DISCLAMER.- Los personajes no me pertenecen, son de Kripke, de la CW y no sé de quien más, yo solo escribo como pasatiempo y no gano nada con ello.

Dedicado para Violette Moore.


El Perdón Para Castiel

por

Adrel Black


7. Culpa

Estoy sentado en el borde de la propiedad, miro los tablones que conforman el cercado, todos ellos tienen una tira de hierro que les refuerza y grabados en este un sinfín de conjuros, letras arcaicas, hechizos, todo el conocimiento de Bobby para la protección de aquel lugar.

Ahí en donde estoy sentado no hay luces de ninguna clase, el sol hace un rato ya que menguó y aunque no se puede decir que es de noche ésta no tardará en caer. Más allá en la distancia se distingue un leve resplandor, son las farolas del pueblo de Sioux Falls que están encendiéndose, luego más allá la oscuridad inminente acercándose.

Es la primera vez que siento el mundo infinito, siempre fue como una esfera para mí, cuando lo miraba desde lo alto del cielo pero ahora parece aterrador. Despliego las alas que no son ya nada comparado con lo que fueron, solo huesos vacíos y unas pocas plumas colgantes y mustias, muertas.

El aire corre entre las chatarras que hay en los alrededores arrancando silbidos y sonidos extraños, el hierro viejo resuena aquí y allá como si fueran quejidos, siento frío, sé lo que es el frío, podría definirlo, lo recuerdo en los vagos recuerdos que Jimmy Novak dejó en este cuerpo, pero a pesar de ello nunca lo había sentido así, doloroso contra la piel.

—Cas —la voz de Sam a mi espalda me sobresalta —no quería asustarte —me dice, tiene en las manos una frazada que me entrega mientras sonríe.

—No me asustaste —respondo tomando la manta y echándomela encima, es reconfortante.

—Dean no ha vuelto a casa y tú tampoco, por lo que supongo que pelearon o hablaron o algo.

—Él... —niego con la cabeza, de que sirve decir que no habla conmigo, Sam lo sabe, así que suelto lo que realmente me inquieta —yo lo lancé contra el Impala, Sam. Creo que le hice daño

—Dean es muy fuerte, yo le he visto sangrar y tener huesos rotos, no te preocupes. —Suelto el aire que no sabía que contenía, me estoy comportando cada vez más humano. —Bobby y yo… —Sam se pasa la mano por la cara buscando como continuar —encontramos el frasco en el que has estado juntando las plumas de tus alas.

El menor de los Winchester guarda silencio, como si estuviera esperando a que yo me defendiera, que dijera que no eran mías, como si hubiera muchos ángeles en los alrededores, pero como guardo silencio, en un momento más continúa.

— ¿Por qué no nos lo habías dicho, Cas?

—Yo… no quiero preocuparles, no es importante.

—Estás cayendo —aun así no hay enojo en la voz de Sam.

—Lo sé. —Y luego le pido —no se lo digas a Dean, él ya tiene bastante.

—Dean ya lo sabe.

—Es eso por lo que está tan enfadado conmigo, por lo que no me deja ir, —cree que estoy indefenso.

—Supongo que ese es uno de los motivos —me dice Sam —pero no es el único, Cas. —Yo no logro comprender lo que intenta decirme —Dean es complicado —suelto una risa, cualquiera sabe que Dean Winchester lo es, Sam también sonríe —él es muy desconfiado, le cuesta mucho trabajo confiar en alguien, probablemente las personas que estamos dentro de esta cerca seamos las únicas en el mundo en quienes él confía.

—En mí no —aclaro.

—Ese es el problema. Dean no puede dejar de confiar en ti, todos nos hemos equivocado, pero tú y él, comparten un vínculo especial, uno más profundo, tú lo dijiste. Así que cuando nos traicionaste —aquellas palabras duelen —a quien más dolió fue a Dean, porque lo de ustedes era distinto ¿lo entiendes?

—Creo que sí.

—Las cervezas, las hamburguesas, no mejoran el humor de Dean, porque no es lo que él realmente quiere.

— ¿Qué puedo hacer para que me perdone, Sam?

—Es que él ya te perdonó.

—Pero sigue molesto conmigo.

—Tú conoces a Dean tan bien como yo. ¿Qué crees que sintió Dean cuándo ocurrió todo aquel problema? Las personas que mataste, el dolor que sufrías, el dolor que aun sufres, la traición, mi cabeza…

—Culpa —porque solo hay una persona en este planeta que es capaz de cargar las culpas de todo un mundo sobre sus hombros.

—Touché.


Solo diré que Sam es mi celestina favorita.

Adrel Black