Sombras del pasado.

Por Alisse.


Capítulo Siete.


Después de hablar con Lin, Ehos se dirigió hacia los Tres Grandes del Imperio de Dilmún, más que nada para discutir sobre los próximos pasos a seguir. No estaba del todo segura sobre el ataque al planeta Tierra, ni tampoco el posible castigo que podrían tener los tres muchachos que decidieron dejarlos.

-Supongo que saben lo que ocurrió con el Escuadrón Siete- les dijo a ellos, después de saludarlos respetuosamente.

-Ellos se fueron- dijo Innana, que estaba sentada entre Kishar y Dumizi. La mujer, de edad madura piel palidísima y cabello plateado, a pesar de la situación irradiaba la paz de siempre –nos traicionaron, mejor dicho.

-¿Está segura que nos traicionaron?- preguntó Ehos, notándose insegura –el que se hayan ido no significa que nos traicionaran…

-Entendemos que quieras proteger a Marron- la interrumpió Kishar, con voz seria, pero no dura –pero no podemos pasar por alto que ellos decidieron irse, atacaron al Escuadrón Tres, que iría a la Tierra, y que seguramente están dispuestos a defenderlos- esta vez Ehos desvió la mirada –cuando te comunicaste con Marron, ¿qué era lo que esperabas?

-Bueno… que me dijera que después de ver su planeta, querían volver- suspiró Ehos –sé que me pasé un poco al atacarla, pero… está dentro de los códigos que uno de los castigos por la traición, es la muerte…

-Acabas de decir que ellos nos traicionaron, siendo que antes lo negabas- dijo esta vez Dumizi, sonriendo levemente. Ehos se limitó a encogerse de hombros –sabemos que la terrícola tenía una relación cercaba contigo, y que te sentiste herida por su decisión. A pesar de ello, sabes que tienes que ser imparcial en lo que hay que hacer…

-Lo sé…- asintió Ehos –hace un rato hablé con Lin, y algo me dice que ella muy pronto nos dejará también.

-Es amiga de los otros tres- dijo Innana –lo extraño sería que se quedara con nosotros sabiendo que sus tres amigos corren peligro.

-Así es… Por lo pronto, Ehos, dedícate a buscar los nuevos integrantes del Escuadrón Siete, y también, comanda el ataque a la Tierra, para su conquista. Intenta que las dos cosas se hagan simultáneamente- dijo Dumizi.

-¿Por qué?- preguntó extrañada Ehos -¿no sería mejor que buscáramos a los niños antes? Así nos aseguraríamos que no correrían ningún peligro por los ataques que se puedan producir.

-Los tres deben estar esperando que busquemos a sus sucesores, y seguramente lo evitarán- dijo Innana –si están distraídos luchando, difícilmente se darán cuenta en el mismo momento de lo que ocurre.

Después de lo hablado, Ehos los dejó, dispuesta a comenzar a arreglar todo para lo que debía hacer en la Tierra. Si bien la explicación que les habían dado Innana, Dumizi y Kishar sobre la táctica tenía su peso, ella no estaba del todo convencida. Marron, Trunks y Goten ya no pertenecían al Imperio y, por tanto, nada los detenía si es que deseaban ir ellos mismos a buscar a los tres niños que serían elegidos.

Además, estaba segura que lo harían.

También tenía otro tema del que pensar: Lin. Ella siempre fue mucho más cercana a Marron, Trunks Goten que a su propio Escuadrón, por lo que no sería extraño que después de la conversación que había tenido con ella hacía un rato, hubiera decidido seguirlos. Y sus sospechas se vieron fundadas cuando vio caminar por el gran pasillo a Umar y Guindo, compañeros de escuadrón de Lin.

-¿Y ustedes qué hacen aquí?- les preguntó con brusquedad Ehos, mirándolos como si fueran culpables de algo. Los otros dos, sintiéndose algo intimidados, demoraron un poco en contestar.

-Bueno… se supone que tenemos libre- contestó Umar.

-¿Libre?- Ehos enarcó una ceja –hace unas horas le dije a Lin que tenía que ir con ustedes a una nueva misión.

-A Lin no la hemos visto desde ayer- contestó Guindo, encogiéndose de hombros –la última vez que la vi estaba con los del Escuadrón Siete, ya sabe, siempre han sido amigos, sobre todo con Marron.

-Ya veo…

Sin volver a hablarles, Ehos se alejó de ellos. Ya a esas alturas sabía que no sólo había perdido al Escuadrón Siete, sino que también a Lin. Todo eso estaba saliendo peor de lo que había esperado en un comienzo.

Considerando todas las posibilidades que tenía, mientras caminaba su mente no dejaba de pensar en la manera de lograr que los tres muchachos volvieran. Y por supuesto que la encontró, y aunque sabía que los Grandes no la apoyarían en su decisión (ya que en parte, los estaba desobedeciendo), decidió actuar. Era la única alternativa que le estaba quedando en esos momentos.


-Ah… ¿y se supone que con esto lograremos encontrar esas Esferas del Dragón?- preguntó Goten, tomando en sus manos el Radar del Dragón y mirándolo con notable curiosidad, sobre todo cuando apretaba el botón y cada vez aparecían coordinadas diferentes –Ja, está genial…

-Sí, y tú no lo usarás- con una sonrisa burlesca, Marron hizo un movimiento de su mano y logró que el radar dejara a Goten y se acercara a ella flotando –tú te quedarás a entrenar.

-Hum… odio cuando me quitas las cosas de las manos- gruñó Goten, mirándola feo, por toda respuesta, la sonrisa de Marron se ensanchó aún más.

-Yo creo que deberías quedarte a entrenar con nosotros- dijo Trunks, aterrizando junto con sus dos amigos –ya sabes, seguramente lucharemos contra el Escuadrón Tres, por lo que es necesario que practiquemos para poder encararlos.

-No, no creo que sea buena idea- dijo Marron, pensativa –si es que nos llegamos a enfrentar a algún escuadrón, lo mejor sería que yo me encargara de la Ninmah, y así pueden ayudarlos sus padres en la lucha.

-Es buena idea- asintió Goten, Trunks sólo se encogió de hombros, como si diera así su voto positivo –en fin, sigamos. Que te vaya bien en tu búsqueda, Marron.

-Gracias.

Goten y Trunks volvieron con Vegeta y Goku, que los esperaban en el aire para volver a entrenar. Los dos guerreros saiyajin estaban de lo más sorprendidos con sus hijos, principalmente porque tenían un nivel muy avanzado sin siquiera la necesidad de convertirse en Súper Saiyajin. Por supuesto que Goku se emocionaba enormemente con sólo pensar al nivel que llegaría su hijo si lograba convertirse nuevamente.

La rubia caminó hacia la nave en que la esperaban Bulma, 18 y Videl tarareando una típica canción que aprendió durante su aprendizaje. No estaba segura de la razón, pero que aunque a penas los conocía (en teoría, ya que no se acordaba de ellos, ni tampoco había tenido "recuerdos" como los de Trunks y Goten), se sentía en confianza con ellos. Estaba segura que cuando le devolvieran su memoria comprendería muchas cosas.

Sólo esperaba que la famosa búsqueda no le llevara mucho tiempo.

Los niños se quedarían al cuidado de Milk, más que nada porque querían hacerlo lo más rápido posible, y conociéndolos, seguramente se pondrían a jugar en el lugar menos indicado o discutirían entre ellos. Era mejor mantenerlos quietos, en la Corporación Cápsula, así se evitarían más problemas.

Estaba subiendo a la nave cuando sintió un ki rodeándola, al igual que el día anterior. Antes que pudiera siquiera reaccionar, una voz sonó en su cabeza.

"Necesito hablar contigo" sonó la voz de Ehos. Marron frunció el ceño, no muy segura de qué contestar. Se dio cuenta que tanto Goten, Trunks y Piccoro llegaron rápidamente con ella, seguramente preocupados de que pudiera ocurrir lo mismo que el otro día.

-¿Para qué?- preguntó Marron, tratando de sonar molesta -ayer dijo todo lo que deseaba, incluso más. Pensé que habíamos terminado la conversación.

Ehos se demoró en contestar, seguramente pensando bien sus palabras. Mientras esperaba, Marron hizo un gesto tranquilizador a los otros tres, que se notaba que lo único que deseaban era que la rubia contestara sus preguntas.

"Sólo quiero hablar contigo nuevamente" insistió Ehos, hablando con voz calmada, como casi siempre que se comunicaba con ella durante una misión "Y para demostrarte que vengo en son de paz, he decidido consultarlo primero contigo. ¿Qué dices"

Por supuesto que Marron había considerado eso, pero aún así se había decidido a no ser tan confiada y permitirse el derecho de la duda... finalmente, y después de pensarlo durante algunos momentos, decidió seguir lo que su interior le decía, y eso era, por supuesto, aceptar la conversación que Ehos le ofrecía.

-Está bien- dijo, y pudo ver perfectamente el gesto disconforme de Goten y Trunks. Decidió no hacerles caso -podemos hablar.

"Bien. Te estaré esperando"

El ki dejó de rodearla, y cuando lo hizo, pudo ver los rostros molestos de sus dos amigos.

-¿Qué?- les dijo, aunque sonó a reclamo -tenía que hacerlo...

-No, no tenías que hacerlo- dijo Goten, serio y cruzándose de brazos. Un gesto que le causó bastante gracia a la chica -¿qué tal si intenta matarte otra vez?

-No lo hará- negó Marron, después de unos momentos y tratando de restarle importancia -tú sabes que no lo hará.

-Sabes que Goten tiene razón- secundó Trunks a su amigo -ya lo intentó una vez, y si Piccoro no hubiera estado ahí...

-Te puedo asegurar que eso no volverá a pasar- insistió Marron, y luego se volvió hacia 18 -creo que ustedes mejor van a buscar las Esferas del Dragón...

-¿Por qué?- preguntó 18, frunciendo el cejo -¿qué fue todo eso de hace un momento?

-Ella era Ehos- dijo Goten, antes que Marron hablara -es su manera de comunicarse con las Ninmah cuando están en las misiones...- el chico quedó mirando con suspicacia a la rubia -aún así, por muy Ehos que sea, no estoy de acuerdo a que te decidieras a hablar con ella.

-¡Por favor!- Marron hizo un gesto de impaciencia -no quiero tener la misma conversación con ustedes. Hablaré con Ehos, lo quieran o no.

-¿Por qué confías en ella?- le preguntó Gohan, que también se había acercado junto con Goku, Vegeta y Krilin -después de lo que te hizo...

-Esta vez no sentí ningún tipo de agresión por parte de ella- contestó Marron -sé que sólo quiere conversar conmigo, por eso acepté.

-De todas maneras, no creo que esté de más que nos quedemos cerca, por si acaso...- dijo, como quien no quiere la cosa, Goku -creo que será mejor que te quedes, así Piccoro puede intervenir en caso que haya algún problema durante tu conversación.

Sabiendo que no ganaría nada luchando en contra de ellos, Marron terminó por aceptar. Finalmente, Krilin, Bulma, 18 y Gohan fueron por las Esferas del Dragón, mientras que Goku y Vegeta se quedaron entrenando con Goten y Trunks, y Piccoro se quedó cerca de Marron, observándola meditar para lograr la comunicación con la que fuera su "jefa", como solía llamarla de vez en cuando.


Cuando Marron abrió los ojos, vio que con ella no sólo estaba Ehos, sino que también Lin. Quedó mirando a su amiga con la boca algo abierta, por la sorpresa.

-¿Qué haces tú aquí?- le preguntó.

-Uy, te demoraste demasiado en llegar- le dijo Lin, haciendo un gesto de impaciencia con la mano -si te demorabas un poco más, seguramente llegaba a la Tierra.

-A la... ¿por qué vas a venir a la Tierra?- preguntó confusa Marron. Antes que Lin lograra contestar, Ehos la interrumpió.

-Ya después tendrán tiempo para hablar- dijo la mujer, y luego se volvió hacia Marron -necesito hablar contigo.

-¿Sobre lo que pasará con la Tierra?- dijo Marron -sabemos que van a atacarla.

-Entonces, supongo que también sabes que necesitamos ver a los chicos que serán parte del Escuadrón Siete, ya que ustedes se fueron- esta vez la rubia no contestó, simplemente apretó los labios, sabiendo perfectamente hacia dónde iba la conversación -veo que también lo has pensado.

-Es que no puedo creer que van a seguir haciendo lo mismo... ¿es que no les bastó con Trunks, Goten y yo?

-Hay ciertas estructuras que son demasiado antiguas como para dejarlas de lado- dijo Ehos, después de pensar unos momentos en su respuesta -además, es preferible que les mintamos a que hagamos que sea verdad eso que su planeta fue destruido- agregó, con cierta cuota de humor. Marron tuvo que reconocer que tenía razón.

-En fin, todo eso lo sabemos- intervino Lin -¿qué se supone que quiere decirnos?

-Ya se dio la orden de atacar la Tierra y buscar a los tres nuevos chicos- dijo Ehos, sin quitar los ojos de los de Marron -los Grandes están de acuerdo con esto, de hecho, fue lo que mandaron ellos.

-Bueno, nada de eso no podría haberlo pensado por mí misma- dijo Marron, cruzándose de brazos -aún no entiendo...

-Escucha, Marron... estuve pensándolo unos minutos, y creo que es justo que les de una oportunidad.

Marron la quedó mirando unos momentos, sus cejas arqueadas presentaban perfectamente la sorpresa que las palabras de Ehos causaron en la chica. Se dispuso a escuchar...


Vegeta observaba la escena con toda la paciencia que le estaba quedando, que la verdad, no era mucha. Tenía los brazos cruzados y su boca hacía una curva que fácilmente demostraba que en cualquier momento terminaría gritando como condenado...

Es que de verdad, le parecía increible que a pesar de todos los años que habían pasado, tanto Goten como Goku pudieran sacarlo de quicio tan rápido.

-¡Ya basta!- terminó gritando en algún momento, llamando la atención de padre e hijo, y de su propio hijo mayor, además -¡esto parece un circo, Kakarotto!

-Pero Vegeta- replicó Goku, con el mismo tono ligero de siempre -estamos entrenando, ¿no? Es necesario que los chicos logren el nivel de Súper Saiyajin para que puedan ayudarnos cuando lleguen los del Imperio ese...

-Es Dilmun...- murmuró Goten, suspirando, y lanzándole una mirada divertida a Trunks.

La verdad era que a pesar que estaban entrenando y todo eso, ambos estaban divirtiéndose de lo lindo. Por mucho que Vegeta tratara de darle el tono serio al entrenamiento, Goku era lo bastante agradable (y divertido) como para que la seriedad pasara a segundo plano. Sobre todo, porque ellos no entendían del todo eso de tener que "enojarse" para poder soltar el poder. Durante su entrenamiento que tuvieron cuando llegaron al Imperio, les enseñaban también a lograr la armonía durante la batalla... por lo que lo consideraban un tanto contradictorio.

-¡No sé por qué te complicas tanto con eso!- decía Vegeta, aunque más bien gritaba -¡Simplemente tienen que enojarse lo bastante para que su poder sea un reflejo de ello!

-Pero...- esta vez fue Trunks quien empezó a hablar -si uno se enoja, pierde la cabeza, por lo tanto, no es para nada conveniente, puesto que...

Vegeta hizo ojos al cielo, pidiendo paciencia a Kami-sama para controlarse y no terminar golpeando a los tres.

Desde el suelo, Piccoro los escuchaba con atención. Podía notar, por lo que Goten y Trunks le contestaban a sus padres, que en cierta forma habían madurado, aprendiendo una manera de luchar algo opuesta a los métodos de los saiyajins... con algo de intriga, el Namek se preguntaba si es que en algún momento podrían llegar a un acuerdo, ya que parecía ser una discusión sin fin.

Decidió mirar a la muchacha que estaba en frente suyo. A diferencia de la vez anterior, el ki que la rodeaba no era para nada agresivo... con eso, estaba seguro que ella estaba bien.


-¿Oportunidad?- preguntó Marron, frunciendo el cejo -¿es que usted cree que nosotros deseamos volver con ustedes?

-Dímelo tú- contestó rápidamente Ehos, sin apartar la mirada -¿es que de verdad no quieres volver con nosotros en ningún momento?

Esta vez la rubia no contestó. La verdad era que en esos momentos estaba confundida. Había estado negada a volver con el Imperio, pero después de verse defenderlo de los comentarios ácidos de Vegeta, se preguntó qué tanta verdad había en su decisión. Ni siquiera estaba tan segura de su respuesta...

-Escucha, Marron... sé que al menos tú no quieres que a otros niños les ocurra lo que a ustedes- comenzó a decir Ehos -y la verdad, es que al menos a mí me gustarían que volvieran... tú también, Lin.

-¿Entonces?- preguntó Lin -¿qué es este rodeo?

-Si ustedes deciden volver, dejaremos las cosas como están... no nos llevaremos a ningún niño. Pero sólo tienen que volver con nosotros.

-Eso no es justo- replicó Lin, a la vez que Marron se quedaba en silencio, sorprendida por las palabras de Ehos -prácticamente está chantajeándola.

-Le estoy dando una oportunidad de elegir- contestó Ehos, volviendo sus ojos a Marron -la decisión es suya- dijo -son ustedes o ellos... tú sabes perfectamente que por mucho que traten de evitarlo, lograremos que estén con nosotros, lo quieran o no.

Marron no contestó. Por su cabeza sólo pensaba en la posibilidad de que sus padres, o los de Goten y Trunks, volvieran a vivir todo el dolor de perder un hijo...

-Tienen hasta mañana para decidir- dijo Ehos, comenzando a desaparecer -mañana llegaremos al planeta...

-Marron- dijo Lin, llamando la atención de la rubia una vez que Ehos se fue -yo llegaré en unas cuantas horas, ahí hablaremos con más calma.

Su amiga le dio una pequeña sonrisa antes de desaparecer. La comunicación había terminado.


Cuando Marron abrió los ojos, vio que en frente suyo estaba Piccoro, mirándola con seriedad.

-¿Estás bien?- le preguntó el Namek, a lo que ella sólo asintió.

Tenía mucho que pensar, y que conversar con sus dos amigos. Pero a pesar de todo, ella ya había decidido cuál sería su respuesta, y estaba segura que tanto Goten como Trunks la apoyarían en eso.


Uf!, por fin. La verdad no se qué me pasó con este fic, parece que las vacaciones se llevaron mi inspiración porque de verdad que me costó un kilo poder escribirlo... pero al menos logré sacarlo adelante.

Bueno, hoy no tengo mucho que decir, así que agradezco a los que siguen el fic, en especial a 18 girl, Marby y VaneUchiha por dejar sus comentarios.