Capítulo 6.

Bueno, lamento la demora en este capítulo, ya que tengo como mínimo 4 días en avanzar entre ambos fic en los que tengo y como me concentre en avanzar más en este fic re-escrito de HTTYD, tenía pensado aprovechar de avanzar lo más posible en este antes de terminar el otro fanfic. Pero, creo que ahora mi problema es la concentración de ambos ya que, bueno trabajo y no me queda mucho tiempo para poder avanzar en ambos fics.

Ya que tuve que hacer mi tarea para actualizar mi "códice de dragones" para añadir nuevas especies de dragones que algunos de ustedes ya conocerán pronto en este fic o si quieren saber cómo es el archivo, pásense por mi página de facebook y les entregare el archivo sin problemas. También agradezco a GDS. Dragon God Slayer en agregar mi fic como uno de sus favoritos y a los lectores que se toman su tiempo en leer mis fics.

Así que espero que sean pacientes, ya que habrá un nuevo grupo o clan de jinetes de dragones, ya que estos nuevos jinetes serán revelados más adelante posiblemente. Espero que les haya gustado el fic ya que creo, que avanzaría un poco más rápido al saber sus opiniones en los review sobre el reescrito de mi fic de HTTY, sin más que decir espero que les guste como está quedando y disfruten del capítulo.


Capítulo 6: Sentimientos, revelaciones y nueva arma.

Al grupo de jinetes de dragones los habían aceptado por los mismos nisarines, como parte de ellos y siendo su nueva familia de ahora en adelante, los jóvenes jinetes tuvieron un entrenamiento muy esforzado como todos los nisarines novatos, esquivas objetos, escalar murallas, combates con la espada, la arquería, combates cuerpo a cuerpo y montar a caballo para no tener que usar los dragones.

Tas pasar 3 largos años que los jóvenes jinetes de dragones, fueran asignados a una misión con Selim, que deberían obtener información sobre un mercader que le estaba dando información a enemigos dejándolos entrar por los puntos ciegos de la frontera a los soldados sirios. Al terminar de recaudar información, decidieron volver a alahmut a entregar a información que habían obtenido espiando o sacando a golpes la mayoría de la información que habían obtenido de su misión de reconocimiento.

Aldea de alahmut, Fronteras entre los territorios persia-siria - 6 años después.

Pasado 6 años, desde que los jóvenes jinetes siendo ya unos adolescentes de entre 18 y 17 años de edad, se habían vuelto buenos nisarines, ayudando a sus hermanos y hermanas nisarines cuando estaban en persecución de sus enemigos o cuando volvían de Alahmut. En los tiempos libres algunos jinetes enseñaban a nuevos novicios sobre los dragones, incluso a los niños les gustaba estar cerca de estas maravillosas criaturas que jamás habían visto en sus vidas, hasta los dragones dejaban que los niños se subieran en sus lomos y los llevaban a pasear por la aldea que estaba en los pies de la colina.

Aquilus -mencionaba un nisarin de 31 años de edad haciendo que los adolescentes jinetes voltearan a ver a la persona-

Selim, ¿cómo has estado? -decía la castaña alegre de ver a su amigo nisarin de vuelta en alahmut con ellos y sin más darle un abrazo de bienvenida-

S...Sara, sabes muy bien, ¿que no me gusta esa muestra de afecto? -decía el nisarin adulto algo molesto al ver que la castaña siempre le daba un abrazo cuando volvía de alguna misión siempre-

P...Perdona selim, es que como no te hemos visto después de las misiones y creía que... -mencionaba la castaña algo preocupada por el nisarin siendo interrumpida por este-

Sabes muy bien que no me gusta esas muestras de afecto, pero... ¿no me gusta que estés triste por eso? -murmuraba el nisarin consolando a la castaña colocando su mano en la cabeza de la joven adolecente-

¿Qué te trae por aquí selim? -preguntaba el pelinegro dejando de leer unos libros que se había comprado en el mercado de la ciudad cercana a las fronteras de Alahmut-

Ah, si -respondía el nisarin acordándose de por qué había venido aclarándose un poco la garganta- aquilus, el mentor me pidió que te dijera que fueras a su despacho, quiere hablar contigo de algo muy importante

Bien, nos veremos después, ¿cuiden de aquiles mientras que no esté? -mencionaba el castaño despidiéndose de sus amigos y caminar rumbo a la fortaleza/castillo de alahmut donde estaría el mentor de los nisarines esperándolo-

¿Qué querrá decirle el mentor a aquilus? -miraba la pelinegra algo dudosa hacia sus amigos mientras se sentaba cerca de su dragona para acompañarla en comer algo de pescado cocido-

¿Quién sabe? -respondía el pelinegro volviendo a su lectura de su libro mientras que su dragón estaba acostado a su lado- el mentor, siempre es muy cuidadoso con las cosas que él quiere decir a cada uno de nosotros

Estoy algo preocupada… -mencionaba la rubia algo incomoda de que algo podría pasar-

"Vamos hermana, sabes que aquilus sabe cuidarse solo" -decía la dragona azulada intentando de calmar a su hermana humana al sentirla algo tensa- "deberías calmarte un poco"

Nightshade, tiene razón en eso maría -mencionaba la castaña mientras le daba un salmón a su dragona- necesitas relajarte un poco y no estar preocupada por el

¿Sucede algo? -preguntaba el nisarin sin entender nada de lo que estaba sucediendo-

María, siempre ha estado algo preocupada por aquilus -respondía el pelirrojo oscuro sin ver la mirada molesta de la rubia- yo creo que ella…

Ya matias, deja de molestar a maría por un rato -mencionaba la castaña dándole un leve codazo en el costado de su amigo para que no hablara alguna tontería de que se arrepentiría después-

Oye, selim -decía la pelinegra llamando la atención del nisarin y del resto de los jinetes de dragones- ¿ya le confesaste tus sentimientos a shaly de que te gusta?

¡Ruth! -mencionaban todos los jinetes algo indignados de ver que su amiga había hecho esa pregunta otra vez-

Bueno, aun no lo he hecho -respondía el nisarin algo pensativo de si decirle a su compañera nisarin sobre que sentía por ella sorprendiendo a los demás jinetes por tal respuesta- y eso no es tu asunto tuyo, eso es privado jovencita

Oye, ya no somos unos niños -decía la pelinegra algo molesta por ser tratada como niña por parte de Selim o sus amigos mientras se reían de ella-

Bueno, ¿alguno de ustedes ya comieron algo? -mencionaba el nisarin cambiando el tema al ver que los demás jinetes no hacían nada a la espera de su amigo-

Sí, selim -respondieron los jinetes mientras pasaban el rato a descansar o conversar sobre las misiones que habían tenido cada uno-

El nisarin al ver que todos habían comido algo decidió retirarse para asegurarse de que los nisarines novicios hicieran sus deberes asignados por los maestros nisarines de Alahmut. Mientras que Aquilus, había caminado un buen rato hacia la muralla fortificada del castillo de alahmut y al pasar por el área del campo de entrenamiento, observa a nuevos novicios entrenando con las espadas en un combate de practica.

Al caminar hacia la entrada del castillo, cada nisarin lo saludaban o hacían una leve reverencia de respeto por el gran honor de tenerlo enfrente de ellos debido que su padre era uno de los mejores nisarines que habrían tenido aparte de ser un jinete de dragones. Tras pasar por las puertas del castillo, pasando por la gran biblioteca y subir los escalones hacia la segunda planta y llegar al despacho de su mentor nisarin que estaba dándole la espalda esperándolo.

Me has llamado, mentor -mencionaba el castaño haciendo una reverencia de respeto a su superior-

Sí, mi joven amigo –decía el anciano nisarin ahora con una edad de 79 años de edad, con una barba larga blanca, una cicatriz en su ojo derecho por la pelea que había tenido de su juventud- Sabes, ¿para qué te he llamado aquí?

No, mentor -respondía el castaño negando con la cabeza con sinceridad en no saber para que lo había llamado y prestando atención a lo que su mentor le estaba diciendo- ¿ni idea?

Bien, ¿creo que llego el momento, mi joven amigo? -mencionaba el anciano mentor acercándose a su escritorio y sacando de un cajón tres códices de cuero, uno con un símbolo de una espada, otro de un dragón lanzando fuego y el otro de un símbolo de una persona tocando la cabeza con la mano a un dragón, colocándolos encima del escritorio-

¿Códices? –preguntaba el castaño al reconocer los libros al estar acostumbrado a pasar leyendo varios libros hasta la madrugada- mentor, de quienes son estos códices

Son códices de tu padres, joven aquilus -respondía el anciano mentor sentándose en su asiento para ver como el castaño adolecente tomaba uno de los códices del símbolo de un dragón que estaba observando sus páginas con curiosidad- tus padres nos dejaron estos tres códices bajo nuestros cuidados, hemos copiados y traducidos cada palabra de cada páginas del códices de tus padres a árabe, nos llevó 5 años en terminar los dos códices de tus padres… pero, el tercer códice, sí que fue un gran reto para nuestros mejores traductores y escritores

¿Qué quiere decir con eso mentor? -preguntaba el castaño apartando su mirada en el códice que tenía en sus manos y mirar a su mentor-

Aquilus, como ahora ya tienes 18 años… es momento que las sabia experiencias de tus padres pasen a tus manos… -respondía el anciano mentor con una sonrisa hacia el adolecente que miraba incrédulo los tres códices-

Mentor, si mis padres estuvieran vivos… -miraba el castaño algo dudoso de tener esos tres códices de sus padres que lo habían dejado encargado los nisarines en protegerlos- usted cree, ¿que ellos estarían orgullosos de mí?

Sin ninguna duda, aquilus -respondía el anciano mentor con total sinceridad hacia el adolecente mientras se levantaba de su asiento y colocar su mano en el hombro del jinete adolecente- si tus padres te vieran en este instante, estarían muy orgullosos de usted, mi joven amigo

No creo merecerme los códices de mis padres, mentor -mencionaba el castaño adolecente dejando el códice de sus manos en la mesa de su mentor-

Escúchame bien, mi joven amigo -decía el mentor nisarin colocando su otra mano en el hombro del jinete adolecente- los códices de tus padres te pertenecen por derecho ser hijo de ellos, tu padre habla sobre ese don que el tenia y que ahora tu heredaste… no debes pensar que no debas sentirte honrado de llevar estos códices contigo en tu vida, es mas, deberías pensar que este conocimiento es lo que descubrieron tus padres en sus años hasta el final

Pero… -murmuraba el castaño algo dudoso si aceptar los códices de sus padres-

Acompáñame, joven aquilus -mencionaba el anciano nisarin llamándole la atención del jinete adolecente-

¿A dónde, mentor? -preguntaba el castaño algo dudoso de lo que quería enseñarle su mentor ahora-

Hermanos, dejadnos solos -decía el anciano mentor a los nisarines que aun estaban en la gran biblioteca obedeciendo sus órdenes los nisarines restantes se retiraban- sígueme, mi joven amigo…

Pero, mentor… -mencionaba el castaño al ver a su mentor caminar rumbo al jardín del castillo y sin más seguirlo no sin antes tomar los tres códices de sus padres- mentor…

Calma mi joven amigo -decía el anciano nisarin caminando calmadamente hacia el jardín del castillo hasta llegar a un pequeño estanque en el centro del jardín-

¿Por qué estamos en el estanque mentor? -preguntaba el castaño algo dudoso y confundido al estar entrando en el estanque del jardín del castillo-

Ya lo veras, mi joven jinete de dragones -respondía el anciano nisarin activando un mecanismo oculto en la fuente del estanque haciendo que de la nada empezara a abrirse y mostrar unos escalones que iba en bajada en forma de caracol hacia abajo-

M...Mentor, ¿dónde salió esas escaleras? -miraba el castaño algo sorprendido por lo oculta que estaban esos escalones sin que ningún nisarin que pasaban aquí se diera cuenta de eso-

Vamos, es tiempo de que veas lo que tus padres han hecho, ¿cuándo aun no habías nacido? -mencionaba el anciano nisarin empezando a bajar los escalones seguido del castaño adolecente después de haberlo pensado por un momento en seguir a su mentor-

El anciano mentor de los asesino nisarines guiaba por los escalones secretos que estaban escondidos en el estanque del jardín del castillo para revelarle algo muy importante al joven jinete de dragones que lo seguía con algo de duda de que habría al final de esos escalones sin saber los secretos que ocultaba el mentor de los nisarines de alahmut.

En la casa de los jinetes de dragones, los jinetes varones ayudaban a los pequeños niños de la aldea a pasear por alrededor de la aldea de alahmut al ver a los niños felices de montar en sus dragones como si fueran caballos, mientras que las jinetes femeninas estaban platicando sobre cosas de mujeres en la cocina preparando la cena antes de que todos llegaran.

Dinos sara, ¿cuál de los chicos te gusta? -preguntaba la pelinegra adolecente con una sonrisa pícara hacia su amiga incomodándola por tal pregunta inesperada-

Ruth, no preguntes esas cosas a sara -mencionaban las dos adolescentes regañando a su amiga por la pregunta repentina hacia la única jinete menor del grupo de ellas-

Oigan chicas, ¿cálmense, solo quería saber? -decía la pelinegra algo frustrada por sus dos amigas que la estaban mirando mal-

Pues... ¿la verdad? -murmuraba la castaña con un leve sonrojo en sus mejillas haciendo que sus tres amigas la miraran fijamente- ¿creo que me está gustando matias?

¿T...Te gusta matias? -preguntaba la pelirroja algo sorprendía de lo que estaba diciendo su amiga-

S...Sí -respondía la castaña sonrojada y con mirada baja con nervios a las miradas de sus amigas-

Bueno, al menos sabemos que le gusta matias -mencionaba la pelirroja tranquilizando a su amiga-

Y tú, ¿cuál de los chicos te gusta matilda? -decía la pelinegra con un tono burlona hacia su amiga-

¡Ruth! -mencionaba la rubia regañando a su amiga al ver como su amiga pelirroja se ponía roja de vergüenza-

¿Qué? solo quiero saber -lo dice algo molesta por ser regañada por maría- seguramente ustedes dos también quieren saberlo

Bueno, me gusta... -murmuraba la pelirroja algo bajo hacia sus amigas con vergüenza de decirles a ella a quien le gustaba-

¿Qué? -preguntaba la pelinegra con burla al no haber escuchado el murmuro de su amiga- ¿no te escuche matilda?

¡Dije, que me gustaba robert! -respondía la pelirroja algo fastidiada con su amiga intentando de ocultar su sonrojo- ¡ya estas satisfecha!

Bueno, no es necesario enojarte… ya solo nos falta maría -mencionaba la pelinegra volteando a ver a su amiga rubia con una mirada burlona haciendo que su amiga se sonrojara de saber que tendría que decir a cual de los chicos le gustaba-

¿Qué? -miraba la rubia al ver las miradas de curiosidad cruzándose de brazos con un leve sonrojo en sus mejillas ignorando a las miradas de sus dos amigas- eso nunca ruth, ¿no te diré a quién me gusta?

Vamos maría, cuéntanos a nosotras, ¿quién de los chicos te gusta? -mencionaba la pelinegra con un tono burlona y coqueta hacia su amiga-

N...No lo diré y punto -ignoraba la rubia a la mirada de su amiga intentando de evitar mas la conversación-

¿No me digas que es aquilus? -preguntaba la pelinegra en un tono de burlón hacia su amiga al verla sonrojarse más-

No... es verdad... no me gusta aquilus -respondía la rubia seria hacia su amiga con algo de fastidio- no creo que alguien como él, ¿qué es serio y sin emisiones, me fijara en él?

Pero, maría… -mencionaba la castaña al ver el cambio de comportamiento de su amiga-

Bueno ruth, deja ya en paz a maría -decía la pelirroja cortando unos vegetales al intentar de cambiar el tema de que sus dos amigas estaban a punto de lanzarse entre ellas en una pelea- ahora, será mejor que terminemos antes de que se nos queme la comida para la cena

Está bien -respondían las demás chicas empezando a terminar lo que estaban haciendo-

Oye ruth -mencionaba la castaña algo dudosa al ver que ella y sus otras dos amigas habían dicho a quién les gustaba entre los chicos del grupo- ¿cuál de los chicos te gusta?-

No estoy interesada aun por los hombres, soy una joven que se perece a alguien mejor que ellos -respondía la pelinegra con un tono divas hacia sus amiga, sin saber que las otras estaban atentas de la conversación- prefiero ser alguien sin ningún acompañante, no me gustaría estar en esas relaciones que al final los hombres te dejan por otra mujer

Eso no decías, ¿cuándo hablabas dormida? -mencionaba la castaña algo dudosa debido que la había escuchado hablar dormida en algunas misiones que eran largas-

¡Yo no hablo dormida! -decía la pelinegra negando que ella hablara dormida-

Pero, decías el nombre de jacob siempre cuando dormías -mencionaba la pelirroja hacia su amiga que negaba en que ella no hablaba dormida aprovechando para vengarse de su amiga, por molestar las otras dos de sus amigas-

¿Qué? ¿cómo crees que a mí, me gusta ese tipo? -respondía la pelinegra en un negando de que ella mencionara a su amigo que a pesar de hacerlo enojar intentando de ocultar su sonrojo- yo no soy cualquiera, que se enamora tan fácilmente

Bueno, ¿dejemos esto como terminado? -decía la rubia al intentar de calmar a sus amigas al sentir el aire tenso en la cocina-

Sí, ¿cómo crees que este aquilus? -mencionaba la castaña algo preocupado por su amigo al ver que aún no llegaba-

Descuida sara, el es uno de los mejores nisarines en alahmut-decía la pelirroja cortando las cabezas de pescados y colocarlas a un lado- nadie puede vencerlo, ni siquiera la misma muerte

Si, tú lo dices… -murmuraba la castaña mirando a su amiga que estaba algo preocupada por su amigo que aún no llegaba-

Mientras que las jóvenes jinetes hablaban entre ellas y terminaban de preparar todo para la cena, los jinetes estaban aprovechando el tiempo para esperar a que sus amigas terminaran la cena ya que ellas se habían ofrecido en preparar algo para cenar. En alguna parte oculta en Alahmut, el anciano nisarin junto con Aquilus bajaban los escalones que lo llevaban abajo del castillo hasta llegar a una puerta de madera y acero con el símbolo de un dragón como escudo.

Hemos llegado, joven aquilus -decía el anciano nisarin haciendo que se detuvieran mientras buscaba algo en su bolsillo para abrir la puerta- es momento de mostrarte algo que tus padres, me pidieron que guardara hasta la muerte

Mentor, ¿no veo nada? -mencionaba el castaño algo dudoso volteándose a ver que su mentor buscaba algo y encontrar una antorcha encendida escondida en la pared-

Bienvenido al santuario de los jinetes de dragones, aquilus –respondía el anciano nisarin colocando la antorcha haciendo una mezcla que encendía en una llamarada extendiéndose por toda la pared iluminando la gran habitación, mostrando 8 estatuas de jinetes de dragones con sus respectivos dragones en cada esquina-

¿Qué es todo esto, mentor? -preguntaba el castaño algo sorprendido de ver diversos jinetes con sus dragones y confundido de cómo el mentor nisarin sabía de esto-

Aquí, cuando era tan solo un niño pequeño, los primeros jinetes de dragones que sobrevivieron, vinieron aquí y ocultaron todo lo que ellos conocían, códices, armas, herramientas, distintas cosas para que las malas manos de las personas no los usara contra la humanidad o dragones… -respondía el anciano nisarin sentándose delante de una de las estatuas que había en la gran habitación-

Espere un momento, mentor… -miraba el castaño algo atónito de ver como su mentor se sentaba en una de las tantas estatuas de la habitación- me está diciendo, ¿que usted fue uno de ellos?

Así es joven aquilus, soy el único nisarin que había sido un jinete de dragones que quedan en el mundo… -mencionaba el anciano nisarin recordando los años gloriosos de las historias de los jinetes de dragones en como hicieron la paz entre humanos y dragones, para luego observa un noveno espacio de una estatua que estaba decapitada- ahora, ¿cómo sé que ustedes ahora serán los únicos jinetes de dragones en el mundo posiblemente? serán buscados para que otras personas los busquen para que les enseñen o para controlar a su antojo a distintos dragones en el mundo…

¿Qué sucedió? ¿por qué esa estatua le falta una cabeza? -preguntaba el castaño algo dudoso de la estatua decapitada al mirar al anciano mentor-

Ah, ese era un jinete de dragones corrompido -respondía el anciano nisarin con una tristeza al recordar esos momentos de discusión-

¿Un jinete de dragón corrompido? -preguntaba el castaño dudoso a su mentor que estaba hay sentado masajeándose un poco la sien- ¿cómo es eso posible?

Es muy simple, el poder, la avaricia, la codicia, son cosas de que la humanidad ha tenido desde el inicio, muy pocas personas luchan contra esos deseos, el al perder a su dragón en un combate a muerte contra un enemigo que el solo no podía ganar, fue corrompido, su dolor, odio, la desesperación y la venganza por su dragón, fueron que lo cegaron en su camino en la vida, ¿ahora él debe estar dirigiendo el ejército de la muerte, ahora mismo?

¿Cómo sabe eso usted? -preguntaba el castaño intentando de entender lo que el mentor nisarin le estaba diciendo-

Pues... cuando has estado toda tu vida en manos de los nisarines, desde que tienes la edad suficiente para salir de la aldea y explorar el mundo, puedes darte cuenta que en el mundo, no es como uno lo piensa -respondía el anciano nisarin con un suspiro algo pesado al saber cómo era realidad el mundo cuando él era aún un joven nisarin- siempre hay personas malas y otras buenas, pero siempre la maldad humana aparece cuando uno menos los esperas…

Sí, creo que alguno de mis amigos tuvieron que pasar por eso… -mencionaba el castaño al recordar la vez que había conocido a sus amigos desde que eran unos niños y empezar su viaje juntos-

Bueno, ¿creo que es el momento de que te de esto, aquilus? -decía el anciano nisarin llamando la atención del joven jinete sacando un cofre entre las dos estatuas y sacar un libro de color café oscuro con un símbolo extraño que el joven castaño y ningún nisarin había visto nunca-

¿Un libro? -preguntaba el castaño algo dudoso de ver que era un simple libro que le había entregado su mentor-

No es un libro cualquiera, gracias a ese jinete de dragón -respondía el anciano señalando a una estatua con una capucha y un dragón jamás visto- ha estado aprendiendo la magia blanca, cosa que lo usaba para curar personas, animales o dragones y también para crear pociones medicinales, pero en una de sus hojas hay un hechizo que le da inmortalidad a personas, pero...

¿Pero? -miraba el castaño al ver la expresión preocupante de su mentor en lo que le iba a decirle-

Ese hechizo es muy poderoso, solo dos tipos de dragones únicos en su clase, podrían hacer el hechizo funcionara -mencionaba el anciano con seriedad mientras miraba a la estatua con honor debido que ese jinete de dragón custodiaba ciertas cosas que ninguna persona debería usar por avaricia-

¿Dos tipos de dragones únicos? -preguntaba el castaño incrédulo de escuchar a su mentor decir eso y que esos dos dragones podrían ser capaces de hacer tal cosa-

Sí, los nombraron como los dragones de la vida y de la muerte, dicen que ese esos dragones eran de un joven jinete de dragón, gracias a ese jinete supimos que nuestro destino era hacer la paz y no la guerra… -respondía el anciano nisarin algo lamentable al saber que ese jinete vivió hace muchos años antes de que todo sucediera la tragedia de los jinetes de dragones- pero lamentablemente, ese jinete falleció dejando un misterio en donde se encontraran esos dos dragones, pero sus dragones se aseguraron de que sus poderes y la sabiduría de que su jinete había aprendido, no cayera en manos equivocadas, por eso nadie sabe dónde está esos dragones, ya que cada uno fueron escondidos en lugares diferentes y no supimos más de ellos nunca más…

¿Usted cree que esos dragones aun sigan vivos? –preguntaba el castaño algo dudoso hacia su mentor por curiosidad-

Sí, siempre cuando todos estaban dormidos y yo como siempre me desvelaba para caminar en los jardines del castillo para mirar las estrellas -respondía el anciano volviendo a sentarse en su asiento algo cansado debido a su edad le estaba afectando bastante en sus movimientos- esos dos siempre me vienen a visitar, ¿para que sepa que pronto me llegara la hora de que deje este mundo?

¿Qué? no, usted no puede morir ahora, mentor -decía el castaño desesperado por tal aviso de su mentor al saber que en algún momento moriría- los nisarines y nosotros lo necesitamos más que nunca

Eso ya lo sé joven aquilus, por eso, he hecho dos códices, uno para usted y el otro para los nisarines-mencionaba el anciano nisarin al ver la preocupación del joven jinete por el colocando su mano sobre el hombro del joven jinete- cuando haya muerto, dejare un testamento para que sepan todos quien va a ser mi siguiente sucesor, que se quedara al mando de los nisarines

P…Pero, mentor -miraba el castaño como su mentor le sonreía sin preocupaciones al saber que en algún momento el moriría-

Mira sé que es muy difícil en saber que tú y tus amigos se acostumbraron a nuestras costumbres y creencias en tan poco tiempo -mencionaba el anciano mentor orgulloso de poder ver como el joven jinete y sus amigos se habían acostumbrado en las costumbres de los nisarines- algún día sabrás para que fuiste destinado en esta vida, aquilus… eres joven y aun te falta por vivir tu vida, yo ya he visto muchas cosas en mi juventud

Para, ¿que fue destinado usted mentor? -preguntaba el castaño algo dudoso hacia su mentor confundiéndose en lo que le había dicho-

El destino de uno es difícil de saber, solo puedo guiarte y aconsejarte en lo más posible antes de morir-mencionaba el anciano en respuesta mientras observaba a cada estatua de antiguos jinetes de dragones- siempre hay algo que nadie podrá quitarte en la vida

¿Cuál es mentor? -preguntaba el castaño en búsqueda de respuesta a lo que queria decirle su mentor-

Es el vínculo que tienes con tu dragón, el vínculo con tus amigos y el amor hacia alguien que amas -respondía el anciano nisarin con toda sinceridad de lo que había descubierto en su vida de juventud- no olvides esas palabras joven aquilus, siempre recuerda esas palabras

Sí, mentor… -mencionaba el castaño entendiendo que la amistad es un vínculo difícil de deshacer-

Bueno, ahora es momento de salir de aquí y que valles a cenar algo -decía el anciano nisarin caminando rumbo a la salida del santuario de los jinetes de dragones dejando al castaño pensativo y curioso mientras lo seguía fuera de la gran habitación deljardín de Alahmut-

El mentor de los nisarines guiaba al castaño jinete algo pensativo en las palabras de su mentor subiendo los escalones a la superficie donde estaba el jardín del castillo de Alahmut. Mientras que el grupo de jinetes habían cenado acompañados por Selim hasta anochecer y tras despedirse de todos dejando al grupo con sus dragones en la sala de la casa solos debido que tenían día libre de misiones.

Es un alivio estar en casa y sin misiones por hoy… -decía la pelinegra estirando sus brazos y piernas mientras se recostaba junto a su dragona-

"Sí, es difícil mantener a los niños de alahmut felices…" -mencionaba la dragona nightmare carmesí clara exhausta igualmente que su jinete-

Ruth, ¿cómo te puedes quejar por todo? -decía la rubia observándola molesta a su amiga al estar quejándose cuando podía después de cada misión-

"Son tal para cual esas dos" -mencionaba la furia nocturna azul con molestia de ver a su compañera dragona flojear como la jinete-

Sí, ¿tú siempre eres la única de nosotras que nunca hace su mayor esfuerzo? -miraba la pelirroja algo molesta con su amiga que estaba holgazaneando y quejándose como siempre-

"Es verdad, y no es para que te quejes igual"-mencionaba la nightmare carmesí algo fastidiada como su jinete al ver a su compañera dragona quejarse-

Eso es verdad ruth, no puedes seguir holgazanear siempre, ¿deberías esforzarte más como todos? -decía la castaña molesta hacia su amiga que estaba recostada en su propio dragón por tener tiempo de estar en casa- imagínate si algún día tienes que enfrentar a un ejército sola, ¿cuándo menos te lo esperes?

"Si, entretener a los niños de alahmut no es para tanto"-mencionaba la nadder celeste con fastidio de cómo su compañera dragona era algo frustrante de saber que ella los llevo a volar a los niños de alahmut y recibir regaños de los padres de los niños "además que ellos querían que lo paseáramos por la aldea y no volar por todo alahmut"

Me pregunto, ¿qué haría aquilus si supiera, que estas holgazaneando ahora mismo? -preguntaba el pelinegro leyendo uno de los libros de la biblioteca del castillo de alahmut y ver de reojo a su amiga holgazaneando-

"¿Quién sabe?" -respondía el ala-cambiante rojizo verdoso acompañando a su amigo sintiendo las acaricias de su jinete en su cabeza-

Mierda, no digan eso... ¿no quiero, ni imaginarlo como aquilus me trataría si aquilus lo supiera? –decía la pelinegra algo nerviosa en imaginarse como la castigaría el castaño si supiera que estaba holgazaneando y sin que nadie se diera cuenta había entrado el castaño acompañado de su dragón-

Si, ¿supiera, que ruth? -preguntaba el castaño entrando a la sala donde estaban sus amigos reunido junto a sus dragones-

Eh...aquilus...pues...si supieras...que...este... -respondía la pelinegra algo nerviosa hacia su amigo que estaba ahí mismo en la sala- creo, que me iré a dormir… que tengan buenas noches

"¡Oye, espérame ruth!" -mencionaba la nightmare carmesí clara al ver a su amiga irse de la sala corriendo detrás de ella-

Ahora, ¿qué rayos le pasa a ruth? -preguntaba el castaño mirando a su dragón que estaba igualmente confundido-

"No tengo la menor idea, aquilus" -respondía el furia nocturna negro sin entender que le pasaba a su compañera dragona igual que a su jinete confundidos por ver a ambas irse-

Déjala aquilus, ¿son puras cosas de ella? -mencionaba el pelirrojo oscuro de una forma indiferente hacia su amigo que estaba más que nerviosa- ya sabes, cosas raras de chicas

Oye matias, eso es ofensivo para las mujeres -decía la castaña regañando a su amigo por ese comentario-

P...Perdona sara, no te lo decía a ti-mencionaba el pelirrojo oscuro intentando de explicarle a su amiga de que no estaba hablando de ella o de sus otras amigas que estaban mirándolo mal mientras señalaba por donde se había ido la otra jinete- se lo decía por ruth…

¿Eso espero matias? -decía la castaña cruzándose de brazos molesta con su amigo retirándose junto a su dragona rumbo hacia su habitación-

Genial, ahora ella me odia -mencionaba el pelirrojo oscuro encogiéndose de hombros algo melancólico de hacer enojara su amiga con el- yo y mi boca…

Bueno, ya amigos, no es momento de que se estén peleando, debemos estar unidos en las buenas y en las malas, ¿no es así aquilus? -decía el pelinegro intentando de animar a su amigo al verlo en ese estado e intentar de calmar a sus amigas al mirar al pelirrojo con enojo que estaba en la entrada de la sala-

¿Cómo digas robert? -mencionaba el castaño serio hacia su amigo mientras acariciaba a su dragón para dar media vuelta para retirarse junto a su dragón- Si alguno de ustedes me estará buscando, estaré en la herrería de la casa, vamos aquiles

"Te sigo, amigo" -decía el furia nocturna negro siguiendo a su amigo a la herrería de la casa-

Yo me iré a disculpar con sara -mencionaba el pelirrojo oscuro retirándose junto con su dragón a donde estaba su amiga molesta con el-

Yo me iré a dar un vuelo nocturno -mencionaba la pelirroja hacia sus amigos mientras salía junto a su dragona de la casa-

Espera, te acompaño-mencionaba el pelinegro hacia su amiga para acompañarla en un vuelo nocturno-

¿Qué rayos pasa? -preguntaba el castaño oscuro algo confundido de lo que estaba sucediendo a su amiga que estaba igual que el-

Ni idea -respondía la rubia sin entender que estaba pasando hasta que recordó la plática que habían tenido ellas en la cocina-

"Tú, ¿qué crees que pasa, nightshade?"-preguntaba el nightmare anaranjado algo confundido de ver como sus dos compañeros dragones se habían ido volando-

"¿No tengo idea de lo que está pasando?" -respondía la furia nocturna azul algo dudosa de que estaba sucediendo-

Firus, vámonos a dormir -mencionaba el castaño oscuro sintiéndose cansado por tener al menos un día libre de misiones-

"Está bien, que tengas buenas noches, nightshade" -decía el nightmare anaranjado despidiéndose de su compañera dragona para seguir a su jinete-

"Buenas noches, firus" -mencionaba la furia nocturna azulada despidiéndose de su compañero dragón al verlos irse de la sala dejándola sola con su hermana humana-

Mientras que todos estaban pasando el rato de su día libre en descansar al haberse ganado debido que no había muchas misiones conflictivas en las ciudades cercanas a las fronteras de las montañas de Alahmut. En la herrería de la casa de los jinetes, Aquilus junto a su dragón para mirar los códices de sus padres y el libro que le había entregado el mentor de los nisarines dejando al joven jinete con muchas dudas.

"¿Que sucede aquilus, estás muy pensativo?"-decía el furia nocturna negro algo dudoso al ver a su amigo que estaba mirando unos simples libros en el mesón de la forja-"¿más de lo normal?"

Veras aquiles, el mentor me entrego estos tres códices que son de mis padres y este libro que era de un jinete de dragones que usa la magia con una forma muy sabia -respondía el castaño algo dudoso de que serían los tres códices de sus padres e incluso el libro del antiguo jinete de dragones que solo había escuchado como una leyenda- ¿no se te hace extraño que haya un jinete de dragón que usa magia?

"No lo sé, eso lo sabían mis padres" -mencionaba el dragón negro con simple fastidio al estarle preguntando esas cosas extrañas de su amigo-

Será mejor, guardar este libro de magia que me dio el mentor -decía el castaño algo molesto al sostener el libro y no entender ningún significado a lo que decía en su contenido guardándolo en una bolsa- además, sí cayera en malas manos… ¿no quiero imaginar que pasaría y no quiero imaginarlo jamás?

"Ni yo quiero saber que sucedería si eso ocurriera" -mencionaba el dragón negro entendiendo en la situación que pensó su amigo-

Bueno, veamos que tenemos en este códice-mencionaba el castaño tomando uno de los tres códices y empezar a leerlo junto a su dragón que estaba curioso en lo que podría contener en el libro y ver que eran varios bocetos de armas o armaduras hasta llegar a un boceto del arma retráctil añadida un arpón como un nuevo accesorio del arma de los nisarines modificada- creo, ¿que esto me será un desafío para ambos?

"Sabes, que los desafíos no son nada contra nosotros" -respondía el dragón negro con seguridad en sus palabras-

Bueno, es momento que forjamos esta nueva arma-mencionaba el castaño acariciando a su dragón en la nuca y ver ese ánimo de su dragón- ¿qué me dices, amigo?

"Hagamos nuestro mejor esfuerzo, aquilus" -mencionaba el dragón negro emocionado de ver como sería el arma nueva que forjaría su amigo mientras encendía el horno con un disparo de plasma-

Aquí vamos, amigo -decía el castaño colocando el material de hierro que usaría en el horno con una llama azulada y el martillo para moldear el metalice aquilus, mientras empezaba a sacar el material candente y moldearle la forma como el en boceto del códice de su padre-

Habían pasado ya unas horas, ya que el castaño estaba dándole los últimos golpes al metal para terminarla bien y creando el mecanismo para el arpón retráctil, sabiendo que habia costado en forjar e crear esta nueva arma guiándose por los pasos a seguir en el códice de su padre. Sin que jinete o dragón se dieran cuenta que la puerta de la herrería estaba entre abierta que estaban observando María observándolo como martillaba el mineral de hierro, estaba sonrojada al ver aquilus sin su camisa y mostrando su torso bien formado por estar estando trabajando como herrero en la casa para reforzar las armaduras y las armas nisarines que le dieron dejando ver algunas cicatrices en brazos, hombros y espalda debido a las misiones que estuvo protegiendo a sus compañeros nisarines en los momentos de escapes de la ciudad o huidas de la prisión.

A...Aquilus -mencionaba la rubia algo sonrojada llamando la atención de jinete y dragón al escucharla-

¿Qué pasa, maría? -preguntaba el castaño al ver a su amiga ingresar a la herrería-

Prepare el desayuno, además venia decirte que está listo y que vinieras a comer con nosotros -decía la rubia nerviosa con un leve sonrojo al ver el torso de su amigo bien formado-

Está bien, iremos en un momento -mencionaba el castaño martillando el pedazo de metal que estaba aún candente y darle los últimos toques- terminare esto y iré al comedor

B...Bien, aquilus -murmuraba la rubia algo incomoda retirándose hacia el comedor a desayunar junto a los demás, mientras intentaba de ocultar su sonrojo antes de llegar con sus amigos-

"Eso sí, ¿que fue extraño, aquilus?" -miraba el dragón negro algo confundido por la actitud extraña de la rubia-

Bueno, terminemos esto y vamos a desayunar junto a los demás -respondía el castaño sin entender que le pasaba a su amiga mientras lo dejaba un rato en horno de la forja para luego colocarlo en agua fría- dame un poco más de fuego de plasma

"Está bien" -mencionaba el dragón negro aumentando la temperatura del horno avivando un poco más las llamas para terminar rápido el trabajo mientras que su jinete se encargaba de colocar por última vez el material en el fuego y pasarlo al agua fría-

Bien, terminamos por fin -decía el castaño alegre de haber terminado la nueva arma y con ganas de poder saber cómo usarla- vamos amigo, desayunemos

"Ya estaba muriéndome de hambre" -mencionaba el dragan negro alegre siguiendo a su amigo por los pasillos hasta llegar al comedor-

Tras haberse reunido ya todos, ven a aquilus algo inesperado a el, ya que estaba ¿alegre? nunca habían visto estar alegre a aquilus, ya que el estaba siempre serio y frio siempre, pero ahora se les hacía extraño de que él estuviera alegre y acompañarlos en desayunar con ellos.

Aquilus -mencionaba la castaña llamando la atención de su amigo que había volteado a verla a ella-

Sí, ¿qué pasa? -decía el castaño al ver a su amiga algo confundida-

Es raro verte alegre, ¿nosotros muy pocas veces te hemos visto así durante estos años? -preguntaba el pelinegro algo dudoso del porque estaría alegre su amigo-

¿Por qué lo dices, robert? -respondía el castaño sin entender a lo que se refería sus dos amigos-

Es que siempre has estado serio -mencionaba el pelirrojo oscuro dudoso de ver alegría en muy pocas ocasiones a su amigo-

Bueno, les seré muy sincero a ustedes chicos -decía el castaño al ver que sus amigos estaban atentos en sus miradas en lo que les diría- estuve revisando en un códice de mi padre que tenia muchas cosas para forjar armas o armaduras y me llamo la atención en una de estas que estuve toda la noche en la herrería forjando una de las armas

¡Nueva arma! -mencionaban el resto del grupo al pensar que tipo de arma habría forjado su amigo-

Bueno, no es momento de ver ahora esa nueva arma que creo aquilus -decía la voz de la rubia ingresando al comedor junto a su amiga que traían el desayuno-

Sera mejor que desayunemos, además recuerden que hoy no tenemos misiones-mencionaba la pelirroja ayudando a su amiga a repartir el desayuno, sorprendiendo como les había quedado el desayuno por parte de la jinete rubia- espero, que les gusten la comida que preparo maría para nosotros

Pues, veamos cómo le quedo -decía el castaño siendo el primero en comer y sintiendo todas las miradas en el en la reacción que pondría, era un sabor muy delicioso de hace años no sentía desde que había iniciado su viaje- mmm... esta deliciosa, maría

¿En serio? -miraban el resto del grupo algo sorprendidos del comentario del castaño y sin esperar más probando el desayuno de su amiga-

María, ¿qué es? -preguntaba el pelinegro sorprendido de sentir un sabor dulce y refrescante en el desayuno-

Bueno, es una receta de mi madre -respondía la rubia sentándose junto a sus amigos para desayunar- es canela molida junto con esa hierva que calma a los dragones, que usaba como relleno en los pescados, pollo o especias en las carnes

Wow… -mencionaban el grupo de jinetes sorprendidos de sentir esta fragancia y sabor delicioso en el desayuno que preparo su amiga-

Bueno, díganme, ¿cómo estuvieron todos, mientras yo no estaba? -preguntaba el castaño hacia sus amigos con una leve sonrisa sorprendiéndolos por el comentario de él-

Aquilus, ¿te sientes bien? -respondía la pelirroja algo sorprendida por el comentario de su amigo-

Estoy bien, ¿porque la pregunta? -miraba el castaño algo dudoso de su amiga-

Pues... aquilus, tu normalmente has estado serio siempre-mencionaba el castaño oscuro algo dudoso por su amigo al verlo sonreír- ya que no eres de esas personas que tienen una amabilidad amable y preocupada por los demás

Sí, eso es muy extraño viniendo de ti, aquilus? –decía la pelinegra algo sorprendida del cambio repentino de su amigo-

Bueno, como estoy haciendo una de las armas de mi padre que estaba en su códice, ¿estoy muy emocionado de como funcionaria la nueva arma? -lo dice tranquilo y alegre, mientras comía su comida y todos estaban sorprendidos y anonadados de que por primera vez, veían a un aquilus alegre-

Bueno, eso sí es algo sorprendente aquilus, pero... ¿estás seguro que te sientes bien? -preguntaba el pelinegro un poco más tranquilo-

Estoy bien -respondía el castaño terminando su desayuno junto a su dragan- es solo que estoy emocionado en probar la nueva arma, asi que hasta luego

Adiós… -mencionaban el grupo de jinetes al verlo irse con su dragón detrás de él-

¿Qué mosco le pico? -preguntaba la pelirroja algo sorprendida del comportamiento de su amigo-

¿Quién sabe? -respondían el resto del grupo igualmente sorprendidos del comportamiento de su amigo-

Al ver el extraño comportamiento de su compañero que se había retirado del comedor, el resto de los jinetes decidieron espiar lo que hacía su amigo al haber estado en ese ánimo que los había sorprendió a todos ellos y por la curiosidad de lo que había creado, caminaron rumbo a la herrería de la casa donde estaría su amigo junto a su dragón.

Habían estado horas espiando a su amigo que estaba en la herrería ya algo cansados de espiarlo sabiendo que si no se iban los iban a descubrir y ver que había terminado los detalles de su nueva arma. Mientras que todos se habían retirado dejando sola a María observando por el espacio abierto de la puerta que podía ver lo que estaba haciendo su amigo.

Bien amigo, creo que ya termine los últimos detalles para poder usar esto -decía el castaño con una sonrisa hacia su dragón que estaba observando detalladamente su creación-

"De hace tiempo, no te había visto sonreír de esa manera"-mencionaba el dragón negro dándole una sonrisa desdentada hacia su amigo mientras observaba el artefacto en el mesón-"oye, ¿eso se parece a una flecha?"

Así es amigo, acabo de leer para que servía esta arma -respondía el castaño tomando el arma y colocarlo junto a su arma que tenía en el brazo al ver que su dragón lo miraba sin entender- resumiéndolo, esto nos permitirá subir rápidamente en edificios altos o pasar morachas sin ser vistos

"Ósea, ¿que podrás escalar murallas sin que ningún enemigo se diera cuenta?" -miraba el dragón negro sorprendido del arma que había forjado su amigo-

Sí, según las descripciones del arma -mencionaba el castaño con seguridad en lo que había leído sobre el códice de armas de su padre- además, esta reforzado con tus escamas

"¿Cómo conseguiste mis escamas?" -preguntaba el dragón negro confundido de cómo su amigo le saco sus escamas-

Tú cambiaste de escamas hace unos años, ¿recuerdas? -respondía el castaño dudoso de que su amigo dragón no se diera cuenta de que cambiaba escamas cada año- las reforcé con hierro para darle resistencia y que duren más tiempo

"Es verdad, ¿no me di cuenta que había cambiado de escamas?" -mencionaba el dragón negro recordando que había visto sus propias escamas por toda la habitación en donde dormía- "bueno, ¿cómo probaremos el arma para saber si funciona?"

Lo probare con un escudo -respondía el castaño caminando hacia un estando donde habían unos escudos de madera con acero para prácticas con espadas de madera- y veremos que pasara

"Espero, ¿que funcione aquilus?" -mencionaba el dragón negro algo dudoso de que funcionara la nueva arma de su amigo-

En serio aquiles, funcionara esta arma -respondía el castaño tomando un escudo y colocarlo como blanco para su nueva arma- solo es cuestión de tiempo acostumbrarse en usarlo

"Bueno, ¿esperemos que funcione perfectamente?" -mencionaba el dragón negro algo dudoso de que la nueva arma que creo su amigo funcionara totalmente- "pero, ¿no crees que es peligroso probar el arma en la herrería?"

Cierto, no quiero imaginarme lo peligroso que sería esta arma en probarla dentro de la herrería -miraba el castaño al darse cuenta de que no sería buena idea- vamos a fuera

"Te sigo" -mencionaba su dragón negro siguiéndolo para saber si funcionara el arma de su amigo-

La adolecente al ver que su amigo se dirigía a donde estaba ella, decidió esconderse en su habitación para que no la descubrieran y al ver pasar a su compañero junto a su dragón a la salida de la casa, empezó a seguirlos hasta donde sería el jardín trasero de la casa. Sin notar que los demás jinetes se habían ido a la aldea de Alahmut para pasar el rato y sus dragones jugar con los niños de la aldea ya que era su única diversión aparte de volar junto a sus jinetes en los alrededores.

Al haber salido al jardín de atrás de la casa, Aquilus había colocado el escudo de practica como blanco en un árbol cercano, mientras que jinete y dragón se posicionaban lejos del escudo para evitar accidentes colocando el escudo de practica como blanco en un árbol. Mientras que jinete y dragón se alejaban un poco para ver qué tan bueno es la nueva arma, sin que ambos supieran que su amiga rubia junto a su dragona que por curiosidad acompaña a su hermana humana observando la puerta de la casa por la curiosidad de ver funcionar el arma de su amigo.

Bien, ¿aquí vamos? -decía el castaño enfocando su mirada hacia el escudo de práctica y jalar un hilo que tiene su arma del brazo accionando el disparo del arpón hacia el escudo atravesándolo incluyendo al árbol-

"¿Qué demonios?"-miraba el dragón negro algo sorprendido de ver que el arma de su amigo había funcionado perfectamente- "has visto eso, aquilus"

Sí, fue muy rápido-mencionaba el castaño sorprendido como su dragón de ver que funcionaba perfectamente el arma sin ningún problema para luego jalar de nuevo el hilo para retraer el arpón quedando escondida en su manga antes de ser disparado- y funciono a la perfección

"Podrías usarlo para subir pendientes o moverte entre los acantilados" -miraba como su amigo miraba atentamente al mecanismo del arma en su brazo al saber que ambos habían estado impresionados de que funcionara-

Es verdad, ¿creo que puedo hacerles algunas modificaciones para que el arpón se adhiera en las rocas? -mencionaba el castaño mirando su nueva arma detalladamente en las posibilidades de usarla incluso en combates-

"Al menos sabemos que las instrucciones del códice de tu padre son ciertas" -decía el dragón negro apoyando en las posibilidades que tendría la nueva arma de su amigo-"pero, crees que haya entre las paginas, ¿cómo hacer una armadura para dragones?"

Seguramente en el códice de mi padre, habrá instrucciones de crear alguna armadura para dragones -respondía el castaño con algo de duda en saber si habría algunas instrucciones de hacer armaduras para dragones- claro, que tendría que ser una armadura especial para que no te moleste

"Eso me gustaría muchísimo, aquilus" -mencionaba el dragón negro con algo de alegría de saber que su amigo podría crearle alguna armadura que le acomodara- "además, está anocheciendo"

Cierto, pasamos mucho tiempo en la herrería que hemos perdimos la noción del tiempo -decía el castaño al observar en el horizonte donde el sol se estaba ocultando en la lejanía-

"Sí, ¿al menos fue muy divertido ver cómo funciona esa nueva arma?" -mencionaba el dragón negro feliz al ver que su amigo estaba al menos sonriendo-

Tiene toda la razón amigo mio, pero hay muchas cosas que podremos aprender ambos con nuestros amigos claro está -miraba el castaño con una sonrisa en su rostro a su dragón mientras le acariciaba detrás de la nuca-

"Sabes, ya extrañaba estas acaricias tuyas, desde hace mucho tiempo que habíamos ido de casa"-mencionaba el dragón negro sintiendo que le rascaran detrás de la nuca-

Yo creí, ¿que lo había dejado en casa? -decía el castaño en un tono burlón para molestar un poco a su dragón-

"Oye, ¿eso no es graciosos aquilus?" -mencionaba el dragón negro con molestia por la broma de su amigo- "ya extrañaba jugar a las luchas, cuando éramos unas crías…"

Bueno, tarde o temprano tenía que cambiar, ¿no? -mencionaba el castaño algo sorprendido de que su amigo dragón extrañaba algunas cosas del pasado- además, somos unos adoleces y no unos niños, ¿no lo crees?

"Eso es verdad" -respondía le dragón negro algo frustrado al tener que cambiar por los años, mientras caminaba junto a su jinete rumbo a la casa- "pero, ¿me debes una canasta llena de salmón de río?"

Ja, ja, ja, eres el mismo aquiles del que conozco -mencionaba el castaño divertido de ver la rabieta de su dragón cuando eran unos niños, mientras le acariciaba la cabeza de su dragón- espero, que tu no cambies, amigo

"No digas eso, aquilus…" -decía el dragón negro algo molesto por que lo trataba como una cría de dragón- "eso sí, me darás los salmones de rio, ¿verdad?"

Claro aquiles, ¿no seas glotón por comer salmones de rio o tendré que darte de comer anguila -mencionaba el castaño serio al ver que podría ser algo glotón con los salmones de rio y ver el rostro asustado de su dragón-

(¡No! ¡todo menos anguila!) -decía el dragón negro algo asustado corriendo hacia la casa para evitar la mirada de su amigo sabiendo que hablaba en serio con darle anguila-

Ja, ja, ja, nunca me canso de hacerle esa broma -mencionaba el castaño divertido de ver a su dragón huir de el por solo mencionarle la anguila cocida que preparaba la dragona de su madre, cuando no querían comer sus pescados aquiles o sus hermanos y hermanas dragones, mientras caminaba hacia la casa-