7. Lay with me
El avión volaba a más de 3,000 pies de altura. En efecto Chad había logrado la compra de dos boletos para Illinoils pues el gerente en turno era un fiel seguidor de los Nets de Nueva Jersey.
Gabriella miraba por la ventana mientras con la mano de Troy sobre su rodilla. Faltaba medio viaje de camino pero ninguno de los dos quería que ese momento acabara.
Salieron la casa de Sharpay después de volver a hacer el amor en menos de 24 horas, se besaron, se abrazaron y piel con piel se aferraron a la idea de que lo volverían a intentar.
—Tengo mucho miedo, Troy—comentó Gabriella mientras pasaba las yemas de sus dedos por el pecho desnudo de su acompañante.
—Ey, nada va a pasar—se puso de costado para verla de frente y acarició su barbilla—Te amo, Gabriella, nunca olvides eso.
Besó su nariz y después sus labios para que después ella se subiera en él y sin espacio alguno entre sus cuerpos, volvieron a estar juntos. Cinco años habían tenido que pasar para que volvieran a ser uno, a mezclar sus aromas y a entrelazar sus manos para juntos alcanzar el cielo.
Después de varias horas de encierro, decidieron viajar a Illinoils juntos, pues a Gabriella se le acababan las vacaciones de su trabajo y Troy no la dejaría ir sola. Salieron entre risas de la habitación que Sharpay les había dejado con la maleta en una mano y en la otra la mano del otro.
—Nos vamos—le dijo Troy a su amiga—Sharpay, todo esto te lo debemos a ti. Joe, gracias por todo—lo abrazó.
—Sharpay—Gabriella le tomó la mano—sé que nunca hemos sido amigas, pero gracias por hacer esto, de verdad.
La rubia se encogió de hombros.
—Creo que todos merecemos una segunda oportunidad y más ustedes, que su amor siempre estuvo delante de todo. Y también que ya me voy a casar y no puedo estar cuidando más de Troy.
Joe se acercó a abrazar su prometida.
—Los veremos en la boda, ¿cierto? —preguntó este.
—Por supuesto que sí—afirmó Troy.
Se despidió de un abrazo de ambos y Gabriella lo imitó para después ir a la casa donde el resto de los Linces se encontraban y agradecerle de la misma forma que a los Evans, todo lo que habían hecho esa semana por ellos, que aunque muchas veces quisieron matarlos al final habían logrado que volvieran a estar juntos.
Tanto como Chad y Taylor, acompañaron a los reconciliados al aeropuerto para poder conseguir los boletos del avión.
—Supongo que nos veremos pronto—se despidió Taylor abrazando a Gabriella.
—Si vas a verme la próxima temporada yo iré a echarte flores a tus obras—le dijo Chad a Troy mientras los acompañaba a la puerta de abordaje—Gabriella, siempre es un placer verte.
—Gracias por los boletos—sonrió la morena.
—¿Dónde planean vivir? —preguntó Taylor.
—Apenas lo decidiremos—respondió Troy—mientras tanto tendremos que hablar con nuestros padres.
Se despidieron nuevamente y caminaron de la mano hacia la sala de espera para poder partir hacia el hogar de Gabriella. Durante la espera, platicaron muchas cosas, aunque ya habían tenido un buen adelanto, sin embargo Gabriella le dio más detalles de cómo había entrado a la empresa donde hoy trabajaba y cómo a veces quería renunciar. Troy a su vez, le platicó de sus primeros castings y como Grease le había presentado una nueva oportunidad.
Gabriella despejó sus ojos de la ventana cuando la sobrecargo les ofreció algo de tomar y después de ingerir algunas frituras, durmió profundamente en el pecho de Troy.
…
—Hija, que bueno que llegaste—gritó Lisa desde el piso superior de la casa y bajó corriendo la escalera—¿Troy?
—Hola, mamá—se acercó a darle un beso dejando las llaves en la mesa, Lisa respondió el beso sin dejar de mirar a Troy que estaba recargado en la puerta. —Te presentaría a Troy pero creo que ya lo conoces.
—Señora Montez—agachó la cabeza.
—¿Alguien me puede decir qué está pasando aquí?
Troy y Gabriella sonrieron y se sentaron, invitando a la señora a hacer lo mismo y después de tomar un vaso con agua, se pusieron al corriente, qué había pasado en Albuquerque y que pasaría ahora.
—Me iré a Nueva York—respondió Gabriella tomando la mano de Troy—tengo el dinero suficiente para poner ahora el despacho que tanto anhelé.
Lisa asintió tratando de entender la decisión de su hija. La había visto sufrir tanto por Troy y después fue testigo de todos los esfuerzos de esta para superarlo. Por eso estaba feliz de que volviera a intentarlo aunque, al igual que su hija, el miedo la invadía. Y así se lo dejó saber a ella cuando Troy fue a la cocina a lavar los trastes.
—¿Segura que es lo que quieres, Gabriella? —preguntó su mamá mientras terminaban de limpiar la mesa.
—Lo amo mucho y sé que él a mí—sonrió la muchacha—con eso, creo podemos contra todo.
—Pero también se amaban hace 5 años —le recordó—y no quiero que pases por lo mismo.
Gabriella tomó la mano de su mamá.
—No volverá a pasar, tanto él como yo estamos dispuestos a no dejarnos vencer otra vez.
Lisa asintió y ambas voltearon su rostro cuando Troy salió de la cocina y les comentó que justo acababa de colgar con sus padres y estos llegarían al día siguiente a Illinoils.
—Oh se pueden quedar aquí sin problema—sugirió la señora Montez al escuchar que los padres de Troy se quedarían en un hotel.
—Tenemos habitaciones suficientes y asumo tú te quedarás con Gabriella. ¿O me equivocó? —continuó.
Gabriella se puso roja pero fue al lado de Troy para abrazarlo y ambos asintieron.
Se acercaba Navidad y habían acordado que la pasarían los cinco juntos, tampoco los señores Bolton entendían muy bien ese regreso tan precipitado. Se supone que sus hijos sólo irían a una reunión de ex alumnos y ahora regresaban con la noticia de que estaban por irse a vivir juntos.
Después de más horas de plática entre los tres, Troy y Gabriella optaron por ir a descansar pues el día había sido muy largo, sin embargo descansar no era lo que tenían en mente.
Justo llegaron a la habitación de Gabriella, esta lo lanzó sobre su cama colocándose encima de él sin dejar de besarlo. Quería tenerlo muy cerca para poder susurrarle cada palabra.
—Te extrañé mucho, Bolton.
Pero él no respondió la tomó de la cintura y comenzó a besar su cuello, sus hombros, la despojó de su blusa para seguirla besando. Ella enredó sus manos en ese cabello dorado que tanto le gustaba y comenzó a dibujar con besos sobre su piel ya desnuda.
No sabían bien a donde los llevarían las nuevas decisiones que habían tomado pero cada caricia era oro para ambos. Sentían la necesidad de estar unidos, atraídos como si uno fuera la gravedad del otro. No les importaba el tiempo ni el frio que hacía en el exterior.
No dejarían la habitación a menos que fuera realmente necesario, como lo fue la mañana siguiente que llegaron los padres de Troy.
Pero al menos toda la noche querían que sólo fuera de ellos, ya habían esperado lo suficiente.
…
¡Hola!
Les dejo este capítulo que está muy cortito pero me inspiré en la canción Lay with me de Vanessa Hudgens. Así que si pueden volver a leer la parte final con esa canción de fondo verán lo que sentí.
Estamos ya en los capítulos finales así que espero les siga gustando y si no ya saben dónde comentarlo.
Nota: Publicaré una historia Zanessa en Wattpad ya que Fanfiction no lo permite y soy ñoña y cumplo las reglas así que si me quieren seguir en Wattpad mi nombre es: Luriiana y mi cuenta en IG de HSM es TeamHudgensMX. Ahí estaré dando detalles.
¡Mil gracias!
