DISCLAIMER: Los personajes pertenecen a la distinguida Señora Meyer, nosotros jugamos al antojo de nuestras retorcidas mentes. Cualquier semejanza con "Gata Salvaje", "Pasión de Gavilanes", "Las María del Barrio" o "Maldita Lisiada" es premeditada en su máxima expresión, con la intensión de que podamos reírnos un poco a costa de un culebrón siliconado.
POV Bella
Dios, que afortunada era.
Mi familia me amaba, mi nueva familia… ¡al fin me amaba!
Llevé las manos a mi vientre acariciando a mi pequeño y fantaseando con los pequeños ojitos verdes que tendría, o como su cabello se pondría indomable como el de su padre. Aún recordaba, con una sonrisa, el rostro de Edward cuando se lo había contado...
Como sus ojos se habían abierto consternados, para luego mirar hacia la nada durante unos preocupantes cinco minutos. Después de eso, salió de su letargo y me alzó hasta el mismísimo cielo llenando mi rostro de besos —. Será hermoso… será el niño más hermoso — repetía.
Para mi grata sorpresa todos estaban felices con nuestro heredero, parecía que la muerte de mi adorado Carlisle había hecho mella en ellos y había sensibilizado sus adinerados corazones. Lo sabía bien, la gente no podía ser mala para siempre, ellos no podían tardar mucho en amarme; eran personas buenas.
A veces el dinero nublaba la mente de todos, pero no había nada que un poco de amor no pudiese mejorar.
Suspiré subiendo las escaleras con las manos en mi vientre. Esme había sido muy amable al indicarme que me apoyaría en todo con lo que respectaba a mi embarazo, estaba feliz de tener a su primer nieto y que sería — la cosa más hermosa que la vida nos hubiese dado.
Dios, que suerte tenía.
Ahora iba a tener dos madres.
Sonreí de una manera inverosímil apresurando el paso para ir a contarle a Edward de que había ido nuestra conversación, para que el me pudiera dar esa sonrisa hermosa que siempre tenía, y me dijese – Ves preciosa, es imposible que la gente no te ame.
Llegué al segundo piso y eché a correr extasiada por las buenas nuevas, fue por este mismo motivo que no sentí los ruidos, o quizás es que mi corazón realmente se negaba a escuchar. Abrí la puerta de golpe encontrándome con algo que destruiría mi vida para siempre.
— Oh, Dios nene, sí… Dame más Edward, así — los jadeos constantes y las respiraciones agitadas no se hicieron esperar cuando solté el pomo de la puerta. Mis ojos se abrieron presos del impacto y todo comenzó a pasar de manera rápida pero a la vez tortuosamente lenta…
Un profundo jadeo escapó de mi pecho en el momento en que vi a Tanya sobre él… Sobre mi esposo, sobre el amor de mi vida… Sobre el padre de mi hijo. Completamente desnuda saltaba sobre él mientras Edward emitía sonidos inconexos, tomando sus caderas con presteza, sin mostrarme su rostro. Tanya se alzó sobre sus rodillas gimiendo de manera descontrolada mientras todo se caía a pedazos a mí alrededor. Sentí como me hundía en un abismo sin retorno.
¿Cuánto llevábamos casados? ¿Una semana? ¿Desde cuando me engañaba así?
Esa, junto a miles de preguntas se arremolinaron dentro de mí partiendo mi corazón en mil pedazos y devolviéndome de manera brusca a mi lugar… Una pequeña protesta, un pequeño latido de un corazón formándose me recordó que tenía que salir corriendo de ahí antes de que me desplomase en el acto.
Corrí todo lo que mis mal gastados pies me lo permitieron pensando en todo y en nada a la vez con la imagen grabada de Edward siéndome infiel. Dios, ¿qué hacía con todo este amor que tenía adentro? Quería morir, morir si eso significaba que todo era mentira… que todas las palabras lo eran, que todas las sonrisas lo eran. Recordé con infinita claridad, nuevamente, el momento cuando le dije que seríamos padres… Ahora lo veía enlodado con el peso de su mentira, con lo cruel de sus encantos. Algo en mi pecho crujió y juro que pude sentir como se quebraba en cientos de partículas mientras los sollozos comenzaban a ahogarme.
Fue cuando sentí unas fuertes garras darme la vuelta y todo pasó frente a mis ojos como si yo fuese una simple espectadora.
— Al fin has comprendido que él no te quiere, nunca te quiso y nunca te va a querer. Sabes que hace tiempo se viene acostando conmigo, sabes que cada vez que te hacia el amor pensaba en mí — ¡Santo Dios! ¿Rosalie también? Esa chica siempre me dio mala espina pero de todas formas la quería, era la esposa de Emmett y preciosa como el infierno. El peso de esta afirmación cayó sobre mí con entereza. Yo jamás sería como ella, nunca sería así de bella. Sus ojos comenzaron a llenarse de ira y por primera vez en esa casa temí… Pero no por mi vida, temí por la vida de mi bebé. El era todo lo que me quedaba, todo lo que tenía. Forcejeé con ella para que me soltase y poder correr, lejos de ellos, de ellas, de él.
— El hijo bastardo que llevas nunca podrá respirar y yo me encargaré de ello — y dicho esto su puño se cerró sin que pudiese hacer nada para evitarlo impactando en mi estómago de manera ruda.
Sentí como mi bebé protestó, como todo mi cuerpo protestó y luego el mundo giró poniéndose de cabeza. Mi cabeza golpeó duramente contra el barandal de la escalera de mármol y comencé a caer en un abismo sin fin, del que sentía jamás iba a despertar…
—MDB—
— Dos más de reanimación, vamos, ¡la estamos perdiendo!
—MDB—
— Dios, pobre chica…
—MDB—
— Bella, ¡mi niña! Por favor no me dejes, no me dejes sola hija…
—MDB—
— Por favor amor… Por favor despierta… No me dejes preciosa, yo no puedo vivir sin ti — una voz hermosa sollozaba sin reparos y sentía el liquido de sus lágrimas correr por entre mis dedos —. Por favor, Bella, yo no sé lo que es el mundo sin ti… Es más, lo sé y lo odio… Moriré si me dejas, ahora mismo siento que estoy muerto… Vuelve por mí pequeña, por favor vuelve por mí – suplicaba…
—MDB—
Jesús, que dolor de cabeza.
Sentía mis párpados extremadamente pesados, sentía que nada ni nadie tenía sentido… Intenté moverme y abrir los ojos pero un fuerte dolor cruzó mi cráneo haciéndome gemir y retroceder.
— Está despierta — indicó un profundo acento como si no diese crédito a lo que estaba diciendo, y posteriormente sentí como una silla se enfrentaba a una pared y unos pasos acelerados se alejaban -. ¡Enfermera, mi esposa! Es mi esposa, ¡está despertando! — El ajetreo no se hizo esperar alrededor, las voces de las mujeres y de esa voz quien parecía nervioso dando instrucciones.
— Tranquilícese señor Cullen, ella estará bien — le reprendió una enfermera —. ¿Isabella? ¿Puedes abrir los ojos?... Ábrelos lentamente, así no te dolerán — mis ojos se abrieron frente a esa afirmación pero la oscuridad reinó tras ellos. Vaya una habitación oscura —. ¿Te encuentras bien? — asentí pues sentía la garganta seca. Sentí como trataba de introducir una pajita en mi boca y medio sonreí tomando un pequeño trago —. Eso es, con esto irás mejor…
— ¿Dónde… — tragué saliva —, ¿dónde estoy? — pregunté moviendo la cabeza con voz rasposa. Un suspiró de alivio recorrió la sala y de inmediato busqué al causante de todo ese alboroto —. ¿Por qué no prenden la luz?
— Bella… — susurró con voz rota.
— ¿Quién eres tú? ¿Cómo es que… ¿Cómo es que sabes mi nombre?
¿Que pasara con la vista de Bella? ¿Edwar sabra por que Bella esta en el hospital?
¿Seguira embarazada Bella? ¿Que habra hecho Rosalie después de todo?
Gracias por los rr, las alertas, los favoritos y todo lo demás
Un beso del principe Edward Anthony para: Aryam Shields Masen, Verota, Vanne, danny teat, samyzoe y Twilight all my love 4 ever
—Marce: uuuuuuuuuu ha quedao' ciega!
—Nini: jajajajajajajajajaja le metieron un pico en el ojo ?
—Marce: Tení la pura cara e cuica wueona ¬¬ no te ríai de las desgracias de la pobre Bella, desmemoriá, ciega y... ¿estará embarazada aún?
—Nini: yo espero que no wn, quiero puro que sufra, y si le cortamos un brazo y la dejamos paralitica ?
—Marce: Mente enferma wn jajajajajajajajjajaj mejor cortemosle una pierna, es como más del terror, Oooooo mejor! a Edward dejemoslo ciego, así ponen su clínica de rehabilitación xD, mejor demosle las gracias a las lectoras, que a eso vinimos
—Nini: no quiero que Edward Antonio sufra, esta cosa tiene que quedar con final feliz pa que las niñas no nos maten y que al final del fic nos regalen un vinito :D
—Marce: Mmmm no es malo, derrepente podemos hacer un carrete todas juntas, y les ponemos a Tanya en la pica
—Nini: yo cacho que en esa junta hacemos una alcancía para pagarle el loquero a Rose
—Marce: o para operarnos y ir a buscar a Emmett, mira que se quedará solito :(
—Nini: pobresito de Emmesito, alguna lectora lo querra apapachar ?
—Marce: Yo he pensando seriamente en pasar a Edward a una dimensión desconocidas para hacerle cositas. Lo confieso.
—Nini: pfff pa eso pasemos a Edward y Emmett juntos
—Marce: Swingers? Me atrae la idea...
—Nini: que Swinger, trios mija jajajajajajajaja
—Marce: Por eso eres mi gemela del barrio :D En fin, dejemoslo en tríos (pero eso no tiene que saberlo las chicas) Lo que es yo, quiero agradecerles por leer las locuras de nuestras cabezas exóticas, además de recordarles que queremos saber sus opiniones :)
—Nini: Oh si, agradecer a las lectoras lo mas importante, "ya que ellas son el motor de todo esto" nosotras solo ponemos la bencina
—Marce: Así es. Gracias chiquillas, por seguirnos en esta locura... por reír en nuestras aventura siliconada
—Nini: y los mas importante por no odiarnos, por saber que todo esto es una humorada para alegrar un poco el fandom
—Marce: Ah sí! pero no se preocupen que no vamos a hacer muchas maldades... no "muchas"
—Nini: hablar por ti, yo quiero sangre :D jajajajajajajajajajajaja
—Marce: Ya saben quién es la mala, a mi ni me miren
—Nini: ya chiquilla yo me voy, espero que las autoras disfruten el resto del sangriento fic que queda buajajajajajajajaja y no me maten y a ti tampoco
—Marce: Yo espero lo mismo. De todas maneras tengo un bunker preparado en caso de cualquier cosa. Con Edward's y Emmett's inflables :D Chao chiquillas!
—Nini: y vino, mucho vino :D
Nos vemos en la vecindad
Saludos
Las Marias del Barrio
