darle un beso haciendo que Temari se sonrojara hasta la coronilla y que Serena se pusiera roja de la furia.
-Vaya, que caballero, espera…dijiste Seiya Kou, eres Seiya del grupo Three Ligths!
-Shhhh! – dijo poniéndose un dedo en su boca – no quiero llamar la atención, estoy de incógnito así que este será nuestro secreto de acuerdo?
-Claro, no hay problema, hay Serena que envidia, tienes a Seiya Kou como novio, quisiera ser tú.
-Bombón? – dijo Seiya confundido, Temari dijo que eran NOVIOS, la miró y ella le devolvió una mirada como diciéndole "niégalo y terminaras muerto en algún descampado", acto que hizo que el pelinegro se llenara de felicidad.
-Bueno Seiya, ya debemos irnos no crees? – dijo Serena mas como una orden que como una pregunta.
-Claro bombón, adiós Temari, un gusto en conocerte.
-Claro, adiós, Serena nos vemos mañana – dijo y se alejó lentamente hasta perderse de vista.
-Vaya, que coqueto resultó el señor Kou con Temari – dijo ella levantando una ceja, estaba que echaba humo por la nariz.
-Celosa bomboncito? – comentó divertido el ojiazul.
-JA! Celosa yo? Por mi coquetéale a quien quiera, me tiene sin cuidado.
-Si, estás celosa – luego la agarró del brazo y la atrajo para darle un gran abrazo, y sintió el aroma que despedía la rubia – mmmm…rosas y jazmines.
-Te gusta? – dijo ella levantando la cabeza para mirarlo a los ojos totalmente sonrojada.
-Me encanta bombón – dijo él mirándola de una forma abrasadora para la rubia.
-Bueno Seiya, será mejor irnos, oscurecerá temprano así que no perdamos el tiempo, a donde iremos?
-Pues estaba pensado en ir a la disco a la que fuimos aquella vez, te acuerdas?
-Claro que si, ese día pensé que eras un maldito pervertido – dijo ella riéndose y acordándose como por culpa de Haruka pensó cosas que no eran.
-Bien, entonces vamos, súbete preciosa.
Serena obedeció y se subió a la deslumbrante moto, se aferró fuertemente a Seiya y sintió como su cuerpo empezaba a acalorarse otra vez, ese sentimiento era cada vez mas frecuente cuando estaba con el ojiazul.
Seiya arrancó la moto, aceleró y así empezaron un corto viaje que duró unos 15 minutos hacia la disco. Cuando llegaron Seiya estacionó su nueva adquisición en frente a los guardias y les pidió que la vigilaran. Entraron y se encontraba repleta de jóvenes bailando y riendo por doquier, caminaron hasta llegar a la zona VIP, cosa que impresionó a Serena ya que el lugar era sumamente exclusivo, se sentaron y en eso vino el mozo.
-Hola, en que les puedo servir.
-Bueno, a mi tráigame una cerveza bien fría y tu Serena?
-Yo quiero un Daikiri de Frambuesas por favor.
-En seguida traigo sus órdenes – y así el mozo se retira.
-Oye bombón…
-Si Seiya?
-Realmente te vez despampanante, aunque creo que me quedo corto con esa descripción.
-Gracias, tu también te vez realmente guapo, pareces todo un chico malo, eso me gusta – dijo ella dándole una sonrisa coqueta, cosa que hizo que el pelinegro se sonrojara un poco.
-Vamos, si sigues halagándome así harás que mi ego crezca hasta tener el tamaño del sistema solar.
-Si es que eso es posible – y ambos rieron de buena gana, en eso llegó el mozo con sus respectivas bebidas.
-Bien bombón, quiero brindar por nuestro reencuentro, algo que esperé arduamente por dos largos años y que al fin pude concretar, así que brindo por nosotros dos, salud bomboncito.
-Salud Seiya – dijo ella haciendo chocar los cristales de ambas bebidas, bebieron todo el contenido lentamente mientras se miraban en silencio, no se decían nada, pero las palabras sobraban en ese momento, cuando terminaron hasta la ultima gota, Serena se paró y extendió su mano hacia Seiya en clara invitación hacia la pista de baile.
-Oye bombón, se supone que debería ser yo quien te invite, no al revés – dijo con falsa molestia.
-Pues estas muy lento, así que lo hice yo, anda vamos, muero por bailar.
Seiya se quitó la campera de cuero y dejó al descubierto sus musculosos brazos, y Serena se sintió arder otra vez, tercera vez en el día, cielos, ese chico la estaba volviendo loca, dejando esos pensamientos de lado lo tomó de la mano y se internaron en la pista de baile.
En eso cambió la canción, empezó a sonar "Beep" de Pussycat Dolls, Serena adoraba esa canción, el ritmo que tenía era muy sexy y ella quería demostrarle lo que había aprendido en esos dos años.
Empezaron a moverse lentamente acompasando sus caderas al mismo ritmo, conforme avanzaba la canción la rubia se volvía mas ágil haciendo movimientos con sus caderas estiro árabe (N/A: tiembla Shakira jejeje) acompañados por sus brazos, y empezaron a llamar la atención de las parejas alrededor de ellos. Seiya se sorprendió demasiado, ¿de donde sacó Serena esos movimientos? Parecía que estuviese bailando con una bailarina de hip hop profesional, por lo que el no quiso quedarse atrás, asi que emparejó sus movientos con los de la rubia, ambos parecían que competían entre ellos a ver quien de los dos bailaba mejor, pero algo inesperado para Seiya pasó, en un momento Serena lo abrazó sensualmente moviéndose contra él, bajaba y subía alrededor de su cuerpo, dejándolo paralizado, observando con éxtasis como su bombón se frotaba contra él en forma sugerente, hasta que decidió acompañarla en sus movimientos, ambos se miraban y se sonreían sensualmente, si alguien viera a la rubia diría que esa no es Serena, pero lo era, ambos seguían moviéndose sensualmente hasta que terminó la canción y ellos seguían abrazados, sus rostros estaban a solo centímetros de rozarse, podían sentir sus alientos quemándolos, y cuando estaban por cumplir su mas poderoso anhelo, el aplauso de la multitud que se había juntado a su alrededor los sacó de su paraíso, asi que decidieron volver a su mesa a tomar algo, porque ese baile los había dejado algo agitados.
-Cielos bombón! Desde cuando bailas asi! Parecías salida de un video clip de Missy Eliot.
-Eso es porque hace dos años que estoy esforzándome para bailar asi como lo hago ahora, por eso estoy estudiando ingles, porque el año que viene me voy a EEUU a una de las mejores academias de baile del mundo, Porque quiero ser bailarina Seiya! – dijo casi gritando y con lagrimas en los ojos.
-Bombón! Oh por dios bombón eso es grandioso! – se levantó de la mesa y jaló a Serena para que se parara, la alzó del piso y empezó a girar con ella, ella se aferró con fuerza a su cuello y envolvió su cintura con sus piernas, ambos estaban felices, él por el rumbo que había decidido su princesa, y ella por lo feliz que vio a Seiya con la noticia, ni su familia se había emocionado tanto como el pelinegro. Cuando terminaron de girar se quedaron en la misma pocision, solo mirándose a los ojos con u amor incontenible. Sus labios estaban demasiado cerca, y cuando apenas se tocaron, un grito los sacó de su ensoñación.
-KOU; QUE DEMONIOS HACES AQUÍ!
-Tenouh – dijo el pelinegro no creyendo tener tan mala suerte – vaya, asi me recibes después de tanto tiempo sin vernos? – dijo fingiendo aflicción, a todo esto Serena se había bajado de Seiya pero se mantenía de espaldas a Haruka, abrazando a Seiya y él a ella – no tiembles bombón, todo va a estar bien, no te reconoció, asi que vete al tocador en lo que me deshago de ella – susurró solo para que la rubia escuchara y ésta asintió levemente, luego se dirigió al tocador aun de espaldas para que Haruka no la viera.
-Vaya, veo que estas muy bien acompañado Kou – dijo sarcástica la ojiverde – quien te viera, tu que le profesabas amor incondicional a mi princesa y ahora resulta que te ligas a la primer rubia que se te cruza, mejor asi, sigue manteniéndote alejado de la gatita, porque sino te patearé el trasero de aquí hasta llegar a Kinmoku, me oíste?
-Calma Tenouh, yo aun amo a Serena, y si quiero verla eso es problema mío y de ella, me parece que ya está grandecita como para que papá Haruka le diga lo que tiene que hacer verdad? O mejor dicho MAMÄ? – comentó divertido Seiya, pero lo siguiente no lo esperó, un puñetazo directo a la cara, el cual lo hizo retroceder un poco y que una fina línea de sangre saliera de sus labios – Vaya Tenouh no te enojes, te aprovechas porque eres mujer, sino ya te la hubiese rajado.
-Ja! Atrévete niño bonito y veras como te va! Mantente alejado de la gatita, esto es solo una advertencia te quedó claro! – y sin mas se retiró del lugar.
-Tenouh, Tenouh, si supieras – mirando como se iba la señora del viento, dio un largo suspiro y se dirigió al área de los tocadores, al llegar tocó la puerta – bombón ya puedes salir, papá Haruka ya se fue!
-Hay dos Sei, mira tu labio! – dijo observando como del labio inferior del pelinegro corría un hilo de sangre.
-No es nada bombón, pudo haber sido peor.
-Déjame curarte por lo menos, vayamos a ese cuarto donde me llevaste la primera vez asi puedo atenderte con tranquilidad, tendrán un botiquín ahí?
-De verdad no es nada bom… - no pudo terminar la frase al ver las gruesas lagrimas que surcaban el inmaculado rostro de su bombón, se maldijo interiormente por hacerla sufrir asi, asi que accedió a la petición de Serena – esta bien, vamos.
Asi ambos se dirigieron a ese cuarto donde Serena pensó aquella vez que quería propasarse con ella, cuando llegaron la rubia divisó un botiquín con los materiales necesarios para curar el labio de Seiya, también le pidió a uno de los guardias que le trajera un poco de hielo para desinflamar el labio que había comenzado a hincharse un poco, y cuando tuvo todo lo necesario en sus manos sentó a Seiya en un sofá que se encontraba ahí y ella se sentó a su lado para poder atenderlo como se debía.
-Lo siento tanto, ha sido mi culpa el que te pasara esto – dijo mientras le pasaba una gasa embebida en agua oxigenada – pero no entiendo como es que Haruka apareció aquí.
-De seguro me vio en el instituto de inglés y me siguió hasta aquí, lo único que me alegra es que no te haya reconocido, sino quien sabe lo que hubiese pasado, AUCH! Cuidado bombón – dijo cuando Serena le puso un poquito de alcohol, eso si que arde.
-Ya, pareces una niña quejándote! – dijo para luego ponerle un cubo de hielo envuelto en una gasa.
-Ya, no me regañes bombón – dijo Seiya haciendo un puchero, cosa que enterneció a la rubia.
-Mira que lindo eres, pareces un bebito chiquito! – dijo ella modificando su voz para sonar como una niñita.
-Soy tu bebito – dijo él haciendo que ella se sonrojara hasta la medula. Ambos quedaron mirándose a los ojos. Serena inconscientemente dejó caer el hielo en el sofá, quedando asi con sus dedos sobre los labios de Seiya, acarició la herida y se quedó mirando su boca. El pelinegro no aguantó mas y le plantó un tremendo beso en los labios a la rubia, olvidó el dolor en ese momento y se dedicó solo a hacer eso que deseó hacer desde hace 2 años: besarla con la pasión que ella despertaba en él. Serena se mareo, ella estaba correspondiendo ese beso con mas pasión que él, en un momento sintió el sabor metálico de la sangre de Seiya, pero no supo porque eso lo hizo aun mas especial. Una pasión desmedida los anegaba, tanto asi que terminaron recostados en el sofá. Maldijeron el tener que respirar, porque no querían separarse por mucho tiempo mas, pero el vital elemento ya empezaba a hacer falta con ansias, asi que bruscamente se separaron, sus respiraciones estaban completamente agitadas, los tórax de ambos subían y bajaban al mismo ritmo, sus miradas estaban llenas de lo que en ese momento no se habían dado cuenta: DESEO.
-Bombón, eso fue lo mas maravilloso que me ha pasado en la vida a parte de conocerte – dijo el pelinegro mirándola con intensidad.
-Oh Seiya, pagaré muy caro lo que voy a hacer, pero en este momento me importa un cuerno todo lo que hay afuera de estas cuatro paredes – dijo ella aun debajo de él, abrazándolo con fuerza, podía sentir en plenitud los duros músculos que Seiya había desarrollado en esos dos años, y eso la hizo estremecer de pies a cabeza.
-Bombón…yo.
-Cállate y escucha, porque sino lo digo ahora creo que voy a enloquecer – sentenció ella por lo que el ojiazul decidió guardar silencio hasta que terminara – mi vida como Sailor scout empezó cuando yo tenia 14 años, en ese entonces no quería saber nada sobre luchar y arriesgar mi vida, pero eso cambió al ir pasando el tiempo, luego descubrí que soy la reencarnación de la Princesa Serenity y que tuve un romance intenso con el príncipe de la tierra, que es Darien – al decir esto la mirada de Seiya reflejó por unos segundos dolor, pero aun asi Serena continuó – yo me aferré a esa historia de amor pensando que Darien era el hombre indicado para mi, es el sueño de cualquier mujer, maduro, inteligente, guapo, y me aferré aun mas al saber del futuro que nos esperaba, de esa perfecta utopía que yo formaría junto con él algún día, pero con el pasar del tiempo me di cuenta que somos demasiado diferentes, casi incompatibles diría yo, saqué la conclusión de que solo estamos juntos solo por un destino que jamás tendría que habernos sido revelado, por eso quiero cambiar eso, pensar por primera vez en mi, en mi felicidad, en mis sueños, y todo eso se que no lo obtendré al lado de Darien porque yo…ya no lo amo – Seiya abrió grande los ojos pero aun asi permaneció callado – mi corazón, mi alma y mi mente se los llevó cierta estrella fugaz hace dos años – a Seiya se le habían empezado a formar pequeñas lagrimas con esta confesión – esa estrella me conquistó de la manera mas inesperada, con sus consejos, con su comprensión, me sacó de un pozo del cual yo creía que no tenia fin, pero ahí estaba mi estrella, protegiéndome hasta el final sin importar nada – Serena acaricio el bello rostro de Seiya para asi continuar – y cuando me confesó su amor en aquella azotea me sentí feliz, pero antepuse mi estúpido futuro a lo que dictaba mi corazón realmente, y tuve miedo, miedo de perder todo lo que conocía por seguir libremente mis emociones, pero ese miedo no se comparó jamás al dolor que sentí cuando mi estrella fugaz se fue – Serena sentía como surcaban densas lagrimas por su rostro, pero no sabia exactamente cuales era las suyas y cuales las de Seiya – me sentí vacía desde aquel momento, y ahí lo comprendí, entendí como me había obligado a mi misma a cometer la peor estupidez de mi vida, lo que hice fue suicidio, porque tratando de matar mis miedos a perder ese futuro y todo lo que provenía de el, en el proceso maté a mi propio corazón, ese que esa estrella fugaz se llevó hecho mil pedazos, esa estrella que ahora tengo entre mis brazos – dijo y le dio un dulce beso – hoy la vida me da una nueva oportunidad trayéndote a mi de nuevo para poder decirte de una vez…que te amo Seiya Kou, te amo como no pensé jamás amar a nadie en mi vida.
-Bombón… - Seiya lloraba de felicidad, su bombón lo amaba con toda el alma y le había hecho la declaración mas bella que se había podido imaginar que surgieran de sus labios – te amo Serena, mi dulce bombón, te amo mas que a nada en el mundo, asi muriera ahora mismo y renaciera con una vida nueva nunca dejaría de amarte como lo hago ahora, te amo demasiado como para pensar en amar a otra mujer algún día, simplemente seria traicionar a mi corazón, te amo bombón, te amo como jamás podré amar a nadie mas – finalizó para besar hondamente los labios de la rubia, SU rubia, ahora seria asi para siempre, que vinieran los que quisieran a intentar separarlos ahora, él sabia que no lo lograrían jamás.
Se besaron hasta el cansancio, bueno, mejor dicho hasta que se dieron cuenta de la hora que era, 20:53 hs., Serena odió tener que vivir con sus padres, ya que de seguro estarían preocupados por ella, sobre todo porque dejó apagado su celular desde que salió del instituto. Seiya al percatarse de eso tomó la difícil decisión de llevar a su bombón a su casa.
-Bueno bomboncito, será mejor irnos, en tu casa han de estar preocupados por ti, será mejor que te lleve o sino estarás en graves problemas.
-Si Seiya, apagué mi celular para que no me molestaran por el día de hoy asi que regresar a mi casa será lo mejor aunque no me agrade mucho la idea – dijo un poco triste.
-No te apenes bombón, a partir de mañana comenzará una nueva vida para nosotros, asi que no tienes de que preocuparte.
-Te amo Seiya.
-Y yo a ti bombón – se dieron un dulce beso para después salir de aquel cuarto en donde se habían declarado libremente su amor.
Al llegar a la salida de la discoteca Serena se percató que no llevaba su bolso consigo.
-Hay Seiya, olvidé mi bolso adentro, tengo que ir por él.
-No te molestes, yo voy por él, espérame aquí, no me tardo.
Seiya entró nuevamente a buscar el bolso de Serena, ésta al quedarse sola sonrió para si misma, le había confesado su amor a su estrella fugaz y él le correspondía plenamente, tan hundida en sus pensamientos estaba que no se dio cuenta de que alguien los observaba desde las sombras, y al percatarse de que la rubia se quedaba sola, decidió salir de su escondite para enfrentarse a la rubia.
-Hola princesa – saludó calmadamente aquella persona.
-Da…Darien…que haces aquí? – preguntó con un semblante que demostraba un profundo temor.
-Estuve buscándote toda la tarde para poder verte y decirte cuanto te he extrañado y mira la sorpresa que me he llevado, tú saliendo de una discoteca y acompañada por alguien que no soy yo – dijo con una mirada que develaba un profundo rencor.
-Darien…yo…déjame explicarte…
-Aquí está tu bolso bombón – dijo Seiya al salir con el objeto en sus manos para luego darse cuenta de que no estaban solos, pero no se sorprendió de la persona que se encontraba con su bombón – Chiba…
-Kou…
…..
CHAN CHAN CHAN CHAAAAAANNNN! Oh my god! Y ahora que carazos va a pasar? Jejejeje, que mala soy, lo dejé en lo mejor, Seiya y Darien cara a cara, habrá pelea o no? Ya Haruka le dio un buen zape a mi adorado Seiya, se llevará uno de Darien también? Eso se verá en el próximo capitulo.
Bien niñas, lamento muchisisisisisisimo el gran retraso, no tengo excusa lo sé, pero la mala suerte me ha perseguido y se ha desquitado con mis hermosos pies, no es justo, porque después de que me recuperé de mi fulero accidente en la rodilla, uno de esos días que estaba limpiando moví uno de lo sillones del living y me fracturé el dedo gordo, encima de que me levantó la uña completita, ssssssshhhhhh! Que dolor, todavía lo siento, pero bueno, que le vamos a hacer, soy asi de atolondrada, mucha influencia Tsukino jejeje, de verdad lo siento, pero gracias por presionarme, sino quien sabe cuando hubiese subido este capitulo.
En este capitulo estuve re inspirada, se notó? Estoy por demás melosa, yo misma me di un ataque de diabetes, pero bueno, asi salió y asi decidí dejarlo, espero les guste. Asi que sin más aquí van los agradecimientos:
Peluches0901: hola amiga, gracias por seguir ahí, tu fic va precioso, es frustrante, pero tendrá un bellísimo resultado, en este fic las cosas no serán nada fáciles tampoco, como ves ya empezaron los problemas, y esto solo es el inicio, bessitoss gordiss.
Angiichan: Gracias por tus buenos deseos, me alegra que te siga gustando esta historia, se pondrá mas interesante lo prometo, bessitoss.
Kira Sohma: Gracias por los saludos, creo que seguiré acumulando cicatrices toda mi vida, un día me voy a morir y ni cuenta me voy a dar, jejeje, para que te des una idea, KiSSeSS.
Solar Knight Marie: Holiss gordiss, jejeje siempre me las agarro con Yaten, pero lo hago porque se parece mucho a mi hermano menor, que de hecho llega a ser muy odioso cuando se lo propone, pero es reconfortante cuando lo necesitas, lo único en que difieren es que mi hermano mide casi 2 m. y yo solamente unos tristes 1,67, waaaaaaaa a mi me tocó ser la chaparra, pero ni modo, hay que aguantarse, bessitoss.
Kagome-Black: a vos también gracias por tus buenos deseo linda, me encanta que te guste me historia, pero con respecto a mi salud física, salgo de una y entro en otra, caray, que perra es la vida, pero ya que, bessitoss.
Evelyn: hola mi hermosa niña, pues como verás en este capitulo dejé ver a una Serena mas perra y sexy por asi decirlo, creo que ese daikiri la ayudó a desinhibirse, pero el resultado está como yo quería, espero te guste a ti también, y la pobre coneja casi ni figuró en esta historia, los otros animalejos tampoco, materia pendiente para el próximo capitulo, jejeje, yo y mi mentecilla olvidadiza.
Serena Princesita Hale: pues lo de Romeo y Julieta solo la película, hasta ahora el libro ni figura entre mis títulos leidos (Hay Antonella cada vez eres mas ignorante, soy patética, wuaaaaaaaaaaaaaa) soy un desastre, pero ya, prometo cultivarme mas culturalmente hablando para la próxima vez que evoque alguna obra reconocida, promesa de sailor scout, KiSSeSS.
Serenity824: jejeje, lo del hipocampo será un misterio que será develado a su debido momento, después de todo no quiero dejar a mi Seiya como un tarado, después de todo esos bichos si son bastante raros, pero bueno, mandaré a Seiya a practicar que diga 100 veces hipocampo por cada capitulo que se equivoque o que no le salga la palabra, si, con mi amorsis soy muy exigente. Bessitoss.
Princessnerak: tendría que morirme para que deje de escribir, creo que falta poco jejeje (waaaaa, que asco, ya salio mi humor negro), pero no importa, si llegase a suceder, en mi testamente le delegaré esta tarea a mi hija mayor, aunque ahora solo tenga 5 añitos, lo cual nos lleva a pensar que en el caso de que yo muriese ahorita la historia culminaría en el año…a ver…como en el 2025, jejeje, hay por dios ya, gracias niña por los saluditos, bessitoss.
ValSmile: y acá tenemos a la mayor responsable de que publicara este capitulo jejejeje, miles de gracias por la presión niña y bienvenida, siempre son bienvenidas las nuevas lectoras, y no, no soy del foro, es que…NO SE COMO UNIRME WAAAAAAAAA! Esto de ser novata en los fics esta acabando con mi paciencia, bessitoss.
Bien, cabe aclarar que esta cita la pensé de mil formas distintas, y salió asi, en una simple salida a bailar, no mas no menos, pero a mi me gustó, pero por si no se dieron cuenta, ellos habrán llegado a la discoteca como a las 16:20 hs. y bailaron una sola canción, después vino el lío con Haruka y después de ahí se pasaron hasta casi las 21 BESANDOSE! Que mejor cita que esa? Por lo menos para Seiya lo es, en los simples detalles se encuentra la felicidad, por lo menos asi lo veo yo. Bueno niñas, ya me alargué demasiado y ya estoy pensado en el próximo capitulo, esta vez no adelantaré nada, de mala nomás que soy jejeje. SEE YAAAA!
ANTITO'S
