Temporada de Embrollos

¡Aviso!: "Re-subí" este capítulo porque gracias a un review de NithaF (muchísimas gracias en serio) revisé y efectivamente las cosas pasaban demasiado rápido xD así que como no me gustó (lo siento por no haber revisado antes de subir la primera vez) lo volví a escribir, aunque he copiado y pegado algunas cosas del original porque me parecían bien. En fin, espero que esta versión sea mejor que la anterior y muchas gracias NithaF nuevamente xD.

Capítulo VII

"El primer paso"

(Shaoran)

Después de intercambiarnos los regalos, nos quedamos conversando hasta altas horas de la madrugada, la mayor parte del tiempo el tema eran las navidades pasadas, casi inconscientemente le conté que con la llegada de Kumiko el espíritu navideño comenzó a cobrar sentido para mí y eso si que es verdad.

Cuando era niño, el árbol de navidad no era hecho por nosotros, los que servían en la casa se encargaban de decorarlo y adornar el lugar en donde estaba puesto. La primera navidad que pasé junto a Kumiko estaba algo perdido, no tenía ni la más mínima idea de cómo armar un árbol a pesar de tener las instrucciones que venían en la caja, por suerte ese mismo día en la noche llegó Meiling y luego de regañarme un buen rato "por tener tan mal gusto", me recomendó que fuésemos al otro día para comprar los adornos.

A medida que Kumiko crecía, me ayudaba a colgar los adornos, aún la cargo en los hombros para que ella ponga la estrella en la punta, es una tradición que espero no se pierda, aunque sé que en algún momento crecerá y entonces ya no será la niña pequeña que es ahora.

—Será mejor que me vaya a dormir —digo poniéndome de pié en cuanto me doy cuenta de que Sakura a duras penas puede tener los ojos abiertos.

—Shaoran lo siento, soy una pésima compañía nocturna —suelta una de esas risas frescas tan características en ella y luego reprime un bostezo.

—No te preocupes, tampoco es apropiado estar aquí a las tres de la madrugada ¿no crees? —sonrío y ella esquiva mi mirada—. Que descanses.

—Buenas noches Shaoran —su voz, aunque medio somnolienta, no deja de ser suave.

Salgo del cuarto cerrando con cuidado. Aunque ella diga lo contrario, para mí es una excelente compañía, jamás me había sentido tan libre al hablar y es que ella seguía atenta cada cosa que yo decía.

Cuando estoy frente a la puerta de mi habitación, reviso los bolsillos de la chaqueta para sacar la llave, pero entonces me doy cuenta de que no está ahí ni tampoco en los pantalones, esperanzado de no haber cometido un error tan tonto, regreso al cuarto de Sakura y llamo a la puerta.

—¿Shaoran? —me mira extrañada—. ¿Sucedió algo?

—Es que… no encuentro mis llaves —respondo medio cohibido— De casualidad, ¿no las habré dejado por aquí?

—No las he visto —dice— pero si quieres pasa para que las busques, ya sabes cómo soy de despistada.

Hice lo que me sugería, pero las llaves no aparecían ni debajo de la cama ni en la mesita de centro ni entre los cojines ni tampoco en el lavabo, es poco decir que la habitación quedó toda patas para arriba en cuanto terminamos con nuestra búsqueda, entonces comencé a desesperarme.

—Seguramente se te quedaron en el Business Center o en el restaurante del hotel.

—O quizás se me cayeron en la Torre Eiffel —pienso en voz alta.

—No seas tan pesimista —me reclama y luego me toma de un brazo—. Vamos, yo te ayudo a buscarlas.

Me dejé arrastrar por ella hasta los dos lugares en los que pensábamos podía estar el famoso manojo de llaves, sin embargo, una vez más nuestra búsqueda fue infructuosa, pues no lo encontrábamos por más que gateáramos en el piso. Admitiendo mi derrota, le pedí que me acompañara a la recepción, pues quizás allí había una copia de mi llave, pero no contaba con que por ser navidad, tenían a un reemplazo bastante ineficiente que se excusó conmigo diciendo que no tenían copias y que no había ningún cerrajero disponible a estas horas.

—Shaoran —susurra mi nombre cuando estamos en el ascensor, volteo para mirarla y ella no quita la vista de sus zapatos—. Ya que no tienes donde quedarte… puedes… podrías dormir en mi habitación.

—¿Eh?

—¡Hay un sofá en el que puedes quedarte! —exclama azorada.

—Lo había entendido —digo aguantándome la risa por la cara que ha puesto—. Es que me pareció una buena idea, es todo. Entonces, acepto tu propuesta.

Salimos del ascensor, ella aún no se atreve a mirarme directamente y cuando intenta meter la llave en la cerradura, ésta se le resbala de las manos. Como si estuviésemos sincronizados, ambos nos agachamos al mismo tiempo a recogerla y nuestras manos se han rozado por un efímero momento, lo suficiente para dejarme de piedra. Tan ensimismado estoy, que no me doy ni cuenta cuando ella se para, sólo me percaté por el menudo golpe que me ha dado con su nuca en la nariz.

—¡Lo siento! —chilla alterada—. ¡Que torpe soy, perdóname por favor!

—Deberían despedirte por agredir a tu jefe —bromeo y fingiendo que no me duele nada, me enderezo y le palmeo la cabeza—. No pasa nada, no me ha dolido.

—¿De verdad? —pregunta revisándome de cerca—. Se te pondrá morado —agrega con expresión preocupada y se apresura a abrir con una rapidez increíble tratándose de Sakura Kinomoto, corre hasta una pequeña nevera que está en un rincón y llena una bolsa con hielo—. Ten —me la alcanza—. Si te la pones en la nariz no se hinchará tanto, aunque es probable que te crezca metros y metros por mentiroso.

—Muy bien, lo admito, me ha dolido, ¿Pero no te sientes peor si te lo digo? —argumento acomodándome en el sofá y poniendo la bolsa sobre mi nariz. Duele como los mil demonios.

—Bueno, sí dice acongojada.

—No te preocupes tanto, no es como si fuera a morir porque mi nariz esté un poco hinchada… Mejor ve a dormir, que ya casi no abres los ojos.

—Está bien.

Me da la espalda y poniéndose en puntas de pie alcanza algo que está en el clóset.

—Toma dice pasándome una frazada—. No quiero que te resfríes también por mi culpa, buenas noches Shaoran.

Sonríe y se encierra en el cuarto de baño. Intento acomodarme en el estrecho espacio, pero creo que soy demasiado alto para caber aquí, cuando la puerta se abre no puedo evitar girarme para mirar, pero en seguida me hago el dormido al ver que Sakura vigila que no esté observando. Escucho cuando se mete en la cama y entre vueltas y vueltas intento dormir pero no puedo.

—Oye Shaoran murmura en la oscuridad—. si estás muy incómodo podemos intercambiar, yo soy mucho más pequeña que tú y no estaría tan apretujada.

—A mí se me quedaron las llaves, tú no tienes por qué pagarlo.

—Pero es que mañana viajamos y necesitas dormir, estoy segura de que en seguida empezarán a llamarte de la oficina y entonces no tendrás tiempo para descansar argumenta.

—Es verdad, pero en ese caso tú también estarás muy atareada, te recuerdo que eres mi asistente y como tal debes estar a mi lado siempre.

—Entonces ven susurra haciendo que locas y descabelladas imágenes de mí besando a Sakura sobre la cama se me vinieran a la cabeza. Casi como un autómata camino hasta ella Si tu duermes de ese lado y yo de este no hay ningún problema, la cama es muy grande ¿ves?

—Sí tienes razón respondo carraspeando pues la garganta se me ha secado.

Me acuesto lo más lejos posible y cierro los ojos, pero comienzo a dudar de que la cama sea más cómoda que el sofá, porque la imposibilidad de dormir es exactamente la misma.

(Sakura)

Fue una muy mala idea pedirle que durmiéramos en la misma cama, no pegué un ojo en toda la noche y él tampoco tiene muy buena cara que digamos. Aunque esto me ha ayudado para dormir todo el viaje en avión sin sufrir las consecuencias de las turbulencias.

Cuando llegamos al aeropuerto de Tokio, vimos en seguida un par de carteles gigantes diciendo "Bienvenidos Shaoran y Sakura", no pude aguantar la risa al ver la cara de espanto que Shaoran ponía, caminó rápido por entre la gente que lo miraban curiosos y llegó hasta donde Kumiko y Meiling nos esperaban.

—¡Xiao Lang! grita Meiling y en seguida se le cuelga del cuello ¡Te hemos extrañado un montón! ¿Verdad que sí Kumiko?

—Papá, ¿Podrías pagarle un curso de cocina a tía Meiling? interrumpió Kumiko haciendo que ella la mirara con mala cara A ti también te extrañamos mucho Sakura.

—Gracias respondo nerviosa.

—Ambos tienen cara de agotados, ¿Por qué no te quedas a dormir en nuestra casa Sakura? invita Meiling, me pongo roja sin poder evitarlo.

—Yo… preferiría llegar a mi departamento esta noche, Tomoyo quedó de ir a verme en cuanto llegara me excuso pero muchas gracias por la invitación de todas maneras.

—Oh, es una pena, pero supongo que ya será en otra ocasión ¿verdad? –me guiña un ojo.

Caminamos juntos hasta la salida en donde me ayudan a subir las cosas a un taxi, pues no he aceptado que me vayan a dejar, me despido de todos y subo en el carro. Si no fuese porque el chofer me habló durante todo el trayecto, me hubiese quedado dormida ahí mismo. Le pagué al hombre y subí las escaleras hasta mi departamento, dejé mis maletas en el suelo y entonces me percaté de que Tomoyo ya estaba allí esperándome con una radiante sonrisa.

—¡Sakura! —exclama—. ¡Por fin has llegado, no sabes cuánto te he extrañado amiga!

—No es para tanto, sólo estuve un par de días afuera.

—Pero pasar navidad sin ti es bastante raro… ¿No tienen que volver a viajar para año nuevo?

—No —niego—. Aunque no me quejaría si tuviéramos que ir a Europa de nuevo, el viaje fue fantástico.

—Cuéntame cómo estuvo —me alienta volviendo a sentarse en el sofá.

—Bueno —comienzo sentándome a su lado pues no creo poder soportar todo el relato de pié—. París es lejos la ciudad más bonita que he visto, tiene muchas luces y era…

—No, no —me interrumpe—. Me refiero a que cómo estuvo Li, cómo se portó.

—Eh bueno, tuvimos una pequeña discusión —siento la cara ardiendo—. Pero nada tan grave… ¡Es cierto! Esto me lo ha regalado él —le muestro el colgante de flor y se le iluminan los ojos, no entiendo por qué.

—Muy bonito —ríe—. Desde que llegaste ha cambiado.

—¿A qué te refieres? —cuestiono cada vez más confundida.

—Nada —niega con la cabeza—. Sakura, esa semana se publicó un número en Gossip con una foto de ti y el señor Li de portada… ¿No crees que ya es hora de encarar a la señora Araki?

—Sí, pero aún así antes de eso, quiero saber primero quien publicó ese artículo. Tengo entendido que era de nuestro mismo edificio y…

—Hay muchas pistas, Eriol me ha dicho que están a punto de dar con el culpable y lo más probable es que si lo encuentran salgas delatada, sería mucho mejor si cortaras de raíz este problema por si acaso.

—Lo sé, no quiero terminar mal, le he tomado mucho cariño a la gente que he conocido gracias a esto y no quisiera perderlos.

—Ánimo Sakura, estoy segura de que todo va a salir bien porque eres tú —me guiña un ojo y en seguida comenzamos a hablar de cosas más triviales.

Cuando le di los detalles del viaje a París y le dije que la última noche habíamos dormido juntos, por poco le da un infarto pero se recuperó en seguida cuando le dije que cada uno había ocupado una orilla de la cama. Hoy Tomoyo se quedará conmigo porque quiere ayudarme a desempacar y poner en orden las cosas del departamento, le he dicho que no es necesario pero cuando se le mete una idea en la cabeza no hay quien se la saque.

No sé bien el motivo, pero de repente eso me ha recordado a Shaoran… ¿Qué estará haciendo ahora?

(Shaoran)

Mi día ha empezado más temprano de lo normal, tuve tiempo hasta para preparar el plato favorito de Kumiko antes de que llegara Sakura a recogerla. Cuando me fui, Meiling seguía durmiendo en el cuarto de invitados y lo más probable es que no se levante hasta las doce. Y pensar que se había ofrecido para ir a dejar a Kumiko.

—Buenos días Shaoran —saluda Eriol cuando entro en mi oficina.

—Buenos días —respondo dejando mi chaqueta en el respaldo de la silla—. ¿Para qué querías que estuviera antes?

—Vaya, directo al grano amigo, pero para alivianar tensiones por qué no mejor me cuentas cómo estuvo tu viaje.

—Tranquilo —contesto sentándome y hurgueteando en la montaña de papeles que hay sobre mi escritorio, la mayoría son de contabilidad—. ¿ahora me dirás lo que me tenías que decir?

—Ya que no queda de otra… Ten —deja sobre mi mesa una revista—. aquí está el reportaje del que te comenté, por cierto, salen muy bien en las fotos amigo.

—No molestes —digo aunque mire de reojo la fotografía— ¿Ya has averiguado algo sobre esto?

—Casi nada, es más difícil de lo que creía y puede que nos tome bastante tiempo antes de encontrar al culpable, ¿qué piensas hacer por ahora?

—Haré una declaración y le pediré a Sakura que también lo haga.

—¿En qué revista? —alza una ceja.

—En Seasons claro está, es la revista de mayor venta.

—Aún no entiendo por qué te preocupa tanto Shaoran, no es como si Sakura fuese una mala persona o algo, además realmente se están uniendo mucho ustedes dos.

—No sabes cómo se pondría mi madre si ve algo así —objeto—. lo más probable es que tomara el primer vuelo a Tokio y vendría a atacar a Sakura sin mencionar que podría enterarse de lo de Kumiko y eso si que sería grave.

—Te lo he repetido un montón de veces… no puedes ocultárselo para siempre, Kumiko es su nieta y algún día tendrá que saberlo, ¿no crees que ya es hora de revelarle al verdad?

No sé qué cara habré puesto para que Eriol saliera tan rápido y sin decir nada más de la oficina, tomo la revista y leo el título "¿Conquista pasajera o Pareja duradera?" es una fotografía tomada en el aeropuerto cuando fuimos a recoger a Meiling, hay otra de cuando íbamos en mi auto, creo que fue el día en que la llevé a Tomoeda.

—Shaoran —alzo la cabeza y veo a Sakura entrando—. Eriol me dijo que me necesitabas… ¿ocurre algo?

—Sí —respondo dejando el artículo de vuelta en el escritorio— cierra la puerta y siéntate por favor —pido y veo que está sumamente nerviosa—. no te preocupes, no es nada contra ti.

—¿De verdad? ¡Por un momento me había asustado! —ríe.

—Es sobre lo que publicaron en Gossip —digo incómodo y le alcanzo lo que yo leía hace unos segundos atrás—. Mira.

—Es verdad… lo que me habías dicho en París, ¿qué piensas hacer Shaoran?

—Le estaba diciendo a Eriol que daría una entrevista en nuestra revista, la idea es que tú estés conmigo para desmentir el artículo de Gossip ¿Podrías hacerme ese favor?

—Por supuesto —sonríe, pero es una sonrisa algo extraña y no logro entender por qué.

—¿Sucede algo Sakura? ¿estás bien?

—Sí, sí ¿por qué lo preguntas?

—No lo sé… por un momento te noté rara.

—Debe ser tu imaginación —ríe y en seguida se para algo torpemente—. Bueno, si sólo era eso me retiraré para seguir con mi trabajo.

—No, no, espera —la llamo—. Esta noche tendré una reunión, necesito pedirte que te quedes con Kumiko por favor.

—Claro —asiente sonriendo—. Entonces nos vemos a las cuatro para la hora de tu café.

(Sakura)

Esta tarde hemos ido a dejar a Meiling al aeropuerto, se ha ido con la excusa de que necesita ver urgentemente a su familia y nos ha pedido incansablemente que vayamos a visitarla durante las vacaciones de verano, por supuesto Shaoran se opuso rotundamente, pero yo he dicho que si puedo iré a verla. Poco antes de subirse al avión me ha dicho que ella me apoyará con cualquier decisión que tome con respecto a su primo y que está segura de que Kumiko también lo hará, no entiendo muy bien lo que quiso decir con eso, pero debe ser algo bueno.

—Sakura —llama Shaoran intentando ajustar la rebelde corbata que lleva puesta—. ¿Me ayudarías con esto por favor?

—S-sí —respondo y me acerco nerviosa hasta tomar el nudo con mis manos.

—Se ven como una pareja de casados.

Completamente alterada paso a apretar más de lo que debo el nudo de la corbata dejando al pobre de Shaoran al borde de la asfixia, me disculpo reiteradamente mientras lo aflojo para que pueda respirar correctamente y entonces me aparto. Miro hacia la entrada de la cocina y veo que quien ha dicho tal disparate es Kumiko y que ahora está riéndose de tal manera que incluso los ojos le lloran.

—No tiene importancia Sakura y tú Kumiko deja de incomodar a tus mayores —reprende aún intensamente rojo, debe ser por el incidente con la corbata.

—Lo siento papá —se disculpa a pesar de que aún no puede parar de reír.

—Bueno, yo me voy, regreso antes de la medianoche pero no me esperen despiertas —toma su chaqueta y se acerca a su hija— se una buena niña ¿quieres?

—Sí papá, sabes que Sakura es mi niñera favorita —guiña un ojo. Él me sonríe y se va dejándome con las mejillas más que encendidas.

(Shaoran)

Llevamos tan sólo una hora de reunión y estoy a punto de morir de aburrimiento mientras escucho a los diseñadores gráficos hablar sobre su propuesta para el siguiente número. Eriol, sentado a mi derecha, no para de enviarme papelitos por debajo de la mesa preguntándome cosas como "¿Qué hiciste con Sakura en París?", por supuesto no he respondido nada.

Justo en el momento en que el más joven de los diseñadores terminó de exponer su parte, mi móvil comienza a sonar, lo miro disimuladamente y descubro que es Sakura quien llama, suponiendo que debe tratarse de algo serio me excuso para salir y camino lo suficientemente lejos del salón de reuniones.

—Sakura la reunión aún no termina, ¿qué…?

—¡Shaoran! —está llorando, la voz le tiembla— ¡Shaoran, es Kumiko, no sé qué hacer!

—Calma por favor —pido aunque escuchándola así me deja con los nervios de punta— ¿Qué le sucede?

—Tiene fiebre y vomitó, ¡¿Qué hago?!

—Sakura, escucha atentamente, en la cocina junto a la nevera está el número de la ambulancia, llama y yo las encontraré en seguida en el hospital.

—Shaoran, ven por favor —me suplica.

—Si esperas a que vaya demoraríamos mucho, sé valiente, todo va a salir bien.

—Sí —solloza—. Lo haré, no te preocupes.

—Sakura…

—¿Dime?

—Confío en ti.

(Sakura)

Las palabras de Shaoran me tranquilizaron, pude llamar a la ambulancia y seguir todos las indicaciones que me daban. Kumiko se retorcía de dolor y no sé de dónde saqué fuerzas para permanecer serena. Aún en esta sala de espera mientras el doctor examina a Kumiko, la frase que Shaoran me dijo se repite una y otra vez, por lo menos puedo tener la cabeza distraída en algo y no caer en la desesperación.

—Sakura —me llaman, alzo la cabeza y lo veo con el cabello revuelto y las mejillas encendidas seguramente por la carrera que ha hecho hasta el hospital—. ¿Cómo está? —pregunta, pero antes de que pueda responder, el doctor sale.

—¿Ustedes acompañan a Kumiko Li? —cuestiona.

—Sí —respondemos al mismo tiempo.

—No hay de qué preocuparse, no es grave, pensamos que podía ser apendicitis pero al parecer es sólo un problema viral, de todas maneras la dejaremos esta noche en observación para ver cómo evoluciona. Señora Li si gusta usted puede firmar la ficha de ingreso.

—¿Se-señora Li? —me he puesto nerviosa y que Shaoran se esté riendo no ayuda en mucho—. No somos… matrimonio.

—Lo lamento doctor, mi esposa aún no está acostumbrada a la idea de que estamos casados ¿verdad cariño? —¿Me ha llamado "esposa" y "cariño"? Oh Shaoran Li, espera a que salgamos del hospital y te enterarás—. Anda, no seas tímida y firma la ficha ¿quieres? Yo iré a ver a nuestra pequeña.

No sólo me ha dejado en vergüenza frente al doctor, sino que también me ha obligado a leer y firmar no un papel sino que diez hojas completas con las reglas y condiciones. Cuando por fin acabé y me despedí del enfermero que me atendía, regresé a la sala en que estaba Kumiko. En la puerta, un montón de enfermeras se apiñaban para mirar, algunas agachadas y otras en puntas de pie, me abrí paso entre ellas enfadada por algo que no logro definir y como sospechaba era porque Shaoran estaba sentado junto a la cama de Kumiko tomando de su mano.

—Shaoran —pongo una mano en su hombro y la retiro casi en seguida al sentir un centenar de miradas asesinas en mi espalda—. Ya he firmado todo, será mejor que regresemos… es muy tarde y mañana tienes mucho trabajo por hacer —mientras hablaba se ha parado y furtivamente me abraza.

—Gracias Sakura —susurra en mi oído haciendo que un interminable escalofrío me recorra—. No sé qué haría sin ti.

El color que tomó mi cara en ese momento, no se me pasó hasta media hora después cuando por fin pudimos salir del hospital. Mientras caminamos hasta el estacionamiento lo miro de reojo.

—Oye, no tienes muy buena cara que digamos esposito —me burlo y en seguida me aflijo al ver que él no responde—. Debes estar muy cansado, sería mejor si llamáramos a un taxi, creo que en cualquier momento te quedas dormido.

—No te preocupes, mientras sigas hablando así como ahora estoy seguro de que no pegaré un ojo durante el camino —ríe.

Le hablé mientras conducía de regreso, pero me callé en cuanto me di cuenta de que aquella noche estaríamos solos en su casa. Completamente nerviosa, intento pasar desapercibida arrugando los bordes de mi abrigo. Al llegar, se excusó con que aún tenía trabajo por hacer y que me fuera a dormir yo primero, por supuesto no seguí sus órdenes y en silencio me fui a la cocina para prepararle algo para comer.

Tardé más de lo que pensaba cocinando y para cuando tenía la bandeja lista, el reloj marcaba las doce de la noche, entré sigilosa en el cuarto que usaba como oficina y cerré la puerta con un pie, pero tamaña fue mi sorpresa al encontrarme a Shaoran no trabajando, sino que durmiendo sobre el escritorio. Dejé la bandeja en un extremo en que no lo incomodara, y aunque me sintiera casi una psicópata me dediqué a observarlo.

El cabello desparramado, la boca firmemente cerrada y el ceño suave, era como si le hubiesen enseñado a dormir, no babea y no ronca, su respiración es pausada. En sus manos puedo ver una foto de Kumiko, sonrío y casi por inercia acerco mis labios a su cara…

Cuando voy acortando distancias, él se mueve un poco y no alcanzo a calcular bien por lo que termino inevitablemente besándolo… en la boca. ¿Estupefacta? Es poco para cómo he quedado luego de sentir sus labios contra los míos ¿En shock? Dios que alguien me libre, si eres bueno no permitirás que él se entere.

¡He besado a mi jefe! Y lo peor es que… me ha gustado.

.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:. :.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.

Notas de Kitty: Hola hola! :D no tengo derecho a saludarles tan amigablemente después de TODO el tiempo que me he demorado en subir este capítulo u.u Kitty lo siente mucho y está dispuesta a arrodillarse pidiendo clemencia u.u bueeno ojala que "les haya gustado" como el beso que Sakura le dio a Shaoran :O! quien se iba a imaginar que el primer beso entre ellos sería dado por ella? xD Sakura! Eres una pervertida! Mira que besarlo mientras duerme y que te guste xD bueno, en fin, Kitty ha vuelto para no irse y promete que el siguiente capitulo lo subirá lo más pronto que pueda antes de que se vaya de viaje :D El problema es que me he enviciado con los doramas :S jamás pensé que pasaría u.u simplemente no puedo dejar de verlos en youtube xD en fin… estaré esperando sus reviewws con muchas ansias para que me digan sus opiniones

Mis agradecimientos por sus reviews del capítulo anterior a:

Gabita Evans, Saku-Chan SSF, patousky, cainat06, lfanycka, NithaF, Angel Zafiro, , Orion no Saga, Hoshiharu, angie-badgirl, DarkWhiteAngel, amatista1986, Haruko Hinako, Isabel, Holy Girl Iron Maiden Jeanne, Kendrix Astrix, Sarita Li y Linda-coronado.

Gracias también a los que me han dejado en alerta o favoritos :D me hacen muy muy feliz en serio! :D

Muchos besitos cuídense mucho y nos vemos en el próximo capítulo! :D

Matta ne!